<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2698</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Perfiles educativos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Perfiles educativos]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2698</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-26982012000400015</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Introducción]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Furlán]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alfredo]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<volume>34</volume>
<numero>138</numero>
<fpage>1</fpage>
<lpage>7</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-26982012000400015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-26982012000400015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-26982012000400015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Alfredo Furl&aacute;n*</font></b></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Coordinador de este suplemento dedicado al tema de la violencia escolar.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde hace aproximadamente una d&eacute;cada, ha crecido en M&eacute;xico la preocupaci&oacute;n por diversos fen&oacute;menos que se agrupan bajo el nombre de "violencia escolar". Algunos de estos fen&oacute;menos existen desde hace mucho tiempo, y aunque no hay tratados que atestig&uuml;en que anta&ntilde;o constitu&iacute;an un problema que motivara alguna consideraci&oacute;n pedag&oacute;gica, es bastante habitual encontrar referencias en novelas o en cuentos publicados en los siglos XIX y XX, tanto en la literatura mexicana como en la europea. Son variados los factores que explican el origen de la problematizaci&oacute;n de este tipo de fen&oacute;menos:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) Los trabajos realizados en Noruega por Dan Olweus le valieron ser considerado un&aacute;nimemente como el primer investigador que se interes&oacute; en el estudio del <i>bullying</i>. Sus primeras investigaciones, que fueron realizadas a mediados de los setenta, a ra&iacute;z del suicidio de dos adolescentes que lo padec&iacute;an, alertaron a las comunidades escolares acerca de su gravedad. Estas primeras investigaciones abrieron el camino a numerosos investigadores europeos quienes siguieron (y siguen) estudiando m&uacute;ltiples aspectos relacionados con esta cuesti&oacute;n. Surgi&oacute; de este modo un campo de investigaci&oacute;n que se extendi&oacute; por el mundo y que poco a poco complement&oacute;, y luego pr&aacute;cticamente se fusion&oacute;, con el tema de la disciplina escolar, que era la problem&aacute;tica cl&aacute;sica en la cual se vislumbraban algunas conductas que pasaron a considerarse como cr&iacute;ticas con la actual difusi&oacute;n del tema de la violencia.</font></p> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) Hechos grav&iacute;simos como la masacre de Columbine en los Estados Unidos, alentaron la investigaci&oacute;n en ese pa&iacute;s, d&aacute;ndole un impulso tal que en poco tiempo lleg&oacute; a ser unos de los temas para los que hab&iacute;a m&aacute;s recursos y financiamiento. Desde entonces surgieron voces de algunos investigadores que alertaban contra una sobreestimaci&oacute;n de la problem&aacute;tica a partir de hechos como Columbine, extremadamente infrecuentes, mientras que el principal problema que se vive en las escuelas, seg&uacute;n ellos, eran las "incivilidades", cuya reiteraci&oacute;n puede lograr la alteraci&oacute;n del clima de trabajo y convivencia volviendo imposible la tarea de la ense&ntilde;anza. La discusi&oacute;n sigue abierta, alimentada por nuevos hechos de violencia con p&eacute;rdidas de vidas que se han ido suscitando en diversos pa&iacute;ses.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) En tiempos de Ronald Reagan, en Estados Unidos, surgi&oacute; la "tolerancia cero" como estrategia de lucha contra la distribuci&oacute;n de drogas. Este enfoque se adopt&oacute; para combatir los actos de vandalismo, entre los que se consideraron tambi&eacute;n los grafitis, y se implant&oacute; en ciudades como Nueva York, donde en poco tiempo surgi&oacute; su correlato dentro del &aacute;mbito escolar. La clave de esta estrategia era no permitir la m&aacute;s m&iacute;nima transgresi&oacute;n a las normas que regulan la convivencia en la ciudad o en la escuela, en donde se recurre a la suspensi&oacute;n o a la expulsi&oacute;n con gran facilidad. Es una estrategia que expresa una actitud pol&iacute;tica muy conservadora y que por lo tanto divide opiniones. Es muy interesante lo que dijo el investigador norteamericano Russell J. Skiba en una entrevista para el peri&oacute;dico franc&eacute;s <i>Le Monde</i><sup><a href="#nota">1</a></sup> al responder a la pregunta &iquest;la tolerancia cero ha hecho disminuir la violencia ordinaria en la escuela?:</font></p>           <blockquote>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 2005 la Asociaci&oacute;n Americana de Psicolog&iacute;a (APA) encarg&oacute; a un grupo estudios sobre la tolerancia cero con el fin de aclarar esta cuesti&oacute;n. Su reporte publicado en 2006, afirma que esta pol&iacute;tica "ha fracasado en instaurar un sistema eficiente en materia de disciplina escolar". La conclusi&oacute;n es que este enfoque parece asociado a un clima escolar insatisfactorio, sin prueba de mejoramiento de la seguridad o de la disciplina.</font></p>       </blockquote> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tema es tenso por la presencia de miradas contrapuestas, sobre todo a nivel de las propuestas de intervenci&oacute;n.</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">d) La tensi&oacute;n aumenta si tenemos en cuenta el importante lugar que le dan los medios de comunicaci&oacute;n a las noticias relacionadas con esta problem&aacute;tica, que, por cierto, son abundantes y variadas. Las noticias abarcan desde incidentes con armas de fuego dentro de locales escolares, hasta paros de labores exigiendo mayor seguridad para los docentes por las extorsiones que padecen en ciertas zonas del pa&iacute;s, por parte de bandas involucradas en el crimen organizado. Los peri&oacute;dicos, las radios y las televisoras manejan la informaci&oacute;n de acuerdo a sus pol&iacute;ticas editoriales, que en muchos casos dependen de intereses mercantiles; de este modo influyen en la opini&oacute;n p&uacute;blica divulgando una percepci&oacute;n simplificada de los eventos tr&aacute;gicos una vez acaecidos, sin que se disciernan los procesos multicausales que les dieron origen.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">e) Por otra parte, se han creado numerosos programas gubernamentales de atenci&oacute;n al fen&oacute;meno del <i>bullying</i>, traducido como "maltrato entre pares", que se han instalado en las principales ciudades del pa&iacute;s. Y se han promulgado leyes que pretenden regular las conductas tipificadas como violentas, estableciendo las sanciones a administrar por las autoridades escolares. En este sentido ha cundido el esp&iacute;ritu que impuls&oacute; el enfoque de la tolerancia cero, si bien la letra de algunos documentos van en otra direcci&oacute;n, la de una disciplina graduada en la que las sanciones sean proporcionales a las faltas y en las que prevalezca el car&aacute;cter educativo de las mismas.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">f) Sin duda el despliegue en el pa&iacute;s de hechos de violencia producidos por las luchas por el control de plazas por parte de los distintos c&aacute;rteles del narcotr&aacute;fico, m&aacute;s el incremento de muertes acaecidas por la participaci&oacute;n de las fuerzas armadas en la lucha contra el crimen organizado, m&aacute;s la impunidad que reina en la mayor&iacute;a de los casos (particularmente cabe mencionar los feminicidios de Ciudad Ju&aacute;rez), m&aacute;s incontables sucesos criminales de diverso origen han puesto a la orden del d&iacute;a el problema de la seguridad entre las preocupaciones de la poblaci&oacute;n. Incluso se ha planteado el interrogante sobre si las escuelas son lugares donde los ni&ntilde;os y los docentes pueden concurrir y permanecer a salvo de los peligros se&ntilde;alados.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">g) La existencia de un sector importante de la juventud que no estudia ni trabaja ha creado un masivo ej&eacute;rcito de reserva para reclutar nuevos miembros por parte de las bandas de narcotraficantes. Seg&uacute;n algunos estudios, la capacidad adquisitiva que ostentan los miembros de estas bandas, el poder que aparentan tener, lleva a muchos j&oacute;venes a optar por enrolarse en el narco, aun sabiendo que el destino a no muy largo plazo puede ser la muerte.</font></p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">h) Entre los factores positivos que han influido en la problematizaci&oacute;n del tema de la violencia, est&aacute; el hecho de que con la firma de M&eacute;xico en la Convenci&oacute;n Internacional de los Derechos del Ni&ntilde;o, los ni&ntilde;os han pasado a considerarse como sujetos de derechos. Esto ha contribuido a visibilizar otra forma de violencia a la que recurr&iacute;an muchos maestros, a veces con la complicidad de los padres, consistente en aplicar castigos corporales o en el ejercicio de la violencia psicol&oacute;gica. Poco a poco esta forma de violencia ha ido perdiendo legitimidad y presencia en las aulas.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">i) Un factor de importancia creciente es el declive de la autoridad de los maestros y, consecuentemente, de la escuela. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha observado que los docentes tienen muchos l&iacute;mites para comprender la cultura juvenil de los estudiantes. Por ejemplo, estos &uacute;ltimos muestran una gran familiaridad con las tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n (TIC), superando la relaci&oacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil que tienen las generaciones no nativas digitales, como es el caso de los docentes; los j&oacute;venes tienen acceso a Internet y con &eacute;l a una fuente casi infinita de recursos para aprender que la escuela, aun hoy, no valora suficientemente y por lo tanto, no incorpora a sus actividades. Se puede afirmar que la escuela se ha quedado varada en un tiempo que ya no es, perdiendo mucha fuerza para cumplir su tarea. Este factor es de gran complejidad, por lo que en esta enumeraci&oacute;n no podemos m&aacute;s que insinuarlo.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues bien, hemos enumerado algunos de los factores que han contribuido a problematizar el tema de la violencia escolar. Se podr&iacute;a seguir enumerando, o ampliando y profundizando en lo dicho. El tema es complejo, multidisciplinario, de causalidades m&uacute;ltiples, intrincado y de fuerte impacto emocional y moral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los textos aqu&iacute; reunidos contribuir&aacute;n a ampliar los horizontes de intelecci&oacute;n de esta problem&aacute;tica. Fueron escritos por encargo del que suscribe, que les solicit&oacute; a cada uno de los autores algo distinto, apropiado a sus antecedentes, con un denominador com&uacute;n: que cada texto contribuyese a perfilar posibles &aacute;ngulos de aproximaci&oacute;n te&oacute;rica, desde diferentes disciplinas. Es as&iacute; que invit&eacute; a Alejandro Castro Santander, coordinador general del Observatorio de la Convivencia Escolar de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina (UCA), a que escribiera un art&iacute;culo bajo la inspiraci&oacute;n de Zigmunt Bauman, y &eacute;l respondi&oacute; con "La convivencia de los modernos individuos l&iacute;quidos". En &eacute;l desarrolla un panorama de ciertos malestares contempor&aacute;neos, vincul&aacute;ndolos con el fen&oacute;meno del acoso <i>online</i>, m&aacute;s conocido como ciberviolencia. Dice Castro Santander: "Si en la ciudad medieval amurallada el peligro se hallaba extramuros, en las ciudades modernas lo peligroso se encuentra en la propia urbe, los peligrosos son <i>otros</i> ciudadanos". Al final aborda la propuesta de "ciudad educadora": "La ciudad se convierte as&iacute;, en el lugar id&oacute;neo para trabajar desde una nueva perspectiva, que responde a las demandas educativas de una sociedad en profundo y permanente cambio".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n invit&eacute; a Graciela L&oacute;pez L&oacute;pez, que trabaja como coordinadora del Departamento de Psicopedagog&iacute;a de un prestigioso instituto de Cuernavaca, a que escribiera un art&iacute;culo sobre las ideas de Silvia Bleichmar. Su respuesta fue "An&aacute;lisis de la obra de Silvia Bleichmar: violencia social&#45;violencia escolar. De la puesta de l&iacute;mites a la construcci&oacute;n de legalidades". Para escribirlo, Graciela ley&oacute; toda la obra escrita por la reconocida psicoanalista, fallecida en el a&ntilde;o 2007, sobre todo los libros que se relacionan con la terrible crisis que vivi&oacute; Argentina a comienzos de la d&eacute;cada del a&ntilde;o 2000. Para dar una pista de por d&oacute;nde va la reflexi&oacute;n de la autora, a poco de comenzar dice: "Estas nuevas formas de violencia son atribuidas a procesos muy severos de desubjetivaci&oacute;n en el pa&iacute;s, y de procesos muy profundos de impunidad y resentimiento acumulados".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la psicoanalista Raquel Chagas Dorrey le encomendamos un art&iacute;culo sobre Winnicott y escribi&oacute; el texto "La teor&iacute;a de la agresividad en Donald W. Winnicott" sobre los aportes del psicoanalista y pediatra ingl&eacute;s, que es uno de los autores cuya producci&oacute;n suele ser citada en los textos sobre violencia escolar. Raquel explica los conceptos imprescindibles de Winnicott para comprender su teor&iacute;a de la agresividad. Al ponderar su texto, Raquel dice:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien las manifestaciones exacerbadas de violencia resultan impactantes, es necesario reflexionar sobre aquellas interacciones cotidianas de los infantes en las que se confunde el juego con la violencia, porque responden a dos formas diferentes de interactuar con el otro que dejar&aacute;n su huella en los v&iacute;nculos futuros, que podr&aacute;n estar marcados por la construcci&oacute;n creativa o por el sometimiento, la devaluaci&oacute;n y el da&ntilde;o.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es una lectura indispensable para aquellos que quieran comprender la causalidad psicol&oacute;gica de la violencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero mal har&iacute;amos si no se incluyera en el Suplemento el pensamiento actual de un pedagogo que participa muy activamente en los debates franceses sobre educaci&oacute;n, y que declar&oacute; el pasado 5 de abril, en un art&iacute;culo aparecido en <i>Le Monde</i>: <sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y, hoy, se trata de elegir entre, de un lado, una sociedad compuesta de sujetos solidarios, libres e iguales y, del otro lado, una sociedad estructurada sobre la competencia sistem&aacute;tica entre los humanos, los grupos y los pueblos, engendrando desigualdades siempre crecientes generadoras de rencores y violencias sociales.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues bien, el art&iacute;culo "La escuela, disciplina de pedagogos: la perspectiva de Phillipe Meirieu sobre la pedagog&iacute;a y la cuesti&oacute;n de la disciplina" fue encargado a un par de pedagogas de la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba, Argentina, que desde hace unos a&ntilde;os vienen trabajando en sus cursos las ideas pedag&oacute;gicas de Meirieu. Los nombres de las autoras son Vanesa ValeriaPartepilo y &Aacute;gueda Marcela Sosa, a quienes agradecemos su magn&iacute;fico trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y tambi&eacute;n invit&eacute; a la Dra. Gabriela Czarni, que trabaja como profesorainvestigadora adscrita al &aacute;rea Diversidad e interculturalidad de la Universidad Pedag&oacute;gica Nacional, Ajusco, a que hiciera un balance de c&oacute;mo se plantea el problema de la violencia simb&oacute;lica en las relaciones entre la escuela y los grupos ind&iacute;genas y en los enfoques etnogr&aacute;ficos que estudian estas relaciones. La discriminaci&oacute;n vuelve invisibles a estos grupos, que padecen esta forma de violencia que puede ser m&aacute;s da&ntilde;ina que la violencia directa. Dice Gabriela:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En uno u otro caso, el relato de Federica, al igual que el de millones de j&oacute;venes ind&iacute;genas en Am&eacute;rica Latina, se&ntilde;alan un modo convulsivo y violento para acceder a la escolaridad. La noci&oacute;n de "acceder" no remite a poder estar en el sistema educativo, sino justamente a estar pero negando y ocultando las diversas adscripciones culturales y ling&uuml;&iacute;sticas de las que provienen los usuarios del sistema, debido al imperante racismosolapado que han vivido y viven, para esta discusi&oacute;n, miembros de las comunidades ind&iacute;genas.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, incluimos el texto de Claudia Saucedo y Alfredo Furl&aacute;n escrito a partir de un intercambio de ideas en el que se fijaron posiciones sobre la cuesti&oacute;n de la violencia en las escuelas. Una versi&oacute;n preliminar fue le&iacute;da en el marco de un homenaje hecho en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala al que suscribe, y plantea algunos puntos relevantes de la trayectoria conceptual relativa al tema del Suplemento.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>"Violences &agrave; l'&eacute;cole: Une discipline gradu&eacute; plut&ocirc;t qu'une tol&eacute;rance z&eacute;ro", <i>Le Monde</i>, 7 de abril de 2010.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Phillipe Meirieu y Annette Bon, "Enseigner: un vrai m&eacute;tier qui exige une vraie formation!", <i>Le Monde</i>, 5 de abril de 2012.</font></p>      ]]></body>
</article>
