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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los tratados de libre comercio impulsados por Estados Unidos en América Latina y la profundización del subdesarrollo]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos de investigaci&oacute;n</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los tratados de libre comercio </b><b>impulsados por Estados Unidos en </b><b>Am&eacute;rica Latina y la profundizaci&oacute;n </b><b>del subdesarrollo</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Arturo Huerta Gonz&aacute;lez*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>*</sup>Profesor investigador de la Facultad de Econom&iacute;a de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ahuerta@servidor.unam.mx">ahuerta@servidor.unam.mx</a></i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Este trabajo analiza la pol&iacute;tica comercial seguida por Estados Unidos (EUA) hacia Am&eacute;rica Latina y el Caribe ante el estancamiento generado en las negociaciones del Acuerdo de Libre Comercio para las Am&eacute;ricas (ALCA), as&iacute; como la aceptaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del &aacute;rea a las directrices fijadas por los EUA. Asimismo, se estudia la posici&oacute;n asumida sobre todo por Brasil y Argentina en contra del ALCA, adem&aacute;s de la situaci&oacute;n actual del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) y la p&eacute;rdida de competitividad que enfrenta M&eacute;xico con China en el mercado estadounidense. A pesar de que la teor&iacute;a predominante prioriza el libre comercio y el crecimiento hacia fuera como estrategia de crecimiento para los pa&iacute;ses del &aacute;rea, este trabajo se encamina a demostrar que dicha estrategia no representa la alternativa de crecimiento que estos pa&iacute;ses requieren debido a que no cuentan con las condiciones productivas y financieras para salir exitosos en dicho proceso.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Palabras clave:</b> TLC, ALCA, TLCAN, competitividad, integraci&oacute;n, vulnerabilidad. </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este trabajo analiza c&oacute;mo los tratados de libre comercio que Estados Unidos (EUA) impulsa en Am&eacute;rica Latina (AL) imponen reglas de juego a su favor, pues le permiten aumentar su presencia en el &aacute;rea y expandir su mercado. Por su parte, los pa&iacute;ses latinoamericanos tienen poco poder de negociaci&oacute;n frente a EUA y, por lo tanto, terminan aceptando las condiciones que les imponen, tales como apertura comercial generalizada, bajos aranceles y las crecientes concesiones a EUA con la creencia de que ello les permitir&aacute; promover entrada de capitales y, as&iacute;, tener condiciones de inversi&oacute;n y crecimiento en sus pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estos tratados comerciales no se introducen medidas compensatorias que enmienden los diferenciales de productividad y competitividad; de igual forma, tampoco se incorpora el movimiento de mano de obra entre los pa&iacute;ses firmantes, ni las cuestiones laborales y ambientales, las cuales terminan actuando en detrimento de los latinoamericanos. Los gobiernos de AL no pueden condicionar la presencia de la inversi&oacute;n extranjera directa; adem&aacute;s, no les pueden obligar a producir los bienes que el pa&iacute;s requiere, sino que es decisi&oacute;n de las transnacionales ubicarse en los sectores de su inter&eacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los pa&iacute;ses latinoamericanos no tienen condiciones productivas y financieras para salir exitosos, por esto se desindustrializan, van incrementado el desempleo y la integraci&oacute;n con EUA y, en consecuencia, se profundiza el subdesarrollo y su vulnerabilidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>1. El motivo de Estados Unidos para impulsar tratados de libre comercio en Am&eacute;rica Latina y los m&eacute;todos que emplea</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las renegociaciones de la deuda externa en que ha ca&iacute;do nuestro pa&iacute;s como el resto de Am&eacute;rica Latina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), le ha permitido a esta instituci&oacute;n imponer las pol&iacute;ticas de liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica (comercial y financiera), de disciplina fiscal, de estabilidad monetaria&#150;cambiaria y de privatizaci&oacute;n, que emanan del llamado Consenso de Washington, es decir, del FMI y del Banco Mundial. Estas pol&iacute;ticas van dirigidas a disminuir la presencia del Estado en la regulaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica para dejar que &eacute;sta sea regulada y reestructurada por las libres fuerzas del mercado de econom&iacute;a abierta para as&iacute; alcanzar mejores condiciones de crecimiento ante los problemas que las econom&iacute;as latinoamericanas enfrentaron ante la intervenci&oacute;n creciente del Estado en la econom&iacute;a. De hecho, el reporte de la UNCTAD se&ntilde;ala que "(...) en Am&eacute;rica Latina la liberalizaci&oacute;n fue introducida como reacci&oacute;n al fracaso de la estrategia de desarrollo de sustituci&oacute;n de importaciones basada en la intervenci&oacute;n gubernamental para generar r&aacute;pido crecimiento e industrializaci&oacute;n" (UNCTAD, 1995:73).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde esta perspectiva se han impulsado tratados de libre comercio (TLC) en Am&eacute;rica Latina y se han abolido las pol&iacute;ticas proteccionistas, as&iacute; como las de intervenci&oacute;n y regulaci&oacute;n del Estado en dichas econom&iacute;as. Se impulsa el libre comercio bajo la creencia de que ello propiciar&aacute; mejor asignaci&oacute;n de recursos y un proceso de competencia que se traducir&aacute; en mayor eficiencia y productividad y que permitir&aacute; a nuestros pa&iacute;ses crecer hacia el mercado externo con menores presiones macroecon&oacute;micas. El reporte de la UNCTAD afirma que"(...) un objetivo importante de las reformas estructurales fue la eficiencia y la productividad de los sectores de bienes comerciables. Se esperaba r&aacute;pido crecimiento de la productividad" (UNCTAD, 1995:82). Sin embargo, tales pol&iacute;ticas de liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica responden m&aacute;s a los intereses de EUA porque con ello pretende no s&oacute;lo expandir su espacio de influencia en el &aacute;rea, sino asegurar la irreversibilidad de la instrumentaci&oacute;n de la liberalizaci&oacute;n, desregulaci&oacute;n y privatizaci&oacute;n econ&oacute;mica, que le han redituado grandes frutos. El libre comercio le permitir&aacute; a EUA penetrar m&aacute;s f&aacute;cilmente a los mercados de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, dada su mayor productividad y competitividad en la gran mayor&iacute;a de los productos comerciables respecto a &eacute;stos. De la misma manera, con ello desea afianzar la postura hist&oacute;rica de "Am&eacute;rica para los americanos" y, en consecuencia, frenar la presencia de Europa y Asia en esta &aacute;rea.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estrategia de EUA hacia Am&eacute;rica Latina es avanzar con acuerdos bilaterales y no con acuerdos multilaterales ante los problemas que ha tenido en la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio (OMC), as&iacute; como en el ALCA para imponer sus condiciones al resto de los pa&iacute;ses tercermundistas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos, a trav&eacute;s de impulsar los TLC bilaterales en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, aprovecha e impone su posici&oacute;n de fuerza frente a los otros pa&iacute;ses al negociar por separado, para colocar condiciones a su favor que no puede lograrlas f&aacute;cilmente a trav&eacute;s de pr&aacute;cticas multilaterales de negociaci&oacute;n; es decir, en los TLC que ha firmando y est&aacute; negociando en el &aacute;rea latinoamericana, introduce posiciones a su favor que van mas all&aacute; de las negociaciones multilaterales establecidas en la OMC (Presser, 2004). En tales casos el TLC establece reglas que le permite a EUA ampliar los tratos preferenciales y la flexibilizaci&oacute;n a la entrada de sus productos e inversiones en el &aacute;rea, con ello expande sus mercados de productos e inversi&oacute;n y obtiene el control de sectores estrat&eacute;gicos que son de su inter&eacute;s, as&iacute; como salvaguardar los beneficios de sus empresas transnacionales; todo lo anterior act&uacute;a en detrimento de los pa&iacute;ses firmantes o negociadores de dichos acuerdos. Con estos acuerdos bilaterales disminuye la participaci&oacute;n y el control que los estados nacionales ejercen en la actividad econ&oacute;mica; en consecuencia, se abren sectores estrat&eacute;gicos y de alta rentabilidad al capital internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Brasil y Argentina se han opuesto a ciertas reglas y normas de comportamiento (entre ellas destacan las compras gubernamentales y el trato a la inversi&oacute;n extranjera) que el pa&iacute;s norteamericano quiere establecer dentro del ALCA, por lo que este proyecto se ha frenado, representando ello una afrenta a los intereses hegem&oacute;nicos de EUA.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante el impasse y la dificultad de desbloquear las negociaciones, EUA ha optado por negociaciones bilaterales, para lo cual impulsa el TLC con los diferentes pa&iacute;ses del &aacute;rea con el fin de imponer f&aacute;cilmente sus reglas de juego y utilizar dichos TLC como marco de referencia para la constituci&oacute;n del ALCA; los pa&iacute;ses que queden fuera de las negociaciones tendr&aacute;n que sumarse m&aacute;s temprano que tarde a estos acuerdos bajo las reglas que ellos est&aacute;n estableciendo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos ya ha firmado acuerdos de libre comercio con M&eacute;xico, Chile, y est&aacute; negociando con los pa&iacute;ses de Centroam&eacute;rica y con los de la comunidad andina (Colombia, Per&uacute;, Ecuador y Bolivia). Venezuela, que es miembro de la comunidad andina, ha se&ntilde;alado que no se sumar&aacute; a dicho acuerdo y ha presentado una propuesta alternativa de asociaci&oacute;n latinoamericana junto con Cuba llamada Alternativa Bolivariana para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (ALBA, 2003).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al negociar EUA bilateralmente impone sus reglas, dado su gran poder&iacute;o hegem&oacute;nico, ante el cual pa&iacute;s alguno no es capaz de anteponer sus intereses nacionales frente a los del gran imperio. Asimismo, el pa&iacute;s norteamericano est&aacute; colocando en estas negociaciones el acuerdo de inversiones que le fue rechazado en la OMC, lo que le permite un trato preferencial a sus inversiones en lo referente a &aacute;reas de ubicaci&oacute;n y de protecci&oacute;n ante cualquier p&eacute;rdida de ganancia derivada de acciones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica que las pudieran afectar; as&iacute;, tiene asegurada su inversi&oacute;n y su dominio econ&oacute;mico en los pa&iacute;ses que se adhieren a dichos tratados. De tal forma, los TLC abarcan el libre flujo de mercanc&iacute;as y tambi&eacute;n incluyen el trato preferencial a la inversi&oacute;n extranjera; con este tipo de tratados se crean expectativas de que &eacute;stos son indispensables para el impulso de la actividad econ&oacute;mica a trav&eacute;s del crecimiento de exportaciones y los flujos de capital que ello propicia, y que permitir&aacute; a su vez disminuir la brecha entre desarrollados y subdesarrollados.<sup>1</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los TLC que EUA est&aacute; estableciendo en Am&eacute;rica Latina y el Caribe no se contemplan pol&iacute;ticas de compensaci&oacute;n y de apoyo a infraestructura a favor de los menos desarrollados, tal como las que se establecieron en la Uni&oacute;n Europea donde los pa&iacute;ses m&aacute;s fuertes han instrumentado pol&iacute;ticas compensatorias y de apoyo a los pa&iacute;ses m&aacute;s d&eacute;biles. Cabe destacar que en el TLC que M&eacute;xico firm&oacute; con Europa tampoco se establecieron pol&iacute;ticas compensatorias a favor del pa&iacute;s latinoamericano, sino por el contrario se otorgaron grandes preferencias a los pa&iacute;ses europeos con el fin de que ellos lo aceptasen; con esto se evidenci&oacute; que no hay diferencia entre los TLC que los pa&iacute;ses latinoamericanos establecieran con EUA y con los que se est&aacute;n firmando con Europa. Los pa&iacute;ses desarrollados no ceden a las aspiraciones de los pa&iacute;ses menos desarrollados de recibir tratos preferenciales encaminados a impulsar el desarrollo de estos &uacute;ltimos en la perspectiva de disminuir la diferencia entre ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El avance de los TLC que la mayor parte de los pa&iacute;ses del &aacute;rea est&aacute; teniendo con los EUA debilita las posiciones de Brasil y Argentina para alcanzar un ALCA diferente al deseado por EUA y que responda m&aacute;s a los prop&oacute;sitos de desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s aut&oacute;nomo y autosustentado en el &aacute;rea. Estados Unidos est&aacute; presionando a Argentina, aprovechando los problemas que tiene, para que se sume a un tratado de libre comercio con ellos y, as&iacute;, aislar a Brasil y romper el MERCOSUR. Sin embargo, tal pa&iacute;s no cede a las presiones y, por su parte, Brasil desarrolla una pol&iacute;tica de apoyo a Argentina para que mantenga su postura de oposici&oacute;n frente al ALCA.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>2. El motivo de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina para impulsar y aceptar los TLC con EUA</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los defensores en Am&eacute;rica Latina del libre comercio y de los flujos de inversi&oacute;n se&ntilde;alan que impulsar y aceptar los tratados de libre comercio permitir&aacute; tener acceso a la tecnolog&iacute;a y ampliar los mercados, as&iacute; como allegarse de fuentes de financiamiento externo.<sup>2</sup> De ah&iacute; que mencionan que esta estrategia origina una mejor asignaci&oacute;n de recursos e incrementa la eficiencia, lo que representa una mejor opci&oacute;n para desarrollar la industria y configurar un crecimiento sostenido en relaci&oacute;n con el desempe&ntilde;o que tuvieron las pol&iacute;ticas proteccionistas.<sup>3</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina han firmado y est&aacute;n negociando tratados de libre comercio con Estados Unidos y otorgando concesiones al capital internacional, sobre todo para crear condiciones de confianza, rentabilidad y estabilidad a dicho capital, as&iacute; como asegurar &#151;a trav&eacute;s de estos acuerdos comerciales&#151; la irreversibilidad de la apertura econ&oacute;mica y las concesiones otorgadas con el fin de estimular flujos de capital hacia tales pa&iacute;ses, esperando con ello desarrollar la industria, generar empleo e impulsar la din&aacute;mica econ&oacute;mica. Con los TLC con EUA, los pa&iacute;ses latinoamericanos pretenden no tanto allegarse del mercado estadounidense &#151;pues &eacute;ste siempre ha estado ah&iacute; y su acceso se ha tenido en forma limitada, lo cual se ha determinado por la baja capacidad productiva y competitiva existente&#151;, sino buscan principalmente incentivar flujos de inversi&oacute;n a nuestros pa&iacute;ses y con ello poder incrementar la capacidad productiva; adem&aacute;s, para financiar el pago del servicio de la deuda externa y evitar obst&aacute;culos externos al crecimiento. Indudablemente, es la carencia de recursos financieros por parte de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina para cubrir sus obligaciones financieras externas, como para impulsar su din&aacute;mica econ&oacute;mica, lo que los lleva a promover TLC con Estados Unidos para, as&iacute;, atraer flujos de capital y hacer frente a sus carencias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De igual manera, creen que las ventajas comparativas que cuentan en escasas ramas productivas, sobre todo en el sector primario, junto a las ventajas de localizaci&oacute;n podr&aacute;n promover inversi&oacute;n extranjera directa (IED) para dinamizar sus econom&iacute;as e incrementar sus exportaciones y alcanzar una inserci&oacute;n din&aacute;mica en el mercado mundial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s del TLC con Estados Unidos, los pa&iacute;ses latinoamericanos esperan absorber los empleos que perder&iacute;a dicho pa&iacute;s al trasladar empresas hacia Am&eacute;rica Latina ante las posiciones competitivas que &eacute;stas ofrecen por los menores costos de mano de obra y de ciertos insumos productivos.<sup>4</sup> Asimismo, consideran que la liberalizaci&oacute;n del comercio permite importar insumos productivos para abaratar costos de producci&oacute;n y, en consecuencia, para producir internamente bienes finales altamente competitivos en lugar de importarlos, mejorar la competitividad en la producci&oacute;n final y de esta manera incrementar las exportaciones, as&iacute; como el desarrollo industrial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses ha negociado o est&aacute; negociando un tratado de libre comercio con Estados Unidos porque creen que es mejor participar en el proceso de globalizaci&oacute;n que no estar en &eacute;l; consideran que los beneficios del libre comercio son mayores a los costos que se derivan de ello; tales gobiernos ven en los TLC con Estados Unidos una oportunidad para el crecimiento de sus pa&iacute;ses. Por ello, se&ntilde;alan que no se le puede dar la espalda a la globalizaci&oacute;n debido a que parten de la posici&oacute;n de que dichos tratados comerciales ofrecen grandes oportunidades que se tienen que aprovechar, como si contasen con los niveles productivos y financieros necesarios para salir airosos de los procesos altamente competitivos que se configuran; adem&aacute;s, los que actualmente est&aacute;n negociando TLC con Estados Unidos, como es la Comunidad Andina, ni siquiera estiman las consecuencias que estas pol&iacute;ticas han originado en aquellos pa&iacute;ses como M&eacute;xico, donde ya tiene once a&ntilde;os de operar el tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canad&aacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una divergencia de intereses detr&aacute;s de los TLC, mientras EUA desea ampliar mercados a sus productos y a su inversi&oacute;n, los pa&iacute;ses del &aacute;rea pretenden con ello incrementar sus exportaciones al mercado estadounidense para dinamizar su industria, aminorar las presiones sobre el sector externo, as&iacute; como promover inversiones para incrementar la productividad y alcanzar una mejor posici&oacute;n competitiva en el mercado internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, M&eacute;xico ha venido abanderando la estrategia de liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica en toda Am&eacute;rica Latina, impulsando los tratados de libre comercio y el ALCA. El gobierno mexicano difunde en todos los foros que el TLCAN ha sido exitoso, dado que ha incrementado las exportaciones de manufactura del pa&iacute;s y ha promovido grandes flujos de capital y se&ntilde;alan que &eacute;sta debe ser la estrategia para el resto de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. Tal postura es m&aacute;s ideol&oacute;gica y de subordinaci&oacute;n a los intereses de Estados Unidos, que al beneficio de los nacionales debido a que las mayores exportaciones y la mayor inversi&oacute;n extranjera que se ha propiciado como consecuencia de dicho TLC no se ha traducido en mayor desarrollo industrial, ni en mayor generaci&oacute;n de empleo productivo, ni en crecimiento econ&oacute;mico sostenido, sino &#151;por el contrario&#151;la econom&iacute;a mexicana hoy presenta mayores problemas productivos y financieros que antes de las pol&iacute;ticas de apertura econ&oacute;mica, lo que la ha colocado en un contexto de bajo crecimiento y de alta vulnerabilidad econ&oacute;mica (v&eacute;ase CEPAL, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>3. Los TLC restringen la funci&oacute;n de regulaci&oacute;n y de promoci&oacute;n del Estado en la econom&iacute;a</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de los TLC, Estados Unidos impone reglas, leyes y pol&iacute;ticas a su favor anulando el poder soberano de los gobiernos latinoamericanos para determinar y decidir sus pol&iacute;ticas a favor de los productores nacionales para su desarrollo y para encarar el proceso de competencia que configura la econom&iacute;a abierta y la reducci&oacute;n de aranceles que establecen los TLC; EUA no otorga derechos especiales a los pa&iacute;ses latinoamericanos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se parte del postulado te&oacute;rico de que al dejar las econom&iacute;as a las libres fuerzas del mercado con apertura externa, con la menor participaci&oacute;n e intromisi&oacute;n estatal posible, se podr&aacute; alcanzar una mejor asignaci&oacute;n de recursos a favor de la productividad para salir airosos del contexto competitivo configurado.<sup>5</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las concesiones que otorga EUA a los pa&iacute;ses del &aacute;rea son principalmente en sectores donde no representan peligro debido a su superioridad competitiva frente a sus adversarios. Las exportaciones manufactureras que Am&eacute;rica Latina destina a EUA son b&aacute;sicamente de alto componente importado con insumos de origen de dicho pa&iacute;s; no obstante que el pa&iacute;s norteamericano limita a los gobiernos latinoamericanos a que otorguen subsidios a los productores agr&iacute;colas e instrumenten pol&iacute;ticas a favor de sus sectores productivos nacionales; por su parte, EUA mantiene pol&iacute;ticas de subsidios a sus productores agr&iacute;colas y pol&iacute;ticas proteccionistas en los sectores donde tiene productividad y competitividad menor que los pa&iacute;ses latinoamericanos, por lo que las perspectivas de ganar en dichos acuerdos no existen para estos &uacute;ltimos. En el caso de la agricultura, a los pa&iacute;ses en desarrollo que cuentan con menores niveles de productividad que EUA, se les da m&aacute;s plazos para eliminar subsidios, como si en realidad pudiesen en el plazo otorgado alcanzar la homologaci&oacute;n de la productividad y competitividad para salir airosos del proceso competitivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, las tarifas m&aacute;s altas que colocan los pa&iacute;ses latinoamericanos para compensar los diferenciales de productividad no los pone en una situaci&oacute;n de protecci&oacute;n frente a los productos agr&iacute;colas subsidiados provenientes de EUA, puesto que el producto importado sigue siendo m&aacute;s barato; con esto se evidencia el hecho de que las tarifas son insuficientes para estimular la producci&oacute;n nacional, la cual resulta insuficiente en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del &aacute;rea para satisfacer el mercado interno.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los apoyos que la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses latinoamericanos otorgan a su sector agr&iacute;cola son escasos para incrementar la productividad y la producci&oacute;n para poder encarar la liberalizaci&oacute;n comercial de dichos productos. No cuentan con condiciones financieras y pol&iacute;ticas fiscales (apoyos y subsidios), ni con condiciones t&eacute;cnicas para incrementar la productividad y su producci&oacute;n para enfrentar la competencia ante las importaciones. Si a ello se suma el tipo de cambio apreciado (que se deriva como consecuencia de la pol&iacute;tica de estabilizaci&oacute;n y de la entrada de capitales), se tiene menos posibilidad de sobrevivir a dicha competencia (Huerta, 2002) a pesar de las tarifas establecidas (permitidas) por los acuerdos alcanzados en el TLC y los pocos limitados apoyos internos que se pueden otorgar a este sector.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los TLC que los pa&iacute;ses latinoamericanos han firmado y que otros est&aacute;n negociando con EUA &#151;adem&aacute;s de permitir el libre comercio de mercanc&iacute;as y disminuir significativamente los aranceles donde la gran mayor&iacute;a de los productos quedan exentos de dicho pago&#151; otorgan tambi&eacute;n trato preferencial a la inversi&oacute;n extranjera directa, eliminando los llamados requisitos de desempe&ntilde;o. De tal forma, a trav&eacute;s de los TLC, el gobierno estadounidense exige que se otorgue a los inversionistas externos trato similar al que se da a los inversionistas nacionales. As&iacute;, la pol&iacute;tica econ&oacute;mica instrumentada por los gobiernos latinoamericanos dentro de los TLC no puede hacer distingo alguno entre inversionistas nacionales y extranjeros. Al otorgar trato preferencial a la inversi&oacute;n extranjera, los gobiernos latinoamericanos se ven impedidos en instrumentar pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de subsidio y est&iacute;mulo a favor de los productores nacionales. La inversi&oacute;n extranjera al recibir igual trato que la nacional, y al contar con mejores condiciones financieras y productivas que las nacionales, termina desplazando a estas &uacute;ltimas del mercado interno, por lo que terminan ocupando una posici&oacute;n dominante en la econom&iacute;a, y de ah&iacute; el proceso de extranjerizaci&oacute;n creciente de nuestras econom&iacute;as.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los gobiernos locales no pueden aplicar medidas para regular el comportamiento de la IED; adem&aacute;s, no pueden obligar a dicha inversi&oacute;n a consumir insumos, servicios y empleo nacionales, ni a destinar cierto porcentaje de su producci&oacute;n para el mercado externo con el fin de asegurar impactos positivos sobre el sector externo; asimismo, no se les puede exigir a orientar dicha inversi&oacute;n a determinadas industrias o regiones del pa&iacute;s, ni imponerles que transfieran tecnolog&iacute;a hacia el pa&iacute;s latinoamericano, ni a desarrollarla internamente para impulsar la capacidad productiva y las condiciones competitivas nacionales; finalmente, tampoco se les condiciona a que permanezcan determinado tiempo en el pa&iacute;s donde invierten. De tal forma, los inversionistas estadounidenses mantienen su superioridad tecnol&oacute;gica y financiera con relaci&oacute;n a los productores de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, lo que les permite acentuar su poder monop&oacute;lico y desplazar a los nacionales de los mercados locales; esto no s&oacute;lo aumenta las presiones sobre el sector externo, sino que atenta sobre la din&aacute;mica de acumulaci&oacute;n y de capitalizaci&oacute;n de los productores nacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si Estados Unidos considera que las leyes y las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de los pa&iacute;ses firmantes de los TLC act&uacute;an en detrimento de los intereses de sus empresas &#151;ya sea porque &eacute;stas operen en el territorio estadounidense o en los pa&iacute;ses donde se han establecido&#151; las cuestiona y exige su anulaci&oacute;n. De hecho, si una empresa transnacional se siente afectada por las reglamentaciones existentes en el pa&iacute;s donde opera (dentro de los TLC) puede llevar al gobierno en cuesti&oacute;n a tribunales internacionales para ser indemnizada. Los gobiernos latinoamericanos, ante el temor de recibir sanciones o represalias por parte de Estados Unidos o de los organismos internacionales controlados por dicho pa&iacute;s, terminan someti&eacute;ndose y subordin&aacute;ndose a las reglas impuestas por &eacute;stos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, dentro de los TLC, los gobiernos locales est&aacute;n obligados a abrir todos sus sectores econ&oacute;micos, productivos, financieros, servicios y comerciales a la inversi&oacute;n extranjera, acelerando con ello el proceso de extranjerizaci&oacute;n, dado que tales inversiones cuentan con mejores condiciones financieras y tecnol&oacute;gicas para desplazar de los sectores econ&oacute;micos m&aacute;s rentables de la econom&iacute;a a los inversionistas nacionales.<sup>6</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se les otorgan grandes concesiones a las inversiones externas y no se les impone obligaciones y regulaci&oacute;n alguna a dichos flujos de capital, ni condicionan su entrada al cumplimiento de obligaciones fijadas por los gobiernos nacionales. Ello explica por qu&eacute; las empresas transnacionales trabajan con bajo valor agregado nacional y generan, en consecuencia, impactos negativos sobre el sector externo; y tambi&eacute;n por qu&eacute; dichos flujos de inversi&oacute;n no se han traducido en mayor desarrollo industrial, ni en mayor generaci&oacute;n de empleo en nuestros pa&iacute;ses. De tal forma, las empresas transnacionales que operan en el &aacute;rea latinoamericana originan d&eacute;ficit de comercio exterior y crecientes remesas de recursos al exterior, as&iacute; como pocos efectos multiplicadores internos. Es tal el poder que adquieren estas empresas que debilitan la posici&oacute;n de los gobiernos locales para controlarlas y para que su funcionamiento responda a las necesidades nacionales de generaci&oacute;n de empleo, de incremento del valor agregado nacional de su producci&oacute;n y de desarrollo econ&oacute;mico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desempe&ntilde;o de las empresas transnacionales no favorece a las econom&iacute;as donde se establece, sino que las perjudica debido a que desplaza a la producci&oacute;n nacional del mercado interno, aumenta el d&eacute;ficit de cuenta corriente de balanza de pagos y, adem&aacute;s, presiona para que la pol&iacute;tica econ&oacute;mica responda a sus exigencias a costa de que se releguen las demandas de los nacionales (Huerta, 2004:178&#150;180).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos condiciona los TLC, a los cuales les exige que se les protejan los derechos de propiedad intelectual; esto les permite tener el control monop&oacute;lico sobre el desarrollo tecnol&oacute;gico y sus patentes, impidiendo y sancionando cualquier pr&aacute;ctica de pirater&iacute;a que pueda ser llevada a cabo por nacionales, lo que les resulta a &eacute;stos m&aacute;s dif&iacute;cil y costoso cualquier avance tecnol&oacute;gico; es decir, las v&iacute;as de desarrollo tecnol&oacute;gico alcanzadas en d&eacute;cadas pasadas por pa&iacute;ses como Jap&oacute;n y los del Sudeste Asi&aacute;tico &#151;y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en China e India&#151; a trav&eacute;s de la pirater&iacute;a (copia e imitaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a) les queda vedada a los pa&iacute;ses latinoamericanos con los TLC que el pa&iacute;s norteamericano est&aacute; imponiendo en la regi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que el TLCAN contempla mecanismos de soluci&oacute;n de controversias para resolver pr&aacute;cticas desleales de comercio, &eacute;stas siguen operando por parte de los Estados Unidos sin que sea sancionado, lo que evidencia que es la gran potencia la que determina las reglas de juego a su favor, sin tener los pa&iacute;ses menos desarrollados capacidad de hacer valer su posici&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los TLC que se han firmado o est&aacute;n negociando con los pa&iacute;ses latinoamericanos, las cuestiones laborales y ambientales no est&aacute;n incorporadas; tampoco se incorpora la movilidad de trabajadores hacia Estados Unidos, no se contempla la situaci&oacute;n laboral por la que atraviesan los inmigrantes latinoamericanos en dicho pa&iacute;s, ni se incorporan los derechos laborales para que los trabajadores del &aacute;rea alcancen los derechos existentes en EUA (Puyana y Gonz&aacute;lez, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los gobiernos de los pa&iacute;ses latinoamericanos no consideran &#151;o desestiman el hecho&#151; que dichos tratados les impiden instrumentar pol&iacute;ticas econ&oacute;micas a favor de sus productores nacionales y que, por lo tanto, los deja en una situaci&oacute;n indefensa frente a los productos importados, los cuales terminan desplazando a los productores nacionales. La mayor&iacute;a de los gobiernos latinoamericanos, en la perspectiva de ser bien vistos por Estados Unidos, acepta las reglas establecidas por este pa&iacute;s, lo que genera una mayor apertura, liberalizaci&oacute;n y desregulaci&oacute;n de todos sus sectores, sin duda el pa&iacute;s norteamericano sale ganando en dicho proceso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los gobiernos latinoamericanos se preocupan s&oacute;lo por su gesti&oacute;n porque de esa manera promueven capitales y alcanzan un crecimiento de corto plazo (derivado de los flujos de capital provenientes por los activos que puedan vender), sin considerar los alcances de tales pol&iacute;ticas y las concesiones otorgadas al gran capital internacional que generan sobre nuestras econom&iacute;as. Con la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y los TLC, los gobiernos de Am&eacute;rica Latina se ven impedidos en instrumentar pol&iacute;ticas de desarrollo nacional, por lo que se condenan al atraso y a que su econom&iacute;a est&eacute; determinada en gran medida por factores externos, sean exportaciones y/o entrada de capitales. No estiman que con la liberalizaci&oacute;n comercial y la reducci&oacute;n de los aranceles se abre paso a todos los productos, lo que en consecuencia &eacute;stos desplazan a la producci&oacute;n nacional; esto da como resultado el d&eacute;ficit de comercio exterior y el rompimiento de las cadenas productivas y acelerados procesos de desindustrializaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>4. La disputa de Brasil y Argentina frente a Estados Unidos en torno al ALCA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las negociaciones del ALCA, no se dio la oportunidad de negociar en bloque, donde Am&eacute;rica Latina participara en forma unificada y comprometida en anteponer los intereses de la regi&oacute;n frente a los EUA. Brasil, Venezuela y Argentina son los &uacute;nicos pa&iacute;ses que tienen posturas m&aacute;s consecuentes y tambi&eacute;n se han contrapunteado frente a los intereses de Estados Unidos, lo que ocasiona estancar dicho proceso de negociaci&oacute;n. Brasil y Argentina se han opuesto a las exigencias de Estados Unidos de introducir en el ALCA los servicios, las inversiones, las compras gubernamentales y la propiedad intelectual debido a que consideran que ello involucra "p&eacute;rdida de autonom&iacute;a nacional para ejecutar pol&iacute;ticas de desarrollo", concernientes a pol&iacute;ticas industriales, fiscales y cambiaria, entre otras (Bastos, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desafortunadamente no hay posiciones homog&eacute;neas y de consenso entre los pa&iacute;ses latinoamericanos para hacer un frente com&uacute;n a Estados Unidos. Pa&iacute;ses como M&eacute;xico y Chile que tienen TLC con EUA y que le han otorgado grandes concesiones, colocan en una situaci&oacute;n de desventaja competitiva al resto de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina para negociar el ALCA frente al pa&iacute;s norteamericano, pues &eacute;ste pretende extender los acuerdos ya alcanzados con M&eacute;xico y Chile hacia el resto de los pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El TLCAN ha pasado a ser marco de referencia para generalizarlo en el ALCA, donde existe apertura y liberalizaci&oacute;n y desregulaci&oacute;n de las inversiones, as&iacute; como del sector servicios, la apertura y licitaci&oacute;n de las compras gubernamentales, y el respeto a la propiedad intelectual; estas posiciones no son aceptadas por pa&iacute;ses como Brasil y Argentina (Bastos, 2004).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, el pa&iacute;s norteamericano asume una postura de defensa de mantener barreras a los llamados bienes "sensibles" (aqu&eacute;llos en los que tiene una productividad menor a la de sus adversarios) y desea mantener subsidios en los productos agr&iacute;colas, as&iacute; como mantener normas t&eacute;cnicas y fitosanitarias. En cambio, Argentina y Brasil quieren tener acceso a ese mercado de bienes "sensibles" de EUA y se pronuncian para que se coloquen l&iacute;mites al uso de subsidios, as&iacute; como a las normas t&eacute;cnicas y fitosanitarias, con el fin de que no se ponga l&iacute;mites al acceso de productos latinoamericanos hacia el mercado de Estados Unidos. Asimismo, estos pa&iacute;ses latinoamericanos mantienen una postura defensiva a favor de mantener barreras en los mercados industriales y de servicios que son "sensibles" para Am&eacute;rica Latina; es decir, proteger a los bienes que no tienen competitividad y no abrir compras gubernamentales, as&iacute; como mantener la autonom&iacute;a de su pol&iacute;tica econ&oacute;mica (Bastos, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras Estados Unidos divide a los pa&iacute;ses latinoamericanos para as&iacute; debilitar la posici&oacute;n negociadora de &eacute;stos e imponer, por lo tanto, la propia, Brasil trata por su parte de fortalecer el MERCOSUR y aplicarlo con otros pa&iacute;ses del &aacute;rea; de igual forma, bajo la iniciativa de este pa&iacute;s a fines de 2004 se ha fundado la Comunidad de Naciones de Am&eacute;rica del Sur donde se pretende que el ALCA sea discutido por dicha Comunidad con el gobierno de Bush. Con ello se aspira a tener poder de negociaci&oacute;n, no s&oacute;lo frente al ALCA para frenar la posici&oacute;n hegem&oacute;nica de EUA, sino tambi&eacute;n en relaci&oacute;n con los acreedores internacionales para negociar la deuda externa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>5. La apertura comercial, la falta de competitividad y los mayores requerimientos de entrada de capitales</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los acuerdos bilaterales predominan negociaciones asim&eacute;tricas donde la posici&oacute;n hegem&oacute;nica de Estados Unidos es la dominante y, por ello, impone sus reglas. Esto trae como consecuencia que en vez de disminuir la heterogeneidad existente entre tal pa&iacute;s y los pa&iacute;ses latinoamericanos, &eacute;sta se profundiza, pues estos TLC atentan sobre la esfera productiva de estos &uacute;ltimos, adem&aacute;s, incrementan las presiones sobre el sector externo, lo que los coloca en una posici&oacute;n de alta vulnerabilidad externa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si los acuerdos multilaterales alcanzados en la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio (OMC) no han actuado a favor de los pa&iacute;ses en desarrollo para que los flujos comerciales y financieros impulsen su din&aacute;mica econ&oacute;mica y disminuya la brecha con los pa&iacute;ses industrializados, mucho menos se alcanzar&aacute;n mejores condiciones comerciales y de inversi&oacute;n para reducir las asimetr&iacute;as mediante los TLC que han firmado los pa&iacute;ses latinoamericanos y otros est&aacute;n negociando con EUA. Se sigue en un proceso de maximizaci&oacute;n de p&eacute;rdidas y minimizaci&oacute;n de ganancias en dichos acuerdos internacionales; en cambio, EUA a trav&eacute;s de los acuerdos multilaterales y sobre todo en los acuerdos bilaterales, fortalece su posici&oacute;n de negociaci&oacute;n y sus ganancias. Para reducir las asimetr&iacute;as existentes, se requerir&iacute;a que EUA tomase posiciones unilaterales a favor de los pa&iacute;ses latinoamericanos, situaci&oacute;n que est&aacute; muy lejos de darse, pues ir&iacute;a contra su l&oacute;gica de expansi&oacute;n y dominio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda los pa&iacute;ses latinoamericanos terminan perdiendo en el proceso de negociaci&oacute;n que permite el libre flujo de mercanc&iacute;as e inversiones porque no cuenta con los niveles de productividad y competitividad que tienen los productos provenientes de EUA y del resto de pa&iacute;ses desarrollados y del sudeste asi&aacute;tico, por lo que los productos importados terminan desplazando a la producci&oacute;n nacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El contexto de libre comercio &#151;ya sea con el pa&iacute;s norteamericano as&iacute; como con otros pa&iacute;ses desarrollados y el hecho de estar insertos en la OMC&#151; nos coloca en desventaja competitiva con empresas que son tecnol&oacute;gica, productiva y financieramente superiores a las nuestras. Los productos donde se tiene ventajas (que son los menos) no reciben trato preferencial de libre acceso al mercado estadounidense.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La apertura comercial y la disminuci&oacute;n y desaparici&oacute;n de aranceles que trae consigo los TLC nos coloca en igualdad de circunstancias con los productores estadounidenses y de otros pa&iacute;ses del mundo, como si en el plazo determinado para la homologaci&oacute;n, reducci&oacute;n y eliminaci&oacute;n de aranceles a la importaci&oacute;n, pudi&eacute;semos alcanzar los niveles de productividad y competitividad para encarar el proceso de competencia que configuran los TLC y la apertura comercial. Esto lleva a la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses latinoamericanos a comprar del exterior m&aacute;s que lo que exportan; de tal forma que la b&uacute;squeda de mayor acceso al mercado de EUA para dinamizar la producci&oacute;n no se da por los TLCAN te nuestra falta de competitividad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor competencia que pa&iacute;ses como M&eacute;xico han venido enfrentando, como consecuencia del contexto de libre comercio en que operan, no se ha traducido en mayores niveles de productividad y eficiencia en su aparato productivo que le permita aumentar su capacidad exportadora y el valor agregado nacional en &eacute;stas. La brecha tecnol&oacute;gica con respecto a EUA no se ha reducido, sino &#151;por el contrario&#151; &eacute;sta se ha incrementado, pues el TLCAN y la pol&iacute;tica que le acompa&ntilde;a impiden instrumentar pol&iacute;ticas de apoyo a los productores industriales nacionales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pol&iacute;tica de apertura comercial, m&aacute;s que contribuir a la generaci&oacute;n de riqueza productiva para potenciar el crecimiento de la econom&iacute;a, est&aacute; destruyendo cadenas productivas, y atentando sobre la din&aacute;mica de acumulaci&oacute;n, lo que frena el crecimiento de la inversi&oacute;n y compromete el crecimiento end&oacute;geno de la econom&iacute;a y del empleo. Por su parte, la liberalizaci&oacute;n del comercio exterior ha llevado a aumentar el d&eacute;ficit de comercio exterior y a depender en forma creciente de los flujos de capital.<sup>7</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe se&ntilde;alar que la pol&iacute;tica de apertura comercial es acompa&ntilde;ada de la liberalizaci&oacute;n financiera para estimular los flujos de capital necesarios para financiar el d&eacute;ficit externo y mantener estable la moneda. Para asegurar entrada de capitales para financiar el d&eacute;ficit externo y evitar que &eacute;ste frene la actividad econ&oacute;mica y desestabilice el tipo de cambio, las econom&iacute;as del &aacute;rea se ven obligadas a ofrecer activos rentables al capital internacional. De ah&iacute; el porqu&eacute; la apertura comercial y financiera van acompa&ntilde;adas de las pol&iacute;ticas de estabilizaci&oacute;n y de mayor endeudamiento externo, de mayor privatizaci&oacute;n y extranjerizaci&oacute;n de las econom&iacute;as latinoamericanas, disminuyendo con ello el margen de libertad para tener pol&iacute;ticas econ&oacute;micas a favor de crecimiento econ&oacute;mico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, la liberalizaci&oacute;n financiera lleva a las econom&iacute;as a caer en contextos de alta vulnerabilidad externa, pues al permitir el libre flujo de capitales aqu&eacute;llas pasan a estar sujetas a las acciones especulativas que se derivan de ello, lo cual obliga a los pa&iacute;ses a trabajar con pol&iacute;ticas monetarias y fiscales restrictivas para asegurar la estabilidad de la moneda, eliminar incertidumbre y evitar pr&aacute;cticas especulativas. Es por ello que se han tenido que establecer pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas dirigidas a crear las condiciones de confianza, estabilidad y rentabilidad para atraer a dichos capitales y mantenerlos en el pa&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De tal forma, el TLCAN no s&oacute;lo ha impulsado el flujo de mercanc&iacute;as entre M&eacute;xico y Estados Unidos, sino tambi&eacute;n el flujo de capitales. Estos flujos crecieron en la d&eacute;cada de los noventa (con excepci&oacute;n de 1994&#150;95, a&ntilde;o de crisis) tanto por las pol&iacute;ticas de estabilizaci&oacute;n, como porque han estado ligados a las exportaciones, as&iacute; como al proceso de privatizaci&oacute;n y extranjerizaci&oacute;n. Estas pol&iacute;ticas promueven los flujos de capital que son importantes para el financiamiento del d&eacute;ficit del sector externo para incrementar reservas internacionales y para estabilizar el tipo de cambio que exige el proceso de liberalizaci&oacute;n financiera, el cual termina apreci&aacute;ndose. Los capitales que fluyeron a la econom&iacute;a mexicana en la primera parte de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os noventa fueron sobre todo inversi&oacute;n de cartera. De 1996 a la fecha, los mayores flujos de inversi&oacute;n se han dado por cambio patrimonial. El flujo de capitales se ha canalizado al sector exportador de alto coeficiente importado, as&iacute; como al sector comercio y de servicios y a la adquisici&oacute;n de empresas ya existentes sin generar efectos positivos sobre la esfera productiva y el sector externo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los grandes flujos de mercanc&iacute;as y de capitales propiciados por el TLCAN no se han traducido en mayor capacidad productiva que permita avanzar en la sustituci&oacute;n de importaciones y aumentar el valor agregado nacional de las exportaciones, por lo que no se ha generado efectos multiplicadores internos sobre empleo y el ingreso de empresas e individuos en la perspectiva de cimentar las bases reales para el crecimiento econ&oacute;mico, como para disminuir la brecha existente con los pa&iacute;ses desarrollados que dicha estrategia de crecimiento prometi&oacute;; por el contrario, tales flujos de mercanc&iacute;as y capitales han atentado no s&oacute;lo sobre la esfera productiva, sino tambi&eacute;n sobre las variables macroecon&oacute;micas necesarias para el crecimiento sostenido de la econom&iacute;a. Al d&eacute;ficit de comercio exterior hay que sumarle las transferencias de recursos al exterior que se derivan de la entrada de capitales, tanto por concepto de obligaciones financieras que se contraen por dicho capital, como por los pagos que se realizan por concepto de remisi&oacute;n de utilidades y pago de tecnolog&iacute;a, lo que aumenta el d&eacute;ficit de cuenta corriente y los requerimientos de entrada de capitales para hacerle frente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Indudablemente el problema es que las presiones sobre el sector externo est&aacute;n latentes en la mayor&iacute;a de las econom&iacute;as del &aacute;rea, y &eacute;stas no tienen asegurado un flujo permanente y creciente de capitales. De igual forma, por m&aacute;s que la pol&iacute;tica econ&oacute;mica se dirige a crear condiciones de rentabilidad y confianza &#151;a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas de estabilizaci&oacute;n monetaria&#151; para atraer capital externo no se tiene asegurado el flujo permanente de tales capitales, pues &eacute;stos no dependen tanto de la pol&iacute;tica de estabilizaci&oacute;n, sino principalmente est&aacute;n en funci&oacute;n del ritmo de crecimiento de las exportaciones, como de las condiciones de rentabilidad ofrecidas por la econom&iacute;a, ya sean activos y empresas susceptibles de ser vendidas y/o inversiones atractivas. Esto se desvanece tanto por la menor actividad econ&oacute;mica de EUA como por la p&eacute;rdida de competitividad, adem&aacute;s por los problemas de bajo crecimiento e incapacidad de pago derivado de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica imperante. Hay que considerar que los flujos comerciales y financieros van aparejados, por lo que al caer los primeros, caen los segundos, y caer&aacute;n m&aacute;s al agotarse y limitarse el proceso de privatizaci&oacute;n. Lo anterior comprometer&aacute; el financiamiento del d&eacute;ficit externo, as&iacute; como la estabilidad del tipo de cambio y la propia operatividad de la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los requerimientos crecientes de entrada de capitales y la liberalizaci&oacute;n financiera impiden a los gobiernos tener pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica a favor de la inversi&oacute;n productiva y del crecimiento del mercado interno ante el temor de que ello sea inflacionario. El problema se agudiza debido a que las pol&iacute;ticas monetarias y fiscales restrictivas establecidas para evitar presiones inflacionarias recrudecen los problemas de productividad y competitividad de la producci&oacute;n nacional frente a importaciones; adem&aacute;s, act&uacute;an contra los niveles de rentabilidad de la esfera productiva y de la inversi&oacute;n, por lo que no se puede hacer frente al contexto de econom&iacute;a abierta en que nos coloca los TLC. Tales pa&iacute;ses pasan a estar en el peor de los mundos posibles, pues ni pueden crecer en torno al mercado interno, ni tienen condiciones para crecer hacia el mercado externo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuestros gobiernos, en lugar de preocuparse de los TLC y en promover flujos de capital, deben poner &eacute;nfasis en el impulso a la esfera productiva nacional, pues &eacute;sta &#151;m&aacute;s que favorecerse por los TLC&#151; sale perjudicada, por lo que otras deben ser las pol&iacute;ticas predominantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>6. El TLCAN ha incrementado la integraci&oacute;n de la econom&iacute;a mexicana con la estadounidense</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El TLCAN entre M&eacute;xico&#150;EUA&#150;Canad&aacute; ha incrementado la integraci&oacute;n econ&oacute;mica del primero con el segundo. La liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica, junto a los acuerdos signados en el TLCAN, y la pol&iacute;tica de estabilizaci&oacute;n que acompa&ntilde;a dicho proceso han incrementado m&aacute;s los flujos comerciales y financieros entre la econom&iacute;a mexicana con la estadounidense, pasando la primera a ser m&aacute;s dependiente y vulnerable al comportamiento de la segunda. El predominio de las pol&iacute;ticas monetarias y fiscales contraccionistas &#151;que restringen el crecimiento del mercado interno&#151; hace depender la din&aacute;mica econ&oacute;mica de M&eacute;xico del comportamiento de sus exportaciones, como de los flujos de capital, lo que a su vez depende del desempe&ntilde;o de la econom&iacute;a de EUA, quien es nuestro principal socio comercial. Ello ha llevado a que la econom&iacute;a mexicana acompa&ntilde;e el ciclo econ&oacute;mico observado en la econom&iacute;a estadounidense.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El TLCAN entr&oacute; en vigor el 1&deg;. de enero de 1994 y vino acompa&ntilde;ado de una fuerte din&aacute;mica de la econom&iacute;a de EUA en dicho periodo hasta el 2000, lo que repercuti&oacute; en un flujo sostenido de bienes y servicios, as&iacute; como de capitales ligados a exportaciones, como a la b&uacute;squeda de opciones de inversi&oacute;n en la adquisici&oacute;n de activos y empresas rentables.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La din&aacute;mica de la econom&iacute;a estadounidense y su creciente demanda por importaciones permiti&oacute; a M&eacute;xico salir f&aacute;cilmente de su crisis manifiesta a fines de 1994. Junto a ello, la devaluaci&oacute;n derivada de la crisis configur&oacute; precios relativos que contribuyeron favorablemente al crecimiento de exportaciones porque mejor&oacute; la competitividad de la producci&oacute;n de M&eacute;xico y abarat&oacute; los activos y empresas nacionales para estimular los flujos de inversi&oacute;n extranjera para la adquisici&oacute;n de dichos activos. De tal forma, la din&aacute;mica estadounidense y el consecuente incremento de exportaciones de M&eacute;xico le permitieron a &eacute;ste crecer un 5% promedio anual de 1996 al 2000; sin embargo, el bajo valor agregado nacional de las exportaciones origin&oacute; que este crecimiento no irradiase al conjunto de la econom&iacute;a sino que fuese acompa&ntilde;ado de un mayor crecimiento de importaciones y presiones sobre la balanza de comercio exterior.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los altos niveles de apertura comercial, es decir, las importaciones m&aacute;s exportaciones en relaci&oacute;n con el PIB pasaron de ser 31% en promedio en el periodo 1989&#150;1993, a ser 71.5% en 2001&#150;2003 (<a href="#c4">Ruiz, 2004</a>). Ello refleja las consecuencias de la apertura econ&oacute;mica y la pol&iacute;tica que le acompa&ntilde;a, as&iacute; como el alto grado de complementariedad alcanzado entre la industria estadounidense y la mexicana, adem&aacute;s de la alta vulnerabilidad externa en que la econom&iacute;a nacional ha ca&iacute;do. Los flujos comerciales entre EUA y M&eacute;xico ya ven&iacute;an creciendo desde antes del TLCAN; este tratado s&oacute;lo vino a consolidar dicho proceso.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c4"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/cya/n221/a2c4.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siguiente <a href="#c1">cuadro</a> refleja que en la d&eacute;cada previa (1984&#150;93) al TLCAN, las <a href="#c2">exportaciones de M&eacute;xico hacia EUA</a> crec&iacute;an m&aacute;s que el crecimiento mostrado de 1994 a 2003. El TLC no viene a potenciar un mayor acceso nuestro a dicho mercado, ni son las barreras y aranceles existentes un impedimento al acceso al mercado estadounidense, sino nuestra falta de capacidad productiva y competitiva nacional, lo cual el TLC no resuelve.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c1"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/cya/n221/a2c1.jpg"></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c2"></a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/cya/n221/a2c2.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que el gobierno mexicano es el que ha firmado m&aacute;s TLC que cualquier otro pa&iacute;s, ello no se ha traducido en mayor diversificaci&oacute;n de su comercio exterior; &eacute;ste se ha concentrado m&aacute;s hacia la econom&iacute;a estadounidense. Las exportaciones de M&eacute;xico hacia Estados Unidos en 2003 fueron el 88.8% del total, en cambio las importaciones provenientes de dicha econom&iacute;a representaron el 61.8%.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante la existencia de un TLC de M&eacute;xico con los pa&iacute;ses europeos, ello no ha revertido la tendencia decreciente en el flujo comercial entre estos socios. Las exportaciones de M&eacute;xico hacia Europa en 1990 representaban el 13.2% del total, en 2003 s&oacute;lo fueron el 3.9%; por su parte, las importaciones de M&eacute;xico provenientes de Europa pasaron de 16.6% al 9% durante el mismo periodo (Calder&oacute;n, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los <a href="#c3">flujos comerciales</a> entre M&eacute;xico y Estados Unidos han llevado a que este &uacute;ltimo pa&iacute;s, de ser superativo en 1993 por 1.1 mil millones de d&oacute;lares, pasara con el TLCAN a ser deficitario, alcanzando en 2003 un d&eacute;ficit comercial de 41.8 mil millones de d&oacute;lares.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c3"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/cya/n221/a2c3.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El super&aacute;vit obtenido por M&eacute;xico en su comercio con Estados Unidos se explica sobre todo por las exportaciones de maquila, las cuales se caracterizan por tener un valor agregado nacional de 2% y un componente importado de 98%; es decir, s&oacute;lo incorporan mano de obra; m&aacute;s que exportaciones de mercanc&iacute;as es exportaci&oacute;n de servicios de mano de obra, por lo que su din&aacute;mica no genera efectos multiplicadores importantes en la din&aacute;mica econ&oacute;mica nacional. El crecimiento de estas exportaciones va acompa&ntilde;ado de igual crecimiento de importaciones; la derrama salarial que originan tales exportaciones tampoco tiene un impacto significativo sobre la demanda nacional debido a que el consumo en la frontera norte (donde est&aacute;n establecidas el mayor n&uacute;mero de maquiladoras) se realiza en el otro lado de la frontera y tiene un alto componente importado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho super&aacute;vit comercial es generado porque las empresas transnacionales exportadoras triangulan su comercio; importan insumos de Asia para procesarlos internamente y de aqu&iacute; exportarlos hacia EUA. De ah&iacute; que el super&aacute;vit mostrado con Estados Unidos lo explica el d&eacute;ficit comercial que M&eacute;xico muestra con el resto del mundo, el cual es sobre todo con China y otros pa&iacute;ses asi&aacute;ticos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El d&eacute;ficit con el resto del mundo es superior al super&aacute;vit alcanzado con Estados Unidos y Canad&aacute; dando por resultado un d&eacute;ficit comercial; cabe se&ntilde;alar que otro elemento que explica el super&aacute;vit comercial con Estados Unidos son las exportaciones petroleras.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se sustrae el super&aacute;vit de las maquilas y las exportaciones petroleras, se presenta un d&eacute;ficit comercial de la econom&iacute;a mexicana mucho mayor como resultado de los fuertes rezagos productivos, del rompimiento de cadenas productivas y de su falta de competitividad; es decir, es la venta de servicios de mano de obra barata (presente en las exportaciones de maquila) y de las exportaciones petroleras, lo que reduce el d&eacute;ficit de comercio exterior de M&eacute;xico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El crecimiento de la econom&iacute;a nacional se fren&oacute; de 2001 a 2003, una vez que la econom&iacute;a estadounidense dej&oacute; de crecer porque contrajo el crecimiento de las exportaciones de M&eacute;xico a dicho pa&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de que de 1994 a 2000 crecieron las exportaciones de mercanc&iacute;as hacia EUA en 18.2% promedio anual, tuvieron un crecimiento de 0.3% promedio anual de 2000 a 2003 y, excluido el petr&oacute;leo, tuvieron una ca&iacute;da de 0.7% promedio anual (Gazol, 2004). Las presiones que esto origin&oacute; sobre el sector externo de M&eacute;xico obligaron a las autoridades mexicanas a contraer la actividad econ&oacute;mica para as&iacute; reducir importaciones y evitar mayor d&eacute;ficit comercial externo que pudiese desestabilizar el tipo de cambio y afectar al capital financiero internacional ubicado en el pa&iacute;s. De tal forma, la econom&iacute;a nacional ni mostr&oacute; crecimiento de exportaciones, ni hacia el mercado interno, por lo que tuvo un crecimiento promedio anual de 0.6% de 2001 a 2003.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El efecto del TLCAN sobre el empleo ha sido negativo, pues la creaci&oacute;n de empleo de la maquila de 1993 a 2003 fue de 520 031 trabajos; es decir, se pas&oacute; de 542 074 a 1 062 105 empleos en dicha industria (Blecker, 2004). A pesar de haberse duplicado dicha generaci&oacute;n de empleos en 10 a&ntilde;os en tal sector, esto no contrarrest&oacute; el desempleo generado en la industria manufacturera (donde se incluye el empleo generado por las exportaciones manufactureras de no maquila), el cual se dio por el cierre y reestructuraci&oacute;n de empresas como consecuencia de su falta de competitividad frente al gran crecimiento de importaciones que se deriva del contexto de apertura comercial y de la apreciaci&oacute;n del tipo de cambio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El aumento del desempleo, junto al menor crecimiento del PIB per c&aacute;pita y a la ca&iacute;da de los salarios reales, ha empeorado la distribuci&oacute;n del ingreso. El ingreso de los productores y trabajadores nacionales se reduce como consecuencia de la p&eacute;rdida de competitividad frente a importaciones, por lo que se realiza una transferencia de ingreso a favor de los productores externos que nos abastecen de productos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La falta de oportunidades de empleo y los bajos salarios existentes han incrementado la emigraci&oacute;n de trabajadores hacia EUA en b&uacute;squeda de mejores oportunidades de empleo; se calcula un flujo neto de m&aacute;s de 500 mil indocumentados mexicanos que ingresan por a&ntilde;o al pa&iacute;s norteamericano.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>7. El desplazamiento de M&eacute;xico del mercado estadounidense y los l&iacute;mites del crecimiento hacia afuera</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ca&iacute;da de las exportaciones de M&eacute;xico hacia Estados Unidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os no s&oacute;lo ha sido por el menor crecimiento econ&oacute;mico del pa&iacute;s norteamericano, sino por la creciente presencia de China en dicho mercado dada su mejor posici&oacute;n competitiva y por el hecho de que pas&oacute; a ser miembro de la OMC. En 2003 observamos la p&eacute;rdida de competitividad de las exportaciones mexicanas en el mercado estadounidense, pues el crecimiento de las importaciones de este pa&iacute;s fue de 8.5% con respecto al 2002 y en cambio las provenientes de M&eacute;xico cayeron en 1.9% (Gazol, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La gran posici&oacute;n competitiva de China, no s&oacute;lo por los menores salarios sino por el avance en el desarrollo tecnol&oacute;gico que est&aacute; alcanzando, le ha permitido incrementar su participaci&oacute;n en el mercado mundial. En el caso de su participaci&oacute;n en el mercado de EU, ha pasado a desplazar a M&eacute;xico del segundo lugar como socio comercial de este pa&iacute;s, siendo que en 1990 las exportaciones chinas ocupaban el lugar 32 de las importaciones realizadas por Estados Unidos (CEPAL, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de las exportaciones de autopartes de M&eacute;xico a EUA en el periodo 1990 a 2003 aumentaron en 16.5% promedio anual; en cambio las exportaciones chinas a dicho mercado lo hicieron en 37.6% promedio anual para el mismo periodo (CEPAL, 2004).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que respecta a las exportaciones de productos electr&oacute;nicos de China, &eacute;stas representaban en 1990 el 3.3% de las importaciones que de esos productos realizaba Estados Unidos, y en el 2003 pasaron a ser el 18.26% de ese total; mientras que las exportaciones de M&eacute;xico de esos productos en 1990 representaban el 13.3% del total de las importaciones de Estados Unidos de esos productos y en 2003 pasaron a ocupar el 20%; es decir, en tanto las exportaciones de productos electr&oacute;nicos de China aumentaron 15 puntos porcentuales en el total importado por Estados Unidos en dicho periodo, las exportaciones en M&eacute;xico aumentaron menos de 7 puntos porcentuales (CEPAL, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mercado de computadoras, las empresas transnacionales ubicadas en M&eacute;xico satisfac&iacute;an en 2000 el 14.34% del mercado de EUA y por su parte las exportaciones chinas abastec&iacute;an s&oacute;lo el 4.23%. En el 2003, las exportaciones provenientes de M&eacute;xico abastec&iacute;an el 10.87% de dicho mercado y, en cambio, las exportaciones de China abastec&iacute;an el 28.19% (CEPAL, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante la gran trayectoria que China ha experimentado en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, nuestro pa&iacute;s no tiene nada que hacer frente a &eacute;l para recuperar o mantener su posici&oacute;n en el mercado estadounidense. De 1978 a 2002 la tasa de crecimiento promedio anual del PIB per c&aacute;pita de China fue de 8% (CEPAL, 2004); en cambio en M&eacute;xico entre 1982 y 2003 creci&oacute; a una tasa promedio anual de s&oacute;lo 0.6%, ni en el periodo de mayor crecimiento de M&eacute;xico, llega a la mitad de crecimiento alcanzada en China, pues de 1940 a 1981 el crecimiento per c&aacute;pita verificado en nuestro pa&iacute;s fue de 3.2% (Casar y Ros, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La inversi&oacute;n como porcentaje del PIB en China es de 40.24% en 2002 y en ese mismo a&ntilde;o el cr&eacute;dito interno del sector bancario al sector privado represent&oacute; el 137% del PIB (CEPAL, 2004); en cambio en M&eacute;xico dicha proporci&oacute;n fue de 15% y la inversi&oacute;n en relaci&oacute;n con el PIB en 2003 fue de 19.0%, por lo que no tiene condici&oacute;n alguna de recuperar su posici&oacute;n competitiva en el mercado estadounidense frente a China.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El crecimiento de exportaciones no puede constituirse en el motor del crecimiento de la econom&iacute;a mexicana, dado el tipo de exportaciones manufactureras que se realizan, las cuales tienen un bajo valor agregado nacional. Cada vez hay un mayor n&uacute;mero de pa&iacute;ses que exporta tal tipo de bienes, dado que aportan lo barato de su mano de obra, lo que hace que dicho mercado sea altamente competitivo, pues son muchos pa&iacute;ses los que producen tal tipo de productos.<sup>8</sup> Asimismo, la mayor&iacute;a de esos bienes no enfrenta una alta elasticidad del ingreso, por lo que no son los m&aacute;s din&aacute;micos de los mercados internacionales y, adem&aacute;s, no puede generar un gran arrastre multiplicador interno que pueda beneficiar al conjunto de la econom&iacute;a nacional y propiciar efectos positivos sobre el sector externo que puedan aliviar la restricci&oacute;n externa al crecimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mercado de exportaciones manufactureras de bienes de alto valor agregado nacional es el m&aacute;s din&aacute;mico en los mercados internacionales, por lo que si M&eacute;xico y Am&eacute;rica Latina desean tener una participaci&oacute;n activa y din&aacute;mica en dichos mercados, requieren de desarrollo tecnol&oacute;gico e impulsar la industria manufacturera, para lo cual se exige de pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas para tal fin. El problema es que los TLC y el contexto de liberalizaci&oacute;n financiera no lo permiten debido a que restringen el manejo de la pol&iacute;tica monetaria y fiscal, la cual se circunscribe a los objetivos de estabilizaci&oacute;n cambiaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal estrategia comercial, m&aacute;s que aumentar la din&aacute;mica de acumulaci&oacute;n de la econom&iacute;a y de aliviar las presiones sobre el sector externo, empeora tal situaci&oacute;n dada nuestra baja competitividad, lo que lleva a la producci&oacute;n nacional a ser desplazada por importaciones y a enfrentar presiones crecientes sobre el sector externo; esto frena la actividad econ&oacute;mica y nos hace depender en forma creciente de la entrada de capitales, lo que la coloca en un contexto de alta vulnerabilidad externa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El TLCAN ha dejado de ser tan atractivo al gran capital internacional como lo fue en un principio debido a que EUA ha firmado acuerdos y convenios comerciales y ha otorgado tratos preferenciales a pa&iacute;ses que ofrecen mayores atractivos de inversi&oacute;n rentable, ya sea por su infraestructura, por los menores salarios, por la calidad de mano de obra y otras ventajas, lo cual motiva que los flujos de inversi&oacute;n se canalicen hacia ellos y, en consecuencia, M&eacute;xico es marginado en dicha asignaci&oacute;n porque ha perdido competitividad y atractivo frente a los otros (UNCTAD, 2003). Lo anterior ha llevado a que en la presente d&eacute;cada las exportaciones de M&eacute;xico a Estados Unidos est&eacute;n creciendo a menor ritmo en comparaci&oacute;n con el crecimiento de las importaciones que el pa&iacute;s norteamericano realiza con el resto del mundo; por lo tanto, es desplazado en dicho mercado por otros pa&iacute;ses que tienen mejor competitividad, entre los que sobresale China.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aquellos pa&iacute;ses latinoamericanos que est&aacute;n negociando un TLC con EUA y esperan ver incrementado el empleo en sus econom&iacute;as como consecuencia de los mayores flujos de inversi&oacute;n que recibir&iacute;an como consecuencia de la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y de la pol&iacute;tica que le acompa&ntilde;a no est&aacute;n considerando que los mayores flujos de inversi&oacute;n de Estados Unidos y de los pa&iacute;ses desarrollados hacia los pa&iacute;ses en desarrollo van hacia China, por contar este pa&iacute;s con menores salarios, mejor infraestructura y un mercado interno con gran potencial. Asimismo, no toman en cuenta que el empleo generado por las empresas de exportaci&oacute;n no contrarresta el desempleo originado por el cierre de empresas que se da por su incapacidad competitiva frente a importaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mayor flujo comercial y de capitales propiciado por la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y el proceso de privatizaci&oacute;n, mas que configurar condiciones productivas, financieras y macroecon&oacute;micas para impulsar el crecimiento econ&oacute;mico en el pa&iacute;s termina atentando contra la esfera productiva, con lo que genera un aumento al d&eacute;ficit de comercio exterior y los requerimientos de entrada de capitales; esto termina frenando la actividad econ&oacute;mica, lo que coloca a las econom&iacute;as en un contexto de alta vulnerabilidad externa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el siguiente <a href="#c5">cuadro</a> observamos el creciente d&eacute;ficit de comercio exterior del sector manufacturero sin maquila de M&eacute;xico como resultado de la falta de competitividad de la producci&oacute;n nacional frente a importaciones.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c5"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/cya/n221/a2c5.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta situaci&oacute;n ha afectado al sector manufacturero nacional, lo que se ha traducido en un claro proceso de desindustrializaci&oacute;n, tal como se observa en el siguiente <a href="#c6">cuadro</a>.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c6"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/cya/n221/a2c6.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las presiones sobre el sector externo y la menor entrada de capitales obligan al gobierno a mantener sus pol&iacute;ticas restrictivas para evitar mayores presiones sobre dicho sector y para generar excedente para cubrir las obligaciones financieras externas. Se paga la deuda con contracci&oacute;n econ&oacute;mica y con m&aacute;s deuda, de ah&iacute; que la pol&iacute;tica econ&oacute;mica tiene que configurar las condiciones de confianza y rentabilidad exigidas por dicho capital.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el contexto de pol&iacute;ticas restrictivas, menos condiciones end&oacute;genas de crecimiento pasa a tener la econom&iacute;a; la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica pasa a ser insustentable; esto no es estrategia para el crecimiento econ&oacute;mico debido a que no genera condiciones end&oacute;genas que lo financien, adem&aacute;s la colocan en un contexto de alta vulnerabilidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si la econom&iacute;a no cuenta con condiciones productivas y financieras para salir airosa del contexto de liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y configurar condiciones de crecimiento sostenido, terminar&aacute; ello por replantear dicha estrategia y anteponer una que priorice el crecimiento hacia el mercado interno, lo cual requiere de pol&iacute;tica de gasto p&uacute;blico, incremento salarial, as&iacute; como la revisi&oacute;n del contexto de liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, el gobierno mexicano, m&aacute;s que replantear la estrategia actual de crecimiento, plantea profundizar la integraci&oacute;n econ&oacute;mica con Estados Unidos y Canad&aacute; donde los acuerdos energ&eacute;ticos y de movilidad de mano de obra estar&iacute;an presentes. Estados Unidos est&aacute; a favor de que se incorporen los acuerdos energ&eacute;ticos, pero no los de inmigraci&oacute;n. De ah&iacute; los problemas que enfrentan los conciudadanos que no encuentran oportunidades de trabajo bien remuneradas en nuestro pa&iacute;s y se ven obligados a cruzar la frontera con Estados Unidos de ilegales en b&uacute;squeda de mejores opciones. Cabe se&ntilde;alar que mientras no se modifiquen los tratados comerciales para favorecer la industria nacional y la generaci&oacute;n de empleo productivo bien remunerado y no se incorpore en tales tratados la movilidad de mano de obra entre tales pa&iacute;ses, proseguir&aacute;n arriesgando la vida en cruzar la frontera aquellos que son excluidos y buscan mejores opciones de vida, a pesar de los muros que Estados Unidos construya en su frontera.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte se habla de crear una uni&oacute;n aduanera com&uacute;n, pero el problema es que ello implica homologar las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y ah&iacute; hay grandes diferencias; mientras EUA tiene d&eacute;ficit fiscal para impulsar su din&aacute;mica econ&oacute;mica, M&eacute;xico instrumenta una pol&iacute;tica de disciplina fiscal para disminuir la inflaci&oacute;n y estabilizar su moneda. La pol&iacute;tica monetaria de Estados Unidos es m&aacute;s flexible, al igual que la pol&iacute;tica cambiaria, a diferencia de M&eacute;xico que mantiene una pol&iacute;tica monetaria restrictiva y un tipo de cambio apreciado. Asimismo, la uni&oacute;n aduanera com&uacute;n implicar&iacute;a trabajar con una moneda com&uacute;n, que ser&iacute;a el d&oacute;lar, lo que ser&iacute;a el fin de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica para M&eacute;xico, pues nosotros no emitimos d&oacute;lares por lo que dejar&iacute;amos de tener pol&iacute;tica monetaria y de tipo de cambio, as&iacute; como pol&iacute;tica fiscal, por lo que no podr&iacute;amos incidir sobre la actividad econ&oacute;mica nacional, pasando a depender &eacute;sta de la situaci&oacute;n que mantengamos en el sector externo y de los flujos de capital. Asimismo, al presentar la econom&iacute;a nacional un d&eacute;ficit en el sector externo y una alta deuda externa, m&aacute;s se restringir&iacute;a la actividad econ&oacute;mica para poder hacer frente a tal situaci&oacute;n en el momento en que no se logren flujos de capital para financiarlos. Si actualmente el pa&iacute;s no tiene margen de pol&iacute;tica econ&oacute;mica para el crecimiento, ninguna posibilidad tendr&iacute;a en una uni&oacute;n aduanera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusi&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tratados de libre comercio llevan a la mayor&iacute;a de las econom&iacute;as del &aacute;rea a depender en forma creciente de la entrada de capitales ante los d&eacute;ficit de comercio exterior manufactureros y la baja din&aacute;mica de acumulaci&oacute;n que enfrentan, lo que obliga a tener una pol&iacute;tica econ&oacute;mica a favor de la entrada de capitales. De ah&iacute; el porqu&eacute; predominan las pol&iacute;ticas de privatizaci&oacute;n y de estabilidad monetaria, lo que impide tener pol&iacute;tica econ&oacute;mica a favor el crecimiento econ&oacute;mico, quedando la econom&iacute;a en funci&oacute;n del comportamiento de variables externas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de las econom&iacute;as latinoamericanas no tienen perspectivas de crecimiento hacia el mercado externo, ni de mantener el contexto de apertura comercial generalizada, dado su impacto negativo sobre la esfera productiva, la balanza de comercio exterior y los requerimientos crecientes de entrada de capitales, lo que nos coloca en un contexto de alta vulnerabilidad externa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de M&eacute;xico, en vez de replantear y revisar los TLC, se quiere profundizar la apertura econ&oacute;mica y la mayor integraci&oacute;n a la econom&iacute;a de EUA, como si ello viniese a resolver los problemas del pa&iacute;s, sin reconocer que tal pol&iacute;tica ha sido la causa de ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ALBA (2003), "&iquest;Qu&eacute; es el ALBA?", <a href="http://www.alternativabolivariana.org/" target="_blank">www.alternativabolivariana.org</a> (consultado: 9 de enero de 2005).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209978&pid=S0186-1042200700010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ANDERSON, Kym (2004), "The Challenge of Reducing Subsidies and Trade Barriers", en <i>Policy Research Working Paper, </i>No. 3415, octubre 14, <a href="http://econ.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/EXTDEC/0,,menuPK:476823~pagePK:64165236~piPK:64165141~theSitePK:469372,00.html" target="_blank">http://econ.worldbank.org</a> (consultado: 12 de diciembre de 2004).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209979&pid=S0186-1042200700010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BASTOS, Pedro Paulo Zahluth (2004), "AALCA entre a rodada do Desenvolvimento da OMC e o Regionalismo Unilateral dos EUA", en <i>Econom&iacute;a Pol&iacute;tica Internacional, </i>No. 2, julio&#150;septiembre, UNICAMP, Sao Paulo, Brasil, www.eco/ unicamp.br/ceri/boletim2.htm (consultado: 10 de enero de 2005).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209980&pid=S0186-1042200700010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;(2004), "A Pol&iacute;tica   Comercial Estadounidense: A Estrategia de Liberaliza&ccedil;&atilde;o Competitiva, os acordos bilaterais e AALCA", en <i>Econom&iacute;a Pol&iacute;tica Internacional, </i>No. 1, abril&#150;junio, UNICAMP, Sao Paulo, Brasil, <a href="http://www.eco.unicamp.br/" target="_blank">www.eco/unicamp.br/ceri/boletim1.htm</a> (consultado: 5 de enero de 2005).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209981&pid=S0186-1042200700010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BLECKER, Robert (2005), "The North American Economies after NAFTA: A Critical Appraisal", en <i>International Journal of Political Economy.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209982&pid=S0186-1042200700010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CALDER&Oacute;N, Jorge (2004), "Diez a&ntilde;os de TLCAN. Balance Inicial", en <i>Econom&iacute;a Informa, </i>No. 327, Facultad de Econom&iacute;a, UNAM, junio, pp. 48&#150;67.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209983&pid=S0186-1042200700010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CASAR, Jos&eacute; y Jaime Ros (2004), "&iquest;Por qu&eacute; no crecemos?", en Nexos, octubre, pp. 57&#150;64.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209984&pid=S0186-1042200700010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CEPAL (2004), <i>Oportunidades y retos econ&oacute;micos de China para M&eacute;xico y Centro Am&eacute;rica, </i>Naciones Unidas, septiembre, LC/MEX/L.633</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209985&pid=S0186-1042200700010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">FREUND, Carolina y Orden Cajlar (2004), "Loss Aversi&oacute;n and Trade Policy", en <i>Policy Research Working Paper, No. </i>3385, septiembre 1&deg; (<a href="http://econ.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/EXTDEC/0,,menuPK:476823~pagePK:64165236~piPK:64165141~theSitePK:469372,00.html" target="_blank">econ.worldbank.org</a>).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209986&pid=S0186-1042200700010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GAZOL, Antonio (2004), "En torno al agotamiento del TLCAN", en <i>Econom&iacute;a Informa, </i>No. 327, Facultad de Econom&iacute;a, UNAM, junio, pp. 35&#150;41.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209987&pid=S0186-1042200700010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GLAESSNER, Thomas y Daniel Oks (1998), "NAFTA, Capital Mobility and Mexico's Financial System", en <i>Policy Research Working Paper, </i>No. 1984, September 1, World Bank disponible en <a href="http://econ.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/EXTDEC/0,,menuPK:476823~pagePK:64165236~piPK:64165141~theSitePK:469372,00.html" target="_blank">econ.worldbank.org</a>.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209988&pid=S0186-1042200700010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HUERTA, Arturo (2002), <i>Apreciaci&oacute;n cambiaria, baja inflaci&oacute;n, recesi&oacute;n econ&oacute;mica, </i>Diana, M&eacute;xico.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209989&pid=S0186-1042200700010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HUERTA, Arturo (2004), <i>La econom&iacute;a pol&iacute;tica del estancamiento, </i>Diana, M&eacute;xico.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209990&pid=S0186-1042200700010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PUYANA, Jaime y R. Gonz&aacute;lez (2004), "L&iacute;mites y costos del ALCA", en <i>Econom&iacute;a Informa, </i>No. 325, abril, Facultad de Econom&iacute;a, UNAM, pp. 77&#150;90.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209991&pid=S0186-1042200700010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">RUIZ, Pablo (2004), "El TLCAN y la balanza comercial de M&eacute;xico", en <i>Econom&iacute;a Informa, </i>No. 327, junio, Facultad de Econom&iacute;a UNAM, pp. 42&#150;47.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209992&pid=S0186-1042200700010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PRESSER, Mario y Ferreira (2004), "Um Breve Guia para o Acordo&#150;Quadro Firmado na OMC em 1&deg;. de Agosto", en <i>Econom&iacute;a Pol&iacute;tica Internacional, </i>No. 2, jul&#150;sep., UNICAMP, Sao Paulo, Brasil, p.9, <a href="http://www.eco.unicamp.br/" target="_blank">www.eco/unicamp.br/ceri/boletim2.htm</a> (consultado: 10 de enero de 2005).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209993&pid=S0186-1042200700010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">UNCTAD (1995), <i>Trade Development Report, </i>Naciones Unidas, Nueva York y Ginebra.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209994&pid=S0186-1042200700010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">UNCTAD (1999), <i>Trade Development Report, </i>Naciones Unidas, Nueva York y Ginebra.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209995&pid=S0186-1042200700010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">UNCTAD (2003), <i>Trade Development Report, </i>Naciones Unidas, Nueva York y Ginebra.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209996&pid=S0186-1042200700010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">WILLIAMSON, John (2000), "What Should the World Bank think about the Washington Consensus?", en <i>World Bank Research Observer, </i>Vol. 15, No. 2, August, Washington, D.C. The International Bank for Reconstruction and Development, pp. 251&#150;264.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2209997&pid=S0186-1042200700010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>Ello se inserta en los postulados te&oacute;ricos emanados del Consenso de Washington donde se dice que es mejor tener m&aacute;s mercado de econom&iacute;a abierta para propiciar el libre movimiento de mercanc&iacute;as y capitales para alcanzar mejores condiciones de eficiencia y crecimiento econ&oacute;mico (v&eacute;ase Williamson, 2000).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2 </sup>Igual planteamiento estuvo presente entre los defensores e impulsores del TLCAN para M&eacute;xico (v&eacute;ase Glaessner y Oks, 1998).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3 </sup>Existe oposici&oacute;n a las pol&iacute;ticas proteccionistas por considerarlas que atentan sobre los niveles de productividad y competitividad necesarios para el desarrollo industrial, adem&aacute;s por configurar precios monop&oacute;licos que recrudecen los niveles de concentraci&oacute;n del ingreso y que atentan sobre la expansi&oacute;n de la demanda (v&eacute;ase Anderson, 2004 y Freud y Cajlar, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Es generalizada la posici&oacute;n de la mayor&iacute;a de los gobiernos latinoamericanos y del Caribe de impulsar los acuerdos comerciales bilaterales con EUA con el fin de obtener acceso privilegiado a dicho mercado, as&iacute; como de beneficiarse del impulso al crecimiento y de generaci&oacute;n de empleo que se derivar&iacute;a de las inversiones extranjeras que tales acuerdos propiciar&iacute;an (Bastos, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5 </sup>El Reporte de la UNCTAD de 1999 resalta la creencia generalizada de que la r&aacute;pida integraci&oacute;n de la econom&iacute;a global crear&iacute;a condiciones m&aacute;s favorables para el crecimiento en econom&iacute;as en desarrollo. Con la liberalizaci&oacute;n comercial y la mayor apertura al capital privado internacional se espera obtener mayor eficiencia, productividad y competitividad a trav&eacute;s de la transferencia de tecnolog&iacute;a, lo que colocar&iacute;a a los pa&iacute;ses en desarrollo en la senda del crecimiento sustentable y resistente a los <i>shocks </i>externos (UNCTAD, 1999: 73).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Nos dice el Reporte de la UNCTAD del 2002 que "Los pa&iacute;ses en desarrollo han facilitado las operaciones de las empresas transnacionales en su territorio, mientras que los pa&iacute;ses industrializados han facilitado el acceso a sus mercados de las importaciones de bienes que contiene insumos procedentes de sus propias econom&iacute;as y que est&aacute;n fabricados en plantas de montaje de estas empresas transnacionales" (Trade Development Report 2000, UNCTAD, p. 64).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Tal situaci&oacute;n no es s&oacute;lo de M&eacute;xico, sino de la gran mayor&iacute;a de las econom&iacute;as en desarrollado. La UNCTAD en su Reporte del 2002 nos dice "(...) muchos pa&iacute;ses en desarrollo, en particular los que hab&iacute;an acometido una amplia y r&aacute;pida liberalizaci&oacute;n del comercio y de la balanza de cuenta de capitales, experimentaron al tiempo un deterioro de su balanza de comercio exterior y disminuci&oacute;n de sus tasas de crecimiento econ&oacute;mico" (Trade Development Report 2002, UNCTAD, p. 177).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> El Reporte de la UNCTAD del 2000 nos dice que "cuantas m&aacute;s y m&aacute;s econom&iacute;as en desarrollo optan por estrategias de desarrollo orientadas hacia fuera, la vulnerabilidad de los <i>shocks </i>comerciales y el riesgo de falacia de composici&oacute;n ha sido incrementado" (Trade Development Report 2000, UNCTAD, p. 70). Es decir, el hecho de que le vaya bien a una econom&iacute;a en su estrategia de crecimiento hacia fuera en el momento en que todas las dem&aacute;s econom&iacute;as intenten hacer lo mismo no habr&aacute; cabida para todas.</font></p>      ]]></body><back>
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