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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Escaparates del tiempo, galerías de vidas: Ensayo sobre el diario privado y la construcción de la intimidad en México durante el fin de siglo]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Juan Pascual Gay. <i>Escaparates del tiempo, galer&iacute;as de vidas. Ensayo sobre el diario privado y la construcci&oacute;n de la intimidad en M&eacute;xico durante el fin de siglo</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>David Ortiz Celestino*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>San Luis Potos&iacute;: El Colegio de San Luis. 2010.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* El Colegio de San Luis. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:davoc80@hotmail.com">davoc80@hotmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mundo moderno comenz&oacute; a tomar resuelta fisonom&iacute;a conforme con el desarrollo industrial, cuando los espacios citadinos se convirtieron en el epicentro del acontecer hist&oacute;rico, cuando el cosmopolitismo tra&iacute;a consigo tribus pintorescas (lengua, h&aacute;bitos, modas, sistemas de guerra y sistemas de parentescos), cuando el movimiento y la velocidad hicieron de lo ef&iacute;mero una cualidad de lo fragmentario, cuando la masa hizo del individuo su propio protagonista &#151;un "hombre de la muchedumbre", se&ntilde;alar&iacute;a Allan Poe&#151;; en resumen, cuando la vida cotidiana se democratiz&oacute;. Esta nueva naturaleza se convirti&oacute; tambi&eacute;n en una necesidad de b&uacute;squeda que obedec&iacute;a al imperativo se&ntilde;alado por Rimbaud desde mediados del siglo XIX: "hay que ser absolutamente modernos". La "modernidad", as&iacute; nombrada, reflexionada y vivida por Charles Baudelaire, ocurri&oacute; cuando el hombre posrom&aacute;ntico (positivismo, ciencia y t&eacute;cnica) empez&oacute; a tomar conciencia de su realidad a una velocidad superior a sus antepasados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conciencia de individualidad vino aunada a la conciencia de temporalidad hist&oacute;rica, a raz&oacute;n de lo cual la intimidad ha alcanzado el estatuto de g&eacute;nero moderno. Con la modernidad vinieron aparejadas reformulaciones sobre el quehacer art&iacute;stico y literario que dieron pie a otras propuestas, una de ellas fue el ejercicio del diario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Escribe, con respecto del diario, Juan Pascual Gay que "es uno de los g&eacute;neros privilegiados de la modernidad puesto que permite mejor que otros ense&ntilde;ar su herida entendida como la imposibilidad de mostrar un yo que ha llegado a ella descompuesto y maltrecho, sin creencias ni programas, sin refugio ni salvaci&oacute;n posible" (p. 96).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde finales del siglo XIX hasta todo el siglo XX, el diario &#151;escritura del yo, &iacute;ntima, privada, de introspecci&oacute;n y de di&aacute;logo interior, un "pensar contra s&iacute; mismo", al estilo de Baudelaire, Cioran, Nietzsche y Dostoievski&#151; ha tomado categor&iacute;a gen&eacute;rica. Esta necesidad de introspecci&oacute;n, de conciencia hist&oacute;rica, conciencia de crisis, es la resultante de movimientos sociales, pol&iacute;ticos y culturales. Se&ntilde;ala Eduardo Mateo Gambarte:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el presente siglo &#91;el siglo XX&#93;, una serie de hechos de diversa naturaleza parece que ha situado al hombre a la intemperie (conjugase aqu&iacute; la trascendencia de las dos guerras mundiales con la aparici&oacute;n de la energ&iacute;a at&oacute;mica en su doble vertiente, como destructivo y como energ&iacute;a, el desarrollo de los medios de comunicaci&oacute;n en todas las acepciones del enunciado, la p&eacute;rdida del concepto de lo sagrado).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El diario como g&eacute;nero estuvo alejado de toda clasificaci&oacute;n aristot&eacute;lica &#151;problema an&aacute;logo con que carg&oacute; el ensayo por m&aacute;s de cuatro siglos&#151; hasta &eacute;poca reciente, que fue cuando se le prest&oacute; atenci&oacute;n en los medios acad&eacute;mico, editorial y literario, pese a ser cultivado por diaristas de estirpe como Samuel Pepys, Henri Fr&eacute;d&eacute;rich Amiel, Lord Byron, Benjamin Constant, y cuya genealog&iacute;a parental est&aacute; rebosante de precursores inobjetables como San Agust&iacute;n, San Ignacio de Loyola, Santa Teresa de &Aacute;vila, George Fox y John Wesley (todos "Colones metaf&iacute;sicos", as&iacute; llamados por Maine de Bryan, otro fundamental cultivador del g&eacute;nero).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del g&eacute;nero diar&iacute;stico se desprenden variantes internas, que Juan Pascual Gay aborda en <i>Escaparates del tiempo, galer&iacute;as de vidas</i> con la hondura y la claridad necesarias para investigaciones de este tipo. Las cartograf&iacute;as del yo sobre las que discurre el investigador a lo largo del libro son el diario privado, el diario &iacute;ntimo<sup><a href="#notas">1</a></sup> y el diario literario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Labor compleja la de categorizar dentro de un mismo g&eacute;nero. Pascual Gay establece un acercamiento a la vez que ordena y ofrece una clasificaci&oacute;n operativa en torno a esta "incipiente" vertiente escritural. Estrechamente emparentada con otros g&eacute;neros, subg&eacute;neros o "intentos de g&eacute;neros" como la cr&oacute;nica y el autorretrato, el cuaderno de viajes y la ep&iacute;stola, la autobiograf&iacute;a y el dietario, las memorias y la bit&aacute;cora, el diario comparte con estas escrituras del yo el tono testimonial en tanto que informa y documenta sobre una realidad a la vez que describe el devenir hist&oacute;rico; con el tono confesional, pues indaga y pretende dar fe de su realidad en el mundo desde una perspectiva &iacute;ntima, personal y "verdadera", y con la plegaria por su voluntad de expiaci&oacute;n:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El diario da fe no del desplazamiento del individuo, sino precisamente de su consecuencia; el diario centra al individuo que lo escribe porque es un emplazamiento; el diario emplaza a quien lo escribe porque le otorga este espacio o centro que perdi&oacute; en alg&uacute;n momento, pero s&oacute;lo despu&eacute;s de haberlo perdido puede recuperarlo, as&iacute; el diario es el lugar de la cita y tambi&eacute;n de la espera a la que el escribidor acude puntualmente porque es tambi&eacute;n el lugar de mansedumbre: el amansamiento de la costumbre y la de reencuentro consigo mismo (p. 62).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Roberto Calasso se&ntilde;ala que la vida de cada persona "pone de manifiesto una singularidad irreductible, una cifra, un sabor, un perfil &uacute;nico, que la historia, despu&eacute;s, se encarga de anular o atenuar y reabsorber". El escritor tiende a permanecer en la esfera del yo, donde todo el sentido se produce a trav&eacute;s de la accidentalidad de la vida individual, de la "experiencia personal". A veces entra en colisi&oacute;n con el relato hist&oacute;rico, pero nunca puede sustraerse de ello, puesto que el diario refleja el devenir de la &eacute;poca en que es perge&ntilde;ado, en que es anotado. Anota Pascual:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El diario, adem&aacute;s, es un compendio no solo de las inquietudes y desvelos, deseos y acciones, maquinaciones ocultas y evidentes, enga&ntilde;os y desenga&ntilde;os, afectos y rechazos, afinidades y repulsiones, amores y amor&iacute;os, transmutados en testigos de cargo de la vida privada de su autor, sino tambi&eacute;n un escaparate del momento o la &eacute;poca en que le toc&oacute; vivir (p. 16).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el poeta peruano Mart&iacute;n Ad&aacute;n, "el estilo es una de las formas de la edad". Pues bien, el diario nos lleva de la mano por las filias y fobias, gustos y disgustos, ideolog&iacute;as y transmutaciones, perspectivas y pasajes de vida del escritor, por ello el g&eacute;nero es a veces una cartograf&iacute;a del extrav&iacute;o al mismo tiempo que es una relaci&oacute;n de hechos particulares, un trasunto del acontecer hist&oacute;rico. El diario contiene una escritura proteica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de an&aacute;lisis de Pascual Gay, despu&eacute;s de un repaso sucinto sobre el g&eacute;nero (sus variantes, su evoluci&oacute;n y su desarrollo), y la manera en que se llev&oacute; a cabo la modernidad mexicana, se centra, de igual forma, en los diarios de Jos&eacute; Vasconcelos (<i>Cuadernos de juventud</i>), Ignacio Manuel Altamirano (<i>Diarios europeos</i>), Federico Gamboa (<i>Mi diario</i>), Mariano Azuela (<i>Registro</i>) y Jos&eacute; Juan Tablada (<i>Diarios</i>), todos indiscutibles protagonistas de nuestra cultura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pascual Gay refiere en detalle las diferencias fundamentales de cada uno de los textos de estos autores: diario literario en unos casos (Azuela), en otros, apuntes de viajes cercanos al diario privado, pero con importantes matices que lo diferencian del g&eacute;nero (Altamirano), cuadernos autobiogr&aacute;ficos de iniciaci&oacute;n, de b&uacute;squeda de la identidad que atisban un diario &iacute;ntimo<sup><a href="#notas">2</a></sup> (Vasconcelos), textos personales expresamente escritos y recopilados para su publicaci&oacute;n (Gamboa) y diarios hechos al resguardo de otros ojos que no fueran los de su autor pensados para no publicarse (Tablada). Si bien diferentes en su concepci&oacute;n, tanto en su estructura interna como en su intenci&oacute;n original, estos diarios son un retrato moral e intelectual de los autores en que trabaj&oacute; Pascual Gay en este libro, as&iacute; como del panorama social y cultural del pa&iacute;s. Dan cuenta tambi&eacute;n "del itinerario de una vida a trav&eacute;s de la consignaci&oacute;n de su traves&iacute;a al tiempo que es un memor&aacute;ndum de esa vida que se consume al paso de sus d&iacute;as" (p. 57). Son una prueba contundente e inequ&iacute;voca de la entrada de M&eacute;xico a su propia modernidad Anota el autor:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A veces, el diario es lo mejor que nos deja un autor; en otras no, pero siempre despierta el inter&eacute;s del lector por conocer una vida que de otra manera ser&iacute;a inaccesible. Lo que verdaderamente deja un diario privado de verdad no es solo asomarse al taller del artista, sino comprender que la vida no puede separarse de la obra, que vida y obra est&aacute;n &iacute;ntimamente ligadas, que una no se concibe sin la otra, afirmaci&oacute;n que no pretende asentar la necesidad de que se conozca la vida de un autor para deducir el sentido de tal o cual aspecto en su escritura, aunque desde luego es mejor conocerla que no, y no tanto para comprender determinadas circunstancias de la obra sino para entender al hombre que habita ese artista. (p. 95)</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, este libro denota la importancia conferida por la ciudad al ejercicio diar&iacute;stico de los autores anteriormente citados y de la modernidad misma. El diario se convierte en un espacio fundamental para la construcci&oacute;n de la intimidad desde finales del siglo XIX y durante el siglo XX; en la ciudad confluyen el movimiento y la velocidad, las relaciones sociales y la bohemia, el desplazamiento de la informaci&oacute;n medi&aacute;tica y los acontecimientos hist&oacute;ricos de mayor trascendencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Escaparates del tiempo, galer&iacute;as de vidas (Ensayo sobre el diario privado y la construcci&oacute;n de la intimidad en M&eacute;xico durante el fin de siglo)</i> es un estudio pormenorizado de quehacer diar&iacute;stico desde el siglo XIX hasta mediados del siglo XX, un trabajo afortunado que detalla el contexto de una de las &eacute;pocas de mayor auge cultural, social y art&iacute;stico en M&eacute;xico, ilustrado con numerosos ejemplos y una serie de lecturas certeras y avocadas exclusivamente al tema que enriquecer&aacute; el panorama de los estudios literarios en M&eacute;xico.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> A partir de una idea fundamental sobre el diario &iacute;ntimo, Pascual Gay discurre sobre las diferencias y similitudes de &eacute;ste con otras escrituras del yo, con otro tipo de textos de car&aacute;cter &iacute;ntimo, personal y privado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Hay un movimiento de la verdad insoslayable en algunos casos, como el diario &iacute;ntimo &#151;m&aacute;s confesional&#151;, lo contrario, en muchas de las ocasiones, al diario literario &#151;m&aacute;s artificioso y con tendencia a ocultar y enmascarar&#151;.</font></p>      ]]></body>
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