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<journal-title><![CDATA[Revista mexicana de ciencias políticas y sociales]]></journal-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente n&uacute;mero reviste de importancia particular, no tanto por su contenido &#150;interesante de por s&iacute;&#150;, sino por el simbolismo en &eacute;l impl&iacute;cito. No s&oacute;lo abre a&ntilde;o, sino que configura tambi&eacute;n un doble mensaje: de bienvenida &#150;siempre alegre y festivo&#150; y de despedida &#150;con frecuencia triste y sombr&iacute;o. Desde la primera palestra, el ejemplar 211 presenta un Consejo Editorial renovado que incluye, entre otros, a tres grandes de la investigaci&oacute;n social a nivel mundial: Bernardo Kliksberg (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD), Philip Oxhorn (Universidad McGill en Montreal, Canad&aacute;) y Michel Wieviorka (Centro de An&aacute;lisis e Intervenci&oacute;n Sociol&oacute;gicas, CADIS, de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, Par&iacute;s, Francia). Estamos ciertos que su participaci&oacute;n redundar&aacute; en la optimizaci&oacute;n, tanto de forma como de contenido, de nuestro &oacute;rgano editorial. De aqu&iacute; la salutaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la segunda, nos duele decir adi&oacute;s a otro grande: Juan Brom Offenbacher, fallecido el pasado 28 de marzo. Su partida, sin embargo, nos deja por lo menos un destello m&aacute;s de la luz que acostumbraba desperdigar: la grandeza de su aporte intelectual que seguir&aacute; honrando su memoria como profesor (em&eacute;rito); su perfil como investigador (estimado); su quehacer como historiador (esencial) y su bonhom&iacute;a como formador (egregio). En las &uacute;ltimas p&aacute;ginas de este n&uacute;mero, encontrar&aacute; el lector &#150;como postrera herencia de toda una vida de pundonor, honestidad intelectual y valent&iacute;a ante el infortunio&#150;, uno de sus &uacute;ltimos legados. Por ello el adi&oacute;s.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">*</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda alguna la muerte reviste uno de los misterios m&aacute;s grandes de la vida. Como problem&aacute;tica existencial est&aacute; presente en la filosof&iacute;a y la religi&oacute;n de variadas maneras. Una de ellas es el s&iacute;mbolo. M&aacute;s all&aacute; de metaf&iacute;sicas y escatolog&iacute;as, no hay duda de que &eacute;ste, como muchos otros fen&oacute;menos hist&oacute;rico&#150;culturales, priva sobre creencias, moldea imaginarios y esculpe, aqu&iacute; y all&aacute;, esperanzas o frustraciones (y, en el caso espec&iacute;fico del s&iacute;mbolo mortal, bienaventuranzas o amenazas, etapa de cambio o tiempo final). Sin tener realidad f&iacute;sica, el s&iacute;mbolo ha sido protagonista central de la historia y tenido impacto y trascendencia en culturas, movimientos sociales y gente. Por su importancia, los s&iacute;mbolos han sido pasto de estudios y ciencias <i>ad hoc,</i> pues el hombre, am&eacute;n de <i>homo faber,</i> es tambi&eacute;n un gran productor de ellos, de im&aacute;genes y sue&ntilde;os que coadyuvan a bien definirlo como complejamente humano. En este sentido, Blanca Solares publica, en la primera de nuestras tradicionales secciones, Perspectivas Te&oacute;ricas, el art&iacute;culo "Gilbert Durand imagen y s&iacute;mbolo, o hacia un nuevo esp&iacute;ritu antropol&oacute;gico". En este trabajo, la autora analiza el pensamiento del antrop&oacute;logo y cr&iacute;tico de arte franc&eacute;s con &eacute;nfasis en su noci&oacute;n de <i>s&iacute;mbolo (homo symbolicus),</i> punto de inflexi&oacute;n clave para la comprensi&oacute;n de la hermen&eacute;utica de este autor en general, de la <i>ciencia de lo imaginario</i> en particular. Penetrar&#150;comenta la autora&#150; <i>en el significado de las im&aacute;genes de sentido o arquetipos que configuran la concepci&oacute;n de la existencia del hombre es conocer las im&aacute;genes que estructuran a los distintos complejos culturales y orientan el significado de sus vidas. Quiz&aacute; sea &eacute;sta una de las tareas m&aacute;s urgentes de las "ciencias del hombre" o del "nuevo esp&iacute;ritu antropol&oacute;gico",</i> esp&iacute;ritu eminentemente simb&oacute;lico, ergo, humano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo simb&oacute;lico, llevado al cambo de la pol&iacute;tica, deviene generalmente en instrumento de poder que, a trav&eacute;s de un imaginario social, impone modas, moldea ideas, fija tendencias o arma prospectos. La unipolaridad, la globalizaci&oacute;n, el neoliberalismo, entre muchos otros, pueden ser tomados como s&iacute;mbolos de una &eacute;poca determinada ante los cuales las sociedades se sienten identificadas, ora por la aceptaci&oacute;n ora por el rechazo hacia ellos. Asimismo con el dominio y la hegemon&iacute;a cuando son utilizados como instrumentos de an&aacute;lisis para entender las problem&aacute;ticas de la siempre candente arena internacional. En este sentido, <i>&iquest;Hegemon&iacute;a o dominio norteamericanos en los inicios del siglo XXI?,</i> de Francisco D&aacute;vila, es muestra patente de ello. En esta colaboraci&oacute;n, con la que abre la secci&oacute;n Cuestiones Contempor&aacute;neas, el s&iacute;mbolo de una &eacute;poca que fenece &#150;la hegemon&iacute;a unipolar norteamericana&#150; se convierte en el s&iacute;mbolo de otra que inicia &#150;el dominio estadounidense <i>vis&#150;&agrave;&#150;vis</i> el de la Uni&oacute;n Europea. A trav&eacute;s de su texto, el autor analiza las relaciones tirantes y hasta conflictivas que se han presentado entre estos dos bloques de poder que, palmo a palmo, se disputan en el presente el control mundial, sea mediante la imposici&oacute;n de la fuerza y la violencia (dominio), sea a trav&eacute;s de la influencia de sus respectivas ideolog&iacute;as (hegemon&iacute;a). En este juego y contrajuego, resulta evidente que <i>la necesidad de distribuir el poder y encarar, como una mega unidad econ&oacute;mico&#150;pol&iacute;tica, los retos diversos que le aguardan a la humanidad en este todav&iacute;a muy joven siglo XXI,</i> se haga cada vez m&aacute;s perentorio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las grandes decisiones globales pasan por encima del hombre com&uacute;n y corriente; las delicadas estrategias del equilibrio geopol&iacute;tico mundial suelen trascender la perspectiva ciudadana. Es poca la incidencia que la sociedad civil suele tener en las prospectivas de invasi&oacute;n de un pa&iacute;s, en la firma de tratados de todo tipo, en la imposici&oacute;n de sanciones a tal o cual naci&oacute;n o en el querer, o no, solventar desde la cuesti&oacute;n clim&aacute;tica mundial a las hambrunas africanas. Pero donde s&iacute; tienen decisiva actuaci&oacute;n y su proceder resulta definitorio, es en las pol&iacute;ticas internas de los Estados. Entonces, la participaci&oacute;n ciudadana se convierte, en no pocos reg&iacute;menes, en fiel de la balanza. Pero, &iquest;qu&eacute; tanto?; &iquest;hasta d&oacute;nde realmente la ciudadan&iacute;a tiene el poder de convocar e incidir?; &iquest;en qu&eacute; medida la democracia participativa permite a la ciudadan&iacute;a la toma de decisiones?; &iquest;bajo qu&eacute; condiciones las nuevas instituciones de participaci&oacute;n incrementan el poder ciudadano o, por el contrario, quedan atrapadas bajo el control de los partidos y/o gobiernos? A trav&eacute;s de una investigaci&oacute;n de car&aacute;cter comparativo, <i>Or&iacute;genes y contradicciones de la participaci&oacute;n ciudadana institucional. An&aacute;lisis de las experiencias de Buenos Aires, Montevideo, Barcelona y Zurich,</i> Yanina Welp y Cecilia Schneider analizan tales preguntas justifican la relevancia del contexto pol&iacute;tico institucional como dimensi&oacute;n explicativa; proponen una tipolog&iacute;a de la participaci&oacute;n ciudadana y aventuran posibles explicaciones que permiten al lector mejor comprender la no siempre f&aacute;cil relaci&oacute;n entre poder ciudadano, conveniencia partidista y pol&iacute;tica nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Sociedad y Pol&iacute;tica, dedicada por lo general a exponer las diversas problem&aacute;ticas de nuestro pa&iacute;s, publicamos un segundo estudio comparativo: <i>La interacci&oacute;n entre los partidos pol&iacute;ticos y los grupos parlamentarios: estudio comparativo entre Espa&ntilde;a y M&eacute;xico,</i> de Gema S&aacute;nchez. En &eacute;l, la autora analiza la relaci&oacute;n que se entabla entre los partidos pol&iacute;ticos y sus grupos parlamentarios para determinar la influencia que ejercen los primeros sobre los segundos en la C&aacute;mara baja. A trav&eacute;s del muestreo de los principales institutos pol&iacute;ticos de ambos Estados (el PP y el PSOE; el PRI y el PAN, respectivamente) y las diferencias entre el parlamentarismo espa&ntilde;ol y la diputaci&oacute;n mexicana, el art&iacute;culo explora hasta qu&eacute; punto parlamentos y c&aacute;maras est&aacute;n perdiendo relevancia a favor de los partidos pol&iacute;ticos y qu&eacute; papel desempe&ntilde;an aqu&eacute;llos en &eacute;stos. Algunas de sus conclusiones mueven a la reflexi&oacute;n: <i>que los grupos parlamentarios son &oacute;rganos de la c&aacute;mara pero con una gran interdependencia con sus partidos pol&iacute;ticos; que la autonom&iacute;a de los grupos parlamentarios se encuentra continuamente condicionada por el control que ejerce el aparato de los partidos pol&iacute;ticos.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; de la gran pol&iacute;tica mundial, de la participaci&oacute;n ciudadana nacional o de las incidencias de partidos y parlamentos en lo estatal, un cuarto nivel del juego pol&iacute;tico es pasto tambi&eacute;n del material de este n&uacute;mero: el regional, m&aacute;s espec&iacute;ficamente el de la &#150;recordando al inolvidable Luis Gonz&aacute;lez&#150;, <i>matria.</i> En efecto, la segunda contribuci&oacute;n de esta secci&oacute;n, <i>La pol&iacute;tica en San Francisco Oxtotilpan,</i> aborda una problem&aacute;tica que si bien resulta lejana por su impacto nacional, es necesaria su comprensi&oacute;n por su influencia zonal. En su trabajo, Leif Korsbaeck, desde la herramienta te&oacute;rica de la antropolog&iacute;a pol&iacute;tica, aborda la problem&aacute;tica de esta peque&ntilde;a comunidad ind&iacute;gena del Estado de M&eacute;xico para, a trav&eacute;s de ella, explicar un asunto asaz m&aacute;s complejo y trascendente que impacta, &eacute;se s&iacute;, el desarrollo nacional: la rivalidad que en M&eacute;xico se suscita a&uacute;n entre tradici&oacute;n y modernidad, colectivismo e individualismo, religiosidad y secularismo Tr&iacute;o necesario si lo que se desea es entender con seriedad el origen de no pocos de los problemas sociales que, lamentablemente, a&uacute;n aquejan, con dolor, el devenir de nuestra patria; tr&iacute;o necesario si lo que se pretende es entender el porqu&eacute; en San <i>Francisco Oxtotilpan simplemente gobierna el pueblo,</i> afirmaci&oacute;n tan cierta como la gente que la ha hecho posible.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">**</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El n&uacute;mero cierra con cuatro rese&ntilde;as. En la primera de ellas, "El espejo astillado", Jos&eacute; Araque disecciona el libro de Jos&eacute; Antonio Rivas Leone, <i>En los bordes de la democracia La militarizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica venezolana.</i> En ella, se nos presenta este interesante volumen como una radiograf&iacute;a del deterioro de los partidos as&iacute; como de las reiteradas distorsiones y crisis de gobernabilidad que el sistema venezolano ha padecido en sus dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas, desde el abordaje del populismo radical y revolucionario que encarna Ch&aacute;vez hasta militarizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica en la Venezuela contempor&aacute;nea. Cualquier lector del texto percibir&aacute; que &eacute;ste pretende ser (am&eacute;n de una rigurosa investigaci&oacute;n aderezada con cuadros, tablas y una bibliograf&iacute;a amplia, actualizada y especializada sobre democracia, partidos y procesos pol&iacute;ticos, gobernabilidad y militarismo) seria advertencia para todos aquellos que aspiran y/o suspiran a&uacute;n por estos modelos de gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, el postrero adi&oacute;s de Juan Brom quien nos lega, en "La sorprendente aportaci&oacute;n de un fisi&oacute;logo al conocimiento de la historia", tres rese&ntilde;as que en su momento hiciera de algunos de los textos de Jared Diamond y que, por los imponderables que suelen atestar la buena voluntad de los hombres de bien, nunca conocieron la luz... hasta ahora: <i>Armas, g&eacute;rmenes y acero. La sociedad humana y sus destinos; Colapso. Por qu&eacute; unas sociedades perduran y otras desaparecen y El tercer chimpanc&eacute;. Origen y futuro del animal humano.</i> L&aacute;stima que el amanecer de su publicaci&oacute;n llegara al mismo tiempo que el ocaso de su autor. Y si bien es cierto aquello de que "vale m&aacute;s tarde que nunca", no dejamos, como la m&aacute;scara del teatro griega, de lamentarnos por su partida, pero, al mismo tiempo, consolarnos por la luz que nos deja. Hasta siempre Maestro.</font></p>      ]]></body>
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