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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La desmodernidad mexicana y las alternativas a la violencia y a la exclusión en nuestros días]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sergio Zerme&ntilde;o, <i>La desmodernidad mexicana y las alternativas a la violencia y a la exclusi&oacute;n en nuestros d&iacute;as</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>H&eacute;ctor D&iacute;az&#45;Polanco*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Editorial Oc&eacute;ano, 2005, 359 pp.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor&#45;investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social (CIESAS)</i>.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><b>Densificaci&oacute;n social y globalidad</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Sergio Zerme&ntilde;o <i>La desmodernidad mexicana y las alternativas a la violencia y a la exclusi&oacute;n en nuestros d&iacute;as,</i> es una obra atractiva y desafiante, colocada en el centro mismo de los grandes problemas generados o reforzados por la imposici&oacute;n del modelo neoliberal en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Constituye la continuaci&oacute;n, y quiz&aacute;s el remate, de la l&iacute;nea de trabajo desarrollada por el autor en <i>La sociedad derrotada, el desorden mexicano de fin de siglo,</i> (publicada por Siglo XXI Editores en 1996) que, como lo revela su t&iacute;tulo, estudia la desarticulaci&oacute;n del tejido social, que ya para entonces se observaba, y sus secuelas de pobreza y degradaci&oacute;n del entorno social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En <i>La desmodernidad mexicana,</i> el autor da un doble paso adelante. Primero completa, y de cierta forma perfecciona su visi&oacute;n del "desorden" o desajuste social que sufre M&eacute;xico, aportando una cantidad abrumadora de nuevos datos sobre el desastre que resulta de la gradual profundizaci&oacute;n de la l&oacute;gica inherente a la globalizaci&oacute;n subordinada. El cuadro es tremebundo y desolador. En primera instancia, uno podr&iacute;a pensar que el pesimismo de Zerme&ntilde;o se agudiz&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pero bien vistas las cosas, lo que resulta evidente es que el panorama que nos ofrece de los d&eacute;ficit de todo tipo acumulados en los dos &uacute;ltimos lustros (sociales, econ&oacute;micos, ecol&oacute;gicos, etc&eacute;tera) responde al hecho comprobable de que los problemas, sintetizados en la noci&oacute;n de "anomia social", se han agravado dram&aacute;ticamente. As&iacute;, pues, si Zerme&ntilde;o es un pesimista, s&oacute;lo lo es en el sentido de ser un optimista bien enterado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto se comprueba al atender al segundo paso que entra&ntilde;a el libro. El autor no s&oacute;lo dedica buena parte de la obra a proponer y dar sustento a lo que podemos calificar como su tesis central, a saber, que es posible desarrollar una "ingenier&iacute;a social" apoyada en "t&eacute;cnicas" (particularmente, a la manera de la "intervenci&oacute;n sociol&oacute;gica" recomendada por su maestro Alain Touraine), sino que adem&aacute;s nos entrega extensos informes acerca de las experiencias, vividas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por el propio autor y sus colaboradores del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM; experiencias que se derivan de los intentos pr&aacute;cticos, en el terreno, de impulsar la participaci&oacute;n ciudadana y la organizaci&oacute;n civil (comit&eacute;s civiles) procurando promover con ello lo que llama la "densificaci&oacute;n social". La creencia del autor de que se puede y se debe intentar la consecuci&oacute;n de esto &uacute;ltimo (la densificaci&oacute;n), pese a los embates fragmentadores y desintegradores de lo social que provoca el neoliberalismo globalizante, constituye la base de una visi&oacute;n a fin de cuentas optimista. En primera instancia, el punto no es tanto compartir esta confianza sino examinar racional y pol&iacute;ticamente la viabilidad y la propia sustentabilidad social de la ruta propuesta por el autor, en contraste con otras que se ensayaron en el pasado (algunas de las cuales todav&iacute;a est&aacute;n vivas) o que se exploran en el presente. Y aqu&iacute; radica la novedad y el gran atractivo de este libro de Zerme&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de seguir adelante, conviene examinar el entramado de la obra. Compuesta por cinco cap&iacute;tulos y unas conclusiones, <i>La desmodernidad mexicana</i> se desarrolla en tres momentos. En el primero (compuesto por tres cap&iacute;tulos), el autor arranca de un examen cr&iacute;tico de los enfoques sobre modernidad y modernizaci&oacute;n (el autor se coloca al margen de los debates sobre la postmodernidad y las tesis sobre lo postnacional), muestra las que a su juicio son las debilidades de los caminos trazados y perfila su propia orientaci&oacute;n. B&aacute;sicamente, advierte que el rumbo tomado por pa&iacute;ses como M&eacute;xico no conduce hacia la modernidad, sino hacia la "desmodernidad" y la consecuente anomia social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;l es la principal fuerza que, en los &uacute;ltimos lustros, empuja al pa&iacute;s en esa direcci&oacute;n? El autor no tiene dudas al respecto: el modelo neoliberal y la nueva fase de econom&iacute;a abierta que promueve. "La econom&iacute;a abierta es el enemigo de nuestro tiempo" se titula sintom&aacute;ticamente el segundo cap&iacute;tulo del libro. Para mostrarlo, Zerme&ntilde;o nos conduce por el laberinto de nuestras carencias sociales, de la dependencia y nuestros propios desatinos econ&oacute;micos, de las deformaciones pol&iacute;ticas e institucionales que son a la vez efecto y causa de nuestros males, de los c&iacute;rculos viciosos y las pr&aacute;cticas degradantes que refuerzan todo lo anterior. El recorrido, como un viaje dantesco por los c&iacute;rculos del infierno, incluye la pol&iacute;tica aplicada en el campo (o la falta de ella), que ha llevado a la econom&iacute;a rural y los campesinos a la actual situaci&oacute;n extrema; el atroz manejo de los recursos petrol&iacute;feros; la cada vez mayor dependencia de las remesas de nuestros migrantes en el pa&iacute;s del norte; el impacto devastador de la maquila por lo que hace a las condiciones de trabajo (el 40% de la fuerza laboral manufacturera se encuentra atrapada en este abismo de incertidumbre: bajos salarios y jornadas extenuantes) y a sus negativos efectos socioecon&oacute;micos; el crecimiento del narcotr&aacute;fico como otra de las actividades "informales" que adquieren cada vez m&aacute;s peso en la sociedad y la econom&iacute;a de un pa&iacute;s deformado hasta el horror por la violencia; y, como consecuencia y remate de todo ello, el desarrollo incontenible de la informalidad econ&oacute;mica, m&aacute;s la destrucci&oacute;n desenfrenada de recursos no renovables y la devastaci&oacute;n del medio ambiente, lo que a su vez profundiza el desorden social...</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero el autor no se deja abatir por este cuadro un tanto apocal&iacute;ptico, pues de inmediato en el cap&iacute;tulo tercero acomete la tarea de dibujar el horizonte de los medios alternativos para atacar esas calamidades e iniciar lo que llama "un camino posible". &iquest;C&oacute;mo y desde d&oacute;nde? Eso es lo que intenta responder all&iacute;. Volveremos sobre ello.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo gran momento del libro es el de la informaci&oacute;n acerca de los casos, sobre todo del Distrito Federal y espec&iacute;ficamente de la parte sur, que se aportan como materia prima para reflexionar sobre las posibilidades de pasar a la acci&oacute;n y revertir las actuales tendencias. Buena parte de los casos no son meros estudios, sino testimonios minuciosos sobre diversas experiencias de "intervenci&oacute;n sociol&oacute;gica" con los propios actores, los comit&eacute;s vecinales principalmente, sus esfuerzos organizativos, las dificultades y los logros alcanzados en territorialidades o espacios definidos, con gente de carne y hueso. Se trata de una informaci&oacute;n con la consistencia de lo concreto y la palpitante fuerza de lo vivo. Este extenso cap&iacute;tulo cuarto, para mi gusto, es el segmento central de la obra, porque est&aacute; cargado de ense&ntilde;anzas y, adem&aacute;s, resulta muy estimulante sobre todo por las preguntas que suscita, lo que a menudo es la principal virtud de un buen libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de este interludio sobre las experiencias concretas, en la tercera parte el autor vuelve sobre la reflexi&oacute;n te&oacute;rico&#45;pol&iacute;tica en un cap&iacute;tulo sobre la cultura estatal mexicana y en las conclusiones. Aqu&iacute; reaparece la preocupaci&oacute;n del autor, casi una obsesi&oacute;n, en torno a las razones que explican lo que llama "la fascinaci&oacute;n por el v&eacute;rtice" y el culto del tlatoani en la sociedad mexicana.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Demos un vistazo ahora a un conjunto de planteamientos centrales del libro. El &eacute;nfasis del autor est&aacute; puesto en el enfoque sociol&oacute;gico de los problemas. Incluso las cuestiones que habitualmente se abordan desde la econom&iacute;a, Zerme&ntilde;o prefiere enfocarlas desde lo que denomina "una sociolog&iacute;a de la econom&iacute;a", lo que implica acentuar "la noci&oacute;n de densificaci&oacute;n de lo social como referente &eacute;tico central" frente "al referente central del liberalismo: la competitividad en econom&iacute;as abiertas." A su vez, la densificaci&oacute;n es "contrastada y complementada con la referencia a la <i>diluci&oacute;n,</i> entendida como anomia, como enfermedad social", que seg&uacute;n el autor "es un concepto mucho m&aacute;s complejo que el de pobreza". De ese an&aacute;lisis sociol&oacute;gico de lo econ&oacute;mico el autor desprende que "nos encontramos ante un panorama bastante tr&aacute;gico: adoptamos un modelo de desarrollo que sacrific&oacute; claramente la densidad, la salud social, en aras de una din&aacute;mica que debi&oacute; haber generado una significativa riqueza material (que se redistribuir&iacute;a en el largo plazo), pero despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os nos encontramos con una realidad en la que la creaci&oacute;n de esa riqueza material se fuga, cuando existe, al tiempo que se adelgaza, se diluye la riqueza social: un fracaso por partida doble... "</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Hay salida, alguna f&oacute;rmula de reconstrucci&oacute;n? El autor cree firmemente que s&iacute;. Pero la precondici&oacute;n es abandonar el evolucionismo y el economicismo dominantes, y sus t&oacute;picos de competitividad, medici&oacute;n y "elecci&oacute;n racional" <i>(racional choice),</i> para, en cambio, ir hacia lo social. El camino de la reconstrucci&oacute;n "depende de la generaci&oacute;n de colectivos sociales en espacios intermedios, entornos manejables para los seres sociales no profesionalizados: la autonom&iacute;a regional, la democracia participativa, la organizaci&oacute;n vecinal; colectivos empoderados en el plano social, capaces de entablar relaciones de igualdad y respeto hacia las fuerzas que vienen de su <i>exterior</i> &#91;...&#93; y capaces de entablar tambi&eacute;n, en su <i>interior,</i> relaciones de respeto y equidad entre los actores que componen esos espacios intermedios en empoderamiento (mitigando la dominaci&oacute;n y la explotaci&oacute;n salvajes en el interior de la familia, la comunidad, la localidad, la regi&oacute;n)". De ninguna manera se trata de la filantrop&iacute;a dedicada a encarar la pobreza y atender a los pobres, "sino de descubrir los complej&iacute;simos mecanismos y &oacute;rdenes imaginables (y de la experiencia pasada) que puedan reconstruir a lo social&#45;colectivo&#45;local&#45;regional y, desde ah&iacute;, hacer frente y corregir las situaciones de inequidad y anomia". Esta tarea no se debe dejar a la improvisaci&oacute;n y al tanteo: "requiere un alto grado de producci&oacute;n intelectual sistem&aacute;tica", pero tambi&eacute;n de "experimentaci&oacute;n". Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica, pues. Para ello, Zerme&ntilde;o se propone "el proyecto de llevar adelante una ingenier&iacute;a y una moral reconstructivas de las potencialidades de la sociedad civil, una sociolog&iacute;a que reconstruya material, an&iacute;mica y axiol&oacute;gicamente a lo social desde lo social mismo". En varios pasajes, insiste en el obst&aacute;culo de que habitualmente prime lo pol&iacute;tico sobre lo social. Sin duda, tareas formidables las que proyecta nuestro autor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay aqu&iacute; muchos puntos a discutir y a contrastar con la experiencia pasada y en curso. El enfoque de Zerme&ntilde;o desaf&iacute;a &#151;descontando las duras cr&iacute;ticas al neoliberalismo que compartimos&#151; otras visiones y planteamientos que est&aacute;n bien asentados entre nosotros. Para empezar, sostiene que es posible emprender la mencionada reconstrucci&oacute;n a partir de ingenier&iacute;as y "t&eacute;cnicas", no s&oacute;lo pese al neoliberalismo imperante, sino en sus propias narices, y que ello se puede hacer con &eacute;xito. Esto, desde luego, provocar&aacute; muchas reacciones y argumentos en contra. Como es sabido, son legiones los que piensan que no es posible intentar siquiera procesos de cambio en cualquier nivel sin el presupuesto de romper el espinazo al modelo neoliberal, deteniendo en seco sus efectos perniciosos. O al menos sostienen que los esfuerzos deben concentrarse de manera privilegiada hacia ese fin. Hasta donde alcanzo a entender, Zerme&ntilde;o no piensa as&iacute;. Al contrario, critica la idea de acumulaci&oacute;n de fuerza pol&iacute;tica que, una vez alcanzada (aunque nadie sabe cu&aacute;l es el rango requerido), podr&aacute; ser utilizada por el sujeto o los sujetos sociales para procurar sus metas transformadoras. Zerme&ntilde;o apuesta a los <i>actores,</i> m&aacute;s que a los sujetos. Critica asimismo las perspectivas centradas en lo global, que descuidan o de plano ignoran lo local (y por ello mismo, su fuerza y sus potencialidades). En este sentido, descree del "altermundismo", al menos como se ha practicado hasta ahora.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quedan en el aire, para la reflexi&oacute;n y el debate, muchas preguntas: &iquest;en verdad hay salidas en el marco de un sistema de dominaci&oacute;n y explotaci&oacute;n como el vigente, sin anteponerle un proyecto pol&iacute;tico que ponga en cuesti&oacute;n la l&oacute;gica de aqu&eacute;l? Como qued&oacute; asentado antes, el autor cree que se puede "mitigar" la dominaci&oacute;n y la explotaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a lograrse esto, sin que termine significando atenuar algunos efectos del sistema, dosificando sus impactos, lo que nos acercar&iacute;a a la idea que pregonan algunos de "humanizar" la globalizaci&oacute;n y hacer m&aacute;s benigno el neoliberalismo?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno no puede sino simpatizar con la idea del autor en el sentido de que la acci&oacute;n (socio&#45;l&oacute;gica y, agrego, de otro tipo) no puede ser aplazada o diluida en un vago proyecto antiglobal o altermundista. Seguramente, de las acciones que nos propone derivar&aacute;n experiencias, conocimientos y enfoques valiosos precisamente para imaginar las prescripciones que permitan socavar el actual r&eacute;gimen neoliberal y, finalmente, cambiarlo por otra cosa. Pero no me queda claro que dichas experiencias puedan alcanzar el potencial que nos anuncia sin que ellas mismas est&eacute;n enmarcadas en una (o varias) estrategias <i>pol&iacute;ticas</i> de mayor alcance. En este sentido, quiz&aacute;s habr&iacute;a que pensar m&aacute;s en la necesidad de que lo social est&eacute; no s&oacute;lo complementado, sino encuadrado en lo pol&iacute;tico. De otra manera, es alto el riesgo de que tejamos y construyamos densidad, identidad, sedimentemos lo social, busquemos el balance y la sustentabilidad desde abajo, como aconseja Sergio, mientras simult&aacute;neamente la l&oacute;gica del sistema desde arriba y desde todos lados desteja, fragmente y desordene el campo cubierto, y as&iacute; hasta el infinito.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es casual que en sus conclusiones el autor advierta que "los impactos desordenadores del nuevo panorama mundial y sus implicaciones sobre la densidad de lo social, tienen una severidad mucho mayor en el caso de nuestro pa&iacute;s &#91;en especial por nuestra particular situaci&oacute;n geopol&iacute;tica&#93;. As&iacute;, no es nada m&aacute;s nuestra herencia lo que nos genera un d&eacute;ficit de sociedad, sino el perverso c&iacute;rculo vicioso de la dominaci&oacute;n imperial..." &iquest;Es posible solventar y revertir ese d&eacute;ficit en el marco de la dominaci&oacute;n imperial, operando s&oacute;lo desde lo "social&#45;local"? Aunque la interrogaci&oacute;n se puede reformular tambi&eacute;n a favor del punto de vista de Zerme&ntilde;o: &iquest;ser&aacute; posible encaminarnos hacia la superaci&oacute;n de la situaci&oacute;n presente sin acumular el conocimiento y la experiencia sobre la construcci&oacute;n de lo colectivo, sin impulsar la fortaleza de lo social que el autor sugiere? El punto es que se pueden aceptar estos imperativos sin renunciar ni dejar de lado las articulaciones pol&iacute;ticas que les den sentido y eficacia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son, como dije, algunas de las muchas cuestiones que nos despierta el libro y hacen de &eacute;ste un interesante trabajo sociol&oacute;gico que seguramente provocar&aacute; debates intensos y dejar&aacute; huella. <i>La desmodernidad mexicana</i> es, en suma, una obra bien escrita, cargada de estimulantes ideas, y en varios sentidos desafiante. Un texto para la reflexi&oacute;n y, eventualmente, para normar la acci&oacute;n, que es lo que m&aacute;s urgentemente necesitamos. Su lectura es muy recomendable.</font></p>      ]]></body>
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