<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2698</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Perfiles educativos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Perfiles educativos]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2698</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-26982003000100007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Mirar la práctica docente desde los valores]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Latapí Sarre]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pablo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Investigador del Centro de Estudios sobre la Universidad ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>25</volume>
<numero>99</numero>
<fpage>97</fpage>
<lpage>100</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-26982003000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-26982003000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-26982003000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mirar la pr&aacute;ctica docente desde los valores</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>      	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Pablo Latap&iacute; Sarre*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Cecilia Fierro y Patricia Carvajal, M&eacute;xico, Grupo Editorial, 2003</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Investigador del Centro de Estudios sobre la Universidad, UNAM.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;ste es un libro extraordinario sobre la formaci&oacute;n de los valores morales en la pr&aacute;ctica cotidiana de la escuela, tema poco estudiado en M&eacute;xico a pesar del creciente inter&eacute;s por la formaci&oacute;n de valores y los problemas filos&oacute;ficos de la moral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comenzar&eacute; por enumerar ocho virtudes de la obra, a sabiendas de que posee muchas m&aacute;s, y a&ntilde;adir&eacute; despu&eacute;s tres aspectos que me plantean preguntas. Mi perspectiva es la del investigador que comenta un estudio en un tema acad&eacute;mico de frontera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera virtud de esta obra es, para m&iacute;, su tema: trata de los valores morales y esto es toda una novedad en el panorama de las publicaciones pedag&oacute;gicas mexicanas. La moral que estuvo presente (tanto como asignatura como en cuanto preocupaci&oacute;n) por muchas d&eacute;cadas, se hab&iacute;a eclipsado en el curr&iacute;culo desde mediados del siglo XX, escondi&eacute;ndose tras el civismo, y tambi&eacute;n en la formaci&oacute;n del magisterio tuvo s&oacute;lo una presencia t&iacute;mida y casi clandestina. Poner de nuevo en el escenario los valores morales como asunto fundamental de la escuela es un m&eacute;rito no menor de este libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda virtud es el enfoque. Las autoras se aproximan a la formaci&oacute;n de valores morales desde abajo, mediante observaciones cualitativas, etnogr&aacute;ficas y testimoniales de lo que sucede todos los d&iacute;as en la escuela y en el aula. En nuestro medio muy pocos estudios lo hab&iacute;an hecho antes, por lo que, a pesar de los diagn&oacute;sticos de escritorio y las declaraciones ret&oacute;ricas, carec&iacute;amos de la visi&oacute;n directa de lo que acontece en la pr&aacute;ctica. El estudio comprende s&oacute;lo dos escuelas primarias de un estado, y 26 maestros de todos los grados, concentr&aacute;ndose en 6 de ellos; en total se realizaron 206 observaciones de 45 minutos cada una en promedio; a las cuales se sumaron despu&eacute;s entrevistas en profundidad. No hay representatividad, ni se pretende que la hay, sino af&aacute;n de aproximaci&oacute;n cualitativa, en busca de comprender, m&aacute;s que de contar frecuencias. Los resultados hablan por s&iacute; mismos; nos cuestionan y nos invitan a educadores, docentes, padres de familia e investigadores a preguntarnos por nuestras propias pr&aacute;cticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La perspectiva te&oacute;rica que se adopta es la tercera virtud. De Agnes Heller se toma la visi&oacute;n sociocultural, y de Lawrence Kohlberg la psicopedag&oacute;gica. Por lo primero, la moral se considera compuesta por un conjunto de exigencias gen&eacute;ricas y sociales; las gen&eacute;ricas representan los valores abstractos &#151;la vida, la justicia, la libertad, por ejemplo&#151; formuladas de la manera en que cada cultura las ha construido en su desarrollo hist&oacute;rico y las propone a las siguientes generaciones. Las exigencias sociales aluden al comportamiento esperado de los miembros de una sociedad particular &#151;sus usos y costumbres&#151; y expresan valoraciones concretas como la puntualidad, el aseo personal o las formas de cortes&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los valores abstractos se expresan en normas abstractas y los concretos en normas concretas, y as&iacute; se articula el sistema normativo social que los educadores intentan transmitir a los ni&ntilde;os y j&oacute;venes. Las relaciones que cada sujeto va estableciendo con estas normas es lo que llamamos moralidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La visi&oacute;n psicopedag&oacute;gica la proporciona la teor&iacute;a del juicio moral de Kohlberg, donde cada sujeto procesa, a partir de sus propias estructuras cognitivas y afectivas en evoluci&oacute;n, las exigencias de comportamiento que le plantea el sistema normativo social; elabora sus juicios morales y conforma gradualmente su moral personal. El gran supuesto es que recorre etapas distinguibles &#151;de socializaci&oacute;n, de interiorizaci&oacute;n de las normas y de decisi&oacute;n aut&oacute;noma&#151; que obedecen a un avance progresivo de la heteronom&iacute;a a la autonom&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De ambos autores la obra selecciona los grandes ejes de inter&eacute;s de la investigaci&oacute;n: la relaci&oacute;n de los sujetos con la autoridad, la interiorizaci&oacute;n que hacen de las normas y la forma en que plantean y resuelven sus conflictos morales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre esta base te&oacute;rica se construye el andamiaje de las categor&iacute;as de an&aacute;lisis, que constituye sin duda el mayor logro del libro desde el punto de vista acad&eacute;mico. La multitud de observaciones realizadas se reduce a tres grandes apartados que las autoras llaman "senderos" o "acercamientos" a la formaci&oacute;n moral: las normas escolares, las expresiones afectivas y la conducci&oacute;n de los procesos de ense&ntilde;anza.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las normas conllevan valores. &iquest;Qu&eacute; normas prevalecen en la pr&aacute;ctica de los docentes estudiados, c&oacute;mo las exigen, c&oacute;mo transmiten los valores escondidos? Los afectos y sus expresiones tambi&eacute;n conllevan valoraciones morales. &iquest;Qu&eacute; comportamientos afectivos muestran los maestros, qu&eacute; sentimientos transmiten con sus palabras y gestos? &iquest;Cu&aacute;l es el clima afectivo que crean en el sal&oacute;n de clase? Y valores hay tambi&eacute;n en las estrategias did&aacute;cticas que sigue cada docente. &iquest;Qu&eacute; prop&oacute;sitos gu&iacute;an los esfuerzos de los docentes al explicar su materia, qu&eacute; privilegian en su ense&ntilde;anza, c&oacute;mo traducen el curr&iacute;culo escrito al curr&iacute;culo vivo de los aprendizajes efectivos? &Eacute;stos son los tres senderos que llevan al mundo de los valores en formaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La quinta virtud es la consistencia conceptual de todo el estudio, que se logra por la referencia continua a la teor&iacute;a, la aplicaci&oacute;n de las categor&iacute;as de an&aacute;lisis derivadas de la misma y la concatenaci&oacute;n de las observaciones de campo y las entrevistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y la sexta son los resultados, que sin duda ser&aacute;n lo que m&aacute;s impacte a los lectores. Imposible resumirlos todos; espigar&eacute; algunos. El valor que predomina en las escuelas observadas es el orden; casi siete de cada diez alusiones a normas concretas se refieren al orden: "c&aacute;llate, no te pares de tu asiento; no est&eacute;n jugando; formen filas". El otro gran valor omnipresente es la disciplina, entendida como condici&oacute;n indispensable para mantener un ambiente ordenado; no hay espacio, o muy poco, para que los ni&ntilde;os decidan por s&iacute; mismos y ejerzan gradualmente su responsabilidad. En la escuela es la autoridad la que manda qu&eacute; se hace y c&oacute;mo y cu&aacute;ndo; tambi&eacute;n es ella la que eval&uacute;a de modo inapelable. Un valor concomitante es la limpieza; el aseo se exige puntualmente, sin fundamentar su raz&oacute;n, sin apelar al convencimiento. En cambio, el respeto hacia los compa&ntilde;eros aparece s&oacute;lo como valor promovido con 6% de las alusiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La plataforma normativa de los docentes descansa, en la pr&aacute;ctica escolar, en tres pilares: guardar silencio, poner atenci&oacute;n y trabajar sin pararse de su lugar; las energ&iacute;as del maestro se consumen en estos tres postulados. Rara vez las normas exigidas dan lugar a promover valores m&aacute;s generales de justicia, de igualdad, de respeto, de solidaridad. Junto a un total de 1 304 alusiones a normas concretas, s&oacute;lo aparecen 33 a normas abstractas, referidas a principios &eacute;ticos universales; una por cada cuarenta de las concretas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, las maneras como los docentes presentan o se&ntilde;alan las normas ante el grupo &#151;"veh&iacute;culos" las llaman las autoras&#151; son muy diversas y con frecuencia contradicen el significado de la norma que se pretende exigir; a veces esas maneras reflejan un trato autoritario, arbitrario o irrespetuoso hacia el alumno. El resultado es que provoquen en &eacute;l resentimiento y rechazo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En general son muy escasos los espacios en la jornada escolar para la reflexi&oacute;n o la discusi&oacute;n razonada de temas morales o normativos; se afirma que s&oacute;lo 5% de las observaciones se refieren a estas oportunidades de formaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es menos negativa la radiograf&iacute;a que resulta de las relaciones afectivas de los maestros y maestras con sus alumnos y alumnas; al lado de algunos gestos casi excepcionales de simpat&iacute;a y afecto, figuran expresiones de burla al ni&ntilde;o incumplido, de enojo ante el travieso y malcriado, de indiferencia ante los problemas personales o familiares que viven los alumnos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Descorazonador es asimismo el an&aacute;lisis de las estrategias docentes: 95% de las actividades observadas corresponden a actividades puntuales y mec&aacute;nicas: copiar p&aacute;ginas del libro de texto, recortar materiales, leer y memorizar, resolver cuestionarios; s&oacute;lo 5% de las veces se invita a los alumnos a reflexionar, a experimentar por s&iacute; mismos o a discutir &#151;lo que el libro denomina "secuencias de reflexi&oacute;n acad&eacute;mica o de reflexi&oacute;n valoral"&#151;. Las maestras y maestros no parecen dar importancia a que los ni&ntilde;os interioricen las normas o resuelvan sus conflictos de valor. Y as&iacute; se genera el c&iacute;rculo vicioso: es precisamente la falta de esta asimilaci&oacute;n de valores por parte de los alumnos lo que hace necesario que el docente siga reiterando los mandatos puntuales y exija la disciplina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una s&eacute;ptima virtud del libro es de car&aacute;cter did&aacute;ctico y formal: el texto presenta peque&ntilde;os esquemas progresivos que facilitan la comprensi&oacute;n y ayudan a la s&iacute;ntesis. Resulta un buen ejemplo de c&oacute;mo un mapa conceptual puede apoyar la comprensi&oacute;n del texto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente se&ntilde;alo como virtud el resumen que, como &uacute;ltimo cap&iacute;tulo, presenta la visi&oacute;n que de la escuela tiene el docente, cap&iacute;tulo que puede servir de documento de reflexi&oacute;n en la formaci&oacute;n magisterial; en &eacute;l se destacan pistas valiosas para analizar los procesos formativos en la escuela y en el aula.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comento ahora algunos aspectos en los que me planteo preguntas cr&iacute;ticas. Primero: aunque en el texto se indica el grado escolar de los alumnos en cuesti&oacute;n &#151;y esto permite que los an&aacute;lisis de los veh&iacute;culos, de los juicios de valor, de las secuencias de reflexi&oacute;n acad&eacute;mica o las de reflexi&oacute;n valoral puedan relacionarse con las edades de los alumnos&#151;, ser&iacute;a conveniente recordar expl&iacute;citamente los estadios de Kohlberg a que corresponden, pues se trata en ellos de procesos graduales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo aspecto se refiere a la visi&oacute;n sociol&oacute;gica del valor que se expone en la parte te&oacute;rica. Para Agnes Heller, las normas morales las establece en &uacute;ltima instancia el grupo social para afirmar su identidad y promover su bienestar; es un enfoque antropol&oacute;gico, y no lo objeto. Pero desde el punto de vista filos&oacute;fico queda por explicar la naturaleza del valor y de la norma moral. Dentro de la perspectiva evolucionista siguen teniendo importancia las preguntas sobre lo que es el orden moral y su raz&oacute;n de ser. Quiz&aacute;s conviniera hacer alguna referencia a las diversas concepciones de la &eacute;tica a lo largo de la historia de la filosof&iacute;a: las &eacute;ticas teleol&oacute;gicas ("la realizaci&oacute;n humana"), las eudaimonistas ("la felicidad"), las utilitaristas ("la m&aacute;xima utilidad"), las kantianas ("la dignidad intr&iacute;nseca de la persona"), las procedimentalistas, las discursivas, las consensuales. No sugiero que el libro tome posici&oacute;n sobre estas concepciones, pues no es su objeto, sino que d&eacute; cuenta de ellas, pues la visi&oacute;n antropol&oacute;gica es limitada en un estudio que trata precisamente de la norma moral. Las autoras reconocen desde el principio el car&aacute;cter absoluto de algunos valores fundamentales, b&aacute;sicamente la dignidad de la persona, la justicia y la igualdad, pero en otros temas, como el ejercicio de la libertad o la participaci&oacute;n, la relaci&oacute;n con los valores universales se desdibuja, opacado por las normas disciplinares que pasan a primer plano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, har&eacute; una observaci&oacute;n que es m&aacute;s bien sugerencia. Al examinar los comportamientos de los maestros, las autoras tienen en mente un deber&#45;ser impl&iacute;cito; cotejan las observaciones sobre el cumplimiento de las normas en la escuela o sobre la expresi&oacute;n de los sentimientos, o bien sobre la aplicaci&oacute;n de determinadas estrategias did&aacute;cticas con un deber&#45;ser, es decir, con comportamientos deseables desde el punto de vista de la formaci&oacute;n de valores en los alumnos. Este deber&#45;ser, aunque fundamentado en la visi&oacute;n te&oacute;rica que se expuso, flota en toda la obra sin llegar a explicitarse. Sugiero que se a&ntilde;ada en futuras ediciones una s&iacute;ntesis de las orientaciones deseables, y que por lo pronto los maestros que lean la obra elaboren esa s&iacute;ntesis por s&iacute; mismos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Termino enfatizando la oportunidad del libro. Hace seis a&ntilde;os la SEP decidi&oacute; iniciar la recuperaci&oacute;n de la funci&oacute;n formativa de la escuela, oscurecida por su funci&oacute;n instruccional. Incursion&oacute; en el campo de la formaci&oacute;n de valores con diversos programas innovadores, principalmente con la asignatura de secundaria Formaci&oacute;n C&iacute;vica y &Eacute;tica. Y acompa&ntilde;&oacute; estos esfuerzos con un prop&oacute;sito federalista animando a las autoridades estatales a elaborar sus propios programas, conforme con las caracter&iacute;sticas de sus entornos. Las actuales autoridades de la SEP han refrendado las mismas pol&iacute;ticas, adicionando reformas a la asignatura Educaci&oacute;n C&iacute;vica de la primaria y anunciando otros cambios, con acento en la educaci&oacute;n ciudadana y en la cultura de la legalidad. Estos esfuerzos, sin embargo, no han tenido sus indispensables correlatos en la formaci&oacute;n del magisterio; muchos docentes siguen desconcertados ante tareas para las que no fueron formados y que suponen capacidades nuevas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lectura de este libro por los maestros estimular&aacute; el autocuestionamiento, la reflexi&oacute;n y el di&aacute;logo; ser&aacute; un camino m&aacute;s eficaz, me atrevo a decir, que las lecturas de tratados sobre la psicolog&iacute;a y la pedagog&iacute;a de los valores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con ocasi&oacute;n de la guerra contra Irak algunos investigadores reflexion&aacute;bamos cu&aacute;n inadecuado es el concepto de calidad de la educaci&oacute;n que estamos manejando; entendemos por una "buena educaci&oacute;n" &#151;y as&iacute; la evaluamos&#151; la que consiste en la adquisici&oacute;n de cualidades intelectuales &#151;en matem&aacute;ticas y espa&ntilde;ol, principalmente&#151; y dejamos fuera otras dimensiones fundamentales. No educamos para la compasi&oacute;n; no adentramos a los alumnos en la realidad del dolor causado injustamente por otros hombres; no educamos para la justicia. El Programa Internacional para la Evaluaci&oacute;n de Estudiantes (PISA) y el Tercer Estudio Internacional de Matem&aacute;ticas y Ciencias (TIMSS) no miden la sensibilidad a lo humano, la capacidad de indignaci&oacute;n leg&iacute;tima, de desprendimiento generoso, tampoco el valor o la fortaleza ni la lealtad a los principios. El orden moral y las decisiones &eacute;ticas quedan fuera de la preocupaci&oacute;n de los educadores. &iquest;O ser&aacute;, como dijo un empresario metido a fil&oacute;sofo, que "los principios son s&oacute;lo para los principiantes"? No nos admiremos entonces del mundo deshumanizado que se evidenci&oacute; en esa guerra: la violencia que se autojustifica e invoca a Dios, el pragmatismo c&iacute;nico de los poderosos, el nacionalismo miope y encubridor, el racismo consciente, las manipulaciones de los medios de comunicaci&oacute;n y la insensibilidad al dolor que se causa a personas inocentes. Todas estas son realidades morales de las que la educaci&oacute;n no puede prescindir, y de ellas y de su pedagog&iacute;a trata este libro cuya lectura y estudio enf&aacute;ticamente recomiendo.</font></p>      ]]></body>
</article>
