<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2620</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Estudios de historia moderna y contemporánea de México]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Estud. hist. mod. contemp. Mex]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2620</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-26202014000200011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Entre lo dulce y lo salado. Bellavista: genealogía de un latifundio (siglos XVI-XX)]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Silva Riquer]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Morelia Michoacán]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<numero>48</numero>
<fpage>219</fpage>
<lpage>224</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-26202014000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-26202014000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-26202014000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sergio Valerio Ulloa, <i>Entre lo dulce y lo salado. Bellavista: genealog&iacute;a de un latifundio (siglos XVI&#45;XX)</i></b><i></i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jorge Silva Riquer</b></font>*</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad de Guadalajara, 2012, 375 p., anexos.</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo </i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"M&aacute;s salado que dulce"</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia de las haciendas en M&eacute;xico ha tenido una extensa bibliograf&iacute;a desde hace ya varias d&eacute;cadas. La posibilidad de realizarla siempre ha dependido de varios elementos sustanciales, se debe tener la suerte de localizar la documentaci&oacute;n necesaria para estudiar su funcionamiento en los archivos p&uacute;blicos, o bien, contar con la posibilidad de consultar los privados, siempre y cuando existan. Las diferencias se determinan precisamente por el acceso a la informaci&oacute;n, distingui&eacute;ndose entre las que abordan las diversas ventas de tierra, las que reciben los cr&eacute;ditos necesarios, las que sufren los conflictos por el acceso a la tierra, ya sea usurpaci&oacute;n, arriendos y/o fraccionamientos, o bien las que tienen la facilidad de plantear la vida interna de las mismas como parte de la empresa particular, familiar o an&oacute;nima. Todas ellas sin duda valiosas para entender el devenir de la actividad agr&iacute;cola mexicana en todas sus modalidades y posibilidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los trabajos realizados bajo cualquiera de esas condiciones siempre aportan nuevos elementos para confirmar lo mencionado anteriormente, para dar nuevos testimonios de an&aacute;lisis, para entender procesos complejos de la producci&oacute;n e inversi&oacute;n, en fin para explicar lo complejo de la unidad agropecuaria mexicana, pero tambi&eacute;n para se&ntilde;alar, o para ratificar, las condiciones en que se desarroll&oacute; la actividad, sus consecuencias e impactos. Todo ello como parte del an&aacute;lisis de la econom&iacute;a agraria mexicana, tan sustancial para entender el comportamiento econ&oacute;mico general, m&aacute;xime si su estudio se ubica en procesos de transici&oacute;n y cambios tecnol&oacute;gicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo eso lo podemos ubicar en el trabajo que ha desarrollado ya por varios a&ntilde;os Sergio Valerio y que hoy presenta en forma de libro, una investigaci&oacute;n que lo llev&oacute; a varios repositorios p&uacute;blicos, todos ellos indispensables para poder encontrar la informaci&oacute;n de un complejo agropecuario ubicado al sur y cerca de la ciudad de Guadalajara. Nos referimos a las haciendas llamadas Bellavista, El Plan y Las Navajas, cercanas a varios mantos acu&iacute;feros que le proporcionaban condiciones apropiadas para la actividad agr&iacute;cola. El complejo de tres haciendas se integr&oacute; por una extensi&oacute;n grande de tierra apta para el cultivo, para la crianza de ganados, para las plantaciones de az&uacute;car, pero tambi&eacute;n con extensiones marginales de montes no propicias para la actividad productiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto en cuesti&oacute;n hace una referencia completa a las condiciones en que se dieron las primeras mercedes de tierra a los due&ntilde;os originales, los avatares que pasaron para enfrentar los cambios en torno a la pol&iacute;tica real para mantener sus propiedades. Esta parte de la historia que recrea Valerio nos lleva por varios momentos donde se conformaron las propiedades que le interesa estudiar. Su estudio nos recuerda mucho los realizados por historiadores donde el espacio es parte importante, por lo que la ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica, que, en este caso, se considera indispensable para entender la importancia agr&iacute;cola de las haciendas, la efect&uacute;a a trav&eacute;s de las geograf&iacute;as publicadas y de la etnograf&iacute;a que realiz&oacute; en sus m&uacute;ltiples visitas a dichos lugares, como &eacute;l mismo lo indica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia de las haciendas es parte de los avatares que ha sufrido el campo mexicano, no pod&iacute;a ser de otra manera, el traslado de due&ntilde;os, las hipotecas, las deudas, las herencias, se convierten en un proceso sin fin que marc&oacute; las condiciones de estas haciendas en particular, pero que es parte de la historia misma de muchas m&aacute;s, algo que ya se hab&iacute;a confirmado. La empresa formada por la familia Remus, encabezada por Nicol&aacute;s, el organizador, administrador y due&ntilde;o del complejo agropecuario de Bellavista, es un ejemplo de ello. La compra y consolidaci&oacute;n fue un proceso complicado y dif&iacute;cil para lograr establecerlo como una empresa; para ello, se consigui&oacute; ordenar la producci&oacute;n con base en ciertas caracter&iacute;sticas que se definieron por las vocaciones productivas de cada una de las haciendas, integrantes de la unidad. As&iacute;, mientras una produc&iacute;a alimentos, otra se dedicaba a la crianza, otra a la plantaci&oacute;n de ca&ntilde;a de az&uacute;car, la organizaci&oacute;n estuvo determinada por la productividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra forma tambi&eacute;n presente en este complejo fue la organizaci&oacute;n en torno a la participaci&oacute;n en el mercado local, regional y nacional, lo que dio posibilidades de enfrentar en mejores condiciones la competencia y sobre todo los costos de producci&oacute;n, al abaratar el abasto de productos necesarios para la elaboraci&oacute;n de otros que sal&iacute;an al mercado, para la alimentaci&oacute;n de los jornaleros y los animales, para el pago de salarios y dem&aacute;s. Todo ello en una racionalidad econ&oacute;mica importante que le permiti&oacute; al complejo consolidar su presencia como una unidad productora de alimentos y az&uacute;car en el mercado regional y nacional, nos indica Valerio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta forma de trabajo y complementaci&oacute;n permiti&oacute; a los due&ntilde;os reordenar los gastos y cubrir las demandas entre las tres haciendas, sin p&eacute;rdidas sustanciales en momentos de transformaci&oacute;n y/o cambios en el mercado nacional. Podemos decir que la ingenier&iacute;a productiva permiti&oacute; la utilizaci&oacute;n de los espacios productivos de mejor manera, aunado a las compensaciones que se hac&iacute;an entre cada una de las unidades, lo que permiti&oacute; mantenerlas como un ejemplo de mayor productividad e integraci&oacute;n al mercado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo esa perspectiva, la familia obtuvo los mayores beneficios de los productos agr&iacute;colas, y posteriormente la compa&ntilde;&iacute;a, Remus. Eso posibilit&oacute; la inversi&oacute;n en riego como una parte sustantiva de la misma. Para ello, la construcci&oacute;n de presas y canales permiti&oacute; elevar la productividad, sobre todo en las plantaciones de ca&ntilde;a de az&uacute;car, su principal producto, pero tambi&eacute;n, en la venta de granos como parte del complemento de su actividad, pues una porci&oacute;n importante sirvi&oacute; como insumo y pago de salarios a los diversos operarios. Otro proceso importante de cambio en la productividad se dio con la compra, en varios momentos, de maquinaria indispensable para procesar la ca&ntilde;a, la cual generaba la mayor riqueza e impacto en el mercado regional y nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La organizaci&oacute;n determin&oacute; tambi&eacute;n la capacidad de cr&eacute;dito para la inversi&oacute;n de aparatos necesarios para elevar la productividad; en ese sentido, el autor nos narra los dos momentos en que se invirti&oacute; en esa necesidad, para lograr obtener la mayor cantidad de extracci&oacute;n de jugo de az&uacute;car, lo que posibilit&oacute; el incremento del valor de las haciendas, aunado a la ampliaci&oacute;n del espacio de cultivo, la primera fase de producci&oacute;n de az&uacute;cares y aguardientes fue satisfactoria para la familia, pues el rendimiento permiti&oacute; consolidar su fortuna y presencia como una de las familias poderosas de Guadalajara. Mientras que el segundo proceso, marcado por la transici&oacute;n de la revoluci&oacute;n y los avatares que trajo consigo, impidi&oacute; que obtuvieran dividendos, lo que provoc&oacute; que los pr&eacute;stamos solicitados no redituaran mayores ganancias a la compa&ntilde;&iacute;a. La guerra y los condiciones de inseguridad, adem&aacute;s de la introducci&oacute;n de az&uacute;cares del Caribe, impidieron recuperar los pr&eacute;stamos y la vida de la hijas de Remus se hizo cada d&iacute;a m&aacute;s complicada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La incorporaci&oacute;n del riego permiti&oacute; ampliar las zonas de cultivo, introducir mejores plantas y buscar mantener la productividad. Para ello la relaci&oacute;n con los trabajadores fue cordial, seg&uacute;n nos relata Valerio, se redujo sustancialmente a la relaci&oacute;n del pago adelantado por medio de los pegujales, de los jornaleros y de otros empleados que evitaron incrementar los gastos de este rubro, m&aacute;xime si una parte del pago se realiz&oacute; con mercanc&iacute;as. En ese sentido, las cuentas que nos presenta son muestra clara de c&oacute;mo se amortizaba parte del costo con el pago en ma&iacute;z, de las Navajas y El Plan, y con la utilizaci&oacute;n de pegujales como parte del mismo. A otros trabajadores se les arrendaba la tierra, as&iacute; &eacute;sta se ocupaba y recib&iacute;an el pago en especie, lo que permit&iacute;a obtener mayores beneficios tanto en trabajo como en especie, lo que hac&iacute;a que las haciendas estuvieran en constante producci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Valerio nos indica que la superficie ocupada para el cultivo era menor a la extensi&oacute;n del complejo, alrededor de 20 por ciento s&oacute;lo era de riego y/o de humedad, otra parte de temporal y la mayor extensi&oacute;n se dedicaba al agostadero y el resto era monte, la cual s&oacute;lo se utilizaba para la cr&iacute;a de ganado y recolecci&oacute;n de le&ntilde;a; pese a eso, el valor de la propiedad de las tierras tuvo incremento, pas&oacute; de costar un mill&oacute;n de pesos al inicio de la compra por la familia hasta la cantidad de m&aacute;s de dos millones. Las mejoras fueron constantes, realizadas a trav&eacute;s ya de la compa&ntilde;&iacute;a de las Hijas de Remus.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto importante fue la determinaci&oacute;n del gobierno federal y estatal de apoyar la construcci&oacute;n del ferrocarril de Guadalajara a Manzanillo, obtenido por la compa&ntilde;&iacute;a del Ferrocarril Central de M&eacute;xico, lo que sin duda traer&iacute;a mejoras a la regi&oacute;n, pero parad&oacute;jicamente no a los due&ntilde;os del complejo de Bellavista, como bien lo se&ntilde;ala Valerio. El asunto fue complicado, pues el tendido de las v&iacute;as pas&oacute; en medio del complejo, parti&oacute; en dos a la hacienda de Bellavista y provoc&oacute; el reacomodo de las relaciones de intercambio y sostenimiento de las dem&aacute;s haciendas. Aunque se cont&oacute; con una terminal cerca del ingenio de az&uacute;car, el beneficio no se hizo evidente, el costo de traslado fue alto para la distancia tan corta que recorr&iacute;a el producto y a la larga se convirti&oacute; en una carga para la hacienda. Adem&aacute;s de contabilizar la extensi&oacute;n de tierra que se deb&iacute;a expropiar y/o comprar por parte de la compa&ntilde;&iacute;a para el tendido de las v&iacute;as, del establecimiento de los almacenes, de los patios de maniobras, en fin de lo necesario para este ramal del Ferrocarril Central de M&eacute;xico, que provoc&oacute; cambios sustantivos en el complejo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior oblig&oacute; a la compa&ntilde;&iacute;a Hijas de Remus a reordenar sus objetivos y reacomodar sus productos con vistas a elevar la productividad del az&uacute;car, aguardientes y derivados, principalmente, aunque se mantuvo constante el cultivo de los otros productos agr&iacute;colas para el consumo entre las haciendas y para su venta en el cercano mercado de Guadalajara; por otro lado, la cr&iacute;a de ganados fue al final un elemento que permiti&oacute; conseguir los pr&eacute;stamos necesarios para lograr la inversi&oacute;n requerida. Esta &uacute;ltima etapa de la vida del complejo, se determin&oacute;, nos se&ntilde;ala Valerio, por la incorporaci&oacute;n de la nueva generaci&oacute;n de los Remus a la compa&ntilde;&iacute;a y la indispensable transformaci&oacute;n de la maquinar&iacute;a que para esos a&ntilde;os, 1910, ya era obsoleta. Intent&oacute; resolver este problema con solicitudes a la Caja de Pr&eacute;stamos para Obras de Irrigaci&oacute;n y Fomento de la Agricultura, S. A., lo que ayud&oacute; en primera instancia a la conversi&oacute;n, pero al final no fue suficiente la venta de los productos y la Caja se qued&oacute; con los pocos beneficios primeramente, para despu&eacute;s adjudicarse el complejo ante la imposibilidad de lograr amortizar los pagos acordados y cubrir la deuda contra&iacute;da.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia se repite, podr&iacute;a decir m&aacute;s de un lector, pero no fue as&iacute;, lo que sucedi&oacute; fue que el mercado mexicano fue incapaz de lograr la transformaci&oacute;n productiva en ese periodo. As&iacute;, el complejo agropecuario de Bellavista registr&oacute; un inici&oacute; pujante, donde el due&ntilde;o Remus logr&oacute; consolidar la productividad y establecer los mecanismos necesarios para hacerlo redituable, en un momento en que los costos de producci&oacute;n se pod&iacute;an controlar a trav&eacute;s de la abundante mano de obra barata. Nos recuerda Valerio, por ejemplo: los pagos en especie, la incorporaci&oacute;n de maquinaria que lograba reducir los costos y elevar la productividad hasta un momento determinado, el control y conocimiento del mercado para los productos; estos &uacute;ltimos no fueron suficientes y oportunos para enfrentar los cambios y la incorporaci&oacute;n cada vez m&aacute;s decidida del mercado mexicano al mundial, lo que obligaba inevitablemente a una incorporaci&oacute;n de mayores cambios tecnol&oacute;gicos e inversi&oacute;n. Los due&ntilde;os de empresas mexicanas, en este caso agr&iacute;colas, al parecer no entendieron, o no tuvieron el capital suficiente para hacerlo, o no quisieron intentarlo. La modernidad los arroll&oacute;. Pese a las propuestas de la nueva generaci&oacute;n de la familia Remus, las condiciones cambiaban para la empresa, y &eacute;sta no se ajust&oacute; a ellas y perdi&oacute; la carrera, que en s&iacute; fue la constante de muchas de estas compa&ntilde;&iacute;as en el periodo que se relata en este libro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia que nos presenta Valerio es una narraci&oacute;n hacia adentro del complejo agropecuario de Bellavista, donde las formas de trabajo, de pago, de ocupaci&oacute;n del suelo, de las mejoras, de la productividad son parte importante de la misma historia. Al final, vemos c&oacute;mo la familia Remus no acab&oacute; de insertarse en los cambios que implic&oacute; la transformaci&oacute;n industrial tan en boga en ese periodo, pero tambi&eacute;n, la incapacidad de estos mismos empresarios de contar con los cr&eacute;ditos necesarios y oportunos para lograr dichas modificaciones. En fin, es una historia en s&iacute; de un complejo importante, que al final no tuvo la capacidad de enfrentar al mercado internacional, todo por los costos de producci&oacute;n, la competencia, entre otros factores m&aacute;s, aspecto importante para la sobrevivencia y transformaci&oacute;n de las empresas precapitalistas en capitalistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es necesario se&ntilde;alar que la intenci&oacute;n del autor fue "narrar las acciones humanas en el tiempo y el espacio; la narraci&oacute;n es un acto discursivo que se basa en el uso del lenguaje, por tanto sigue reglas gramaticales aceptadas socialmente y culturalmente, pero no s&oacute;lo se atiende al uso del lenguaje sino que es necesario construir una trama". As&iacute;, Valerio construy&oacute; su trama, misma que se qued&oacute; en el interior del complejo de Bellavista como una "genealog&iacute;a de un latifundio", lo que hace complejo entender aspectos que sin duda pudieron dar mayor explicaci&oacute;n a esta "narraci&oacute;n" y compararla con las otras que han sido presentadas, lo que ubicar&iacute;a mejor su estudio dentro del complejo de la historia de las haciendas mexicanas en el periodo de la transici&oacute;n de la &eacute;poca porfiriana al siglo XX. Pero eso es pedir algo que el autor no estableci&oacute; en su "trama".</font></p>      ]]></body>
</article>
