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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font size="4" face="verdana">En la mira </font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Cuatro quintas partes</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Esteban Garaiz Izarra</b><sup>*</sup></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>C&aacute;rdenas Ayala, Elisa. <i>El derrumbe. Jalisco, microcosmos de la revoluci&oacute;n mexicana.</i></b> <b>M&eacute;xico, Tusquets, 2010.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>*</sup> Licenciado en relaciones internacionales, titular de la Unidad de fiscalizaci&oacute;n y transparencia del Ayuntamiento de Tlajomulco y ex vocal ejecutivo del IFE Jalisco.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:egaraiz@gmail.com">egaraiz@gmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No tienen nada de extra&ntilde;o las peculiaridades del estado de Jalisco en la fase terminal del r&eacute;gimen porfiriano y la primera etapa de la Revoluci&oacute;n Mexicana. Menos extra&ntilde;o es si observamos, como lo hace notar Elisa C&aacute;rdenas, que la agitaci&oacute;n pol&iacute;tica que provoc&oacute; la conocida entrevista de James Creelman, reportero del <i>Pearson&rsquo;s Magazine</i> en marzo de 1908, con el viejo dictador, se manifiesta sobre todo en el &aacute;mbito urbano, es decir, en Guadalajara y dos o tres ciudades medias del estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El reyismo, que cont&oacute; con tantas simpat&iacute;as en Guadalajara y en el resto de la entidad, representa, con los matices que con detalle percibe la autora en los distintos peri&oacute;dicos de la &eacute;poca, una postura esencial de continuidad de las clases medias urbanas tapat&iacute;as, con diversos grados de aspiraci&oacute;n democr&aacute;tica, pero sin modificar en esencia la estructura social heredada del r&eacute;gimen colonial y que a&uacute;n perduraba 100 a&ntilde;os m&aacute;s despu&eacute;s de la Independencia y a punto de festejar el centenario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fueran positivistas, liberales, cient&iacute;ficos o conservadores, reyistas, maderistas o corralistas, poco impacto les hab&iacute;a causado en Jalisco la advertencia de Justo Sierra, magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, del lado positivista comtiano, que ante los diputados, en 1894, hab&iacute;a declarado:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues si hay cuatro quintas partes de mexicanos que son parias, se&ntilde;ores, esto quiere decir que hay cuatro quintas partes de mexicanos que no tienen derechos; quiere decir que gran masa de la poblaci&oacute;n mexicana no ha encontrado justicia todav&iacute;a...</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero tampoco se observa en los pronunciamientos de los peri&oacute;dicos tapat&iacute;os, tan puntualmente registrados en el libro, ning&uacute;n eco de importancia de los 50 subversivos clubes de orientaci&oacute;n anarquista&#45;socialista y abiertamente antireelecionista que, llegados de toda la Rep&uacute;blica, fundaron en San Luis Potos&iacute; el 5 de febrero de 1901 el Partido Liberal Mexicano, ni de la prohibici&oacute;n de todas sus publicaciones y del destierro de sus dirigentes a los Estados Unidos en 1903, ni de la redacci&oacute;n en San Luis Missouri del Programa del Partido Liberal, cuyos puntos centrales habr&iacute;a de incluir en 1917 la nueva Constituci&oacute;n revolucionaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mucho menos se hac&iacute;an eco de lo que el m&aacute;s ilustre de los jaliscienses, Mariano Otero, hab&iacute;a expuesto l&uacute;cidamente en su <i>Ensayo sobre el verdadero estado de la cuesti&oacute;n social y pol&iacute;tica en la Rep&uacute;blica Mexicana</i>, 60 a&ntilde;os antes, al afirmar que "la organizaci&oacute;n de la propiedad es el principio generador de los fen&oacute;menos sociales", que "el cambio general debe comenzar por las relaciones materiales de la sociedad" y que "la propiedad mal repartida produce las m&aacute;s funestas consecuencias".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Repercusi&oacute;n llegada del exterior, en cambio, la venida de Roma, a partir de la enc&iacute;clica <i>Rerum Novarum</i> de Le&oacute;n XIII en 1891, que sacude a la sociedad letrada tapat&iacute;a, sobre todo a continuaci&oacute;n del Concilio Plenario de Obispos Latinoamericanos, organizado por el Vaticano en 1899. Como dice la autora, "es un movimiento poco conocido por la historiogr&aacute;fica regional". Se puede afirmar que es &eacute;sta la aportaci&oacute;n m&aacute;s importante de este libro, ahora traducido al espa&ntilde;ol.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Observa C&aacute;rdenas que no todo Jalisco era reyista para desembocar en antirreeleccionismo de la l&iacute;nea nacional. El segundo fen&oacute;meno en Jalisco es de inspiraci&oacute;n cat&oacute;lica y se velaba dentro de la acci&oacute;n social.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Europa, en pleno capitalismo industrial, las relaciones entre obreros y patrones est&aacute;n en el centro del debate social. El movimiento anarquista y socialista plantea de diversos modos la lucha de clases. Surge entonces como alternativa la doctrina social cat&oacute;lica. En la enc&iacute;clica <i>Rerum Novarum</i> se abordan como problemas de la sociedad moderna: la desigualdad social, la discriminaci&oacute;n, la explotaci&oacute;n de los trabajadores industriales con jornadas exhaustivas y m&iacute;sera remuneraci&oacute;n; y se atribuyen al liberalismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n hay que oponerse al socialismo y al anarquismo, vistos como derivados del liberalismo. As&iacute;, "la Iglesia pas&oacute; a propuestas movilizadoras". En M&eacute;xico, y en especial en Jalisco, se encuentra con el ambiente antiliberal derivado de las leyes de Reforma. La doctrina social, por la justicia social, ofrece un resurgimiento sin precedentes a la Iglesia cat&oacute;lica en M&eacute;xico. En Ciudad Guzm&aacute;n el padre Silviano Castillo funda la Uni&oacute;n Cat&oacute;lica de Obreros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta necesario hacer menci&oacute;n aqu&iacute;, as&iacute; sea breve, de la creaci&oacute;n en Oaxaca en 1909, luego del Cuarto Congreso Cat&oacute;lico Nacional, del C&iacute;rculo de Estudios de Nuestra Se&ntilde;ora de Guadalupe, reconocido m&aacute;s brevemente como los Operarios Guadalupanos. Elisa C&aacute;rdenas le da, como corresponde, una amplia cobertura. A pesar del nombre oficioso, no se trata de un grupo de obreros como los muchos que proliferaron en Europa a la sombra de la <i>Rerum Novarum</i> en defensa de sus leg&iacute;timos derechos laborales y que incluso duraron muy activos hasta que Juan Pablo II decidi&oacute; echar marcha atr&aacute;s sistem&aacute;ticamente en los acuerdos del Concilio Vaticano II.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puntualiza la autora, todos los Operarios Guadalupanos eran miembros de las &eacute;lites y la mayor&iacute;a contaba con una formaci&oacute;n profesional de alto nivel. Si los seis fundadores eran de diversas entidades nacionales, en Jalisco la organizaci&oacute;n prendi&oacute; de manera relevante. No obstante que las posiciones no eran siempre coincidentes sobre lo entendido como democracia social o democracia cristiana o, sobre la conveniencia de participar en pol&iacute;tica, se dejan ver en su actuaci&oacute;n muy discreta, aunque no de forma secreta, una serie de rasgos que despu&eacute;s se habr&iacute;an de manifestar en el siglo XX y tambi&eacute;n ahora.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todo caso, el proceso culmin&oacute; con la fundaci&oacute;n del Partido Cat&oacute;lico Nacional en 1911 y la alianza pol&iacute;tica con el maderismo que, seg&uacute;n nota la autora, "transformado en movimiento armado, atrajo sobre todo a los medios rurales, que le aportaron sus propias reivindicaciones".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Jalisco tambi&eacute;n se reflej&oacute; el enorme inter&eacute;s que tom&oacute; el Vaticano por la prensa peri&oacute;dica como eficaz medio de difusi&oacute;n. Aprovechar la libertad de prensa era la consigna vaticana. Empe&ntilde;o encomiable si recordamos que todav&iacute;a hoy el tiraje total de diarios no alcanza ni 2% de los jaliscienses. No se pudo librar del instinto prohibitivo de la jerarqu&iacute;a mexicana, que inici&oacute; una fuerte campa&ntilde;a contra la "prensa imp&iacute;a".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nada se sabe de que se hayan preocupado por la situaci&oacute;n de los 12 millones de peones y sus familias en un pa&iacute;s abrumadoramente rural de 15 millones de habitantes. Para entonces, despu&eacute;s de las compa&ntilde;&iacute;as deslindadoras, 830 terratenientes pose&iacute;an 97% de la superficie rural; s&oacute;lo 2% estaba en manos de peque&ntilde;os propietarios, incluidos los alte&ntilde;os, y 1% era tierras comunales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para los tapat&iacute;os parece haber pasado desapercibida la II Conferencia Internacional Americana, celebrada en M&eacute;xico de octubre de 1901 a enero de 1902, a propuesta de los Estados Unidos, pero empez&oacute; la hostilidad estadounidense hacia los floresmagonistas y avanz&oacute; el panamericanismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&oacute;lo un reclamo quiero hacerle a nuestra autora, despu&eacute;s de esta espl&eacute;ndida y exhaustiva investigaci&oacute;n. Un reclamo muy injusto, porque es por lo que C&aacute;rdenas no escribi&oacute; en el libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como muy bien detalla la autora, es absolutamente comparable la agitaci&oacute;n pol&iacute;tica que despert&oacute; en Jalisco la famosa entrevista D&iacute;az&#45;Creelman, con el surgimiento del catolicismo social en Jalisco provocado por la enc&iacute;clica papal <i>Rerum Novarum</i> de Le&oacute;n XIII en 1891. Pero es necesario hacer otro paralelismo: as&iacute; como la enc&iacute;clica es, a su vez, la reacci&oacute;n papal al socialismo y al anarquismo de la Europa urbana del siglo XIX, as&iacute; tambi&eacute;n la entrevista de James Creelman a Porfirio D&iacute;az en 1908 es la reacci&oacute;n frente al Programa del Partido Liberal de los Flores Mag&oacute;n y a las huelgas de Cananea, Sonora, y de R&iacute;o Blanco, Veracruz, en 1906 y 1907, respectivamente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al nuevo epicentro del capitalismo mundial le urg&iacute;a adelantarse a la revoluci&oacute;n que ya rug&iacute;a en M&eacute;xico, y contrarrestarla con una democracia sin contenido social, gatopartidista, trigarante. De todos modos no la pudo evitar a la muerte de Madero. El mismo Madero hab&iacute;a licenciado a las tropas revolucionarias que lo llevaron al poder, dejando intacto y haciendo suyo el ej&eacute;rcito profesional porfiriano bajo el mando de Victoriano Huerta, al que envi&oacute; a combatir a los zapatistas que lucharon a su lado para derrocar a Porfirio D&iacute;az.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La predemocracia se llev&oacute; todo el siglo XX; y se qued&oacute; a medias.</font></p>      ]]></body>
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