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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Historia y desarrollo nacional</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>David Ibarra Mu&ntilde;oz</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Rese&ntilde;a del libro de Juan Carlos Moreno&#45;Brid y Jaime Ros; <i>Desarrollo y crecimiento en la econom&iacute;a mexicana,</i>M&eacute;xico, FCE, 2010, 408 pp.</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Doctor Honoris Causa</i> <i>por la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, M&eacute;xico.</i> <a href="mailto:dlbarra@prodigy.net.mx">dlbarra@prodigy.net.mx</a>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/eunam/v8n22/a6i1.jpg"></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico, los ciudadanos quisi&eacute;ramos que las cosas caminaran mejor. Aparte de la erradicaci&oacute;n del crimen organizado, o quiz&aacute; por eso, es aspiraci&oacute;n generalizada, abatir exclusi&oacute;n y pobreza, crear oportunidades que vuelquen la informalidad al empleo del sector moderno de la econom&iacute;a. En una palabra se desea reanudar el crecimiento, salir del estancamiento, entender bien a bien lo que nos pasa.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">C&oacute;mo salir del nuevo <i>impasse</i> en que estamos inmersos es una cuesti&oacute;n que no suele abordarse o se aborda bajo la presi&oacute;n de ideolog&iacute;as deformantes o de intereses avasalladores. Por eso, fueron bien recibidos en su tiempo los ensayos cr&iacute;ticos la <i>Revoluci&oacute;n mexicana es un hecho pret&eacute;rito</i> de don Jes&uacute;s Silva Herzog o la <i>Crisis de M&eacute;xico</i> de don Daniel Coss&iacute;o Villegas. O los textos econ&oacute;micos m&aacute;s amplios, aunque algo envejecidos, entre los que destacan <i>La realidad econ&oacute;mica mexicana: retrovisi&oacute;n y perspectivas</i> de Leopoldo Sol&iacute;s, y <i>The Mexican Economy: Twentieth Structure and Growth</i> de Clark Reynolds.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora, merece la m&aacute;s calurosa acogida el libro de Juan Carlos Moreno&#45;Brid y Jaime Ros <i>Desarrollo y crecimiento en la econom&iacute;a mexicana</i> que viene a ponernos al d&iacute;a, a llenar un enorme vac&iacute;o en la historia econ&oacute;mica del M&eacute;xico independiente con un recuento sistem&aacute;tico, valios&iacute;simo, que incluye tambi&eacute;n los acontecimientos de la &uacute;ltima parte del siglo XX y los primeros a&ntilde;os del que se vive.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principal m&eacute;rito de la obra traducida y publicada con el digno sello del Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, es contener una interpretaci&oacute;n de los eventos, las fuerzas, los aciertos y las fallas de gobierno que han determinado la evoluci&oacute;n del desarrollo nacional, desde la independencia hasta nuestros d&iacute;as. El &eacute;nfasis puesto en el peso de la historia y de factores socio&#45;pol&iacute;ticos, mucho distingue a este libro del monismo que campea en los trabajos economicistas de muchos autores. Otra virtud del an&aacute;lisis presentado es su imparcialidad: sin dejar de ser cr&iacute;tico no toma partido entre conservadores y liberales en el siglo XlX, como tampoco despu&eacute;s entre t&eacute;cnicos, bur&oacute;cratas, librecambistas o estatistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cada periodo, nuestros autores tratan de identificar los mayores impedimentos al desarrollo y las respuestas certeras o equivocadas de gobiernos y elites econ&oacute;micas. Por ejemplo, en el desorden del medio siglo que sigue a la independencia, el proceso de inversi&oacute;n se detiene, nos indican, no s&oacute;lo por falta de caminos y comunicaciones o por la insuficiencia de mano de obra calificada, sino por factores institucionales y pol&iacute;ticos asociados, dir&iacute;a yo, a la b&uacute;squeda de un <i>canon</i> nuevo de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica y de crecimiento. Las alcabalas fraccionaban los mercados del pa&iacute;s y, sobre todo, lo hace, la persistente desigualdad social. A esas fallas institucionales se suman los disensos entre facciones pol&iacute;ticas, entre las sucesivas oleadas de funcionarios publicos y entre los principales agentes econ&oacute;micos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El precisar esa constelaci&oacute;n de circunstancias inhibidoras de la prosperidad, esclarece la naturaleza del acierto del porfirista en producir una etapa de claro ascenso econ&oacute;mico. En t&eacute;rminos institucionales se integraron los mercados y se cre&oacute; un sistema bancario que lo mismo financiaba al Estado que al naciente empresariado industrial. Del mismo modo, la inversi&oacute;n en ferrocarriles abati&oacute; los costos internos del transporte, contribuy&oacute; a unificar el mercado interno y a abrir al pa&iacute;s al comercio exterior. A ese romper de los escollos heredados, los gobiernos porfiristas sumaron un autoritarismo que forz&oacute; o sustituy&oacute; los consensos sobre la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, al costo de acentuar la marginaci&oacute;n democr&aacute;tica y la distributiva que, a la postre, abri&oacute; las puertas a la Revoluci&oacute;n. En cualquier caso, la tasa de crecimiento pas&oacute; de 0.4 a 3.6% anual de compararse los periodos 1820&#45;1870 con 1870&#45;1910. El r&eacute;gimen porfirista cae por sus pecados sociales y pol&iacute;ticos, no por sus &eacute;xitos econ&oacute;micos, aunque unos y otros formasen un todo indivisible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el periodo de contienda civil y los a&ntilde;os que inmediatamente le siguen, la econom&iacute;a se deteriora, quiz&aacute; menos por la destrucci&oacute;n de activos y riquezas, que por la inflaci&oacute;n, la ca&iacute;da de las exportaciones, la desorganizaci&oacute;n de los sistemas bancario y financiero. De ah&iacute; se infiere la magnitud de los esfuerzos, la absorci&oacute;n de sacrificios inevitables, para erradicar el autoritarismo porfirista, procurar el ascenso de las clases sociales excluidas e instaurar un modelo pol&iacute;tico, social y econ&oacute;mico distinto. En t&eacute;rminos econ&oacute;micos, el balance del cambio lleva a una media de crecimiento de apenas 1.3% por a&ntilde;o entre 1910 y 1940, que tipifica los costos del cambio que luego abrir&iacute;an paso al periodo del m&aacute;s intenso crecimiento de la historia patria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre 1970 y 1981, el producto se elev&oacute; a raz&oacute;n de 6.8% y el ingreso <i>per c&aacute;pita</i> a 4.1% a&ntilde;o con a&ntilde;o. La inversi&oacute;n p&uacute;blica en infraestructura f&iacute;sica, al tiempo que favorec&iacute;a los rendimientos privados, se conjug&oacute; con la pol&iacute;tica industrial del proteccionismo y con la acci&oacute;n de los bancos de desarrollo para ensanchar simult&aacute;neamente oferta y demanda internas. La estabilidad social y pol&iacute;tica ganada, se sustent&oacute; en los efectos de la reforma agraria, la organizaci&oacute;n corporativista de los trabajadores o la creaci&oacute;n de instituciones, como el Seguro Social y los sistemas de pensiones. Todo ello culmina en la etapa dorada del <i>desarrollo estabilizador</i> en que se alcanzan altas tasas de crecimiento con relativa estabilidad de precios. En parte el precio de ese logro fue el aplazamiento de transformaciones internas indispensables &#45;reforma fiscal, modernizaci&oacute;n financiera, reforma pol&iacute;tica&#45;, tanto como de las medidas adaptativas del proteccionismo a la apertura externa.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La crisis cambiaria de 1982, los desajustes de la balanza de pagos, el endeudamiento externo en paralelo al ascenso vertical de las tasas de inter&eacute;s interna vienen a complicar los aplazamientos reformistas descritos y ponen en crisis al conjunto de la estrategia anterior de desarrollo. Al propio tiempo, en el &aacute;mbito internacional, el keynesianismo progresista y social de la reconstrucci&oacute;n postb&eacute;lica, cede el paso al paradigma neoliberal de la estabilizaci&oacute;n y del individualismo. M&eacute;xico, debilitado, debe iniciar un doloroso proceso de ajuste econ&oacute;mico a lo largo de las tres siguientes d&eacute;cadas, al tiempo que reorienta las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en concordancia con los nuevos paradigmas del orden econ&oacute;mico universal. El pa&iacute;s vulnerable a fen&oacute;menos externos y sin consolidar senda segura, sufre una sucesi&oacute;n de crisis (1982, 1987, 1995, 2001, 2008) que reducen su tasa de crecimiento promedio a no m&aacute;s de 2% anual entre comienzos de la d&eacute;cada de los ochenta y el primer decenio del siglo actual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy en d&iacute;a, los escollos fundamentales al acceso del bienestar de la poblaci&oacute;n, son el bajo nivel de la inversi&oacute;n p&uacute;blica, el desmantelamiento de la pol&iacute;tica industrial, la escasez de financiamiento a la producci&oacute;n, el sostenimiento de la sobrevaluaci&oacute;n cambiaria. Y en lo social, los problemas del rezago educativo, de la cobertura de los sistemas de salud y de seguridad social, tanto como la explosi&oacute;n desorbitada de la informalidad y la concentraci&oacute;n persistente del ingreso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De lo expuesto, los autores derivan un esbozo razonable de acciones que bien podr&iacute;an tomar en consideraci&oacute;n autoridades y elites pol&iacute;ticas: ampliar el espacio fiscal y del gasto p&uacute;blico, alterar a fondo la pol&iacute;tica monetaria, cambiaria y de cr&eacute;dito, imprimir profundidad a las pol&iacute;ticas de desarrollo sectorial con el respaldo de los bancos p&uacute;blicos, mejorar deliberadamente la inserci&oacute;n externa y poner el &eacute;nfasis en las pol&iacute;ticas de empleo. Como se ve, la tarea es enorme y, lo es, por el descuido de d&eacute;cadas a las cuestiones medulares del manejo econ&oacute;mico de nuestra sociedad.</font></p>      ]]></body>
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