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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las elecciones presidenciales del 2006 a través de los spots de campaña]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Estado </font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Las elecciones  presidenciales del 2006 a trav&eacute;s de los <i>spots</i> de campa&ntilde;a</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="2" face="verdana">Julio Ju&aacute;rez G&aacute;miz</font></b><b><font size="2" face="verdana"><b>*</b></font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p><font face="verdana" size="2"><i><font size="2" face="verdana">*</font> Investigador en el Centro de Investigaciones interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM). Tiene un doctorado en comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica por la University of Sheffield, Reino Unido. Analista en publicidad pol&iacute;tica y estrategias electorales, M&eacute;xico</i>. <a href="mailto:jjuarez@servidor.unam.mx" target="_blank">jjuarez@servidor.unam.mx</a>.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 02 de febrero de 2007     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Fecha de aceptaci&oacute;n: 09 de mayo de 2007</font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b>Resumen </b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las campa&ntilde;as electorales por la presidencia de la Rep&uacute;blica han propiciado un intenso debate en torno al sistema pol&iacute;tico mexicano. Uno de los temas que han adquirido mayor visibilidad es el de publicidad pol&iacute;tica en televisi&oacute;n. ilustrado por los <i>spots</i> televisivos, el debate se ha centrado en el alto costo que representa para los contribuyentes, a trav&eacute;s de los partidos pol&iacute;ticos, la producci&oacute;n y transmisi&oacute;n de estos mensajes. El presente trabajo consiste en un an&aacute;lisis de contenido de una muestra de <i>spots</i> transmitidos por las tres principales fuerzas electorales en M&eacute;xico durante la campa&ntilde;a presidencial de 2006. El objetivo es identificar, de manera sistem&aacute;tica, caracter&iacute;sticas particulares en el formato y contenido de estos mensajes a la luz de su funci&oacute;n persuasiva e informativa.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica, televisi&oacute;n, <i>spots,</i> propaganda, procesamiento de informaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font> </p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la campa&ntilde;a presidencial de 1988, los &uacute;ltimos 18 a&ntilde;os han significado un cambio radical en la manera en la cual los partidos pol&iacute;ticos compiten por el voto del electorado en M&eacute;xico. Las m&uacute;ltiples reformas al C&oacute;digo Federal Electoral, a lo largo de los a&ntilde;os noventa, han abierto espacios de competencia electoral antes inalcanzables para los partidos de oposici&oacute;n. Tan s&oacute;lo en la campa&ntilde;a presidencial de 1988 era pr&aacute;cticamente imposible para un partido de oposici&oacute;n contratar espacios en medios electr&oacute;nicos con la finalidad de comunicar un mensaje pol&iacute;tico. Las oportunidades que ten&iacute;an los candidatos de oposici&oacute;n para aparecer en medios de comunicaci&oacute;n masiva eran escasas y siempre sujetas a los intereses de los comunicadores (Trejo, 2001).</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las prerrogativas con las que cuentan los partidos pol&iacute;ticos hoy en d&iacute;a les permiten, al menos en un plano cuantitativo, comunicar un mensaje durante la campa&ntilde;a en condiciones de acceso similares. Esta apertura medi&aacute;tica, sumada a la </font><font face="verdana" size="2">creciente competitividad electoral &#151;L&oacute;pez Obrador perdi&oacute; la presidencia por 233 mil votos&#151;, ha tenido un impacto en la manera en la cual los partidos comunican sus mensajes durante una campa&ntilde;a electoral. La aparici&oacute;n de los debates presidenciales, la intensa cobertura medi&aacute;tica y la consolidaci&oacute;n de la publicidad pol&iacute;tica en televisi&oacute;n son tan s&oacute;lo algunos de los cambios m&aacute;s visibles en el contenido y formato de las campa&ntilde;as electorales en M&eacute;xico (Ram&iacute;rez, 2005).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente art&iacute;culo hace &eacute;nfasis en el surgimiento y consolidaci&oacute;n de la publicidad pol&iacute;tica en televisi&oacute;n, ilustrada por los <i>spots</i> de campa&ntilde;a. Los estudios sobre comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica electoral se han enfocado principalmente en el an&aacute;lisis de la cobertura medi&aacute;tica de las elecciones. La preocupaci&oacute;n por la equidad y la objetividad de la cobertura de los medios ocupa parte importante de los estudios recientes en materia de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica (Trejo, 2001; Toussaint, 2000). Esta l&iacute;nea de investigaci&oacute;n ha producido un n&uacute;mero considerable de hallazgos respecto a la manera en la cual los medios de comunicaci&oacute;n, impresos y electr&oacute;nicos, cubren las elecciones en M&eacute;xico. Sin embargo, existen a&uacute;n campos dentro de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica que han recibido una atenci&oacute;n marginal dentro de la academia. Es &eacute;ste el caso de la publicidad pol&iacute;tica en televisi&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las premisas fundamentales para tener campa&ntilde;as que duren seis meses es que los partidos pol&iacute;ticos puedan presentar los argumentos necesarios para que la gente tome una decisi&oacute;n informada. Se trata de uno de los preceptos de una democracia representativa. Elegir representantes populares es, esencialmente, el resultado de un proceso de deliberaci&oacute;n. Desde una perspectiva normativa, una decisi&oacute;n informada debe nutrirse de los argumentos a favor y en contra de cada candidato (Kaid, 1999). La regulaci&oacute;n de los procesos electorales en M&eacute;xico asume que los partidos deben contar con el tiempo y los recursos suficientes para difundir informaci&oacute;n y as&iacute; persuadir al electorado de que </font><font face="verdana" size="2">son mejor opci&oacute;n que sus contrincantes, en condiciones de equidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo parece indicar que al haber solucionado el problema de la inequidad electoral con un financiamiento p&uacute;blico consistente se han generado, con el paso de los a&ntilde;os, nuevos retos para el sistema electoral mexicano. Uno de ellos, sin duda, es la avasalladora concentraci&oacute;n de los gastos de campa&ntilde;a en el pago de espacios publicitarios en televisi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero no solamente se trata de una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica. El gasto en publicidad televisiva va generalmente destinado a mensajes que dejan mucho que desear en cuanto a su valor informativo y credibilidad (Virriel, 2000), abusando a la vez de estrategias emocionales tanto para atacar a sus oponentes como para promoverse a s&iacute; mismos (Vega, 2000). No por nada es com&uacute;n escuchar el argumento de que las campa&ntilde;as se han alejado del objetivo inicial de ofrecer informaci&oacute;n sustancial para la toma de una decisi&oacute;n pol&iacute;tica informada el d&iacute;a de la elecci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de todos estos cuestionamientos poco sabemos a&uacute;n sobre la manera en la cual los partidos pol&iacute;ticos han utilizado esta herramienta de persuasi&oacute;n pol&iacute;tica. El debate en torno a los <i>spots</i> de campa&ntilde;a, en general sobre cualquier tipo de publicidad pol&iacute;tica, ha sido principalmente realizado en los medios de comunicaci&oacute;n y fuera de un &aacute;mbito acad&eacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente trabajo busca contribuir a esta discusi&oacute;n mediante el an&aacute;lisis de las caracter&iacute;sticas del contenido de los <i>spots</i> producidos y transmitidos por las tres principales fuerzas electorales a lo largo de la campa&ntilde;a por la presidencia de la Rep&uacute;blica en el primer semestre de 2006.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El enfoque</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de contenido de la publicidad pol&iacute;tica en televisi&oacute;n ofrece la oportunidad de adentrarse en el contenido </font><font face="verdana" size="2">de una producci&oacute;n informativa para hacer inferencias sobre las intenciones de sus productores y los efectos en sus receptores (Riffe, Lacy y Fico, 1998). Analizar los <i>spots</i> de la campa&ntilde;a presidencial del 2006 permite hacer inferencias acerca de las t&aacute;cticas utilizadas por un partido y/o coalici&oacute;n para implementar su estrategia de comunicaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los <i>spots</i> de campa&ntilde;a son elementos complejos de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica debido a que su contenido, dadas las caracter&iacute;sticas de la comunicaci&oacute;n audiovisual, puede mezclar diversas narrativas en una sola producci&oacute;n de 20 &oacute; 30 segundos. El autor ha delimitado que el contenido de un <i>spot</i> puede ser dividido en cuatro categor&iacute;as de an&aacute;lisis que integran, a su vez, variables espec&iacute;ficas que observar. En primer lugar, las caracter&iacute;sticas formales del <i>spot</i> como unidad de an&aacute;lisis, es decir como un todo, tales como su duraci&oacute;n, la presencia/ausencia de m&uacute;sica y la identidad del presentador dominante. En segundo lugar se encuentra el nivel de la informaci&oacute;n sobre temas <i>(issues)</i> contenida dentro de dicha producci&oacute;n. Este nivel hace referencia b&aacute;sicamente a la informaci&oacute;n relacionada con los temas inscritos en la agenda electoral, como pueden ser la econom&iacute;a, la seguridad o el desarrollo social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer lugar se encuentran la orientaci&oacute;n del contenido y los argumentos que conforman el <i>spot.</i> Es decir, se concibe que un <i>spot</i> puede tener, al menos en principio, tres orientaciones fundamentales: atacar a un oponente, promover a un candidato o compararlos a ambos. Por &uacute;ltimo, la presencia del candidato en cuesti&oacute;n implica, en s&iacute; misma, una categor&iacute;a distinta de apreciaci&oacute;n de esta herramienta de comunicaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente art&iacute;culo ofrecer&aacute; los resultados de la investigaci&oacute;n en una secuencia vinculada a estas categor&iacute;as de an&aacute;lisis. La intenci&oacute;n es fragmentar el contendido y el formato de los <i>spots</i> para luego cerrar con una visi&oacute;n unitaria del <i>spot.</i> La presencia de distintas categor&iacute;as de an&aacute;lisis </font><font face="verdana" size="2">dentro de un <i>spot,</i> por corto que &eacute;ste sea, tiene como objetivo reconocer que los seres humanos somos procesadores de informaci&oacute;n limitados (Lang, 2000). Nuestros recursos psicol&oacute;gicos, por lo tanto, son utilizados de manera discrecional al estar expuestos a un <i>spot.</i> En breve, nuestro nivel de atenci&oacute;n e inter&eacute;s a lo largo de nuestra exposici&oacute;n a un mensaje pol&iacute;tico es variable. Esta variaci&oacute;n repercutir&aacute;, eventualmente, en el impacto que un <i>spot</i> tenga en nuestra memoria, actitud, emociones y comportamiento electoral.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas variables provienen de estudios enfocados en determinar la manera en la cual los <i>spots</i> pol&iacute;ticos tienen un efecto en el televidente (Ju&aacute;rez, 2004). La pregunta acerca de la manera en la cual funciona un <i>spot</i> televisivo ha generado una multiplicidad de modelos en torno al efecto de los <i>spots.</i> El presente trabajo incorpora los hallazgos de investigaciones previas al momento de definir las variables que ser&aacute;n observadas en los <i>spots</i> de la muestra seleccionada. Si bien la jerarqu&iacute;a de estas variables es un tema irresuelto a la fecha, es importante considerar aquellos aspectos de la forma y el contenido de los <i>spots</i> que han registrado tener un efecto particular en la audiencia a trav&eacute;s de la investigaci&oacute;n experimental en el campo de la psicolog&iacute;a cognitiva, la ciencia pol&iacute;tica y la comunicaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los principales modelos sobre el procesamiento de publicidad pol&iacute;tica sugieren al menos cinco respuestas o "efectos" contingentes que un <i>spot</i> pol&iacute;tico puede tener en el electorado (Petty y Caccioppo, 1986; Lang, 2000; Percy y Rossiter, 2001). &Eacute;stas son: reacci&oacute;n emocional, cognitiva, en la memoria, "actitudinal" y de comportamiento. Cada uno de estos efectos interact&uacute;a con el entorno f&iacute;sico de exposici&oacute;n y con la estructura psicol&oacute;gica del espectador. El grado de inter&eacute;s, atenci&oacute;n y conocimiento previo a la exposici&oacute;n a un mensaje pol&iacute;tico var&iacute;an constantemente entre los televidentes. De ah&iacute; que la importancia por enumerar los posibles efectos posibles de un mensaje televisivo deba considera la </font><font face="verdana" size="2">interacci&oacute;n entre el sujeto y el medio por el cual el mensaje es trasmitido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los procesos secundarios ante la exposici&oacute;n a un mensaje como el recuerdo, la reacci&oacute;n emocional, las transformaciones actitudinales y de cambio de comportamiento, est&aacute;n &iacute;ntimamente ligados a los recursos que dediquemos en primera instancia a procesar la informaci&oacute;n contenida en estas producciones informativas. La incorporaci&oacute;n de estos efectos en la definici&oacute;n del impacto de las variables seleccionadas es crucial al momento de identificar el potencial persuasivo de un <i>spot.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Contexto</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La campa&ntilde;a presidencial del 2006 culmin&oacute; en una cerrada victoria del candidato del Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN), Felipe Calder&oacute;n Hinojosa (35.89%) sobre el candidato de la Alianza por el Bien de Todos (APBT), Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador (35.31%), integrada por tres partidos pol&iacute;ticos: Partido de la Revoluci&oacute;n Democr&aacute;tica (PRD), Partido del Trabajo (PT) y Convergencia. El tercer candidato incluido en este estudio fue Roberto Madrazo Pintado (22.26%), candidato de la Alianza por M&eacute;xico (APM) compuesta por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Verde Ecologista de M&eacute;xico (PVEM).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al iniciar la campa&ntilde;a el 19 de enero de 2006, el candidato de la APBT contaba con una ventaja aproximada de 10 puntos porcentuales sobre el candidato del PAN. La confrontaci&oacute;n entre los dos candidatos punteros fue subiendo de tono a medida que se acercaba el d&iacute;a de la elecci&oacute;n, el </font><font face="verdana" size="2">2&nbsp;de julio. La campa&ntilde;a de Calder&oacute;n Hinojosa dio un viraje estrat&eacute;gico a mediados de marzo. Hasta antes de ese momento, se centraba en la integridad del candidato y ten&iacute;a un tono predominante de auto&#45;promoci&oacute;n. A la llegada de un nuevo equipo de campa&ntilde;a, la estrategia del candidato </font><font face="verdana" size="2">panista adopt&oacute; un tono de confrontaci&oacute;n, calificando a su contrincante como un "peligro para M&eacute;xico". Ese tono se mantendr&iacute;a hasta el final de su campa&ntilde;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso del candidato por la APBT su estrategia de campa&ntilde;a se bas&oacute; fundamentalmente en sus logros como jefe de gobierno del Distrito Federal. La respuesta de su equipo de campa&ntilde;a ante los ataques de mediados de abril fue lenta, y no fue sino hasta mayo que comenzaron los ataques hacia el candidato del PAN. El 19 de abril, el Instituto Federal Electoral prohibi&oacute; la transmisi&oacute;n de tres <i>spots</i> transmitidos por el PAN en donde Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador (AMLO) era calificado como un peligro para M&eacute;xico y el causante del endeudamiento del Distrito Federal. Por su parte la APBT inici&oacute; una campa&ntilde;a para responsabilizar a Felipe Calder&oacute;n Hinojosa (FCH) del Fobaproa y del supuesto favoritismo hacia la compa&ntilde;&iacute;a Hildebrando, perteneciente a su cu&ntilde;ado, cuando era titular de la Secretar&iacute;a de Energ&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los eventos de mayor visibilidad a lo largo de la campa&ntilde;a fueron los dos debates televisados entre los contendientes a la presidencia. El candidato de la APBT decidi&oacute; no acudir al primero de estos debates. Por su parte, el presidente en funciones, Vicente Fox Quezada, contribuy&oacute; a tensar el ambiente electoral a trav&eacute;s de innumerables intromisiones a favor del candidato de su partido, el PAN, atacando sistem&aacute;ticamente al candidato de la APBT. Lo mismo aconteci&oacute; con grupos empresariales que transmitieron mensajes en contra de L&oacute;pez Obrador y la viabilidad de su proyecto econ&oacute;mico. Estas variables tuvieron un papel decisivo en la conformaci&oacute;n de un conflicto postelectoral que se vivi&oacute; tras ser anunciados los resultados de la elecci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>M&eacute;todo</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio de los medios de comunicaci&oacute;n ha generado un importante cuerpo de informaci&oacute;n derivado del an&aacute;lisis de </font><font face="verdana" size="2">su contenido. Tradicionalmente se ha hecho una distinci&oacute;n entre los an&aacute;lisis de contenido cuantitativo y cualitativo, a partir de la aproximaci&oacute;n que tienen y respecto a las conclusiones que se pueden sacar de su estudio. El presente art&iacute;culo se basa en un an&aacute;lisis de contenido cuantitativo, en cuanto a que intenta distinguir la presencia o ausencia de determinadas variables a lo largo del <i>spot</i> y as&iacute; poder hacer comparaciones estad&iacute;sticas intra e &iacute;nter partidistas (Riffe <i>et al.,</i> 1998).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente estudio es un an&aacute;lisis cuantitativo sistem&aacute;tico del contenido de los <i>spots</i> de campa&ntilde;a transmitidos en radio y televisi&oacute;n durante la campa&ntilde;a presidencial del 2006. El estudio comprende una muestra representativa de <i>spots</i> transmitidos en la campa&ntilde;a presidencial del 2006. El objetivo es analizar el material publicitario de los tres principales partidos y/o alianzas en funci&oacute;n de su contenido y formato.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La muestra total de <i>spots</i> transmitidos en horarios AAA en radio y televisi&oacute;n alcanz&oacute; un total de 191 producciones originales, de las cuales 82.2% son <i>spots</i> de televisi&oacute;n (157) y 17.8% son de radio (34). La selecci&oacute;n de la muestra estuvo basada en los siguientes par&aacute;metros. Fueron seleccionados los <i>spots</i> de los tres principales partidos pol&iacute;ticos y/o coaliciones (PAN, Alianza por M&eacute;xico y Alianza por el Bien de Todos) transmitidos en cadena nacional en el &aacute;rea metropolitana de la Ciudad de M&eacute;xico por televisi&oacute;n abierta en los canales 2, 11, y 13. As&iacute; como en las frecuencias radiof&oacute;nicas 104.1 FM (Radio F&oacute;rmula), 88.1 FM (Radio Centro) y 90.5 FM (Imagen). Los horarios de recopilaci&oacute;n fueron acotados a cuatro horas, para la televisi&oacute;n de las 20:00 a 00:00 hrs. y para la radio de 06:00 a 10:00 hrs., de lunes a viernes, a lo largo de la campa&ntilde;a presidencial del 2006.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los datos obtenidos tras un an&aacute;lisis cuantitativo de contenido fueron analizados utilizando estad&iacute;stica descriptiva, la prueba de <i>chi cuadrada,</i> con la finalidad de comparar </font><font face="verdana" size="2">medidas obtenidas versus medidas esperadas intra e &iacute;nter partidarias. En los casos en los que las comparaciones hayan arrojado diferencias significativas, se incluir&aacute;n los resultados de esta prueba.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resultados y discusi&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Categor&iacute;a: <i>spot</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la primera categor&iacute;a de an&aacute;lisis, definida como categor&iacute;a <i>spot,</i> el primer componente analizado es la identidad y el g&eacute;nero del presentador dominante. En este rubro la identidad del presentador dominante fue dividida entre actores y pol&iacute;ticos. Siendo los <i>spots</i> un elemento de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica, esperar&iacute;amos que su contenido fuera presentado principalmente por pol&iacute;ticos. Sin embargo, la incorporaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de producci&oacute;n publicitarias y la baja credibilidad de los pol&iacute;ticos (Ju&aacute;rez, 2005) sugieren un cambio en el papel que &eacute;stos ocupan al momento de presentar informaci&oacute;n en los <i>spots.</i> Era de esperarse que los actores desplazaran a los pol&iacute;ticos como presentadores de informaci&oacute;n. Adicionalmente, se observ&oacute; que la mayor&iacute;a de estos presentadores eran hombres. Las presentaciones de mujeres (pol&iacute;ticas o no) fueron marginales en los <i>spots:</i> menos de 8% de los <i>spots</i> del PAN y del PRI fueron presentados por una mujer. En el caso del PRD esta cifra subi&oacute; apenas a 28%.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de la muestra analizada en el estudio, fue posible observar que los tres candidatos utilizaron actores para presentar la informaci&oacute;n en m&aacute;s de la mitad de los <i>spots</i> transmitidos en la campa&ntilde;a presidencial del 2006. Esto signific&oacute; que el papel de los pol&iacute;ticos como presentadores de la informaci&oacute;n contenida en un <i>spot</i> fue relegado a un segundo plano. Aunque no fue posible encontrar diferencias significativas entre los partidos, el PRD fue el partido que ocup&oacute; a un actor como presentador dominante con mayor </font><font face="verdana" size="2">frecuencia: 74.4% de sus <i>spots</i> fueron conducidos por uno, a diferencia del PAN y el PRI quienes lo hicieron en 51.4% y 58.6%, respectivamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al tipo de argumento empleado por el presentador dominante a lo largo del <i>spot,</i> la variable fue dividida entre argumentos basados en opiniones (subjetivos) o en hechos (objetivos). Se trataba de ubicar los argumentos a partir de un continuo entre lo objetivo y lo subjetivo. El concepto de veracidad est&aacute; basado en los principios de objetividad. Un mensaje subjetivo, por lo tanto, tiende a favorecer una postura sin m&aacute;s sustento que la simple afirmaci&oacute;n. El caso de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica es ilustrativo porque los <i>spots</i> son producciones destinadas a persuadir al electorado, m&aacute;s que a informarlo objetivamente. Esta es una de las grandes diferencias entre informaci&oacute;n pagada <i>(v. gr.</i> publicidad) y no pagada <i>(v. gr.</i> noticiarios) en los medios de comunicaci&oacute;n. Su "pretensi&oacute;n" de objetividad hace que las noticias sean evaluadas en funci&oacute;n de su veracidad, mientras que los <i>spots</i> son evaluados a la luz de nuestras preferencias pol&iacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a los resultados del an&aacute;lisis de los <i>spots</i> de la campa&ntilde;a presidencial del 2007, es interesante notar que entre los tres partidos analizados en el estudio existen diferencias significativas en el uso de argumentos en sus <i>spots.</i> De este modo los <i>spots</i> del PAN tienden a usar argumentos basados en opiniones en 90.7%, seguidos por 74.3% correspondiente a los <i>spots</i> de la Alianza por M&eacute;xico. En el caso de los <i>spots</i> producidos por la Alianza por el Bien de Todos, poco m&aacute;s de la mitad (55.3%) de sus <i>spots</i> siguen esta tendencia. Esto significa que fue la APBT la que utiliz&oacute; m&aacute;s argumentos basados en hechos, a diferencia de los otros dos partidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a la definici&oacute;n de esta categor&iacute;a, es importante hacer notar que la distinci&oacute;n entre argumentos basados en hechos y en opiniones est&aacute; sustentada en la estructura </font><font face="verdana" size="2">gramatical de la misma y no en la comprobaci&oacute;n o refutaci&oacute;n de los argumentos presentados. El objetivo de este trabajo es distinguir un estilo de argumentaci&oacute;n de otro y no juzgar la veracidad o falsedad de los argumentos presentados en estas producciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra variable relacionada con la estructura general del <i>spot</i> es la presencia de m&uacute;sica. Investigaciones recientes han mostrado que la m&uacute;sica es una variable que puede producir una respuesta emocional en quienes atienden un <i>spot</i> pol&iacute;tico (Alpert y Alpert, 1991; Hitchon y Duckler, 1994). Como elemento narrativo, la m&uacute;sica puede atraer la atenci&oacute;n del televidente al mismo tiempo que puede conllevar una connotaci&oacute;n emocional. El uso de m&uacute;sica en los <i>spots</i> pol&iacute;ticos a lo largo del mundo ha ido en aumento y es cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar <i>spots</i> pol&iacute;ticos que no tengan, al menos durante algunos segundos, la presencia de una tonada musical (Kaid y Holtz&#45;Bacha, 1995).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La m&uacute;sica en un <i>spot</i> puede ser un elemento facilitador para llamar la atenci&oacute;n e influir positivamente en su recordaci&oacute;n. Sin embargo, estudios sobre su uso en comerciales cuyo contenido apela a una decisi&oacute;n que implica mayor riesgo para el televidente &#151;el caso de la pol&iacute;tica entra en esta categor&iacute;a&#151; han mostrado que la m&uacute;sica puede interferir con el procesamiento de la informaci&oacute;n contenida en el <i>spot</i> (Kellaris y Cox, 1993). En ocasiones es posible que el uso de la m&uacute;sica desv&iacute;e la atenci&oacute;n del televidente y haga m&aacute;s dif&iacute;cil recordar el contenido y el argumento del comercial. Si entendemos a los <i>spots</i> como herramientas de persuasi&oacute;n a mediano plazo, destinadas a modificar una actitud y, eventualmente, influir en el comportamiento electoral de los televidentes, se necesita m&aacute;s que la recordaci&oacute;n de un tema musical para generar un impacto a mediano plazo en el televidente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de los videoclips pol&iacute;ticos, en donde la m&uacute;sica se convierte en un elemento sustancial de la narrativa, es </font><font face="verdana" size="2">muy ilustrativo el hecho de interpretar a la m&uacute;sica como una herramienta &uacute;til en s&iacute; misma y no como auxiliar de un proceso m&aacute;s complejo, como el procesamiento de informaci&oacute;n contenida en un <i>spot.</i> En todo caso, la transmisi&oacute;n de un videoclip promocional es m&aacute;s eficaz para reforzar a quienes tienen una opini&oacute;n favorable de quien patrocina ese <i>spot</i> (Middlestadt, Fishbein <i>et al.</i> , 1994). Es decir, su finalidad es reactivar una predisposici&oacute;n positiva hacia el candidato que aparece en la pantalla. En este sentido ser&aacute; muy poco probable que alguien cuya actitud vaya de lo negativo a lo neutral modifique su actitud por un candidato y/o partido a partir de un videoclip. Por el contrario, alguien cuya opini&oacute;n previa de un candidato es favorable tendr&aacute; mayores posibilidades de reforzar la misma tras un videoclip promocional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a los <i>spots</i> analizados en este estudio, se pudo observar una diferencia significativa entre los tres partidos contendientes respecto al uso de la m&uacute;sica. Tanto el PRD como el PAN usaron alg&uacute;n tipo de producci&oacute;n musical en la mayor&iacute;a de sus <i>spots;</i> el PRD fue el partido que m&aacute;s us&oacute; esta variable (83.3%). El caso del PRI es ilustrativo de una estrategia diferenciada en cuanto al uso de la m&uacute;sica, si bien menos de la mitad de sus <i>spots</i> registraron la presencia de esta variable (41.9%), fue el &uacute;nico partido que produjo un videoclip para promover la imagen de su candidato. Como mencionamos anteriormente, el uso de la m&uacute;sica puede generar una reacci&oacute;n positiva en quien ya est&aacute; inclinado favorablemente hacia alg&uacute;n candidato. En el caso de los videoclips de Roberto Madrazo, es de esperarse que sus seguidores hayan visto el <i>spot</i> con un buen &aacute;nimo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; entramos al an&aacute;lisis de otra variable de contenido que puede propiciar una respuesta de car&aacute;cter emocional o racional, dependiendo del contexto y predisposici&oacute;n del espectador. Com&uacute;nmente denominados como <i>appeals,</i> el uso de argumentos para apelar a la atenci&oacute;n del especta</font><font face="verdana" size="2">dor es pr&aacute;ctica com&uacute;n en la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica. Existen varias tipolog&iacute;as en cuanto a los apelativos que se utilizan com&uacute;nmente en la producci&oacute;n de <i>spots</i> de campa&ntilde;a. Quiz&aacute; la m&aacute;s com&uacute;n sea la divisi&oacute;n entre apelativos racionales y emocionales. Esta categorizaci&oacute;n est&aacute; fundada en ubicar los puntos extremos de un continuo argumentativo. Por un lado se identifica un argumento puramente racional y en el otro extremo el argumento que, dadas sus caracter&iacute;sticas gramaticales, se ha dado por definir como emocional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La clasificaci&oacute;n de argumentos en racionales o emocionales est&aacute; definida por la posible respuesta que pueden lograr en la audiencia, m&aacute;s que en una caracter&iacute;stica intr&iacute;nseca. Al analizar los <i>spots</i> de la campa&ntilde;a presidencial del 2006 se pudieron observar diferencias significativas entre los tres partidos/coaliciones incluidos en el estudio. En primer lugar, se puede afirmar que el uso de argumentos basados en un contenido capaz de generar una respuesta emocional super&oacute;, en los tres casos, el uso de argumentos racionales. Sin embargo, existieron diferencias significativas entre los propios partidos. En el caso del PRD y del PRI ambos utilizaron una cantidad similar de <i>spots</i> dominados por una argumentaci&oacute;n emocional: 66.7% y 68.5%, respectivamente. Sin embargo, la tendencia del PAN en este sentido fue notoria: 96.1% de los <i>spots</i> producidos por este partido estuvieron basados en una argumentaci&oacute;n emocional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el inicio de su campa&ntilde;a, la estrategia medi&aacute;tica del candidato del PAN se bas&oacute; en el lema de "manos limpias" cuya argumentaci&oacute;n era, fundamentalmente, de car&aacute;cter emocional. El referente a la honestidad y trayectoria de Calder&oacute;n se basaba en sus credenciales &eacute;ticas m&aacute;s que en logros visibles y cuantificables en la administraci&oacute;n. No es ninguna sorpresa que su poca experiencia en cargos p&uacute;blicos impidiera encuadrar su competencia laboral a la luz de un individuo con cualidades &eacute;ticas positivas. El caso contrario de este posicionamiento fue el del candidato de la </font><font face="verdana" size="2">APBT, quien opt&oacute; por posicionar su campa&ntilde;a en los logros alcanzados en su administraci&oacute;n como jefe de gobierno del Distrito Federal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La promoci&oacute;n de logros de L&oacute;pez Obrador estaba basada, fundamentalmente, en apelar a un an&aacute;lisis racional por parte de los espectadores. En este caso, exist&iacute;a una dimensi&oacute;n argumentativa en sus <i>spots</i> que pod&iacute;a ser comprobada o no a partir de la evaluaci&oacute;n que el espectador hiciera de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas (p. ej. apoyo econ&oacute;mico a las personas de la tercera edad) o la construcci&oacute;n de obras como el segundo piso del perif&eacute;rico. El mismo lema inicial de la campa&ntilde;a, "cumplir es mi fuerza", hac&iacute;a un llamado impl&iacute;cito a la evaluaci&oacute;n de esta afirmaci&oacute;n por parte de los televidentes. En principio esta afirmaci&oacute;n apelaba m&aacute;s a la racionalidad probatoria del espectador que el lema del candidato del PAN basado en la met&aacute;fora "manos limpias".</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Categor&iacute;a: temas</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La referencia a temas ubicados dentro y fuera de la agenda de las campa&ntilde;as ha sido objeto de estudio en reiteradas ocasiones. La literatura sobre los efectos de la publicidad pol&iacute;tica en televisi&oacute;n sugiere la importancia que tienen los temas a la hora de posicionar a un candidato y a su plataforma electoral (Ansolabehere e Iyengar, 1995). Los temas de campa&ntilde;a funcionan como marcos contextuales que ubican a un candidato dentro de una red de significados particular. La selecci&oacute;n de temas es un ejercicio fundamental al momento de vincular las fortalezas y debilidades de un candidato y/o su partido dentro de la contienda electoral. Elegir el tema correcto puede fortalecer su trayectoria, valores e ideales, mientras que no hacerlo as&iacute; puede afectar la credibilidad, congruencia e inter&eacute;s del candidato en cuesti&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ansolabehere e Iyengar (1995) argumentan que la selecci&oacute;n de temas por parte de los contendientes en una elecci&oacute;n est&aacute; basada en un proceso de apropiaci&oacute;n en donde </font><font face="verdana" size="2">el candidato se adue&ntilde;a de un tema convirti&eacute;ndolo en una bandera personal. Por lo tanto, otros candidatos que utilicen el mismo tema o argumento tem&aacute;tico ser&aacute;n percibidos como imitadores de aqu&eacute;l que haya logrado apropiarse de manera efectiva el uso de este tema. El &eacute;xito de este proceso de apropiaci&oacute;n radicar&aacute;, seg&uacute;n estos autores, en la fortaleza de la vinculaci&oacute;n positiva entre los atributos profesionales y personales del candidato y las caracter&iacute;sticas principales asociadas al tema en cuesti&oacute;n, as&iacute; como su impacto en la agenda medi&aacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo a los datos analizados en nuestra investigaci&oacute;n, fue posible detectar una diferencia significativa entre el uso de distintos temas por parte de los contendientes analizados. A lo largo de una campa&ntilde;a electoral existen ciclos tem&aacute;ticos que son modificados por los actores participantes. La codificaci&oacute;n original de nuestro estudio contemplaba un total de 16 temas agrupados en tres categor&iacute;as, a saber: econom&iacute;a, bienestar social y seguridad. A continuaci&oacute;n se presenta un desglose de los temas utilizados por partido, tanto a nivel <i>cluster</i> como a nivel m&aacute;s espec&iacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al momento de efectuar el an&aacute;lisis comparativo entre los tres partidos a nivel de <i>clusters</i> tem&aacute;ticos se encontr&oacute; una diferencia significativa en el uso de temas por parte de los partidos incluidos en el an&aacute;lisis (X<sup>2</sup>=44.520, <i>df</i><i>=4,</i> p&lt;0.001, N=191). As&iacute;, el <i>cluster</i> de "Econom&iacute;a" fue utilizado en 40.8% de los <i>spots</i> del PAN, cifra relativamente superior en relaci&oacute;n a 35.7% del PRD y 23.3% del PRI. En cuanto al <i>cluster</i> de "Bienestar Social" el PRD ocup&oacute; el primer lugar en cuanto a su uso con 63.3% de sus <i>spots</i> dedicados a estos temas, seguido por el PAN con 51.3% y una cifra menor de referencias a los temas de este <i>cluster</i> por el PRI con &uacute;nicamente 32.9% de sus <i>spots.</i> Quiz&aacute; la diferencia m&aacute;s evidente se haya dado en el <i>cluster</i> de "Seguridad", temas a los cuales el PRI dedic&oacute; la mayor&iacute;a de sus <i>spots:</i> 43.8% del total. En el caso contrastante del PAN, los <i>spots</i> dedicados al tema de la </font><font face="verdana" size="2">seguridad apenas alcanzaron 7.9%. En cuanto al PRD, estos temas simplemente no fueron abordados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas diferencias tienen un significado especial dado que la selecci&oacute;n del tema de seguridad fue pr&aacute;cticamente apropiado por el PRI, siempre por debajo de los otros dos en las encuestas de opini&oacute;n. Es evidente que como estrategia electoral, el PRI decidi&oacute; enfocar el posicionamiento de su candidato en torno al problema de la inseguridad. Dos pueden ser las razones por las cuales el equipo de campa&ntilde;a de Roberto Madrazo haya decidido seleccionar este tema para utilizarlo en el posicionamiento de su campa&ntilde;a. Primero, la posici&oacute;n de retadores de Roberto Madrazo y del PRI mismo estaba fundada en la idea de que este partido no gobernaba la presente administraci&oacute;n federal y local del Distrito Federal, ambas en manos, precisamente, de los partidos de sus contendientes, y que, por lo tanto, pod&iacute;a estar exento de la "responsabilidad" por las condiciones de inseguridad registradas al momento de efectuarse la campa&ntilde;a. Al tiempo de posicionarse con un tema de importancia general, el candidato del PRI era el &uacute;nico que pod&iacute;a criticar con soltura al sistema de administraci&oacute;n de justicia sin verse incluido en la cr&iacute;tica, al menos de manera directa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Segundo, el tema de la seguridad se ha convertido en uno de los m&aacute;s visibles en la agenda pol&iacute;tica. Abonar las cualidades del candidato del PRI en un tema f&eacute;rtil como es la inseguridad era una opci&oacute;n atractiva para alguien que buscaba descalificar el desempe&ntilde;o de sus competidores y el de sus partidos e intentara ser el eco de la preocupaci&oacute;n manifiesta por los altos &iacute;ndices de criminalidad registrados en el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La diferencia entre la menci&oacute;n de este tema por parte del PRI y de los otros dos partidos fue notoria y evidente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al desglose de todos los temas propuestos en la codificaci&oacute;n original, se detect&oacute; tambi&eacute;n una diferencia significativa entre los tres partidos involucrados en la con</font><font face="verdana" size="2">tienda (X<sup>2</sup>=44.520, df=4, p&lt;0.001, N=191). De este modo fue posible observar que el PAN puso mayor atenci&oacute;n, en orden porcentual, a los temas de honestidad (27.6%), empleo (26.3%) y temas sociales varios (14.5%). En el caso del candidato del PRD, los tres principales temas en orden de importancia fueron honestidad (40%), empleo (16.7%) y econom&iacute;a&#45;varios (11.9%). Aunque ambos candidatos coincidieron en su prioridad por abordar el tema de la honestidad y el empleo, la diferencia sobre esta decisi&oacute;n fue evidente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso del candidato priista, se confirm&oacute; la tendencia observada en el an&aacute;lisis por <i>clusters,</i> seguridad fue el primer tema en orden de importancia (35.6%), seguido de la honestidad (21.9%) y el empleo (19.2%). Llama la atenci&oacute;n que los tres contendientes hayan incluido al tema del empleo entre sus tres principales temas de campa&ntilde;a representados a trav&eacute;s de los <i>spots.</i> Es clara la intenci&oacute;n por incluir el tema del empleo en el discurso pol&iacute;tico de los contendientes.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Referencias temporales</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un hecho significativo que refuerza la condici&oacute;n del candidato priista como alguien que no deseaba aprovechar elementos de su pasado ni del de su propio partido es el uso de referencias temporales en donde, una vez m&aacute;s, se registraron diferencias significativas entre los tres partidos analizados aqu&iacute; (X<sup>2</sup>=27.044, df=2, p&lt;0.001, N=191). El caso del candidato del PRD con 61.9% de sus <i>spots</i> presentando al menos una referencia al pasado es contrastante con 16.4% del candidato priista y con 26.3% del candidato del PAN. Esta decisi&oacute;n podr&iacute;a explicarse por la percepci&oacute;n negativa del pasado del PRI y del mismo candidato como controversial gobernador del estado de Tabasco. En el caso del candidato de Acci&oacute;n Nacional, es posible inferir que una baja tasa de referencias al pasado puede implicar, al menos, dos intenciones: primero, evitar resaltar su reducida experiencia como servidor p&uacute;blico y en el desempe&ntilde;o de un cargo de elecci&oacute;n </font><font face="verdana" size="2">popular y, segundo, como un esfuerzo por distanciarse de la administraci&oacute;n de Vicente Fox, que llegaba a su fin en aquellos d&iacute;as.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciencia pol&iacute;tica, particularmente los modelos de comportamiento racional, ha hecho hincapi&eacute; en la relevancia de evaluaciones retrospectivas al momento de delinear una evaluaci&oacute;n prospectiva respecto a un candidato en particular (Downs, 1957). El caso de L&oacute;pez Obrador es emblem&aacute;tico de un esfuerzo por resaltar las atribuciones positivas de su trayectoria como jefe de gobierno del Distrito Federal. Su estrategia estuvo fuertemente fundada en el cumplimiento adecuado de acciones y promesas realizadas durante su administraci&oacute;n. La idea, de acuerdo al modelo de toma de decisi&oacute;n racional, era llevar al espectador a evaluar su desempe&ntilde;o de manera positiva como una herramienta para establecer una evaluaci&oacute;n favorable en torno a su posible desempe&ntilde;o a futuro.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Categor&iacute;a: proposiciones</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos de la narrativa de un <i>spot,</i> la proposici&oacute;n de contenido se define a partir de tres direcciones fundamentales: ataques, promociones y comparaciones. Cada una de estas categor&iacute;as implica una narrativa distinta y tendr&aacute; un impacto diferenciado en los receptores de esta informaci&oacute;n. Las proposiciones de contenido son definidas por los productores de un <i>spot</i> y van ligadas, al menos en un plano te&oacute;rico, a la estrategia general de la campa&ntilde;a. Cuando decimos que un <i>spot</i> es negativo o positivo hacemos referencia directa a la proposici&oacute;n narrativa que sus productores han definido al momento de su creaci&oacute;n y dise&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la finalidad de definir categor&iacute;as excluyentes que nos permitan nombrar una orientaci&oacute;n que sea distinta a otra, el estudio ha adoptado, de la literatura existente en el tema, tres orientaciones rectoras. Primero, la orientaci&oacute;n de ataque est&aacute; definida por un contenido que est&eacute; </font><font face="verdana" size="2">predominantemente orientado a la descalificaci&oacute;n, cr&iacute;tica y cuestionamiento de uno o m&aacute;s oponentes del patrocinador del <i>spot.</i> La orientaci&oacute;n de ataque es, por lo tanto, manifiesta en cuanto a que estos argumentos no son velados y buscan directamente da&ntilde;ar la imagen, reputaci&oacute;n, credibilidad y/o los atributos personales de un competidor. Un ataque directo incluye solamente material negativo acerca del oponente y no hace referencia a las cualidades positivas del promotor del <i>spot.</i> Su orientaci&oacute;n es unidireccional, en un plano de abierta confrontaci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Segundo, el caso de la orientaci&oacute;n para promover es exactamente lo opuesto. El material, narrativa y argumentos utilizados en el <i>spot</i> est&aacute;n destinados a la promoci&oacute;n unilateral del candidato promotor del <i>spot.</i> El material no hace, por lo tanto, referencia a terceros o cr&iacute;ticas veladas a sus oponentes. La narrativa del <i>spot</i> est&aacute; basada &uacute;nicamente en resaltar las cualidades y atributos positivos de un candidato con la finalidad de promover su imagen. Una tercera proposici&oacute;n, la de comparaci&oacute;n, incorpora las dos orientaciones anteriores dentro de la narrativa del <i>spot.</i> Se refiere a la comparaci&oacute;n entre una propuesta y otra en donde, por razones obvias, se resaltan los defectos del atacado y las virtudes de quien es promovido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estudios realizados acerca del impacto de los <i>spots</i> en los televidentes sugieren que la gente tiende a clasificar los <i>spots</i> comparativos como m&aacute;s cre&iacute;bles que aqu&eacute;llos que tengan &uacute;nicamente la finalidad de atacar o promover a un candidato (Meirick, 2002). La diferencia entre esta proposici&oacute;n y las otras es la tendencia por parte de los televidentes a considerar esta aproximaci&oacute;n con mayor valor informativo que las dos anteriores. Es decir, la gente considera que comparar entre un candidato y otro ofrece m&aacute;s elementos de an&aacute;lisis que la simple descalificaci&oacute;n o promoci&oacute;n desmedida. Se considera, as&iacute;, que la evaluaci&oacute;n </font><font face="verdana" size="2">de la "utilidad" de un <i>spot</i> para tomar una decisi&oacute;n pol&iacute;tica puede ser mediada por la proposici&oacute;n de su contenido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente estudio detect&oacute; un uso marginal de la propuesta comparativa a lo largo de la campa&ntilde;a presidencial del 2006 entre los tres partidos analizados en la muestra. Tan s&oacute;lo 3.9% y 4.7% de los <i>spots</i> del PAN y del PRD, respectivamente, utilizaron la comparaci&oacute;n como propuesta narrativa dominante. En el caso del PRI no se registraron <i>spots</i> con esta narrativa dentro de la muestra utilizada en el estudio. El alto grado de confrontaci&oacute;n desde antes de iniciar la campa&ntilde;a &#151;el juicio de desafuero contra L&oacute;pez Obrador es el exponente m&aacute;s claro de esto&#151; pudo haber sido un factor para desmotivar a los partidos a comparar sus propuestas con las de los otros candidatos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es de extra&ntilde;ar que la "percepci&oacute;n" compartida por la ciudadan&iacute;a sea que la campa&ntilde;a fue intensamente negativa y de confrontaci&oacute;n permanente, sin embargo, nuestro an&aacute;lisis demuestra que la mayor&iacute;a de los <i>spots</i> producidos por cada uno de los partidos incluidos en este estudio fueron orientados a promover al candidato patrocinador. El PRI fue el partido que utiliz&oacute; la promoci&oacute;n de su candidato como elemento narrativo central, con 74.6% de sus <i>spots</i> dedicados a ello. Los partidos restantes utilizaron una cifra similar. El PAN dedic&oacute; 66.2% de sus <i>spots</i> para promover a su candidato y el PRD hizo lo propio con 60.5% de sus producciones audiovisuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la orientaci&oacute;n de ataque, el partido que present&oacute; un mayor porcentaje de <i>spots</i> difundidos bajo esta narrativa fue el PRD: 34.9% de sus <i>spots</i> se dedicaron a atacar a un oponente. El caso del PRI y del PAN no es muy distinto: 25.4% el primero y 29.9% el segundo, al momento de contabilizar los <i>spots</i> difundidos bajo esta l&iacute;nea. Es importante resaltar que las diferencias entre el uso de proposiciones por parte de los partidos no fueron significativas. Quiz&aacute; el indicador m&aacute;s emblem&aacute;tico de este an&aacute;lisis sea el </font><font face="verdana" size="2">hecho de que haya prevalecido la promoci&oacute;n en los <i>spots,</i> frente a los ataques directos. Esto cuestiona nuestra acostumbrada aceptaci&oacute;n de que las campa&ntilde;as son negativas de principio a fin.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro del rubro de las proposiciones se contempl&oacute; el an&aacute;lisis de la tendencia de las mismas. Esto es, el destino de la proposici&oacute;n independientemente de su orientaci&oacute;n. En este caso fue posible detectar una diferencia significativa entre los tres partidos analizados (X<sup>2</sup>=22.038, df=2, p&lt;0.001, N=186). De este modo, el PRI destin&oacute; una parte considerable de sus proposiciones a su propio partido con 24.6% de ellas dedicadas a un partido y 75.4% a un candidato.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Categor&iacute;a: candidato</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, el estudio contempl&oacute; la categor&iacute;a candidato con el objeto de analizar su presencia en los <i>spots</i> de manera aislada a otras formas de contenido. Estudios sobre el impacto de la imagen de los candidatos &#151;definida en este estudio como la evaluaci&oacute;n agregada de expresiones verbales y no verbales&#151; han se&ntilde;alado la importancia de esta variable al momento de evaluar el desempe&ntilde;o, actitud, confianza y dem&aacute;s atributos personales de un individuo. El tono de voz, la postura y presencia f&iacute;sica son elementos inseparables de la evaluaci&oacute;n que realicemos de un candidato presentado en un <i>spot.</i> El presente trabajo consider&oacute; el an&aacute;lisis, entre otras cosas, de la expresi&oacute;n facial de los candidatos incluidos en la muestra, por considerar este rasgo de gran importancia para el espectador de un <i>spot</i> al momento de formarse una idea acerca del tipo de persona que es un candidato que aparece en la pantalla.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las condiciones de la pol&iacute;tica actual hacen que "conozcamos" a los candidatos por medio de im&aacute;genes presentadas en los medios de comunicaci&oacute;n. Rara vez tenemos la oportunidad de comparar nuestra evaluaci&oacute;n medi&aacute;tica con una impresi&oacute;n real. S&oacute;lo en las contadas ocasiones en las que </font><font face="verdana" size="2">una persona puede conocer directamente a un candidato que ya ha visto en televisi&oacute;n podr&aacute; hacer un balance de su interpretaci&oacute;n, hasta ese momento basada &uacute;nicamente en un plano simb&oacute;lico. El caso de los <i>spots</i> como reproductores de una pol&iacute;tica que, como la mexicana, est&aacute; fundada en la construcci&oacute;n de s&iacute;mbolos y rituales es a&uacute;n m&aacute;s ilustrativo de la mediatizaci&oacute;n de la imagen pol&iacute;tica (Adler&#45;Lomitz, Salazar y Adler, 2004).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de los <i>spots</i> de la campa&ntilde;a presidencial de 2006 muestra una diferencia significativa al momento de comparar las expresiones faciales de los candidatos cuando aparecen en la pantalla (X<sup>2</sup>=36.343, df=6, p&lt;0.001, N=99). De este modo, la variable expresi&oacute;n facial en el presente estudio fue dividida en cuatro categor&iacute;as a partir de lo que la investigaci&oacute;n sobre el tema ha sugerido como las caracter&iacute;sticas faciales m&aacute;s recurrentes al momento de presentar a un candidato en un <i>spot.</i> En el caso de la expresi&oacute;n facial dominante de AMLO en los <i>spots</i> producidos por el PRD se encontr&oacute; que en 83.3% de sus <i>spots</i> el candidato apareci&oacute; "contento", definido como un gesto de satisfacci&oacute;n y complacencia. El resto de los <i>spots</i> en donde aparece este candidato, en 16.7% su expresi&oacute;n denotaba firmeza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El caso del candidato del PAN es distinto, toda vez que la mayor parte de sus presentaciones denotan una expresi&oacute;n de "firmeza", 63.4%, y en segundo lugar se presenta una expresi&oacute;n de "contento", en 29.3% de los <i>spots</i> en los que Felipe Calder&oacute;n aparece. En el caso de las otras dos categor&iacute;as, no presentes en el an&aacute;lisis del candidato del PRD, Calder&oacute;n aparece como "atento" en 4.9% de sus <i>spots</i> y "en&eacute;rgico" en 2.4% de ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a Roberto Madrazo es m&aacute;s consistente la presentaci&oacute;n de firmeza que se hace de su persona: 82.4% de los <i>spots</i> en los que aparece. En el caso del candidato priista, la utilizaci&oacute;n de otras formas de presentaci&oacute;n se divide en porcentajes m&aacute;s reducidos: una expresi&oacute;n de "contento" </font><font face="verdana" size="2">con 8.8%, "en&eacute;rgico" con 5.9% y "atento"' con 2.9%. Si bien existen diferencias significativas entre la expresi&oacute;n facial de los candidatos, es importante se&ntilde;alar que la presentaci&oacute;n de un candidato como "en&eacute;rgico" y "atento" son las menos favorecidas. Llama la atenci&oacute;n la coincidencia de Roberto Madrazo y Felipe Calder&oacute;n por privilegiar una expresi&oacute;n de firmeza al momento de aparecer en la pantalla. Por el contrario, el caso de AMLO denota una clara intenci&oacute;n por presentarlo como una persona contenta y sonriente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la estrategia detr&aacute;s de esta selecci&oacute;n puede tener causas y or&iacute;genes variados, es posible hacer algunas inferencias sobre estas decisiones. AMLO arranc&oacute; la campa&ntilde;a en enero de 2006 con 10 puntos de ventaja que, a lo largo de la campa&ntilde;a, fueron el par&aacute;metro mediante el cual la estrategia del PRD fue definida. No es casualidad que la exaltaci&oacute;n de un rasgo de satisfacci&oacute;n haya sido notoria en un candidato que ten&iacute;a, de entrada, todas las razones para estarlo. Hab&iacute;a salido airoso del controvertido proceso de desafuero y se enfilaba a lo que parec&iacute;a una contienda ganada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mostrar firmeza y seriedad, en el caso de Calder&oacute;n y Madrazo, est&aacute; ligado con la valoraci&oacute;n que hacemos de alguien que busca conseguir algo. La situaci&oacute;n de AMLO era la de haber logrado el cometido de la campa&ntilde;a y, por lo tanto, mostrar la satisfacci&oacute;n que hab&iacute;a caracterizado (la importancia de una sonrisa) su presencia en los medios en los meses posteriores a su gobierno. Si bien existen m&aacute;s consideraciones respecto a los motivos de selecci&oacute;n de una expresi&oacute;n facial concreta, es claro que hay diferencias entre los candidatos al momento de aparecer en pantalla. Estas decisiones obedecen, al menos en un plano racional, a una decisi&oacute;n estrat&eacute;gica. Dejar al azar la manera en la cual un candidato aparece en el <i>spot</i> ser&iacute;a impr&aacute;ctico en un contexto electoral tan competido como el que tenemos en la actualidad.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de los resultados discutidos anteriormente, es posible enlistar un n&uacute;mero importante de conclusiones. En el caso de la transformaci&oacute;n que ha experimentado la producci&oacute;n y el formato de contenidos pol&iacute;ticos, muchas han sido las cr&iacute;ticas a esta malentendida evoluci&oacute;n. Entre ellas destacan al menos tres argumentos de peso. Primero, las campa&ntilde;as se han concentrado en un solo medio de comunicaci&oacute;n, la televisi&oacute;n, modificando el formato y la narrativa del discurso pol&iacute;tico actual. Segundo, esta mediatizaci&oacute;n de la contienda electoral ha reducido los tiempos de exposici&oacute;n con que los candidatos cuentan para comunicar mensajes destinados a persuadir al electorado. Por &uacute;ltimo, la disminuci&oacute;n de un tiempo, que cada vez m&aacute;s es de car&aacute;cter audiovisual, sumada a la intensidad con la que las campa&ntilde;as son competidas, parecer&iacute;a haber colocado el proceso electoral del 2006 como uno de los m&aacute;s negativos en la historia del pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis detallado de las caracter&iacute;sticas del contenido de los <i>spots</i> de la campa&ntilde;a presidencial, transmitidos por los tres principales contendientes en 2006, lleva a reflexionar sobre tres puntos concretamente. Primero, el cambio en la narrativa y el formato de presentaci&oacute;n de argumentos pol&iacute;ticos se ha visto enmarcado en una aparente caracterizaci&oacute;n narrativa de la pol&iacute;tica alejada del discurso pol&iacute;tico tradicional. El que cada vez sea menos frecuente encontrar a un pol&iacute;tico emitiendo mensajes o argumentos encaminados a alterar el resultado de una elecci&oacute;n, pero sobre todo el hecho de que sean actores quienes comiencen a desempe&ntilde;ar esos roles, nos lleva a reflexionar sobre la manera en que la persuasi&oacute;n pol&iacute;tica es orquestada en la actualidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este proceso no implica necesariamente una adquisici&oacute;n de conciencia por parte de los productores o los pol&iacute;ticos en torno a estas modificaciones. Es com&uacute;n encontrar justifi</font><font face="verdana" size="2">caciones frente a estas transformaciones en relaci&oacute;n con elementos pol&iacute;t</font><font face="verdana" size="2">icos como la credibilidad y la imparcialidad persuasiva de un actor, a diferencia de la carga parcial que conllevan los argumentos de un pol&iacute;tico. Sin embargo, es &eacute;sta una de las transformaciones m&aacute;s notables en el discurso pol&iacute;tico: que para ser cre&iacute;ble deba ser expuesto por quienes no son o participan en la pol&iacute;tica. La idea de que es preferible tener a un actor simulando inter&eacute;s o apoyo por una causa, partido o candidato, que tener a un miembro de ese partido y a su propio candidato como presentadores, nos obliga a cuestionar la naturaleza propia del argumento expuesto.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Segundo, existe una marcada tendencia a utilizar argumentos que apelan m&aacute;s a las emociones que a razonamientos de car&aacute;cter hipot&eacute;tico&#45;deductivo. La explicaci&oacute;n para la presencia de este fen&oacute;meno est&aacute; basada, al menos en principio, en la brevedad y poca oportunidad que los partidos pol&iacute;ticos tienen para comunicarse con el electorado. La creciente competitividad electoral ha sobrevaluado el papel de los electores que, definidos como indecisos, deciden sus votos a lo largo de los d&iacute;as que dura una campa&ntilde;a. Este contexto de alta competitividad por conseguir los votos de una secci&oacute;n minoritaria del electorado ha tenido un impacto en las estrategias de persuasi&oacute;n utilizadas para comunicarse con electores que distan mucho de tener un inter&eacute;s o un conocimiento sobre asuntos pol&iacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El potencial persuasivo de un mensaje recae, antes que nada, en que &eacute;ste llegue a la persona indicada en el momento oportuno. Persuadir a un electorado indeciso y desconectado de la pol&iacute;tica, desmotivado y percibido como distante a estos procesos, ha obligado a los partidos a adecuar sus argumentos pol&iacute;ticos &#151;en caso de que los tengan&#151;, a simplificar un discurso electoral determinado. Si a esta aparente tendencia por utilizar argumentos de car&aacute;cter emocional sumamos la presencia significativa de m&uacute;sica en el contenido de los </font><font face="verdana" size="2"><i>spots,</i> nos encontramos con producciones cuya persuasi&oacute;n se enfoca m&aacute;s en el aspecto emocional que en el racional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, es manifiesta la intenci&oacute;n de cada partido o candidato por apropiarse de un tema compartido en la agenda pol&iacute;tica previa a la elecci&oacute;n. La tesis de que la "apropiaci&oacute;n" de un tema puede influir en la evaluaci&oacute;n que hagamos de un pol&iacute;tico es, hasta cierto punto, confirmada en la selecci&oacute;n que los distintos contendientes realizaron para tratar temas espec&iacute;ficos en su agenda publicitaria. En el caso del PRI es marcada la intenci&oacute;n por usar el discurso de la seguridad como eje de posicionamiento de su candidato, el PRD prefiere temas de bienestar social y el candidato panista hace m&aacute;s referencias a temas vinculados con la econom&iacute;a que sus contrincantes. Si bien los candidatos comparten inter&eacute;s y convergen en el tratamiento de algunos de estos temas, hay una diferencia significativa entre sus prioridades. Ello puede servir como ilustraci&oacute;n de que los <i>spots</i> de campa&ntilde;a forman parte de una estrategia electoral basada en la evaluaci&oacute;n de las fortalezas y debilidades de los candidatos postulados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente estudio comprende un an&aacute;lisis detallado del contenido de las producciones transmitidas en la campa&ntilde;a presidencial de 2006. Esta radiograf&iacute;a tiene algunas limitaciones. En primer lugar, el an&aacute;lisis de los <i>spots</i> de campa&ntilde;a necesita de una mirada longitudinal que nos permita evaluar la manera en la cual esta forma de comunicaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s visible en competencias electorales, ha evolucionado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Identificar patrones en el uso de ciertas estrategias nos ayudar&aacute; a alcanzar un mayor entendimiento de esta herramienta de comunicaci&oacute;n y persuasi&oacute;n pol&iacute;tica. En segundo lugar, el avance en la investigaci&oacute;n sobre el efecto de los <i>spots</i> de campa&ntilde;a depende tambi&eacute;n de un dise&ntilde;o experimental que arroje mayor luz sobre el procesamiento de la informaci&oacute;n contenida en los <i>spots</i> que llevan a acabo electores mexicanos. </font><font face="verdana" size="2">Un estudio experimental ser&iacute;a la consecuencia l&oacute;gica para entender mejor la manera en la cual funciona esta forma de comunicaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, el estudio incluye &uacute;nicamente los <i>spots</i> de los tres principales contendientes, las coaliciones del PRI y PVEM, del PRD, PT y Convergencia, as&iacute; como del PAN. Sin embargo, es necesario ampliar el an&aacute;lisis para incluir las producciones de partidos de nueva creaci&oacute;n como lo son el Partido Nueva Alianza y el Partido Alternativa Social-dem&oacute;crata y Campesina.</font>	</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alpert, J. I. y M. I. Alpert (1991) "Contributions from a Musical Perspective on Advertising and Consumer Behaviour", en <i>Advances in Consumer Research,</i> n&uacute;m. 18, pp. 232&#45;238.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303631&pid=S1665-0565200700010000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adler&#45;Lomnitz, Larissa, Rodrigo Salazar Elena e Ilya Adler (2004) <i>Simbolismo y ritual en la pol&iacute;tica mexicana.</i> M&eacute;xico, DF: Siglo XXI Editores</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303633&pid=S1665-0565200700010000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Biocca, F. (ed.) (1991) <i>Television and Political Advertising. Vol. I. Psychological processes.</i> Hillsdale: Lawrence Erlbaum.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303634&pid=S1665-0565200700010000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Downs, A. (1957) <i>An Economic Theory of Democracy.</i> New York: Harper &amp; Row.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303636&pid=S1665-0565200700010000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hitchon, J., P. Duckler <i>et al.</i> (1994) "Effects of Ambiguity and Complexity on Consumer Response to Music Video Commercials", en <i>Journal of Broadcasting and Electronic </i></font><font face="verdana" size="2"><i>Media,</i> vol. 38, n&uacute;m. 3, pp. 289&#45;307.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303638&pid=S1665-0565200700010000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ju&aacute;rez, J. (2004) "Political Marketing and the Production of Political Communications: A Content Analysis of British Party Election Broadcasts from 1979 to 2001". </font><font face="verdana" size="2">Tesis doctoral.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303640&pid=S1665-0565200700010000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;--------- (2005) "Comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica y su evoluci&oacute;n como </font><font face="verdana" size="2">disciplina. Una propuesta para reflexionar la campa&ntilde;a </font><font face="verdana" size="2">2006", en <i>Revista Iberoamericana de Comunicaci&oacute;n,</i> Universidad Iberoamericana, n&uacute;m. 9, oto&ntilde;o&#45;invierno.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303642&pid=S1665-0565200700010000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kaid, L. L. (1999) "Political Advertising: A Summary of Research Findings", en Newman, B. <i>Handbook of Political Marketing.</i> Londres: Sage.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303644&pid=S1665-0565200700010000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kaid, L. L. y C. Holtz&#45;Bacha (1995) <i>Political Advertising in Western Democracies. Parties &amp; Candidates on Television.</i> Londres: Sage.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303646&pid=S1665-0565200700010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kellaris, J., A. D. Cox <i>et al.</i> ( 1993) "The Effect of Background Music on Ad Processing: A Contingency Explanation", en <i>Journal of Marketing,</i> n&uacute;m. 57, octubre, pp. 114-125.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303648&pid=S1665-0565200700010000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lang, A. (2000) "The Limited Capacity Model of Mediated Message Processing", en <i>Journal of Communication,</i> vol. 50, n&uacute;m. 1, pp. 46&#45;70.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303650&pid=S1665-0565200700010000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Meirick, P. (2002) "Cognitive Responses to Negative and Comparative Political Advertising", en <i>Journal of Advertising,</i> vol. 31, n&uacute;m. 1, pp. 49&#45;62.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303652&pid=S1665-0565200700010000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Middlestadt, S. E., M. Fishbein <i>et al.</i> (1994) "The Effect of Music on Brand Attitudes: Affect&#45; or Belief&#45;Based Change?", en Clark, E. M., T. C. Brock y D. W. Stewart <i>Attention, Attitude, and Affect in Response to Advertising.</i> Hillsdale, NJ: Lawrence Erlbaum.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303654&pid=S1665-0565200700010000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Percy, L., J. Rossiter <i>et al.</i> (2001) <i>Strategic Advertising Management.</i> Oxford: Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303656&pid=S1665-0565200700010000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Petty, R. E. y J. T. Cacioppo (1986) <i>Communication and Persuasion: Central and Peripheral Routes to Attitude Change.</i> Nueva York: Springer&#45;Verlag.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303658&pid=S1665-0565200700010000300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ram&iacute;rez Mercado, M. (2005) "Las campa&ntilde;as presidenciales en M&eacute;xico: entre la estabilidad y el cambio pol&iacute;tico", en <i>Revista El Cotidiano,</i> a&ntilde;o 21, n&uacute;m. 133, septiembre&#45;octubre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303660&pid=S1665-0565200700010000300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Riffe, D., S. Lacy <i>et al.</i> ( 1998) <i>Analyzing Media Messages. Using Quantitative Analysis in Research.</i> New Jersey: Lawrence Erlbaum.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303662&pid=S1665-0565200700010000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Trejo Delarbre, R. (2001 ) <i>Mediocracia sin mediciones. Prensa, televisi&oacute;n y elecciones.</i> M&eacute;xico, DF: Cal y Arena.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303664&pid=S1665-0565200700010000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Toussaint, F. (2000) "Las campa&ntilde;as electorales del 2000 en televisi&oacute;n. El caso mexicano", en <i>Revista Mexicana de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales,</i> a&ntilde;o XLIV, num. 180, septiembre&#45;diciembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303666&pid=S1665-0565200700010000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vega, A. (2000) "El manejo de las emociones en las campa&ntilde;as electorales del 2000 de M&eacute;xico y Espa&ntilde;a", en <i>Revista Mexicana de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales,</i> a&ntilde;o XLIV, num. 180, septiembre&#45;diciembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303668&pid=S1665-0565200700010000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Virriel L&oacute;pez, C. (2000) "El problema de la credibilidad de los <i>spots</i> pol&iacute;ticos", en <i>Revista Mexicana de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales,</i> a&ntilde;o XLIV, n&uacute;m. 180, septiembre&#45;diciembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3303670&pid=S1665-0565200700010000300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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