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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Euro Crisis: Causas y síntomas]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The Euro crisis is mainly a consequence of the international financial crisis of 2008. Thereby, the term Euro crisis is misleading as there is no currency crisis. First, the article shows some of the birth defects of the Euro. Second, it shows that the increase in public debt was caused by rescue measures for banks and anti-cyclical fiscal policy. Third, we argue that the Euro crisis is not just one crisis (a sovereign debt crisis) but it is a combination of several macroeconomic crises including a growth crisis, a labour market crisis, a public debt crisis, and a current account crisis.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La Euro Crisis. Causas y s&iacute;ntomas</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Christoph S. Weber*</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Friedrich&#45;Alexander Universitaet Erlangen&#45;Nuernberg, Instute of Economics. Direcci&oacute;n: Kochstra&szlig;e 4 (17), 91054 Erlangen, Germany.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:christoph.weber@fau.de">christoph.weber@fau.de</a></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recibido: 22 de noviembre de 2013.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Aprobado 10 de diciembre de 2014.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La crisis del euro es principalmente una consecuencia de la crisis financiera internacional de 2008. Pero el t&eacute;rmino "crisis del euro" es enga&ntilde;oso ya que no es una crisis de moneda. En primer lugar, el art&iacute;culo muestra algunos de los defectos originarios en las pol&iacute;ticas que dieron nacimiento al euro. En segundo lugar, muestra que el aumento de la deuda p&uacute;blica resulta de las medidas de rescate para los bancos y de la pol&iacute;tica fiscal antic&iacute;clica. En tercer lugar, se sostiene que la crisis del euro no consiste s&oacute;lo en una crisis (la crisis de la deuda p&uacute;blica), sino que se trata de una combinaci&oacute;n de varias crisis macroecon&oacute;micas que incluye una crisis de crecimiento, una crisis del mercado de trabajo, una crisis de la deuda p&uacute;blica y una crisis de la balanza de pagos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave: </b>la crisis del euro, crisis financiera internacional, crisis de la deuda p&uacute;blica, crisis del mercado de trabajo, crisis de la balanza de pagos.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n<a href="#ftn2" name="ftnref2" title="" id="ftnref2"><sup>1</sup></a></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el comienzo de la crisis <i>subprime</i> (cr&eacute;ditos hipotecarios) del 2006, pocos pensaban que esta tendr&iacute;a el potencial para arrastrar la econom&iacute;a a su peor recesi&oacute;n desde la posguerra, pero la situaci&oacute;n cambi&oacute; dr&aacute;sticamente cuando Lehman Brothers se declar&oacute; en quiebra en septiembre de 2008. Los Estados Unidos, Europa y otras regiones sufrieron un duro rev&eacute;s ya que muchos bancos hab&iacute;an invertido en valores respaldados por activos. La crisis econ&oacute;mica estadounidense se extendi&oacute; hacia Europa, lo que caus&oacute; la recesi&oacute;n en la Eurozona en 2009. Sin embargo, nadie pens&oacute; que la crisis <i>subprime</i> resultar&iacute;a en la crisis m&aacute;s severa de la Europa posguerra. En 2009, la crisis econ&oacute;mica en Europa se transform&oacute; en una crisis en s&iacute; misma, la llamada Euro crisis. La Euro crisis es principalmente econ&oacute;mica y pol&iacute;tica. Sin embargo, no es una crisis de la moneda en s&iacute;, por lo que llamarla Euro crisis resulta enga&ntilde;oso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este art&iacute;culo intenta descifrar las causas de la Euro crisis, que como ya se mencion&oacute;, dicha crisis es en gran medida el resultado de la crisis econ&oacute;mica del 2008. Es m&aacute;s, el art&iacute;culo muestra que de hecho no hay una crisis macroecon&oacute;mica en Europa sino varias. La crisis de la deuda Euro consiste en una crisis del crecimiento del PIB, una crisis del desempleo, una crisis de deuda p&uacute;blica y una crisis de la balanza de pagos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este art&iacute;culo est&aacute; estructurado de la siguiente manera: comienza con un resumen de la historia del euro y un marco te&oacute;rico sobre la uni&oacute;n monetaria. Enseguida presenta las causas de la Euro crisis, para seguir con los diferentes componentes de la Euro crisis y en la &uacute;ltima se presentan las conclusiones.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Historia del Euro</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Euro tiene dos precedentes principales. El primero fue la "serpiente monetaria", que fue creada en 1972/1973 por los pa&iacute;ses de la Comunidad Econ&oacute;mica Europea (CEE) como un nuevo sistema de tasa cambiario, dentro de ella las divisas se fijaron con un rango de &plusmn;2,25%, sin embargo, este sistema colaps&oacute;. El segundo antecesor fue el Sistema Monetario Europeo (SME), que fue creado en 1979 e introdujo una nueva moneda artificial, la llamada Unidad Monetaria Europea. El SME estaba integrado por 12 miembros pero fue objeto de ataques especulativos. Como consecuencia, el Reino Unido e Italia renunciaron al SME en 1992. Al mismo tiempo, Jacques Delors hizo p&uacute;blica su idea de una moneda com&uacute;n en Europa. Este plan fue finalmente establecido por el Tratado de Maastricht 1991/1992 que cambi&oacute; la Comunidad Europea (CE) sustancialmente. El tratado ten&iacute;a tres pilares.<a href="#ftn3" name="ftnref3" title="" id="ftnref3"><sup>2</sup></a> En primer lugar, el tratado inclu&iacute;a la CE, que a su vez estaba formada por cuatro partes que inclu&iacute;an a la Uni&oacute;n Econ&oacute;mica y Monetaria (UEM). La UEM fue establecida en tres etapas. La primera etapa fue el Mecanismo Europeo de Cambio (1990&#45;1994). En la segunda (1994&#45;1999), se les concedi&oacute; independencia (instrumental) a los bancos centrales y se fund&oacute; el Instituto Monetario Europeo (IME). El IME precedi&oacute; al Banco Central Europeo (BCE), que comenz&oacute; su labor en 1999. El BCE es parte del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), que ahora est&aacute; a cargo de la pol&iacute;tica monetaria en la Eurozona. El euro se introdujo a comienzos de 1999 s&oacute;lo como moneda electr&oacute;nica, mientras las personas continuaron utilizando sus monedas nacionales entre 1999 y 2002. A partir del 2002, el euro se convirti&oacute; en la &uacute;nica moneda de curso legal en la Eurozona. Cualquier pa&iacute;s que desee convertirse en miembro de la zona monetaria debe cumplir los criterios de Maastricht. Estos son: en primer lugar, el &iacute;ndice de inflaci&oacute;n no debe superar los 1.5 puntos porcentuales del promedio de los tres primeros pa&iacute;ses. Segundo, las tasas cambiarias deben permanecer dentro de las bandas de EMS durante dos a&ntilde;os. En tercer lugar, las tasas nominales de inter&eacute;s a largo plazo promedio no deben superar el de los tres pa&iacute;ses con mejores resultados en m&aacute;s de dos puntos porcentuales. Cuarto, y lo m&aacute;s importante, los d&eacute;ficits presupuestarios no deben ser superiores al 3% con respecto al PIB y la relaci&oacute;n deuda&#45;PIB no debe ser superior al 60%. Si bien los tres primeros criterios no fueron grandes obst&aacute;culos para la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, varias naciones tuvieron dificultades a la hora de cumplir el cuarto criterio. Sin embargo, los d&eacute;ficits presupuestarios se pueden reducir f&aacute;cilmente por medio de privatizaciones y otras medidas. Es as&iacute; que el eje central fue la deuda p&uacute;blica bruta. Eventualmente, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la CE lograron cumplir este requisito, con excepci&oacute;n de Italia, B&eacute;lgica y Grecia. Mientras que a Grecia no se le permiti&oacute; introducir el Euro en 1999, Italia y B&eacute;lgica s&iacute; pudieron hacerlo a pesar de no haber superado la prueba. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, se le permiti&oacute; a Grecia unirse, pese a que su deuda PIB estaba notoriamente por encima de 60% y de que sus estad&iacute;sticas eran falsas (como se supo en 2004). Esto pone de manifiesto una de las causas fundamentales de la Euro crisis. El marco legal, que seg&uacute;n los fundadores del Euro obligar&iacute;a a los pa&iacute;ses miembros a mantener rectitud fiscal result&oacute; no estar "grabado en piedra". De hecho, los pol&iacute;ticos pueden modificar las reglas del juego a voluntad. En los &uacute;ltimos 14 a&ntilde;os, varios pa&iacute;ses no han cumplido el criterio de d&eacute;ficit p&uacute;blico, y algunos no lo han hecho en varias ocasiones. Sin embargo, el procedimiento de d&eacute;ficit de Maastricht, que obliga a multar a los pa&iacute;ses en falta, no siempre se implementaba. En 2002 y 2003, Francia y Alemania registraron d&eacute;ficits demasiado altos, pero forzaron a sus socios de la Eurozona a olvidar el castigo. Esto debilit&oacute; fatalmente el marco legal del tratado de Maastricht, convirti&eacute;ndolo &nbsp;simplemente una serie de recomendaciones, no requisitos. El tratado tambi&eacute;n inclu&iacute;a una cl&aacute;usula de no corresponsabilidad financiera a trav&eacute;s de la cual los pa&iacute;ses miembros no ser&iacute;an responsables de las deudas de otros pa&iacute;ses. La idea que ten&iacute;an los fundadores de la Euro &#151;a saber, que los criterios ser&iacute;an un referente al que aspirar&iacute;an los pa&iacute;ses miembros y que la cl&aacute;usula de no corresponsabilidad financiera impedir&iacute;a la asunci&oacute;n de la deuda&#151; result&oacute; no ser m&aacute;s que teor&iacute;a.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Las &aacute;reas monetarias &oacute;ptimas y la Eurozona</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La moneda com&uacute;n fue principalmente un proyecto pol&iacute;tico, no uno econ&oacute;mico. Esto explica que se aceptaran a pa&iacute;ses cuya deuda p&uacute;blica era demasiado alta y que se estableciera el &aacute;rea monetaria como un todo. Existe amplia literatura respecto a la conveniencia de pertenecer a una zona monetaria. Seg&uacute;n el modelo de la trinidad imposible, cada pa&iacute;s debe elegir entre movilidad del capital, pol&iacute;tica monetaria aut&oacute;noma, y tasas cambiarias fijas ya que s&oacute;lo es posible lograr dos de esas tres caracter&iacute;sticas. En la Eurozona, los pa&iacute;ses tienen tasas cambiarias fijas en relaci&oacute;n a los dem&aacute;s pa&iacute;ses miembros y existe plena movilidad del capital. Por ende, los pa&iacute;ses de la UEM no pueden aplicar pol&iacute;ticas monetarias de manera aut&oacute;noma. &nbsp;Pero, &iquest;por qu&eacute; un pa&iacute;s deber&iacute;a renunciar voluntariamente a su derecho a una pol&iacute;tica monetaria aut&oacute;noma? La teor&iacute;a podr&iacute;a brindar una respuesta. Robert Mundell (1961) fue el primero en hablar de &aacute;reas monetarias &oacute;ptimas. La pregunta es siempre la misma: &iquest;c&oacute;mo pueden estas econom&iacute;as lidiar con choques asim&eacute;tricos? Los pa&iacute;ses con tasas cambiarias flexibles pueden revaluar sus monedas. Estas devaluaciones se traducen en una econom&iacute;a externa m&aacute;s competitiva. Sin embargo, en un &aacute;rea monetaria, no se puede utilizar este mecanismo ya que s&oacute;lo la moneda en su totalidad puede devaluarse frente a otras monedas. Aun as&iacute;, este mecanismo puede ser disparado por la movilidad laboral y de capitales. Si un pa&iacute;s miembro sufre un choque de demanda negativo, Espa&ntilde;a, por ejemplo, y otro se enfrenta a un choque de demanda positivo, por ejemplo Alemania, los rendimientos y los salarios disminuyen en Espa&ntilde;a y aumentan en Alemania. Estos desequilibrios pueden eliminarse si los trabajadores y el capital se mudan de Espa&ntilde;a a Alemania. Eventualmente esto llevar&iacute;a a un incremento de precios y salarios en Espa&ntilde;a y a una disminuci&oacute;n de los mismos en Alemania. Sin embargo, esto depende de que los capitales y los trabajadores puedan moverse libremente y que tanto inversores como empleadores est&eacute;n dispuestos a hacerlo. En teor&iacute;a, se logra satisfacer la primera condici&oacute;n a trav&eacute;s del UEM, que implica plena movilidad del capital y laboral. EL capital es de hecho m&oacute;vil, pero no es el caso de los trabajadores por varias razones. En primer lugar, el mudarse a otro pa&iacute;s es m&aacute;s costoso que transferir capitales entre centros financieros. Aun as&iacute;, el mayor obst&aacute;culo es el idioma. En los 18 pa&iacute;ses Euro, hay 16 idiomas diferentes. El ingl&eacute;s no es el idioma del trabajo universal, especialmente en el sector industrial. Es m&aacute;s, los t&iacute;tulos profesionales no se pueden transferir f&aacute;cilmente de un pa&iacute;s a otro. Mientras que en Italia las enfermeras deben estudiar en la universidad, en Alemania s&oacute;lo deben completar un curso de formaci&oacute;n. Y lo que es m&aacute;s importante a&uacute;n, la mayor&iacute;a de las personas simplemente no est&aacute;n dispuestas a mudarse de pa&iacute;s en pa&iacute;s, dejando de lado a familiares y amigos. Sin embargo, de acuerdo a McKinnon, (1963), un &aacute;rea monetaria podr&iacute;a aun as&iacute; serle &uacute;til a los pa&iacute;ses, ya que el factor de mayor importancia es la apertura, no la movilidad. Mientras m&aacute;s abierta sea una econom&iacute;a, menor es el grado determinaci&oacute;n que ejercen la oferta y la demanda interna sobre los precios. En econom&iacute;as muy abiertas, la revaluaci&oacute;n podr&iacute;a desencadenar en una situaci&oacute;n m&aacute;s grave, ya que los precios de las importaciones aumentan provocando una inflaci&oacute;n importada. Si los productos importados son un insumo importante para las exportaciones, los precios de estas &uacute;ltimas podr&iacute;an tambi&eacute;n aumentar. Por otra parte, los salarios nacionales podr&iacute;an aumentar a medida que los empleados demandan un margen de beneficio debido a una mayor inflaci&oacute;n interna. Ambos casos reducir&iacute;an la competitividad de los precios. De este modo, seg&uacute;n la interconexi&oacute;n de las econom&iacute;as nacionales tiene sentido o no el pertenecer a un &aacute;rea monetaria. El <a id="Cuadro1b" href="#Cuadro1a" name="Cuadro1b">cuadro 1</a> presenta evidencia sobre el papel del comercio intrarregional de las regiones seleccionadas.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Cuadro1a" href="#Cuadro1b" name="Cuadro1a"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9c1.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cuadros <a href="#Cuadro1a">1</a> y <a id="Cuadro2b" href="#Cuadro2a" name="Cuadro2b">2</a> muestran el porcentaje promedio intracomercial de las regiones seleccionadas. En primer lugar, se aprecia que el porcentaje intracomercial en la Eurozona no es tan alto a pesar de haber riesgo monetario. En el &Aacute;rea de Libre Comercio de las Am&eacute;ricas (ALCA), la proporci&oacute;n de las exportaciones intraregionales es mayor que en la Eurozona, a pesar del riesgo monetario. De todos modos, la principal fuerza impulsora parece ser la Uni&oacute;n Europea (UE) y no la Eurozona. Los valores de la UE&#45;27 son muy superiores a los de la Eurozona a pesar de que esta &uacute;ltima es m&aacute;s peque&ntilde;a. Por &uacute;ltimo, es evidente que el porcentaje promedio intracomercial en la Eurozona ha disminuido desde el 2003, aunque en la mayor&iacute;a de los casos se ha cumplido con el criterio McKinnon.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Cuadro2a" href="#Cuadro2b" name="Cuadro2a"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9c2.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kenen (1969) propone una tercera teor&iacute;a referida a las &aacute;reas monetarias. Seg&uacute;n este autor, los choques asim&eacute;tricos no son tan problem&aacute;ticos si los pa&iacute;ses est&aacute;n altamente especializados en la producci&oacute;n de varios bienes. Una econom&iacute;a m&aacute;s diversificada tiene tambi&eacute;n un sector exportador diversificado lo que significa que los choques asim&eacute;tricos afectan s&oacute;lo a un sector de la econom&iacute;a. Eventualmente, los choques se equilibrar&iacute;an entre s&iacute; haciendo que las tasas cambiarias fijas resulten &uacute;tiles a aquellos pa&iacute;ses que producen una variedad de productos. S&oacute;lo hay algunos estudios que analizan si esto se aplica a los pa&iacute;ses de la Eurozona. Baldwin y Wyplosz (2004) afirman que la diversificaci&oacute;n productiva es razonablemente alta en Europa, aunque hay una gran diferencia entre pa&iacute;ses.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si tenemos en cuenta estas consideraciones te&oacute;ricas, podr&iacute;a ponerse en duda el hecho de que la Eurozona sea un &aacute;rea monetaria &oacute;ptima. Sin bien existen otras &aacute;reas monetarias como los EEUU que tambi&eacute;n tienen condiciones que no son &oacute;ptimas de acuerdo al criterio ya mencionado, este pa&iacute;s posee sistemas de transferencia de dinero de las regiones pr&oacute;speras a las menos productivas. Este no es el caso de la Eurozona ya que cada pa&iacute;s conduce su propia pol&iacute;tica fiscal y econ&oacute;mica. Pero &iquest;por qu&eacute; pa&iacute;ses como Grecia desean convertirse en miembros de un &aacute;rea monetaria aun cuando conocen las posibles dificultades que esto acarrear&iacute;a? La raz&oacute;n principal posiblemente sea que estos pa&iacute;ses esperan que las tasas de inter&eacute;s para los deudores internos (incluyendo al gobierno) disminuyan una vez que pertenecen a la Eurozona.<a href="#ftn4" name="ftnref4" title="" id="ftnref4"><sup>3</sup></a> Esto fue exactamente lo que ocurri&oacute; despu&eacute;s de la introducci&oacute;n del Euro. Para resumir, el proyecto de una moneda com&uacute;n fue una idea pol&iacute;tica. Fueron los pol&iacute;ticos quienes decidieron crear el Euro y permitir que pa&iacute;ses que no cumpl&iacute;an con los requisitos fueran incluidos en el proyecto. Hay que tener en cuenta que la UEM por su propia naturaleza ya ten&iacute;a defectos, defectos que no causaron la crisis, pero que s&iacute; contribuyeron a magnificarla.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Causas de la Euro crisis</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la &uacute;ltima secci&oacute;n, hemos visto el marco institucional de la Eurozona. Ya se mencion&oacute; que algunos pa&iacute;ses no cumplieron con los criterios de Maastricht. Por lo tanto, se plantea la cuesti&oacute;n de si la crisis actual es una consecuencia del gasto p&uacute;blico excesivo. Aqu&iacute;, es ilustrativo observar la deuda y el d&eacute;ficit p&uacute;blicos. Los cuadros <a id="Cuadro3b" href="#Cuadro3a" name="Cuadro3b">3</a> y <a id="Cuadro4b" href="#Cuadro4a" name="Cuadro4b">4</a> muestran la deuda y el d&eacute;ficit p&uacute;blico de todos los estados miembros de la Eurozona.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Cuadro3a" href="#Cuadro3b" name="Cuadro3a"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9c3.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">    <br></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Cuadro4a" href="#Cuadro4b" name="Cuadro4a"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9c4.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los n&uacute;meros en negritas en los cuadros <a href="#Cuadro3a">3</a> y <a href="#Cuadro4a">4</a> indican incumplimientos de los criterios de Maastricht. Algunos aspectos son dignos de menci&oacute;n. Primero, el d&eacute;ficit p&uacute;blico de Grecia y Portugal estuvo por encima del objetivo durante todos los a&ntilde;os de membres&iacute;a a la Eurozona. Incluso pa&iacute;ses como Alemania no cumplieron con el criterio de d&eacute;ficit en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Por otro lado, pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a e Irlanda, que luego enfrentaron graves problemas, fueron "estudiantes ejemplares" en cuanto a d&eacute;ficit p&uacute;blico se refiere hasta el a&ntilde;o 2008, logrando incluso alcanzar excedentes presupuestarios en algunos a&ntilde;os. Sin embargo, Irlanda y Espa&ntilde;a podr&iacute;an haber alcanzado resultados mucho mejores ya que los ingresos fiscales eran altos debido a cr&eacute;dito y al auge inmobiliario (Lane, 2012). A partir del 2009, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses no cumplieron el criterio del 3%. Los datos sobre la deuda p&uacute;blica cuentan una historia similar, ya que Austria, B&eacute;lgica, Grecia e Italia nunca cumplieron con el requisito de la deuda. Alemania lo hizo s&oacute;lo en una ocasi&oacute;n en un a&ntilde;o. Espa&ntilde;a e Irlanda estuvieron de nuevo entre los pa&iacute;ses con mejores resultados e incluso lograron reducir su relaci&oacute;n deuda&#45;PIB hasta el a&ntilde;o 2008. La Eurozona en su conjunto logr&oacute; reducir el endeudamiento desde 1999 hasta el 2007 con respecto al PIB, pero la situaci&oacute;n cambi&oacute; rotundamente despu&eacute;s del 2008. La relaci&oacute;n deuda&#45;PIB se dispar&oacute; en todos los pa&iacute;ses de la Eurozona, hecho que se vincula con la crisis financiera que comenz&oacute; en 2008.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es as&iacute; que la causa principal de la actual crisis en Europa no fueron los errores cometidos durante la creaci&oacute;n de la Eurozona. No hubo crisis de la deuda p&uacute;blica en Europa hasta 2008. La Euro crisis es esencialmente el resultado de la crisis <i>subprime</i> que comenz&oacute; en 2007 en los EE.UU., y esto nos lleva inevitablemente a preguntarnos por qu&eacute; Europa se vio afectada de modo tan severo. Muchos bancos europeos invirtieron en <i>Asset Backed Securities</i> (ABS) (valores respaldados por activos). Despu&eacute;s del 2001, la pol&iacute;tica monetaria en Europa era relativamente expansiva,<a href="#ftn5" name="ftnref5" title="" id="ftnref5"><sup>4</sup></a> lo que llev&oacute; a los bancos e inversores a centrarse en inversiones alternativas dado que los bonos tradicionales no eran lucrativos debido a los bajos rendimientos. Los ABS parec&iacute;an ser una buena opci&oacute;n ya que consistentemente obten&iacute;an buenos &iacute;ndices y mayores rendimientos. Por lo tanto, los bancos podr&iacute;an financiarse a bajo costo en el BCE y comprar ABS de alto rendimiento. La otra causa de la participaci&oacute;n de Europa en el sector <i>subprime</i> a trav&eacute;s de los ABS fue el financiamiento del gran d&eacute;ficit en cuenta corriente de los EE.UU. Los d&eacute;ficits comerciales de Estados Unidos fueron financiados con la venta de ABS a los pa&iacute;ses con super&aacute;vit por cuenta corriente, especialmente a Alemania y los Pa&iacute;ses Bajos. Cuando la Fed aument&oacute; las tasas de inter&eacute;s desde 2006 a 2007, la burbuja inmobiliaria en los EE.UU. estall&oacute; y el valor de los ABS se desplom&oacute;. Esto desencaden&oacute; bajas masivas en el valor de los activos de los bancos, creando desconfianza entre bancos, y entre los ahorristas y los bancos. Como consecuencia, los ahorristas retiraron su dinero de los bancos, y estos &uacute;ltimos se mostraron reacios a prestarse dinero entre s&iacute;. Aun as&iacute;, la situaci&oacute;n era todav&iacute;a relativamente tranquila hasta que Lehman Brothers se fue a la quiebra. Esta insolvencia caus&oacute; un desplome de los mercados burs&aacute;tiles en todo el mundo, provocando nuevas amortizaciones y p&eacute;rdidas de los bancos, lo que a su vez desencaden&oacute; solvencia y problemas de liquidez para muchos de ellos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La diferencia entre la Europa continental y los pa&iacute;ses anglosajones es que en estos &uacute;ltimos, el sistema financiero est&aacute; orientado al mercado y no dominado por los bancos. En Europa, las compa&ntilde;&iacute;as y los individuos financian sus inversiones al pedir pr&eacute;stamos a sus propios bancos y retener las ganancias. Las peque&ntilde;as y medianas empresas rara vez emiten bonos corporativos para obtener liquidez. Por eso los bancos son esenciales para el funcionamiento de la verdadera econom&iacute;a. Es m&aacute;s, los bancos nacionales son relativamente grandes en comparaci&oacute;n con las econom&iacute;as dom&eacute;sticas.<a href="#ftn6" name="ftnref6" title="" id="ftnref6"><sup>5</sup></a> Varios balances totales de bancos representan m&aacute;s del 100% del PIB del pa&iacute;s en el que se encuentran<a href="#ftn7" name="ftnref7" title="" id="ftnref7"><sup>6</sup></a>, e incluso, los bancos europeos todav&iacute;a invierten principalmente en activos dom&eacute;sticos y en los bonos del gobierno, lo que crea dependencia mutua entre bancos y gobiernos. La solvencia de los bancos depende de la solvencia del pa&iacute;s donde se encuentra y viceversa y esta dependencia oblig&oacute; a los gobiernos europeos a salvar a los bancos. Muchos bancos fueron reestructurados o necesitaron capital y liquidez. La <a id="Figura1a" href="#Figura1b" name="Figura1a">figura 1</a> muestra la cantidad de medidas de rescate en la Eurozona.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Figura1b" href="#Figura1a" name="Figura1b"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f1.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal como lo ilustra la <a href="#Figura1b">figura 1</a>, las medidas de rescate consist&iacute;an en garant&iacute;as, medidas de alivio, medidas de recapitalizaci&oacute;n y medidas de liquidez. Las garant&iacute;as representan la mayor parte, alcanzando 320 mil millones de euros en 2008. Esta suma se duplic&oacute; en 2009, al igual que en 2010. Tambi&eacute;n resulta enriquecedor analizar las cifras de la reestructuraci&oacute;n bancaria entre 2008 y 2010. Italia (19) y Austria (17) fueron los pa&iacute;ses que reestructuraron la mayor cantidad de bancos durante esa &eacute;poca. Esta cifra es mucho menor que el n&uacute;mero de bancos reestructurados en los EE.UU. (53). Es a&uacute;n m&aacute;s interesante el hecho de que Espa&ntilde;a s&oacute;lo cerr&oacute; tres bancos.<a href="#ftn8" name="ftnref8" title="" id="ftnref8"><sup>7</sup></a> Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados por la crisis porque tambi&eacute;n sufri&oacute; el estallido de la burbuja de precios inmobiliarios. Por ende, se esperar&iacute;a que este pa&iacute;s reestructure m&aacute;s bancos, especialmente porque hay gran cantidad de cajas de ahorro en dificultades. Pero, &iquest;por qu&eacute; Espa&ntilde;a s&oacute;lo cerr&oacute; tres bancos? Existen b&aacute;sicamente dos razones. La primera es que los pol&iacute;ticos eran m&aacute;s que conscientes de los problemas del mercado inmobiliario y el cerrar m&aacute;s bancos hubiese puesto mayor presi&oacute;n en los precios debido a mayores tasas de embargo. Ellos tambi&eacute;n quer&iacute;an que los bancos continuaran prest&aacute;ndole dinero al sector privado para estabilizar la econom&iacute;a. La segunda raz&oacute;n tiene que ver con que el gobierno estaba al tanto de los costos fiscales masivos en los que una reestructuraci&oacute;n habr&iacute;a incurrido. Es por eso que dudaron a la hora de sanear el sector bancario. En retrospectiva, sabemos que demorar la crisis bancaria fue un grave error. Pa&iacute;ses como los EE.UU. que pudieron limpiar el desorden r&aacute;pidamente, se encuentran ahora en una situaci&oacute;n mucho mejor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, la causa principal de la actual crisis de deuda p&uacute;blica es la excesiva deuda privada, no la p&uacute;blica misma. Tanto bancos como individuos aumentaron los pr&eacute;stamos, pero el problema fue que estos cr&eacute;ditos no s&oacute;lo se utilizaron en inversiones para aumentar la productividad sino tambi&eacute;n para el consumo y la inversi&oacute;n en el sector inmobiliario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La <a id="Figura2a" href="#Figura2b" name="Figura2a">figura 2</a> muestra el desarrollo de la deuda privada en ciertos pa&iacute;ses de la Eurozona. Aparentemente la deuda privada estuvo atravesando una etapa de expansi&oacute;n hasta el comienzo de la crisis financiera. S&oacute;lo algunos pa&iacute;ses lograron mantener la deuda privada como porcentaje del PIB estable despu&eacute;s de que estallara la crisis. El gasto de los individuos, las empresas y los gobiernos de los pa&iacute;ses PIIGS fue financiado por los capitales excedentes (v&eacute;ase la secci&oacute;n "La crisis de balanza de pago"). Los pr&eacute;stamos se utilizaron para la compra de viviendas y en el pico del boom inmobiliario, la proporci&oacute;n de las inversiones de construcci&oacute;n con respecto al PIB fue del 22% en Irlanda y del 18% en Espa&ntilde;a (Neub&auml;umer 2011, p. 828). Espa&ntilde;a e Irlanda ten&iacute;an sus propias burbujas de precios inmobiliarios, burbujas que estallaron poco despu&eacute;s que lo hiciera la burbuja de las hipotecas <i>subprime</i>.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Figura2b" href="#Figura2a" name="Figura2b"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f2.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen la causa de todos los males yace en la crisis econ&oacute;mica. Previo al estallido de la crisis econ&oacute;mica, la Eurozona lograba hacerle frente a los problemas que datan de la &eacute;poca de la creaci&oacute;n del &aacute;rea monetaria. La Gran Recesi&oacute;n oblig&oacute; a los pa&iacute;ses a rescatar a los bancos y a las empresas, y a implementar una pol&iacute;tica fiscal expansiva para combatir la recesi&oacute;n.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Un esbozo de la Euro Crisis</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego de discutir las causas de la Euro crisis, la siguiente secci&oacute;n muestra que la actual crisis no presenta s&oacute;lo un s&iacute;ntoma (la deuda p&uacute;blica), sino una multiplicidad de ellos. Las cuatro grandes crisis son la crisis de crecimiento, la crisis del mercado laboral, la crisis de la deuda soberana y la crisis de balanza de pagos, que ser&aacute;n discutidas en este cap&iacute;tulo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>La crisis de crecimiento</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Eurozona no s&oacute;lo atraviesa una crisis de deuda p&uacute;blica, sino tambi&eacute;n una crisis de crecimiento. La crisis econ&oacute;mica provoc&oacute; recesi&oacute;n en toda la Eurozona en 2009 y todos los estados miembros se vieron afectados por esta crisis. La <a id="Figura3a" href="#Figura3b" name="Figura3a">figura 3</a> muestra las tasas de crecimiento del PIB real de algunos pa&iacute;ses al igual que el promedio de todos los pa&iacute;ses de la Eurozona, lo que demuestra que la Eurozona se vio afectada por una doble recesi&oacute;n, una caracter&iacute;stica t&iacute;pica de muchas crisis bancarias.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Figura3b" href="#Figura3a" name="Figura3b"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f3.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes que comenzara la crisis financiera, Alemania era "el enfermo de Europa", ya que las tasas de crecimiento estaban en su mayor&iacute;a muy por debajo de la media de la Eurozona. Sin embargo, el panorama cambi&oacute; dr&aacute;sticamente y actualmente, Alemania es el pilar de la estabilizaci&oacute;n de la econom&iacute;a de la Eurozona. Sin Alemania la Eurozona probablemente tambi&eacute;n habr&iacute;a continuado su recesi&oacute;n en 2010 y 2011. Mientras que Alemania se recuper&oacute; de la crisis financiera, otros pa&iacute;ses est&aacute;n todav&iacute;a atrapados en una recesi&oacute;n. Pero, &iquest;por qu&eacute; est&aacute; Europa tan dividida? Existen varias causas. La primera proviene de la teor&iacute;a keynesiana. Los pa&iacute;ses con problemas de deuda p&uacute;blica optaron por o se vieron obligados a adoptar medidas de austeridad. Como consecuencia, el gasto p&uacute;blico disminuy&oacute; y aumentaron los impuestos. En contradicci&oacute;n con el teorema de la equivalencia ricardiana, los recortes de gastos del gobierno se multiplicaron, ampliando y profundizando la recesi&oacute;n. La recesi&oacute;n oblig&oacute; a los gobiernos a adoptar nuevas medidas de austeridad, lo que s&oacute;lo empeor&oacute; la situaci&oacute;n. Al mismo tiempo, la pol&iacute;tica monetaria no fue efectiva, ya que los bancos no estaban dispuestos a extender el cr&eacute;dito a las empresas y a los inversores, que todav&iacute;a se tambaleaban. En segundo lugar, la inflaci&oacute;n y los aumentos salariales diferenciales ocasionaron diferentes avances en competitividad. Los pa&iacute;ses del sur con mayores tasas de inflaci&oacute;n perdieron competitividad en los precios en comparaci&oacute;n con los pa&iacute;ses del norte como Alemania, lo que caus&oacute; desequilibrios en cuenta corriente (v&eacute;ase la secci&oacute;n "La crisis de balanza de pago"). En tercer lugar, las econom&iacute;as de algunos pa&iacute;ses se enfrentan a problemas estructurales. Por ejemplo, Portugal fue una vez un pa&iacute;s productor de textiles, pero hoy en d&iacute;a la ropa barata se produce en Asia y la de alta calidad en pa&iacute;ses como Italia. Por lo tanto, algunas econom&iacute;as europeas carecen de un modelo comercial viable, lo cual acarrea mayores problemas, como son las distorsiones del mercado laboral que ser&aacute;n discutidas en la pr&oacute;xima secci&oacute;n.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>La crisis del mercado laboral</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La profunda recesi&oacute;n en Europa tambi&eacute;n tuvo un severo impacto en los mercados laborales. El aumento del desempleo es una caracter&iacute;stica t&iacute;pica de las crisis bancarias (v&eacute;ase, por ejemplo Reinhart y Rogoff, 2008), y fue lo que se dio en Europa. La <a href="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f4.jpg" target="_blank">figura 4</a> muestra las tasas de desempleo de algunos pa&iacute;ses y el promedio de los pa&iacute;ses miembros de la Eurozona.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Brada y Signorelli (2012), las diferencias en el comportamiento del mercado laboral despu&eacute;s de las recesiones pueden explicarse fundamentalmente por la calidad de las instituciones, la flexibilidad de los mercados laborales y los factores estructurales. Ya hemos visto algunas econom&iacute;as con problemas estructurales (Portugal). Para agregar otro ejemplo, en el pico de la burbuja inmobiliaria en Espa&ntilde;a aproximadamente uno de cada cuatro empleados trabajaba en el sector de la construcci&oacute;n. Todo este sector se encontraba bajo presi&oacute;n cuando la burbuja estall&oacute;. Una segunda explicaci&oacute;n proviene de la teor&iacute;a neocl&aacute;sica est&aacute;ndar, la que nos invita a mirar a los costes laborales unitarios de algunos pa&iacute;ses de la Eurozona (<a id="Figura5a" href="#Figura5b" name="Figura5a">figura 5</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Figura5b" href="#Figura5a" name="Figura5b"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f5.jpg"></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La <a href="#Figura5b">figura 5</a> muestra los costes laborales unitarios bas&aacute;ndose en un &iacute;ndice. Los costes laborales unitarios de Espa&ntilde;a y Portugal se incrementaron durante todo el per&iacute;odo mientras que en Italia, estos costes subieron hasta el a&ntilde;o 2009. Por otro lado, en Alemania, los costes laborales unitarios aumentaron hasta 1996 y luego disminuyeron ligeramente. El caso de Irlanda es el m&aacute;s impresionante, ya que sus costes laborales unitarios bajaron constantemente. Pero, &iquest;c&oacute;mo se puede explicar el aumento de los costes laborales en Espa&ntilde;a y Portugal? Los costes laborales unitarios se mantienen constantes si los salarios nominales aumentan s&oacute;lo en la suma de la inflaci&oacute;n y de las ganancias de la productividad. Entonces, &iquest;por qu&eacute; estos pa&iacute;ses no lograron ganancias de la productividad? Los salarios nominales aumentaron mucho m&aacute;s, elevando los costes laborales unitarios. Adem&aacute;s, la demanda laboral se increment&oacute; como resultado del aumento de la demanda agregada. Sin embargo, dado que las importaciones de capital se utilizan principalmente para el consumo, no para la inversi&oacute;n, la productividad s&oacute;lo aument&oacute; modestamente. En consecuencia, estos pa&iacute;ses perdieron competitividad. Cabe destacar que la cifra no dice nada acerca de las diferencias absolutas de los costes laborales unitarios entre los pa&iacute;ses. Los costes laborales unitarios en Alemania est&aacute;n muy por encima de los de pa&iacute;ses como Grecia. Sin embargo, no s&oacute;lo importan los costos. Una de las ventajas competitivas de Alemania es que produce productos de gran calidad (como sus productos de ingenier&iacute;a). En estos sectores, los precios no representan un factor decisivo, la calidad del producto y la atenci&oacute;n al cliente son m&aacute;s importantes (Schr&ouml;der, 2011). Esto explica porqu&eacute; Alemania tiene un buen desempe&ntilde;o a pesar de que los salarios reales son relativamente altos. La negociaci&oacute;n salarial podr&iacute;a dar una explicaci&oacute;n de las diferentes tendencias salariales. Seg&uacute;n Calmorfs y Driffill (1988), los salarios reales y el desempleo son bajos si la negociaci&oacute;n salarial ocurre de manera descentralizada o centralizada. Aquellos pa&iacute;ses en donde los salarios se negocian por sectores, suelen tener en promedio, &iacute;ndices mayores de desempleo debido a salarios reales m&aacute;s altos. La densidad sindical, que podr&iacute;a ser utilizada como un sustituto de la centralizaci&oacute;n de la negociaci&oacute;n salarial, es alta en Finlandia, mientras que se encuentra ligeramente por encima de la media de la OCDE en Alemania, Portugal y los Pa&iacute;ses Bajos y es superior a la media en Espa&ntilde;a. Grecia, Italia e Irlanda son pa&iacute;ses con densidad sindical intermedia.<a href="#ftn9" name="ftnref9" title="" id="ftnref9"><sup>8</sup></a> Sin embargo, el rigor de la protecci&oacute;n del empleo podr&iacute;a ser otro factor. De acuerdo con datos de la OCDE, este es uno de los factores m&aacute;s altos en Portugal y en Alemania tambi&eacute;n es bastante alto. Lo que demuestra que estos datos por s&iacute; solos no pueden explicar los diferentes desarrollos del mercado laboral. Sin embargo, la protecci&oacute;n del despido junto con los salarios m&iacute;nimos son dos factores principales para las tasas de desempleo juvenil en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a. Por &uacute;ltimo, las instituciones del mercado laboral desempe&ntilde;an un papel importante en la explicaci&oacute;n de las diferencias de desempleo. De acuerdo con el modelo de Diamond, Mortensen y Pissarides, hay fricciones de b&uacute;squeda en los mercados laborales. Es as&iacute; que existen vacantes y desempleo simult&aacute;neamente. La curva de Beveridge (<a id="Figura6a" href="#Figura6b" name="Figura6a">figura 6</a>) ilustra la relaci&oacute;n entre la oferta de empleo (v) y las tasas de desempleo (u). El estado actual depende de la curva de Beveridge y la tensi&oacute;n del mercado laboral &#920; que a su vez var&iacute;a seg&uacute;n la demanda de trabajo y la capacidad de negociaci&oacute;n de los empleados (curva de salarios).</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Figura6b" href="#Figura6a" name="Figura6b"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f6.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los descensos simult&aacute;neos en la vacante y la tasa de desempleo requieren una mejora en el proceso de correspondencia. Este proceso puede mejorar si los desajustes regionales y de cualificaci&oacute;n disminuyen, es decir, si la brecha es menor o el proceso de correspondencia es adecuado. As&iacute;, el "milagro" del mercado laboral alem&aacute;n puede explicarse por varios factores. Entre ellos,&nbsp; la agencia Nacional de Empleo de Alemania fue reformada en mayo de 2003. Uno de los resultados fue la mejora del proceso de correspondencia. La misma reforma tambi&eacute;n hab&iacute;a tenido la intenci&oacute;n de obligar a los desempleados a aceptar empleos de bajos salarios en caso de necesidad. Por lo tanto, el per&iacute;odo de las prestaciones por desempleo se redujo dr&aacute;sticamente. La flexibilidad del mercado laboral se increment&oacute; al permitir el empleo temporal y horarios de trabajo flexibles (en este caso las cuentas del tiempo de trabajo) (M&ouml;ller, 2012). Estas reformas en conjunto causaron una notable mejora de la situaci&oacute;n en el mercado laboral alem&aacute;n. Por &uacute;ltimo, la curva de Beveridge fue tamizada hacia el interior y el desempleo estructural se redujo.<a href="#ftn10" name="ftnref10" title="" id="ftnref10"><sup>9</sup></a> As&iacute;, el foco de las reformas del mercado de trabajo en otros pa&iacute;ses debe centrarse claramente en la mejora del proceso de correspondencia. Y m&aacute;s importante a&uacute;n, los desajustes regionales y de cualificaci&oacute;n tienen que reducirse por medio de una pol&iacute;tica activa del mercado laboral.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>La crisis de deuda p&uacute;blica</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La crisis de deuda p&uacute;blica es a veces considerada como el problema principal en Europa, y es tambi&eacute;n usada como sin&oacute;nimo de Euro crisis. Algunos de estos aspectos ya han sido cubiertos en la secci&oacute;n "Causas de la Euro crisis". En algunos casos, la deuda p&uacute;blica ya era alta antes de que los pa&iacute;ses introdujeran el euro, mientras que en otros se increment&oacute; como resultado de la crisis financiera. Por un lado, los grandes d&eacute;ficits p&uacute;blicos posteriores a la crisis pueden ser explicados por las medidas de rescate para los bancos y las empresas. Por otra parte, el gasto p&uacute;blico aument&oacute; a medida que los gobiernos luchaban contra la recesi&oacute;n (por ejemplo, con la pol&iacute;tica fiscal expansiva) y el gasto social obligatorio (por ejemplo, prestaciones de desempleo) se incrementaba. Adem&aacute;s, los ingresos p&uacute;blicos disminuyeron como resultado de los ingresos menores y de los pagos de impuestos de corporaciones, as&iacute; como de las menores contribuciones de bienestar social. Sin embargo, esto es s&oacute;lo una parte de la historia. Para entender el resto, debemos considerar a los rendimientos de la deuda p&uacute;blica de algunos pa&iacute;ses europeos (<a id="Figura7a" href="#Figura7b" name="Figura7a">figura 7</a>).</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Figura7b" href="#Figura7a" name="Figura7b"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f7.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">N&oacute;tese que los rendimientos de los bonos del gobierno eran diferentes antes de que se introdujera el euro. Cuanto m&aacute;s se acercaba el euro, menores eran los diferenciales entre los bonos alemanes y franceses, al igual que los bonos de los gobiernos italiano, espa&ntilde;ol, portugu&eacute;s y griego. A partir de 1999 o 2001, las diferencias eran m&iacute;nimas. Esto significa que los inversores confiaban tanto en Grecia como Alemania o Francia. El punto de inflexi&oacute;n se produjo en la segunda mitad de 2008. A partir de entonces, los rendimientos de la deuda p&uacute;blica de Alemania y Francia cayeron mientras que los bonos griegos, italianos, espa&ntilde;oles y portugueses aumentaban. Portugal y Grecia parecen ser los ejemplos m&aacute;s dr&aacute;sticos. Los diferenciales entre los rendimientos de los bonos de estos pa&iacute;ses y los de Alemania pasaron de 0,13% (Grecia) y 0,00% (Portugal) en enero de 2005 a los valores por encima de 25% y 10% en tan s&oacute;lo un par de a&ntilde;os. Esto no quiere decir que los inversionistas fueran completamente racionales y consideraran toda la informaci&oacute;n pertinente. Las mismas dudas surgen si echamos un vistazo a las puntuaciones. Desde octubre de 2003 hasta septiembre de 2004, los bonos del gobierno griego tuvieron una calificaci&oacute;n de A + (Fitch), la quinta calificaci&oacute;n m&aacute;s alta que un activo puede lograr. Irlanda ten&iacute;a una calificaci&oacute;n de AAA hasta 2009, Portugal AA hasta septiembre de 2009 y Espa&ntilde;a de AA + hasta marzo de 2011.<a href="#ftn11" name="ftnref11" title="" id="ftnref11"><sup>10</sup></a> La calificaci&oacute;n de Grecia empeor&oacute; desde la A a la RD (default parcial) en s&oacute;lo 2,5 a&ntilde;os. Esto nos obliga a cuestionarnos acerca de la pertinencia de la calificaci&oacute;n A. Esto no implica que se culpe a las agencias de calificaci&oacute;n; es m&aacute;s bien para demostrar que la mayor&iacute;a de la gente cre&iacute;a que ninguno de los pa&iacute;ses del euro podr&iacute;a meterse en tantos problemas o que ser&iacute;an rescatados si lo hicieran.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora que la deuda p&uacute;blica se ha incrementado debido a la crisis financiera, los pa&iacute;ses necesitan reducir su endeudamiento. Uno de los problemas es la deuda privada (v&eacute;ase la <a href="#Figura2b">figura 2</a>). La deuda p&uacute;blica y la privada dif&iacute;cilmente pueden reducirse simult&aacute;neamente. Algunos pa&iacute;ses como los EE.UU. decidieron reducir primero la deuda privada. Varios pa&iacute;ses europeos implementaron medidas de austeridad para reducir la deuda p&uacute;blica permitiendo que la deuda privada contin&uacute;e creciendo. Esta &uacute;ltima opci&oacute;n parece ser menos adecuada debido a que ni la deuda p&uacute;blica ni privada disminuy&oacute; sustancialmente. Otro inconveniente de la reducci&oacute;n de la deuda puede ejemplificarse por medio de la siguiente ecuaci&oacute;n:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">(1) bt = ( 1 + r &#45; g ) b<sub>t&#45;1</sub> + d<sub>t</sub></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta ecuaci&oacute;n bt es la relaci&oacute;n deuda&#45;PIB en el a&ntilde;o t, r es la tasa de inter&eacute;s, g es el crecimiento del PIB y dt es el balance primario en el a&ntilde;o t. El balance primario es la diferencia entre los ingresos y gastos p&uacute;blicos, sin pago de intereses. La relaci&oacute;n deuda&#45;PIB se puede disminuir si el crecimiento del PIB es superior a la tasa de inter&eacute;s o si el pa&iacute;s logra un super&aacute;vit primario (d<sub>t</sub> &gt; 0). El problema para los pa&iacute;ses PIGS es que sus tasas de inter&eacute;s son relativamente altas. No podemos decir que ten&iacute;an que pagar las tasas de inter&eacute;s que aparecen en la <a href="#Figura7b">figura 7</a>, porque estos son los rendimientos y no el cup&oacute;n de inter&eacute;s. Sin embargo, nos muestra con toda claridad por qu&eacute; los pa&iacute;ses como Grecia y Portugal necesitan ayuda. Tomemos el caso de Portugal: en 2012 el PIB se redujo en un 3,2% y los rendimientos alcanzaron un valor cercano al 12%. Eso significa que Portugal necesitar&iacute;a un super&aacute;vit primario mayor al 15% del PIB s&oacute;lo para mantener constante la relaci&oacute;n deuda&#45;PIB. Sin embargo, Portugal tuvo un d&eacute;ficit primario de acuerdo con el <a id="Cuadro5b" href="#Cuadro5a" name="Cuadro5b">cuadro 5</a>.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Cuadro5a" href="#Cuadro5b" name="Cuadro5a"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9c5.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <a href="#Cuadro5a">cuadro 5</a> muestra los balances primarios de algunos pa&iacute;ses de la Eurozona. Los n&uacute;meros en negrita indican d&eacute;ficits primarios. Portugal tuvo d&eacute;ficits primarios todos los a&ntilde;os. La &uacute;nica raz&oacute;n por la que la relaci&oacute;n deuda&#45;PIB no aument&oacute; en mayor medida antes de 2008 fue porque hubo cierto grado de crecimiento del PIB. Entonces, &iquest;por qu&eacute; esos pa&iacute;ses con problemas de deuda no recortaron el gasto antes? El problema es simplemente que se ven atrapados en un dilema. Si un pa&iacute;s reduce sus gastos y aumenta los impuestos, el saldo primario podr&iacute;a convertirse en un super&aacute;vit. Sin embargo, estas medidas tambi&eacute;n hacen que el PIB caiga en picada debido a un factor superior (a saber el multiplicador keynesiano). Al final, la relaci&oacute;n deuda&#45;PIB <i>bt</i> podr&iacute;a incluso aumentar debido a esta pol&iacute;tica. Por lo tanto, el crecimiento para esos pa&iacute;ses es esencial para poder superar la crisis. El crecimiento del PIB, sin embargo, no puede ser el resultado de un aumento del gasto p&uacute;blico. Puede ser causado por el gasto de los pa&iacute;ses sin grandes problemas de la deuda (por ejemplo, Alemania) o por las reformas estructurales. Seg&uacute;n el FMI (2012), la reducci&oacute;n de la deuda es especialmente exitosa si hay una combinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas y si la pol&iacute;tica monetaria es laxa. Por lo tanto, la consolidaci&oacute;n fiscal debe centrarse en los problemas estructurales y no en medidas de austeridad temporales. Como la represi&oacute;n fiscal no es una opci&oacute;n probable para los pa&iacute;ses de la Eurozona, la deuda tiene que reducirse con cautela. Por ejemplo, las mejoras presupuestarias primarias sol&iacute;an ser sostenibles s&oacute;lo si la variaci&oacute;n anual era de alrededor de un punto porcentual. Es m&aacute;s, apretarse el cintur&oacute;n puede amplificar los problemas bancarios (Lane, 2012). Todo esto demuestra que Europa tiene que aceptar que le va a tomar mucho tiempo deshacerse de los problemas de deuda p&uacute;blica. Las medidas de austeridad que se centran en la reducci&oacute;n de la deuda a corto plazo no son una panacea.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La crisis de la balanza de pagos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta ahora s&oacute;lo hemos visto los problemas que se encuentran en cada pa&iacute;s. Sin embargo, los pa&iacute;ses de la Eurozona comercian entre s&iacute;, dando lugar a dependencias mutuas. Esto refiere al problema del aumento de los desequilibrios en cuenta corriente de los pa&iacute;ses de la Eurozona. Resulta ilustrativo examinar el desarrollo de la balanza por cuenta corriente de los pa&iacute;ses de la Eurozona seleccionados (<a id="Cuadro6b" href="#Cuadro6a" name="Cuadro6b">cuadro 6</a>).</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Cuadro6a" href="#Cuadro6b" name="Cuadro6a"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9c6.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <a href="#Cuadro6a">cuadro 6</a> muestra los saldos en cuenta corriente en algunos pa&iacute;ses de la Eurozona. Hay dos pa&iacute;ses con super&aacute;vits relativamente grandes en cuenta corriente, Alemania y los Pa&iacute;ses Bajos. Es importante tener en cuenta que Alemania registr&oacute; d&eacute;ficit en 1999 y 2000. Posteriormente, el super&aacute;vit ha crecido y alcanzado un pico de 7,0% en 2012. El super&aacute;vit de los Pa&iacute;ses Bajos es a&uacute;n mayor. Por otra parte, Portugal, Grecia y Espa&ntilde;a tienen d&eacute;ficit en cuenta corriente. Los datos son bastante preocupantes, ya que muestran desequilibrios masivos en la Eurozona. &iquest;C&oacute;mo pueden explicarse? Los precios y los salarios aumentaron mucho m&aacute;s en los pa&iacute;ses deficitarios que en los pa&iacute;ses con super&aacute;vit. As&iacute;, pa&iacute;ses como Grecia y Espa&ntilde;a se enfrentaron con apreciaciones reales, mientras que Alemania "se depreci&oacute;" contra otros pa&iacute;ses de la Eurozona.<a href="#ftn12" name="ftnref12" title="" id="ftnref12"><sup>11</sup></a> Al mismo tiempo, las tasas de crecimiento del PIB fueron m&aacute;s altas en los pa&iacute;ses deficitarios. Dado que las importaciones dependen de los ingresos nacionales, esto proporcion&oacute; un nuevo impulso para las importaciones. Estos d&eacute;ficits y super&aacute;vits tienen m&aacute;s consecuencias. Para los pa&iacute;ses de la Eurozona, la balanza cambiaria est&aacute; equilibrada, lo que implica que los excedentes de cuenta corriente son equivalentes a los d&eacute;ficits de cuenta de capital y viceversa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <a id="Cuadro7b" href="#Cuadro7a" name="Cuadro7b">cuadro 7</a> muestra las cuentas financieras de los pa&iacute;ses seleccionados. Estos son la contrapartida de los saldos en cuenta corriente. Alemania y los Pa&iacute;ses Bajos, que tienen super&aacute;vit por cuenta corriente, tienen d&eacute;ficit en sus cuentas financieras. As&iacute;, el dinero se transfiere de Alemania y los Pa&iacute;ses Bajos a otros pa&iacute;ses (principalmente a trav&eacute;s de cr&eacute;ditos, inversiones de cartera, e inversi&oacute;n directa). Para ponerlo en t&eacute;rminos simples: los ahorros alemanes y holandeses se utilizan en parte para financiar el consumo y las inversiones de otros pa&iacute;ses. El espejo de los d&eacute;ficits de las cuentas financieras de Alemania y los Pa&iacute;ses Bajos son los super&aacute;vit de las cuentas financieras de los pa&iacute;ses en que se desarroll&oacute; el d&eacute;ficit en cuenta corriente. As&iacute;, el dinero flu&iacute;a de los pa&iacute;ses con super&aacute;vit a los pa&iacute;ses con d&eacute;ficit como Grecia y Portugal. Tambi&eacute;n se podr&iacute;a decir que estos super&aacute;vits de cuenta financiera eran necesarios para financiar el d&eacute;ficit en cuenta corriente de esos pa&iacute;ses. Se debe destacar que un d&eacute;ficit en la cuenta de capital es sin&oacute;nimo de un aumento de la deuda externa si se equilibra la balanza cambiaria. Por lo tanto, se puede observar la evoluci&oacute;n del endeudamiento externo que aparece en la <a href="#Figura7b">figura 7</a>.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a id="Cuadro7a" href="#Cuadro7b" name="Cuadro7a"><img src="/img/revistas/estfro/v16n32/a9c7.jpg"></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La <a href="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f8.jpg" target="_blank">figura 8</a> muestra las posiciones de inversi&oacute;n internacional de algunos pa&iacute;ses de la Eurozona. A partir de esta cifra es evidente que los super&aacute;vit por cuenta corriente de Alemania y Pa&iacute;ses Bajos causaron un aumento masivo de las cuentas por cobrar de otros pa&iacute;ses. Los activos de Alemania llegan a m&aacute;s de 1 bill&oacute;n de euros. Estos no son, por supuesto, s&oacute;lo los activos contra otros pa&iacute;ses de la Eurozona. Al mismo tiempo aumentaron los pasivos de los pa&iacute;ses con d&eacute;ficit por cuenta corriente. En el caso de Espa&ntilde;a el aumento es enorme, alrededor de 960 mil millones de euros. Esto tiene consecuencias de gran alcance para la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses. Para un pa&iacute;s que quiere abandonar el euro, las obligaciones denominadas en euros, aumentan su valor (en la nueva moneda nacional). Esto podr&iacute;a desencadenar un default o, al menos, una reestructuraci&oacute;n de la deuda masiva. Si Alemania presentara el viejo D&#45;Mark, su valor estar&iacute;a, sin duda, por las nubes. Por lo tanto, los activos emitidos en euros se reducir&iacute;an en valor D&#45;mark. Esto demuestra por qu&eacute; a Alemania no le interesa una ruptura de la Eurozona. Igualmente, Italia podr&iacute;a dejar con relativa facilidad la moneda sin efectos nocivos, ya que los bonos del gobierno se mantienen principalmente por los ahorristas nacionales. Por lo tanto, salir de la zona euro no ser&iacute;a equivalente a una insolvencia italiana.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podr&iacute;a parecer extra&ntilde;o que los pa&iacute;ses con problemas de deuda p&uacute;blica lograsen tener excedentes de la cuenta de capitales incluso despu&eacute;s de 2008. Se esperar&iacute;a que los inversores retirasen sus inversiones de cartera debido a la preocupaci&oacute;n acerca de las quiebras de los bancos y empresas. Si tienen serias dudas sobre la solvencia de sus deudores, esto deber&iacute;a conducir a la fuga de capitales. Con el tiempo, esto causar&iacute;a un d&eacute;ficit en la cuenta de capital. De acuerdo con el <a href="#Cuadro7a">cuadro 7</a>, los grandes d&eacute;ficits de la cuenta financiera no eran un problema importante para los pa&iacute;ses PIGS. Para entender por qu&eacute;, tenemos que mirar el sistema de pagos de la Eurozona. Se podr&iacute;a llegar a pensar que si un consumidor espa&ntilde;ol quiere comprar un queso Roquefort de un quesero franc&eacute;s, le dice a su propio banco que transfiera el dinero de su cuenta a la cuenta del comerciante de quesos. El banco espa&ntilde;ol transfiere el dinero al banco central espa&ntilde;ol (Banco de Espa&ntilde;a). A continuaci&oacute;n, el Banco de Espa&ntilde;a debe pasar este dinero al Banco Central Europeo (BCE). Sin embargo, no es as&iacute; como funciona el sistema. El Banco de Espa&ntilde;a s&oacute;lo hace el pedido de un cr&eacute;dito de dinero en la cuenta del Banco de Francia (Banque de France). Por lo tanto, el Banco de Espa&ntilde;a ahora tiene deudas contra&iacute;das para con el BCE, mientras que el Banco de Francia tiene demandas en su contra. El Banco de Francia crea nuevo dinero y abona el importe al banco del quesero. Por &uacute;ltimo, el banco franc&eacute;s acredita la cantidad en la cuenta bancaria del quesero. El resultado es que el dinero se esfum&oacute; en Espa&ntilde;a y el nuevo dinero se emiti&oacute; en Francia. Lo mismo suceder&iacute;a si un ahorrador italiano quisiera invertir dinero en Irlanda. Antes de la crisis, los pasivos y activos contra el BCE que se equilibraban como d&eacute;ficit en cuenta corriente se financiaban por medio de las importaciones de capital. Sin embargo, despu&eacute;s del estallido de la crisis del euro, los bancos y los inversores europeos no estaban dispuestos a prestar tanto dinero a los bancos y a los consumidores de los pa&iacute;ses con d&eacute;ficits comerciales. Es m&aacute;s, los ahorristas y los inversores retiraron dinero de los pa&iacute;ses con problemas e invirtieron su dinero en "refugios seguros" (por ejemplo, en bonos del gobierno alem&aacute;n). Los efectos sobre los llamados saldos Target se presentan en la <a href="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f9.jpg" target="_blank">figura 9</a>.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La <a href="/img/revistas/estfro/v16n32/a9f9.jpg" target="_blank">figura 9</a> muestra el balance neto de algunos pa&iacute;ses del Eurosistema. Es notable que las cuentas estuvieran relativamente equilibradas hasta mediados del 2007. Este fue el punto de quiebre. Luego los activos netos de Alemania alcanzaron valores nunca vistos antes. En julio de 2012 los activos de Alemania alcanzaron los 751 mil millones de euros. Adem&aacute;s, los activos de los Pa&iacute;ses Bajos aumentaron considerablemente. Por otra parte, el saldo de destino de pa&iacute;ses como Grecia, Espa&ntilde;a y Portugal fue negativo. Italia es un caso especial, ya que tuvo un saldo positivo antes de 2007, que sigui&oacute; creciendo hasta mediados de 2009. Sin embargo, despu&eacute;s de esa fecha los activos netos disminuyeron y el equilibrio fue negativo. Esto no se puede explicar por los d&eacute;ficits en cuenta corriente, sino s&oacute;lo por la fuga de capitales de Italia a otros pa&iacute;ses de la Eurozona. En resumen, estos saldos netos son una imagen especular del d&eacute;ficit en cuenta corriente y super&aacute;vit al igual que los movimientos de capital. Las entradas de capital de los pa&iacute;ses con d&eacute;ficit por cuenta corriente se sustituyeron con "cr&eacute;ditos" destino. Este sistema solo hizo posible que pa&iacute;ses como Grecia puedan todav&iacute;a financiar sus d&eacute;ficits comerciales contra otros pa&iacute;ses y que Alemania a&uacute;n pueda tener un super&aacute;vit comercial en contra de otros pa&iacute;ses miembros de la Eurozona. Una soluci&oacute;n de esta crisis de la cuenta de capital se puede lograr ya sea al equilibrar las cuentas corrientes o mediante la atracci&oacute;n de inversionistas para dar dinero a los pa&iacute;ses con d&eacute;ficit de destino.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La intenci&oacute;n de este art&iacute;culo es demostrar las causas y los s&iacute;ntomas de la Euro crisis. Sin embargo, se pueden sacar valiosas conclusiones de este estudio. Las conclusiones son dos: primero, uno podr&iacute;a preguntarse si una uni&oacute;n monetaria es una idea &uacute;til ya que puede conducir a problemas graves para los pa&iacute;ses miembros. Sin embargo, a&uacute;n existe abrumadora evidencia de los efectos positivos de las uniones monetarias en el comercio. En su meta&#45;an&aacute;lisis de una magnitud de art&iacute;culos que discuten el efecto de las uniones monetarias en el comercio, Rose y Stanley (2005) concluyen que una moneda com&uacute;n aumenta el comercio bilateral entre ambos pa&iacute;ses por lo menos en un 30%. Este aumento en el comercio con el tiempo conduce a un aumento en los ingresos de los pa&iacute;ses involucrados (Frankel y Rose, 2002). Es importante qu&eacute; pa&iacute;ses forman una uni&oacute;n monetaria o qu&eacute; moneda adopta un pa&iacute;s como moneda de curso legal. Por supuesto, para M&eacute;xico el efecto positivo previsto de la adopci&oacute;n del d&oacute;lar de Estados Unidos es mucho m&aacute;s fuerte que unirse a la Eurozona (Frankel y Rose, 2002). El efecto deber&iacute;a ser mucho m&aacute;s fuerte si un pa&iacute;s utiliza la moneda de uno de sus principales socios comerciales. Sin embargo, un aumento en el comercio tambi&eacute;n se puede lograr por la dolarizaci&oacute;n (Yeyati, 2003). Por lo tanto, no hay necesidad de unirse o crear una uni&oacute;n monetaria con el fin de lograr efectos comerciales positivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, la crisis del euro es una se&ntilde;al de advertencia para otros pa&iacute;ses que est&aacute;n considerando la creaci&oacute;n de una zona monetaria. Por lo tanto, es esencial disponer de la Eurozona como un ejemplo respecto de lo que se debe hacer y de lo que no. Hay algunas instituciones que planean uniones monetarias. Entre ellas se encuentran la Asociaci&oacute;n de Naciones del Sudeste Asi&aacute;tico (ASEAN) y el Consejo de Cooperaci&oacute;n del Golfo (CCG). En primer lugar, cada caso debe ser examinado por separado. Existe cierta evidencia de la utilidad de una uni&oacute;n monetaria para la ASEAN ya que los choques de salida est&aacute;n altamente correlacionados entre los Estados Miembros y la apertura de los pa&iacute;ses de la ASEAN es alta (Ng, 2002). Tambi&eacute;n hay buenas razones para introducir una uni&oacute;n monetaria entre los pa&iacute;ses del CCG (Buiter, 2008). Sin embargo, una conclusi&oacute;n a extraer de la crisis del euro es que una uni&oacute;n monetaria necesita instituciones supranacionales eficaces que controlen los bancos centrales y a las dem&aacute;s instituciones. Tales organismos supranacionales faltan en el caso de los pa&iacute;ses del CCG (Buiter, 2008). Por otra parte, una uni&oacute;n monetaria tiene que estar preparada para el peor escenario de una crisis financiera (Volz, 2013). Al parecer, esto no fue el caso de la Eurozona. Aunque la Eurozona ten&iacute;a como objetivo el reducir el riesgo de una cesaci&oacute;n de pagos, no exist&iacute;a un mecanismo de rescate que le ayudara a hacer frente a las dificultades financieras de uno de sus pa&iacute;ses miembros (Buti y Carnot, 2012). La principal raz&oacute;n detr&aacute;s de eso era que los fundadores de la UEM quer&iacute;an evitar el riesgo moral de los pa&iacute;ses de alto gasto. Si bien esto es en general bien intencionado, provoc&oacute; cierto desorden cuando los pa&iacute;ses tuvieron problemas. Sin embargo, las protecciones en la zona euro no fueron suficientes. Muchos pa&iacute;ses incumplieron los criterios de Maastricht, pero no fueron multados. Adem&aacute;s, el cumplimiento de los criterios era insuficiente para evitar una crisis de la deuda (e.g. Espa&ntilde;a e Irlanda). La UE quiere superar este problema con un enfoque de marcador que tiene en cuenta una gran cantidad de indicadores de estabilidad macroecon&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como &uacute;ltima observaci&oacute;n, la regulaci&oacute;n financiera es un tema importante para todos los pa&iacute;ses. Los problemas en el sector bancario en un par de pa&iacute;ses condujeron a una crisis de toda la Eurozona. Una conclusi&oacute;n obvia es apretar la regulaci&oacute;n bancaria mediante la adopci&oacute;n de las normas de Basilea III. Adem&aacute;s, la zona euro se encamina hacia una uni&oacute;n bancaria con supervisi&oacute;n bancaria com&uacute;n y un mecanismo de resoluci&oacute;n bancaria. La idea es que una instituci&oacute;n supranacional (en este caso el BCE) supervise a los principales bancos europeos. En caso de que un banco est&eacute; en problemas, la comisi&oacute;n de control decidir&aacute; si es conveniente cerrar este banco o no, sin importar su proveniencia. En teor&iacute;a, esto deber&iacute;a reducir el riesgo de bancos zombis que viven desde hace bastante de los subsidios del gobierno. La crisis actual mostr&oacute; que las autoridades de supervisi&oacute;n bancaria tienen que actuar a corto plazo con el fin de evitar una crisis financiera prolongada con todas las letras. Sin embargo, siempre se debe tener en cuenta que la Gran Recesi&oacute;n es la crisis m&aacute;s severa despu&eacute;s de la Gran Depresi&oacute;n. De este modo, la crisis del euro es un fen&oacute;meno con muchos componentes diferentes. Todas las partes individuales en conjunto hicieron que esta crisis se hiciera realidad.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Baldwin, R. and Wyplosz, C. (2004). The Economics of European Integration (2nd ed.). London: McGraw&#45;Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587348&pid=S0187-6961201500020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Brada, J. and Signorelli, M. (2012). Comparing Labor Market Performance: Some Stylized Facts and Key Findings. <i>Comparative Economic Studies</i>, <i>54</i>(2), 231&#45;250.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587350&pid=S0187-6961201500020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Buiter, W. (2008). Economic, Political, and Institutional Prerequisites for Monetary Union among the Members of the Gulf Cooperation Council. <i>Open Economies Review</i>, <i>19</i>(5), 579&#45;612.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587352&pid=S0187-6961201500020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Buti, M. and Carnot, N. (2012). The EMU Debt Crisis: Early Lessons and Reforms. <i>JCMS: Journal of Common Market Studies</i>, <i>50</i>(6), 899&#45;911.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587354&pid=S0187-6961201500020000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Calmorfs, L. and Driffill, J. (1988). Bargaining Structure, Corporatism, and Macroeconomic Performance. <i>Economic Policy</i>, <i>6</i>, 14&#45;61.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587356&pid=S0187-6961201500020000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">De Grauwe, P. (2012). <i>Economics of Monetary Union</i>. Oxford: Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587358&pid=S0187-6961201500020000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Demary, M. and Schuster, T. (2013). Die Neuordnung der Finanzm&auml;rkte: Stand der Finanzmarktregulierung f&uuml;nf Jahre nach der Lehman&#45;Pleite (IW&#45;Analysen No. 90). Germany: Forschungsberichte aus dem Institut der deutschen Wirtschaft K&ouml;ln.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587360&pid=S0187-6961201500020000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frankel, J. and Rose, A. (2002). An Estimate of the Effect of Common Currencies on Trade and Income. <i>Quarterly Journal of Economics</i>, <i>117</i>(2), 437&#45;466.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587362&pid=S0187-6961201500020000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">International Monetary Fund (IMF). (2012). <i>World Economic Outlook, October 2012: Coping with High Debt and Sluggish Growth</i>. Washington, Distrit of Columbia: Author.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587364&pid=S0187-6961201500020000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">International Monetary Fund (IMF). (2013). European Union: Publication of Financial Sector Assessment Program (IMF Country Report No. 13/67). Washington, Distrit of Columbia:  Author.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587366&pid=S0187-6961201500020000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kenen, P. (1969). The Theory of Optimum Currency Areas: An Eclectic View. In R. Mundell and A. Swoboda (Eds.), <i>Monetary Problems in the International Economy</i>. Chicago: University of Chicago Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587368&pid=S0187-6961201500020000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lane, P. (2012). The European Sovereign Debt Crisis. <i>The Journal of Economic Perspectives</i>, <i>26</i>(3), 49&#45;67.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587370&pid=S0187-6961201500020000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">McKinnon, R. (1963). Optimum Currency Areas. <i>The American Economic Review</i>, <i>53</i>(4), 717&#45;725.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587372&pid=S0187-6961201500020000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&ouml;ller, J. (2010). The German Labor Market Response in the World Recession&#45;De&#45;Mystifying a Miracle. <i>Zeitschrift f&uuml;r Arbeitsmarktforschung</i>, <i>42</i>(4), 325&#45;336.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587374&pid=S0187-6961201500020000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mundell, R. (1961). A Theory of Optimum Currency Areas. <i>American Economic Review,</i> <i>51</i>(4), 657&#45;665.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587376&pid=S0187-6961201500020000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ng, T. (2002). Should the Southeast Asian Countries Form a Currency Union? <i>The Developing Economies</i>, <i>40</i>(2), 113&#45;134.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587378&pid=S0187-6961201500020000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reinhart, C. and Rogoff, K. (2008). Is the 2007 US Sub&#45;prime Financial Crisis So Different? An International Historical Comparison. <i>American Economic Review</i>, <i>98</i>(2), 339&#45;44.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587380&pid=S0187-6961201500020000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rose, A. and Stanley, T. (2005). A Meta&#45;Analysis of the Effect of Common Currencies on International Trade. <i>Journal of Economic Surveys</i>, <i>19</i>(3), 347&#45;365.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587382&pid=S0187-6961201500020000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schoenmaker, D. and Werkhoven, D. (2012). <i>What is the Appropriate Size of the Banking System?</i> (Paper No. 28). Germany: Duisenberg School of Finance Policy.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587384&pid=S0187-6961201500020000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schr&ouml;der, C. (2010). Produktivit&auml;t und Lohnst&uuml;ckkosten der Industrie im internationalen Vergleich (International Comparison of Productivity and Unit Labor Costs). <i>IW&#45;Trends</i>, <i>38</i>(4), 1&#45;19.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587386&pid=S0187-6961201500020000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Volz, U. (2013). Lessons of the European Crisis for Regional Monetary and Financial Integration in East Asia. <i>Asia Europe Journal</i>, <i>11</i>(4), 355&#45;376.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587388&pid=S0187-6961201500020000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yeyati, E. (2003). On the Impact of a Common Currency on Bilateral Trade. <i>Economics Letters</i>, <i>79</i>(1), 125&#45;129.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3587390&pid=S0187-6961201500020000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref2" name="ftn2" title="" id="ftn2"><sup>1</sup></a> Este art&iacute;culo est&aacute; basado en una presentaci&oacute;n que di como profesor invitado en la UABC. Quisiera agradecerle a Mart&iacute;n Arturo Ram&iacute;rez Urquidy y a Ana B&aacute;rbara Mungaray Moctezuma por su ayuda. Tambi&eacute;n deseo dar las gracias a Stuart Jenks, a J&uuml;rgen K&auml;hler, y a Saul Oziel L&oacute;pez por sus &uacute;tiles comentarios y sugerencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref3" name="ftn3" title="" id="ftn3"><sup>2</sup></a> Los tres pilares son: la Comunidad Europea, una moneda y pol&iacute;tica de seguridad com&uacute;n, y cooperaci&oacute;n policial y judicial en materia penal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref4" name="ftn4" title="" id="ftn4"><sup>3</sup></a> Hay, por supuesto, otros beneficios del &aacute;rea monetaria. Estos incluyen, por ejemplo, menores costos de transacci&oacute;n y una mayor estabilidad de los precios. Para un an&aacute;lisis de costos y beneficios de una uni&oacute;n monetaria en Europa v&eacute;ase De Grauwe (2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref5" name="ftn5" title="" id="ftn5"><sup>4</sup></a> Entre Junio de 2003 y Noviembre de 2005, las tasas de inter&eacute;s para las principales operaciones de refinanciamiento era del 2%.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref6" name="ftn6" title="" id="ftn6"><sup>5</sup></a> La proporci&oacute;n de los activos bancarios y el PIB es 16 en Luxemburgo, 6 en Irlanda, 4 en los Pa&iacute;ses Bajos, y alrededor de 3,5 en Espa&ntilde;a y Alemania (datos de junio de 2001; ver Schoenmaker y Werkhoven, 2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref7" name="ftn7" title="" id="ftn7"><sup>6</sup></a> Esto se aplica para ING, Santander y BNP Paribas (Fondo Monetario Internacional &#91;FMI&#93;, 2013).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref8" name="ftn8" title="" id="ftn8"><sup>7</sup></a> Los datos fueron tomados de Demary &amp; Schuster, 2013.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref9" name="ftn9" title="" id="ftn9"><sup>8</sup></a> Los datos se han tomado de Eurostat.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref10" name="ftn10" title="" id="ftn10"><sup>9</sup></a> En comparaci&oacute;n, Espa&ntilde;a se encuentra actualmente en una situaci&oacute;n en la que la tensi&oacute;n del mercado laboral &#920; disminuy&oacute;. Por ejemplo, el n&uacute;mero de empleados en la industria, la construcci&oacute;n y el sector servicios disminuy&oacute; de 13,1 millones a 12,6 millones entre 2008&#45;2012. Al mismo tiempo, el n&uacute;mero de ofertas de empleo en estos sectores aument&oacute; de 86 000 a 95 970 (Fuente de datos: Eurostat). Esto significa que la curva de Beveridge desplaza hacia el exterior, es decir, la eficiencia de correspondencia empeor&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref11" name="ftn11" title="" id="ftn11"><sup>10</sup></a> Todos los datos se toman de Fitch.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a href="#ftnref12" name="ftn12" title="" id="ftn12"><sup>11</sup></a> Seg&uacute;n datos de Eurostat, la tasa de cambio real efectivo de Alemania se redujo en un 8,8% de 1999 y el 2012. Por otra parte, aument&oacute; en Espa&ntilde;a (+ 9,1%), en Portugal (+ 5,1%), y en Irlanda (+ 8,5%).</font></p>      ]]></body><back>
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