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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Yucatecos en Cuba. Etnograf&iacute;a de una migraci&oacute;n</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Francisco Zapata*</b></font></p>  	    <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor&#45;Investigador de El Colegio de M&eacute;xico.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Am&eacute;rica Latina, el significado del proceso de constituci&oacute;n de la naci&oacute;n no tuvo las mismas caracter&iacute;sticas en todos los espacios heredados de la &eacute;poca colonial, ni tampoco el que asumi&oacute; en Alemania o Italia a fines del siglo XIX, en donde se identific&oacute; con la desaparici&oacute;n de bloqueos aduaneros o con la integraci&oacute;n de espacios de dominio pol&iacute;tico ligados a &eacute;lites regionales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En nuestros pa&iacute;ses, el proyecto de constituci&oacute;n de Estados&#45;naci&oacute;n se identific&oacute; sobre todo con la necesidad de articular a grupos sociales radicalmente heterog&eacute;neos &#151;criollos, ind&iacute;genas, peninsulares, negros y mestizos de diversos tipos&#151;, en regiones geogr&aacute;ficas muy distintas &#151;las islas del Caribe, las mesetas centrales de M&eacute;xico y sobre todo los espacios andinos en donde lo hostil y contrastante del medio influy&oacute; poderosamente en la conformaci&oacute;n de sociedades de gran complejidad&#151;. Construir identidades "nacionales" fue un desaf&iacute;o mayor en Am&eacute;rica Latina y en el Caribe. Este desaf&iacute;o se complic&oacute; a&uacute;n m&aacute;s cuando las migraciones dentro y entre territorios contribuyeron a constituir sociedades en donde no s&oacute;lo conviv&iacute;an los nacidos en ellos sino que se incorporaron grupos de poblaci&oacute;n originarios de otras latitudes, incluso separadas por el mar, las cordilleras, las selvas y las planicies que conforman nuestras geograf&iacute;as.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante subrayar que dichos procesos tuvieron un car&aacute;cter profundamente excluyente. Los proyectos de conformaci&oacute;n de Estados&#45;naci&oacute;n opusieron a los criollos con los peninsulares y dejaron fuera a vastos conglomerados sociales como las comunidades ind&iacute;genas o las poblaciones de negros y mestizos. Estos conglomerados fueron invisibilizados y hasta el d&iacute;a de hoy a&uacute;n persisten fuertes resabios de esa situaci&oacute;n, como lo muestran los acontecimientos de Bolivia y Ecuador desde comienzos del siglo XXI. La naci&oacute;n que concibieron los criollos era una que se identificaba con los herederos de los colonizadores y no ten&iacute;a que ver con lo que hubiera podido pensarse como "naciones" en el contexto precolombino.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Actualmente, en diversos espacios territoriales, existen &eacute;lites &#151;como las que cierran el paso a la etnia mapuche en Chile&#151; que todav&iacute;a se identifican con esa concepci&oacute;n de "naci&oacute;n" y que no est&aacute;n dispuestas a profundizarla, como lo hizo Mart&iacute; despu&eacute;s de 1868, cuando concluy&oacute; la Guerra de los Diez A&ntilde;os en Cuba. En efecto, fue precisamente a partir de la constataci&oacute;n de que en Cuba iba a ser imposible conformar una naci&oacute;n si no se asum&iacute;a plenamente que se ten&iacute;a que reconocer esa heterogeneidad, que la idea excluyente del proyecto nacional tuvo que evolucionar (Bobes, 2007).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, cuando Mart&iacute; trat&oacute; de establecer las bases ideol&oacute;gicas de un acuerdo que permitiera consolidar una alianza pol&iacute;tica capaz de independizar a Cuba de Espa&ntilde;a, fue m&aacute;s all&aacute; de la noci&oacute;n que ten&iacute;an los l&iacute;deres de los procesos de independencia de los pa&iacute;ses que la lograron a principios del siglo XIX. Para Mart&iacute; la conformaci&oacute;n de la naci&oacute;n no era s&oacute;lo la b&uacute;squeda de un acuerdo entre &eacute;lites agrarias o comerciales o una estrategia que creara una naci&oacute;n a partir de la confrontaci&oacute;n antiimperialista, sino que se identificaba sobre todo con la b&uacute;squeda de reconocimientos rec&iacute;procos entre todos aquellos que compart&iacute;an un territorio, una cultura y algunos prop&oacute;sitos pol&iacute;ticos, a partir de diferencias que en Cuba eran muy fuertes. Para Mart&iacute;, la construcci&oacute;n de la naci&oacute;n conten&iacute;a la preocupaci&oacute;n fundamental por aglutinar a diversos grupos sociales en una alianza pol&iacute;tica que permitiera la definici&oacute;n de un proyecto nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este tel&oacute;n de fondo, podemos leer lo que Victoria Novelo ha plasmado en su libro <i>Yucatecos en Cuba. Etnograf&iacute;a de una migraci&oacute;n</i> en el que consigue presentar una visi&oacute;n general del lugar de la migraci&oacute;n de yucatecos, mayas y no mayas, en el proceso de formaci&oacute;n de la sociedad cubana, sobre todo en t&eacute;rminos estrictamente demogr&aacute;ficos. Expuesto en el cap&iacute;tulo 1 y documentado con cuadros estad&iacute;sticos elaborados a partir de datos censales y consulares de Cuba y de M&eacute;xico, el an&aacute;lisis demogr&aacute;fico demuestra la intensidad del proceso de incremento de la poblaci&oacute;n de Cuba a partir de la inmigraci&oacute;n de africanos, criollos africanos, indios rebeldes mayas, chinos y espa&ntilde;oles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, entre fines del siglo XVIII y finales del siglo XIX, la vida de la isla estaba centrada en lo que Moreno Fraginals (1978) denomin&oacute; una sociedad plantaci&oacute;n, gobernada por un sistema productivo compuesto del cultivo de la ca&ntilde;a de az&uacute;car, su transporte por ferrocarril a los ingenios y su venta a los mercados internacionales. El poblamiento de la isla estuvo estrechamente ligado al desarrollo de la sociedad plantaci&oacute;n. En efecto, todav&iacute;a bajo el dominio colonial espa&ntilde;ol, y en particular en el periodo 1821&#45;1859, el crecimiento de la poblaci&oacute;n tuvo que ver con el ingreso de alrededor de 375 mil esclavos, lo que explica por qu&eacute; en 1840, m&aacute;s de 70% de la poblaci&oacute;n masculina adulta, entre los 16 y los 60 a&ntilde;os, fuera negra o mulata y predominantemente ligada a la econom&iacute;a azucarera. En este sentido, cabe recalcar que, a pesar de ser esclavos, los negros de Cuba fueron actores centrales en los ej&eacute;rcitos que combatieron durante la Guerra de los Diez A&ntilde;os. Participaron en diversos levantamientos, cuyo papel fue estrat&eacute;gico en el proceso que culmin&oacute; en la independencia de la isla en 1898. No obstante, no fueron s&oacute;lo los esclavos negros quienes contribuyeron al poblamiento de la isla. Como consecuencia del miedo que inspiraron los levantamientos de la poblaci&oacute;n esclava y su activa participaci&oacute;n en el conflicto armado, los propietarios de los ingenios fueron a China en donde engancharon a unos 150 mil chinos que tambi&eacute;n fueron destinados al trabajo forzado en las plantaciones y en los ingenios azucareros. M&aacute;s adelante, por 1855, llegaron 200 yucatecos (indios rebeldes mayas, part&iacute;cipes de la Guerra de Castas) y, m&aacute;s tarde, entre 1928 y 1929 lo hicieron 500 yucatecos que constituyeron menos de 15% de los mexicanos matriculados en el consulado de M&eacute;xico. A fines del siglo XIX, de la poblaci&oacute;n total de la isla, equivalente a un mill&oacute;n y medio de personas, m&aacute;s de la mitad, unas 895 mil personas, eran migrantes que realizaban trabajos forzosos como mano de obra esclava y constitu&iacute;an un eje central de la sociedad plantaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una tem&aacute;tica particular es la que se presenta en el cap&iacute;tulo 2 dedicado a construir una etnograf&iacute;a de la interrelaci&oacute;n entre yucatecos y cubanos en distintos momentos de la historia de esos v&iacute;nculos, como son los que se pueden asociar a la expansi&oacute;n de la econom&iacute;a de plantaci&oacute;n (1780&#45;1890), la &eacute;poca en que Yucat&aacute;n experiment&oacute; con el proceso revolucionario que azotaba a M&eacute;xico (1910&#45;1928), y las d&eacute;cadas que precedieron la revoluci&oacute;n cubana (hasta 1959) (cap&iacute;tulos 2, 3 y 4), que fija el l&iacute;mite de las reflexiones del libro que concluye al iniciarse el periodo revolucionario en 1959.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se subrayan los ires y venires de yucatecos y mexicanos desde y hacia Cuba y Yucat&aacute;n, las semejanzas entre la centralidad del henequ&eacute;n en la econom&iacute;a yucateca y la del az&uacute;car en la econom&iacute;a cubana, lo cual contribuye a acercar las caracter&iacute;sticas de ambas sociedades, sobre todo por el car&aacute;cter olig&aacute;rquico de sus grupos dirigentes, tambi&eacute;n vinculados al sur de Estados Unidos y el impacto de la Revoluci&oacute;n mexicana en la relaci&oacute;n entre la pen&iacute;nsula y la isla.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, el periodo revolucionario en M&eacute;xico (19101928) dio lugar a diversos exilios. Primero tuvo lugar el &eacute;xodo olig&aacute;rquico, de hacendados, curas y monjas, los que dejaron Yucat&aacute;n como resultado de la derrota del gobernador Abel Ortiz Argumedo (de raigambre porfirista) por el general Salvador Alvarado en 1915, quien oblig&oacute; a los hacendados a vender el henequ&eacute;n a la Comisi&oacute;n Reguladora del Henequ&eacute;n, anul&oacute; las deudas de los peones de las haciendas, expuls&oacute; a los sacerdotes y monjas espa&ntilde;oles y estableci&oacute; la Junta Local Agraria, entre muchas otras medidas revolucionarias. Ese primer exilio hizo que Cuba se transformara en el refugio de los partidarios del r&eacute;gimen porfirista y m&aacute;s tarde de los que abandonaron el pa&iacute;s con la derrota del general Victoriano Huerta en 1914. Este proceso se profundiz&oacute; durante los a&ntilde;os 1922&#45;1924 en que Felipe Carrillo Puerto fue gobernador de Yucat&aacute;n y tom&oacute; decisiones radicales como fueron las reformas educacionales que incluyeron campa&ntilde;as informativas sobre educaci&oacute;n sexual, la recuperaci&oacute;n del pasado precolombino, la aceleraci&oacute;n del reparto agrario y muchas otras medidas que llevaron a su asesinato en enero de 1924.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, en el cap&iacute;tulo 5 y en las reflexiones finales, Victoria Novelo realiza un trabajo diferente al de los cap&iacute;tulos citados, al abordar el tema de la memoria de los migrantes yucatecos. Sobresale una pintoresca exposici&oacute;n sobre el papel del lenguaje, la comida y los modismos regionales en el proceso de generaci&oacute;n de identidades. Aqu&iacute; vale la pena citar el ap&eacute;ndice sobre las voces mexicanas, tanto castizas como nahuas y mayas en el espa&ntilde;ol de Cuba, cuya originalidad no necesita destacarse. Lo mismo podr&iacute;amos decir del proceso inverso, en el que se presentan las palabras antillanas y cubanas en el espa&ntilde;ol de M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, en varias partes del libro, pero especialmente cuando describe los barrios de La Habana en d&oacute;nde viv&iacute;an los yucatecos, pueden tambi&eacute;n captarse las formas de interrelaci&oacute;n entre ambas culturas. Cabe mencionar las descripciones de esos barrios, en d&oacute;nde se radicaron los yucatecos, las experiencias directas que tuvieron del racismo, los procesos de socializaci&oacute;n en la cultura cubana, entre otros aspectos que reflejan la variedad de los impactos que la convivencia entre yucatecos y cubanos tuvo en esa primera mitad del siglo XX. Es pertinente se&ntilde;alar que esas descripciones recuperan las palabras de quienes informaron a Victoria Novelo, fielmente transcritas en todo su detalle. Entonces, los yucatecos en Cuba, m&aacute;s all&aacute; de ser migrantes contribuyeron a la conformaci&oacute;n de un nuevo espacio de relaci&oacute;n social en donde, sin perder su identidad al mantener sus pr&aacute;cticas y formas de vida ligadas a su lugar de origen, pudieron al mismo tiempo incorporarse plenamente a la vida de Cuba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, este libro podr&iacute;a servir de punto de partida para el estudio de otras migraciones que han tenido lugar en Am&eacute;rica latina que poseen rasgos semejantes, como pueden ser las de los bolivianos a Buenos Aires, los peruanos a Santiago de Chile, los guatemaltecos a Chiapas y Campeche, entre muchas otras experiencias. C&oacute;mo, por qu&eacute; y con qu&eacute; efectos en la confirmaci&oacute;n de identidades "nacionales" son las preguntas que esos estudios deber&iacute;an contestar. El texto de Victoria Novelo es un paso inicial que merecer&iacute;a ser seguido por otras investigaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bobes, Velia Cecilia (2007), <i>La naci&oacute;n inconclusa. (Re) constituciones de la ciudadan&iacute;a y la identidad nacional en Cuba,</i> M&eacute;xico, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3323482&pid=S1665-0565201100010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      	    <p align="justify">&nbsp;</p>      	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Nota</b></font></p>      	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Victoria Novelo (2009), <i>Yucatecos en Cuba. Etnograf&iacute;a de una migraci&oacute;n,</i> Centro de Investigaciones Superiores en Antropolog&iacute;a Social (CIESAS)&#45;Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta)&#45;Instituto de Cultura de Yucat&aacute;n (ICY), 241 pp.</font></p>      ]]></body><back>
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