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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La era de la información; La red y Los señores del aire: telépolis y el tercer entorno]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La era de la informaci&oacute;n; La red y Los se&ntilde;ores del aire: tel&eacute;polis y el tercer entorno</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jorge Alonso</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Manuel Castells. M&eacute;xico, Siglo XXI Editores, 3 vols., 1999.</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Juan Luis Cebrian. Taurus, Madrid, 1998. </b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Javier Echeverr&iacute;a. Destino, Barcelona, 1999.</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La discusi&oacute;n en torno a lo que ha sucedido a finales del siglo XX y lo que nos espera en el XXI ha tenido muchos abordajes. Eleg&iacute; centrarme en tres posiciones: la de Manuel Castells en sus tres vol&uacute;menes de <i>La era de la informaci&oacute;n;</i> la de Juan Luis Cebri&aacute;n en su libro <i>La red</i> y la de Javier Echeverr&iacute;a en su obra <i>Los se&ntilde;ores del aire: tel&eacute;polis y el tercer entorno.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I.La era de la informaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El catal&aacute;n Castells plantea que una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, centrada en torno a las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, ha modificado las bases de la sociedad a un ritmo acelerado. Hay la incorporaci&oacute;n de los segmentos valiosos de la econom&iacute;a de todo el mundo a un sistema interdependiente, que ha acentuado el ya viejo desarrollo desigual. Si bien se han liberado formidables fuerzas productivas, los agujeros negros de la miseria y las actividades delictivas de organizaciones mafiosas se han hecho tambi&eacute;n globales. Se ha extendido la fragmentaci&oacute;n social. Las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n han ido integrando al mundo en redes globales de instrumentalidad. Se entra a un mundo interdependiente. Hay un nuevo paradigma en donde la informaci&oacute;n es la materia prima. Hay una econom&iacute;a informacional y un acelerado proceso de globalizaci&oacute;n. Se trata de una econom&iacute;a con la capacidad de funcionar como una unidad en el tiempo real a escala planetaria. Hay el desarrollo de una nueva l&oacute;gica organizativa que est&aacute; vinculado con el proceso de cambio tecnol&oacute;gico. Se ha pasado de la producci&oacute;n en serie a la producci&oacute;n flexible, a nuevos m&eacute;todos de gesti&oacute;n, al entrelazamiento de grandes empresas. De burocracias verticales se va a &aacute;mbitos horizontales, a la gesti&oacute;n en equipo, a recompensas basadas en resultados. Las redes son el elemento fundamental de las nuevas organizaciones. Se ampl&iacute;an redes interactivas y las comunidades virtuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El espacio organiza al tiempo en la sociedad red. Espacio y tiempo, categor&iacute;as fundamentales de la vida humana, han sido transformadas bajo la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n. El espacio de flujos es una nueva l&oacute;gica especial, que se opone al espacio de los lugares. El espacio de los flujos se convierte en la manifestaci&oacute;n espacial dominante del poder. Se establece un modelo espacial diferente, caracterizado por su dispersi&oacute;n y concentraci&oacute;n simult&aacute;neas. A medida que la econom&iacute;a global se expande e incorpora nuevos mercados, tambi&eacute;n organiza la producci&oacute;n de los servicios avanzados requeridos para gestionar las nuevas unidades que se unen al sistema y las condiciones de sus conexiones siempre cambiantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciudad global no es un lugar sino un proceso. Hay un nuevo espacio industrial organizado en torno a flujos de informaci&oacute;n que re&uacute;nen y separan al mismo tiempo sus componentes territoriales. Aumenta el trabajo a distancia. Pero hay una selectividad social del espacio de los flujos. A medida que el tiempo se hace m&aacute;s flexible, la gente circula entre los lugares con un patr&oacute;n cada vez m&aacute;s m&oacute;vil. Se va conformando la ciudad informacional. La nueva sociedad est&aacute; basada en el conocimiento y organizada en torno a redes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El espacio es el soporte material de las pr&aacute;cticas sociales que comparten el tiempo. Y todo soporte material conlleva siempre un significado simb&oacute;lico. La sociedad se encuentra construida en torno a flujos de capital, informaci&oacute;n, tecnolog&iacute;a, interrelaciones organizativas, im&aacute;genes, sonidos y s&iacute;mbolos. El soporte material de los procesos dominantes es el conjunto de elementos que sostienen esos flujos y hacen materialmente posible su articulaci&oacute;n en tiempo simult&aacute;neo. Hay una nueva forma espacial caracter&iacute;stica de las pr&aacute;cticas sociales que conforman la sociedad red: el espacio de los flujos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero el espacio de los flujos no impregna todo el &aacute;mbito de la experiencia humana en la sociedad red. La gente vive en lugares y percibe su espacio en virtud de ellos.</font></p>  	    <p align="center"><img src="../img/revistas/desacatos/n6/a12f1.jpg"></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se da una oposici&oacute;n entre globalizaci&oacute;n e identidad. En la sociedad red para la mayor&iacute;a de los actores sociales el sentido se organiza en torno a una identidad primaria que marca el resto de identidades. Todas las identidades son construcciones sociales. Las hay legitimadoras, de resistencia y de proyecto. La etnicidad se convierte en el cimiento de trincheras defensivas que se territorializan en comunidades locales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Surgen movimientos sociales en contra del nuevo orden global, pues gran parte de las personas pierden el control sobre sus vidas, sus entornos, sus puestos de trabajo, sus econom&iacute;as, sus gobiernos y sus pa&iacute;ses. Pero estos movimientos se aprovechan de instrumentos de la nueva sociedad y propugnan modos de vida alternativos. Un ejemplo de esto es el movimiento  neozapatista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La capacidad instrumental del Estado&#45;naci&oacute;n ha sido debilitada por la globalizaci&oacute;n. Los estados&#45;naci&oacute;n contin&uacute;an existiendo como nodos de una red de poder m&aacute;s amplia. Se ha dado adem&aacute;s un progresivo desmantela&#45;miento del estado de bienestar. Esto ha provocado inestabilidad laboral y extrema desigualdad social. Grandes sectores del planeta quedan desconectados del sistema din&aacute;mico globalizado. La pol&iacute;tica ha sufrido grandes cambios. Predomina la pol&iacute;tica del esc&aacute;ndalo y el marketing pol&iacute;tico. Hay mayor manipulaci&oacute;n simb&oacute;lica. Sobreviene una gran crisis de la democracia en la era de la informaci&oacute;n. Una crisis de legitimidad ha ido vaciando de significado y funci&oacute;n a las instituciones de la era industrial. El poder se difunde en redes globales de riqueza, informaci&oacute;n. El nuevo poder reside en los c&oacute;digos de informaci&oacute;n, en las im&aacute;genes de representaci&oacute;n en torno a las cuales las sociedades organizan sus instituciones y la gente construye sus  vidas y decide su conducta. Quien gana las mentes de la gente crece en poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todo el planeta se ha construido una econom&iacute;a global, muy din&aacute;mica, entrelazando gentes y actividades valiosas, y desconectando de las redes de poder y riqueza a pueblos y territorios carentes de importancia desde las perspectivas de los intereses dominantes. El espacio de los flujos domina el espacio de los lugares, y el tiempo atemporal al tiempo del reloj de la era industrial. Predomina un modo de desarrollo en el que la principal fuente de productividad es la capacidad cualitativa para optimizar la combinaci&oacute;n y el uso de los factores de la producci&oacute;n bas&aacute;ndose en el conocimiento y la informaci&oacute;n. El ascenso del informacionalismo lleva aparejado el aumento de la desigualdad y la exclusi&oacute;n en todo el mundo (aun en pa&iacute;ses centrales).</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="../img/revistas/desacatos/n6/a12f2.jpg" target="_blank">Foto 2</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La nueva estructura social es la sociedad red. La nueva econom&iacute;a es la informacional&#45;global. La nueva cultura es la virtualidad real. La l&oacute;gica de redes interconectadas como formas autoexpansivas y din&aacute;micas de la organizaci&oacute;n de la actividad humana invaden todos los &aacute;mbitos de la vida econ&oacute;mica, social y cultural. Hay una transformaci&oacute;n estructural de las relaciones de producci&oacute;n, de poder y de experiencia. Va apareciendo una nueva cultura. Se trata de una transformaci&oacute;n multidimensional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se necesita una nueva pol&iacute;tica, pues proseguir&aacute; la globalidad selectiva que profundizar&aacute; las diferencias. El siglo XXI se caracterizar&aacute; por una perplejidad informada. Para mejorar la sociedad se requieren cambios y esperanza. No hay nada que no pueda ser cambiado por la acci&oacute;n social. Convertir a los medios de comunicaci&oacute;n en mensajeros (pues se han convertido en el mensaje); los actores pol&iacute;ticos deben reaccionar contra el cinismo. Se tiene que restaurar la democracia.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>2. La red</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se puede gobernar de espaldas a la sociedad digital. Pero la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica no ha llegado a todos por igual. Hay interactividad, pero tambi&eacute;n caos. Aunque haya interactividad de la red, no se evita una actitud pasiva, receptiva, casi hipn&oacute;tica de muchos usuarios. En la red, adem&aacute;s, hay jerarqu&iacute;as, aunque no sean f&aacute;cilmente identificables, las cuales ejercen su influencia y pueden gobernar el flujo de informaci&oacute;n que por ella discurre. Se trata de un poder. Internet es una red abierta; pero los sistemas de transmisi&oacute;n (sat&eacute;lites y cables), los de acceso (servidores) y los de navegaci&oacute;n en la web tienen due&ntilde;o. Las compa&ntilde;&iacute;as punteras del sector amenazan con convertirse de hecho en un aut&eacute;ntico monopolio. Esas empresas suplantar&aacute;n funciones tradicionales de la gobernaci&oacute;n pol&iacute;tica. Y esas compa&ntilde;&iacute;as no tienen m&aacute;s inter&eacute;s que la ganancia y no velar por intereses generales. As&iacute; se impondr&aacute;n nuevos modelos muy injustos de convivencia. Se ha ido creando una ideolog&iacute;a en trono al ciberespacio que es excluyente de todo aquello que no cabe en su mundo. Se mantiene una ilusi&oacute;n de democracia universal y participante gracias a la extensi&oacute;n creciente de redes. Pero no hay que perder de vista la capacidad financiera casi ilimitada y las estrategias sobre territorios y actividades.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay los ciudadanos enchufados y los desenchufados. La exclusi&oacute;n es m&aacute;s pavorosa para los m&aacute;s pobres de la Tierra, que son los m&aacute;s. Se pierde el respeto a las minor&iacute;as. Si bien las redes est&aacute;n abiertas a quienes proponen alternativas, tambi&eacute;n a poderosas mafias y bandas criminales internacionales. Las redes son muy vulnerables. Los rastros que se dejan en los servidores de acceso son absolutos. Se puede llegar a una especie de convivencia siempre vigilada: controles de trabajo, en las escuelas, en las familias. Se ha dado transferencia de poder estatal a las grandes compa&ntilde;&iacute;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se debe olvidar que el consumidor no es necesariamente un ciudadano (como a veces se quiere hacer aparecer). No tiene el sentimiento de pertenencia a una comunidad, ni adquiere responsabilidad por sus actos. No se mueve por motivos altruistas o de solidaridad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una gran sociedad dual: la de los poderosos y la de los despose&iacute;dos. El poder se ha ido desplazando hacia grandes empresas, sin representaci&oacute;n democr&aacute;tica. La convergencia de tecnolog&iacute;as a escala planetaria cada vez m&aacute;s poderosas decidir&aacute;n sobre un mayor n&uacute;mero de cuestiones y personas. La concentraci&oacute;n del poder a escala multinacional en unas cuantas manos que poseen dinero, tecnolog&iacute;a y los contenidos de los medios de comunicaci&oacute;n, informaci&oacute;n y entretenimiento configuran un verdadero nuevo orden internacional. Se hacen mayores las diferencias entre los pa&iacute;ses pobres y los desarrollados. Unos son los amos y otros las v&iacute;ctimas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro hecho que destacan tanto Cebri&aacute;n como Castells es la obsolescencia de los sistemas educativos tradicionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El futuro del empleo presenta perfiles precarios. Se transformar&aacute; la manera de trabajar de mucha gente. Se tender&aacute; a una deslocalizci&oacute;n de centros de producci&oacute;n, se utilizar&aacute; el hogar como oficina, los horarios ser&aacute;n flexibles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sociedad global de la informaci&oacute;n hunde sus ra&iacute;ces en la cultura de la imagen. &Eacute;sta se encuentra ligada al espect&aacute;culo. Por ah&iacute; transitan la econom&iacute;a, la pol&iacute;tica y la religi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una paradoja: junto a la concepci&oacute;n planetaria y global, se multiplicar&aacute;n individualismos y localismo. M&aacute;s informaci&oacute;n no implica que la gente est&eacute; mejor informada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mundo virtual e imaginario aparta de las relaciones con los m&aacute;s pr&oacute;ximos. Persiste la urgencia de mantener el pluralismo y la diversidad dentro de la cultura planetaria. Hay que impulsar el di&aacute;logo entre las culturas y resistir a la homogenizaci&oacute;n. Hay que lograr una diversidad convergente. Necesidad de formar ciudadanos.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>3. El tercer entorno</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cambios actuales afectan hasta la vida cotidiana. Parecer&iacute;a que vivi&eacute;ramos en un espacio com&uacute;n. Actualmente se puede ver y o&iacute;r lo que pasa en cada parte del mundo (aunque s&oacute;lo lo que nos quieran mostrar, no lo que pretendan ocultar o no importe a los intereses dominantes, lo cual no implica que no suceda).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Echeverr&iacute;a, afinando aportes anteriores, propone un m&eacute;todo de an&aacute;lisis con una serie de contraposiciones. La clave es una nueva met&aacute;fora: el tercer entorno. El primero ser&iacute;a el natural y f&iacute;sico, el segundo el de la construcci&oacute;n de las relaciones urbanas, y el tercero tiene que ver con las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las telecomunicaciones que han propiciado la emergencia de un nuevo espacio social que engloba todo el planeta. Dicho entorno puede ser pensado en &aacute;mbitos desde casas, hospitales, empresas, ciudades (tele casas, tele escuelas, etc&eacute;tera) Su caracter&iacute;stica es la posibilidad de relacionarse e interactuar a distancia. Tiene que ver con la televoz, el telesonido, la tele visi&oacute;n el tele dinero, etc&eacute;tera. Las diversas actividades humanas se est&aacute;n adaptando a este nuevo espacio social. Las redes telem&aacute;ticas son algo m&aacute;s que un medio de comunicaci&oacute;n, porque permiten actuar en un entorno y no s&oacute;lo informarse. Este entorno, integrador de actividades y conflicto de todo tipo, habr&iacute;a que pensarlo en t&eacute;rminos de ciudad: tel&eacute;polis. Echeverr&iacute;a prefiere una metodolog&iacute;a pluralista, frente a posiciones reduccionistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este autor enlista las posiciones de diversos autores en torno a esto y marca las diferencias de su propuesta. Es enf&aacute;tico en sentenciar que la estructura del tercer entorno no permite un optimismo sobre el nivel de democratizaci&oacute;n de este nuevo espacio social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La topolog&iacute;a de este entorno es reticular. Posee una base material, pero su funcionamiento no depende tanto de los movimientos de cuerpos materiales cuanto de la transmisi&oacute;n de una entidad m&aacute;s abstracta: la informaci&oacute;n. Pero no puede reducirse a lo informacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una primera contraposici&oacute;n con Castells es que Echeverr&iacute;a ve este entorno no como sincr&oacute;nico sino como multicr&oacute;nico. Difiere tambi&eacute;n en cuanto a que el espacio de los flujos no s&oacute;lo tiene que ver con lo econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y cultural, sino tambi&eacute;n con la vida cotidiana. Recalca la interdependencia. Adem&aacute;s de Internet hay otras redes telem&aacute;ticas con importancia estrat&eacute;gica, econ&oacute;mica y financiera. Mientras en los otros dos espacios predomina la reuni&oacute;n, aqu&iacute; impera la interconexi&oacute;n. La importancia que el autor le da a las peculiaridades topol&oacute;gicas y m&eacute;tricas marcan otra diferencia con Castells. As&iacute; se enfatiza que la simultaneidad no es la condici&oacute;n necesaria para la existencia de espacios sociales ni de pr&aacute;cticas sociales conjuntas. La tradici&oacute;n y la historia definen espacios sociales m&aacute;s all&aacute; de la simultaneidad de las pr&aacute;ctica sociales. La acci&oacute;n estrat&eacute;gica no requiere simultaneidad. Echeverr&iacute;a tambi&eacute;n remarca sus diferencias con Castells en cuanto a la concepci&oacute;n de espacio y tiempo. Mientras &eacute;ste &uacute;ltimo plante&oacute; que el espacio era tiempo catalizado, el autor no acepta que se subsuma la noci&oacute;n de espacio en tiempo. Las propiedades espaciales (topol&oacute;gicas, m&eacute;tricas) no son reductibles a propiedades temporales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frente al dicho de que en el espacio informacional los lugares pierden relevancia, se hace ver que eso no concuerda con los sitios que hay en internet. Una cosa es ver la interdependencia de las redes, y otra que las redes locales queden absorbidas por las redes globales. Se destaca que la imaginada ciberlibertad est&aacute; controlada por los se&ntilde;ores del aire, y puede desaparecer en cualquier momento. Hay una estructura de poder m&aacute;s parecida a la de los se&ntilde;ores feudales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La interdependencia no es igualitaria. La relaci&oacute;n usuario proveedor es asim&eacute;trica. Habr&iacute;a que buscar formas para atemperar el poder de los telese&ntilde;ores. Habr&iacute;a que luchar contra la tele servidumbre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una pluralidad de identidades digitales. Pensar en una democracia como la que tenemos en el segundo entorno, en el tercero tiene muchas dificultades. Ser&iacute;a muy f&aacute;cil la manipulaci&oacute;n del voto. Un usuario no es necesariamente un voto, porque tiene muchas identidades informacionales. Se podr&iacute;a avanzar en la democratizaci&oacute;n de las redes y en ganar espacios de decisi&oacute;n en ellas; pero no se podr&iacute;an elegir representantes pol&iacute;ticos con base en criterios igualitarios. Se podr&iacute;a crear un canal telem&aacute;tico dedicado a la pol&iacute;tica participativa; pero el problema de las circunscripciones persistir&iacute;a, porque en el tercer entorno no hay una ligaz&oacute;n con el lugar de residencia. Habr&iacute;a maneras de lograrlo, pero las dificultades para garantizar elecciones libres y confiables en el tercer entorno son enormes. Se podr&iacute;an idear mecanismos electr&oacute;nicos para el segundo entorno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante resaltar que el funcionamiento del tercer entorno depende del buen funcionamiento de los otros dos, que no desaparecen. Todas las acciones que se llevan a cabo en el tercero son suscitados directa o indirectamente por personas f&iacute;sicas o jur&iacute;dicas. Hay interrelaci&oacute;n entre los entornos. Durante el siglo XXI los seres humanos se ver&aacute;n confrontados con los tres entornos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que se tiene que hacer es democratizar, civilizar el tercer entorno y humanizarlo. Quienes dominan las redes telef&oacute;nicas, televisivas, inform&aacute;ticas y de dinero electr&oacute;nico han encontrado un nuevo espacio de poder, distinto al domino de los territorios. (Pero vendr&aacute; la guerra por recursos energ&eacute;ticos, y por el agua.) Hay que buscar las formas de hacer el tercer entorno accesible a todos, interactivo, plural y justo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Castells es fruto de muchos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n. Giddens consider&oacute; que se trataba de una obra equivalente a <i>Econom&iacute;a y sociedad</i> de Max Weber. Yo me atrever&iacute;a a decir que hay que verla como las pinturas expresionistas. Lo que importa es la presentaci&oacute;n y problematizaci&oacute;n del conjunto de los hechos valorados por este autor. Si uno se acerca a determinados elementos, como en los cuadros de la corriente aludida, se pierden muchos contornos. En el libro hay cuestiones puntuales que son imprecisas y, a veces, hasta distorsionadas. Por ejemplo, se puede ver esto en el tratamiento del zapatismo. No obstante, el valor de la obra de Castells se encuentra en la visi&oacute;n de conjunto. Se trata de una obra abierta al di&aacute;logo y al debate. Vale la pena leer los tres tomos para establecer la discusi&oacute;n. Cebri&aacute;n es un periodista, director de <i>El Pa&iacute;s.</i> Su libro es una obra de divulgaci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n es fruto de una investigaci&oacute;n que le encarg&oacute; el Club de Roma. Destaca c&oacute;mo la nueva cultura digital trastoca las relaciones econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y sociales. Recalca lo que le pasa a la gente com&uacute;n, que se encuentra ya inmersa en la sociedad digital. Se le puede criticar que sus &eacute;nfasis son muy negativos y que no estudia los elementos positivos del fen&oacute;meno. Pero precisamente, al poner el dedo en los problemas, permite hacer avanzar la discusi&oacute;n sobre nuestro mundo moderno y, sobre todo, plantearse c&oacute;mo impedir que lo nocivo se convierta en un determinismo del futuro. Finalmente habr&iacute;a que hacer algunos se&ntilde;alamientos en torno a Echeverr&iacute;a. A su libro, el Ministerio de Cultura de Espa&ntilde;a le dio en el a&ntilde;o 2000 el Premio Nacional de Ensayo.</font></p> 	    <p align="center"><img src="../img/revistas/desacatos/n6/a12f3.jpg"></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este autor indaga c&oacute;mo deber&iacute;a ser la organizaci&oacute;n social en el tercer entorno. Se le ha discutido que privilegie el s&iacute;mil de la ciudad para la organizaci&oacute;n de las informaciones y las interacciones, siendo que las estructuras urbanas se prestan a tantos problemas y errores. Tambi&eacute;n se le ha criticado el que se trate de ordenar el caos de lo nuevo de la manera como se hace en el segundo entorno, cuando habr&iacute;a que ser m&aacute;s imaginativo para dise&ntilde;ar un mundo m&aacute;s humanizado. No obstante, se trata de una obra muy sugerente, que aporta nuevos elementos para el an&aacute;lisis y para la discusi&oacute;n.</font>	</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">***</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos tres acercamientos a los cambios actuales destacan que la educaci&oacute;n como se ha venido impartiendo est&aacute; en grave crisis. En un mundo con cambios tan r&aacute;pidos y radicales la ense&ntilde;anza de s&oacute;lo contenidos queda obsoleta en poco tiempo. Lo que se tiene que buscar no es tanto la b&uacute;squeda de nuevos instrumentos (cosa que hay que aprovechar, por supuesto), sino ense&ntilde;ar a pensar a los alumnos, para que est&eacute;n capacitados a recambiar lo aprendido en un momento y apropiarse de lo nuevo. Otra cuesti&oacute;n relevante es lo concerniente a las redes. La tradici&oacute;n antropol&oacute;gica ha utilizado estos conceptos para los an&aacute;lisis concernientes al primer entorno (parentesco, afinidad, etc&eacute;tera), al segundo entorno (composici&oacute;n de grupos sociales m&aacute;s amplios y aun de movimientos sociales), y tiene el reto de analizar el tercero (la capacidad para saber descubrir las redes y sus cambios). Otro de los problemas fundamentales tiene que ver con la democracia y el poder. La antropolog&iacute;a, a trav&eacute;s de an&aacute;lisis concretos que puedan llegar a s&iacute;ntesis mayores, se encuentra ante el reto de saber entender y contribuir a construir un mundo humanizado.</font></p>      ]]></body>
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