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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma de Nuevo León Hospital Universitario Dr. José E. González ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Trasplante de c&eacute;lulas hematopoy&eacute;ticas en ni&ntilde;os</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Haemotopoietic stem cell transplantation in children</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Dr. David G&oacute;mez&#150;Almaguer, Dr. Oscar Gonz&aacute;lez&#150;Llano</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Hospital Universitario Dr. Jos&eacute; E. Gonz&aacute;lez, Universidad Aut&oacute;noma de Nuevo Le&oacute;n, Monterrey, N. L., M&eacute;xico.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde que en 1957 fueron publicados los casos de los primeros trasplantes de m&eacute;dula &oacute;sea por el Dr. Thomas y col.,<sup>1</sup> en ese entonces en Cooperstown, New York; avances muy importantes se han obtenido en los resultados terap&eacute;uticos de los pacientes sometidos a esta modalidad de trasplante. En ni&ntilde;os, por ejemplo, la supervivencia libre de enfermedad se ha incrementado y siempre es m&aacute;s elevada que la obtenida en adultos en pr&aacute;cticamente todas las enfermedades en las que los trasplantes est&aacute;n indicados. Lo anterior se explica por la capacidad de tolerancia que los tejidos j&oacute;venes tienen a la agresi&oacute;n de la quimioterapia, por lo que por muchos a&ntilde;os se consider&oacute; que la edad ideal para efectuar un trasplante era a los 40 a&ntilde;os o menos y muy dif&iacute;cilmente se trasplantaban pacientes mayores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchos investigadores no estaban conformes con esta situaci&oacute;n, por lo que tomando en cuenta adelantos m&eacute;dicos que han permitido conocer efectos de la linfotoxicidad como terapia contra el c&aacute;ncer, imaginaron y desarrollaron modificaciones que hacen actualmente del trasplante de c&eacute;lulas hematopoy&eacute;ticas (TCH), para nombrarlo de una manera m&aacute;s moderna, un procedimiento con m&uacute;ltiples variaciones y muy diversas indicaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la d&eacute;cada pasada se dio uno de los cambios m&aacute;s significativos en el campo de los TCH con la introducci&oacute;n de los trasplantes donde se usan reg&iacute;menes de acondicionamiento de intensidad reducida (AIR).<sup>2</sup> Aunque inicialmente fueron conocidos como mini&#150;trasplantes o trasplantes no mieloablativos, en la actualidad se prefiere utilizar el t&eacute;rmino de TCH con AIR, ya que esta variedad de trasplante no tiene por qu&eacute; ser considerada un trasplante "peque&ntilde;o" y adem&aacute;s, porque la substituci&oacute;n (ablaci&oacute;n) de la m&eacute;dula &oacute;sea del paciente tambi&eacute;n suceder&aacute; eventualmente; sin embargo, &eacute;sta ocurrir&aacute; de una manera gradual y m&aacute;s por un efecto biol&oacute;gico, mediante los linfocitos citot&oacute;xicos provenientes del donador, que por la mielotoxicidad asociada al uso de la quimioterapia y radioterapia a dosis subletales utilizada en los TCH convencionales o mieloablativos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es de llamar la atenci&oacute;n que originalmente los TCH con AIR fueron dise&ntilde;ados para pacientes de edad avanzada o con un estado general de salud que los hac&iacute;an malos candidatos para recibir un trasplante convencional, ya que en ellos se esperar&iacute;a un alto porcentaje de morbilidad y mortalidad relacionada a las dosis altas usuales de quimioterapia y radioterapia utilizadas. Parecer&iacute;a entonces que los ni&ntilde;os, adolescentes y adultos j&oacute;venes, por tolerar esa toxicidad mucho mejor que los adultos mayores de 40 a&ntilde;os, no deber&iacute;an ser candidatos a esta modalidad de "minitrasplante".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1989, Pinkel<sup>3</sup> public&oacute; una serie de opiniones donde cuestionaba, h&aacute;bil y elegantemente, algunos aspectos del TCH mieloablativo en leucemia aguda; entre otros, mencionaba que la gran mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os supervivientes de este tipo de trasplantes, lo hac&iacute;an con secuelas: incapacidad para desarrollarse y crecer normalmente, endocrinopat&iacute;as m&uacute;ltiples, insuficiencia gonadal, neoplasias secundarias, cataratas y muchas veces tambi&eacute;n enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica, finalmente, a lo anterior habr&iacute;a que agregar lo concerniente a la enfermedad de injerto contra hu&eacute;sped y la necesidad de estar bajo vigilancia m&eacute;dica casi continua. La opini&oacute;n del&nbsp;Dr. Donald Pinkel de hecho condenaba el uso de los trasplantes convencionales o mielot&oacute;xicos en ni&ntilde;os con leucemia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si consideramos que un criterio fundamental del tratamiento curativo exitoso en los ni&ntilde;os con c&aacute;ncer, es el de restaurar la salud normal con preservaci&oacute;n de la capacidad para desarrollarse y crecer normalmente, parecer&iacute;a razonable entonces, aprovechar una de las principales ventajas del TCH con AIR, que es la disminuci&oacute;n muy importante de la toxicidad a corto y a largo plazo relacionada al r&eacute;gimen de acondicionamiento utilizado.<sup>4</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del a&ntilde;o 2003 se publican los primeros resultados de esta modalidad de TCH en poblaci&oacute;n pedi&aacute;trica, siendo notable que el primer informe internacional de ello es publicado por mexicanos.<sup>5</sup> Se puede considerar en general que el procedimiento de TCH con AIR es ideal en ni&ntilde;os, lo cual se refuerza con el art&iacute;culo de Ruiz&#150;Arg&uuml;elles y col.<sup>6</sup> que se publica en este n&uacute;mero del <i>Bolet&iacute;n M&eacute;dico del Hospital Infantil de M&eacute;xico. </i>En su art&iacute;culo se hace notar que el procedimiento puede curar a ni&ntilde;os con padecimientos incurables con otros m&eacute;todos y la supervivencia de 44% a los 1 796 d&iacute;as es comparable con el m&eacute;todo convencional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, es importante mencionar que a pesar de no contar con cifras actuales y reales en nuestro pa&iacute;s, es posible pensar que menos de 20% de los pacientes que requieren un TCH lograr&aacute;n someterse a este tipo de tratamiento; los motivos principales para explicar lo anterior seguramente son: primero, la carencia de un donador compatible, para lo cual, incrementar el n&uacute;mero de unidades de sangre de cord&oacute;n umbilical en los diferentes bancos de sangre de nuestro pa&iacute;s deber&aacute; ser una estrategia a seguir, y segundo, el alto costo econ&oacute;mico que implica la realizaci&oacute;n de este procedimiento; el TCH con AIR ofrece tambi&eacute;n la posibilidad de llevar a cabo m&aacute;s trasplantes ya que resulta ser mucho menos costoso que un TCH convencional o mieloablativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es interesante hacer notar que un procedimiento pensado y dise&ntilde;ado para el tratamiento de pacientes de edad avanzada o debilitados, se est&aacute; consolidando como un tratamiento que es ideal para los ni&ntilde;os y adolescentes.<sup>7</sup> Esta modalidad de trasplante refleja que la capacidad innovadora de los m&eacute;dicos que hacen investigaci&oacute;n en trasplantes sigue vigente y brinda "aire fresco" al mundo del trasplante sangu&iacute;neo. Esperamos que los investigadores de nuestro pa&iacute;s prosigan en su esfuerzo de ense&ntilde;arnos el lugar que ha de ocupar esta modalidad de tratamiento, mismo que con imaginaci&oacute;n y perseverancia puede a&uacute;n mejorarse.<sup>8</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Thomas ED, Lochte JR, Lu WC, Ferrebee JW. Intarvenous infusion of bone marrow in patients receiving radiation and chemotherapy. N Engl J Med. 1957; 257: 491&#150;6</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Barret J, Richards C. Non&#150;myeloablative stem cell transplants. Br J Haematol. 2000; 111:6&#150;17</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Pinkel D. Allogeneic none marrow transplantation in children with acute leukemia. A practice whose time has gone. Leukemia. 1989; 3: 242&#150;4</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. G&oacute;mez&#150;Almaguer D, Ruiz &#150;Arg&uuml;elles GJ, Ruiz&#150;Arg&uuml;elles A, Gonz&aacute;lez&#150;Llano O. Haematopoietic stem cell allografts using a non&#150;myeloblative conditioning regimen can be safety performed on an outpatient basis. Bone Marrow Transplan. 2000;25:131&#150;3</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. G&oacute;mez&#150;Almaguer D, Ruiz&#150;Arg&uuml;elles GJ, Tar&iacute;n&#150;Arzaga LC, Gonz&aacute;lez&#150;Llano O, Jaime&#150;P&eacute;rez JC. Reduced intensity stem cell transplantation in children and adolescents: The Mexican experience. Biol Blood Marrow Transplant. 2003; 9: 157&#150;61</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Ruiz&#150;Arg&uuml;elles GJ, Morales&#150;Toquero A, G&oacute;mez&#150;Rangel JD, L&oacute;pez Mart&iacute;nez B. Trasplante de c&eacute;lulas hematopoy&eacute;ticas alog&eacute;nicas en ni&ntilde;os y adolescentes empleando esquema de acondicionamiento no mieloablativo: experiencia en una sola instituci&oacute;n. Bol Med Hosp Infant Mex. 2005; 62: 88&#150;95</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Jacobsohn DA, Duerst R, Tse W, Kletzel M. Reduced intensity haemoyopoietic stem cell transplantation for treatment of non&#150;malignant diseases in children. Lancet 2004; 364: 156&#150;62</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. Ruiz&#150;Arg&uuml;elles GJ, G&oacute;mez&#150;Almaguer D. Breaking dogmata to help patients: Non&#150;myeloablative hematopoietic stem cell transplantation. Exper Opin Biol Ther. 2004; 4:1693&#150;9 </font></p>      ]]></body>
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