<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0186-2391</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Acta pediátrica de México]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Acta pediatr. Méx]]></abbrev-journal-title>
<issn>0186-2391</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Pediatría]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0186-23912014000200001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La función del juego en el ambiente hospitalario]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Game function in the hospital environment]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández-Arenas]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Guadalupe]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Pediatría  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>35</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>93</fpage>
<lpage>95</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0186-23912014000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0186-23912014000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0186-23912014000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La funci&oacute;n del juego en el ambiente hospitalario</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Game function in the hospital environment</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El juego es la actividad que estimula la humanidad en el ni&ntilde;o. Es a trav&eacute;s de &eacute;ste que aprende a sociabilizar, a conocer el derecho, la justicia, la legalidad, la legitimidad y una serie de valores &eacute;ticos inherentes a la cultura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para algunos autores el juego es una funci&oacute;n natural del "yo" mediante la cual se sincronizan procesos corporales y sociales del ser humano y cuyos resultados se pueden evaluar a trav&eacute;s de la observaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El juego ha sido objeto de reflexi&oacute;n de diversas teor&iacute;as filos&oacute;ficas, antropol&oacute;gicas y psicol&oacute;gicas. La teor&iacute;a de la relajaci&oacute;n es una de ellas y se fundamenta en Lazarus quien, en el siglo XVII, separ&oacute; al juego de actividades como el trabajo y la guerra. Para este pensador germano el juego abre un espacio diferente en el que tiene lugar la distensi&oacute;n del cuerpo y de la mente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra teor&iacute;a de la relajaci&oacute;n, basada en la investigaci&oacute;n de la infancia, se&ntilde;ala que el juego es un ejercicio de reflexi&oacute;n que revisa la historia del hombre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La teor&iacute;a de la pr&aacute;ctica o del preejercicio deslinda al juego de lo instintivo y lo diferencia del juego de los animales. Esta teor&iacute;a afirma que su funci&oacute;n principal es ejercitar l&uacute;dicamente las aptitudes necesarias para enfrentar con &eacute;xito las circunstancias de la vida adulta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas teor&iacute;as, entre otras, confirman la funci&oacute;n constructiva del hombre en la infancia e, indirectamente, establecen una relaci&oacute;n entre el juego y la salud que tiende a relegar a la enfermedad. La deducci&oacute;n pr&aacute;ctica es: "ni&ntilde;o es quien juega"; por lo tanto, se puede inferir que "ni&ntilde;o que no juega no es cabalmente un ni&ntilde;o" sino que es un enfermo. De este modo se establecen las relaciones entre el juego, la salud y la enfermedad, as&iacute; como la forma de tratar cada una de dichas relaciones: las de aquellos que juegan y las de aquellos que no lo hacen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Por qu&eacute; es necesaria una ludoteca en un medio hospitalario?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por definici&oacute;n, una instituci&oacute;n hospitalaria atiende a individuos que no gozan de una vida normal porque padecen una enfermedad. Son &eacute;stos quienes justifican la existencia de los hospitales y sus objetivos. Sin embargo, de modo velado, los procedimientos institucionales terap&eacute;uticos del hospital se realizan identificando la humanidad del paciente con su enfermedad, a pesar de ser tratada de modo altamente especializado. As&iacute; mismo, el trato "uno a uno" entre m&eacute;dicos y pacientes no es posible o se dificulta dentro de la instituci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el hospital existen dos poblaciones bien definidas: la del personal de salud; es decir, el personal m&eacute;dico que asume que es el que representa y el que "otorga" la salud y la poblaci&oacute;n de los enfermos. Al parecer, existe una especie de frontera entre ambas poblaciones que no debe ser cruzada en ninguno de los dos sentidos. Justamente en dicho l&iacute;mite, el ejercicio de la medicina enfrenta un gran conflicto &eacute;tico ante el planteamiento del paciente hospitalizado a quien van dirigidos los procedimientos terap&eacute;uticos: &iquest;es un ni&ntilde;o que juega o es un enfermo?, &iquest;de qu&eacute; modo expresa su hospitalidad un hospital pedi&aacute;trico?, &iquest;de qu&eacute; manera o c&oacute;mo es m&aacute;s profunda la vivencia de la "enfermedad" de quienes llegan al hospital enfermos de estar enfermos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gran parte de la fortaleza de un hospital pedi&aacute;trico es su poblaci&oacute;n y por ello debe de contar con un espacio destinado espec&iacute;ficamente al juego: una ludoteca en la que se les apoye y se les comprenda. Con las ludotecas el hospital pedi&aacute;trico completa plenamente su justificaci&oacute;n, tarea, funciones y compromiso con la infancia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El juego es una actividad que, compartida entre el adulto y el ni&ntilde;o, es una de las facetas del amor. Los ni&ntilde;os que juegan se adaptan al juego y aceptan sus reglas, sus normas; es decir, sus leyes. Cuando estas &uacute;ltimas no se acatan y se violan el lugar del juego puede ser ocupado por tendencias conflictivas como la guerra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ni&ntilde;os que participan en el juego renuncian temporalmente a su identidad personal, a su calidad hist&oacute;rica y a su propiedad privada. Durante esta actividad el ni&ntilde;o se transforma en una parte del juego y pierde temporalmente su nombre y acepta el que se le imponga.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El juego transforma, crea "realidades" muy distintas en quienes juegan; impide distinguir entre ficci&oacute;n y realidad, incluidas ambas en el mismo juego. El tiempo del juego es "absoluto". Por ello se puede afirmar que &eacute;ste sana en la medida en que transforma la realidad para volverla algo distinto, posible, factible por mecanismos de identificaci&oacute;n, de comprensi&oacute;n y de elevaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Funci&oacute;n del juego</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en el efecto inherente que genera el juego en el momento en que se realiza, y basado en su poder curativo, es posible aceptar que tiene una funci&oacute;n valiosa en el medio hospitalario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son valiosos los buenos efectos psicol&oacute;gicos que tiene el juego: reduce la angustia del ni&ntilde;o durante los tratamientos m&eacute;dicos que recibe; disminuye las situaciones emocionalmente penosas; propicia la "normalizaci&oacute;n" de los signos vitales en los ni&ntilde;os que juegan, antes y despu&eacute;s de los tratamientos m&eacute;dicos como los que se emplean en ni&ntilde;os con c&aacute;ncer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de lo anterior, el juego permite que los ni&ntilde;os cumplan con sus tratamientos y, al mismo tiempo, puede ser la causa de la transformaci&oacute;n del hospital en escenario de juego. Al jugar el ni&ntilde;o comprende que su estancia all&iacute;, l&uacute;dicamente, incluye sus c&oacute;digos mentales y transforma su estado de enfermedad a trav&eacute;s de relaciones sociales positivas con otros ni&ntilde;os y con el personal m&eacute;dico y de enfermer&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo tanto, el juego tiene gran importancia. El espacio que requiere permite apoyar lo humanitario del trato a los ni&ntilde;os y reconoce que un ni&ntilde;o enfermo no es m&aacute;s enfermo que ni&ntilde;o. En esa medida, es obligada la transformaci&oacute;n de la perspectiva de los hospitales para tomar en cuenta el replanteamiento de la relaci&oacute;n m&eacute;dico&#45;paciente, que no es simplemente una relaci&oacute;n de tr&aacute;mite, de n&uacute;mero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Teniendo en cuenta los efectos ben&eacute;ficos del juego, es indispensable que los hospitales pedi&aacute;tricos cuenten con espacios l&uacute;dicos; asimismo, recordar que la finalidad, los recursos y los tratamientos m&eacute;dicos deben ser profundamente humanos. S&oacute;lo as&iacute; se liberan quienes son enfermos. S&oacute;lo jugando a vivir, aprendiendo a jugar como debe hacerlo un ni&ntilde;o hospitalizado se estar&aacute; d&aacute;ndole un trato &iacute;ntegro y genuinamente humano.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LECTURAS RECOMENDADAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Foucault M. El nacimiento de la cl&iacute;nica. Una arqueolog&iacute;a de la mirada m&eacute;dica. 21&ordf; ed. M&eacute;xico: Siglo XXI Editores; 2004. pp. 129&#45;138, 154&#45;163.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=176688&pid=S0186-2391201400020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Harvey JR. Relajaci&oacute;n total. 1&ordf; ed. Barcelona: Ed. Oniro; 2000, pp. 11&#45;47.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=176690&pid=S0186-2391201400020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Hern&aacute;ndez AM. El juego como herramienta y apoyo psicol&oacute;gico en la adherencia terap&eacute;utica. El caso de una poblaci&oacute;n hemato&#45;oncol&oacute;gica del Instituto Nacional de Pediatr&iacute;a. M&eacute;xico: Tesis (UNAM); 2012. pp. 26&#45;41, 109&#45;125.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=176692&pid=S0186-2391201400020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Huizinga J. Homo Ludens. 1&ordf; ed. 2000, 6&ordf; reimpresi&oacute;n 2007. Madrid: Alianza Editorial/Emec&eacute; Editores. pp. 11&#45;117.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=176694&pid=S0186-2391201400020000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Millar S. Psicolog&iacute;a del juego infantil. 1&ordf; ed. Barcelona: Ed. Fontanella; 1972. pp. 11&#45;19, 35&#45;93.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=176696&pid=S0186-2391201400020000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Schaefer C, O'Connor K. Manual de Terapia de juego. 6&ordf; ed. Ciudad de M&eacute;xico: El Manual Moderno; 1999. pp. 25&#45;39.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=176698&pid=S0186-2391201400020000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. West M. Terapia de juego centrada en el ni&ntilde;o. 2&ordf; ed. Ciudad de M&eacute;xico: El Manual Moderno; 2000. pp. 13&#45;26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=176700&pid=S0186-2391201400020000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. Woolf V. Estar enfermo. 1&ordf; ed. Ciudad de M&eacute;xico: UNAM; 2007. pp. 15&#45;40.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=176702&pid=S0186-2391201400020000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Guadalupe Hern&aacute;ndez&#45;Arenas    <br></b> Instituto Nacional de Pediatr&iacute;a</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Foucault]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El nacimiento de la clínica. Una arqueología de la mirada médica]]></source>
<year>2004</year>
<edition>21ª</edition>
<page-range>129-138, 154-163</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Harvey]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Relajación total]]></source>
<year>2000</year>
<edition>1ª</edition>
<page-range>11-47</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oniro]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El juego como herramienta y apoyo psicológico en la adherencia terapéutica. El caso de una población hemato-oncológica del Instituto Nacional de Pediatría]]></source>
<year></year>
<page-range>26-41, 109-125</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Huizinga]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Homo Ludens]]></source>
<year>2000</year>
<edition>1ª</edition><edition>6ª</edition>
<page-range>11-117</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Alianza EditorialEmecé Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Millar]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Psicología del juego infantil]]></source>
<year>1972</year>
<edition>1ª</edition>
<page-range>11-19, 35-93</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fontanella]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schaefer]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[O'Connor]]></surname>
<given-names><![CDATA[K.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Manual de Terapia de juego]]></source>
<year>1999</year>
<edition>6ª</edition>
<page-range>25-39</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Manual Moderno]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[West]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Terapia de juego centrada en el niño]]></source>
<year>2000</year>
<edition>2ª</edition>
<page-range>13-26</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Manual Moderno]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Woolf]]></surname>
<given-names><![CDATA[V.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Estar enfermo]]></source>
<year>2007</year>
<edition>1ª</edition>
<page-range>15-40</page-range><publisher-loc><![CDATA[Ciudad de México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
