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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los últimos años de Efraín González Luna a través de su correspondencia con Manuel Gómez Morín]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Esquinas</font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los &uacute;ltimos a&ntilde;os de Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna a trav&eacute;s de su correspondencia con Manuel G&oacute;mez Mor&iacute;n</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Jorge Alonso*</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* CIESAS/Occidente.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Realic&eacute; una investigaci&oacute;n sobre la personalidad pol&iacute;tica de uno de los fundadores del Partido Acci&oacute;n Nacional, Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna. Durante a&ntilde;os hice m&uacute;ltiples gestiones para que se me diera acceso a su archivo, que s&oacute;lo hab&iacute;a sido consultado por uno de sus hijos y una de sus nietas. La familia no se pudo poner de acuerdo en la decisi&oacute;n de abrirlo, y opt&eacute; por apoyarme en la correspondencia entablada entre Gonz&aacute;lez Luna y Manuel G&oacute;mez Mor&iacute;n que se encuentra en el archivo de este &uacute;ltimo y que ha organizado su hijo Mauricio. El resultado fueron dos tomos de una obra titulada <i>Tras la emergencia de la ciudadan&iacute;a</i> (ITESO, Guadalajara, 1998&#45;1999). A finales de 1999, Ana Mar&iacute;a Gonz&aacute;lez Luna Corvera me permiti&oacute; consultar el archivo de su abuelo, que estaba organizando. Confirm&eacute; lo que hab&iacute;a encontrado en el archivo G&oacute;mez Mor&iacute;n. All&aacute; estaban las cartas originales que mandaba Gonz&aacute;lez Luna y copias de las respuestas de G&oacute;mez Mor&iacute;n. En el archivo del primero se invert&iacute;a la imagen. Tal vez por razones de una organizaci&oacute;n en proceso, en el archivo de la ciudad de M&eacute;xico abundaban las cartas de la primera &eacute;poca y escaseaban las de los &uacute;ltimos a&ntilde;os de Efra&iacute;n. En el archivo de Guadalajara pasaba lo contrario. En un primer momento trat&eacute; de dar cuenta de aquellos temas que no se hab&iacute;an destacado en la publicaci&oacute;n. Pero se me pidi&oacute; atinadamente que no dispersara la tem&aacute;tica. Tocar&eacute; cuatro cuestiones que han suscitado una discusi&oacute;n en torno a la personalidad de Gonz&aacute;lez Luna: su relaci&oacute;n con los cristeros, si tuvo una identificaci&oacute;n con posiciones reaccionarias, si estaba inclinado en convertir al PAN en partido dem&oacute;crata cristiano, y si era partidario de transformar a esta organizaci&oacute;n pol&iacute;tica en una instancia s&oacute;lo de educaci&oacute;n pol&iacute;tica que dejara de lado las frustrantes contiendas electorales en las que un partido de Estado comet&iacute;a fraudes sistem&aacute;ticos. Todos estos puntos tienen que ver con la manera como Efra&iacute;n viv&iacute;a sus convicciones democr&aacute;ticas compaginadas con su fe.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>1. Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna y los cristeros</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fernando Gonz&aacute;lez en su escrito "Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna, el hombre, el pol&iacute;tico"<sup><a href="#nota">1</a></sup> plantea la tensi&oacute;n existente entre el abogado jalisciense y el movimiento armado en contra del Estado revolucionario a finales de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os veinte. Gonz&aacute;lez Luna hab&iacute;a sido amigo de Anacleto Gonz&aacute;lez Flores. Por la persecuci&oacute;n religiosa este &uacute;ltimo encabez&oacute; primero un boicot, coordin&oacute; la Uni&oacute;n Popular, impuls&oacute; la Liga Nacional de la Defensa de la Libertad Religiosa y pas&oacute; a encabezar la rebeli&oacute;n armada. En 1927 Anacleto muri&oacute; a manos del gobierno. Posteriormente el grupo secreto formado alrededor de la Universidad de Occidente (que se convirti&oacute; en la Universidad Aut&oacute;noma de Guadalajara) se dedic&oacute; a construir la leyenda negra de Gonz&aacute;lez Luna y a hacerlo el centro de muchos de sus ataques. Uno de ellos fue acusarlo de haber entregado a Anacleto. El autor del escrito se&ntilde;ala que esa versi&oacute;n cobra forma hasta diez a&ntilde;os despu&eacute;s de los arreglos del conflicto religioso. En un escrito de 1931 Efra&iacute;n compara la guerra religiosa a la campa&ntilde;a electoral vasconcelista. A las dos las califica de estar libres de c&aacute;lculo y compromiso, divorciadas del &eacute;xito, "llamas de fuego inmanente bajo el soplo de lo imposible".<sup><a href="#nota">2</a></sup> Al comentar esta cita Fernando Gonz&aacute;lez se&ntilde;ala que esa alusi&oacute;n exalta la generosidad de los cristeros sin criticar la posici&oacute;n del episcopado mexicano en los arreglos. Considera que esa forma de enfrentar esa realidad pudo haber irritado a los que estando en desacuerdo con esos acuerdos la emprendieron en contra de Efra&iacute;n. &Eacute;ste tambi&eacute;n prolog&oacute; el libro de Anacleto, <i>El plebiscito de los m&aacute;rtires,</i> en donde asegura que una aureola de santidad unge su memoria, y que su muerte fue heroica. Veintitr&eacute;s a&ntilde;os despu&eacute;s Gonz&aacute;lez Luna se vuelve a referir a la guerra cristera. Las entrevistas de Fernando Gonz&aacute;lez a la esposa de Gonz&aacute;lez Luna en 1983 muestran a un Efra&iacute;n que no tom&oacute; parte directa en la guerra; pero que no desaprob&oacute; el movimiento. Es m&aacute;s, acept&oacute; que algunos jefes cristeros hicieran reuniones en su casa. Esto pone en cuesti&oacute;n mi apreciaci&oacute;n, plasmada en el libro sobre Gonz&aacute;lez Luna, de que no hab&iacute;a sido partidario de la lucha armada y que se hab&iacute;a puesto al margen.<sup><a href="#nota">3</a></sup> Lo que la refuta contundentemente es el hecho de que cuando se estaba organizando el archivo de Efra&iacute;n, en lo m&aacute;s rec&oacute;ndito se encontr&oacute; un sobre grande tama&ntilde;o carta repleto de papeles que casi lo hac&iacute;an reventar. El contenido no se hab&iacute;a colocado en carpetas. Como lleg&oacute; a manos de Gonz&aacute;lez Luna pas&oacute; a ocupar un sitio seguro en el archivo. Conten&iacute;a una gran cantidad de hojas de diferentes tama&ntilde;os dobladas o enrolladas, y hasta maltratadas. Su contenido era diverso. La mayor&iacute;a eran comunicados de la jefatura civil de la guardia cristera a diferentes jefes de los Altos. Exist&iacute;an detalladas relaciones de pr&eacute;stamos de guerra con cantidades, nombres y lugares. Tambi&eacute;n especificaciones de distribuci&oacute;n de parque por calibre, cantidad y destinatario. Hab&iacute;a comunicados de reglamentos y normas del movimiento cristero. Las fechas correspond&iacute;an al per&iacute;odo de la cristiada hasta 1929. Se trataba de un material muy comprometedor para una gran cantidad de personas. Por la distribuci&oacute;n de las hojas, a manera de estar acomodadas y los temas, se apreciaba que el conjunto correspond&iacute;a a la integraci&oacute;n de varios peque&ntilde;os archivos. Este conjunto de documentos le fue entregado en resguardo a Efra&iacute;n porque se le consideraba muy confiable. Ninguno de los jefes cristeros que le entreg&oacute; dicho material lo acusaba de haber entregado a Anacleto, ni tem&iacute;a que le fuera a traicionar. Una traici&oacute;n hubiera implicado haber hecho uso de esos papeles. Como llegaron, se quedaron: intocados hasta el inicio de la organizaci&oacute;n del archivo en 1999. Era comprometedor tener esa informaci&oacute;n. Tal compromiso Efra&iacute;n no lo rehuy&oacute;. Gonz&aacute;lez Luna corri&oacute; el riesgo. Y como un abogado con &eacute;tica profesional, guard&oacute; el silencio sobre esa custodia. De estos papeles no encontr&eacute; alusi&oacute;n en las cartas a G&oacute;mez Mor&iacute;n.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>2. Gonz&aacute;lez Luna y Maurras</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Efra&iacute;n y Manuel comentaban las impresiones que ten&iacute;an sobre diversas personas y sus obras. As&iacute;, a ra&iacute;z de que Efra&iacute;n recibi&oacute; el libro de E. Weber, publicado en 1962 por Stanford University Press, acerca de la Acci&oacute;n Francesa, Gonz&aacute;lez Luna recalc&oacute; que el movimiento de la Acci&oacute;n Francesa siempre le hab&iacute;a interesado. Juzgaba que era "uno de los esfuerzos pol&iacute;ticos m&aacute;s admirables de la historia moderna". Consideraba que Maurras merec&iacute;a "la inmortalidad no s&oacute;lo como pensador y hombre de letras, sino como luchador y jefe en la arena de la pol&iacute;tica". Destacaba sus virtudes humanas y la entereza con la que hab&iacute;a afrontado la adversidad. Manuel acot&oacute; que Maurras era admirado sin medida, pero tambi&eacute;n odiado sin medida.<sup><a href="#nota">4</a></sup> Guti&eacute;rrez Vega ha destacado que no habr&iacute;a que asociar a Gonz&aacute;lez Luna con Maurras, porque nada ten&iacute;a que ver con los extremismos de la Acci&oacute;n Francesa.<sup><a href="#nota">5</a></sup> Y efectivamente, un an&aacute;lisis de la trayectoria pol&iacute;tica de Gonz&aacute;lez Luna nos lo pone del lado de Maritain. Sin embargo, no dejan de ser preocupantes las alabanzas que recibe de su parte este literato, periodista y pol&iacute;tico franc&eacute;s nacido en 1868 y muerto en 1952, pues fue el te&oacute;rico del nacionalismo integrista. Enemigo del liberalismo y de la revoluci&oacute;n francesa, defend&iacute;a la necesidad de volver a las fuentes hist&oacute;ricas francesas que remit&iacute;an al tradicionalismo y al regionalismo. Maurras fue por una parte un antiprotestante y antisemita, y por otra un defensor de la herencia cat&oacute;lica nacional. Sosten&iacute;a que la democracia pod&iacute;a significar la destrucci&oacute;n del pa&iacute;s. Fue el l&iacute;der del movimiento nacionalista conservador denominado Acci&oacute;n Francesa, que tuvo pocos militantes, pero gran influencia pol&iacute;tica. Sus ideas inspiraron el movimiento de Salazar en Portugal. Maurras estuvo en la c&aacute;rcel por haber colaborado con los nazis.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><b><font face="verdana" size="2"><i>3. Participaci&oacute;n electoral y organizaci&oacute;n partidista</i></font></b><font face="verdana" size="2"><i></i></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo lo relativo a los procesos electorales fue una cuesti&oacute;n central para Gonz&aacute;lez Luna y G&oacute;mez Mor&iacute;n. Desde mediados de la d&eacute;cada de los cincuenta era un problema conseguir llenar las candidaturas para diputados locales y para el ayuntamiento de Guadalajara. Era el servicio que m&aacute;s rehu&iacute;an los militantes. La agudizaci&oacute;n del fraude oblig&oacute; a los panistas jaliscienses a retirarse de la campa&ntilde;a local en 1955. El intento de movilizaci&oacute;n electoral por parte del partido de estado fue tan burdo que subray&oacute; los efectos de la ausencia de Acci&oacute;n Nacional.<sup><a href="#nota">6</a></sup> El fraude electoral en las elecciones federales de 1958 subi&oacute; de tono. En respuesta el panismo nacional decidi&oacute; que los seis candidatos a quienes se les hab&iacute;a reconocido el triunfo no acudieran a la C&aacute;mara de Diputados. S&oacute;lo dos acataron esa determinaci&oacute;n. La conducta de los cuatro diputados que aceptaron las curules caus&oacute; descontento entre los militantes. La direcci&oacute;n esper&oacute; que el da&ntilde;o al partido no fuera importante.<sup><a href="#nota">7</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La situaci&oacute;n electoral empeor&oacute; en las elecciones locales de 1959. Comenz&oacute; en Chihuahua, sigui&oacute; en Yucat&aacute;n y remat&oacute; en Baja California. Efra&iacute;n tem&iacute;a que el fraude en Chihuahua provocara reacciones extremas de exasperaci&oacute;n o de depresi&oacute;n. G&oacute;mez Mor&iacute;n estaba preocupado por lo que pasaba en su tierra. Pero los panistas no acaban de sufrir ese golpe cuando resent&iacute;an el caso yucateco. Efra&iacute;n consideraba que era claro que "la dictadura estaba resuelta a acabar con las garant&iacute;as constitucionales para imponerse por la corrupci&oacute;n y el terror". Las actitudes de dureza ante los procesos electorales los interpretaba Gonz&aacute;lez Luna como se&ntilde;ales de descomposici&oacute;n de la dictadura. Esa situaci&oacute;n implicaba una grave responsabilidad para Acci&oacute;n Nacional, pues tambi&eacute;n ve&iacute;a que se corr&iacute;a el riesgo de que en M&eacute;xico se desatara una situaci&oacute;n similar a la cubana. El conflicto yucateco se escalaba por la irritaci&oacute;n popular no s&oacute;lo ante la problem&aacute;tica municipal, sino sobre todo ante la respuesta de los funcionarios. Hab&iacute;an aprehendido a un dirigente panista y lo hab&iacute;an acusado de homicidio calificado y disoluci&oacute;n social, cuando los muertos estaban del lado de los manifestantes panistas. El r&eacute;gimen afloj&oacute; un poco y dej&oacute; en libertad al dirigente yucateco. Pero Manuel empez&oacute; a considerar que Efra&iacute;n ten&iacute;a raz&oacute;n cuando calificaba al r&eacute;gimen como dictadura. Propon&iacute;a pensar en c&oacute;mo generalizar ese calificativo.<sup><a href="#nota">8</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los fraudes produc&iacute;an reacciones de resistencia entre los ciudadanos. A veces &eacute;sta se extremaba. A mediados de 1959 la lucha poselectoral de los panistas chihuahuenses hab&iacute;a librado un grave peligro. La impaciencia hab&iacute;a llevado a tentaciones de violencia. Pero ya para entonces esos "absurdos" hab&iacute;an sido conjurados. Sin embargo, al percibir G&oacute;mez Mor&iacute;n que todav&iacute;a no ve&iacute;an claro el camino, le pidi&oacute; a Efra&iacute;n que enviara una carta a todos los que luchaban contra el fraude en Chihuahua. Gonz&aacute;lez Luna respondi&oacute; que las experiencias de los &uacute;ltimos a&ntilde;os inevitablemente hab&iacute;an causado heridas, cicatrices e incapacidades que no s&oacute;lo lo hab&iacute;an vuelto incorregiblemente esc&eacute;ptico respecto de sus capacidades de acci&oacute;n orientadora, sino incluso hab&iacute;an paralizado sus proyectos de libros y escritos en general.<sup><a href="#nota">9</a></sup> Posteriormente hubo reuniones poselectorales muy concurridas. Manuel se alegraba de que, pese a lo aciago del momento, hab&iacute;a cosecha de excelentes elementos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo semestre de 1959 el PAN sufri&oacute; las consecuencias de otro gran fraude, el de Baja California. Hubo promesas, amenazas y finalmente represi&oacute;n en contra de los panistas que protestaban. El jefe regional fue torturado. Cientos de panistas fueron encarcelados. Los primeros d&iacute;as de agosto Gonz&aacute;lez Luna viv&iacute;a con gran expectaci&oacute;n esos acontecimientos. Se hab&iacute;a corrido el rumor de que los presos hab&iacute;an sido llevados a la Ciudad de M&eacute;xico. Afortunadamente eso no era cierto. Efra&iacute;n y Manuel viv&iacute;an d&iacute;as de extraordinaria tensi&oacute;n por los colegas tan injustamente encarcelados. Efra&iacute;n recalcaba la expectaci&oacute;n y angustia que le produc&iacute;a lo que suced&iacute;a en Baja California. Le desesperaba la falta de reacci&oacute;n p&uacute;blica "contra la desvergonzada exhibici&oacute;n del r&eacute;gimen" que hab&iacute;a llegado a extremos "inconcebibles de arbitrariedad y cinismo". Propuso ir pensando en formas nuevas "de oposici&oacute;n todav&iacute;a legal, pero fuera ya de los cauces electorales". Preve&iacute;a que si se fracasaba en Baja California, Acci&oacute;n Nacional dif&iacute;cilmente lograr&iacute;a nuevos movimientos electorales de importancia. Era consciente que echar a andar por esa nueva v&iacute;a era muy peligroso, pues se corr&iacute;a el peligro de llegar a la inacci&oacute;n total. Ped&iacute;a a Dios que los iluminara y condujera en esa encrucijada. Constataba que el gobierno estaba decidido a todo con tal de cerrar el paso a la ciudadan&iacute;a. Sin embargo, no se dejaba caer en la desesperaci&oacute;n, pues calculaba que cualquiera que fuera el final, la batalla librada hab&iacute;a sido extraordinariamente valiosa. Con crudeza evaluaba que se ten&iacute;an que esperar "infamias y cr&iacute;menes innumerables y exhibiciones de m&aacute;s desverg&uuml;enza".<sup><a href="#nota">10</a></sup> La liberaci&oacute;n de todos los presos pol&iacute;ticos bajacalifornianos le llev&oacute; a Acci&oacute;n Nacional todo un a&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un mes despu&eacute;s de que Acci&oacute;n Nacional celebrara su vig&eacute;simo aniversario, en la reuni&oacute;n de jefes regionales se examin&oacute; la situaci&oacute;n de mayores fraudes y gran represi&oacute;n que el r&eacute;gimen aplicaba en contra de los panistas. Los agravios eran muy graves. Eran incre&iacute;bles "la torpeza y el cinismo utilizados oficialmente para tratar de evitar el efecto inocultable del voto". Acci&oacute;n Nacional plane&oacute; seguir el camino c&iacute;vico. Buscar&iacute;a la presencia de la doctrina del partido en los medios sociales no pol&iacute;ticos (universidades, sindicatos, c&aacute;maras empresariales, etc.) S&oacute;lo cuando tuviera organizaci&oacute;n eficaz, recursos suficientes y candidatos id&oacute;neos se lanzar&iacute;a a campa&ntilde;as electorales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tensi&oacute;n iba en aumento. A finales de octubre de 1959 Efra&iacute;n le confiaba al amigo sus temores: "Tengo la impresi&oacute;n de que se prepara la cancelaci&oacute;n del registro del partido. La megaloman&iacute;a imperante combinada con la r&aacute;pida configuraci&oacute;n de la dictadura y la actitud y procedimientos espec&iacute;ficos del r&eacute;gimen en relaci&oacute;n con el caso de Baja California autorizan la interpretaci&oacute;n m&aacute;s pesimista de las amenazas veladas y francas de la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n." Propone pensar en la forma de trabajo futuro. Manuel compart&iacute;a esos temores. "Por todos lados se advierte el mismo deseo de negar y destruir al partido y de hostilizar a todos los que en &eacute;l trabajan." Sin embargo considera que el partido seguir&aacute; existiendo con registro.<sup><a href="#nota">11</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pese a todos los obst&aacute;culos, la XV Convenci&oacute;n Nacional de Acci&oacute;n Nacional decidi&oacute; participar en el proceso electoral federal de 1961. El primer problema que surgi&oacute; fue que no se pod&iacute;a ir a las elecciones con el padr&oacute;n de tres a&ntilde;os atr&aacute;s. Efra&iacute;n recalc&oacute; que le parec&iacute;a un acierto el acuerdo sobre participaci&oacute;n electoral. Esperaba que la campa&ntilde;a resultara ben&eacute;fica para el partido. Advert&iacute;a que se ten&iacute;a que trabajar con empe&ntilde;o y se deb&iacute;an evitar los errores de m&eacute;todo y de tono en los que se hab&iacute;a incurrido en las campa&ntilde;as anteriores. No se cubrieron ni la mitad de los distritos. Otro de los grandes obst&aacute;culos era el financiero. Tambi&eacute;n era un problema el estado de &aacute;nimo de la ciudadan&iacute;a. El gobierno hab&iacute;a logrado estrangular el esp&iacute;ritu ciudadano. Se hizo una edici&oacute;n de la plataforma, que era "fea, pero aprovechable". Ten&iacute;an que hacer una nueva, pues hab&iacute;a ejemplares ilegibles.<sup><a href="#nota">12</a></sup> Finalmente su us&oacute; una nueva edici&oacute;n de la plataforma. Las noticias de la campa&ntilde;a eran buenas en cuanto al esfuerzo hecho y la respuesta de mucha gente. Sin embargo, el padr&oacute;n segu&iacute;a con las irregularidades de siempre, y muchas credenciales pod&iacute;an ser usadas falsamente. Efra&iacute;n cre&iacute;a que no habr&iacute;a enmienda ninguna de los procedimientos fraudulentos del PRI y del gobierno en materia electoral. Pensaba que pod&iacute;an ser peores. Las elecciones se caracterizaron por lo exiguo de la votaci&oacute;n. En Guadalajara apenas llegar&iacute;a a veinte mil votantes. Hab&iacute;a sido notoria la falta de votantes, a pesar de los m&eacute;todos de coacci&oacute;n. Hubo muchos fraudes. En las regiones campesinas no falt&oacute; el robo de &aacute;nforas y la expulsi&oacute;n de representantes panistas. No hab&iacute;a confianza en cuanto a que hubiera reconocimiento de los resultados que hab&iacute;an sido favorables para Acci&oacute;n Nacional. Sin embargo, la evaluaci&oacute;n segu&iacute;a siendo favorable en el punto de que el proceso electoral propiciaba el fortalecimiento del partido.<sup><a href="#nota">13</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo relativo a los procesos locales, un amigo chihuahuense de G&oacute;mez Mor&iacute;n se le acerc&oacute;, y sin atreverse a decirlo expl&iacute;citamente, intent&oacute; que el PAN no postulara candidato a gobernador. Quer&iacute;a que Manuel, sin mostrarse, ayudara a que saliera un candidato oficial distinto a los cinco que parec&iacute;an tener probabilidades. G&oacute;mez Mor&iacute;n no accedi&oacute;. Efra&iacute;n consideraba que el caso de Chihuahua era tambi&eacute;n el de Monterrey y el de San Luis y el de todas partes. La gente con influencia en esas regiones no quer&iacute;a hacer sino lo que el gobierno aprobara o tolerara.<sup><a href="#nota">14</a></sup> En Jalisco se particip&oacute; en las elecciones locales. La plataforma, elaborada por Gonz&aacute;lez Luna le pareci&oacute; "magn&iacute;fica" a G&oacute;mez Mor&iacute;n. Efra&iacute;n le confes&oacute; a Manuel que pese a todo, venciendo repugnancias, que tal vez eran fatigas disfrazadas, los panistas jaliscienses estaban dispuestos a realizar una campa&ntilde;a electoral para los comicios locales. Gonz&aacute;lez Luna recalcaba que le parec&iacute;a el camino acertado. Alababa el esp&iacute;ritu de perseverancia y esa tenacidad que no podr&iacute;a quedar sin fruto.<sup><a href="#nota">15</a></sup> Como Manuel supo que la campa&ntilde;a jalisciense fue muy buena quiso conocer de inmediato los resultados. La respuesta fue decepcionante. Las elecciones en Guadalajara hab&iacute;an sido las de m&aacute;s baja votaci&oacute;n en toda la historia del partido. La abstenci&oacute;n afectaba tambi&eacute;n al partido oficial.<sup><a href="#nota">16</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El r&eacute;gimen no ten&iacute;a remedio. El fraude se repet&iacute;a en todos los procesos electorales. As&iacute; pas&oacute; en los comicios locales de 1962 en Michoac&aacute;n y Chihuahua. Se repet&iacute;an los vicios ya conocidos. Uno de ellos era la no entrega de las credenciales a los leg&iacute;timos ciudadanos y su uso por parte de priistas. Efra&iacute;n se quejaba con Manuel. "Ojal&aacute; que la inmunda falsificaci&oacute;n electoral no desaliente a nuestros compa&ntilde;eros." Ante eso, propuso iniciar un sistema de enjuiciamiento p&uacute;blico del r&eacute;gimen por medio de un folleto impreso en gran n&uacute;mero de ejemplares que se hiciera circular profusamente en el pa&iacute;s y en el extranjero. Aconsejaba contrastar la documentaci&oacute;n gr&aacute;fica de la demanda del pueblo (m&iacute;tines y actos principales de campa&ntilde;a) con los resultados oficiales para evidenciar "en la forma m&aacute;s contundente" que fuera posible "las sucias y criminales maniobras de las autoridades y del partido oficial". Gonz&aacute;lez Luna condenaba la "complicidad perversa o est&uacute;pida de los comentaristas extranjeros, inclusive profesores universitarios", que estaban dando autoridad "a la patra&ntilde;a de una 'democracia <i>sui generis''</i> en M&eacute;xico, sin retroceder ante el reconocimiento del sistema de partido &uacute;nico". Propon&iacute;a suscitar comentarios fundados en otros pa&iacute;ses sobre la realidad pol&iacute;tica mexicana. Esta idea le pareci&oacute; excelente a G&oacute;mez Mor&iacute;n. Habr&iacute;a que hacer un enjuiciamiento del r&eacute;gimen.<sup><a href="#nota">17</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como respuesta a la tensi&oacute;n que causaba en los partidos electorales opositores la tendencia oficial del llamado "carro completo", consistente en hacer los fraudes necesarios para que los candidatos oficiales ocuparan los puestos electorales, el r&eacute;gimen ide&oacute; una de las tantas reformas que hab&iacute;a ido sufriendo la legislaci&oacute;n electoral.<sup><a href="#nota">18</a></sup> Tres aspectos destacaban en las modificaciones de ese a&ntilde;o: 1) Se establec&iacute;a la posibilidad de que los partidos conocieran las listas de electores, la cual hab&iacute;a sido una de las demandas m&aacute;s reiteradas por el PAN; 2) se establec&iacute;an sanciones tanto para los candidatos que habiendo sido electos legisladores no se presentaran a desempe&ntilde;ar su cargo, como para los partidos que decidieran esa t&aacute;ctica (esto en respuesta a la protesta que hab&iacute;a realizado el PAN en 1958) y 3) finalmente se conced&iacute;a como una apertura el que a los partidos que alcanzaran un porcentaje se les concediera por ese hecho diputados denominados de partido. Con esto &uacute;ltimo se quer&iacute;a impedir que los partidos opositores dejaran la v&iacute;a electoral por impracticable. Como todos los peque&ntilde;os avances de apertura democr&aacute;tica ofrecidos pro el r&eacute;gimen de partido de estado, esta concesi&oacute;n tambi&eacute;n fue trampeada: se ofreci&oacute; esa clase de diputados a partidos que no hab&iacute;an alcanzado el porcentaje se&ntilde;alado por la ley, y el gobierno determin&oacute; qui&eacute;nes de los opositores deber&iacute;an ocupar esas curules, dejando fuera a candidatos inc&oacute;modos que hab&iacute;an alcanzado votaciones mayores que los elegidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El a&ntilde;o de 1964 hab&iacute;a elecciones federales importantes porque hab&iacute;a cambio de presidente de la Rep&uacute;blica. El PAN sigui&oacute; participando electoralmente. Desde principios de a&ntilde;o Manuel se quejaba de que las noticias de prensa sobre la campa&ntilde;a panista eran minimizadas. Efra&iacute;n plante&oacute; la necesidad de buscar la manera de romper "la corrupci&oacute;n del silencio". Sugiri&oacute; que el Comit&eacute; Nacional enviara cada semana a los Comit&eacute;s Regionales un bolet&iacute;n telegr&aacute;fico que imprimir&iacute;an en el mayor n&uacute;mero de volantes para que se distribuyeran gratuitamente en todo el pa&iacute;s. Si eso no se hac&iacute;a, la dosificaci&oacute;n de noticias en manos del gobierno producir&iacute;a efectos muy nocivos. La sugerencia le pareci&oacute; acertada a Manuel, porque las noticias sobre las campa&ntilde;as panistas eran dadas por los peri&oacute;dicos a cuentagotas y con aspecto negativo.<sup><a href="#nota">19</a></sup> Una vez m&aacute;s problema grande era el de conseguir recursos. Efra&iacute;n anunciaba en febrero que hab&iacute;a colectado 17 mil pesos. Lo m&aacute;s curioso era que la mayor parte de esas contribuciones proven&iacute;an de personas de las que no esperaba que colaboraran. Se logr&oacute; una planilla de 174 diputados (de los 178 que deb&iacute;an integrar la C&aacute;mara). Eso le parec&iacute;a a Manuel un r&eacute;cord que merec&iacute;a felicitaciones. Preve&iacute;a que, salvo un fraude como el de 1958, el PAN lograr&iacute;a una votaci&oacute;n sustancial en la Rep&uacute;blica. Vino la jornada electoral, y ninguno de los candidatos panistas triunf&oacute;. Se volvi&oacute; a dar el caso de robo de &aacute;nforas. Prosiguieron los m&eacute;todos de presi&oacute;n y fraude "con especial desverg&uuml;enza".</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/desacatos/n3/a8f1.jpg" target="_blank">Foto 1</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El nuevo presidente panista Christlieb<sup><a href="#nota">20</a></sup> reconoci&oacute; los resultados electorales. Efra&iacute;n habl&oacute; con &eacute;l acerca de esas declaraciones.</font>	</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las aprob&oacute;. Pero le coment&oacute; a Manuel que hubiera deseado que se hiciera una referencia especial al proceso fraudulento y a la responsabilidad del Estado. Manuel contest&oacute;: "yo tambi&eacute;n hubiera preferido una m&aacute;s clara y directa referencia al proceso fraudulento, incluyendo especialmente las formas ileg&iacute;timas de presi&oacute;n".<sup><a href="#nota">21</a></sup> Al pasar la atenci&oacute;n a las siguientes elecciones locales en Jalisco, Manuel aconsej&oacute; especial &eacute;nfasis en la lucha municipal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Efra&iacute;n promov&iacute;a la organizaci&oacute;n de un equipo que preparara iniciativas y proyectos de ley para el grupo de diputados panistas. Advert&iacute;a, que si eso no se hac&iacute;a, su presencia en la C&aacute;mara pod&iacute;a resultar nociva. Cada proceso electoral le reforzaba la convicci&oacute;n de que hab&iacute;a que pugnar por una reforma pol&iacute;tica. No era posible continuar con los viejos sistemas.</font>	</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El r&eacute;gimen hac&iacute;a reformas. Pero &eacute;stas pod&iacute;an llevarse ya por el rumbo totalitario ya por el democr&aacute;tico. Los desastres del estatismo del r&eacute;gimen de L&oacute;pez Mateos, y los continuos fraudes pod&iacute;an explicar la fatiga y el asco de algunos y aun la sensaci&oacute;n de la inutilidad y la inviabilidad del esfuerzo. El problema era que las fuerzas democr&aacute;ticas existentes no ten&iacute;an recursos, no se comunicaban entre ellas, estaban desorganizadas, pese a ser mayoritarias. Su acci&oacute;n mostraba muchas carencias. Efra&iacute;n ve&iacute;a que bastar&iacute;a un esfuerzo sistem&aacute;tico y esforzado de unos cuantos grupos convencidos para vencer la confusi&oacute;n. Propon&iacute;a que se insistiera en la ra&iacute;z pol&iacute;tica de las desviaciones y de los errores, y en la indispensable acci&oacute;n pol&iacute;tica para lograr cambios de sentido y de direcci&oacute;n de esa reestructuraci&oacute;n social que ni deb&iacute;a contenerse ni podr&iacute;a ser eludida. Efra&iacute;n analizaba que la corriente social profunda en la sociedad a principios de los sesenta era favorable a la sociedad. Esa corriente estaba orientada hacia el cambio. Si cuando se hab&iacute;a fundado Acci&oacute;n Nacional el &aacute;nimo era en el sentido de buscar reposo, en los sesenta la acci&oacute;n estaba encaminada hacia un cambio que se reconoc&iacute;a y se deseaba. Ciertamente hab&iacute;a inquietud en torno a la direcci&oacute;n de ese cambio. Si al inicio de Acci&oacute;n Nacional hab&iacute;a que promover desde la misma inquietud, en los sesenta la inquietud exist&iacute;a, s&oacute;lo hab&iacute;a que encauzarla. Ve&iacute;a un momento muy oportuno para la acci&oacute;n.<sup><a href="#nota">22</a></sup> A mediados de 1964 volvi&oacute; a insistir en la propuesta de realizar una asamblea para el estudio de las reformas al sistema electoral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No s&oacute;lo hab&iacute;a que participar en los procesos electorales. Se ten&iacute;a que ir construyendo el partido d&iacute;a a d&iacute;a. Por eso tanto Manuel como Efra&iacute;n hac&iacute;an giras, daban conferencias. Sobre todo en momentos dif&iacute;ciles insist&iacute;a Efra&iacute;n en que la clarividencia y decisi&oacute;n defensiva, y sobre todo constructiva, exig&iacute;an serenidad. Para orientar hac&iacute;a y promov&iacute;a textos claros que se&ntilde;alaban principios y metas. Escribir, viajar, dar conferencias, hacer c&iacute;rculos de estudio, fortalecer o crear nuevos, denunciar errores y abusos del gobierno, se&ntilde;alar desviaciones y exponer problemas, se&ntilde;alar caminos, puntualizar direcciones. Esas actividades las promov&iacute;a con insistencia. Efra&iacute;n exhortaba a aprovechar todas las circunstancias electorales para dar mayor amplitud a la educaci&oacute;n popular. Llamaba a buscar contactos con todas las fuerzas afines. Examinaba el programa. Promov&iacute;a su publicaci&oacute;n. Lo pon&iacute;a al d&iacute;a. Buscaba romper la llamada cortina del silencio interna y externa. Promov&iacute;a activaci&oacute;n. Planteaba la necesidad de preparar una redeclaraci&oacute;n de principios. Hac&iacute;a ver la importancia de la organizaci&oacute;n de las giras como las que se hab&iacute;an hecho en la primera etapa del partido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gonz&aacute;lez Luna evaluaba los m&eacute;todos de construcci&oacute;n del partido. Las experiencias electorales hab&iacute;a que aprovecharlas. Pero eso no bastaba. Tem&iacute;a que se impusiera el criterio de lo inmediato y se abandonaran los trabajos fundamentales. La falla de organizaci&oacute;n era algo grave. Propon&iacute;a modificaciones. A los que le hab&iacute;an ayudado a crecer hab&iacute;a que volverlos a poner a prueba. A los que le hab&iacute;an dado prestigio, capacidad de movimientos populares y fuerza pol&iacute;tica, no hab&iacute;a que dejarlos de lado. Criticaba que se abandonara el trabajo de organizaci&oacute;n. Se&ntilde;alaba que en los a&ntilde;os sesenta se hab&iacute;a abandonado el trabajo de atenci&oacute;n constante a los comit&eacute;s y grupos para poner la confianza en maniobras pol&iacute;ticas m&aacute;s bien imaginarias, "en m&iacute;tines in&uacute;tiles y en propaganda estridente". Se quejaba de que la m&aacute;s grave falla era la carencia de una organizaci&oacute;n juvenil. En una organizaci&oacute;n revitalizada se deb&iacute;an encontrar las mejores fuerzas de propaganda y de trabajo. Si eso no se reivindicaba, preve&iacute;a la liquidaci&oacute;n misma del partido. Para revisar todo lo concerniente a la revitalizaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n Efra&iacute;n propon&iacute;a a Manuel que tuvieran reuniones de donde saliera una orientaci&oacute;n y un programa.<sup><a href="#nota">23</a></sup> Una reuni&oacute;n de esa naturaleza la tuvieron en un lugar intermedio (Irapuato) a finales de 1962. A mediados de 1963 consider&oacute; que la designaci&oacute;n de Christlieb hab&iacute;a sido providencial, pues era acertado y h&aacute;bil en materia de publicidad. Este dirigente fortaleci&oacute; el aparato electoral.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>4. Gonz&aacute;lez Luna y la democracia cristiana</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una crisis fuerte padeci&oacute; Acci&oacute;n Nacional por la determinaci&oacute;n de un grupo de j&oacute;venes que pretendieron convertir al partido en dem&oacute;crata cristiano. Desde 1957 el director del peri&oacute;dico partidista <i>La Naci&oacute;n,</i> Alejandro Avil&eacute;s, hab&iacute;a visitado al presidente venezolano, Rafael Caldera. En el peri&oacute;dico del PAN se publicaron muchos art&iacute;culos de tendencia dem&oacute;crata cristiana. Fueron ganados a esta causa muchos j&oacute;venes brillantes.<sup><a href="#nota">24</a></sup> En 1960 j&oacute;venes panistas crearon el Instituto T&eacute;cnico de Estudios Sociales, que ten&iacute;a nexos con el movimiento internacional dem&oacute;crata cristiano. Quer&iacute;an recibir fondos de ese movimiento y aprovechar becas. En 1962 algunos de estos j&oacute;venes se inconformaron porque Caldera hab&iacute;a manifestado que para viajes y becas la Democracia Cristiana se entender&iacute;a con el PAN. Los j&oacute;venes recordaron que dichas relaciones se hab&iacute;an acordado directamente, ya que exist&iacute;an desventajas en la comunicaci&oacute;n con el PAN,<sup><a href="#nota">25</a></sup> pues sus principales dirigentes se opon&iacute;an a convertir a Acci&oacute;n Nacional en partido dem&oacute;crata cristiano. Efra&iacute;n en 1961 consideraba que a veces era nociva la actividad de un grupo de j&oacute;venes, inteligentes y bien intencionados, a quienes nada interesaba como no fuera la direcci&oacute;n del partido y del pa&iacute;s.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A mediados de 1962 G&oacute;mez Mor&iacute;n plante&oacute; a Gonz&aacute;lez Luna la necesidad de considerar lo que a nombre de la democracia cristiana se estaba haciendo. Opin&oacute; que en algunos casos eso no parec&iacute;a explicable por ignorancia, sino por manifiesta infiltraci&oacute;n organizada con todos los medios conocidos.<sup><a href="#nota">26</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 19 de noviembre de 1962 en las oficinas de Acci&oacute;n Nacional en la Ciudad de M&eacute;xico Caldera habl&oacute; con Efra&iacute;n. Caldera le trat&oacute; lo relativo a la clasificaci&oacute;n oficial del PAN como dem&oacute;crata cristiano. Efra&iacute;n le hizo notar que, adem&aacute;s de otras razones, estaba la constitucional, que por s&iacute; sola era bastante para considerar improcedente la idea. Efra&iacute;n le ley&oacute; el texto constitucional prohibitivo que Caldera no recordaba, o no conoc&iacute;a. Efra&iacute;n le hizo notar adem&aacute;s que ser&iacute;a interpretado no por los panistas, sino por el gobierno. Ante esos razonamientos, Caldera ya no insisti&oacute;. Gonz&aacute;lez Torres, quien no hab&iacute;a sabido dirigir el problema con quienes pretend&iacute;an convertir al PAN en partido dem&oacute;crata cristiano, le pidi&oacute; a Efra&iacute;n que hiciera la presentaci&oacute;n de Caldera en la sesi&oacute;n del d&iacute;a 19. Gonz&aacute;lez Luna hab&iacute;a manifestado que no estaba de acuerdo con la invitaci&oacute;n de Caldera a un acto partidista. No obstante, conocedor de este hecho, Gonz&aacute;lez Torres mantuvo su solicitud de que Efra&iacute;n presentara a Caldera ante los panistas, porque se le consideraba el m&aacute;s indicado dada la vieja amistad entre Caldera y Gonz&aacute;lez Luna. Efra&iacute;n acept&oacute; por esa raz&oacute;n; pero tambi&eacute;n para evitar que se incurriera en afirmaciones que pudieran interpretarse como vinculaci&oacute;n del PAN con la democracia cristiana. Efra&iacute;n tuvo cuidado de ajustar sus palabras a este prop&oacute;sito. En la Comisi&oacute;n de Pol&iacute;tica Exterior, el doctor Corral plante&oacute; el problema de la vinculaci&oacute;n. Efra&iacute;n se opuso a la idea categ&oacute;ricamente. Gonz&aacute;lez Luna consider&oacute; prudente, para dejar formalmente establecida la posici&oacute;n del PAN en la materia, proponer la f&oacute;rmula que fue aceptada un&aacute;nimemente tanto por la Comisi&oacute;n como por la Asamblea. Se trat&oacute; de una recomendaci&oacute;n al Comit&eacute; Nacional para que mantuviera relaciones con partidos aut&eacute;nticamente democr&aacute;ticos que exist&iacute;an en otros pa&iacute;ses, para fines de informaci&oacute;n e intercambio amistosos. El doctor Corral hab&iacute;a insistido en que se a&ntilde;adiera el t&eacute;rmino relaciones culturales. Efra&iacute;n fue enf&aacute;tico en la absoluta autonom&iacute;a te&oacute;rica y pr&aacute;ctica de todos los partidos. Caldera intervino con un emotivo discurso que fue un alegato a favor de la democracia cristiana. Los j&oacute;venes de Chihuahua y del DF respond&iacute;an con gritos de afirmaci&oacute;n dem&oacute;crata cristiana. Cuando le toc&oacute; el turno al presidente del partido, el licenciado Gonz&aacute;lez Torres, dej&oacute; constancia de la comprobaci&oacute;n del trabajo por parte de elementos juveniles a favor de la organizaci&oacute;n de un partido pol&iacute;tico con pretendida afinidad respecto de Acci&oacute;n Nacional. El presidente panista enfatiz&oacute; la incompatibilidad de eso con la membrec&iacute;a de Acci&oacute;n Nacional. Inform&oacute; que hab&iacute;a pedido su renuncia a los elementos aludidos. Tambi&eacute;n inform&oacute; que hasta entonces no la hab&iacute;an presentado.<sup><a href="#nota">27</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&oacute;mez Mor&iacute;n, al minucioso informe que le mand&oacute; sobre el caso Efra&iacute;n, contest&oacute; que en Nueva York hab&iacute;a platicado con Rafael Caldera. La conversaci&oacute;n fue cordial. Caldera le dijo que le hab&iacute;a producido gran alegr&iacute;a volver a M&eacute;xico, haber estado en la convenci&oacute;n del PAN, y haber tenido la oportunidad de o&iacute;r y platicar con Gonz&aacute;lez Luna. Sin embargo, Manuel, por la conversaci&oacute;n, y sobre todo por las intervenciones que hizo el jefe o secretario de Acci&oacute;n Dem&oacute;crata Cristiana en Nueva York, tuvo la impresi&oacute;n neta de que ellos hab&iacute;an venido alentando la conjuraci&oacute;n, y de que lo seguir&iacute;an haciendo de una u otra forma. Hizo el recuento de que hab&iacute;an tenido relaciones con algunos de los j&oacute;venes desde hac&iacute;a cuatro a&ntilde;os. G&oacute;mez Mor&iacute;n estaba convencido de que su objetivo no era organizar un nuevo partido, sino apoderarse de Acci&oacute;n Nacional desde dentro. Cre&iacute;a que dicho objetivo no lo hab&iacute;an cambiado y que lo perseguir&iacute;an a todo trance. La conversaci&oacute;n entre Gonz&aacute;lez Luna y Caldera y su presentaci&oacute;n en la convenci&oacute;n hab&iacute;an salvado una situaci&oacute;n muy dif&iacute;cil. Ser&iacute;an &uacute;tiles para que la nueva jefatura pudiera manejar el asunto con clara decisi&oacute;n.<sup><a href="#nota">28</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Efra&iacute;n contest&oacute; que ten&iacute;a la misma impresi&oacute;n que Manuel sobre los prop&oacute;sitos de Caldera y sus colaboradores. Consider&oacute; indispensable una definici&oacute;n que deb&iacute;a tener lugar inmediatamente. Critic&oacute; a los &oacute;rganos de direcci&oacute;n porque hab&iacute;an estado perdiendo el control y la iniciativa en materia de tanta importancia. Para agravar esta situaci&oacute;n la publicaci&oacute;n oficial del PAN difundi&oacute; un mensaje de Caldera en donde dec&iacute;a que esperaba que M&eacute;xico estar&iacute;a pronto a la cabeza de las democracias cristianas del continente. Al ver esto G&oacute;mez Mor&iacute;n juzg&oacute; que se hab&iacute;a ido bastante lejos en la conspiraci&oacute;n. Propuso que tanto Gonz&aacute;lez Luna como &eacute;l mismo se comunicaran fuertemente con Caldera.<sup><a href="#nota">29</a></sup> Una publicaci&oacute;n del Mensaje Dem&oacute;crata Cristiano de Nueva York correspondiente al trimestre enero&#45;marzo de 1963 tra&iacute;a una nota titulada "Juventud Popular Social Cristiana Mexicana". Efra&iacute;n le coment&oacute; a Manuel que ah&iacute; se encontraban las bases ideol&oacute;gicas del nuevo movimiento. Juzg&oacute; que se trataba de una muestra contradictoria y ca&oacute;tica de irresponsabilidad moral.<sup><a href="#nota">30</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un mes despu&eacute;s sigui&oacute; refiri&eacute;ndose a los "incoherentes intentos dem&oacute;crata cristianos". En abril tres importantes dirigentes juveniles renunciaron al PAN. El nuevo presidente de Acci&oacute;n Nacional, Christlieb propici&oacute; la salida de los dem&aacute;s j&oacute;venes comprometidos con la democracia cristiana. Meses despu&eacute;s el Comit&eacute; Regional de Jalisco expuls&oacute; a los j&oacute;venes ligados con este grupo. Efra&iacute;n y Manuel lamentaron este hecho. Pero consideraron que el partido hab&iacute;a eliminado de su balance una molesta partida de d&eacute;ficit. Esos j&oacute;venes de hecho ya estaban fuera del partido. Era preferible tener a los enemigos francamente enfrente.<sup><a href="#nota">31</a></sup> Posteriormente comentaba Gonz&aacute;lez Luna que la ayuda econ&oacute;mica que los dem&oacute;crata cristianos recib&iacute;an de otros pa&iacute;ses estaba constituyendo uno de los m&aacute;s seguros factores de su fracaso en M&eacute;xico, tanto por la ruindad de algunas afiliaciones, cuanto porque inevitablemente les cerraba el camino de organizaci&oacute;n y trabajo en M&eacute;xico, y los manchar&iacute;a con un pecado pol&iacute;tico original imperdonable.<sup><a href="#nota">32</a></sup></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hugo Guti&eacute;rrez Vega ha destacado que Efra&iacute;n era un hombre justo y equilibrado, que practicaba la tolerancia con genuina convicci&oacute;n. Fue un pol&iacute;tico capaz, sereno, prudente, de lucidez reflexiva, de amplia y ordenada cultura, que pose&iacute;a una elegancia intelectual.<sup><a href="#nota">33</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el proceso de la cristiada influy&oacute; en Efra&iacute;n su convicci&oacute;n religiosa. Conoc&iacute;a la justificaci&oacute;n de la teolog&iacute;a espa&ntilde;ola de la defensa del pueblo en contra de la tiran&iacute;a. Particip&oacute; discretamente como protecci&oacute;n civil de los alzados. Por entonces no ve&iacute;a otra alternativa. Ya exist&iacute;a el sello democr&aacute;tico de defensa de la libertad de creencias. Sintetiz&oacute; la defensa de su fe y una trinchera en defensa de derechos democr&aacute;ticos, pues a una mayor&iacute;a cat&oacute;lica se le persegu&iacute;a por sus creencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El deslumbramiento que caus&oacute; en Gonz&aacute;lez Luna la figura del franc&eacute;s Maurras no se puede explicar sino dentro de sus antinomias.<sup><a href="#nota">34</a></sup> Ciertamente hab&iacute;a afinidad en lo religioso, en la entereza frente a la adversidad, en la decisi&oacute;n de construir un &oacute;rgano pol&iacute;tico y en el aspecto literario; pero Maurras era un antidemocr&aacute;tico, y Gonz&aacute;lez Luna fue un pensador consecuente en el campo democr&aacute;tico. Precisamente su ruptura con los integristas tecos fue porque &eacute;stos iban en contra de las normas religiosas (por ser una organizaci&oacute;n secreta) y contra m&eacute;todos democr&aacute;ticos.</font>	</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gonz&aacute;lez Luna se dio cuenta de que la sola participaci&oacute;n electoral dentro de un r&eacute;gimen de partido de Estado consegu&iacute;a avances democr&aacute;ticos exiguos y ef&iacute;meros, y que la lucha habr&iacute;a que centrarla en el desmantelamiento de un r&eacute;gimen que parec&iacute;a inexpugnable. Sin embargo tambi&eacute;n capt&oacute; que precisamente su gran fortaleza consist&iacute;a en haberse metido en las mentes de las mayor&iacute;as, en haberles hecho creer que no hab&iacute;a m&aacute;s alternativa que el someterse. Contra esto se sublev&oacute;. Y plante&oacute; que la manera de enfrentar esa situaci&oacute;n era a trav&eacute;s de una consistente educaci&oacute;n pol&iacute;tica que deconstruyera los falsos argumentos de la dominaci&oacute;n e hiciera ver las posibilidades c&iacute;vicas de liberaci&oacute;n. Utiliz&oacute; las campa&ntilde;as pol&iacute;ticas como formas para fortalecer a un partido de oposici&oacute;n y como oportunidades de educaci&oacute;n masiva. Sab&iacute;a que la tarea era ardua y larga. Lo que no se pod&iacute;a era abandonar la tarea. Advirti&oacute; que no hab&iacute;a que caer en la desilusi&oacute;n. A trav&eacute;s de la cristiada aprendi&oacute; que la v&iacute;a armada no conseguir&iacute;a el cambio. Se requer&iacute;a convencer a las personas de sus derechos, de su dignidad, para que en una lucha democr&aacute;tica fueran avanzando. Tuvo y transmiti&oacute; un pensamiento creativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna y Manuel G&oacute;mez Mor&iacute;n no podr&aacute;n ser entendidos al margen de una interacci&oacute;n que ambos construyeron persistentemente, y que se constata en la copiosa correspondencia que mantuvieron.<sup><a href="#nota">35</a></sup> Se comunicaban vida cotidiana de sus familias y del partido. Comentaban lectura y proyectos. Discut&iacute;an la situaci&oacute;n de Acci&oacute;n Nacional y de M&eacute;xico en las coyunturas nacionales e internacionales. Le&iacute;an mucho, e intercambiaban puntos de vista sobre las lecturas. Estaban al d&iacute;a en lo m&aacute;s importante que se publicaba en el pa&iacute;s, en Estados Unidos y en Europa. Planeaban traducciones. Profundizaban sobre temas econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos.</font></p> 	    <p align="center"><img src="/img/revistas/desacatos/n3/a8f2.jpg"></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna y Manuel G&oacute;mez Mor&iacute;n, durante su militancia en Acci&oacute;n Nacional, fueron conformando conjuntamente una manera de ver la realidad y una forma de hacer pol&iacute;tica. Hac&iacute;an sus an&aacute;lisis de acuerdo al marco interpretativo que fraguaron.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eran lectores &aacute;vidos. El h&aacute;bito de la lectura propici&oacute; en ellos un esp&iacute;ritu abierto, pero sobre todo cr&iacute;tico. Se mov&iacute;an en seis campos: el filos&oacute;fico, el hist&oacute;rico, el econ&oacute;mico, el pol&iacute;tico, el literario y el religioso. Habr&iacute;a que subrayar su oposici&oacute;n a las medidas econ&oacute;micas liberales, que obligaban a las masas a un consumo precario y que no resolv&iacute;an el problema de la ocupaci&oacute;n. Tambi&eacute;n fueron enemigos del estatismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ha ido haciendo lugar com&uacute;n en los an&aacute;lisis sobre Acci&oacute;n Nacional decir que a finales de los a&ntilde;os cincuenta y principios de los sesenta el declive electoral panista se debe a una direcci&oacute;n confesional. Este tipo de estudios olvida una cuesti&oacute;n fundamental. Fue precisamente en esa &eacute;poca cuando arreciaron las t&aacute;cticas fraudulentas del r&eacute;gimen. El problema se encuentra m&aacute;s bien de lado de un r&eacute;gimen de partido de Estado, concentrador del poder, supeditador de las elites regionales, defraudador y represor. En lo concerniente a lo electoral tanto Gonz&aacute;lez Luna como G&oacute;mez Mor&iacute;n fueron defensores tenaces de la libertad del voto y la aut&eacute;ntica representaci&oacute;n. No decayeron ante los embates fraudulentos y represivos del r&eacute;gimen. En particular los a&ntilde;os de 1958 y 1959 fueron aciagos para la democracia en M&eacute;xico. Tanto los panistas como la izquierda mexicana sufrieron los embates de un r&eacute;gimen intolerante y represor. Los dos principales fundadores del PAN indagaron diversas t&aacute;cticas para enfrentar los embates del r&eacute;gimen de partido de Estado esencialmente antidemocr&aacute;tico, pero siempre defendieron la v&iacute;a electoral y c&iacute;vica del PAN. Aunque desconfiaban de los frentes c&iacute;vicos, ten&iacute;an muchas esperanzas en la acci&oacute;n de los organismos intermedios. El r&eacute;gimen hab&iacute;a logrado ahogar el esp&iacute;ritu c&iacute;vico. Por eso el incremento en esa &eacute;poca de un gran abstencionismo. Pese a todas las adversidades mantuvieron al PAN en la opci&oacute;n electoral. Pese a que los pocos avances que se iban logrando, como la representaci&oacute;n de diputados de partidos, la trampeaba de inmediato el r&eacute;gimen, los dos hac&iacute;an el se&ntilde;alamiento e indagaban las formas de consolidar avances en cualquier terreno de la democracia. Buscaron alternativas para enfrentar una larga y necesaria democratizaci&oacute;n del pa&iacute;s. Calificaron al r&eacute;gimen mexicano como dictadura. Hacia lo exterior vend&iacute;a una imagen democr&aacute;tica que no pocos aceptaban. Internamente hab&iacute;a una falta de democracia y un gran autoritarismo. Los dos estaban convencidos de que la labor de desenmascaramiento del r&eacute;gimen era una tarea esencial en la lucha pol&iacute;tica y acad&eacute;mica. Hab&iacute;a que ir en contra de la sumisi&oacute;n y el silencio. Propon&iacute;an buscar los espacios que iba conquistando la lucha democr&aacute;tica para hacer propuestas de ley. Una de esas propuestas fundamentales era la reforma pol&iacute;tica. Como el r&eacute;gimen de partido de Estado es inherentemente antidemocr&aacute;tico, idearon la forma de desnudarlo haciendo enjuiciamientos al r&eacute;gimen a trav&eacute;s de la documentaci&oacute;n precisa de todos sus actos ilegales en contra de la democracia. Cuando la direcci&oacute;n panista opt&oacute; por cambiar de t&aacute;ctica ante el gobierno en 1964 con el fin de consolidar posiciones electorales, los dos estuvieron de acuerdo con esto, pero no en que se soslayara el hecho de que las maniobras fraudulentas prosegu&iacute;an. Pero su cr&iacute;tica nunca fue simplista. Siempre estuvo afianzada en datos. No se quedaban en las se&ntilde;alamientos. Hac&iacute;an propuestas tanto en torno a la modificaci&oacute;n de las leyes como en los aspectos que ata&ntilde;&iacute;an a las necesidades sentidas de los ciudadanos. Eran partidarios de una pol&iacute;tica alternativa viable. En particular Gonz&aacute;lez Luna criticaba a los cat&oacute;licos su sumisi&oacute;n ante el r&eacute;gimen antidemocr&aacute;tico mexicano. Fueron partidarios del pluralismo. Su convicci&oacute;n democr&aacute;tica los enfrentaba a las posiciones fundamentalistas (y fascistas) de organizaciones como los Tecos y el Muro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La defensa de la democracia implicaba construir fuerzas democratizadoras. Fueron l&uacute;cidos y tenaces organizadores de un partido. No quer&iacute;an que fuera confesional, y por eso su postura en contra de los que pretend&iacute;an darle el car&aacute;cter de dem&oacute;crata cristiano. Aunque tanto Gonz&aacute;lez Luna como G&oacute;mez Mor&iacute;n en la &eacute;poca descrita no estaban formalmente en los puestos de direcci&oacute;n, y respetaban las instancias org&aacute;nicas de su partido, representaban una instancia cr&iacute;tica dentro del mismo. Eran enemigos de cualquier tipo de demagogia, de respuestas insuficientes a problemas profundos. Los dos se opon&iacute;an a t&aacute;cticas de organizaci&oacute;n insuficientes. Demandaban que se construyeran n&uacute;cleos partidistas y que se atendieran. Lejos estaban de cualquier actitud burocr&aacute;tica dentro del partido. Cuidaban la autonom&iacute;a del partido, y por lo tanto que no fuera a caer en dependencia de partidos extranjeros. Constituyeron una oposici&oacute;n aut&oacute;noma y nacionalista. No aceptaban pasivamente la falta de educaci&oacute;n pol&iacute;tica ni en los militantes ni entre los ciudadanos. Estaban atentos a las maneras de remediar ese mal. Deseaban que los j&oacute;venes militantes estudiaran. La organizaci&oacute;n partidista sufr&iacute;a carencias econ&oacute;micas. Ambos buscaban las formas de que militantes y simpatizantes aportaran recursos econ&oacute;micos al partido. Cuidaban que no por lo inmediato se perdiera lo fundamental. El quehacer cotidiano partidario deb&iacute;a regirse por una visi&oacute;n de largo alcance. Los dos insist&iacute;an en que hab&iacute;a que aprovechar las campa&ntilde;as electorales para educar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los dos fueron pol&iacute;ticos muy completos. Daban lo mejor de su tiempo a la investigaci&oacute;n y a la acci&oacute;n. Ten&iacute;an extensas bibliotecas personales. Eran muy cultos e informados. Al mismo tiempo eran intelectuales y pol&iacute;ticos. Estos dos polos los interrelacionaban y los reforzaban con mucha disciplina. Gonz&aacute;lez Luna muri&oacute; cuando estaban entablando una batalla intelectual en contra de cuestionables interpretaciones sobre la realidad mexicana y cuando se dispon&iacute;a a entrar a una dura campa&ntilde;a electoral en Jalisco. Esto sintetiza lo que fue toda su vida pol&iacute;tica: un intelectual comprometido con las tareas de la democracia. Los dos fueron intelectuales respetados que construyeron un intelectual org&aacute;nico. No cedieron ante el absolutismo del r&eacute;gimen del partido de Estado. Sab&iacute;an que pod&iacute;an contribuir a la demolici&oacute;n de esa onerosa carga antidemocr&aacute;tica e ir construyendo una alternativa. Buscaron la forma de comunicar sus conocimientos a trav&eacute;s de una educaci&oacute;n a los militantes y a votantes en los que inculcaron el esp&iacute;ritu ciudadano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lucha por la democracia ha ido consiguiendo importantes avances. Se han logrado mejores padrones, el partido del Estado ya no tiene el control de los organismos electorales, etc. Pero ese partido todav&iacute;a echa mano del recurso que atenta contra lo m&aacute;s elemental, la libertad del sufragio, a trav&eacute;s de la compra del voto. La democratizaci&oacute;n todav&iacute;a tiene un buen trecho que recorrer. </font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup>&nbsp;Este art&iacute;culo forma parte de la obra colectiva de varios autores, <i>Seminario Internacional del Pensamiento de Don Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna,</i> PAN, Guadalajara, 1999: 537&#45;569.</font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup>&nbsp;Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna, "Revoluci&oacute;n y esp&iacute;ritu burgu&eacute;s", en <i>Obras,</i> tomo VII, Editorial JUS, M&eacute;xico, 1976: 102.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639214&pid=S1607-050X200000010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Me hab&iacute;a construido esa imagen a trav&eacute;s de entrevistas con hijos de Gonz&aacute;lez Luna.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel, 16 y 24 de julio de 1964, AEGL.</font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Hugo Guti&eacute;rrez Vega, "Gonz&aacute;lez Luna. Una herencia olvidada" en: <i>Masiosare,</i> n&uacute;m. 92, septiembre de 1999, pp. 7&#45;9.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639218&pid=S1607-050X200000010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup>&nbsp;Carta de Efra&iacute;n a Manuel, 24 de septiembre y 13 de diciembre de 1955, AMGM.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup>&nbsp;Carta de Efra&iacute;n a Manuel, 29 de noviembre de 1958, AMGM.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel, 4 ,10 y 14 de marzo de 1959, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup>&nbsp;Cartas entre Manuel y Efra&iacute;n, 13 de julio y 1 de agosto de 1959, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Cartas entre Manuel y Efra&iacute;n, 6, 10, 13 y 20 de agosto de 1959, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel, 26 y 29 de octubre, 4 de noviembre de 1959, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel 12 de enero, 14 de febrero, 17 de marzo, 3, 13 y 17 de abril de 1961, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel, 22 y 27 de junio, 7, 11 y 20 de julio de 1961, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel 12 y 16 de mayo de 1961, AEGL.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel, 19 y 26 de septiembre de 1961, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel, 4 y 8 de diciembre de 1961, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel, 4, 8 y 13 de junio, 2 de julio de 1962, AEGL.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup>&nbsp;Despu&eacute;s del triunfo de la revoluci&oacute;n mexicana con el lema "sufragio efectivo, no reelecci&oacute;n", apareci&oacute; la ley electoral de 1911, que experiment&oacute; una reforma al a&ntilde;o siguiente. Despu&eacute;s de la Constituci&oacute;n de 1917 vino un nuevo ordenamiento legal electoral en 1918, el cual tuvo reformas y adiciones en 1920, 1921, 1931, y 1942 y 1943. Se volvi&oacute; a emitir una ley electoral en 1946, la cual tuvo una reforma en 1949. En 1951 se aprob&oacute; otra ley electoral. &Eacute;sta tuvo modificaciones en 1954 y en 1963.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Cartas entre Manuel y Efra&iacute;n, 11, 15, 18 de enero de 1964, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> Adolfo Christlieb Ibarrola hab&iacute;a asumido la direcci&oacute;n del PAN en 1962. Hab&iacute;a dado un giro, pues hab&iacute;a abandonado los tonos confesionales de sus dos predecesores y hac&iacute;a esfuerzos por abandonar el clima de enfrentamiento con el gobierno, para ensayar nuevos espacios de di&aacute;logo pol&iacute;tico.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Cartas entre Manuel y Efra&iacute;n, 12 de febrero, 22 de abril, 6 , 11, 21 y 24 de julio de 1964, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Carta de Efra&iacute;n a Manuel, 6 de octubre de 1961, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel 13 de octubre, 8 y 13 de diciembre de 1961, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup>&nbsp;Entre ellos estaban Hugo Guti&eacute;rrez Vega, Manuel Rodr&iacute;guez Lapuente, Carlos Arriola, Horacio Guajardo y Emilio Tiessen.</font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> V. Fuentes D&iacute;az, <i>La Democracia Cristiana en M&eacute;xico, &iquest;un intento fallido?,</i> Altiplano, M&eacute;xico, 1972.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639239&pid=S1607-050X200000010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup>&nbsp;Carta de Manuel a Efra&iacute;n, 9 de julio de 1992, AEGL.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup>&nbsp;Carta de Efra&iacute;n a Manuel, 1 y 4 de diciembre de 1962.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup>&nbsp;Carta de Manuel a Efra&iacute;n, 5 de diciembre de 1962, </font><font face="verdana" size="2">AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel, 10 y 15 de diciembre </font><font face="verdana" size="2">de 1962, AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup>&nbsp;Carta de Efra&iacute;n a Manuel, 25 de enero de 1963, </font><font face="verdana" size="2">AEGL.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31</sup>&nbsp;Cartas entre Efra&iacute;n y Manuel, 3 de abril, 29 de agosto, 4 de septiembre de 1963.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup>&nbsp;Carta de Efra&iacute;n a Manuel, 9 de marzo de 1964, </font><font face="verdana" size="2">AEGL.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup>&nbsp;Hugo Guti&eacute;rrez Vega, <i>op. cit.</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34</sup>&nbsp;Para profundizar en estas antinomias v&eacute;ase Jorge Alonso, <i>Tras la emergencia de la ciudadan&iacute;a. Un acercamiento a la personalidad pol&iacute;tica de Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna, t. II, El pensamiento pol&iacute;tico, ITESU, Guadalajara, 1999, p&aacute;ginas 181-184.</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35</sup> Sus numerosas cartas se encuentran en el archivo G&oacute;mez Mor&iacute;n (AMGM), y en el archivo Gonz&aacute;lez Luna (AEGL).</font></p>      ]]></body><back>
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