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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Segunda modernidad y sociedad de riesgo</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; &Aacute;ngel Vera Noriega</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Beck, Ulrich y Johannes Willms (2003), <i>Liberdade ou Capitalismo: Ulrich Beck Conversa con Johannes Williams,</i> Traducci&oacute;n de Luis Antonio Oliveira, Fundac&acirc;o Editoa da Universidade Estadual Paulista, 226 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Investigaci&oacute;n en Alimentaci&oacute;n y Desarrollo, A.C.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:avera@cascabel.ciad.mx">avera@cascabel.ciad.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tratando de respetar la continuidad de una charla entre U. Beck y J. Williams llevar&eacute; a cabo una rese&ntilde;a colocando entre l&iacute;neas algunas preguntas o desacuerdos, con la intenci&oacute;n de promover el debate y hacer ver el estilo sencillo y pro fundo de dos grandes personas al conversar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Transformar una serie de pl&aacute;ticas en un libro no es nada f&aacute;cil, pues la conducta oral y la escrita tienen diferencias fundamentales en la l&oacute;gica de exposici&oacute;n, estructura, sintaxis y hasta sem&aacute;ntica. En esta obra se lograron compartir las ventajas de la calidez y simplicidad del lenguaje oral, y la sistematicidad y orden del escrito.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer encuentro, denominado la segunda modernidad, se inicia la charla preguntando sobre la misi&oacute;n de la sociolog&iacute;a, con el objeto de cuestionar el quehacer del soci&oacute;logo desde la perspectiva de una segunda modernidad que parece invadir los escenarios a partir de los sesenta y se hace evidente en los ochenta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Plantea inicialmente una sociolog&iacute;a que trata de explicar sociedades, pero los principios que pueden describir la manera de actuar de la pol&iacute;tica o la ciudadan&iacute;a en un territorio o pa&iacute;s no puede transferirse. Se critica lo que llama un "imperialismo" conceptual occidental que intenta colocar modelos y paradigmas sobre las culturas y procesos sociales, en los que son intransferibles estrategias sociales o econ&oacute;micas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se habla de una sociolog&iacute;a que radica en el &aacute;mbito del Estado nacional, y en ese horizonte desarroll&oacute; su comprensi&oacute;n de s&iacute; misma, sus percepciones y conceptos. As&iacute;, una vez que el concepto de Estado&#45;naci&oacute;n pierde sentido te&oacute;rico, aparecen las categor&iacute;as "zumbis" como constructos muertos&#45;vivos que utilizan para describir una visi&oacute;n de la realidad que desaparece momento a momento. El ejemplo es, entre otros, el concepto de ingreso o el de familia. Estas categor&iacute;as "zumbis" pertenecen a una antigua conceptualizaci&oacute;n basada en lo siguiente: 1) la idea de que la acci&oacute;n social requiere de un territorio en Estado&#45;naci&oacute;n; 2) la suposici&oacute;n de una colectividad de lo social prefijada (clases); y 3) el principio de que Occidente marca la l&iacute;nea del progreso funcional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera modernidad las sociedades son las de Estado&#45;naci&oacute;n y tambi&eacute;n las grupales colectivas. En dichas sociedades la participaci&oacute;n social se define, esencialmente, por el trabajo productivo y, por lo tanto, por el mercado. La segunda modernidad o modernizaci&oacute;n reflexiva en una autocr&iacute;tica radical de la teor&iacute;a y de la sociolog&iacute;a occidental de la modernizaci&oacute;n. La globalizaci&oacute;n es econ&oacute;mica, pol&iacute;tica, social y cultural, y la intensificaci&oacute;n de los procesos de individualizaci&oacute;n cancela una clasificaci&oacute;n en una categor&iacute;a colectiva predeterminada. No podemos seguir hablando de clases. Sociedad y naturaleza no son opuestos sino constituyen una unidad en virtud de la tecnolog&iacute;a y la crisis ecol&oacute;gica. Esto le llama Beck "Sociedad Mundial de Riesgo". Aqu&iacute; la charla incorpora el concepto de "efecto colateral" como efectos imprevistos que adquieren una din&aacute;mica de la cual puede surgir una nueva imagen de &eacute;poca, pues la modernidad ser&aacute; forzada a la autorreflexi&oacute;n, a una visi&oacute;n cosmopolita y una autorrenovaci&oacute;n en el &aacute;mbito institucional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este punto, la conversaci&oacute;n va a atravesar por una exposici&oacute;n controvertida y fugaz sobre el nacionalismo y el cosmopolitanismo banalizado, entre lo local y lo global, explicando que lo que existe es una globalizaci&oacute;n que ocurre localmente e imponiendo una redefinici&oacute;n de lo local. Las grandes ciudades, las sociedades homog&eacute;neas del Estado&#45;naci&oacute;n se transforman en sociedades mundiales locales. Al mismo tiempo, se debe lidiar con una globalizaci&oacute;n interiorizada y una localizaci&oacute;n exteriorizada. Se requiere una imaginaci&oacute;n dial&oacute;gica entre la autoconciencia mediante el retorno a sus tradiciones y la apertura cosmopolita.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La modernizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica puede tener dos significados: ceder a las cohesiones de la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y sujetar la pol&iacute;tica al primado de la econom&iacute;a sin fronteras, o plasmar pol&iacute;ticamente la globalizaci&oacute;n. De aqu&iacute; en adelante y con el inter&eacute;s de plantear la pol&iacute;tica cosmopolita como el reconocimiento del otro cultural y que sea reconocido como proyecto democr&aacute;tico en el espacio trasnacional y sea concebida como el orden estructural de una "econom&iacute;a desterritorializada", en los cuales se restablecen los est&aacute;ndares de la humanidad por medio de la pol&iacute;tica, est&aacute;ndares de trabajo y vida dignos, y de convivencia con la naturaleza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, pues, la discusi&oacute;n se desarrolla sobre los efectos colaterales de una suposici&oacute;n sobre la manera en la cual transcurren y podr&iacute;an proseguir los procesos de globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica, social y cultural, pues el axioma ingenuo de soluci&oacute;n de los problemas renunciando a la regulaci&oacute;n de los mercados, abrirse al capi t al transnacional y en donde se acaba el desempleo y todos se enriquecen, genera grandes problemas colaterales. Uno de ellos son las nuevas dimensiones de la pobreza, el autoritarismo &eacute;tnico&#45;democr&aacute;tico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de esta tela de fondo inicia la pl&aacute;tica sobre libertad o capitalismo con la definici&oacute;n del t&eacute;rmino individualizaci&oacute;n, no como un proceso personal sino institucional. La educaci&oacute;n, el trabajo y la movilidad son condiciones institucionales b&aacute;sicas que tienen como parte de referencia no lo colectivo, sino el individuo. En la medida que el hombre y la mujer ingresaron a la espiral de la individualizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n, trabajo y la movilidad se dio una vuelta completa a la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto tiene una consecuencia doble, por un lado representa una coerci&oacute;n y el deseo de proyectar una biograf&iacute;a propia en todas las dimensiones de la vida, inclusive en la familia, diluyendo los modelos tradicionales en las matrices de lo cotidiano. Ahora se requiere negociar, planear y superar conflictos; y, por otro lado, se entra en una din&aacute;mica institucional dirigida al individuo no al grupo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, la cultura individualista se basa sobre el reconocimiento del otro, o sea los otros contribuyen con la individualizaci&oacute;n de cada uno. Se discuten tres desarrollos opuestos: primero, la creaci&oacute;n de nuevas identidades nacionales en la condici&oacute;n de la individualizaci&oacute;n; segundo, un globalismo que m&aacute;s que provocar una alianza entre mercado y Estado&#45;naci&oacute;n se propone una pol&iacute;tica minimalista no precisa de Estado y se presenta como una variante de la cultura de la libertad. Se escribe libertad pol&iacute;tica con min&uacute;scula y de consumo con may&uacute;scula, y dejamos que la diferencia desaparezca ante el espect&aacute;culo de poder escoger entre veinte tipos de pizza o refrigerante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera es la venida del autoritarismo democr&aacute;tico. Se muestra a la subpolitizaci&oacute;n de la democracia como un estadio de la democratizaci&oacute;n cultural de la democracia, generado por el efecto colateral de los derechos civiles, pol&iacute;ticos y sociales fundamentales que son interiorizados y llevados al seno de la familia, la alcoba, el caf&eacute;, la cocina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se discute sobre la base de esa subpolitizaci&oacute;n. El concepto de clase tan utilizado en el modelo marxista tendr&aacute; que existir como lucha de clases desterritorializada en los dos &aacute;mbitos: el local y el trasnacional. Los movimientos no pueden seguir siendo de colectivos de clase, pero s&iacute; es posible suponer un momento trasnacional contra la pobreza como un Green Peace de la miseria, una especie de movimiento global antiglobalizaci&oacute;n contra la pobreza; sin embargo, el renacimiento de la sociedad de clases con base en la experiencia de la radicalizaci&oacute;n de la desigualdad de la exclusi&oacute;n creciente de grandes grupos poblacionales est&aacute; definidamente condenada al fracaso. En este plano de la cultura individualizada y trasnacional la pol&iacute;tica ser&aacute; transplantada al reconocimiento de las oportunidades de desarrollo y reconocimiento de los derechos fundamentales. Es lo que llamamos la oposici&oacute;n enfre libertad o capitalismo que debe ser enfrentada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La discusi&oacute;n entra en el tercer cap&iacute;tulo en la concepci&oacute;n sobre el riesgo. La sociedad de riesgo de la segunda modernidad de Beck se asume como la progresiva radicalizaci&oacute;n de los procesos de modernizaci&oacute;n "tecnificaci&oacute;n" y "economizaci&oacute;n", generando conciencias que corroen o ponen en duda este programa institucionalizado de c&aacute;lculo de los efectos colaterales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera modernidad, un accidente es de alguna manera perceptible para todos. Surgen problemas que est&aacute;n relacionados con estas formas de riesgo. El accidente en una mina, por ejemplo, es enfrentado en esta primera modernidad de diferentes maneras, y el riesgo presente y futuro puede evaluarse, y adem&aacute;s se puede localizar una causa imputable y un cuerpo del delito. En la segunda modernidad, los riesgos cambian en cuanto a su localizaci&oacute;n. Observemos el caso Chernobyl o el calentamiento global, c&oacute;mo encontrar al culpable y c&oacute;mo controlar el riesgo antes y despu&eacute;s del impacto. Los riesgos y efectos se tornaron cosmopolitas. Como cada vez es menor la probabilidad de imputar riesgos por su generalidad y c&oacute;mo a trav&eacute;s de las reglas de la ciencia o del derecho no existen demostraciones de producci&oacute;n de riesgo, &eacute;stos se producir&aacute;n con mayor frecuencia e intensidad, y la amenaza aumentar&aacute; de manera importante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una segunda regla es que la pobreza es jer&aacute;rquica, la contaminaci&oacute;n es democr&aacute;tica. La regla es que la distribuci&oacute;n de los riesgos ambientales acompa&ntilde;a la pobreza. As&iacute;, pues, la "impulsividad organizada" de la segunda modernidad amenaza fundamentalmente a los pobres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda modernidad existen dos fases de la sociedad de riesgo: una primera en la que nos encontramos, en donde la sociedad, desde su Estado&#45;naci&oacute;n y en decadencia, niega el riesgo. Existe una conciencia fragmentada, una esquizofrenia institucionalizada. En la percepci&oacute;n p&uacute;blica dominan el consenso desarrollista, la producci&oacute;n indusfrial, la garant&iacute;a de empleo y la producci&oacute;n de riqueza. En la segunda fase, la conciencia de riesgo deber&aacute; afirmarse y se deber&aacute; transformar la conciencia del desarrollo. En la primera fue el sujeto consciente del riesgo quien promueve la dramaturgia del riesgo "o sea quien apunta los riesgos y acaba siendo clasificado como hist&eacute;rico", en la segunda los papeles no ser&aacute;n tan claros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los agentes sociales altamente legitimados, actores principales de la modernizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, la econom&iacute;a y de la ciencia se transforman en los voceros de los efectos negativos de los desarrollos aparentemente progresistas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el siguiente cap&iacute;tulo sobre el r&eacute;gimen de riesgo del trabajo se presenta una visi&oacute;n a veces optimista, en la cual el trabajo productivo no deber&aacute; ser la &uacute;nica forma de trabajo del ser humano, y en la segunda modernidad se instituyen trabajos no productivos que la sociedad promueve y se alimenta de sus productos. Se critica la ret&oacute;rica del pleno empleo como un discurso calificable para los electores, pero que ofrece condiciones para observar lo que suceder&aacute; en la segunda modernidad a la que nos asomamos. El trabajo productivo como fijaci&oacute;n cotidiana que da un sentido de control al individuo ha sido y ser&aacute; la manera de construir una existencia, una biograf&iacute;a, una identidad y una de las maneras m&aacute;s h&aacute;biles de autoadaptaci&oacute;n y autoajuste a la estructura de dominio social. Se toca la categor&iacute;a de "desempleo voluntario" como un estatus al que se puede aspirar en un futuro. Se trata de una propuesta interesante, en la que el desempleo se instala para una sociedad del postrabajo procurando actividades que le interesen al individuo, que le den placer rechazando el trabajo productivo como una oferta estandarizada y desprovista de sentido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre esta base, se propone el concepto de "trabajo ciudadano", que est&aacute; asociado al tercer sector que no tiene nada de trabajo productivo o dom&eacute;stico, sino se trata de un financiamiento b&aacute;sico a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG's) para que abran las puertas a iniciativas probables. Desarrollar un sistema de intercambio en donde: alguien da clase a mi hijo, despu&eacute;s yo podr&eacute; arreglar su fregadero y cortar su c&eacute;sped. En esta misma l&iacute;nea se propone que el apoyo de desempleo y auxilio social sean vistos como inversi&oacute;n no como limosna; entonces habremos llegado a una fase de desarrollo hist&oacute;rico, en el cual el juego del trabajo ya no precisa ser soportado por todos en la misma proporci&oacute;n. Este dinero&#45;ciudadan&iacute;a abrir&iacute;a una gran cantidad de posibilidades de ocupaci&oacute;n independiente del trabajo productivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pasamos a los dos &uacute;ltimos conceptos de este cap&iacute;tulo desterritorializaci&oacute;n de la cooperaci&oacute;n que trata sobre la posibilidad de organizar la cooperaci&oacute;n directa, independientemente del espacio y el de interiorizaci&oacute;n del mercado, con el objeto de tornar aut&oacute;nomos los sectores que posiblemente se relacionen enfre s&iacute; en los moldes del mercado, suprimiendo la unidad de la empresa y, por consiguiente, de la organizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el siguiente cap&iacute;tulo: la sociedad cosmopolita y sus enemigos. El cosmopolitismo favorece el reconocimiento de la diversidad aut&eacute;ntica. La diferencia enfre cosmopolita y local debe ser superada por una &eacute;tica cosmopolita de la localidad abierta para el mundo por una &eacute;tica de la "globalizaci&oacute;n". Primero se pretende observar c&oacute;mo las sociedades nacionales se globalizan por dentro, y en qu&eacute; sentido la cosmopolitizaci&oacute;n se vuelve reflexiva y pol&iacute;tica. La globalizaci&oacute;n, desde este concepto, no ocurre lejos, sino en el microcosmos, en lo local, en el microcosmos de la propia vida. La vida con otro pr&oacute;ximo o distante requiere de ejercer mucha tolerancia y las contradicciones que deben enfrentarse son de una nueva especie.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su &uacute;ltimo cap&iacute;tulo sobre la perspectiva o segunda iluminaci&oacute;n, citando a Kant y tratando de hacer una utop&iacute;a de un final feliz supone que surge un sujeto global del cosmopolitanismo que viene a impulsar el desarrollo de la democracia y finalmente promueve el Estado mundial kantiano o la justicia global o paz eterna o segunda iluminaci&oacute;n. Seg&uacute;n Beck, la segunda iluminaci&oacute;n deber&aacute; crear una imagen o concepto de un modelo de organizaci&oacute;n de la democracia desterritorializada y, por lo tanto, posnacional, cosmopolita, y revelar su realidad oculta en relaci&oacute;n con las oportunidades de transformaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Apunta aqu&iacute; sobre el mundo act ual que est&aacute; constituido civilizatoriamente, en el cual podemos observar las peores consecuencias de la acci&oacute;n cient&iacute;fica. El saber actual no proporciona las bases para tomar decisiones y no afectar a las generaciones venideras, ni se trata de resolver sus efectos colocando una discusi&oacute;n entre &eacute;tica y tecnolog&iacute;a. Se necesita una ciencia que no se desligue de las consecuencias de sus acciones m&aacute;s que seguirse declarando como sujeto o control de esas consecuencias. Se requiere absorber m&aacute;s la reflexibilidad de la sociedad de riesgo en la l&oacute;gica de acci&oacute;n cient&iacute;fica investigativa y t&eacute;cnica, y sustituir a la l&oacute;gica y la acci&oacute;n investigativa por otro programa reflexivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para finalizar el libro, el autor coloca como ejemplo de instituci&oacute;n global a la Iglesia cat&oacute;lica. En sus propios fundamentos la fe cristiana est&aacute; desvinculada de oposiciones &eacute;tnicas y nacionales, inclusive de la oposici&oacute;n hombre&#45;mujer, y supone una fraternidad, o sea una imagen del ser humano, una humanidad lejana de las fronteras y tiene una estructura b&aacute;sica cosmopolita. Pero la Iglesia cat&oacute;lica tendr&iacute;a que incorporar el reconocimiento del individualismo en el sentido que se necesita, de iniciativa propia fuera de la labor pastoral y disciplinaria. De esta coalici&oacute;n organizada que la Iglesia ejemplifica a trav&eacute;s de su organizaci&oacute;n, podr&iacute;a suponerse un modelo de Estado desde una perspectiva de "Estado cooperativo" como redes de convenios interestatales ligados entre s&iacute; para compensar la p&eacute;rdida del poder formador de los Estados individuales. Claro est&aacute; que este tipo de r&eacute;gimen internacional descubre una fuerza coercitiva considerable, incluso transterritorial dependiendo del caso contra la soberan&iacute;a y el poder de discusi&oacute;n de los gobiernos democr&aacute;ticamente electos. La trasnacionalizaci&oacute;n del Estado significa una amplia desdemocratizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica a nivel local. O sea, los gobiernos vivir&aacute;n los efectos colaterales pol&iacute;ticos de una pol&iacute;tica de inversiones globales de los conglomerados privados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En fin, el libro es una propuesta abierta para la sociolog&iacute;a y la ciencia pol&iacute;tica que ser&aacute; de utilidad en las pr&oacute;ximas discusiones sobre libertad y capitalismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; &Aacute;ngel Vera Noriega.</b> Tiene estudios de doctorado en psicolog&iacute;a social. Es investigador titular del Centro de Investigaci&oacute;n en Alimentaci&oacute;n y Desarrollo A.C., en el Departamento de Desarrollo Regional Evaluaci&oacute;n de programas en salud y educaci&oacute;n. Sus m&aacute;s recientes publicaciones son: "Pr&aacute;ctica docente en el aula multigrado rural de una poblaci&oacute;n mexicana", en <i>Educacao e Pesquisa,</i> Revista da faculdade de educacao da Universidade de Sao Paulo (2005); "Pareja, estimulaci&oacute;n y desarrollo del infante en zona rural en pobreza extrema", en <i>Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa</i> (2005); "Juego, estimulaci&oacute;n en el hogar y desarrollo del ni&ntilde;o en una zona rural empobrecida", en <i>Revista CNEIP Ense&ntilde;anza e Investigaci&oacute;n en Psicolog&iacute;a</i> (2006).</font></p>      ]]></body>
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