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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Debates</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Reflexiones sobre el proceso de ense&ntilde;anza aprendizaje de la historia en la educaci&oacute;n media superior de Morelia, Michoac&aacute;n</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Silvana Beatriz Casal</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principal objetivo de este art&iacute;culo consiste en reflexionar, plantear interrogantes y cr&iacute;ticas acerca de las experiencias del proceso de ense&ntilde;anza&#150;aprendizaje tal y como se aplica en la ciudad de Morelia. Lo haremos a partir de marcos conceptuales y te&oacute;ricos, para poder as&iacute; analizar el recorrido que realizan el estudiante y el docente, algunos problemas de sistema educativo actual, contextualizando estas situaciones en la educaci&oacute;n secundaria general, con base en los resultados arrojados por encuestas escritas, por entrevistas orales y por las observaciones realizadas, adem&aacute;s del soporte bibliogr&aacute;fico. En un principio, cre&iacute;mos posible trabajar con las 13 escuelas de la capital michoacana, pero en la medida en que fue avanzando nuestra investigaci&oacute;n notamos que esto ser&iacute;a imposible debido a que la cantidad de alumnos de dichas instituciones rebasaban nuestras posibilidades de an&aacute;lisis. A partir de esto decidimos reducir nuestro universo de an&aacute;lisis a tres dependencias: las escuelas secundarias federales n&uacute;meros 2, 4 y 6.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las instalaciones de dichas escuelas se encuentran en buenas condiciones, las aulas son amplias y hay muchos &aacute;rboles en el espacio de recreaci&oacute;n. El promedio de alumnos por curso es de 30 y son m&aacute;s numerosos por la ma&ntilde;ana que por la tarde. Usan uniformes y las aulas presentan una forma rectangular con una tarima elevada donde se encuentra el escritorio del profesor y la pizarra. Los bancos est&aacute;n presentados en fila uno detr&aacute;s del otro. Cuentan con sala de maestros, una biblioteca nutrida por el plan de lectura nacional de la SEP, una cancha de f&uacute;tbol, un laboratorio, sala para ver videos y una sala de computaci&oacute;n. Todos los cursos utilizan los libros de texto gratuito, repartidos por la SEP y editados por Castillo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las tres escuelas hemos contado, en general, con el apoyo de directivos, maestros y alumnos, en lo que a aplicaci&oacute;n de encuestas se refiere. Con respecto a las entrevistas, los alumnos se mostraron muy ansiosos por brindarlas; no fue as&iacute; en el caso de los docentes, ya que no todos estuvieron dispuestos; a algunos de ellos tuvimos que convencerlos de la importancia que dicha entrevista tendr&iacute;a para nuestra investigaci&oacute;n; otros no quisieron decir su nombre, aunque accedieron; algunos simplemente se negaron a realizarla.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La metodolog&iacute;a de trabajo utilizada se bas&oacute; en la realizaci&oacute;n de un an&aacute;lisis de tipo cuantitativo y uno cualitativo. En cuanto al an&aacute;lisis cuantitativo, elaboramos encuestas que fueron presentadas a los alumnos de dichas instituciones, y a partir de sus respuestas pudimos reconocer la problem&aacute;tica general que priva en estos espacios. El an&aacute;lisis cualitativo se bas&oacute; en entrevistas orales a alumnos y a maestros, a partir de las cuales se conoci&oacute; detalladamente la vivencia de los estudiantes en relaci&oacute;n a factores como habilidades para el aprendizaje escolar, autoconcepto y autoestima, pero principalmente nos interes&oacute; conocer su opini&oacute;n con respecto a lo que significa para ellos la historia, la utilidad que le asignan, para qu&eacute; sirve estudiarla. Por otra parte, hicimos observaciones de clases para obtener una idea m&aacute;s acabada acerca del proceso de ense&ntilde;anza&#150;aprendizaje.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Presentamos dos versiones de encuestas escritas, aunque las diferencias fueron m&iacute;nimas. Una, para los I&deg; y 2&deg; grados y otra para los 3&deg;, considerando el hecho de que estos &uacute;ltimos estaban finalizando su escolaridad y ten&iacute;an una percepci&oacute;n distinta de la importancia de la historia. Las preguntas fueron pensadas con la finalidad de conocer el punto de vista de los estudiantes en relaci&oacute;n con diversos elementos relacionados con el aprendizaje de la historia: su gusto por la materia, su motivaci&oacute;n para aprender, su relaci&oacute;n con el maestro, los temas que han estudiado, la trascendencia que dichos temas tiene para ellos, su concepci&oacute;n acerca de la historia, la utilidad que le encuentran y el modo en que son evaluados. La mayor&iacute;a de las preguntas pod&iacute;an ser respondidas de acuerdo a cuatro posibilidades: s&iacute;/siempre, muchas veces, algunas veces, no/nunca; en algunas se inclu&iacute;a la opci&oacute;n "no s&eacute;". Realizamos tambi&eacute;n una encuesta complementaria de tipo cerrado (es decir con respuestas por s&iacute; o por no) con la intenci&oacute;n de abordar cuestiones espec&iacute;ficas que nos interesaban conocer. Como por ejemplo, el trabajo sobre los conocimientos previos adquiridos en las etapas previas de su formaci&oacute;n, la selecci&oacute;n de contenidos, las estrategias de ense&ntilde;anza que les resultan m&aacute;s efectivas para aprender, el nivel de dificultad que tiene el aprendizaje de la historia para ellos y el trabajo necesario que deben hacer para aprobar la materia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Encuestamos a 500 alumnos de I&deg;, 2&deg; y 3&deg; a&ntilde;o, de los cuales escogimos a 50 alumnos al azar, conversamos adem&aacute;s con sus maestros, con la finalidad de contraponer respuestas de unos y otros y poder as&iacute; sacar conclusiones m&aacute;s claras. Nos interesa profundizar aqu&iacute; en algunas problem&aacute;ticas educativas, abord&aacute;ndolas con la finalidad de plantear un debate y abrir tem&aacute;ticas al di&aacute;logo, discusi&oacute;n y reflexi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los elementos relevantes que nos interesa desarrollar es el planteamiento hecho por los alumnos respecto a que la historia es "el pasado" y de que esta afirmaci&oacute;n es incuestionable e inamovible. Al analizar los distintos modelos did&aacute;cticos que pueden ponerse en pr&aacute;ctica en las aulas, podemos sostener que el modelo did&aacute;ctico de transmisi&oacute;n&#150;recepci&oacute;n, que es a nuestro criterio el que prevalece en las aulas estudiadas, plantea la perpetuaci&oacute;n de una sociedad conformista, pasiva, sometida, callada, obediente, homog&eacute;nea y disciplinada. Desde nuestra perspectiva en esta forma de entender el pasado no se atiende la diversidad en los intereses respecto a una tem&aacute;tica en particular y tampoco son relevantes el origen sociocultural de los alumnos. Creemos encontrar una de las respuestas del porqu&eacute; los estudiantes no cuestionan esta historia tan tediosa y desmotivadora para ellos, y es que justamente se ha generado en ellos esta actitud de sumisi&oacute;n, donde lo que prevalece es lo que el docente dice y no se discute. Este es uno de los elementos que deben ser superados por el sistema educativo. La ense&ntilde;anza de la historia debe plantearse como un proceso que se construye y que est&aacute; en constante revisi&oacute;n y para esto es fundamental comenzar a concienciar al docente de que sea, como sugiere Giroux<sup><a href="#notas">1</a></sup>,un intelectual cr&iacute;tico, comprometido, problematizador, y no un agente totalmente sumiso y cooptado por el sistema. Esta sumisi&oacute;n a la que hacemos referencia, no es individual ni siquiera deliberada, sino que es un fen&oacute;meno social que asume como propio el discurso del poder y que se va generando desde la educaci&oacute;n primaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos preguntamos si es posible que el profesor sea un intelectual cr&iacute;tico tal como est&aacute; estructurada hoy en d&iacute;a la formaci&oacute;n de los docentes de historia. Para tratar de comprender esta compleja situaci&oacute;n es importante detenernos en la realidad de los maestros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La situaci&oacute;n de los profesores de ense&ntilde;anza media</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recurrimos a algunas observaciones de Margarita Zorrilla<sup><a href="#notas">2</a></sup>,quien sostiene que es fundamental tener en cuenta las condiciones de trabajo y formaci&oacute;n de los docentes de secundaria, dado que los grupos que atienden, as&iacute; como la cantidad global de alumnos y de cursos que les son asignados para completar sus cargas laborales, son muy numerosos. Adem&aacute;s de las dificultades que tienen que enfrentar los profesores para atender una cantidad considerable de alumnos y de grupos, no cuentan con herramientas de conocimientos profesionales que les permitan atender a los adolescentes y tal vez por ello se refugian en actitudes autoritarias y represoras.<sup><a href="#notas">3</a></sup>Algunos elementos planteados por esta autora los hemos podido corroborar en las entrevistas realizadas a los maestros, quienes en algunos casos tienen hasta 16 cursos que atender.<sup><a href="#notas">4</a></sup>Pero nos preguntamos si simplemente un docente se refugia en un modelo de transmisi&oacute;n&#150;recepci&oacute;n porque tiene muchos alumnos o demaciadas horas de clase frente a grupo, o realmente el problema es mucho m&aacute;s profundo y estructural que eso, es decir, hay toda una concepci&oacute;n te&oacute;rica, ideol&oacute;gica y de actitud detr&aacute;s de este planteamiento que debe tenerse en cuenta con el objetivo de abrir esta tem&aacute;tica a la discusi&oacute;n y al an&aacute;lisis.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto a la relaci&oacute;n entre la pr&aacute;ctica profesional y la innovaci&oacute;n educativa, s&iacute; se presentan dificultades para los maestros en utilizar los resultados de dicha innovaci&oacute;n con el fin de mejorar su pr&aacute;ctica. Consideramos que esto est&aacute; totalmente relacionado con el tipo de formaci&oacute;n que reciben los profesores en las escuelas normales. En relaci&oacute;n con este tema nos parece importante mencionar algunos datos arrojados por el reporte anual <i>Contra la Pared. El Estado de la Educaci&oacute;n en M&eacute;xico 2009, </i>realizado por Mexicanos Primero. Dicho reporte se asume como un informe paralelo, a partir del cual se analizan y contrastan versiones oficiales. Desarrolla en su cap&iacute;tulo tercero <i>El Primer Concurso Nacional P&uacute;blico de Oposici&oacute;n para el Otorgamiento de Plazas Docentes (Ciclo 2008&#150;2009), </i>y sus resultados son impactantes. Sostiene que en el caso mexicano, la pol&iacute;tica posrevolucionaria cre&oacute; el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educaci&oacute;n (SNTE) con la finalidad de asegurar buenas condiciones de trabajo para el docente. Pero dicho sindicato se fue transformando en una instituci&oacute;n poderosa que pod&iacute;a, por ley jur&iacute;dico&#150;laboral, controlar el 50% de las plazas de nueva creaci&oacute;n, lo que signific&oacute; que la entrada al servicio docente fuera sustentada en la afiliaci&oacute;n pol&iacute;tico&#150;sindical, el tr&aacute;fico de influencias, en el derecho de los jubilados a heredar sus plazas e incluso venderlas, dejando completamente fuera de la discusi&oacute;n el perfil y la capacidad acad&eacute;mica del docente, aspectos que deber&iacute;an ser los prioritarios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos interesa puntualizar el resultado del Concurso de Oposici&oacute;n Nacional P&uacute;blico para la obtenci&oacute;n de plazas en el &aacute;mbito estatal, ya que muestra la cr&iacute;tica situaci&oacute;n de los docentes del pa&iacute;s, coincidiendo con nuestras conclusiones sobre la preparaci&oacute;n o formaci&oacute;n de los profesores de ense&ntilde;anza media de Morelia. De los 73,992 docentes que presentaron el examen s&oacute;lo el 33%,es decir s&oacute;lo menos de 24,500 personas, aprobaron m&aacute;s del 70% de las respuestas, y esto, sostiene el reporte, gracias a la implementaci&oacute;n de la estandarizaci&oacute;n en la calificaci&oacute;n.<sup><a href="#notas">5</a></sup> Si solamente se contabilizaran aqu&eacute;llos que efectivamente respondieron correctamente el 70% de las respuestas, el porcentaje de aprobados se reduce al 10%, o sea unas 7,400 personas. En el caso de las plazas de nuevo ingreso, s&oacute;lo el 30% (16,662) de los docentes que se presentaron aprobaron. Es importante mencionar que de todos ellos, el 36% ha egresado de la licenciatura con promedio de nueve o superior, lo que cuestiona claramente la formaci&oacute;n que ofrecen las escuelas normales de donde provienen estos egresados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro elemento alarmante a tener en cuenta es que de los 19,261 docentes en ejercicio que presentaron el examen s&oacute;lo el 40% lo aprob&oacute;. De ese total solamente el 37% respondi&oacute; correctamente el 70% de las respuestas, el 63% restante lo acredit&oacute; con menos de ese porcentaje. Esto significa que 16,433 docentes en servicio no tienen los conocimientos que se consideran b&aacute;sicos para estar frente a un curso, y de ellos 4,918 alcanzaron definitivamente una plaza.<sup><a href="#notas">6</a></sup> Esto indica que casi 5,000 maestros que tienen asegurado su trabajo en la escuela secundaria, demostraron tener una preparaci&oacute;n insuficiente para desempe&ntilde;arse como docentes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien consideramos que el maestro no es el &uacute;nico responsable de esta situaci&oacute;n, sino que es producto de un sistema totalmente ineficiente, sostenemos que es importante comenzar a trabajar por tomar conciencia primero y para generar un cambio luego, de la importancia que tiene para la educaci&oacute;n en general y para la ense&ntilde;anza de la historia en particular, que los docentes tengan el conocimiento de la disciplina, as&iacute; como tambi&eacute;n de las &uacute;ltimas investigaciones pedag&oacute;gico&#150;did&aacute;cticas. Con raz&oacute;n Joan Pag&egrave;s plantea que nadie puede ense&ntilde;ar aquello que no sabe, pero que tambi&eacute;n son fundamentales otros elementos como la buena comunicaci&oacute;n, la empat&iacute;a y por supuesto el conocimiento espec&iacute;fico de la did&aacute;ctica.<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n Henry Girouxes muy cr&iacute;tico en relaci&oacute;n a las condiciones de trabajo de los docentes en general. El autor se refiere a la escuela p&uacute;blica de Estados Unidos, y si bien sus caracter&iacute;sticas difieren de la escuela p&uacute;blica de Morelia podemos utilizar su punto de vista para comparar con otros contextos, dado que algunas preocupaciones y problemas de la educaci&oacute;n son comunes al mundo occidental. Entre las principales est&aacute;n sus bajos salarios, la excesiva cantidad de horas frente a grupo, las pocas posibilidades de hacer un trabajo colectivo o en equipo, el tiempo para planear unidades did&aacute;cticas es escaso y las horas de trabajo en casa son excesivas. El autor plantea que no es posible que los docentes asuman el papel de intelectuales transformadores a menos que existan las condiciones adecuadas.<sup><a href="#notas">8</a></sup> Destaca que es necesaria una reforma escolar que vaya vinculada a amplias transformaciones sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, pero la condici&oacute;n previa a todo esto, es que los educadores comprendan la actual crisis ideol&oacute;gica que rodea a la ense&ntilde;anza p&uacute;blica. Es necesario generar un cambio no s&oacute;lo en torno a la cuesti&oacute;n de qu&eacute; ense&ntilde;ar y c&oacute;mo ense&ntilde;arlo, sino tambi&eacute;n en torno a las condiciones materiales que permiten y restringen la labor pedag&oacute;gica.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las primeras conclusiones a la que arribamos, a partir del trabajo con docentes y alumnos realizado en las escuelas secundarias de Morelia, es que efectivamente el conocimiento de los docentes de historia acerca de la disciplina que ense&ntilde;an es muy elemental y anquilosado, que existe un divorcio entre la pr&aacute;ctica docente y la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. Esto tiene que ver con el tipo de formaci&oacute;n que reciben los profesores en las escuelas normales. Por lo cual insistimos, aqu&iacute; est&aacute; una de las claves de cambio: una buena preparaci&oacute;n y formaci&oacute;n continua de los formadores. Es posible percibir que los docentes apenas realizan actualizaciones sobre cuestiones disciplinares y did&aacute;cticas. S&oacute;lo el 50% de los profesores que ense&ntilde;an historia en las escuelas secundarias de la ciudad de Morelia (69 maestros de acuerdo a datos extra&iacute;dos de los archivos de la SEP)<sup><a href="#notas">10</a></sup> se ha titulado. Tambi&eacute;n es importante tener en cuenta que hay un promedio de 5 profesores de historia por escuela, lo que indica que su carga horaria es completa en la mayor&iacute;a de los casos (42 horas a la semana). Esto sumado a que el 62% de los profesores de las escuelas secundarias generales de Morelia tienen entre 50 y 70 a&ntilde;os nos puede dar un indicio acerca del trabajo frente a los alumnos. Tambi&eacute;n es muy significativo que de los 69 maestros, s&oacute;lo uno posee una maestr&iacute;a, y esto redunda en la escasa preparaci&oacute;n de los docentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La situaci&oacute;n es realmente compleja en la ciudad, pero la cuesti&oacute;n es preguntarse cu&aacute;les son las posibilidades reales de comenzar a generar algunos cambios. Joan Pag&egrave;s plantea, como ya lo mencionamos, que la clave es la formaci&oacute;n de los profesores, ya que es fundamental que logren repensar su pr&aacute;ctica docente. Sus retos son desarrollar su propio pensamiento hist&oacute;rico; predisponer a sus alumnos frente al aprendizaje; tener conocimiento de su presente; dominar la epistemolog&iacute;a hist&oacute;rica; ser innovadores y creativos; adem&aacute;s de tener capacidad de comunicaci&oacute;n.<sup><a href="#notas">11</a></sup> Creemos que el docente tiene, en este punto, muchas posibilidades, ya que es &eacute;l quien est&aacute; con sus alumnos en el sal&oacute;n de clases y quien puede comenzar a abrir algunos caminos que se orienten hacia una mejor pr&aacute;ctica educativa. Es necesario comenzar a pensar que democracia no es s&oacute;lo una teor&iacute;a, sino que incluye el concepto de diversidad como un elemento enriquecedor ya que fortalece tanto a la escuela como a la comunidad yala sociedad en general.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Importancia que tiene la ense&ntilde;anza de la historia para los docentes</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Presentaremos a continuaci&oacute;n algunos resultados de nuestra investigaci&oacute;n que se&ntilde;alan el punto de vista de los profesores de las escuelas estudiadas y que nos pueden dar una idea m&aacute;s acabada a&uacute;n del trabajo de los docentes. <sup><a href="#notas">12</a></sup>Veamos lo que piensan los profesores sobre algunas tem&aacute;ticas relacionadas con la ense&ntilde;anza de la historia, como por ejemplo la trascendencia a recordar fechas y el ejercicio de la memorizaci&oacute;n en el aprendizaje. Se le pregunt&oacute; a los maestros: "&iquest;Es importante que los alumnos adquieran la habilidad de memorizar?" Y "&iquest;Es necesario que el alumno aprenda fechas?" Las respuestas fueron que s&iacute; en un 80% y en un 72% respectivamente. Y ante la pregunta "&iquest;Cree que la cronolog&iacute;a es un recurso vital para aprender la historia?", en un 90 % respondieron que s&iacute;, siempre.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es interesante el punto de vista de los maestros porque cuando se les pregunt&oacute;: "&iquest;Por qu&eacute; creen que a los alumnos no les gusta la historia?" (conclusi&oacute;n a la que llegamos luego de analizar las 500 encuestas escritas y las 50 entrevistas orales que hicimos a los estudiantes) la respuesta fue, en un 90%, porque tienen que memorizar muchos acontecimientos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces vamos concluyendo que el hecho de que los alumnos, a lo largo de las entrevistas, nos hayan planteado que la historia consiste en estudiar fechas y datos del pasado coincide perfectamente con lo que los docentes piensan acerca de la funci&oacute;n de la historia, es decir tanto para maestros como para alumnos, la historia estudia los acontecimientos del pasado y los datos que esto implica. Al analizar esta situaci&oacute;n viene a mi memoria la an&eacute;cdota que contara Marc Bloch en un viaje a Estocolmo que compartiera con Henri Pirenne. Ante tanto por visitar, Pirenne coment&oacute; "si yo fuera un anticuario s&oacute;lo me gustar&iacute;a ver las cosas viejas. Pero soy un historiador y por eso amo la vida".<sup><a href="#notas">13</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta concepci&oacute;n arcaica de la historia&#150;acontecimiento que tienen los maestros y transmiten a sus alumnos, se suma a esta necesidad de fomentar las ideas patri&oacute;ticas y nacionales y se hace evidente ante las respuestas que dieron los profesores a la si&#150;gu&iacute;ente pregunta: "&iquest;Cu&aacute;l es la utilidad de la historia patria para el alumno?". La respuesta fue, en un 90%, que conozca a los h&eacute;roes que lucharon por la Patria.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es urgente que los profesores que est&aacute;n a cargo del &aacute;rea de historia en las escuelas secundarias tomen conciencia de que est&aacute;n siendo c&oacute;mplices de transmitir una historia oficial que perpet&uacute;a el mantenimiento de un <i>statu quo </i>que les interesa sostener a quienes controlan el poder. Esa historia es la que suprime los episodios de resistencia y disentimiento que la historia oficial pretende silenciar. Deben comprender que ense&ntilde;ar a pensar cr&iacute;ticamente a sus alumnos es justamente hacerlos entrar en contradicci&oacute;n con esa l&oacute;gica oficial. Por otra parte, entendemos que &eacute;sta es una clara intenci&oacute;n de quienes dise&ntilde;an los planes de estudio tanto para formar maestros como para los alumnos de las escuelas secundarias. Y &eacute;ste es uno de los motivos por los que existe discrepancia entre la historia ense&ntilde;ada y la versi&oacute;n de los investigadores "acad&eacute;micos". Explica Carretero:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este primer enemigo de la historia actual (refiri&eacute;ndose a la historia de los acontecimientos) es un residuo del pasado, un fruto de la falta de preparaci&oacute;n cient&iacute;fica acompa&ntilde;ada de la falta de voluntad de actualizaci&oacute;n, de la ausencia de lecturas y de reflexi&oacute;n sobre la propia materia y la propia funci&oacute;n como docentes.<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante mencionar que la ense&ntilde;anza de la historia debe vincular a los estudiantes con los principios democr&aacute;ticos y de convivencia ciudadana, vincularlos con los problemas relativos a la diversidad cultural, a la violencia presente en la sociedad, a la comprensi&oacute;n de su realidad, a la participaci&oacute;n colectiva y a la asunci&oacute;n plena de su condici&oacute;n de sujetos pol&iacute;ticos, dispuestos a criticar y a participar de los compromisos ciudadanos. Se debe poner de relieve la cooperaci&oacute;n entre las personas y la preocupaci&oacute;n por el bien com&uacute;n. Queda claro, a partir de nuestra investigaci&oacute;n, que la ense&ntilde;anza de la historia en las instituciones educativas estudiadas, consiste en memorizar fechas y datos, y en una concepci&oacute;n de la historia que significa para el alumno un momento tedioso de su educaci&oacute;n. Si a esto le sumamos que, de acuerdo a nuestros resultados, no s&oacute;lo temas de actualidad sino temas socialmente importantes no son abordados, concluimos que no se est&aacute; preparando a los estudiantes para afrontar el mundo en el que les tocar&aacute; vivir.<sup><a href="#notas">15</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Continuemos analizando otros resultados de las encuestas que responden a la visi&oacute;n del profesor respecto de por qu&eacute; a los alumnos no les interesa aprender historia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los estudiantes, seg&uacute;n afirman los maestros, no aprenden historia porque: en un 60% les falta inter&eacute;s, en un 60% demuestran apat&iacute;a, en un 60 % dicen que es aburrida y en un 70% no ponen atenci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta pregunta, as&iacute; planteada, puede parecer capciosa dado que nosotros acordamos con el texto que escribe Sol&eacute;,<sup><a href="#notas">16</a></sup> con base en los principios constructivistas, donde sostiene que los alumnos siempre aprenden, tal vez no lo que se espera de ellos pero siempre aprenden. De todas maneras ninguno de los maestros pudo hacer esta observaci&oacute;n. Ser&iacute;a positivoque los profesores comenzaran a plantearse por qu&eacute; a sus alumnos les falta inter&eacute;s, son ap&aacute;ticos, est&aacute;n desmotivados o no ponen atenci&oacute;n. Adem&aacute;s de analizar los elementos del pensamiento formal implicados en el aprendizaje, as&iacute; como las diferentes capacidades y tiempos que poseen los alumnos en la construcci&oacute;n del mismo. Y tambi&eacute;n que por cuestiones relacionadas con su propia adolescencia simplemente no se sienten atra&iacute;dos por estas tem&aacute;ticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Las actividades de la clase planificadas por los profesores</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Analizaremos en este apartado las actividades de la clase planificadas por los docentes para profundizar en la concepci&oacute;n did&aacute;ctica en la que est&aacute;n inmersos los profesores y para poder seguir evaluando por qu&eacute; a los alumnos les resulta rutinaria y aburrida la clase de historia. Con respecto a las principales actividades planificadas por los maestros como parte de su pr&aacute;ctica docente n&oacute;tese que la exposici&oacute;n oral y los mapas conceptuales se utilizan en un 100%, los cuestionarios en un 80% y el dictado en un 70%. Y ante la pregunta: "&iquest;Cree que el uso de los siguientes m&eacute;todos did&aacute;cticos asegura el aprendizaje significativo?", las respuestas fueron: las visitas a museos, a zonas arqueol&oacute;gicas y los videos, s&iacute; en un 100%.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien ning&uacute;n recurso did&aacute;ctico asegura por s&iacute; mismo un aprendizaje significativo, sino que lo que debe ser activo es el proceso de aprendizaje, dado que <i>ense&ntilde;ar no significa aprender, </i>esta pr&aacute;ctica de los maestros nos dice que desde su punto de vista, estas herramientas generar&iacute;an ese aprendizaje significativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante analizarlas actividades m&aacute;s comunes realizadas en el aula, que van desde la exposici&oacute;n del docente, la lectura del libro de texto y la realizaci&oacute;n de res&uacute;menes del mismo hasta los cuestionarios gu&iacute;a. Dichas actividades representan un modelo basado en un aprendizaje repetitivo, sin significado para el alumno, que no encuentra anclajes previos, dado que el maestro no sabe qu&eacute; representaciones sociales tiene el alumno porque no los rastrea y desemboca en el olvido a corto plazo. Elementos caracter&iacute;sticos, entre otros, del modelo de transmisi&oacute;n&#150;recepci&oacute;n. Es importante mencionar que en los libros de texto utilizados en las clases de historia, que son los libros gratuitos que entrega la SEP, tampoco aparecen actividades de diagn&oacute;stico que intenten rastrear los saberes previos de los estudiantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos interesa puntualizar que el proceso activo por el cual los alumnos logran aprender, no puede separarse de la necesaria ayuda externa que representa el maestro, quien gu&iacute;a el proceso de aprendizaje y sin la cual es altamente improbable que el alumno aprenda de una manera significativa. S&oacute;lo hablamos de ayuda ya que la ense&ntilde;anza no puede sustituir a la actividad constructiva del alumno. La funci&oacute;n docente consiste en estar vinculado con el proceso de construcci&oacute;n de conocimientos por parte del estudiante. Carlos N&uacute;nez Hurtado define al rol del docente en el proceso educativo como el de "coordinador" y sostiene:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Coordinar es conducir al grupo el logro de los objetivos buscados. Todo proceso racional y debidamente planificado debe formular con claridad los objetivos que pretende alcanzar en general y en cada etapa del proceso. El coordinador es el responsable en cuanto dise&ntilde;ador del proceso, de conducir al grupo, mediante la reflexi&oacute;n, el an&aacute;lisis y la s&iacute;ntesis, al logro de los objetivos previstos.<sup><a href="#notas">17</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El uso del libro de texto en las clases de historia</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro elemento importante a debatir es el uso casi exclusivo del libro de texto como principal herramienta de la clase, que sigue alimentando el modelo de transmisi&oacute;n&#150;recepci&oacute;n al que hemos hecho referencia. Deteng&aacute;monos entonces en el libro de texto gratuito, que es utilizado en las tres instituciones en las que trabajamos. Su an&aacute;lisis ofrecer&aacute; un panorama m&aacute;s amplio e ilustrativo de lo que ocurre en el sal&oacute;n de clases.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace cincuenta a&ntilde;os se estableci&oacute; por decreto que el Estado Mexicano se encargar&iacute;a de producir y de distribuir los libros de texto gratuitos con cobertura nacional. La iniciativa ten&iacute;a la finalidad de que todos los alumnos del pa&iacute;s accedieran a un material de estudio. Pero seis d&eacute;cadas despu&eacute;s:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La escuela poco ha cambiado respecto a las implicaciones pedag&oacute;gicas del trabajo en el aula, las pr&aacute;cticas tradicionales a&uacute;n son valoradas como efectivas por muchos maestros, en este contexto el libro de texto es altamente valorado pues determina la ruta del aprendizaje, sustituye la contextualizaci&oacute;n del curr&iacute;culo escolar, en muchos casos evita la planificaci&oacute;n escolar, funge como gu&iacute;a pedag&oacute;gica y tambi&eacute;n sirve como material did&aacute;ctico &uacute;nico, sin considerar que existen otros recursos de apoyo en la escuela y fuera de ella.<sup><a href="#notas">18</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de texto que se utiliza en las escuelas p&uacute;blicas analizadas se corresponde, a partir de nuestra investigaci&oacute;n, con una ense&ntilde;anza centrada en modelos b&aacute;sicamente transmisivos y se fundamenta en contenidos principalmente conceptuales. Los testimonios de los alumnos<sup><a href="#notas">19</a></sup> destacaron que la principal actividad de la clase era leer el libro y hacer una s&iacute;ntesis de dicha lectura; pero a su vez cuando les ped&iacute;amos una cr&iacute;tica acerca del texto no ten&iacute;an mucho que decir, s&oacute;lo que estaba bien.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Giroux plantea que los libros de texto se caracterizan por sobrevaluar la armon&iacute;a social, el consenso pol&iacute;tico, hacen una escasa menci&oacute;n de la lucha social y del conflicto de clase; intensifican sentimientos nacionalistas y chauvinistas, excluyen la historia de los trabajadores, creando as&iacute; los "silencios significativos" que es necesario que sean descubiertos, tanto por maestros como por alumnos.<sup><a href="#notas">20</a></sup> Se silencian, de esta manera, las voces de los que est&aacute;n fuera de la cultura dominante. N&oacute;tese, que seg&uacute;n los gr&aacute;ficos resultantes de nuestras encuestas, temas relacionados con las mujeres, la infancia, o de actualidad como el narcotr&aacute;fico, el desempleo y las migraciones a Estados Unidos no est&aacute;n incluidos en las tem&aacute;ticas de estos libros y no son abordados por los maestros.<sup><a href="#notas">21</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que pudimos observar, el libro de texto utilizado transmite una versi&oacute;n hist&oacute;rica oficial y sus contenidos se utilizan para fomentar y forjar la identidad nacional. Seg&uacute;n Carretero la historia oficial a trav&eacute;s del libro de texto cumple tres funciones:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150; Proporcionar un instrumento cognitivo para concebir la naci&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150; Realzar la identidad grupal.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150; Fomentar la lealtad en sus ciudadanos.<sup><a href="#notas">22</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien esto es obvio para los investigadores, ya que la escuela p&uacute;blica cumple esa funci&oacute;n en todos los pa&iacute;ses del mundo, no lo es para los maestros. Es por esto que es fundamental que los profesores entiendan que la existencia de un libro de texto que refleje una historia oficial indica que hay otras historias que no est&aacute;n all&iacute; representadas, &eacute;stas son las que deben buscarse, las que el maestro debe ofrecerle a sus alumnos para as&iacute; poder contrastar puntos de vista, opiniones, versiones y comenzar a recorrer un verdadero camino de an&aacute;lisis y de cr&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es claro que, a partir de analizar los resultados de las encuestas y de las entrevistas, el libro de texto es una herramienta fundamental y casi exclusiva para los docentes quienes consideran, en un 90%, que &eacute;ste resulta interesante a los alumnos "porque est&aacute;n acostumbrados a &eacute;l".<sup><a href="#notas">23</a></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recordemos que un conocimiento significativo se produce cuando el alumno conecta lo nuevo que aprende con los conocimientos y experiencias que ya posee, y para que exista este aprendizaje es preciso que los materiales presentados sean potencialmente interesantes para el estudiante. Tan importante como esto es que la situaci&oacute;n de aprendizaje sea motivadora. Ausubel plantea que la motivaci&oacute;n es tanto un efecto como una causa del aprendizaje.<sup><a href="#notas">24</a></sup> Por lo tanto, es fundamental elevar al m&aacute;ximo la curiosidad de los estudiantes present&aacute;ndoles materiales que atraigan su atenci&oacute;n. Todo este proceso no se produce en nuestras instituciones dado que el principal material utilizado por el maestro es el libro de texto, por esto muchas otras posibilidades de lecturas y actividades interesantes o atractivas son desaprovechadas. Incluso el mismo libro de texto podr&iacute;a ser utilizado para generar cr&iacute;ticas sobre c&oacute;mo son abordados los temas. Pero que el docente se siga apegando a su uso exclusivo es, para nosotros, anacr&oacute;nico y cancela la posibilidad de acercar a los alumnos a textos m&aacute;s anal&iacute;ticos, m&aacute;s cr&iacute;ticos, que les pueden permitir despertar la curiosidad, el inter&eacute;s y el gusto no s&oacute;lo por la historia sino por la lectura en general. Los materiales curriculares tienen que ser diversos, y ser&aacute;n m&aacute;s o menos eficaces en cuanto permitan distintos grados de lectura y ofrezcan m&uacute;ltiples posibilidades de utilizaci&oacute;n. Deben adecuarse a las caracter&iacute;sticas y necesidades espec&iacute;ficas de cada contexto educativo y a las caracter&iacute;sticas individuales de los alumnos. Cuanto m&aacute;s diversos sean los materiales m&aacute;s f&aacute;cil ser&aacute; elaborar propuestas de trabajo singulares y adaptadas a cada realidad educativa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos parece importante mencionar el caso que presenta Michael Apple acerca de proponer actividades en las que la participaci&oacute;n de estudiantes, maestros y miembros de la comunidad sea la prioridad. Hace particular referencia a una actividad de una escuela de Wisconsin en 1990. Un grupo de estudiantes y su profesor se reunieron para crear un curr&iacute;culo a partir de las preguntas y preocupaciones que ten&iacute;an sobre s&iacute; mismos y sobre su realidad. Finalmente debatieron y planificaron los temas y las actividades relevantes que intentaron responder durante el curso.<sup><a href="#notas">25</a></sup> Una actividad muy sencilla, que nada tiene que ver con las rigideces del libro de texto y muy f&aacute;cil de llevar a cabo. Carlos N&uacute;&ntilde;ez Hurtado plantea:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se trata de que, ante una charla, un an&aacute;lisis de coyuntura de los expertos, el grupo discuta y reaccione; esto es s&oacute;lo un simulacro de participaci&oacute;n. Se trata de que el grupo, todos y cada uno de los participantes en el proceso educativo, generen sus an&aacute;lisis, produzcan sus conocimientos, cuestionen su propia concepci&oacute;n y pr&aacute;ctica, teoricen sobre ella etc. etc. Esto es posible solamente, con una pedagog&iacute;a de la plena participaci&oacute;n.<sup><a href="#notas">26</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me pregunto &iquest;por qu&eacute; no escuchamos las necesidades e intereses de los grupos y comenzamos a organizar actividades que tengan que ver con sus preocupaciones? De este modo, la historia ser&iacute;a mucho m&aacute;s estimulante para los alumnos porque se estar&iacute;a partiendo de sus intereses y necesidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra idea que parece interesante debatir es esta dualidad planteada entre historia anticuaria&#150;historia liberadora, es decir, el porqu&eacute; de la importancia de dejar finalmente atr&aacute;s esa <i>vieja historia </i>y plantearle a los estudiantes una disciplina m&aacute;s activa, m&aacute;s viva. Luis Gonz&aacute;lez plantea que: " los anecdotarios hist&oacute;ricos (son) un freno para la acci&oacute;n fecunda y creadora, un adormecedor, una especie de opio".<sup><a href="#notas">27</a></sup>Y como ya hemos mencionado, es la historia preferida por los gobiernos. Pero en lo que tenemos que insistir es que esa historia de h&eacute;roes pertenece al siglo XIX, &eacute;poca de formaci&oacute;n de naciones y nacionalidades y "nadie puso en duda en el siglo XIX lo provechoso de la historia de bronce. El acuerdo sobre su eficacia para promover la imitaci&oacute;n de las buenas obras fue un&aacute;nime".<sup><a href="#notas">28</a></sup> La historia cr&iacute;tica, esa a la que Luis Gonz&aacute;lez llama "aguafiestas", es una historia de liberaci&oacute;n y no de dominio, denuncia la opresi&oacute;n, los movimientos obreros reprimidos, los derechos humanos violados, las intervenciones de pa&iacute;ses for&aacute;neos, la corrupta actividad de los gobernantes. Y &eacute;ste debe ser el desaf&iacute;o de la ense&ntilde;anza de la historia. Es por esto necesario educar en la cr&iacute;tica, en el an&aacute;lisis, en la reflexi&oacute;n de este tipo de situaciones. Es lo que Carlos N&uacute;&ntilde;ez Hurtado define como educaci&oacute;n popular:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"un proceso continuo y sistem&aacute;tico que implica momentos de reflexi&oacute;n y estudio sobre la pr&aacute;ctica de grupo o de la organizaci&oacute;n; ... confrontaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica sistematizada, con elementos de interpretaci&oacute;n e informaci&oacute;n que permitan llevar dicha pr&aacute;ctica consciente, a nuevos niveles de comprensi&oacute;n".<sup><a href="#notas">29</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos son s&oacute;lo algunos de los tantos temas a debatir. No obstante, existen muchas m&aacute;s cuestiones educativas sobre las que debemos abrir el debate para comenzar a generar algunos cambios que se hacen inminentes para lograr una mejora del sistema educativo secundario.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La educaci&oacute;n en M&eacute;xico y el modelo social subyacente</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos parece importante plantearnos la pregunta &iquest;por qu&eacute; tipo de sociedad estamos apostando con una educaci&oacute;n de estas caracter&iacute;sticas? dado que el hecho de intentar encontrar respuestas nos permitir&aacute; seguir pensando cr&iacute;ticamente y buscando propuestas alternativas. Con una educaci&oacute;n con las particularidades descritas estamos apostando por una sociedad en la que las relaciones de poder existentes est&aacute;n aseguradas y en la que la escuela es parte del aparato ideol&oacute;gico del Estado, cuya funci&oacute;n es mantener y reproducir el <i>statu quo. </i>Giroux define a las escuelas como "m&aacute;quinas administrativas que funcionan para reproducir intereses de dominaci&oacute;n y desigualdad".<sup><a href="#notas">30</a></sup> Este tipo de educaci&oacute;n que est&aacute; en marcha desempe&ntilde;a un papel fundamental en la conservaci&oacute;n de la sociedad existente y en la conformidad social. Y los estudiantes son transformados en sujetos pasivos que reciben un conocimiento prefijado con la finalidad de que acepten valores y normas establecidas por la sociedad dominante. Siguen las reglas, no hacen preguntas, no cuestionan, no generan conflictos. Aceptan el orden establecido tal cual como les es presentado. Estas caracter&iacute;sticas, para nosotros, opresivas del sistema educativo son las que tienen que comenzar a modificarse. La educaci&oacute;n debe ser liberadora. Es por esto que planteamos la urgencia y la necesidad de acercarse al conocimiento cr&iacute;ticamente, como un elemento de cambio social. Como observa Giroux: "Al se&ntilde;alar a las escuelas como lugares culturales que contienen valores, historias y pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas conflictivas, se hace posible investigar de qu&eacute; manera las escuelas pueden ser analizadas como una expresi&oacute;n de la organizaci&oacute;n m&aacute;s amplia de la sociedad".<sup><a href="#notas">31</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sistema educativo debe incluir las nociones de cr&iacute;tica y de conflicto como eje del proceso de ense&ntilde;anza&#150;aprendizaje, con la finalidad de desarrollar pr&aacute;cticas alternativas y transformadoras. La ense&ntilde;anza de la historia debe enfrentar nuevos desaf&iacute;os. No es posible que los estudiantes sigan planteando que el marco de la historia se limita al pasado, que esa es su &uacute;nica funci&oacute;n. La ense&ntilde;anza de la historia debe ayudar a formar ciudadanos que piensen por s&iacute; mismos, que desarrollen actitudes de solidaridad frente al dolor de las otras personas, frente a la discriminaci&oacute;n, frente a la violencia. No es posible seguir formando personas indiferentes a lo que sucede en la sociedad en la que viven.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No podemos dejar el mundo tal como es, sin cuestionar profundamente el sistema que lo sustenta. Es necesario generar conciencia social de los verdaderos conflictos que vivimos como sociedad y que el alumno tome conciencia de su realidad y trate de transformarla. C&oacute;mo es posible mantenernos indiferentes ante los siguientes datos arrojados por la revista <i>Este Pa&iacute;s:</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La poblaci&oacute;n mexicana sin educaci&oacute;n b&aacute;sica, de 15 a&ntilde;os o m&aacute;s, es de 33.4 millones de personas: 5.9 millones son analfabetos, 10.1 millones tienen primaria incompleta y 17.4 millones no completaron la secundaria. (....). La poblaci&oacute;n nacional no se entera de las implicaciones de este derecho incumplido, y consecuentemente tampoco se preocupa por ello, a pesar de que, por sus dimensiones, la realidad no puede calificarse m&aacute;s que de seria, grave, incluso escandalosa.<sup><a href="#notas">32</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Retos de la ense&ntilde;anza de la historia</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Los alumnos tienen que salir sonriendo de las clases" plantea el Dr. Pag&egrave;s<sup><a href="#notas">33</a></sup>. Vaya desaf&iacute;o. Muchos pensar&iacute;an que es una utop&iacute;a, pero las utop&iacute;as son necesarias ya que son metas que pueden orientarnos a hacer, pedag&oacute;gicamente, algo innovador.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo de este trabajo hemos mencionado diferentes desafios que la ense&ntilde;anza de la historia debe plantearse. En este apartado puntualizaremos algunos de los retos, para nosotros, fundamentales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es prioritario reivindicar la profesi&oacute;n docente. Para esto su formaci&oacute;n debe estar nutrida por un curr&iacute;culo cr&iacute;tico, que supere este curr&iacute;culo obsoleto de las escuelas normales que sigue adoctrinando desde la perspectiva nacionalista y excluyente. Un curr&iacute;culo cr&iacute;tico debe plantear el conocimiento como una construcci&oacute;n social, que se centre en problemas sociales relevantes y que se contextualice hist&oacute;ricamente. Por lo tanto es fundamental la formaci&oacute;n inicial y continua de los profesores, fomentar su capacidad cr&iacute;tica y creativa, y la realizaci&oacute;n de trabajos cooperativos. Subscribimos plenamente a la siguiente opini&oacute;n:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para cambiar el estado de la educaci&oacute;n en M&eacute;xico se necesita concentrarse en los maestros, brindarles todo el apoyo, el reconocimiento y la exigencia posibles. Los maestros han de ser efectivos facilitadores del aprendizaje y para ello requieren dominar los campos de conocimiento que les corresponden, aplicar las mejores pr&aacute;cticas pedag&oacute;gicas en el aula, emplear los recursos did&aacute;cticos m&aacute;s adecuados y aprovechar las oportunidades del entorno; personas que sepan integrar y conducir a sus grupos; puedan mitigar las carencias, prevenir los rezagos y potenciar los talentos de sus alumnos.<sup><a href="#notas">34</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo esto para que tambi&eacute;n puedan hacer un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de su propia pr&aacute;ctica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, el Dr. Pag&egrave;s plantea que la investigaci&oacute;n en did&aacute;ctica de la historia ya ha arrojado resultados que deben tenerse en cuenta. Se aprende mejor cuando:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150; Los alumnos son activos frente al aprendizaje, en lugar de pasivos.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150; Son creativos, en lugar de receptivos.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150; Se les propone realizar juicios cr&iacute;ticos, en lugar de factuales.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150; Los contenidos se les presentan a los alumnos como problemas de hombres y mujeres del presente, del pasado y del futuro.<sup><a href="#notas">35</a></sup></font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n es claro que la cantidad de contenidos que se pretenden ense&ntilde;ar exceden las posibilidades reales de hacer una estudio profundo de los mismos. Por lo tanto, otro cambio necesario ser&iacute;a seleccionar entre tantos contenidos aqu&eacute;llos que sean ejes vertebradores a partir de los cuales se pueda pensar y reflexionar hist&oacute;ricamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro de los desaf&iacute;os primordiales es que el profesor utilice procedimientos para que el alumno logre pensar hist&oacute;ricamente. &iquest;Qu&eacute; significa pensar hist&oacute;ricamente? Significar los procesos del pasado en el presente del estudiante, que &eacute;ste pueda encontrarle sentido a los problemas del mundo actual. Por supuesto que es un proceso complejo, pero ayudar&iacute;a a los estudiantes a "pensarse" en la historia, a sentir que son parte de ella. Por esto es fundamental incluir en el curr&iacute;culo temas de la realidad actual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ense&ntilde;anza de la historia tiene que tener la finalidad de educar para la ciudadan&iacute;a y generar en los estudiantes h&aacute;bitos de pensamiento democr&aacute;tico, que invite a la toma de la palabra, al ejercicio del di&aacute;logo, a la defensa fundada de las propias posiciones. Plantea la investigaci&oacute;n del <i>Reporte Contra la Pared. Estado de la Educaci&oacute;n en M&eacute;xico 2009:</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y en M&eacute;xico no hay una reacci&oacute;n suficientemente vigorosa de parte de los ciudadanos justamente por la baja calidad y limitado alcance de la educaci&oacute;n: estamos tan mal educados que no captamos lo importante y urgente que es sacudirnos cuanto antes de estas limitaciones; estamos tan mal educados que no sabemos lo importante que es la educaci&oacute;n.<sup><a href="#notas">36</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuestra investigaci&oacute;n, por desgracia, confirma la validez de estas palabras.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>Henry Giroux, <i>La escuela y la lucha por la ciudadan&iacute;a, </i>M&eacute;xico, Siglo XXI, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062151&pid=S0188-2872201100020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Margarita Zorrilla, "La educaci&oacute;n secundaria en M&eacute;xico: al filo de su reforma", <i>REICE &#150;Revista Electr&oacute;nica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educaci&oacute;n., </i>vol. 2, N&deg; <i>1, </i>2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062153&pid=S0188-2872201100020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> <i>Ib&iacute;d.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4 </sup>Las entrevistas y las encuestas realizadas tanto a maestros como a estudiantes est&aacute;n disponibles en el Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5 </sup>"El sustentante deber&aacute; alcanzar un puntaje estandarizado m&iacute;nimo equivalente a 70% con respecto al puntaje m&aacute;s alto obtenido en cada entidad para cada tipo de examen". Esta cl&aacute;usula permiti&oacute; que reci&eacute;n egresados o docentes en servicio sin las competencias m&iacute;nimas tuvieran la posibilidad de ingresar o alcanzar su definitividad en el servicio docente. Por ejemplo, en el estado de Chihuahua un sustentante de nuevo ingreso acredit&oacute; el examen para la plaza de docente con tan s&oacute;lo 16 aciertos, es decir, en una escala de uno a diez su calificaci&oacute;n ser&iacute;a de dos; la acreditaci&oacute;n fue posible gracias a que fue el &uacute;nico concursante que particip&oacute; en dicha categor&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6 </sup>Reporte Anual <i>Contra la Pared. El Estado de la Educaci&oacute;n en M&eacute;xico 2009. </i>Elaborado por Mexicanos Primero, p. 126. (cf: <a href="http://www.mexicanosprimero.org/index.php" target="_blank">http://www.mexicanosprimero.org/index.php</a>), consultada en octubre de 2009.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Taller de Ense&ntilde;anza de la Historia impartido por Joan Pag&egrave;s el 17 y 18 de septiembre de 2009 en la UMSNH, Morelia, Michoac&aacute;n, M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Henry Giroux plantea que: "la categor&iacute;a intelectual transformador sugiere que los maestros empiecen por reconocer aquellas manifestaciones de sufrimiento que constituyen la memoria hist&oacute;rica, as&iacute; como las condiciones inmediatas de la opresi&oacute;n. La racionalidad pedag&oacute;gica que aqu&iacute; entra en funci&oacute;n es aquella que define a los educadores como portadores de una memoria peligrosa..." Henry Giroux, <i>op. Cit, </i>p. 159.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> <i>Ib&iacute;d, </i>pp.258&#150;259.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10 </sup>Archivo del personal de la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica de Michoac&aacute;n, abril 2008.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11 </sup>Conferencia del Dr. Joan Pag&egrave;s: "El desarrollo del pensamiento hist&oacute;rico como requisito para la formaci&oacute;n democr&aacute;tica de la ciudadan&iacute;a", impartida en la UMSNH, el 21 de septiembre de 2009.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12 </sup>Es importante mencionar que estos datos son el resultado de un trabajo en conjunto realizado con Gabriela Rubio Lepe para la tesis de Maestr&iacute;a en Ense&ntilde;anza de la Historia del Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la Universidad Michoacana. Para un an&aacute;lisis m&aacute;s detallado cons&uacute;ltese Gabriela Rubio Lepe, <i>Diagn&oacute;stico del proceso de ense&ntilde;anza de la Historia en las escuelas secundarias generales Morelia, ciclo escolar 2008&#150;2009, </i>febrero de 2010.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13 </sup>Marc Bloch, <i>Introducci&oacute;n a la historia, </i>M&eacute;xico, FCE, 2000, p. 47.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062165&pid=S0188-2872201100020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14 </sup>M. Carretero; J. Voss, <i>(comps), Aprender y pensar la historia, </i>Buenos Aires, Amorrort&uacute;, 2004, p. 38.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062167&pid=S0188-2872201100020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15 </sup>Para ver la investigaci&oacute;n completa consultar la tesis de Maestr&iacute;a de Silvana Casal "Diagn&oacute;stico del proceso de ense&ntilde;anza&#150;aprendizaje de la Historia en las escuelas secundarias generales de la ciudad de Morelia. Una aproximaci&oacute;n a los aprendizajes de los alumnos", febrero de 2010, disponible en la Biblioteca del IIH de la UMSNH, Morelia, Michoac&aacute;n.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Isabel Sol&eacute;, "Disponibilidad para el aprendizaje y sentido del aprendizaje", en C&eacute;sar Coll <i>et. al., El constructivismo en el aula, </i>Colecci&oacute;n biblioteca del aula, Barcelona, Gra&oacute;, 1993, pp. 26&#150;27.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062170&pid=S0188-2872201100020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17 </sup>Carlos N&uacute;nez Hurtado, <i>El rol del coordinador, promotor y/o educador. </i>Consultado en internet el 18 Mayo de 2011. <a href="http://www.google.com.mx/#sclient=psy&hl=es&source=hp&q=El+rol+del+coordinador%2C+promotor+y%2Fo+educador&aq=&aqi=&aql=%20&oq=&pbx=l&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.&fp=6bl4e2fe071d732" target="_blank">http://www.google.com.mx/#sclient=psy &amp; hl=es &amp; source=hp &amp; q=El+rol+del+coordinador%2C+promotor+y%2Fo+educador &amp; aq= &amp; aqi= &amp; aql= &amp; oq= &amp; pbx=l &amp; bav=on.2,or.r_gc.r_pw. &amp; fp=6bl4e2fe071d732</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062172&pid=S0188-2872201100020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> A. Saavedra Rosas, <i>50 a&ntilde;os de los libros gratuitos en M&eacute;xico: &iquest;la misma escuela?, Revista Educaci&oacute;n 2001, </i>M&eacute;xico, agosto de 2009, p.18.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Para ver los testimonios de los alumnos se puede acceder a: "Aprender Historia en la escuela secundaria: El caso de Morelia, Michoac&aacute;n (M&eacute;xico)", <i>Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa (RMIE), </i>N&deg; 48, vol. XVI., enero&#150;febrero&#150;marzo de 2011. <a href="http://www.comie.org.mx/vl/revista/portal.php?idm=es&sec=SC03&&sub=SBB&c%20riterio=ART48004">http://www.comie.org.mx/vl/revista/portal.php?idm=es &amp; sec=SC03 &amp; &amp; sub=SBB &amp; c riterio=ART48004</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062174&pid=S0188-2872201100020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> Henry Giroux, <i>Teor&iacute;a y resistencia en educaci&oacute;n, </i>M&eacute;xico, Siglo XXI. 1983, p. 99.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062175&pid=S0188-2872201100020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Ver: RMIE, <i>op. cit.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Voss Carretero, <i>op. cit., </i>p.156.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> Las negritas son nuestras.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24 </sup>D. Ausubel, <i>Adquisici&oacute;n y obtenci&oacute;n del conocimiento, </i>Barcelona, Paid&oacute;s, 2002, p. 234.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062180&pid=S0188-2872201100020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> Michel Apple, <i>op. cit.,p. </i>14.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup> Carlos N&uacute;nez Hurtado, <i>op. cit.</i></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> Luis Gonz&aacute;lez, "De la m&uacute;ltiple utilizaci&oacute;n de la historia", en Pereyra, C. <i>et. al, Historia &iquest;para qu&eacute;? </i>M&eacute;xico, Siglo XXI Editores, 1980, p. 59.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062184&pid=S0188-2872201100020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> <i>Ib&iacute;d., </i>p. 65.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup> Carlos N&uacute;&ntilde;ez Hurtado, <i>Educar para transformar, transformar para educar, </i>4a edici&oacute;n, IMDEC, Guadalajara, 1989, p. 55.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062187&pid=S0188-2872201100020000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> Henry Giroux, <i>Teor&iacute;a y resistencia en educaci&oacute;n, </i>M&eacute;xico, Siglo XXI, 1983, p. 24.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062189&pid=S0188-2872201100020000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31</sup> <i>Ib&iacute;d, </i>p. 62.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup> "Educaci&oacute;n de j&oacute;venes y adultos". Revista <i>Este Pa&iacute;s. </i>N&deg; 221, agosto de 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10062192&pid=S0188-2872201100020000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup> Taller de Ense&ntilde;anza de la Historia impartido por Joan Pag&egrave;s el 17 y 18 de septiembre de 2009 en la UMSNH, Morelia, Michoac&aacute;n, M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34 </sup>Reporte Contra la Pared, <i>op. cit., </i>p. 27.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35 </sup>Conferencia del Dr. Joan Pag&egrave;s: "El desarrollo del pensamiento hist&oacute;rico como requisito para la formaci&oacute;n democr&aacute;tica de la ciudadan&iacute;a", impartida en la UMSNH, el 21 de septiembre de 2009.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36 </sup>Reporte Contra la Pared, <i>op. cit, </i>p. 18.</font></p>      ]]></body><back>
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