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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Trabajar en redes: nuevo modelo de investigaci&oacute;n</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Estela  Maldonado P&eacute;rez</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Didou Aupetit, Sylvie y Etienne Gerard (2009). <i>Fuga de cerebros, movilidad acad&eacute;mica y redes cient&iacute;ficas: perspectivas latinoamericanas, </i>M&eacute;xico: IESALC/ CINVESTAV/ IRD.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Estudiante del doctorado en Ciencias Sociales, en la l&iacute;nea de Sociolog&iacute;a de la Educaci&oacute;n Superior generaci&oacute;n 2010&#150;2013, de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150;Azcapotzalco, M&eacute;xico.</i> CE: <a href="mailto:estelamp@gmail.com">estelamp@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los que se van, entre los que se quedan y entre los que no regresan; las cifras sobre la movilidad de formaci&oacute;n estudiantil se balancean de manera desigual, sobre todo para aquellos pa&iacute;ses que han invertido tiempo, financiamiento y esfuerzo en la formaci&oacute;n de su capital humano en el extranjero, con la esperanza inequ&iacute;voca de desarrollar la ciencia <i>y </i>la tecnolog&iacute;a local. Estas memorias forman parte de los trabajos emprendidos por la UNESCO en 1998 sobre los flujos migratorios de personal capacitado del Cono Sur hacia los pa&iacute;ses m&aacute;s industrializados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Primero fueron las pol&iacute;ticas de formaci&oacute;n de los cuadros en territorio nacional; despu&eacute;s el financiamiento extraordinario para los "elegidos" que se van a universidades <i>y </i>laboratorios de "otros mundos"; ahora se impone la creaci&oacute;n expedita de mecanismos de repatriaci&oacute;n <i>y </i>retenci&oacute;n de cient&iacute;ficos en el pa&iacute;s de origen. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando? La formaci&oacute;n en el extranjero se ha convertido en una moneda de dos caras, por un lado se presenta un mayor intercambio de conocimiento <i>y </i>un establecimiento de redes internacionales pero, tambi&eacute;n, se convierte en "fuga de cerebros" o "p&eacute;rdida de talentos".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; hacer ante el &eacute;xodo de cient&iacute;ficos? &iquest;C&oacute;mo atraer a los investigadores de otros pa&iacute;ses? &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; la clave para que la formaci&oacute;n en el extranjero no se revierta? &Eacute;stas fueron algunas de las reflexiones que emergieron durante el seminario internacional <i>Fuga de cerebros, movilidad acad&eacute;mica y redes cient&iacute;ficas. Perspectivas latinoamericanas, </i>realizado en marzo de 2009 en la Ciudad de M&eacute;xico, fue auspiciado por el Instituto Internacional para la Educaci&oacute;n Superior en Am&eacute;rica Latina y el Caribe (IESALC) de la UNESCO, el Centro de investigaci&oacute;n y Estudios Avanzados (CINVESTAV) <i>y </i>la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana (UAM).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En torno a una mesa redonda, varios especialistas sobre el tema analizaron la formaci&oacute;n en el extranjero desde la perspectiva latinoamericana, no solamente porque los procesos de movilidad han sido parte de la agenda de estos gobiernos desde los a&ntilde;os setenta sino para hacer un balance de este fen&oacute;meno a nivel regional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Por qu&eacute; no todos los que se van a formar al extranjero regresan a su pa&iacute;s? Simon Schwartzman, investigador brasile&ntilde;o, record&oacute; que los procesos de movilidad han sido muy antiguos e incontrolables. Desde el siglo XIX, las &eacute;lites latinoamericanas mostraron una fuerte tendencia de formaci&oacute;n profesional en los pa&iacute;ses m&aacute;s industrializados, antes era Europa y ahora es Estados Unidos, pues "la legitimaci&oacute;n de la ciencia depende de d&oacute;nde y con quien se estudia" (p. <i>64). </i>En contra de esta tendencia de occidentalizaci&oacute;n y con el fin de evitar la fuga de cerebros, Brasil ha adoptado mecanismos restrictivos: los alumnos de posgrado realizan estancias cortas en el extranjero y, si no regresan, deben reembolsar al Estado el costo de sus estudios. Si bien ciertamente regresan a su pa&iacute;s, el problema viene despu&eacute;s cuando, por un lado, no hay puestos suficientes para aprovechar las competencias adquiridas en el exterior ni, por el breve tiempo, pueden establecer lazos con sus colegas en el exterior.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de los acad&eacute;micos mexicanos en Estados Unidos, explic&oacute; Francisco Marmolejo, los procesos de movilidad son vistos como un arma de dos filos. Tomando como ejemplo la migraci&oacute;n de capital calificado, el investigador mencion&oacute; que, seg&uacute;n datos del Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n durante 2005, hab&iacute;a m&aacute;s 4 mil 523 mexicanos con nivel de doctorado en ese pa&iacute;s y que esta cifra era corroborada por la informaci&oacute;n del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (CONACyT), que reportaba una tasa de fuga de cerebros hacia Estados Unidos de 5% de sus ex becarios. De ah&iacute;, afirm&oacute; Marmolejo, la urgencia de tomar medidas para recuperar a los investigadores y conocer las causas que los retienen en otras latitudes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Evidentemente es importante realizar estudios de posgrado en el extranjero, pero tambi&eacute;n &#151;sostuvo Eduardo Remedi&#151; deben regresar con la garant&iacute;a de encontrar las condiciones adecuadas para desarrollarse en su campo disciplinario. Esto es, reforzar pol&iacute;ticas de retenci&oacute;n de &eacute;lites, ofrecer salarios adecuados, valorar y respetar el trabajo del investigador para que permanezca en su pa&iacute;s de origen.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El enemigo no solamente est&aacute; en casa, apunt&oacute; Jorge Balan, tambi&eacute;n se encuentra en los pa&iacute;ses receptores pues los m&aacute;s desarrollados utilizan, desde hace varios a&ntilde;os, estrategias para retener a los talentos dentro de su planta de investigadores. Canad&aacute;, Inglaterra, Estados Unidos, Australia, Alemania, son algunos ejemplos de los pa&iacute;ses que poseen mecanismos para captar a los mejores alumnos extranjeros cuando realizan estudios de posgrado. Evidentemente se convierten en un fuerte polo de atracci&oacute;n para los cient&iacute;ficos del Cono Sur que carecen de estructuras, apoyo financiero y reconocimiento de su quehacer cient&iacute;fico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; hacer ante esta competencia desigual? La propuesta de Balan en este sentido plantea tres vertientes: a) dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas de movilidad que consideren el comportamiento de los pa&iacute;ses "raptores" de talentos; <i>b) </i>fomentar el trabajo en red con quienes migraron <i>y c) </i>hacer el <i>doble play y </i>fungir como pa&iacute;ses receptores de estudiantes internacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de Argentina, coment&oacute; Ana Garc&iacute;a de Fanelli, la migraci&oacute;n de capital humano es un problema m&aacute;s complejo. Asociado con la carencia de datos duros, los eventos socio&#150;pol&iacute;ticos han contribuido al &eacute;xodo de la comunidad cient&iacute;fica, primero por formaci&oacute;n, despu&eacute;s por exilio <i>y </i>ahora por la globalizaci&oacute;n. Indudablemente los tomadores de decisiones de Argentina han creado pol&iacute;ticas de repatriaci&oacute;n desde 1980 como el Programa Ra&iacute;ces. No obstante, estos programas no han sido suficientes, debido al fantasma de la falta de puestos de trabajo <i>y </i>las oportunidades de crecimiento disciplinario.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra mirada sobre los procesos de formaci&oacute;n en el extranjero fue precisamente la planteada por Catherine Agulhon, la adaptaci&oacute;n a un medio <i>y </i>a una cultura diferente. Los aspectos financieros, burocr&aacute;ticos <i>y </i>de valorizaci&oacute;n de sus competencias juegan un papel importante en la decisi&oacute;n de permanencia en el extranjero; seg&uacute;n con las cifras presentadas por el ministerio de Educaci&oacute;n franc&eacute;s, en 2007 hab&iacute;a 15 mil estudiantes del continente americano, de los cuales la tercera parte eran latinoamericanos. Estos estudiantes son de varios tipos: con o sin beca; unos trabajan <i>y </i>otros dedican tiempo completo al estudio; algunos tienen problemas de idioma, de adaptaci&oacute;n, de alojamiento; en fin, del <i>habitus </i>del estudiante en formaci&oacute;n en un territorio extranjero. &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; el efecto de estos factores en los procesos de movilidad? &iquest;C&oacute;mo logran superar estas barreras los estudiantes de Am&eacute;rica Latina?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los procesos de formaci&oacute;n en el extranjero tambi&eacute;n pueden ser analizados desde una perspectiva diferente: el retorno y la transferencia de saberes. A partir de 3 mil 861 encuestas aplicadas a investigadores de <i>64 </i>instituciones mexicanas, Etienne Gerard y Roc&iacute;o Grediaga mostraron de qu&eacute; manera impacta la formaci&oacute;n adquirida en las universidades extranjeras en las trayectorias profesionales de los cient&iacute;ficos en el momento en que regresan a su pa&iacute;s de origen. Un an&aacute;lisis de esta magnitud sirvi&oacute; a los autores para mostrar que el establecimiento de redes, las formas de trabajo, la transmisi&oacute;n de conocimientos, las competencias adquiridas por los investigadores mexicanos en el extranjero no impactan de manera homog&eacute;nea en los colectivos de trabajo del pa&iacute;s de origen. &Eacute;stas var&iacute;an en funci&oacute;n de las modalidades de socializaci&oacute;n, la tradici&oacute;n disciplinaria, los convenios de colaboraci&oacute;n, las estructuras institucionales, en fin, de los lazos que establecen los cient&iacute;ficos mexicanos con sus colegas en otras latitudes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Trabajar en red, estrechar los lazos de investigaci&oacute;n, traspasar las barreras geogr&aacute;ficas y participar &#151;de manera virtual o presencial&#151; en grandes colectivos de investigaci&oacute;n, al parecer es una apuesta que se impone como nueva din&aacute;mica de trabajo de los investigadores hoy en d&iacute;a. Para Hebe Vessuri, el trabajo en redes de conocimiento trasciende las fronteras y acerca a los cient&iacute;ficos. Entonces, &iquest;por qu&eacute; obligarlos a permanecer en espacios que carecen de estructuras de desarrollo disciplinario si el trabajo colegiado en redes permite franquear estos problemas? &iquest;Cu&aacute;les son las ventajas de trabajar en redes cient&iacute;ficas? La investigadora responde en funci&oacute;n de su experiencia en Venezuela en el &aacute;rea de ciencias sociales: el trabajo en redes de investigaci&oacute;n fomenta la publicaci&oacute;n conjunta, permite el acceso a m&aacute;s informaci&oacute;n y posibilita la actualizaci&oacute;n continua, entre otras ventajas. Ante este panorama la pregunta se vuelve inevitable: &iquest;ser&aacute; posible reformar las pol&iacute;ticas para fomentar el trabajo colegiado en grupos internacionales?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte Pascal Renaud, present&oacute; un balance de las comunidades de investigaci&oacute;n virtuales: sus caracter&iacute;sticas, objetivos y su inserci&oacute;n institucional. Con la ayuda de varios ejemplos exitosos, el investigador franc&eacute;s indic&oacute; que las pr&aacute;cticas de trabajo colegiado han cambiando con la utilizaci&oacute;n de nuevas herramientas de comunicaci&oacute;n. La deslocalizaci&oacute;n del investigador, la pertenencia a "colegios invisibles" forman parte de los nuevos modos de trabajo de los investigadores. Programas impulsados por la Nacional Aeronautics and Space Administration (NASA) o la Organizaci&oacute;n Europea para la Investigaci&oacute;n Nuclear (CERN por sus siglas en franc&eacute;s) de Ginebra son algunos ejemplos de los proyectos que reagrupan estudiosos de todo el mundo con un solo fin: desarrollar el conocimiento. Esta manera de trabajar, coincidi&oacute; Patricia Gasc&oacute;n, se vislumbra como una nueva pr&aacute;ctica que aprovecha los saberes internacionales en proyectos espec&iacute;ficos. De ah&iacute;, afirm&oacute; la investigadora mexicana, la necesidad de fomentar institucionalmente el desarrollo de las redes de investigaci&oacute;n para participar en este movimiento internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En fin, el tema sobre los procesos de movilidad de formaci&oacute;n en el extranjero resulta ser muy complejo, no solamente por la falta de datos duros, el desconocimiento de las causas, la falta de control sobre los efectos no deseados, la transmisi&oacute;n de conocimiento o las pocas pol&iacute;ticas congruentes sino, tambi&eacute;n, porque indudablemente es un tema que afecta de manera lacerante a los pa&iacute;ses del Cono Sur, enfatiza Sylvie Didou. &iquest;Cu&aacute;ntas pol&iacute;ticas ser&aacute;n necesarias instrumentar? &iquest;Cu&aacute;ntos an&aacute;lisis deber&aacute;n de llevarse a cabo para que los procesos de formaci&oacute;n en el extranjero den los frutos esperados? Se ha dado un primer paso: establecer un estado del arte a nivel regional para conocer la problem&aacute;tica y ubicar las diferentes aristas del fen&oacute;meno. Despu&eacute;s, propone Didou, la estrategia se vislumbra como ineludible: establecer una agenda de investigaci&oacute;n y una agenda de pol&iacute;ticas para Am&eacute;rica Latina y el Caribe. Lo anterior con el fin de conocer la magnitud del fen&oacute;meno, aumentar la efectividad de los programas dirigidos a "la retenci&oacute;n, a la repatriaci&oacute;n y a la transmisi&oacute;n de los saberes" (p. 56).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Caminos cruzados, decisiones erradas, apuestas extremas, redireccionamiento de pol&iacute;ticas, decisiones emergentes, este ha sido hasta ahora el panorama latinoamericano en cuanto a la formaci&oacute;n de cuadros en el extranjero. Despu&eacute;s de este an&aacute;lisis, algo queda claro: la movilidad internacional de los cient&iacute;ficos latinoamericanos es un asunto regional, es un asunto tema que debe ser atendido para equilibrar la balanza de la producci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico en los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y del Caribe.</font></p>      ]]></body>
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