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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>International Communication. A Reader</b></i></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Francisco Hern&aacute;ndez Lomel&iacute;<sup>1</sup></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Thussu, D. K. (Ed.). (2010).<i>International communication. A Reader. </i>Londres: Routledge.</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>1</i></sup><i> Universidad de Guadalajara, M&eacute;xico. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:franciscoh@csh.udg.mx">franciscoh@csh.udg.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los <i>readers</i> son materiales muy  populares en la tradici&oacute;n acad&eacute;mica anglosajona. Los estudiantes y profesores los consumen con fruici&oacute;n porque sus ventajas son m&uacute;ltiples. Son una selecci&oacute;n tem&aacute;tica de textos b&aacute;sicos, cl&aacute;sicos y contempor&aacute;neos sobre un tema en particular. Es algo m&aacute;s complejo que una antolog&iacute;a, porque el reader tiene un editor quien selecciona, ordena, comenta y presenta el material. Se asemeja m&aacute;s bien a un libro de texto por su car&aacute;cter did&aacute;ctico y puede ser le&iacute;do por interesados con m&iacute;nimos conocimientos sobre la materia seleccionada, de tal forma que su lectura garantiza una actualizaci&oacute;n sobre el debate alrededor de ese tema.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/comso/n16/a12f1.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El reader que aqu&iacute; se rese&ntilde;a nace de la necesidad de entender las consecuencias del r&aacute;pido crecimiento de las industrias culturales cuyos productos y servicios se consumen a escala planetaria y en tiempo real. El editor, Daya Kishan Thussu, profesor de comunicaci&oacute;n internacional de la Universidad de Westminster en Londres, se traz&oacute; como objetivo ofrecer a los estudiantes universitarios una selecci&oacute;n de lecturas cl&aacute;sicas, as&iacute; como contribuciones recientes que ayuden a formar una mirada cr&iacute;tica acerca de la comunicaci&oacute;n global. Para tal efecto <i>International communication. A Reader,</i> est&aacute; organizado en seis partes con un total de 27 contribuciones acad&eacute;micas, mismas que se rese&ntilde;ar&aacute;n m&aacute;s adelante.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera parte est&aacute; dedicada a la reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo se construy&oacute; la infraestructura que hace posible una comunicaci&oacute;n instant&aacute;nea y barata, indispensable para que las corporaciones transnacionales y los gobiernos operen en el mercado electr&oacute;nico global. Inicia este apartado con Joseph N. Pelton, estudioso que trabaj&oacute; en INTELSAT y la Nasa, y de acuerdo con Daya Thussu es el acad&eacute;mico m&aacute;s autorizado para escribir c&oacute;mo surgen y qui&eacute;nes operan los sat&eacute;lites de comunicaci&oacute;n. Sigue una contribuci&oacute;n de Manuel Castells sobre la interacci&oacute;n de la sociedad civil global, las redes de comunicaci&oacute;n y la gobernanza global en la conformaci&oacute;n de una nueva esfera p&uacute;blica. Propone acu&ntilde;ar el nuevo t&eacute;rmino de diplomacia de lo p&uacute;blico, &uacute;til para designar "la proyecci&oacute;n en la arena internacional de los valores e ideas de <i>lo p&uacute;blico"</i> (p. 45). Es un texto indispensable por su actualidad. Eli Noam reflexiona acerca de c&oacute;mo revertir las tres brechas digitales (estas son: conectividad en las telecomunicaciones, acceso a Internet y el <i>e&#45;commerce).</i> Marc Raboy analiza los temas que estuvieron en la agenda del <i>The World Summit on the Information Society</i> (WSIS) que se llev&oacute; a cabo en Ginebra en diciembre de 2003. Con un &eacute;nfasis especial en los puntos de gobernanza global y la participaci&oacute;n de la sociedad civil en el desarrollo de una pol&iacute;tica p&uacute;blica transnacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la Parte 2 hay interesantes puntos de vista sobre la modernidad y los medios de comunicaci&oacute;n. Con acierto, la primera lectura es de Daniel Lerner, quien propuso a finales de los a&ntilde;os sesenta del siglo pasado una teor&iacute;a de la comunicaci&oacute;n ligada al desarrollo y la modernidad. Como contraste a esta postura se incluye un trabajo de Raka Shome y Radha Hegde. Es una propuesta surgida desde el <i>Sur</i> y proponen abordar la comunicaci&oacute;n desde una perspectiva de los estudios poscoloniales. Complemento de este debate, Srinivas R. Melkote explora el cultivo y la pr&aacute;ctica de la comunicaci&oacute;n para el desarrollo en el llamado Tercer Mundo. Dan Schiller ofrece unas reflexiones sobre el capitalismo contempor&aacute;neo, donde las grandes corporaciones han conquistado enormes mercados y ahora su acumulaci&oacute;n es a escala planetaria, lo cual es posible materialmente por la revoluci&oacute;n en las telecomunicaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los sistemas de medios de comunicaci&oacute;n globales son abordados en la Parte 3. Las lecturas resaltan la tensi&oacute;n que existe entre el poder de los medios de comunicaci&oacute;n, principalmente de origen estadounidense, y el progresivo aumento de contenidos producidos en pa&iacute;ses que no pertenecen a los centros globales de producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de mercanc&iacute;as audiovisuales. Inicia esta secci&oacute;n Oliver Boyd&#45;Barrett con una versi&oacute;n reformulada sobre el imperialismo de los medios, cuya primera propuesta data de finales de los a&ntilde;os setenta. Con esp&iacute;ritu autocr&iacute;tico Boyd&#45;Barret reconoce que hubo fen&oacute;menos que no fueron contemplados en su primer diagn&oacute;stico, por ejemplo, la existencia de sistemas nacionales de medios que act&uacute;an con cierta autonom&iacute;a con respecto de fuerzas transnacionales, pero el autor insiste en que el &eacute;nfasis en el estudio de la propiedad, la estructura y la distribuci&oacute;n de contenidos por el sistema de medios de cualquier pa&iacute;s sigue siendo v&aacute;lida. La convergencia u homogeneizaci&oacute;n de los sistemas medi&aacute;ticos, no s&oacute;lo en el aspecto tecnol&oacute;gico sino en contenidos, programaci&oacute;n y gesti&oacute;n es analizado por Daniel Halliny Paolo Mancini. Por su parte, la naturaleza comercial del sistema global de medios de comunicaci&oacute;n es explicada a detalle con Robert McChesney; su colaboraci&oacute;n es una reelaboraci&oacute;n de sus argumentos anteriormente expuestos en su libro <i>Rich Media, Poor Democracy.</i> Cierran la Parte 3 dos lecturas complementarias que dan cuenta de la transformaci&oacute;n que ha sufrido el sistema mundial de medios de comunicaci&oacute;n. En la actualidad, &eacute;ste se caracteriza por ser multipolar, multimedia, multiling&uuml;e y multidireccional en lo que se refiere a los flujos de productos culturales. En su contribuci&oacute;n Daya Thussu propone clasificar los flujos en dos categor&iacute;as: los flujos dominantes, es decir, aquellos que provienen principalmente de Estados Unidos e intentan colocarse en las preferencias mundiales, y los flujos subalternos, que van de la periferia al centro de la producci&oacute;n global de contenidos, pero tambi&eacute;n en direcci&oacute;n Sur&#45;Sur. Jeremy Tunstall afirm&oacute; a finales de los a&ntilde;os setenta del siglo XX que los medios de comunicaci&oacute;n eran estadounidenses <i>(The Media are American,</i> t&iacute;tulo de su libro). M&aacute;s de 30 a&ntilde;os despu&eacute;s Tunstall da cuenta de que en los grandes mercados &#45;como en China, India e Indonesia&#45; los programas de televisi&oacute;n estadounidenses han sido desplazados de los horarios estelares, y que la mayor&iacute;a de lo que se exhibe es producido localmente y, a&uacute;n si se trata de un programa de origen extranjero, ha sido h&aacute;bilmente adaptado a la cultura y gustos locales. Este fen&oacute;meno llev&oacute; a Tunstall a publicar un libro en 2008 que lleva como t&iacute;tulo <i>The Media Were American.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Parte 4 titulada "Discursos Dominantes y Alternativos" abre con dos lecturas que son indispensables para entender la din&aacute;mica de la comunicaci&oacute;n internacional. La primera es de Herbert Schiller titulada "Not Yet the Post&#45;imperialist Era" publicada originalmente en 1991. Los argumentos aqu&iacute; esgrimidos explican c&oacute;mo las grandes corporaciones internacionales de origen estadounidense, en alianza con intereses pol&iacute;ticos y militares de Occidente, socavaron la autonom&iacute;a cultural de los pa&iacute;ses del Sur y generaron una dependencia tanto de hardware como de software en los sistemas de medios de los pa&iacute;ses subdesarrollados. La segunda lectura es de Joseph Straubhaary entabla un di&aacute;logo intenso con las premisas del imperialismo cultural, propone que la interacci&oacute;n entre lo global y lo local debe ser matizada y, para tal efecto, propone el concepto de "proximidad cultural". En esta l&iacute;nea de la econom&iacute;a pol&iacute;tica de la comunicaci&oacute;n se ajusta bien la contribuci&oacute;n de Lina Khatib al analizar los usos de Internet por grupos isl&aacute;micos como canal de expresi&oacute;n y defensa de sus m&uacute;ltiples identidades. La Parte 4 concluye con la propuesta de John Downing, quien se&ntilde;ala que a pesar de que el usuario es la parte m&aacute;s "activa" en el consumo e interpretaci&oacute;n de los contenidos medi&aacute;ticos, el estudio de las audiencias que consumen medios alternativos es un &aacute;rea que no ha sido suficientemente desarrollada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La relaci&oacute;n entre comunicaci&oacute;n y poder se aborda en la Parte 5. Inicia este bloque de lecturas Armand Mattelart, uno de los acad&eacute;micos m&aacute;s prestigiados en el estudio de esta relaci&oacute;n. En su art&iacute;culo sostiene que la ideolog&iacute;a persiste como elemento clave en la comunicaci&oacute;n mundializada. El papel que pueden asumir los medios de comunicaci&oacute;n como instrumentos de propaganda pol&iacute;tica es analizado por Harold Lasswell; cabe se&ntilde;alar que este art&iacute;culo fue publicado originalmente en 1927 y se reproduce en este reader como muestra de que el binomio comunicaci&oacute;n y poder, en sus dimensiones nacional e internacional, es un tema pionero y articulador de los que posteriormente se conoci&oacute; como Mass Communication Research. Se incluye una contribuci&oacute;n de Joseph Nye, conocido internacionalista que propuso el concepto de <i>"soft power'"</i> esto es "obtener de otros la respuesta que t&uacute; quieres". El soft power "copta en vez de coercionar". En la era de la informaci&oacute;n global, dice Nye, "el poder incluir&aacute; una dimensi&oacute;n <i>suave</i> de atracci&oacute;n as&iacute; como una dimensi&oacute;n <i>dura</i> de coerci&oacute;n. Y la habilidad para combinar el poder <i>duro</i> y <i>suave</i> se convertir&aacute; en un poder inteligente" (p. 342). En t&eacute;rminos de Nye el poder persuasivo de la comunicaci&oacute;n es un ejemplo t&iacute;pico de poder suave. En esta veta internacionalista se incluye un trabajo de Monroe Price en donde argumenta que los medios de comunicaci&oacute;n transnacionales han provocado una reconfiguraci&oacute;n de la soberan&iacute;a estatal, particularmente en los casos de Estados d&eacute;biles y en aquellos que han iniciado una transici&oacute;n pol&iacute;tica o econ&oacute;mica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Parte 6 explora la interacci&oacute;n de las culturas y la comunicaci&oacute;n internacional. C&oacute;mo las diferentes aproximaciones al estudio de la globalizaci&oacute;n consideran a la cultura, la etnicidad, el g&eacute;nero y las identidades. Para iniciar este ejercicio intelectual, el editor seleccion&oacute; un material publicado en 1993 y que forma parte del libro <i>The Export of Meaning: Cross&#45;cultural Reading of Dallas.</i> Los autores Elahu Katz y Tamar Leibes muestran c&oacute;mo el consumo de programas de televisi&oacute;n puede variar en contextos culturales diferenciados, y agregan que los textos medi&aacute;ticos pueden ser polis&eacute;micos en un proceso donde la audiencia es activa y que constantemente se encuentra en un proceso de negociaci&oacute;n de los significados. Arjun Appadurai colabora en el debate con su propuesta conceptual de los paisajes <i>(scapes),</i> que ayuda a describir la diversidad global contempor&aacute;nea. Estos paisajes ejercen una influencia cultural pero no por su interacci&oacute;n hegem&oacute;nica y sus efectos uniformadores, sino por sus disyunciones, sus diferencias, contradicciones y contra tendencias. El crecimiento de medios de comunicaci&oacute;n que buscan nichos &eacute;tnicos, por ejemplo medios que generan mensajes en castellano para audiencias de origen latino que viven en Estados Unidos, ha fomentado la creaci&oacute;n de un subcampo en los estudios de la comunicaci&oacute;n. C&oacute;mo las di&aacute;sporas distinguen lo nacional de lo internacional, es la pregunta que sostiene el art&iacute;culo de Karim H. Karim. El acad&eacute;mico japon&eacute;s Koichi Iwabuchi presenta su investigaci&oacute;n sobre la popularidad de los productos culturales nipones en el mercado cultural global, y c&oacute;mo en Jap&oacute;n las preferencias de las audiencias se inclinan por lo nacional y lo regional sobre lo global. Por su parte Marwan Kraidy apuesta por el t&eacute;rmino hibridaci&oacute;n. El papel de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n en la creaci&oacute;n de nuevos productos con caracter&iacute;sticas de hibridaci&oacute;n y globalizaci&oacute;n, as&iacute; como la cada vez mayor cultura de la participaci&oacute;n e interactividad en los medios, el tema de Mark Deuze y con el cual termina este apartado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El reader se completa con una secci&oacute;n de 15 documentos y reportes fundamentales creados por organizaciones multilaterales, as&iacute; como gobiernos, que han marcado el rumbo de las pr&aacute;cticas y pol&iacute;ticas de la comunicaci&oacute;n global. Por ejemplo las recomendaciones del <i>Informe Mac Bride, La Declaraci&oacute;n Universal de la Diversidad Cultural,</i> ambos documentos patrocinados por la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Educaci&oacute;n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El profesor Daya Thussu realiz&oacute; un trabajo encomiable en la selecci&oacute;n de los textos. Destaca el equilibrio en perspectivas de investigaci&oacute;n, la variedad geogr&aacute;fica, tanto el origen de los autores como de los lugares de referencia de las investigaciones. Varios de los textos aqu&iacute; seleccionados son casi de "culto", ahora tenemos no s&oacute;lo acceso a ellos, sino en convivencia con textos contempor&aacute;neos y en un di&aacute;logo permanente.</font></p>      ]]></body>
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