<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1405-1435</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Convergencia]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Convergencia]]></abbrev-journal-title>
<issn>1405-1435</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma del Estado de México, Facultad de Ciencias Políticas y Administración]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1405-14352007000200008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La emergencia del sentido a partir del no-sentido]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Edgar]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Centre National de Recherche Scientiphique  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>Francia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>14</volume>
<numero>44</numero>
<fpage>157</fpage>
<lpage>171</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-14352007000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1405-14352007000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1405-14352007000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[En este texto se reflexiona sobre el problema del sentido, el cual supone necesariamente de un sistema, de una organización, pero también de un ser que le otorgue finalidades. Como el ser que da sentido es humano, entonces es la subjetividad la que teje el sentido. El conocer, como acto humano, es el momento de otorgar sentido a todo, pero no hay sentido en sí mismo, hay sentido sólo si hay una relación entre un nosotros o con ciertos sucesos con el otro. Por ello se dice que el sentido emerge a partir del no-sentido. Por lo que la justificación o fundación del sentido no está más que en nosotros, lo cual permite criticar toda ética de la promesa y la ética del fundamento (donde los fundamentos son de origen divino, cósmico, biológico), y afrontar, entonces, una ética sin salvación y sin promesa.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In this text we reflect on the problem of sense, which necessarily implies a system, an organization, but also it needs to be given ends. As it is the being giving sense is human, then, the sub) ectivity is the one forming the sense. Knowing, as a human act, is the moment of granting sense to everything, but there is no sense by itself, there is sense if there is a relation between us or between events. This is the reason why it is said that sense emerges from no-sense. Therefore, the justification or foundation in nowhere else but within us, this allows us to criticize every promise ethics and the ethics of foundation (where fundaments are divine, cosmic, biologic), and to face an ethics without Salvation and without a promise.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[el no-sentido]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[sentido del mundo]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[complejidad]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[no-sense]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[sense of the world]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[complexity]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Ensayos</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La emergencia del sentido a partir del no&#45;sentido</b><sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Edgar Morin</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centre National de Recherche Scientiphique, Francia</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Env&iacute;o a dictamen: 11 de junio de 2007    <br>Aprobaci&oacute;n: 20 de julio de 2007</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este texto se reflexiona sobre el problema del sentido, el cual supone necesariamente de un sistema, de una organizaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n de un ser que le otorgue finalidades. Como el ser que da sentido es humano, entonces es la subjetividad la que teje el sentido. El conocer, como acto humano, es el momento de otorgar sentido a todo, pero no hay sentido en s&iacute; mismo, hay sentido s&oacute;lo si hay una relaci&oacute;n entre un nosotros o con ciertos sucesos con el otro. Por ello se dice que el sentido emerge a partir del no&#45;sentido. Por lo que la justificaci&oacute;n o fundaci&oacute;n del sentido no est&aacute; m&aacute;s que en nosotros, lo cual permite criticar toda &eacute;tica de la promesa y la &eacute;tica del fundamento (donde los fundamentos son de origen divino, c&oacute;smico, biol&oacute;gico), y afrontar, entonces, una &eacute;tica sin salvaci&oacute;n y sin promesa. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> el no&#45;sentido, sentido del mundo, complejidad.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">In this text we reflect on the problem of sense, which necessarily implies a system, an organization, but also it needs to be given ends. As it is the being giving sense is human, then, the sub) ectivity is the one forming the sense. Knowing, as a human act, is the moment of granting sense to everything, but there is no sense by itself, there is sense if there is a relation between us or between events. This is the reason why it is said that sense emerges from no&#45;sense. Therefore, the justification or foundation in nowhere else but within us, this allows us to criticize every promise ethics and the ethics of foundation (where fundaments are divine, cosmic, biologic), and to face an ethics without Salvation and without a promise. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Key words:</b> no&#45;sense, sense of the world, complexity.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La palabra emergencia es tomada aqu&iacute; en su sentido fuerte que puede ser definida as&iacute;: una emergencia es una cualidad que aparece a partir del momento en que se encuentra constituido un conjunto organizado. Esta nueva cualidad, que no existe al nivel de las partes consideradas aisladamente, por ejemplo, la cualidad de poder indicar la hora no la hay en ning&uacute;n engranaje del reloj de manera aislada, pero s&iacute; cuando la totalidad existe y &eacute;sta puede retroactuar sobre las partes una vez que dicha dualidad se ha constituido.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema del sentido se sit&uacute;a a este nivel. El sentido supone un sistema, una organizaci&oacute;n. Es necesario que esta organizaci&oacute;n sea aquella de un ser, que este ser est&eacute; dotado de finalidades, lo que se llama telenomia. Esto es lo que permite hacer la distinci&oacute;n importante entre la teleolog&iacute;a, es decir, una finalidad anierior de tipo providencial y la telenomia, es decir, la finalidad inherente al ser mismo. Hace falta, entonces, que haya ciertas finalidades y una subjetividad. Es lo que yo entiendo con la noci&oacute;n de sujeto, es una aptitud auto&#45;exo&#45;referente. Me explico. Lo caracter&iacute;stico de una organizaci&oacute;n viva es el de ser una organizaci&oacute;n que compute. Empleo la palabra computaci&oacute;n para no emplear otra, pero no tiene un sentido matem&aacute;tico; computar quiere decir tratar, eso no quiere decir tratar necesariamente ciertas informaciones o ciertas cifras, es tratar de manera cognitiva su entorno y a uno mismo. Y este tratamiento, este tipo de conocimiento inherente a la organizaci&oacute;n viva no puede hacerse sino porque el ser computante se sit&uacute;a en el centro de su mundo. El hecho de decir "yo", es una operaci&oacute;n que quiere decir que yo me sit&uacute;o en el centro de mi discurso y de mi universo. Lo caracter&iacute;stico del "yo" es que cada uno puede decir "yo" para s&iacute; mismo, pero nadie puede decirlo para el semejante. Entonces es una posici&oacute;n egoc&eacute;ntrica: yo me sit&uacute;o en el centro de las cosas. En ese momento, yo puedo entonces tratarlos de manera auto&#45;exo&#45;referente; referencia a s&iacute; mismo, en funci&oacute;n de s&iacute; mismo, de mis finalidades, pero yo me refiero a m&iacute; mismo y al otro. Es por eso que empleo este t&eacute;rmino de auto&#45;exo&#45;referente, puesto que me refiero tambi&eacute;n a los objetos, a las mol&eacute;culas de las que me voy a alimentar, a las cosas que percibo en relaci&oacute;n conmigo mismo, en relaci&oacute;n con lo que las mol&eacute;culas son. A mi parecer, para que haya sentido, hace falta que exista un tratamiento auto&#45;exo&#45;referente que responda a la cualidad del sujeto, la palabra sujeto no responde, en este caso, a ninguna consideraci&oacute;n de sentimientos, de humor, de contingencia... Es el &uacute;nico modo que se tiene de poder tratar el mundo y darle un sentido. Es indispensable que haya igualmente un lenguaje, nuestro lenguaje humano. Dicho de otro modo, se puede decir que el sentido, a partir del momento en que hay este conjunto de condiciones, es la emergencia de la enunciaci&oacute;n y del discurso. M. Ducrot insisti&oacute; sobre la originalidad de nuestro lenguaje por el hecho de que se encuentra en doble articulaci&oacute;n; una de ellas es la articulaci&oacute;n, en la cual est&aacute;n asociados ciertos fonemas, es decir, algunos sonidos que no tienen ning&uacute;n sentido; pero que a trav&eacute;s de su ensamblaje constituyen palabras y frases, en donde &eacute;stas s&iacute; tienen sentido. Entonces sobre este plan del lenguaje, el sentido es netamente emergente. No se encuentra ni en el sonido ni en la carta, cuyo &uacute;nico sentido remite a ella misma. El sentido est&aacute; en el discurso y, por supuesto, la noci&oacute;n de sentido toma sentido cuando nosotros tenemos conciencia del sentido. Es por eso que yo planteo como postulado que el sentido no es originario. Es una emergencia y es tambi&eacute;n una construcci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si todo conocimiento, y principalmente el conocimiento humano, es la traducci&oacute;n de <i>estimulis</i> exteriores que llegan a nuestros receptores sensoriales como los ojos, sabemos muy bien que estos <i>estimulis</i> son traducidos por las c&eacute;lulas visuales en lenguaje binario, el cual es transmitido a trav&eacute;s del nervio &oacute;ptico, en donde se produce una serie de operaciones todav&iacute;a completamente desconocidas que desembocan en lo que nosotros llamamos una percepci&oacute;n visual. "Que desembocan" es una frase que no es del todo justa en la medida en que no da cuenta del car&aacute;cter verdaderamente inmediato que no separa casi en nada los <i>estimulis</i> de la representaci&oacute;n. De esta manera, en el proceso del conocimiento, que es traducci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n, el sentido aparece al t&eacute;rmino de esta operaci&oacute;n. No quiero entrar aqu&iacute; en un debate completamente cl&aacute;sico que consiste en decir: &iquest;Acaso somos nosotros quienes a partir de nuestros marcos, de nuestras categor&iacute;as cerebrales y espirituales, damos el sentido a los <i>estimuli,</i> que de otra manera no ser&iacute;an m&aacute;s que ruidos? &iquest;El sentido viene de nosotros o se encuentra ya en la cosa misma? No quisiera entrar en este debate.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dado que el sentido es una emergencia que necesita un gran n&uacute;mero de condiciones, incluyendo ah&iacute; la conciencia del sentido, se puede observar la verdad de esta concepci&oacute;n que se llama hermen&eacute;utica, o m&aacute;s bien la doble verdad que se puede plantear as&iacute;: primeramente, del momento que nosotros conocemos, nosotros damos sentido a todo; en segundo lugar, y esto es lo correlativo: no hay sentido en s&iacute; mismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sentido no aparece m&aacute;s que si hay una relaci&oacute;n entre nosotros y no solamente respecto a una cosa visual, sino una relaci&oacute;n con ciertos sucesos, con el otro, con un libro que vayamos a leer, etc&eacute;tera. La teor&iacute;a de la informaci&oacute;n de Shannon indica de forma impl&iacute;cita, y contrariamente a su versi&oacute;n divulgativa, que no hay informaci&oacute;n en s&iacute; misma.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ejemplo, la inscripci&oacute;n de un panel indicador que dice: "Chantilly 40 km" no es una informaci&oacute;n en s&iacute; misma. En efecto, si una bomba de neutrones destruyera los habitantes de la regi&oacute;n parisina y en general aquellos que hablan franc&eacute;s y conocieran la ciudad de Chantilly, la inscripci&oacute;n no tendr&iacute;a ya ning&uacute;n sentido. Eso ser&iacute;a una marca que el tiempo borrar&iacute;a. Es evidente que para darle sentido hace falta la mirada de alguien y evidentemente el inter&eacute;s eventual de ir a Chantilly. Entonces no hay informaci&oacute;n en s&iacute; misma. Ella existe en la relaci&oacute;n entre un sujeto y algo que le significa un elemento portador de sentido. Entonces el sentido emerge a partir del no&#45;sentido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De pronto, nosotros podemos vislumbrar algo; primero, si el sentido no existe m&aacute;s que para los seres conscientes del sentido y teniendo nuestro lenguaje, esto no quiere decir que no haya sentido en otra parte. Por ejemplo, para la bacieria, reproducirse, alimentarse, eso tiene un sentido. Nosotros podemos destacar los sentidos de todos los actos de la bacieria en funci&oacute;n de las finalidades que nosotros podemos efectivamente observar y verificar; pero si se pregunta uno cu&aacute;l es el sentido de la vida de la bacteria, entonces ah&iacute; nosotros entramos en un problema absolutamente insondable. Fran&ccedil;ois Jacob se hab&iacute;a entretenido en decirnos que el sue&ntilde;o de la bacteria es el de reproducirse. Se puede tambi&eacute;n decir que su sue&ntilde;o es el de gozar, es decir, de metabolizar. Vivir por vivir. &iquest;Cu&aacute;l es el verdadero sentido? &iquest;Por qu&eacute; viven las bacterias? Nosotros tenemos que descubrir el sentido en las vidas, que como la bacteria, son incapaces de formular el menor concepto, el menor sentido. Empero, el fondo del sentido de la vida no lo tenemos nosotros. Tenemos raz&oacute;n de descubrir el sentido oculto en la vida y en muchos campos, pero a veces nosotros damos sentido ah&iacute; donde no lo hay. &iquest;En qu&eacute; momento se detiene el hecho de que nosotros hemos descubierto un sentido oculto y el momento donde, de manera completamente arbitraria, inconsciente, nosotros damos sentido? De esta forma se plantea el problema en lo que concierne al mundo, la vida, el hombre, la historia; &iquest;acaso todo ello porta sentido o acaso nosotros se lo damos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quisiera examinar muy r&aacute;pido, desde el &aacute;ngulo de esta cuesti&oacute;n del sentido, el problema del sentido del mundo. Hay dos modos para plantear el problema.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El modo cl&aacute;sico que prei ede el descubrimiento de un universo evolutivo, noci&oacute;n adquirida desde los a&ntilde;os sesenta aproximadamente. La cuesti&oacute;n era: &iquest;Por qu&eacute; hay un mundo m&aacute;s que otra cosa? Ahora bien, esta interrogante no tiene ninguna respuesta ni racional ni irracional. Es una pregunta con mucho sentido, pero desafortunadamente est&aacute; desprovista de sentido. Entonces nosotros tenemos un momento parad&oacute;jico. Es leg&iacute;timo el plantearse la cuesti&oacute;n, pero, &iquest;por qu&eacute; existimos nosotros, m&aacute;s que otra cosa? Es una pregunta que no tiene respuesta, entonces, que no puede tener sentido. Esta es la interrogante, digamos, cl&aacute;sica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La interrogante moderna, contempor&aacute;nea, es otra cosa. Es la hip&oacute;tesis del Big Bang con su car&aacute;cter deflagrador y el intenso calor que se manifiesta en el inicio. Es conocido el escenario muchas veces relatado especialmente por Reeves. Este universo se desarrolla, las estrellas, los &aacute;tomos aparecen, se multiplican y la cuesti&oacute;n del sentido se despliega sobre la evoluci&oacute;n. &iquest;Acaso el movimiento, la evoluci&oacute;n de este universo tiene un sentido?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer gran pensador de la evoluci&oacute;n del universo, ant es que la teor&iacute;a actual haya sido admitida por los astrof&iacute;sicos, fue Teilhard de Chardin, quien planteaba una visi&oacute;n donde el universo ten&iacute;a un sentido. Hab&iacute;a un sentido en los dos t&eacute;rminos, direccional y sem&aacute;ntico. El universo tiene un sentido&#45;direcci&oacute;n profunda, es la elevaci&oacute;n del esp&iacute;ritu, es el esp&iacute;ritu que se desprende de la materia y es la llegada al punto Omega. He aqu&iacute; t&iacute;picamente una visi&oacute;n providencialista, en la cual el universo es propulsado para alcanzar su destino, su pleno desarrollo en funci&oacute;n de la complejizaci&oacute;n. Es evidente que para Teilhard y para Reeves la complejidad no es interesante en s&iacute; misma. Las cosas no son mejores porque haya billones de interretroacciones, sino porque a trav&eacute;s de esta gran variedad de interacciones y de retroacciones, las emergencias son m&aacute;s ricas, sobre todo aquellas de la autonom&iacute;a y de la libertad. Es evidente que el camino de la complejidad es el camino de la espiritualidad, de la libertad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno puede adherirse a esta visi&oacute;n de manera iniegral, me parece. Cuando se considera el universo, siempre en funci&oacute;n de los datos actuales, se observa que es extraordinario observar de qu&eacute; forma se organizaron espont&aacute;neamente, por billones, las estrellas. Pero los astrof&iacute;sicos dicen que la cantidad de materia no organizada es mucho m&aacute;s grande que la organizada, que es minoritaria. Por otra parte, se puede decir que es admirable que la vida se haya desarrollado sobre la Tierra. Pero ah&iacute; tambi&eacute;n la materia viva es, si se puede decir, una peque&ntilde;a espuma sobre la superficie de la Tierra... Si el objetivo del universo era hacer vida, &iquest;por qu&eacute; lo hizo en un peque&ntilde;o tercer planeta, en un sistema solar perif&eacute;rico, &eacute;ste mismo formando parte de una galaxia perif&eacute;rica?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo curioso es que la inteligencia y la conciencia humanas no se hayan desarrollado m&aacute;s que en una de las m&uacute;ltiples ramificaciones de la vida y este car&aacute;cter extraordinariamente minoritario, marginal, por no decir desvariado (fuera de la norma), y lo ant erior al precio de un desorden incre&iacute;ble de cat&aacute;strofes, de extinciones, de muertes de soles, etc&eacute;tera, lo cual plantea un problema sorprendente. Al respecto, alguien como Reeves dice: "Hace falta pagar el precio termodin&aacute;mico", puesto que es un universo que est&aacute; sometido al segundo principio de la termodin&aacute;mica donde toda actividad se paga en degradaci&oacute;n de energ&iacute;a... El universo va hacia la complejizaci&oacute;n, solamente que eso cuesta muy caro. Empero Reeves tiene otra vacilaci&oacute;n. &Eacute;l era muy optimista hasta estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, ahora se interroga. La humanidad al hacer proliferar las armas termonucleares, podr&iacute;a desencadenar una guerra at&oacute;mica, y al multiplicar las degradaciones ecol&oacute;gicas podr&iacute;a hacer finalmente imposible la vida sobre la Tierra. Esta historia no es del todo segura. Hay un punto de interrogaci&oacute;n sobre el sentido de esta marcha del universo hacia el sentido. Yo dir&iacute;a que el sentido est&aacute; un poco apolillado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Xavier Salentin resolvi&oacute; este problema angustiante planteado por Reeves. Para &eacute;l estamos en una &eacute;poca de g&eacute;nesis, una &eacute;poca ag&oacute;nica. Ag&oacute;nica, es decir, portando en ella un enorme conflicto interno como todo nacimiento. Todo nacimiento porta en s&iacute; mismo un riesgo de muerte. Pero no nos ocupamos de ello porque tenemos la partida ganada. La idea es muy simple; nuestros sucesores de la humanidad futura ya han encontrado la nueva dimensi&oacute;n que nos faltaba, gracias a lo que ellos pueden retroactuar en el pasado y ayudarnos a superarlo. Dicho de otra manera, el hecho de que uno tienda hacia el estadio superior, hace que una vez alcanzado regrese y nos permita franquear lo que nos aparec&iacute;a en la ignorancia de nuestro futuro. &iquest;Pero, c&oacute;mo sabe &eacute;l esto? &iquest;Se trata de un acto de fe? Permanezco extremadamente dubitativo acerca de este problema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El nacimiento del mundo no tiene sentido porque nos conduzca a la interrogante: &iquest;por qu&eacute; hay Ser m&aacute;s que algo m&aacute;s? Su evoluci&oacute;n sigue varios sentidos direccionales. Los sentidos complexificatorios son minoritarios y sobre todo el t&eacute;rmino final de la aventura es absolutamente incierto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tomemos ahora la evoluci&oacute;n biol&oacute;gica. Lo que ha sido sorprendente es el pensar que a partir de un ser prebi&oacute;tico, una suerte de bacteria, haya podido desarrollarse una complejizaci&oacute;n semejante en el mundo vegetal, en el mundo animal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchas personas creen que las teor&iacute;as evolucionistas biol&oacute;gicas son teor&iacute;as unidireccionales, cuando no era esa la idea de Darwin. La humanidad es una de las direccionales del ramo de las ramificaciones de un ramal. La evoluci&oacute;n es frondosa, aquello parte de algo, pero yendo en todos los sentidos. Al mismo tiempo, esta evoluci&oacute;n comporta un lado aleatorio. Al respecto, no entremos en la discusi&oacute;n de las tesis de Monod sobre el azar. Yo no creo que el azar sea el nuevo Dios oculto que finalmente decida en todo. Por el contrario, lo que podemos pensar es que existen elementos aleatorios en la evoluci&oacute;n, incluso en este fen&oacute;meno de hominizaci&oacute;n. El paso al bipedismo, el proceso de hominizaci&oacute;n (cultura, lenguaje...), a partir de los descubrimientos arqueol&oacute;gicos del Olduvai, parece estar ligado a una regresi&oacute;n del bosque en beneficio de la sabana, es decir, a un factor clim&aacute;tico, la sequ&iacute;a de una vasta zona de la &Aacute;frica austral. El retroceso del bosque va a obligar a los primates del tipo chimpanc&eacute;, gorilas y otros a vivir en la sabana, a mantenerse de pie para estar seguro del qui&eacute;n&#45;vive, a correr para ir a atrapar un peque&ntilde;o mam&iacute;fero, correr para escapar cuando llegue un gran mam&iacute;fero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No hay ciertamente que excluir la hip&oacute;tesis reciente de madame Dambricourt Malass&eacute;, quien sugiere que un empuje interno condujo a la contracci&oacute;n craneana y a la bipedizaci&oacute;n en un ancestro hom&iacute;nido, pero no se puede tampoco excluir que sea despu&eacute;s de un azar clim&aacute;tico cuando haya comenzado el proceso de hominizaci&oacute;n. Si as&iacute; fuese, es evidente que es muy dif&iacute;cil encontrar providencial este empujoncito evolutivo. Entiendo bien que lo caracter&iacute;stico del ser vivo es de perdurar en su ser. La reproducci&oacute;n, en la medida en que es la replicaci&oacute;n, produce un ser exactamente igual. Los genes conservan la identidad. Por supuesto, cuando hay sexualidades, las personas se mezclan, pero al mismo tiempo, se conservan. Son sus combinaciones las que var&iacute;an. La vida es una m&aacute;quina que est&aacute; hecha para conservarse. &iquest;Qu&eacute; la hace evolucionar?: las agresiones. Esto significa un cambio de medios, de condiciones. En respuesta a ello hay que encontrar lo nuevo. Creo que hay algo por completo creativo e inventivo en la organizaci&oacute;n viva y en la naturaleza, pero esta creatividad aparece siempre como una respuesta a una agresi&oacute;n. Al menos la cuesti&oacute;n est&aacute; abierta. No se puede extraer de la contemplaci&oacute;n c&oacute;smica ni de la contemplaci&oacute;n biol&oacute;gica un sentido anterior y propulsor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia humana est&aacute; compartida por dos visiones. Se le puede ver de manera shakespeariana, es decir, en la continuidad de la famosa f&oacute;rmula: "La vida es una historia plena de ruido y de furor relatada por un idiota". En suma, la historia, es eso. Es un mont&oacute;n de historias plenas de ruido y de furor: ca&iacute;das de imperios, masacres, exterminios...</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, tenemos la idea de un logos, es decir, de una potencia l&oacute;gica que propulsa la historia hacia delante y le permite desarrollarse. Era un poco la idea de Hegel. Despu&eacute;s hubo la creencia, no en el pensamiento de Marx, sino en un marxismo vulgativo<sup><a href="#notas">*2</a></sup> que por mucho tiempo domin&oacute;; es decir, la creencia de que hab&iacute;a leyes de la historia, como la ley del paso del feudalismo al capitalismo, del capitalismo al socialismo... No insisto al respecto, pues hoy en d&iacute;a esas leyes de la historia se colapsaron en los desechos de la historia. Lo que podemos decir es que cuando nosotros consideramos la historia en s&iacute; misma, se ve una suerte de coctel sorprendente de procesos que se le puede decir lagomorfos, donde aparecen ciertos desarrollos que tienen su l&oacute;gica posibles de ser percibidos... pero que pueden ser resquebrajados, son fr&aacute;giles. Podemos ver de manera sorprendente que se trata de algo que de lejos puede presentar una cierta continuidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tomemos por ejemplo la Grecia y Roma antiguas. La Atenas del siglo V era el lugar de florecimiento de filosof&iacute;as, de democracias, de una serie de fen&oacute;menos en extremo importantes todav&iacute;a en nuestra cultura. Ahora bien, sucede que Roma conquista Grecia. El casco de la ciudad de Corinto ilustra una pol&iacute;tica de masacres y de destrucciones. &iquest;Qu&eacute; queda ahora entonces de Grecia? Nada, si no es que algunos esclavos llevados en el carruaje del vencedor, como el historiador Polivio. Sucede que en esta destrucci&oacute;n, algunos g&eacute;rmenes de la cultura griega, que pasaron al carruaje del vencedor, pudieron conformarse en una capa, desarrollarse y dos siglos despu&eacute;s encontrar que el Imperio romano hablase griego. As&iacute;, la integraci&oacute;n de la civilizaci&oacute;n griega en la civilizaci&oacute;n romana no fue una cosa armoniosa, un fen&oacute;meno de continuidad. Hubo una ruptura, pero en esta ruptura ciertos g&eacute;rmenes subsistieron y las cosas pudieron retomar su camino.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con frecuencia es posible ver que lo que puede continuar asegurando el desarrollo en la historia de la humanidad tiene un car&aacute;cter muy parecido al fen&oacute;meno vegetal de la diseminaci&oacute;n, donde las plantas dispersan su polen a manera de peque&ntilde;as mir&iacute;adas para obtener un resultado &iacute;nfimo. Por eso se puede abandonar la idea de las leyes de la historia, y tambi&eacute;n la idea de un sentido preestablecido de la historia humana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, ciertos procesos nos llevar&iacute;an a creer en la idea de progreso. Pero no se puede decir que el progreso lleva a la historia hacia delante, seg&uacute;n la visi&oacute;n neoprovidencialista de Condorcet, quien pensaba que el progreso humano era una m&aacute;quina en marcha, la m&aacute;quina misma de la historia. Lo que me conduce a la idea, que le puede chocar a algunos de nosotros, de que hay que renunciar a todo providencialismo, a toda providencialidad en el cosmos, en la vida y en la historia. Empero, eso no destruye la idea de sentido. Nosotros podemos construir un sentido a nuestras vidas o a nuestros destinos a partir de la elecci&oacute;n de finalidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nosotros podemos elegir como finalidad la f&oacute;rmula "libertad, igualdad, fraternidad". Eso no quiere decir que la historia es propulsada por la idea de desarrollar la libertad, la igualdad y la fraternidad. Eso significa que en ciertas condiciones hist&oacute;ricas nosotros podemos actuar individual y colectivamente para desarrollarlas y para intentar mantenerlas. Pero nosotros no estamos muy seguros de que ellas vayan a triunfar por siempre, y que una vez establecidas, no puedan ser revertidas. Por lo tanto, la idea de elecci&oacute;n de finalidades quiere decir dar sentido. Nosotros podemos dar, producir sentido, pero s&oacute;lo al saber que somos nosotros mismos los que tomamos esta decisi&oacute;n y que hacemos, como dice Pascal, "apuestas".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Regreso a otro punto, sin querer tratar aqu&iacute; la dif&iacute;cil investigaci&oacute;n del sentido en lo que tratamos de interpretar. Sea que se trate de una frase, un enunciado, un libro de filosof&iacute;a o una novela, nosotros sabemos muy bien que el sentido no est&aacute; solamente en la denotaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n en la connotaci&oacute;n, en la implicaci&oacute;n. Sabemos que hay sentido oculto, escondido, y tanto los psic&oacute;logos como los soci&oacute;logos intentan extraer el sentido oculto que portamos en nosotros y del cual nosotros no somos ni estamos conscientes. Uno s&oacute;lo se puede plantear la pregunta: &iquest;Cu&aacute;l es el sentido oculto? &iquest;Cu&aacute;ndo uno da cuenta de un sentido oculto?, &iquest;acaso aquel que cree revelar un sentido oculto no es el mismo propulsado por algo del que ignora el sentido? Quiero dar tres ejemplos de un sentido que no se desvela m&aacute;s que muy o demasiado tarde, esto es el sentido religioso oculto en pensamientos que parecen totalmente secularizados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La raz&oacute;n del Iluminismo del siglo XVIII parece oponerse por completo a la fe. Ahora bien, es en este momento que la raz&oacute;n se vuelve en s&iacute; misma un &iacute;dolo, la "diosa&#45;raz&oacute;n", objeto de un culto instituido por Robespierre. El culto es el extremo revelador de esta tendencia de la raz&oacute;n a autodivinizarse, al autoidolatrarse. La raz&oacute;n se dota, en este caso, de un sentido providencialista. Ella va a guiar a la humanidad, que una vez iluminada, va a alcanzar la sabidur&iacute;a. De esta manera, se infiri&oacute; en la raz&oacute;n sin darse cuenta de todos los atributos providenciales de la religi&oacute;n, cuando se cre&iacute;a que se trataba de algo totalmente separado de esta misma religi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El otro ejemplo es tomado de inicios de siglo XIX. Laplace formula la idea del mundo que va a ser admitido por la mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos y f&iacute;sicos, a saber: el mundo es una m&aacute;quina determinista perfecta que obedece a leyes rigurosas. Esta m&aacute;quina es tan perfecta que Laplace imagina que es un demonio, dotado de capacidades sensibles y de intelectos poderosos, y ser&iacute;a capaz de reconocer cualquier elemento del pasado y de prever cualquier elemento del futuro. Cuando Napole&oacute;n pregunta a Laplace: "&iquest;Qu&eacute; hace usted de Dios, Se&ntilde;or Laplace, en su sistema?, &eacute;l le responde: <i>"Sire,</i> no necesito esta hip&oacute;tesis". En efecto, no hay necesidad, ya que puso todos los atributos de la divinidad en el mundo; la eternidad, la incorruptibilidad, el movimiento perpetuo, la perfecci&oacute;n...</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tomemos ahora la idea marxista de la revoluci&oacute;n, idea profana, en ruptura con la religi&oacute;n. Y sin embargo Marx reuni&oacute; los tres elementos religiosos mayores de toda la historia de Europa. El primero es la elecci&oacute;n, que est&aacute; en el fundamento de la relaci&oacute;n b&iacute;blica entre el pueblo elegido y el Se&ntilde;or. En el pensamiento profano de Marx, el elegido es el proletariado, y la misi&oacute;n mesi&aacute;nica es la de salvar la humanidad al salvarse ella misma: la clase proletaria. Dicho de otra manera, la noci&oacute;n de Mes&iacute;as que es el punto de uni&oacute;n entre el mundo jud&iacute;o y el mundo cristiano reaparece. El Mes&iacute;as llegar&aacute; pero a diferencia de la espera indeterminada jud&iacute;a del Mes&iacute;as, la clase proletaria est&aacute; ah&iacute; y va a realizar el trabajo mesi&aacute;nico, es decir, la salvaci&oacute;n. La salvaci&oacute;n cristiana es una salvaci&oacute;n <i>posmortem</i> y supraterrestre, la salvaci&oacute;n "marxista" es una salvaci&oacute;n en la Tierra. Es la humanidad finalmente salvada del mal y de la desdicha.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos tres elementos desempe&ntilde;aron un papel muy importante, porque se trataba de elementos que eran religiosos y como tales eran por completo invisi bles para la conciencia de aquellos que se cre&iacute;an ateos, materialistas y cient&iacute;ficos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Veamos ahora de qu&eacute; manera un mismo suceso puede tomar diferentes sentidos. Tomemos por ejemplo, 1789 y el sentido interminable de la Revoluci&oacute;n francesa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el inicio del siglo XIX, historiadores y pol&iacute;ticos tales como Guizot, Tocqueville, Thiers, E. Quinet escribieron a la vez la historia de la revoluci&oacute;n. Pero el sentido que ellos le daban era la retroacci&oacute;n de sus experiencias pol&iacute;ticas y sociales de su &eacute;poca. Este proceso continu&oacute; durante el transcurso del siglo XIX; y en el momento en el cual se crea la tercera Rep&uacute;blica fundada sobre el r&eacute;gimen parlamentario, Aulard empieza a leer la revoluci&oacute;n como una historia parlamentaria, a partir de las primeras asambleas hasta la Convenci&oacute;n. Se detiene cuando el parlamento es resquebrajado por Bonaparte en el 18 Brumario. Es el caso de la historia que es le&iacute;da a trav&eacute;s de la clave de la experiencia de la tercera Rep&uacute;blica. Jaur&eacute;s, a su vez, hace una historia socialista de la revoluci&oacute;n donde intervienen las masas populares, la lucha de clases... Despu&eacute;s Mathiez, que se convertir&aacute; en el historiador oficial de la Sorbona, hace intervenir la experiencia bolchevique. Y en la actualidad, nosotros tenemos la visi&oacute;n desencantada, desenga&ntilde;ada de F. Furet.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Acaso hemos llegado al final de la explicaci&oacute;n de la revoluci&oacute;n? Para nada. La historia continuar&aacute; y nosotros tendremos nuevamente otros esclarecimientos. &iquest;Acaso ello quiere decir que cada uno est&aacute; equivocado y que la versi&oacute;n m&aacute;s actualizada es la mejor? No, incluso es posible que ciertos esclarecimientos de la historia en el pasado sean m&aacute;s pertinentes que los de hoy. Hay que estar conscientes de que cada historiador es en s&iacute; mismo un ser hist&oacute;rico y hace retroactuar el sentido de sus experiencias para esclarecer el sentido de la revoluci&oacute;n. Las virtualidades, la complejidad de la revoluci&oacute;n hacen que, sin parar, ella pueda alimentar nuevos esclarecimientos y, por lo tanto, nuevos sentidos. Pero no tiene sentido en s&iacute; misma. Ninguna historia ser&aacute; exhaustiva y sobre todo en el caso de que se trate de un suceso tan fundamental, y sin embargo de una riqueza tan contradictoria como lo es la revoluci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi conclusi&oacute;n ser&iacute;a de naturaleza "epistemol&oacute;gica". Yo creo que en la actualidad hemos sido llevados, de cierta manera, a retomar el problema planteado por Kant y que es, en general, aquel que dice que nosotros no conocemos las cosas en s&iacute;, no conocemos m&aacute;s que los fen&oacute;menos, es decir, la experiencia dada por los sentidos, pero organizada por nuestro ser, nuestro entendimiento. Son formas <i>a priori</i> de nuestra sensibilidad. Kant determin&oacute; cu&aacute;les son las categor&iacute;as, causalidades y otras que nos permiten organizar la experiencia. La idea es que a partir de los datos que nos llegan, organicemos las experiencias con nuestras potencialidades cerebrales y mentales. La cuesti&oacute;n que se plantea es saber de d&oacute;nde vienen las capacidades de nuestro cerebro humano para conocer el universo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando se sabe que el cerebro humano es en s&iacute; mismo el fruto evolutivo de una evoluci&oacute;n, que es parte de los primeros sistemas nerviosos para desembocar a los primeros bulbos de desarrollo de los cerebros de los mam&iacute;feros, se puede uno preguntar si esta evoluci&oacute;n no se hizo al integrarse en el cerebro los principios organizadores, que son aquellos de la realidad exterior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tomemos el caso, por ejemplo, donde no hay necesidad de cerebro, aquel de las plantas en las regiones donde no hay transformaciones de estaciones. En un momento dado de su proceso, el ascenso de la savia comienza en funci&oacute;n ya sea del acrecentamiento de la cantidad de luz o en el aumento de la temperatura. Dicho de otra manera, hay una suerte de integraci&oacute;n en el organismo de la planta de este ritmo c&oacute;smico, que est&aacute; determinado por el movimiento de la Tierra alrededor del sol, y que provoca no s&oacute;lo la alternancia d&iacute;a/ noche, sino tambi&eacute;n la alternancia de las estaciones. Nosotros mismos, seres vivos, tenemos m&uacute;ltiples relojes internos que est&aacute;n en resonancia con este reloj c&oacute;smico externo. Queda a&uacute;n la interrogante: &iquest;en funci&oacute;n de qu&eacute; un cerebro organiza tal experiencia de una manera que, m&aacute;s o menos, funcione?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace falta entonces retomar esta idea, pero con base en la evoluci&oacute;n de la microf&iacute;sica, de la cosmof&iacute;sica, que cuestiona la naturaleza de lo real. Entre m&aacute;s nos sumergimos en la realidad del mundo f&iacute;sico, m&aacute;s encontramos algo que no es solamente del dominio de lo desconocido, sino que es del dominio de lo ininteligible y de lo inconcebible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No basta con decir que lo real excede lo pensable. Lo inconcebible no tiene s&oacute;lo un exceso, es como un agujero negro que se halla en el centro del conocimiento. Es un agujero negro donde todo es indistinto, pues nosotros no tenemos ni el tiempo ni el espacio que nos permite distinguir las cosas. Ahora bien, hay algo que en nuestra realidad excede o precede nuestro tipo de universo espacio&#45;temporal, este inconcebible central, que en lo sucesivo nos lleva a presentir y a sentir los sedales de la f&iacute;sica moderna.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos sedales de la f&iacute;sica moderna re&uacute;nen, a trav&eacute;s de su camino mismo, aquel que fue el descubrimiento de la filosof&iacute;a contempor&aacute;nea, es decir, aquel de la p&eacute;rdida de fundamentos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s del gran derrumbe de la teolog&iacute;a medieval, en la cual la raz&oacute;n aristot&eacute;lica y la fe teol&oacute;gica se interpenetraban de forma armoniosa, toda la historia de la filosof&iacute;a y del pensamiento europeo ha sido la de reencontrar un nuevo fundamento. Esto fue el cogito cartesiano, la realidad sens ible, el esp&iacute;ritu absoluto... Hasta el momento en que Nietzsche declarase que ya no habr&iacute;a m&aacute;s necesidad de buscar los fundamentos, que no se encontrar&iacute;an fundamentos absolutos, indubitables a partir de los cuales se reconstruir&iacute;a un sistema del mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este descubrimiento filos&oacute;fico, explotado a su manera por Heidegger, que busca un fundamento sin fundamentos, re&uacute;ne en forma de encrucijada otra avenida epistemol&oacute;gica, donde apareci&oacute; la imposibilidad de hallar un fundamento primero en un sistema de inteligibilidad; los explicantes eran en s&iacute; mismos inexplicables. Hay algo en un inicio que no tiene fundamento, y es un poco en este sentido que se puede concebir el teorema de G&otilde;del, que busca, no en el sistema mismo, sino en el eventual metasistema la manera de darle una explicaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ning&uacute;n sistema posee los medios para dar cuenta total y exhaustivamente de s&iacute; mismo. Nosotros los otros, sistemas mentales y cerebrales, no tenemos los medios para dar cuenta totalmente de nosotros.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de las tres avenidas, epistemol&oacute;gica, filos&oacute;fica y f&iacute;sica, llegamos a este problema de la destrucci&oacute;n de los fundamentos. &iquest;Para qu&eacute; sirve entonces el conocimiento?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para m&iacute;, la tarea del conocimiento puede vislumbrarse bajo tres aspectos:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si yo me sit&uacute;o bajo el &aacute;ngulo de la racionalidad, dir&iacute;a que su verdadera tarea es el di&aacute;logo con lo irracionalizado y lo irracionalizable. Es decir, con lo que no puede entrar en las estructuras coherentes y l&oacute;gicas de lo que nosotros llamamos nuestra l&oacute;gica com&uacute;n, llamada aristot&eacute;lica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que concierne al punto de vista de la investigaci&oacute;n, el conocimiento es una actividad de patrullaje, de aventura en una zona de sombra, en el claroscuro que intenta dar cuenta al m&aacute;ximo de lo que escapa al concepto y a lo decible, a trav&eacute;s de medios metaf&oacute;ricos, de medios en espejo, en regreso, lo que la poes&iacute;a hace muy bien.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo el tercer &aacute;ngulo, si lo desconocido es el agujero central, nosotros debemos ser, de cierta manera, sat&eacute;lites de lo inconocible. El conocimiento, entonces, y contrario a lo que se cree, no es lo que aniquila. Esto es lo que hace progresar, de alg&uacute;n modo, la ignorancia. Se puede pensar en lo que dec&iacute;a Jank&eacute;l&eacute;vitch sobre la inocencia encantada, sobre la inocencia&#45;post. La primera inocencia, antes del pecado, no sabe que es inocencia. La primera ignorancia ignora que ella es ignorancia. Ella se presenta, por el contrario, bajo el aspecto de la ciencia absoluta m&aacute;s arrogante, ya sea como de la ciencia teol&oacute;gica o de la ciencia cient&iacute;fica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero el nuevo conocimiento es consciente del agujero negro. &Eacute;l es y est&aacute; consciente de la ignorancia, y la nueva ignorancia no es de la misma cualidad que la anterior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En conclusi&oacute;n, he ah&iacute; c&oacute;mo el sentido emerge del no&#45;sentido. Esta cosa que puede parecer sorprendente se produce sin cesar: la vida emerge de la no&#45;vida, la materia de la no&#45;materia... La justificaci&oacute;n del sentido o la fundaci&oacute;n del sentido no est&aacute;n, por otra parte, m&aacute;s que en nosotros. Entendiendo bien que el sentido es fr&aacute;gil; lo es tanto que si uno se plantea la pregunta del sentido uno cae en el no&#45;sentido. Entonces no hace falta interrogarse demasiado. Hace falta tener conciencia de que uno emerge sin cesar de lo que Camus llamaba lo "absurdo", que es anterior al sentido. Redescubrir el no&#45;sentido es revelar en profundidad un misterio inaudito.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del lado de la &eacute;tica, encontramos el derrumbe de dos &eacute;ticas. La &eacute;tica de la promesa, cuando uno es recompensado despu&eacute;s de la muerte, y la &eacute;tica del fundamento donde los fundamentos son perfectamente claros por qu&eacute; son de orden divino, de orden c&oacute;smico, de orden biol&oacute;gico.... Yo creo que nuestro problema es el de afrontar una &eacute;tica sin salvaci&oacute;n y sin promesa. Una &eacute;tica que parta de esta constataci&oacute;n que hace Milan Kundera: "Nada ser&aacute; reparado, todo ser&aacute; olvidado".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es a partir de esta cruel injusticia del destino, de nuestro destino, que podemos intentar hacer peque&ntilde;os oasis, peque&ntilde;os islotes donde nosotros intentemos hacer justicia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho de otra manera, yo creo que se puede construir sentido a partir de la idea de la perdici&oacute;n. Podemos retomar las mismas aspiraciones fraternales del Evangelio, pero a partir de la idea de base contraria. El Evangelio dice: "Seamos todos hermanos porque nosotros todos seremos salvados", yo digo, "seamos todos hermanos porque nosotros estamos todos perdidos". Y que adem&aacute;s, estamos perdidos en el universo, en un peque&ntilde;o planeta, el &uacute;nico donde reina una temperatura que nos conviene. A partir de esto, se puede, a lo mejor, elaborar un sentido provincial.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Traducci&oacute;n de Daniel Guti&eacute;rrez Mart&iacute;nez.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> De la Biblia <i>Vulgata,</i> N. del T.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Edgar Morin.</b> Fil&oacute;sofo, antrop&oacute;logo y soci&oacute;logo franc&eacute;s. Licenciado en Geograf&iacute;a e Historia y Derecho por la Universidad de Toulousse. En Francia ha sido ditector del Centro Internacional de Estudios de Bioantropolog&iacute;a y Antropolog&iacute;a y dir ect or del Centro de Estudios Transnacionales disciplinares de la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales. La UNESCO ha creado la C&aacute;tedra Itinerante "Edgar Morin" para el Pensamiento Complejo. <i>El M&eacute;todo</i> es su obra m&aacute;s importante.</font></p>      ]]></body>
</article>
