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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma Metropolitana División de Ciencias Sociales y Humanidades Departamento de Política y Cultura]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Diversa/rese&ntilde;a de libros</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Geograf&iacute;a humana y ciencias sociales. Una relaci&oacute;n reexaminada*</b></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Liliana L&oacute;pez Levi**</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>*Martha Ch&aacute;vez Torres, Octavio M. Gonz&aacute;lez Santana y Ma. del Carmen Ventura Pati&ntilde;o (eds.), <i>Geograf&iacute;a humana y ciencias sociales. Una relaci&oacute;n reexaminada</i>, M&eacute;xico, El Colegio de Michoac&aacute;n, 2009.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Profesora&#45;investigadora, Departamento de Pol&iacute;tica y Cultura, Divisi&oacute;n de Ciencias Sociales y Humanidades, UAM&#45;Xochimilco, M&eacute;xico</i> &#91;<a href="mailto:levi_lili@yahoo.com.mx">levi_lili@yahoo.com.mx</a>&#93;.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lectura del libro <i>Geograf&iacute;a humana y ciencias sociales. Una relaci&oacute;n reexaminada,</i> hace ecos hacia diversas reflexiones acerca del territorio, del espacio, de las regiones, de su conformaci&oacute;n y din&aacute;mica, ecos que nos permiten recorrer rincones de la realidad, para dar cuenta de la forma en que los actores y sus pr&aacute;cticas van conformando el paisaje, construyendo su entorno, habit&aacute;ndolo y d&aacute;ndole un sentido; ecos hacia distintos tiempos, distintos espacios y hacia otras disciplinas, hacia las distintas formas de reflexionar, de discutir, de ubicarnos dentro del conocimiento y de su trayectoria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer eco es uno que hace de la disciplina misma, de la geograf&iacute;a y de su antigua tradici&oacute;n de estudiar &aacute;reas, lugares, l&iacute;mites y fronteras. Pero en esta ocasi&oacute;n no se trata de la descripci&oacute;n de una regi&oacute;n de la superficie terrestre ni de los l&iacute;mites que la separan de los lugares que la rodean. No. El libro habla de &aacute;reas del pensamiento en t&eacute;rminos de las ciencias sociales y de sus fronteras con las otras disciplinas, de los acercamientos que ha habido entre geograf&iacute;a y sociolog&iacute;a, de sus distanciamientos, de las veces que nos hemos aislado cada quien en su mundo del saber y de las confluencias para analizar la realidad. En este sentido, cabe preguntar: &iquest;d&oacute;nde termina la geograf&iacute;a e inicia la antropolog&iacute;a?, &iquest;o la sociolog&iacute;a?, &iquest;o la historia? Cuando hablamos de la producci&oacute;n del espacio, del an&aacute;lisis regional o de la construcci&oacute;n de un lugar &iquest;hasta d&oacute;nde podemos aislarnos de los estudios pol&iacute;ticos, de los econ&oacute;micos, los demogr&aacute;ficos o los culturales?, &iquest;hasta d&oacute;nde pueden estas otras disciplinas abordar sus objetos de estudio como si existieran independientemente de una dimensi&oacute;n espacio temporal? Cuando reflexionamos desde el positivismo, el marxismo, el humanismo o el posmodernismo, &iquest;hasta d&oacute;nde terminan los cuestionamientos del ge&oacute;grafo e inician los de las otras disciplinas?</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis del territorio, del espacio, de las regiones; de su conformaci&oacute;n y din&aacute;mica, nos permite develar la realidad; lo cual, seg&uacute;n Federico Fern&aacute;ndez, implica reconocer que no est&aacute; disgregada, sino entera, y que son las formas que tenemos de analizar las que descomponen, desintegran y a&iacute;slan los componentes de un todo; que los pensadores se han empe&ntilde;ado en desbaratar el rompecabezas y en dispersar las piezas... hasta perder algunas de ellas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gustavo Monta&ntilde;ez nos habla de los encuentros y desencuentros, busca los v&iacute;nculos entre la geograf&iacute;a, las ciencias sociales y las humanidades en un recorrido por la historia del pensamiento; Gilberto Gim&eacute;nez hace alusi&oacute;n a la pluralizaci&oacute;n y la fragmentaci&oacute;n de las ciencias sociales, a la fusi&oacute;n, recombinaci&oacute;n y cruzamiento de las especialidades, a la amalgama que remite a la permeabilidad de las fronteras del saber; a la vecindad entre las ciencias que "tienen por efecto principal la circulaci&oacute;n de conceptos, teor&iacute;as y m&eacute;todos de una disciplina a otra, sin importar las fronteras"; Ovidio Delgado pone al espacio y al territorio en el centro de la relaci&oacute;n entre la geograf&iacute;a y la teor&iacute;a social; Federico Fern&aacute;ndez busca las coincidencias a partir de preguntarse &iquest;qui&eacute;n estudia ese espacio? Y abrirlo a sus dimensiones concretas, a los lugares, los sitios, los territorios, las regiones, las &aacute;reas, los l&iacute;mites, las fronteras, los ambientes, los paisajes, las rutas, los caminos, las migraciones y dem&aacute;s denominaciones. Son &aacute;mbitos que deben estudiarse "desde cualquier disciplina cient&iacute;fica de manera que permita captar su complejidad". Entonces, entra Andrej Zeromski, con su propuesta de hacer un an&aacute;lisis transdisciplinario retomando los sistemas complejos, lo que no implica el abandono de lo disciplinar. "Las investigaciones disciplinarias y transdisciplinarias", afirma, "no son antag&oacute;nicas sino complementarias".</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La transdiciplina es tambi&eacute;n el enfoque central del texto de Camilo Contreras para abordar la relaci&oacute;n entre geograf&iacute;a y ciencias sociales, para hablar de la necesidad de un giro espacial por parte de las otras disciplinas y de que la geograf&iacute;a retome de ellas conceptos y m&eacute;todos. En este sentido, Octavio Gonz&aacute;lez se&ntilde;ala la forma en que la geograf&iacute;a ha ido integrando la dimensi&oacute;n social dentro de su campo de estudio y de c&oacute;mo las ciencias sociales utilizan cada vez m&aacute;s las categor&iacute;as espaciales. A decir de Blanca Rebeca Ram&iacute;rez, los v&iacute;nculos entre ge&oacute;grafos, economistas, soci&oacute;logos, antrop&oacute;logos han impulsado nuevas posturas, visiones y han reorientado la discusi&oacute;n en geograf&iacute;a humana, sobre todo, a partir de la d&eacute;cada de 1980. Sin embargo, lamenta que para el caso de M&eacute;xico ha permeado poco, por lo que estamos atrasados respecto de lo que ocurre en el mundo anglosaj&oacute;n y franc&eacute;s.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la discusi&oacute;n de lo que ocurre en otras latitudes, el libro tambi&eacute;n hace eco de un texto anglosaj&oacute;n de la d&eacute;cada de 1980: <i>Social relations and spatial structures.</i> En &eacute;l, Derek Gregory y John Urry, el primero desde el Departamento de Geograf&iacute;a de Cambridge y el segundo desde el de Sociolog&iacute;a de Lancaster, reunieron a un grupo de ge&oacute;grafos y soci&oacute;logos con la intenci&oacute;n de explorar los v&iacute;nculos entre las relaciones sociales y la estructuraci&oacute;n del espacio, entre la geograf&iacute;a humana y la teor&iacute;a social. De manera tal que autores tales como Doreen Massey, Peter Saunders, Edward Soja, David Harvey, Anthony Giddens, Derek Gregory y Nigel Thrift reflexionan sobre el espacio, el tiempo y la sociedad, temas centrales del libro <i>Geograf&iacute;a humana y ciencias sociales. Una relaci&oacute;n reexaminada.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Haciendo eco de una tradici&oacute;n todav&iacute;a m&aacute;s antigua, antes de que la disciplina se institucionalizara y se pensaba que ge&oacute;grafo era aquel que se dedicaba a navegar y a descubrir nuevas tierras, nos adentramos por los mares a explorar su campo de estudio, los temas que analiza, a caracterizar lo que se ha hecho en M&eacute;xico, a trazar las rutas para el futuro, a imaginar el rumbo que ha de tomar la disciplina; entonces, nos encontramos con otros viajeros, que sustentan otras banderas, con algunos coincidimos y de otros nos apartamos.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro tambi&eacute;n hace eco de temas tradicionales de la geograf&iacute;a. En este sentido, Georgina Calder&oacute;n aborda los problemas de localizaci&oacute;n cuando discute las dificultades de la geograf&iacute;a para ubicarse con respecto al conjunto de las otras ciencias, problema generado por su dispersi&oacute;n tem&aacute;tica y que, en el caso de M&eacute;xico, la lleva a estar entre las humanidades, las ciencias sociales y la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica; una indefinici&oacute;n de su objeto de estudio, dice Zeromski, originada por la pretensi&oacute;n de unificar sus dos l&iacute;neas centrales: la geograf&iacute;a f&iacute;sica y la geograf&iacute;a humana, mismas que corresponden a dos &aacute;mbitos distintos del saber y que responden, seg&uacute;n Blanca Ram&iacute;rez, a una fragmentaci&oacute;n del conocimiento derivado del paradigma positivista del XIX y que tuvieron como consecuencia el ejercicio de una pr&aacute;ctica profesional fundamentada en la divisi&oacute;n entre las ciencias naturales y sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta discusi&oacute;n nos lleva a los ecos de la vieja reflexi&oacute;n sobre la relaci&oacute;n entre el humano y su ambiente, la geograf&iacute;a f&iacute;sica y la geograf&iacute;a social. La tradici&oacute;n de considerar a la geograf&iacute;a como una ciencia s&iacute;ntesis entre las ciencias naturales y sociales lleva a Georgina Calder&oacute;n a abordar la relaci&oacute;n sociedad&#45;naturaleza y sus implicaciones en el concepto de espacio y del paisaje; a Zeromski lo conduce hablarnos de un enfoque socioambiental de la geograf&iacute;a humana, de espacio geogr&aacute;fico y del ambiente humano. Por su parte, Miguel Aguilar y Carlos Contreras concentran la relaci&oacute;n, ya no en la problem&aacute;tica que genera, sino en sus aportaciones, en la caracterizaci&oacute;n de una geograf&iacute;a ambiental, con sus or&iacute;genes, sus temas y los problemas que la ocupan; Ludger Brenner y Helen H&uuml;ttl parten de la creciente preocupaci&oacute;n acad&eacute;mica por la relaci&oacute;n hombre&#45;naturaleza y se adentran en la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica y sus implicaciones.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro tema tradicional de la geograf&iacute;a son las escalas; haciendo eco de ellas, el libro transita de lo macro, es decir, de las ciencias sociales, a lo micro, o sea, las disciplinas espec&iacute;ficas. Desde lo concreto, se aborda el caso de la relaci&oacute;n entre geograf&iacute;a y sociolog&iacute;a en el texto de Felipe Hernando Sanz; desde la historia, Carlos Herrej&oacute;n establece un puente a partir de los conceptos de espacio, regi&oacute;n, territorio, paisaje y naturaleza; y Fernando Salmer&oacute;n y Paul Liffman lo hacen desde la antropolog&iacute;a, el primero con el tema de las migraciones y sus v&iacute;nculos con el espacio y las relaciones de poder; el segundo a partir de la territorialidad. Las escalas tambi&eacute;n se hacen presentes cuando Vania Vlach hace una reflexi&oacute;n de la ense&ntilde;anza de la geograf&iacute;a, entre lo local y lo global, y cuando Liffman nos habla en concreto de coras y huicholes, Salmer&oacute;n de las comunidades mexicanas en Estados Unidos y Brenner y H&uuml;ttl tratan el caso de la reserva de la biosfera Sian Ka'an.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro hace eco de los diferentes tiempos y de la historia del pensamiento en los distintos lugares. Federico Fern&aacute;ndez habla de eras, periodos, &eacute;pocas, fechas, estaciones del a&ntilde;o, sexenios y casi todos los autores se adentran en la epistemolog&iacute;a, en la escuela regional, en el positivismo, el marxismo, el humanismo, la teor&iacute;a cr&iacute;tica y la posmodernidad, para hablar de la geograf&iacute;a y su conformaci&oacute;n, de sus temas, sus retos, sus relaciones con las otras disciplinas. As&iacute;, por ejemplo, Teresa Ayll&oacute;n, hace un recorrido de la modernidad a la posmodernidad y nos habla de la forma en que la geograf&iacute;a se construy&oacute; como ciencia moderna, transit&oacute; por el m&eacute;todo regional y el positivismo, entr&oacute; en crisis a partir de los feminismos, constructivismo, perspectivismo y teor&iacute;a de sistemas hasta llegar a la corriente cr&iacute;tica y la posmodernidad. Pero ella no es la &uacute;nica. Por la historia del pensamiento transitan casi todos los autores, desde Monta&ntilde;&eacute;z, Gilberto Gim&eacute;nez, Ovidio Delgado, Octavio Gonz&aacute;lez hasta Blanca Ram&iacute;rez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro tambi&eacute;n hace eco de los lugares y hace honor a una diversidad que combate el centralismo que ha caracterizado a la geograf&iacute;a mexicana del siglo XX; de manera tal que la reflexi&oacute;n viene del Colegio de Michoac&aacute;n y pasa por la Universidad de Guadalajara, la Universidad Aut&oacute;noma de San Luis Potos&iacute;, el Colegio de la Frontera Norte, la UAM&#45;Xochimilco, la UNAM, el CIESAS y va m&aacute;s all&aacute; de las fronteras, a trav&eacute;s de profesores invitados de universidades de Espa&ntilde;a, Colombia y Brasil.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quedan, entonces, aqu&iacute; plasmados una serie de ecos. Los ecos de las conversaciones entre investigadores de varias disciplinas, que se re&uacute;nen en torno al debate geogr&aacute;fico y a sus objetos de an&aacute;lisis; entre la multiplicidad de visiones de quienes pertenecen al &aacute;mbito de la geograf&iacute;a humana y de las ciencias sociales. Quedan abiertos los di&aacute;logos, las pl&aacute;ticas y los discursos planteados en este libro: una serie de convergencias y divergencias que plantean retos, que ampl&iacute;an la discusi&oacute;n y la reflexi&oacute;n, que abren m&aacute;s caminos y propician un mayor acercamiento entre los distintos saberes, pues es justamente en el di&aacute;logo, en la interdisciplina y en la multidisciplina que se hace m&aacute;s rica la reflexi&oacute;n, una reflexi&oacute;n que propicia ampliamente este libro.</font></p>       ]]></body>
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