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<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Facultad de Medicina Departamento de Psiquiatría y Seminario de Estudios sobre la Globalidad]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Revisi&oacute;n de la bibliograf&iacute;a internacional</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Alcohol y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Juan Ram&oacute;n de la Fuente*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Mar&iacute;a Elena Medina&#45;Mora (Coordinadora)</b> <b>El Colegio Nacional, M&eacute;xico, 2012; pp. 639</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor titular, Departamento de Psiquiatr&iacute;a y Seminario de Estudios sobre la Globalidad, Facultad de Medicina, UNAM. Miembro del Comit&eacute; Editorial de SALUD MENTAL.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mar&iacute;a Elena Medina&#45;Mora y un copioso pero bien seleccionado grupo de colaboradores, se dieron a la tarea de editar los trabajos presentados en un ciclo de conferencias desarrolladas el a&ntilde;o pasado en El Colegio Nacional, y que constituye uno de los libros m&aacute;s completos y actualizados de los que se hayan publicado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os sobre el tema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo cierto orden, el libro nos lleva de la epidemiolog&iacute;a a los patrones de consumo; despu&eacute;s analiza con m&aacute;s detalle las principales variables que inciden en ello, tales como los precios y la demanda, para luego abordar, desde la perspectiva de la salud p&uacute;blica, la mortalidad, la morbilidad, la comorbilidad con otros trastornos mentales, as&iacute; como las consideraciones relativas a la prevenci&oacute;n y al tratamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es oportuno resaltar el t&iacute;tulo mismo de la obra: <i>Alcohol y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</i> El contenido, diverso e inevitablemente heterog&eacute;neo, hace que el objeto del t&iacute;tulo se logre tan s&oacute;lo parcialmente, aunque no est&aacute; nada mal que nos propongamos perseverar en el asunto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Qu&eacute; mejor uso podemos darle al conocimiento cient&iacute;fico que no sea el de tratar de incidir en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas mejor orientadas, que partan de una base rigurosamente documentada, emp&iacute;rica, y que se aparten, hasta donde sea posible, de los egos personales o de las fobias, a&uacute;n frecuentes entre quienes construyen y ejecutan las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas por un lado, y la comunidad cient&iacute;fica, acostumbrada a decir la verdad sin cortapisas, por el otro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Construir pol&iacute;ticas p&uacute;blicas desde esta &oacute;ptica, es decir, desde la perspectiva de la ciencia y del conocimiento, es uno de los grandes recursos con los que cuentan las sociedades abiertas, m&aacute;s participativas en sus estructuras democr&aacute;ticas y mejor dispuestas a la cr&iacute;tica y la autocr&iacute;tica. Salvo excepciones, &eacute;sta no ha sido la norma en nuestro medio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trata de generar una pol&iacute;tica integral &#45;dicen, y con raz&oacute;n&#45; los autores del libro. En el caso que nos ocupa, se tienen conocimientos muy s&oacute;lidos. Una pol&iacute;tica impositiva rigurosa, por ejemplo, ha mostrado sus posibilidades al salir bien librada en los diversos an&aacute;lisis de costo&#45;efectividad a los que se ha sometido en diversos pa&iacute;ses: subir los impuestos al alcohol disminuye su consumo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un pa&iacute;s como el nuestro parecer&iacute;a m&aacute;s acertado y pertinente aumentar la tasa impositiva a las bebidas alcoh&oacute;licas, a los refrescos y a los alimentos chatarra, m&aacute;s que a los medicamentos, ya de por s&iacute; costosos y escasos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llama la atenci&oacute;n que el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del libro, el 29 para ser precisos, que tiene un t&iacute;tulo seductor ("Hacia las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para el control de las adicciones en M&eacute;xico"), se refiera fundamentalmente al tabaco, lo cual no est&aacute; mal, aunque la raz&oacute;n de incluirse en esta obra no quede del todo clara. Al parecer se trata de un merecido homenaje p&oacute;stumo al autor del mismo, Carlos J. Rodr&iacute;guez Ajenjo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; lleno de informaci&oacute;n y, como suele ocurrir, una es m&aacute;s relevante que otra. Sobresale la serie hist&oacute;rica de consumo de alcohol a partir de 1970, porque muestra que, si las estimaciones hechas entonces son metodol&oacute;gicamente equivalentes a las de ahora, el consumo, que no es menor, no ha variado tanto en 30 a&ntilde;os: en 1979 era de 5.7 litros de etanol <i>per c&aacute;pita,</i> para la poblaci&oacute;n de 15 o m&aacute;s a&ntilde;os de edad, en tanto que en 2007 era de 5.3 litros. La cerveza representa por lo menos la mitad del consumo <i>per c&aacute;pita</i> de etanol (con aproximadamente 54 litros anuales) en contraste, por ejemplo, con el consumo de menos de un litro de tequila <i>per c&aacute;pita</i> por a&ntilde;o, aunque &eacute;ste se haya duplicado en la primera d&eacute;cada del siglo XXI.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El consumo informal, es decir, el consumo de bebidas "pirata", cuya calidad es dudosa y no pagan impuestos, se ha estimado entre uno y dos litros de etanol al a&ntilde;o, factor que no tendr&iacute;a por qu&eacute; asombrarnos puesto que vivimos en una sociedad en donde la informalidad, en casi todos los &aacute;mbitos, avanza de manera inexorable y con grav&iacute;simas consecuencias para nuestra econom&iacute;a: el 60% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa (PEA) se encuentra en la informalidad, y algunos programas gubernamentales la han estimulado en detrimento de la seguridad social que se ha quedado reservada para aquellos que s&iacute; pagamos impuestos, que s&iacute; cotizamos para nuestros fondos de pensiones y que representamos una minor&iacute;a dentro de la PEA. Una pregunta com&uacute;n que se escucha entre la gente es: &iquest;Para qu&eacute; pago impuestos? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los servicios que supuestamente se pagan con mis impuestos? Y m&aacute;s a&uacute;n: &iquest;Por qu&eacute; recibe los mismos servicios (salud, por ejemplo) quien s&iacute; cotiza que quien no lo hace?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los resultados que arrojan los estudios que la Facultad de Psicolog&iacute;a de la UNAM ha realizado en estudiantes universitarios diagnosticados como "bebedores problema", son preocupantes. En dicho grupo se encontraron alteraciones en diversas estructuras cerebrales (sobre todo en el hemisferio derecho, en los giros del l&oacute;bulo temporal y en el sistema l&iacute;mbico), como consecuencia del abuso del alcohol. Este resultado, junto con los estudios neuropsicol&oacute;gicos respectivos, confirma la posibilidad del desarrollo de alteraciones cognitivas por el consumo de alcohol, incluso antes de desarrollar dependencia. El da&ntilde;o en la corteza prefrontal como consecuencia del uso cr&oacute;nico y las dosis elevadas de alcohol, est&aacute; documentado. Un estudio reciente hecho por el NIAAA de los Estados Unidos sugiere que las alteraciones en la corteza prefrontal, como consecuencia de la exposici&oacute;n cr&oacute;nica al alcohol, pueden explicar, a su vez, los cambios en el control de impulsos y en la conducta compulsiva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El da&ntilde;o estructural cerebral en alcoh&oacute;licos parece ser m&aacute;s amplio y m&aacute;s consistente que el reportado en algunos usuarios de marihuana, por ejemplo. Por supuesto que no se trata de promover de ninguna manera el uso de &eacute;stas u otras substancias adictivas, sino m&aacute;s bien convocar a una argumentaci&oacute;n razonada: a la luz de la evidencia cient&iacute;fica de los efectos da&ntilde;inos del alcohol en el cerebro, &iquest;no deber&iacute;an aquellos que se oponen a la revisi&oacute;n del marco legal del consumo de mariguana para su uso personal, plantear entonces la prohibici&oacute;n del alcohol, en un acto de congruencia?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto que, al igual que ocurre con otras drogas, los efectos nocivos son m&aacute;s ostensibles cuando el consumo de alcohol empieza en la adolescencia. Tambi&eacute;n ha quedado claro que el inicio del consumo antes de los 15 a&ntilde;os de edad aumenta cuatro veces las probabilidades de desarrollar adicci&oacute;n, lo cual disparar&iacute;a el riesgo hasta llevarlo a casi un 60%. Visto de otra manera: seg&uacute;n datos del INPRFM, por cada a&ntilde;o que se retrasa el inicio del consumo, disminuye en aproximadamente un 14% el riesgo de volverse dependiente en la edad adulta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo relativo a las lesiones por consumo de alcohol, sobre todo aquellas de tipo violento, es dram&aacute;tico. M&aacute;s de la mitad de los accidentes de tr&aacute;nsito que son mortales est&aacute;n relacionados con el consumo del alcohol. En estos casos, la mitad de las v&iacute;ctimas no cumpl&iacute;a con los criterios de abuso o dependencia, lo cual sugiere que se trat&oacute; entonces de intoxicaciones agudas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de la implementaci&oacute;n del alcohol&iacute;metro en el Distrito Federal, la mortalidad por accidentes viales en la urbe se ha reducido en al menos un 20%, mientras que el &iacute;ndice de accidentes se redujo en un 30%. No queda la menor duda de que esta pol&iacute;tica p&uacute;blica ha sido una de las m&aacute;s eficaces de todos los tiempos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada vez es m&aacute;s evidente que las principales causas de muerte est&aacute;n relacionadas con estilos de vida que repercuten en la presi&oacute;n arterial, en los niveles de glucosa, el colesterol, etc&eacute;tera. Pero lo que habitualmente prefiere callarse es que el consumo excesivo de alcohol constituye un factor importante para entender los a&ntilde;os de vida saludables perdidos en amplios sectores de la poblaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; tan exitosos o no han sido nuestros programas preventivos? Un paso importante parece ser el cambio de la prevenci&oacute;n universal a la prevenci&oacute;n selectiva; es decir, aquella que permite llegar de manera m&aacute;s contundente a los sectores que tienen un riesgo mayor por distintas razones, y que se conoce como riesgo acumulado. Esta diferencia, aparentemente sutil, en realidad no lo es tanto, y puede incidir de manera sensible en la efectividad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En materia de tratamiento tampoco ha habido grandes avances. Esto no quiere decir que no se hayan intentado nuevos modelos, como las intervenciones breves que ponen el acento en los aspectos cognitivo&#45;conductuales. La farmacolog&iacute;a no ha generado resultados novedosos dentro de la terap&eacute;utica del alcoholismo. Es oportuno que en el libro se destaquen el papel que desempe&ntilde;an la familia y los grupos de autoayuda a lo largo del proceso, puesto que ambos lo tienen en la vida real. Otros modelos, como es el caso de las comunidades terap&eacute;uticas, tambi&eacute;n son ponderados toda vez que representan una opci&oacute;n con un gran potencial, insuficientemente explotado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una pol&iacute;tica p&uacute;blica sobre el consumo de alcohol se define como un esfuerzo propositivo o una decisi&oacute;n de las autoridades, dirigidas a minimizar o prevenir sus consecuencias negativas, mediante estrategias espec&iacute;ficas capaces de reducir los problemas ocasionados por su consumo. Por lo menos as&iacute; lo defini&oacute; hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os Thomas Babor, con quien desarrollamos hace todav&iacute;a m&aacute;s a&ntilde;os un instrumento para la detecci&oacute;n oportuna del consumo excesivo, conocido en el mundo como AUDIT, y que sigue vigente. Lo han adoptado los Institutos Nacionales de Excelencia Cl&iacute;nica del Reino Unido y ha sido citado miles de veces en la literatura m&eacute;dica internacional. La importancia de alertar a los bebedores que van excedi&eacute;ndose en su consumo antes de que sea demasiado tarde, sigue siendo fundamental en el control preventivo de la dependencia al alcohol.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La parte correspondiente a la historia de la producci&oacute;n y el consumo de alcohol en M&eacute;xico, as&iacute; como sus impactos econ&oacute;micos y legales est&aacute;n bien desarrollados. Hay en ello un valor adicional, ya que con frecuencia, quienes estamos inmersos en las ciencias biol&oacute;gicas tendemos a subestimar estos factores que son fundamentales en el contenido de una pol&iacute;tica p&uacute;blica integral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, <i>Alcohol y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</i> es un libro riguroso, producto de un esfuerzo meritorio. El trabajo realizado bien ha valido la pena. Ser&aacute; un documento ineludible de consulta de ahora en adelante, en especial para quien busque documentarse sobre un tema complejo en el que, si bien todas las opiniones son respetables, no todas son necesariamente equivalentes. Los argumentos cient&iacute;ficos en un tema de tantas aristas como el que nos ocupa, son necesarios e insoslayables puesto que se trata de un asunto que debe ser fuente de an&aacute;lisis emp&iacute;ricos y de razonamientos despojados de juicios morales, sustentados en la informaci&oacute;n objetiva disponible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Alcohol y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</i> es un libro que ha logrado precisamente eso: sistematizar la informaci&oacute;n cient&iacute;fica, ordenarla, discriminar en buena medida la que es esencial de la que es secundaria, y convertirse, en consecuencia, en una importante contribuci&oacute;n a un tema que es poco probable que pierda actualidad.</font></p>      ]]></body>
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