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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La plata del rey y sus vasallos: Minería y metalurgia en México (siglos XVI y XVII)]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ 
	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Jaime J. Lacueva Mu&ntilde;oz, <i>La plata del rey y sus vasallos. Miner&iacute;a y metalurgia en M&eacute;xico (siglos XVI y XVII)</i></b></font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Elisa Itzel Garc&iacute;a Berumen</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Sevilla, Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, Universidad de Sevilla, Diputaci&oacute;n de Sevilla, 2010, 428 p&aacute;ginas. ISBN del Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla: 978&#45;84&#45;472&#45;1161&#45;6. ISBN del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas, Escuela de Estudios Hispano&#45;Americanos: 978&#45;84&#45;00&#45;09039&#45;5; ISBN del Servicio de Archivo y Publicaciones de la Diputaci&oacute;n de Sevilla: 978&#45;84&#45;7798&#45;275&#45;3.</b></font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Unidad Acad&eacute;mica de Historia, Programa de Licenciatura, Universidad Aut&oacute;noma de Zacatecas.</i></font></p>

	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque la historia de la miner&iacute;a y de la metalurgia en el M&eacute;xico colonial se concibe muchas veces como un tema ampliamente estudiado, lejos estamos de poder agotarlo. La obra que aqu&iacute; nos ocupa es una muestra de ello, no s&oacute;lo porque evidencia las grandes lagunas que a&uacute;n persisten en la historiograf&iacute;a sobre este sector y su integraci&oacute;n en la estructura econ&oacute;mica novohispana, sino que sus hallazgos invitan a la reflexi&oacute;n de algunas interpretaciones que, hasta ahora, se ten&iacute;an por irrefutables.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estamos ante un libro sugerente y propositivo que ofrece una visi&oacute;n novedosa sobre ciertas l&iacute;neas y perspectivas de investigaci&oacute;n que parec&iacute;an superadas y que, por su marco temporal (los siglos XVI y XVII) y espacial (las zonas mineras del conjunto novohispano), habr&aacute; de convertirse en una referencia obligada para el estudioso de la miner&iacute;a y metalurgia en el &aacute;mbito novohispano e hispano&#45;americano. La dif&iacute;cil tarea emprendida por Lacueva al seriar, cuantificar y evaluar el volumen de la producci&oacute;n de plata a partir de los registros fiscales de todas las cajas reales que funcionaron en Nueva Espa&ntilde;a durante aquellas centurias &#151;uno de los grandes m&eacute;ritos de su estudio&#151;; y los valiosos datos que brinda en diferentes cuadros, tablas, gr&aacute;ficos y mapas, en los cap&iacute;tulos y ap&eacute;ndices, no pueden sino elogiarse y hacen de la obra una fuente de informaci&oacute;n inigualable.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra que rese&ntilde;amos se divide en tres partes. En la primera de ellas, que abarca los dos primeros cap&iacute;tulos, se describen las etapas del proceso de extracci&oacute;n y de beneficio o tratamiento metal&uacute;rgico de los minerales argent&iacute;feros de los dos modelos tecnol&oacute;gicos imperantes, el de fundici&oacute;n y el de amalgamaci&oacute;n por azogue, atendiendo a las condiciones de su adopci&oacute;n y a los costos de explotaci&oacute;n. La revisi&oacute;n que hace Lacueva en el primer cap&iacute;tulo, en donde deja ver los altos niveles de inversi&oacute;n y costos de explotaci&oacute;n que exig&iacute;a el m&eacute;todo de amalgamaci&oacute;n, le permite introducir al lector, en el segundo cap&iacute;tulo, en la que puede considerarse una de sus m&aacute;s interesantes aportaciones. Y es que al preguntarse por la eficiencia de ambos sistemas de beneficio, en t&eacute;rminos de rendimiento y rentabilidad, pone en duda la tesis de la mayor productividad en la refinaci&oacute;n de minerales de poca calidad y el bajo costo que supuso, aparentemente, la aplicaci&oacute;n del sistema de beneficio por azogue en comparaci&oacute;n con el de fundici&oacute;n. por lo mismo, cuestiona la relaci&oacute;n que para algunos autores existe, entre la generalizaci&oacute;n del proceso de amalgamaci&oacute;n y el ascenso en los niveles de producci&oacute;n en la segunda mitad del siglo XVI. sus descubrimientos, que no dejan de ser reveladores, llevan a Lacueva a argumentar que dicho m&eacute;todo no s&oacute;lo result&oacute; inadecuado a las condiciones ambientales y clim&aacute;ticas de algunas zonas mineras, aparte de costoso y largo, sino que, adem&aacute;s, se aplic&oacute; de manera ineficiente por cuatro d&eacute;cadas. M&aacute;s a&uacute;n, afirma que dicha t&eacute;cnica se estuvo empleando en el beneficio de minerales que pod&iacute;an ser depurados de forma rentable por el sistema de fundici&oacute;n, pues, como devela, la composici&oacute;n qu&iacute;mica del mineral, ya fuera de baja calidad o de alta ley, era la que determinaba la pertinencia de beneficiarlo por el m&eacute;todo de fundici&oacute;n o el de amalgama, descartando que la extracci&oacute;n de plata con azogue fuera siempre el mejor sistema para beneficiar los minerales de menor ley, como tradicionalmente se hab&iacute;a asegurado. Todo lo anterior, siguiendo al autor, contribuy&oacute; a una disminuci&oacute;n de la eficiencia del sistema productivo y de la rentabilidad de las operaciones de muchas haciendas de patio durante la segunda mitad del siglo XVI.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la luz de estos hallazgos, en la segunda parte de la obra, Lacueva trata de explicar la evoluci&oacute;n de la producci&oacute;n de plata en Nueva Espa&ntilde;a en los siglos XVI y XVII, a partir del an&aacute;lisis serial y cuantitativo de los registros fiscales de las reales cajas del virreinato. para ello, procede a agrupar las distintas zonas mineras del espacio econ&oacute;mico novohispano en tres grandes regiones: el distrito de Zacatecas, los reales de minas del occidente de Nueva Galicia y Nueva Vizcaya y, finalmente, las zonas mineras del centro de M&eacute;xico. A la primera de estas regiones dedica enteramente el tercer cap&iacute;tulo. su an&aacute;lisis del principal centro minero del virreinato, como era entonces Zacatecas, parte de la tesis de que el cambio tecnol&oacute;gico que signific&oacute; la adaptaci&oacute;n de las haciendas de fundici&oacute;n al nuevo sistema de amalgamaci&oacute;n no repercuti&oacute; en una mayor rentabilidad de la actividad minero&#45;metal&uacute;rgica y, en cambio, multiplic&oacute; los costos de explotaci&oacute;n, generando una an&oacute;mala din&aacute;mica de rendimientos decrecientes. Adem&aacute;s, la implantaci&oacute;n de este m&eacute;todo de beneficio, a su parecer, habr&iacute;a comprometido a largo plazo la independencia financiera de los due&ntilde;os de minas y haciendas, y elevado la vulnerabilidad de sus empresas a causa de la dependencia de los insumos implicados en la producci&oacute;n, especialmente el mercurio. Bajo esta perspectiva, el autor hace una lectura distinta de los registros fiscales revisados por Peter Bakewell en su cl&aacute;sica obra sobre este centro minero, matizando el peso que este &uacute;ltimo hab&iacute;a concedido al mercurio como el determinante m&aacute;s importante de las fluctuaciones de la producci&oacute;n de plata en este distrito durante el siglo XVII. En este sentido, ve en la adopci&oacute;n generalizada del sistema de amalgamaci&oacute;n &#151;que elev&oacute; innecesariamente hasta el m&aacute;ximo el est&aacute;ndar tecnol&oacute;gico en un momento en el que, como asegura, no escasearon los recursos minerales ni descendi&oacute; la ley de los minerales&#151; el origen del declive de la regi&oacute;n de Zacatecas a partir de 1635. Si bien, como explica en el cuarto cap&iacute;tulo, la crisis que experiment&oacute; este distrito minero origin&oacute; un proceso de redistribuci&oacute;n de los flujos de mercanc&iacute;as y capitales que hasta entonces se hab&iacute;an concentrado en dicha zona, coadyuvando, de esta manera, al despegue y revitalizaci&oacute;n de los reales de minas del occidente de Nueva Galicia y Nueva Vizcaya. Aunque esta tesis no es desconocida, el m&eacute;rito de Lacueva consiste en cuantificar la producci&oacute;n de plata de aquellas dos &aacute;reas mineras, constatar sus niveles de crecimiento, y delinear algunas de las condiciones que pudieron favorecer dicho repunte. En este sentido, el autor ve en su tradicional apego al sistema de beneficio de fundici&oacute;n la clave del ascenso de la producci&oacute;n argent&iacute;fera de esas zonas, ya que no depend&iacute;an del abasto regular de azogue y, en cambio, contaban con un m&eacute;todo de beneficio que ofrec&iacute;a una &oacute;ptima relaci&oacute;n de costos y beneficios. Otras ventajas comparativas de las que se beneficiaron aquellas poblaciones mineras habr&iacute;an sido, entre otras, el menor control fiscal, un ecosistema diversificado, y mano de obra experta. En tales circunstancias, las regiones mineras del norte y oeste de M&eacute;xico consiguieron atraer el apoyo de la Corona y del capital privado, experimentando as&iacute; un considerable crecimiento que, incluso, super&oacute; la cantidad de plata producida por cualquier otra zona minera entre los a&ntilde;os de 1635 a 1669. De este modo, subraya el autor, estas &aacute;reas comenzaron a competir con otras importantes regiones productoras, toda vez que su despegue produjo un desarrollo mucho m&aacute;s homog&eacute;neo de la producci&oacute;n en cuanto a la explotaci&oacute;n de recursos naturales, distribuci&oacute;n territorial de la mano de obra y participaci&oacute;n de capital invertido en los procesos de extracci&oacute;n y beneficio.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para probar lo anterior, en el quinto cap&iacute;tulo, hace un an&aacute;lisis comparativo de la producci&oacute;n de plata de aquellas dos regiones con la que conformaban los reales de minas del centro de M&eacute;xico. De este examen, que tambi&eacute;n contempla la distribuci&oacute;n regional de mercurio, el autor concluye que a pesar de la recesi&oacute;n que afect&oacute; a Zacatecas y a otros reales de minas del centro de M&eacute;xico durante el segundo tercio del siglo XVII, la cantidad de plata y oro producida en Nueva Espa&ntilde;a entre 1580 y 1635 no fue mayor a la que se produjo de 1635 a 1700, gracias a la importante participaci&oacute;n de la regi&oacute;n conformada por el norte y oeste de M&eacute;xico. En palabras del autor, este hecho es suficiente para cuestionar la naturaleza o existencia misma de la crisis del siglo XVII, al menos en lo concerniente a la producci&oacute;n de metales preciosos, considerando la importancia de este sector en la estructura econ&oacute;mica novohispana. Aunque este dato por s&iacute; mismo es revelador, dif&iacute;cilmente podemos concederle tales alcances, entre otras cosas porque el lector desconoce los argumentos en que se basa el autor para lanzar dicha hip&oacute;tesis, y para establecer y comparar aquellos dos periodos, uno de los cuales, por cierto, tiene un desfase de diez a&ntilde;os con respecto al otro. En cambio, s&iacute; es un indicio que advierte la necesidad de profundizar en estos indicadores m&aacute;s all&aacute; de los datos que reflejan las fuentes cuantitativas y fiscales de la producci&oacute;n argent&iacute;fera.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Develar la evoluci&oacute;n de la producci&oacute;n de plata en Nueva Espa&ntilde;a en los siglos XVI y XVII, a partir de la cuantificaci&oacute;n del volumen de la misma es, indudablemente, una de las fortalezas de la obra de Lacueva. Aun cuando se echa de menos una cr&iacute;tica rigurosa de su fuente documental &#151;los registros fiscales&#151;, en relaci&oacute;n a sus l&iacute;mites, posibilidades y alcances, sobre todo si consideramos que los especialistas han venido llamando la atenci&oacute;n sobre las magnitudes que alcanz&oacute; el contrabando de metales en esas centurias.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, explicar el comportamiento de la producci&oacute;n argent&iacute;fera, interpretando los resultados que se desprenden del an&aacute;lisis de las fuentes fiscales, en un marco cronol&oacute;gico tan amplio como complicado, y en un &aacute;mbito que comprende todo el espacio econ&oacute;mico novohispano, es caminar por arenas movedizas. Lacueva consigue verificar que algunas de las interpretaciones historiogr&aacute;ficas en torno a la producci&oacute;n minera en Nueva Espa&ntilde;a en los siglos XVI y XVII no se corresponden con los datos que arrojan las series num&eacute;ricas de quintos y diezmos. Es m&aacute;s, al evaluar la producci&oacute;n argent&iacute;fera registrada en todas las cajas reales, muestra que el comportamiento productivo de Zacatecas no se puede extrapolar a otras regiones mineras, y mucho menos ser un referente de la evoluci&oacute;n del sector minero&#45;metal&uacute;rgico de toda la Nueva Espa&ntilde;a. prueba de lo anterior es que mientras aquel distrito entr&oacute; en una fase de declive a partir de 1635, las zonas mineras del occidente de Nueva Galicia y Nueva Vizcaya experimentaron un r&aacute;pido ascenso de su producci&oacute;n argent&iacute;fera, pero la misma &oacute;ptica macroecon&oacute;mica que le permite al autor hacer tan sugestivos planteamientos, tambi&eacute;n le impide adentrarse con profundidad en las distintas realidades que guardaban los centros y reales de minas del conjunto novohispano, de los que, no est&aacute; dem&aacute;s subrayar, todav&iacute;a tenemos limitad&iacute;simos conocimientos. De ah&iacute; que, frente a los vac&iacute;os historiogr&aacute;ficos, el autor tiende en ocasiones a explicar las series estad&iacute;sticas mediante conjeturas y suposiciones que, si bien son sugerentes, deben tomarse con cautela hasta que los avances en las investigaciones permitan documentarlas. Ello se hace patente, sobre todo, cuando se aleja del comportamiento del sector minero&#45;metal&uacute;rgico para explicar el de sus actores, sin el apoyo de fuentes cualitativas complementarias.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lacueva cierra su estudio con unas conclusiones que, por su extensi&oacute;n y complejidad, constituyen la tercera y &uacute;ltima parte de la obra. Aqu&iacute; el autor hace una recapitulaci&oacute;n de sus principales planteamientos, pero inserta en ella la ineludible relaci&oacute;n existente entre la miner&iacute;a y el comercio, apenas abordada a lo largo de los cap&iacute;tulos. En concreto, se exponen esquem&aacute;ticamente las causas y consecuencias de la decadencia de Zacatecas en relaci&oacute;n con los efectos negativos que la adopci&oacute;n del m&eacute;todo de amalgamaci&oacute;n tuvo sobre la eficiencia econ&oacute;mica de la actividad minero&#45;metal&uacute;rgica en la regi&oacute;n, y los efectos positivos que habr&iacute;a provocado aquella crisis en el propio distrito y en las zonas mineras del norte y oeste. Probablemente es en esta parte de la obra en donde se advierte el car&aacute;cter conjetural de algunas de las interpretaciones de Lacueva, pues, a pesar de los continuados esfuerzos del autor por dilucidar el comportamiento de la producci&oacute;n de plata de aquellas regiones durante los siglos XVI y XVII, las fuentes cuantitativas son insuficientes para comprender el desarrollo minero del norte novohispano desde una perspectiva global e integral como la que se pretende, y los vac&iacute;os historiogr&aacute;ficos siguen imperando en el conocimiento que tenemos de los centros y reales mineros dispersos en ese inmenso, lejano e inh&oacute;spito territorio del norte.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todo caso, la arriesgada empresa que ha emprendido Lacueva, al abrirse camino por terrenos poco explorados por la historiograf&iacute;a e incluso desconocidos, se ve compensada con un estudio rico en informaci&oacute;n e hip&oacute;tesis originales que estamos convencidos dar&aacute; lugar a nuevas y prometedoras investigaciones. Un paso tan importante como la cuantificaci&oacute;n de la producci&oacute;n argent&iacute;fera de Nueva Vizcaya y el occidente de Nueva Galicia, hasta ahora desconocida, ya lo ha dado el autor; no queda sino esperar futuras investigaciones que profundicen con detalle en cada una de las problem&aacute;ticas que esta obra plantea.</font></p>
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