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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Tabasco: antiguas letras, nuevas voces</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Tom&aacute;s P&eacute;rez Su&aacute;rez*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Mario H. Ruz (editor). M&eacute;xico: Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas, Centro de Estudios Mayas/Unidad Acad&eacute;mica de Ciencias Sociales y Humanidades, 2005.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Estudios Mayas, IIFL.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&iacute;tulo del libro Tabasco: antiguas letras, nuevas voces, refleja, de manera po&eacute;tica y precisa, el contenido de la obra, pues las fuentes utilizadas por los autores de estas investigaciones transitan desde viejos papeles del siglo XVI hasta la tradici&oacute;n oral contempor&aacute;nea. Se trata de siete trabajos que versan sobre la historia colonial y moderna de la regi&oacute;n que ahora ocupa el estado de Tabasco. Varios de estos ensayos se presentaron como ponencias en el VI Congreso Internacional de Mayistas, celebrado en Villahermosa, Tabasco, en julio de 2004. se trata, como apunta Mario Humberto Ruz (editor de la obra) "de textos diversos y contrastantes, pero pensamos que pese a su heterogeneidad bien val&iacute;a la pena darlos a la prensa en forma conjunta a fin de contribuir, aun cuando fuese parcialmente, en la urgente tarea del rescate de la historia y la antropolog&iacute;a de tabasque&ntilde;as" (p. 9).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos se&ntilde;ala que la antigua Provincia de Tabasco, desde los inicios de la &eacute;poca colonial, se caracteriz&oacute; por la poca atenci&oacute;n que le prestaron las autoridades virreinales, y en el &uacute;ltimo siglo, por el poco inter&eacute;s de los estudiosos. Y aunque ha habido serios intentos por recrear la historia local y regional, los esfuerzos han sido menores en comparaci&oacute;n con las atenciones que han recibidos estados vecinos como Chiapas, Veracruz y los de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n. Por lo que, sin duda, obras como &eacute;sta contribuyen de manera cabal y objetiva al entendimiento de la din&aacute;mica cultural acaecida desde la conquista hasta la actualidad en esta parte del sureste mexicano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primero de los trabajos se analiza y se presenta una "probanza de m&eacute;ritos" elaborada en 1552 a pedimento de don Francisco, cacique del pueblo de Xicalango. &Eacute;sta fue presentada al alcalde de santa Mar&iacute;a de La Victoria, primer asentamiento colonial en Tabasco. El documento es in&eacute;dito y nos permite, entre muchos otros aspectos, conocer la ayuda que la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena de la regi&oacute;n proporcion&oacute; a Francisco de Montejo en la conquista de los mayas peninsulares. Si bien la sola publicaci&oacute;n del facsimilar y su trascripci&oacute;n paleogr&aacute;fica son de gran val&iacute;a, tambi&eacute;n lo es el an&aacute;lisis y la interpretaci&oacute;n de los datos que realiza Mario Humberto Ruz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mediante una revisi&oacute;n exhaustiva de diversos documentos que hablan sobre el gran puerto comercial de Xicalango, ubicado en el extremo oeste de la Laguna de T&eacute;rminos, Ruz aborda desde los or&iacute;genes m&iacute;ticos hasta las controversias relacionadas con la localizaci&oacute;n de este sitio arqueol&oacute;gico. Nos brinda el nombre de Zactam, con el cual los mayas conoc&iacute;an el lugar. Tambi&eacute;n proporciona informaci&oacute;n etnogr&aacute;fica sobre la costumbre de que las mujeres de Xicalango pudieran ejercer el poder pol&iacute;tico en la comunidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se habla de los productos que se mercadeaban y las rutas comerciales que vinculaban a este sitio con el resto de Mesoam&eacute;rica. Estas v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, predominantemente acu&aacute;ticas, fueron utilizadas por conquistadores, colonizadores y religiosos en sus traves&iacute;as hacia la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n o hacia Chiapas, Guatemala y Honduras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No faltan las denuncias hacia el abuso de los encomenderos, quienes somet&iacute;an a duras cargas tributarias a la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena, y que en numerosas ocasiones hombres y mujeres eran trasladados como esclavos a lugares distantes para dar servicio a los intereses espa&ntilde;oles. Por supuesto que esta sobreexplotaci&oacute;n redund&oacute; en una disminuci&oacute;n de los habitantes en esta zona costera del Golfo de M&eacute;xico. Colapso demogr&aacute;fico que es analizado de una manera diacr&oacute;nica a lo largo del siglo XVI.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los dos trabajos siguientes tratan sobre la controvertida fundaci&oacute;n y localizaci&oacute;n de santa Mar&iacute;a de La Victoria en la costa de Tabasco. el primero, de Flora Leticia Salazar y Ulises Ch&aacute;vez, titulado "Para estudiar a santa Mar&iacute;a de la Victoria: Primer asentamiento espa&ntilde;ol del siglo XVI en Tabasco", con un enfoque notablemente arqueol&oacute;gico, pero apoyado en numerosas fuentes documentales, analiza los posibles contextos, acordes con las actividades que debieron realizarse en un asentamiento de esta naturaleza, para as&iacute; se&ntilde;alarnos los indicadores arqueol&oacute;gicos que debemos tener presente en la ubicaci&oacute;n correcta de este antiguo asentamiento novohispano que subsisti&oacute; por casi 120 a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Interesante sin duda es la aportaci&oacute;n que los autores hacen respecto a la evoluci&oacute;n geomorfol&oacute;gica que ha experimentado la regi&oacute;n delt&aacute;ica del r&iacute;o Grijalva en los &uacute;ltimos 300 a&ntilde;os. Especialmente despu&eacute;s del desv&iacute;o en 1675, ocasionado por la falla de "Nueva Zelanda", cuando el cause del r&iacute;o Grande de Chiapas o Mezcalapa se desvi&oacute; hacia el oriente y fuera a unirse al Grijalva. La carga de sedimentos que aport&oacute; este gran r&iacute;o hizo que la planicie costera le ganara terreno al mar, por lo que la costa actual est&aacute; muy distante de lo que fue la l&iacute;nea costera en el siglo XVI. De ah&iacute; que todo intento por localizar a Potonch&aacute;n y santa Mar&iacute;a de La Victoria debe tomar en cuenta estos cambios en la topograf&iacute;a del paisaje costero de Tabasco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores establecen tentativamente cuatro momentos en la vida de esta poblaci&oacute;n. La primera abarca de 1525 (fecha oficial de la fundaci&oacute;n espa&ntilde;ola) a 1538, cuando Montejo ha logrado dominar una parte de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n, que se caracteriza por la presencia de soldados colonizadores. Un segundo momento, el de m&aacute;ximo desarrollo, ocurre entre 1539 y 1597, cuando la poblaci&oacute;n padece el primer ataque pirata, que marca el inicio de los intentos por trasladar r&iacute;o arriba el asentamiento espa&ntilde;ol. el tercer periodo se desarrolla entre 1597 y 1640, cuando un segundo ataque pirata le asienta el golpe final a este primer asentamiento espa&ntilde;ol en Tabasco. El cuarto y &uacute;ltimo periodo se desarroll&oacute; despu&eacute;s de 1640, cuando ocurri&oacute; el cambio de la sede de poderes y su abandono definitivo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, en el trabajo "Historia de dos fundaciones: santa Mar&iacute;a de La Victoria y san Juan Bautista de Villahermosa", de Ana Luisa Izquierdo, se analizan de manera exhaustiva y acertada una serie de documentos oficiales relacionados con la fundaci&oacute;n y abandono de este sitio costero y su traslado, en la primera mitad del siglo XVII, a San Juan Bautista. De manera contundente, y con bases s&oacute;lidas en el manejo de diversas fuentes hist&oacute;ricas, se derrumban viejos mitos relacionados con la antig&uuml;edad y los aspectos jur&iacute;dicos de la fundaci&oacute;n del primer asentamiento espa&ntilde;ol en Tabasco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Queda claro que la fundaci&oacute;n fue un hecho posterior al paso de Cort&eacute;s en 1519, cuando despu&eacute;s de su primera gran victoria el conquistador, en honor de su haza&ntilde;a, bautiz&oacute; el antiguo asentamiento prehisp&aacute;nico de Potonch&aacute;n con el Nombre de santa Mar&iacute;a de La Victoria. Pero &eacute;sta fue sola&#45;mente una fundaci&oacute;n de palabra, sin ning&uacute;n sustento jur&iacute;dico y no dej&oacute; pobladores espa&ntilde;oles en el lugar. Habremos de esperar seis a&ntilde;os para que en 1525, Juan de Vallecillo intentara apoderarse nuevamente del sitio. sin embargo, la fundaci&oacute;n real ocurri&oacute; hasta 1527, cuando el capit&aacute;n Baltasar de Osorio fuera nombrado "teniente de justicia mayor". &Eacute;ste concluy&oacute; la pacificaci&oacute;n y estableci&oacute; el primer asentamiento con soldados, m&eacute;rito que le permiti&oacute;, posterior&#45;mente, ocupar el cargo de alcalde mayor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Santa Mar&iacute;a de la Victoria fue una villa sencilla y pobre, nunca se convirti&oacute; en un polo de atracci&oacute;n para los espa&ntilde;oles. Sin embargo, a mediados del siglo XVI, la poblaci&oacute;n de la costa tabasque&ntilde;a empez&oacute; a padecer el embate de piratas y corsarios. Situaci&oacute;n que motiv&oacute; la migraci&oacute;n de algunos espa&ntilde;oles r&iacute;o arriba, al lugar llamado Tres Lomas cerca de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena de Tamult&eacute; de la Barranca, donde fundaron el puerto de san Juan Bautista de Villahermosa. Fue entonces cuando dio inicio una f&eacute;rrea competencia entre los habitantes de esta nueva localidad de espa&ntilde;oles y los residentes de santa Mar&iacute;a de la Victoria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los litigios de 1603 a 1641, para la fundaci&oacute;n legal de Villahermosa y el abandono del primer asentamiento costero, son ampliamente analizados por la autora y los agrupa en tres casos concretos. El primero ata&ntilde;e a la divisi&oacute;n del cabildo local en pro y en contra del traslado de la sede de poderes. el segundo se dio entre los poderes municipales contra los del alcalde mayor y el virrey de Nueva Espa&ntilde;a. Y el tercero representa la intervenci&oacute;n de la iglesia en el conflicto y la oposici&oacute;n del obispo de Yucat&aacute;n, con jurisdicci&oacute;n sobre Tabasco, a que se efectuara el traslado. Este &uacute;ltimo amenaza al alcalde mayor, y a todo aquel que siga sus &oacute;rdenes, con una advertencia can&oacute;nica de excomuni&oacute;n y multa de 2 000 ducados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos dice ana Luisa Izquierdo que realmente no hubo una soluci&oacute;n de los litigios, &eacute;stos quedaron presos en el laberinto de la burocracia colonial por m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. En 1641 se iniciaron nuevas gestiones para efectuar el traslado de la sede de poderes. Estas nuevas gestiones, que fueron motivadas por el ataque de piratas holandeses y el saqueo de santa Mar&iacute;a de la Victoria, concluyeron con la fundaci&oacute;n legal de san Juan Bautista de Villahermosa el 6 de junio de 1641. S&oacute;lo 25 a&ntilde;os dur&oacute; este asentamiento, pues en 1666 los poderes se trasladaron a Tacotalpa, donde permanecieron hasta 1795, cuando habr&iacute;an de regresar nuevamente a Villahermosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Interesante, novedoso y con una gran aportaci&oacute;n de datos es el trabajo titulado "rebeli&oacute;n en el partido de los r&iacute;os, 16681671. Los indios hablan" de Francisco Jim&eacute;nez abollado, quien mediante una meticulosa revisi&oacute;n documental nos da a conocer un aspecto de los movimientos de protestas y resistencia ind&iacute;gena en una regi&oacute;n poco estudiada del estado de Tabasco. se trata del an&aacute;lisis de los levantamientos, contra la autoridad colonial, que en 1668 iniciaron los pobladores de Tamult&eacute; Popane, Istapa, Balanc&aacute;n, santa ana, Usumacinta, Petenecte, Tenosique y Canitz&aacute;n, pueblos localizados en la cuenca media del r&iacute;o Usumacinta y que en tiempos coloniales pertenec&iacute;an al partido de los r&iacute;os, en la jurisdicci&oacute;n de la provincia de Tabasco. Esta rebeli&oacute;n ocasion&oacute; que la mayor&iacute;a de sus habitantes se retiraran a "idolatrar a los montes, adonde est&aacute;n retirados sin ministro ni obediencia a ninguna justicia". (p. 119)</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las causas que condujeron a esta situaci&oacute;n de inestabilidad pol&iacute;tica y religiosa, en el proyecto colonizador espa&ntilde;ol, se encuentran en los repartimientos forzosos de mercanc&iacute;as realizados, excesivamente, por funcionarios corruptos de la administraci&oacute;n colonial. Las fuentes de informaci&oacute;n utilizadas en esta investigaci&oacute;n son una serie de juicios de residencia realizados a los alcaldes mayores de la provincia de Tabasco, as&iacute; como a sus auxiliares, tenientes de alcalde mayor en el partido de los r&iacute;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estos documento queda plenamente documentada la magnitud de los repartimientos y la arbitrariedad por parte de las autoridades sobre las comunidades ind&iacute;genas, situaci&oacute;n que desemboc&oacute; irremediablemente en huidas de los pueblos, levantamientos y sublevaciones entre 1571 y 1668.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante los a&ntilde;os que dur&oacute; la revuelta, muchos de estos pueblos permanecieron alejados del control colonial, del pago de tributos a encomenderos y de los restantes servicios a la Corona y a la Iglesia. Tambi&eacute;n se dio un interesante proceso de imitaci&oacute;n de costumbres y acercamientos con otras comunidades rebeldes, denominadas como "indios del monte", "de la monta&ntilde;a" o "huidos". &Eacute;stos, fuera del control espa&ntilde;ol, se localizaban en posiciones adyacentes a esta regi&oacute;n del Usumacinta, como son el sur de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n, el Pet&eacute;n guatemalteco y la selva lacandona de Chiapas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un documento del alcalde mayor, seis a&ntilde;os despu&eacute;s, nos aclara el ep&iacute;logo de este movimiento emancipador:</font></p>  	 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y el que hallando sublevado todo el partido de los r&iacute;os, que se compone de nueve pueblos invadiendo &eacute;stos a otros circunvecinos y haciendo algunas atrocidades, los conquist&eacute;, reduje y pacifiqu&eacute; a fuerzas de armas y despu&eacute;s con medios suaves hasta dejarlos en obediencia de su majestad como al presente est&aacute;n &#91;...&#93; (p. 137).</font></p> </blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El quinto trabajo que compone esta obra, es el de Carlos Ruiz Abreu, titulado "Plagas, epidemias y muerte en el puerto de Villahermosa, siglo XVIII". Se parte de la premisa de que el puerto de Villahermosa, en la segunda mitad del siglo XVIII, no se vio involucrado militarmente en ninguna guerra, pero que el puerto viv&iacute;a diariamente sus propias guerras contra la naturaleza. Estas guerras eran peores que las otras, y poco se pod&iacute;a hacer. Eran implacables, pues plagas y epidemias, inundaciones y hambrunas no respetaban raza, posici&oacute;n social o econ&oacute;mica. As&iacute;, en este ensayo se analizan los efectos que imprimieron estas calamidades naturales en la din&aacute;mica social del asentamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor nos dice que la provincia de Tabasco ha sido y es f&eacute;rtil por naturaleza, sin embargo, nunca pudo en la &eacute;poca colonial dar pruebas de su abundancia. En ocasiones la plaga de langostas afectaba no s&oacute;lo al puerto sino a toda la provincia, el insecto no dejaba nada en pie, destru&iacute;a plantas y &aacute;rboles, provocando en un instante enormes p&eacute;rdidas y las consecuentes hambrunas. La desgracia se intensificaba con las grandes inundaciones, que lo mismo afectaba a ganaderos que agricultores, y las epidemias de viruela, adem&aacute;s, asolaron el estado en el siglo XVIII y principios del XIX. Fue una &eacute;poca en que, al decir del administrador de la real Hacienda, "escaseaba todo, hasta la vida".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas continuas tragedias provocaron que, en varias ocasiones, los gobernadores solicitaran ayuda a lugares cercanos como Yucat&aacute;n, Campeche, Chiapas y Veracruz, o sitios apartados como Nueva Orle&aacute;ns y La Habana. en muchas ocasiones, todo fue en vano, nadie auxiliaba a Tabasco. Todas estas calamidades naturales pusieron en varias ocasiones a prueba al puerto, pero &eacute;ste no sucumbi&oacute;; sus habitantes aprendieron a librar todas las batallas contra la naturaleza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Cultura alimenticia tradicional de Tabasco. Mayismos en su gastronom&iacute;a" es el t&iacute;tulo del trabajo de Judith espinosa Moreno, Dora Centuri&oacute;n Hidalgo y Jaime Gabriel C&aacute;zares Camero. Ellos conforman un grupo multidisciplinario de investigaci&oacute;n que se ha dado a la tarea de rescatar, sistematizar y divulgar los conocimientos culturales tradicionales, y en particular esta investigaci&oacute;n. Tienen como objetivo identificar la cultura alimenticia tradicional del tabasque&ntilde;o rural, as&iacute; como los vocablos de origen maya a&uacute;n vigentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores nos introducen en su tema mediante una amplia revisi&oacute;n de la relaci&oacute;n e interacci&oacute;n entre cultura y naturaleza. De esta manera se se&ntilde;ala que el mundo social es una creaci&oacute;n humana, resultante de lo que el ser necesita, siente, piensa y act&uacute;a. Por su parte, el mundo f&iacute;sico es una creaci&oacute;n natural determinada por la situaci&oacute;n geogr&aacute;fica. De ah&iacute; que los recursos naturales que se encuentran en cada regi&oacute;n s&oacute;lo se aprovechan cuando existe el conocimiento para transformarlos en productos &uacute;tiles para el desarrollo y mantenimiento de la vida. Tambi&eacute;n definen la expresi&oacute;n "cultura alimenticia", como el conocimiento de la diversidad vegetal y animal, en un escenario natural determinado, as&iacute; como su cabal aprovechamiento. &Eacute;ste comprende la obtenci&oacute;n de las especies, su propagaci&oacute;n y el almacenamiento de las partes comestibles, pero tambi&eacute;n su transformaci&oacute;n en un platillo o guiso, as&iacute; como los valores que el hombre asigna a los alimentos y a los h&aacute;bitos de consumo. Por ello aseveran que la selecci&oacute;n de alimentos, en una comunidad espec&iacute;fica, es de orden cultural. Ya sea de manera racional o pasional, pero siempre obedeciendo a mitos y realidades que dependen del conocimiento del ecosistema circundante, con base en la diversidad de las especies vegetales y animales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con estas ideas en mente, y con el prop&oacute;sito de rescatar el conocimiento de la herencia cultural alimenticia de los pueblos ind&iacute;genas de Tabasco, los autores realizaron encuestas y entrevistas a 886 familias distribuidas en 77 comunidades de los municipios de Centro, Huimanguillo, Jalapa, Macuspana, Tacotalpa y Teapa. Encontraron que en 34 comunidades a&uacute;n se utilizaba una lengua ind&iacute;gena, 15 de ellas eran ch'ol, 12 hablaban chontal, 4 utilizaban el tzotzil y en 3 de ellas se hablaba zoque.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los datos obtenidos les permite afirmar que la utilizaci&oacute;n actual de varios recursos vegetales comestibles, tanto silvestres o cultivados, o bien en pleno proceso de domesticaci&oacute;n, constituyen un acervo ancestral de conocimientos y son fiel testimonio de una equilibrada convivencia con la diversidad biol&oacute;gica y una esperanza en la dieta del mundo actual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo de los trabajos contenidos en este libro es el de Rodolfo Uribe Iniesta, quien, en su ensayo "La novela de la abundancia de los yokot'anob de Tabasco: Narrativa y producci&oacute;n de la vida de acuerdo con el sistema de la ofrenda", aborda un &aacute;mbito que considera transhist&oacute;rico, el de las representaciones ideales que dan sentido a la integraci&oacute;n social y que producen la subsistencia material.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor analiza la situaci&oacute;n actual de los yocot'anob, tambi&eacute;n conocidos como chontales de tabasco o mayas putunes, que desde tiempos coloniales fueron arrinconados en la zona de pantanos en el delta del Grijalva y el Usumacinta, regi&oacute;n donde desarrollaron un estilo de vida muy particular que les permiti&oacute; la subsistencia en este &aacute;mbito, considerado por la perspectiva occidental y moderna como hostil e insalubre. Este medio ha sido modificado violentamente, en los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os, por la construcci&oacute;n de importantes obras hidroel&eacute;ctricas sobre el r&iacute;o Grande de Chiapas o Mezcalapa; baste mencionar los nombre de las presas de Malpaso, La angostura y Chicoas&eacute;n, para dimensionar la envergadura de la modificaci&oacute;n que ha sufrido el cause de este sistema fluvial que termina en el golfo de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, la explotaci&oacute;n petrolera tampoco se ha quedado atr&aacute;s en este af&aacute;n "progresista" de modificar irracionalmente, directa o indirectamente, los ecosistemas de la regi&oacute;n chontal de Tabasco. Esta situaci&oacute;n ha redundado en que la forma ideal y pr&aacute;ctica de integraci&oacute;n productiva y social, que los yokot'an hab&iacute;an desarrollado en casi quinientos a&ntilde;os, ha sufrido un cambio brutal en detrimento de algunos aspectos de su cultura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Utilizando como eje central la narrativa de la abundancia, que se ha construido en torno al espacio que habita esta etnia maya, y analizando testimonios recopilados en distintas comunidades contempor&aacute;neas, el autor nos muestra el importante papel que el sistema de ofrendas, a la tierra, a los santos y a los antepasados sigue jugando, en las expectativas de vida de esta comunidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos y cada uno de los trabajos que integran este libro, cumplen con los criterios necesarios de originalidad y aportaci&oacute;n de datos. Sin duda, constituyen un s&oacute;lido tabique que ser&aacute; de gran utilidad en la construcci&oacute;n e interpretaci&oacute;n de la historia y la antropolog&iacute;a en el estado de Tabasco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como el t&iacute;tulo deja entrever, la temporalidad que abarcan estos trabajos transita desde el momento en que los habitantes de esta regi&oacute;n tuvieron contacto con los primeros espa&ntilde;oles, hasta la situaci&oacute;n contempor&aacute;nea de la etnia chontal en el estado de Tabasco. Las fuentes utilizadas por los autores no s&oacute;lo se remiten a documentos coloniales ya conocidos, sino que tambi&eacute;n se presentan documentos novedosos e in&eacute;ditos. Adem&aacute;s, se utiliza informaci&oacute;n etnogr&aacute;fica, que en ocasiones es de primera mano. Todo ello hace que este trabajo sea de inter&eacute;s, por su originalidad y su alto nivel de aportaci&oacute;n de datos, para el estudio y conocimiento de la din&aacute;mica cultural de esta regi&oacute;n del sureste mexicano, durante casi quinientos a&ntilde;os. su edici&oacute;n es de gran utilidad, tanto para investigadores interesados en el tema de la historia colonial y contempor&aacute;nea de Tabasco, como para un p&uacute;blico m&aacute;s amplio deseoso de conocimientos nuevos y objetivos como los que en estos siete trabajos se presentan.</font></p>      ]]></body>
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