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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Alexy, Robert, <i>Teor&iacute;a de los derechos fundamentales</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Arturo Z&aacute;rate Castillo*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 1993, 607 pp.<a href="#notas">**</a></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Maestro en derecho (LL.M.) por The George Washington University Law School.</i></font>	</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde 1968, &eacute;poca en que Robert Alexy estaba matriculado en derecho en la Universidad de Gotinga, tambi&eacute;n lo estaba en la Facultad de Filosof&iacute;a. Cuando decidi&oacute; escribir su tesis doctoral <i>Teor&iacute;a de la argumentaci&oacute;n jur&iacute;dica,</i> Alexy afirma que hizo de la filosof&iacute;a del derecho su profesi&oacute;n.<sup><a href="#notas">1</a></sup> De ah&iacute; que la obra que ahora rese&ntilde;amos, <i>Teor&iacute;a de los derechos fundamentales</i> pertenezca a esta &aacute;rea de estudio del derecho. La misma fue presentada por Alexy a fin de obtener su habilitaci&oacute;n en la Facultad de Derecho de la Universidad Georg August, de Gotinga, Alemania.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objeto de la obra es "dar respuestas racionalmente fundamentadas a las cuestiones vinculadas con los derechos fundamentales" (p. 254.). En su <i>Teor&iacute;a de los derechos fundamentales,</i> Alexy propone investigar estructuras tales como la de conceptos de derechos fundamentales, la influencia de los derechos fundamentales en el sistema jur&iacute;dico y la fundamentaci&oacute;n de los derechos fundamentales. El autor se&ntilde;ala que su material m&aacute;s importante es la jurisprudencia del Tribunal Constitucional Federal de Alemania. Dicha teor&iacute;a se gu&iacute;a por la pregunta &iquest;cu&aacute;l es la decisi&oacute;n correcta desde el punto de vista de los derechos fundamentales y de la fundamentaci&oacute;n racional de los derechos fundamentales? (p. 39).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Alexy, una caracter&iacute;stica de su <i>Teor&iacute;a</i> es que con el an&aacute;lisis l&oacute;gico se puede librar a la ciencia de los derechos fundamentales, al menos en parte, de la ret&oacute;rica pol&iacute;tica y de los vaivenes de la lucha de las concepciones del mundo (p. 45). Alexy afirma que no pretende crear una "matem&aacute;tica del derecho", en palabras de Jhering, sino tomar del "manejo l&oacute;gico" lo que hay en &eacute;l de correcto e indispensable para la jurisprudencia. En este sentido, el autor afirma que la teor&iacute;a estructural que propone contin&uacute;a la tradici&oacute;n anal&iacute;tica de la jurisprudencia de conceptos (p. 46).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Alexy, toda aseveraci&oacute;n acerca de la existencia de un derecho fundamental, presupone la vigencia de una norma de derecho fundamental. As&iacute;, el autor afirma que est&aacute; evitando tomar posici&oacute;n respecto al problema cl&aacute;sico de si ha de darse prioridad a la norma objetiva o la norma subjetiva, al derecho o al deber ser, que son cuestiones de contenido (p. 48, nota al pie 2).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor designa a las normas de derecho fundamental expresas como aqu&eacute;llas directamente establecidas por las disposiciones de la Ley Fundamental (lo equivalente a la Constituci&oacute;n) alemana, (art&iacute;culos 1 a 9, 20 p&aacute;rrafo 4, 33, 38, 101, 103 y 104) (p. 65). Adem&aacute;s existen normas de derecho fundamental que no est&aacute;n establecidas directamente por el texto constitucional, sino que m&aacute;s bien est&aacute;n adscritas a las normas expresas. Estas normas <i>adscritas</i> son aquellas para cuya adscripci&oacute;n a una norma de derecho fundamental expresa es posible dar una fundamentaci&oacute;n iusfundamental (l&oacute;gicamente) correcta. Por tanto, para que una norma adscrita sea o no una norma de derecho fundamental, depende de que sea posible una argumentaci&oacute;n iusfundamental para ello. Sin embargo, el mismo Alexy se&ntilde;ala que las reglas de fundamentaci&oacute;n iusfundamental no definen ning&uacute;n procedimiento que en cada caso conduzca a un solo resultado. De aqu&iacute; que el autor admita que en muchos casos, existe incertidumbre acerca de cu&aacute;les pueden ser normas adscritas de derecho fundamental (pp. 70 a 72).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, una norma de derecho fundamental, seg&uacute;n su estructura puede ser principio o regla (p. 83). Los principios son normas que ordenan que algo sea realizado en la mayor medida posible, dentro de las posibilidades jur&iacute;dicas existentes. Por lo tanto los principios son mandatos de optimizaci&oacute;n. En cambio, las reglas son normas que s&oacute;lo pueden ser cumplidas o no. Si una regla es v&aacute;lida, entonces hay que hacer exactamente lo que ella exige. Por tanto, las reglas contienen determinaciones en el &aacute;mbito de lo posible, tanto en lo f&aacute;ctico como en lo jur&iacute;dico. La diferencia entre regla y principios no es de grado, sino cualitativa (pp. 86 y 87).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando existe un conflicto entre reglas, hay dos formas de solucionarlo. La primera es introduciendo en una de las reglas una cl&aacute;usula de excepci&oacute;n que elimina el conflicto. La segunda es declarando inv&aacute;lida por lo menos una de las reglas, a trav&eacute;s de reglas tales como <i>lex posterior derogat legi priori</i> o <i>lex specialis derogat legi generali,</i> aunque tambi&eacute;n es teor&iacute;a de los derechos fundamental es posible proceder con la importancia de las reglas en conflicto. En todo caso, la decisi&oacute;n que se toma para solucionar un conflicto de reglas es una decisi&oacute;n acerca de la validez de alguna de ellas (p. 88).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conflicto o colisi&oacute;n entre principios no es un problema que se resuelve haciendo que un principio invalide a otro, sino ponderando a qu&eacute; principio se le debe dar un mayor peso espec&iacute;fico. En este sentido, el autor habla de que bajo ciertas circunstancias, un principio <i>precede</i> a otro. A &eacute;sto Alexy llama la <i>ley de colisi&oacute;n</i> (p. 89).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta <i>ley de colisi&oacute;n</i> es de fundamental importancia en la <i>Teor&iacute;a</i> de Alexy, ya que refleja que los principios en primer lugar, son mandatos de optimizaci&oacute;n entre los cuales no existen relaciones absolutas de precedencia y en segundo lugar, que se refieren a acciones y situaciones que no son cuantificables (p. 95).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor hace notar que la Ley Fundamental alemana al parecer establece por lo menos un principio absoluto, al se&ntilde;alar en el art&iacute;culo 1o. p&aacute;rrafo 1, frase 1 de la Ley Fundamental: "La dignidad humana ser&aacute; inviolable".<sup><a href="#notas">2</a></sup> Para abordar esta cuesti&oacute;n, el autor afirma que la norma de dignidad humana puede ser tratada como regla o como principio (p.106).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando la norma de la dignidad humana es tratada como regla, la cuesti&oacute;n es si la norma es violada o no, si se lesiona o no la dignidad humana. Sin embargo, dado que para Alexy la norma de la dignidad humana es vaga, existe un amplio espectro de posibles respuestas a esta pregunta. El autor cita un fallo del Tribunal Constitucional &#91;BVerfGE 30, 1 (25)&#93;, en el que se dice que no es posible dar una respuesta general a la pregunta de en qu&eacute; circunstancias se viola la dignidad humana, sino que hay que tener en cuenta el caso concreto. Con base en este fallo, el autor afirma que existe la posibilidad de ponderaci&oacute;n (p. 107). Alexy, sin embargo, afirma que la regla de la dignidad humana s&iacute; es absoluta, pero "que debido a su apertura sem&aacute;ntica, no necesita una limitaci&oacute;n con respecto a ninguna relaci&oacute;n de preferencia relevante" (p. 108).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que se refiere al principio de la dignidad humana, Alexy dice que el mismo no es absoluto. El hecho de que bajo determinadas condiciones, dicho principio preceda a todos los de m&aacute;s principios, no implica que &eacute;ste sea absoluto, sino que "simplemente significa que casi no existen razones jur&iacute;dico&#45;constitucionales inconmovibles para una relaci&oacute;n de preferencia en favor de la dignidad de la persona bajo determinadas condiciones" (p. 109).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Alexy, la Ley Fundamental contiene un sistema combinado de principios y reglas de derecho fundamental. Incluso existen normas que tienen un car&aacute;cter doble, como es el caso del art&iacute;culo 1o. arriba citado (p.138).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, para que la ponderaci&oacute;n entre diversos principios siga siendo racional, el autor formula tambi&eacute;n una <i>ley de ponderaci&oacute;n.</i> De esta forma, la medida de satisfacci&oacute;n o de no satisfacci&oacute;n o de afectaci&oacute;n de uno de los principios, deber&aacute; depender del grado de importancia de la satisfacci&oacute;n del otro. Ya desde la misma definici&oacute;n de principio, que es un mandato de optimizaci&oacute;n en la medida de lo posible, aquello que es ordenado por el principio fue puesto en relaci&oacute;n con aquello que es ordenado por principios opuestos (p. 161).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el autor, la ponderaci&oacute;n no se trata de una cuesti&oacute;n de todo o nada, sino de una tarea de optimizaci&oacute;n (p. 166). Por otra parte, la <i>ley de ponderaci&oacute;n</i> en cuanto tal no formula ninguna pauta con cuya ayuda pudieran ser resueltos los casos. Sin embargo, el modelo de ponderaci&oacute;n como un todo proporciona un criterio al vincular la <i>ley de ponderaci&oacute;n</i> con la teor&iacute;a de la argumentaci&oacute;n jur&iacute;dica racional. La <i>ley de ponderaci&oacute;n</i> dice qu&eacute; es lo que tiene que ser fundamentado racionalmente, y por tanto, para Alexy, no se trata de una f&oacute;rmula vac&iacute;a o que no diga nada (p. 167).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la teor&iacute;a anal&iacute;tica de Alexy, existen tres tipos de posiciones jur&iacute;dicas o derechos: <i>1)</i> derechos a algo; <i>2)</i> libertades y <i>3)</i> competencias (p.186).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos a algo, se subdividen en derechos de defensa y derechos a acciones positivas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos de defensa se subdividen adem&aacute;s en tres grupos (p. 189). El <i>primero</i> est&aacute; constituido por derechos a que el Estado no impida u obstaculice determinadas acciones del titular del derecho; el <i>segundo,</i> por derecho a que el Estado no afecte determinadas situaciones del titular del derecho <i>(v.gr.</i> la inviolabilidad del domicilio); y el <i>tercer</i> grupo se componen por derechos a que el Estado no elimine determinadas posiciones jur&iacute;dicas del titular del derecho <i>(v.gr.</i> la situaci&oacute;n jur&iacute;dica de propietario, la cual requiere de una configuraci&oacute;n jur&iacute;dica) (p. 192).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos de acciones positivas se subdividen en dos grupos: el de aqu&eacute;llos cuyo objeto es una acci&oacute;n f&aacute;ctica y el de aquellos cuyo objeto es una acci&oacute;n normativa (pp. 193 y 194).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos a acciones normativas son derechos a actos estatales de imposici&oacute;n de una norma. En los derechos a acciones f&aacute;cticas es irrelevante la forma jur&iacute;dica de la realizaci&oacute;n de la acci&oacute;n para la satisfacci&oacute;n del derecho <i>(v.gr.</i> la pretensi&oacute;n individual para la creaci&oacute;n de plaza de estudio) (p. 195).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo grupo derecho est&aacute;n las libertades. Para Alexy existe libertad jur&iacute;dica s&oacute;lo si el objeto de la libertad es una alternativa de acci&oacute;n, las <i>posibilidades</i> para hacer algo, la cual el autor denomina "libertad negativa" (p. 214). Aqu&iacute; se requiere s&oacute;lo una omisi&oacute;n del Estado, es decir, una acci&oacute;n <i>negativa.</i> Para asegurar la libertad jur&iacute;dica no se requiere ning&uacute;n derecho a prestaciones sino s&oacute;lo un derecho de defensa (p. 215).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, la libertad jur&iacute;dica se divide en "protegida" y en "no protegida". Esta &uacute;ltima consiste simplemente en la permisi&oacute;n de hacer algo y en la permisi&oacute;n de omitirlo, y no incluye ning&uacute;n aseguramiento a trav&eacute;s de normas y derechos que protejan la libertad. La libertad "protegida" es aqu&eacute;lla que est&aacute; vinculada a un haz de derechos a algo y tambi&eacute;n de normas objetivas que aseguran al titular del derecho fundamental la posibilidad de realizar acciones permitidas (pp. 224 y 225). En este sentido las libertades iusfundamentales son libertades protegidas (p. 226).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que se refiere a competencias, &eacute;stas pueden ser designadas con expresiones como "autorizaci&oacute;n", "facultad" o "capacidad jur&iacute;dica", entre otros t&eacute;rminos (p. 227).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen competencias del ciudadano que gozan de protecci&oacute;n iusfundamental (v.gr. la competencias para celebrar matrimonio, fundar asociaciones o heredar) (p. 236). Mediante el otorgamiento de competencias jur&iacute;dicas al individuo, se ampl&iacute;a su libertad jur&iacute;dica (p. 238).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor analiza tambi&eacute;n las restricciones de los derechos fundamentales. En primer lugar una norma puede ser una restricci&oacute;n de derecho fundamental s&oacute;lo si es constitucional (p. 272). Ahora bien, existen dos tipos de restricciones fundamentales, las que son directamente constitucionales y las que son indirectamente constitucionales. Las restricciones de rango constitucional son directamente constitucionales (p. 277). &Eacute;stas a su vez se subdividen en restricciones y cl&aacute;usulas restrictivas. El concepto de restricci&oacute;n corresponde a la perspectiva del derecho, el de la cl&aacute;usula restrictiva a la perspectiva de la norma. Esta &uacute;ltima es parte de la norma en s&iacute;, y dice c&oacute;mo est&aacute; restringido o puede ser restringido lo que est&aacute; protegido por la norma. Las cl&aacute;usulas restrictivas pueden ser expresas o t&aacute;citas (p. 277).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ejemplo de una cl&aacute;usula restrictiva expresa es la se&ntilde;alada en el art&iacute;culo 9o., p&aacute;rrafo 2 de la Ley Fundamental, que se&ntilde;ala que est&aacute; prohibida toda asociaci&oacute;n que sea contraria al concepto de "entendimiento internacional".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ejemplo paradigm&aacute;tico de una cl&aacute;usula restrictiva t&aacute;cita, nos dice Alexy, es la formulada por el Tribunal Constitucional. &Eacute;ste ha se&ntilde;alado que, tomando la Ley Fundamental como un todo, los derechos fundamentales de terceros que entran en colisi&oacute;n y otros valores (o principios) jur&iacute;dicos pueden limitar, los derechos fundamentales &#91;BVerfGE 28, 243 (261), citado por Alexy, p. 281, nota al pie 28&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las restricciones indirectamente constitucionales o reservas, son aqu&eacute;llas cuya imposici&oacute;n est&aacute; autorizada por la Ley Fundamental. Las reservas pueden ser simples o calificadas. Son simples cuando se confiera sin m&aacute;s la competencia para imponer restricciones. Ejemplo de esto es el art&iacute;culo 8o., p&aacute;rrafo 2, "En el caso de reuniones al aire libre, este derecho puede ser restringido por o seg&uacute;n la ley". La reserva es calificada, cuando existe una limitaci&oacute;n de contenido (v. <i>gr.</i> art&iacute;culo 11, p&aacute;rrafo 2, que establece que la ley puede restringir la libertad de movimiento s&oacute;lo en determinados supuestos expresamente se&ntilde;alados, c&oacute;mo el de combate a una epidemia).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo contrario a la restricci&oacute;n es el supuesto de hecho de una norma fundamental (p. 295). Alexy se inclina a dar una interpretaci&oacute;n "amplia" al supuesto de hecho que contiene una norma fundamental. El autor responde a diversas objeciones a esta teor&iacute;a del supuesto de hecho en sentido amplio, entre ellas la de Starck, que se&ntilde;ala que con dicha teor&iacute;a se puede llegar a concepciones grotescas que distorsionan la conciencia jur&iacute;dica, al grado de que se puede llegar a formular un derecho fundamental a matar, hurtar y encubrir. Por ejemplo, si se parte del supuesto de que existe un derecho <i>prima facie</i> a hacer y omitir lo que uno quiera, podr&iacute;a parecer que entonces uno tiene derecho a hurtar. Alexy rechaza esta interpretaci&oacute;n, ya que este derecho de hacer y omitir, est&aacute; restringido entre otras cosas, por la prohibici&oacute;n de hurtar (pp. 318 y 319).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor analiza el derecho general de libertad, establecido en el art&iacute;culo 2o. p&aacute;rrafo 1 que establece: "Cada persona tendr&aacute; el derecho a un libre desarrollo de su personalidad en tanto que no lastime los derechos de otros o lesione el orden constitucional o la ley moral". Para Alexy esta norma no carece de contenido, ya que la misma es una de las condiciones necesarias para garantizar la dignidad de la persona. Esta libertad para hacer o no hacer (o libertad negativa como se dijo antes) es un <i>valor en s&iacute;,</i> ya que citando a Isaiah Bertin, el derecho a decidir y a no decidir es un ingrediente inalienable que hace a los seres humanos eso, humanos (p.348).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A esta concepci&oacute;n de libertad del art&iacute;culo 2o. p&aacute;rrafo 1, Alexy la denomina "formal&#45;material". Formal en la medida que parte de la libertad negativa y la trata como un valor en s&iacute;. Material, porque en caso de colisi&oacute;n, le da un peso espec&iacute;fico al principio de libertad frente a otros principios que tambi&eacute;n tienen un valor material, y por lo tanto un peso (p.349).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principio de igualdad lo establece el art&iacute;cuto 3o. p&aacute;rrafo 1, de la Ley Fundamental que se&ntilde;ala "Todas las personas son iguales ante la ley". Por otra parte, el art&iacute;culo 1o., p&aacute;rrafo 3, se&ntilde;ala que los derechos fundamentales ser&aacute;n vinculatorios para la legislatura, el ejecutivo y la judicatura, como ley directamente aplicable. Esto implica por una parte, un mandato de igualdad en la aplicaci&oacute;n del derecho (p. 384), que aplica no s&oacute;lo al ejecutivo y al judicial sino tambi&eacute;n al legislativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alexy se&ntilde;ala que el mandato al legislador de tratamiento igual implica, siguiendo la f&oacute;rmula aristot&eacute;lica, tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales (p. 385). La teor&iacute;a anal&iacute;tica del autor enfrenta ante esta m&aacute;xima dos cuestiones: la primera es en qu&eacute; medida es posible fundamentar racionalmente los juicios de valor necesarios dentro del marco de la m&aacute;xima igualdad (para tratar igual a los igual es y desigual a los desiguales) y, segundo, qui&eacute;n ha de tener en el sistema jur&iacute;dico la competencia para formular, en &uacute;ltima instancia y con car&aacute;cter vinculante, aquellos juicios de valor: el legislador o el Tribunal Constitucional (p. 388).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la primera cuesti&oacute;n, Alexy, siguiendo la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, responde que est&aacute;n prohibidos los tratamientos arbitrariamente desiguales. &iquest;Y cu&aacute;ndo un tratamiento es arbitrario? Cu&aacute;ndo no exista una raz&oacute;n cuantificada para hacerlo. Es decir, para dar un trato desigual debe existir una raz&oacute;n suficiente, y esto es un asunto de valoraci&oacute;n (p. 395).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre qui&eacute;n es en &uacute;ltima instancia competente para hacer este juicio de valor, el autor se&ntilde;ala que el Tribunal Constitucional ha subrayado reiteradamente que el legislador dispone de una muy amplia libertad de configuraci&oacute;n. No es funci&oacute;n del Tribunal examinar si el legislador ha dictado la regulaci&oacute;n m&aacute;s justa y funcional, sino simplemente examinar&aacute; si &eacute;sta no ha sido arbitraria (p. 393).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alexy hace la distinci&oacute;n entre la igualdad <i>de iure</i> y la igualdad <i>de facto.</i> El derecho a una igualdad <i>de iure</i> puede ser formulado como un derecho, <i>prima facie,</i> a la omisi&oacute;n de tratamientos desiguales. El derecho de igualdad <i>de facto,</i> como un derecho <i>prima facie</i> a acciones positivas, o prestaciones en sentido amplio, por parte del Estado (p. 418).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor hace una fuerte cr&iacute;tica a la Ley Fundamental alemana. Ciertamente la misma tiene algunos preceptos de apoyo a una interpretaci&oacute;n que postula un derecho a prestaciones. En primer lugar, est&aacute; la obligaci&oacute;n de todo poder p&uacute;blico de proteger la dignidad de la persona (art&iacute;culos 1o. p&aacute;rrafo 1 frase, y 2o.), y la cl&aacute;usula de que Alemania es un Estado social (art&iacute;culos 20, p&aacute;rrafo 1, y 28, p&aacute;rrafo 1). Sin embargo, para el autor, el texto y g&eacute;nesis de la Ley Fundamental tiene primariamente el car&aacute;cter de una Constituci&oacute;n burguesa y de Estado de derecho orientada hacia los derechos de defensa, pero no a los derechos prestacionales en sentido amplio (p. 421).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante lo anterior, Alexy se&ntilde;ala diversos fallos del Tribunal Constitucional que abordan los derechos prestacionales (pp. 422 y ss.). La pol&eacute;mica sobre este tipo de derechos se funda en las concepciones que se tengan del car&aacute;cter y tareas del Estado, del derecho y de la Constituci&oacute;n, incluso de los derechos fundamentales, como as&iacute; tambi&eacute;n sobre la evaluaci&oacute;n de la situaci&oacute;n actual de la sociedad (p. 426). No obstante, para Alexy este debate debe ser orientado por una idea rectora: los derechos fundamentales son posiciones tan importantes que su otorgamiento o no otorgamiento no puede quedar en manos de una simple mayor&iacute;a parlamentaria (p. 432).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alexy divide los derechos prestacionales en tres grupos: <i>1)</i> derechos de protecci&oacute;n; <i>2)</i> derechos de organizaci&oacute;n y procedimiento (o simplemente procedimentales) y <i>3)</i> derechos a prestaciones en sentido estricto (p. 430).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos de protecci&oacute;n son los derechos del titular del derecho fundamental frente al Estado para que &eacute;ste lo proteja de intervenciones de terceros. Estos derechos pueden tener objetos diferentes, desde la protecci&oacute;n frente a acciones de homicidio, hasta la protecci&oacute;n del uso pac&iacute;fico de la energ&iacute;a at&oacute;mica (p. 435).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alexy aborda el problema de la justiciabilidad de los derechos de protecci&oacute;n. Siguiendo la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, se&ntilde;ala dos postulados: <i>a)</i> el Estado est&aacute; obligado a emplear por lo menos un medio efectivo de protecci&oacute;n y <i>b)</i> si s&oacute;lo hay un medio efectivo de protecci&oacute;n, el Estado tiene que utilizarlo. En todo caso, el <i>c&oacute;mo</i> el Estado ha de cumplir con esta obligaci&oacute;n queda en gran medida en manos del legislador (p. 448). En cualquier caso, Alexy no deja de advertir que en &uacute;ltima instancia, la cuesti&oacute;n m&aacute;s importante es saber si, desde el punto de vista del derecho constitucional, una determinada protecci&oacute;n es tan importante que su otorgamiento o no otorgamiento puede quedar en manos de una mayor&iacute;a parlamentaria (p. 452).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos procedimentales bajo la forma del derecho a una protecci&oacute;n jur&iacute;dica efectiva, est&aacute;n dirigidos a los tribunales de justicia. Por otra parte, los derechos procedimentales que tienen por objeto el dictado de normas de procedimiento est&aacute;n dirigidos al legislador (p. 459). Alexy se&ntilde;al a que en lo esencial, aborda estos &uacute;ltimos en su obra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez los derechos procedimentales se subdividen en <i>1)</i> competencias de derecho privado; <i>2)</i> procedimientos judiciales; <i>3)</i> organizaci&oacute;n en sentido estricto y <i>4)</i> formaci&oacute;n de la voluntad estatal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos a competencias de derechos privados son derechos frente al Estado para que &eacute;ste formule normas que son constitutivas para las acciones jur&iacute;dicas de derecho privado, y con ello, para la creaci&oacute;n, modificaci&oacute;n y eliminaci&oacute;n de posiciones jur&iacute;dicas de derecho privado. Ejemplo de esto son las normas de los contratos, la propiedad, del matrimonio, el derecho sucesorio y de asociaci&oacute;n, es decir, los llamados "institutos jur&iacute;dicos" (p. 468).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos a procedimientos judiciales y administrativos son esencialmente derechos a una protecci&oacute;n jur&iacute;dica efectiva. Condici&oacute;n de esta &uacute;ltima es que el resultado del procedimiento garantice los derechos material es del respectivo titular de derechos (p. 472).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos de organizaci&oacute;n, en sentido estricto, son exigencias iusfundamentales a materias jur&iacute;dicas tales como el derecho universitario o el derecho de radiodifusi&oacute;n. Lo com&uacute;n a estas normas es que regulan la cooperaci&oacute;n de numerosas personas orientadas a determinados fines (p. 474).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos a la formaci&oacute;n de la voluntad estatal son aqu&eacute;llos cuyo objetivo es que el Estado, a trav&eacute;s de legislaci&oacute;n ordinaria, facilite procedimientos que posibiliten una participaci&oacute;n en la formaci&oacute;n de la voluntad estatal. El ejemplo m&aacute;s importante de este derecho es el adscrito al art&iacute;culo 38, p&aacute;rrafo 1, de la Ley Fundamental, es decir, el derecho a las normas legislativas ordinarias que establecen un sistema electoral que permita a los ciudadanos votar (p. 481).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos a prestaciones en sentido estricto son derechos del individuo frente al Estado a algo que si el individuo poseyera medios financieros suficientes y si encontrase en el mercado una oferta suficiente, podr&iacute;a tambi&eacute;n obtenerlo de los particulares. &Eacute;stos son por ejemplo derechos a la previsi&oacute;n, al trabajo, a la vivienda y a la educaci&oacute;n (p.482).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Ley Fundamental alemana no contiene derechos sociales fundamentales expl&iacute;citamente formulados, pero el Tribunal Constitucional ha debatido si est&aacute; impuesto adscribir a las normas expl&iacute;citas, normas que confieran derechos sociales fundamentales (p. 483).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo la idea rectora propuesta por el autor a este respecto, la cuesti&oacute;n acerca de cu&aacute;les son los derechos fundamentales sociales que el individuo posee definitivamente es una cuesti&oacute;n de ponderaci&oacute;n entre principios. Por un lado se encuentra sobre todo, el principio de la libertad f&aacute;ctica. Por el otro, se encuentran los principios formales de competencia de decisi&oacute;n del legislador democr&aacute;ticamente legitimado, de la divisi&oacute;n de poderes, de la libertad jur&iacute;dica y derechos fundamentales sociales de otros as&iacute; como a bienes colectivos (p. 494).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor admite que este modelo no dice qu&eacute; derechos fundamentales sociales tiene el individuo pero s&iacute; da tres pautas para determinarlos: <i>1)</i> si lo exige muy urgentemente el principio de la libertad f&aacute;ctica; <i>2)</i> el principio de la divisi&oacute;n de poderes y de la democracia (que incluye la competencia presupuestaria del parlamento, y <i>3)</i> principios materiales opuestos, especialmente los que apuntan a la libertad jur&iacute;dica de otros (p. 495).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, Alexy relaciona su <i>Teor&iacute;a de los derechos fundamentales</i> con su <i>Teor&iacute;a de la argumentaci&oacute;n jur&iacute;dica,</i> de la siguiente manera: un discurso iusfundamental es un procedimiento argumentativo y de lo que se trata es de lograr resultados iusfundamentales correctos sobre la base presentada. La argumentaci&oacute;n pr&aacute;ctica general es un elemento necesario del razonamiento o discurso iusfundamental. Esto significa que el discurso iusfundamental comparte con el discurso jur&iacute;dico en general, la inseguridad de resultado pr&aacute;ctico general. La base presentada confiere a la argumentaci&oacute;n iusfundamental una cierta firmeza y claridad, y a trav&eacute;s de las reglas de la l&oacute;gica, la argumentaci&oacute;n pr&aacute;ctica y la argumentaci&oacute;n jur&iacute;dica, la argumentaci&oacute;n iusfundamental que se lleve a cabo estar&aacute; estructurada racionalmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dada la inseguridad del resultado, nos dice Alexy, es necesaria una decisi&oacute;n iusfundamental dotada de autoridad. Si al parlamento no le es dable ser juez de la propia legislaci&oacute;n que aprueba, corresponder&aacute; entonces a un Tribunal Constitucional realizar esta labor. La decisi&oacute;n que tome este Tribunal, deber&aacute; ser justificada y criticada en un discurso iusfundamental racional (p. 554).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para terminar, queremos remarcar algo que escribe Alexy: "...el peso de los principios no es determinable en s&iacute; mismo o absolutamente, sino que <i>siempre</i> puede hablarse <i>tan s&oacute;lo</i> de pesos <i>relativos"</i> (p. 161 las cursivas son nuestras). &iquest;Estamos acaso ante una teor&iacute;a de los derechos humanos que presupone una "dictadura del relativismo"?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** La presente rese&ntilde;a fue comentada por un grupo de estudio sobre los derechos humanos. Agradezco dichos comentarios</i>.</font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 <i>Cfr.</i> Atienza, Manuel, "Entrevista a Robert Alexy", <i>Doxa,</i> n&uacute;m. 24, pp. 5 y 7.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2407387&pid=S1405-9193200700020001600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">2 <i>Human Dignity Shall be Inviolable,</i> traducci&oacute;n propia de la versi&oacute;n en ingl&eacute;s de la Ley Fundamental de Alemania, tomada de "German Bundestag (Administration)", <i>Basic Law for the Federal Republic of Germany. Text edition. Status: December 2000,</i> Berl&iacute;n, German Bundestag, 93 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2407389&pid=S1405-9193200700020001600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Utilizaremos en las siguientes citas del texto constitucional la edici&oacute;n mencionada.</font></p>      ]]></body><back>
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