<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0041-8633</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Boletín mexicano de derecho comparado]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Bol. Mex. Der. Comp.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0041-8633</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0041-86332005000200013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Olga Islas, la lógica y el talento.: Palabras del doctor Luis de la Barreda Solórzano en torno a la presentación del texto Análisis lógico de los delitos contra la vida, de la profesora Olga Islas de González Mariscal]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>38</volume>
<numero>113</numero>
<fpage>927</fpage>
<lpage>932</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0041-86332005000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0041-86332005000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0041-86332005000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Informaci&oacute;n</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Olga Islas, la l&oacute;gica y el talento. Palabras del doctor Luis de la Barreda Sol&oacute;rzano en torno a la presentaci&oacute;n del texto&nbsp;<i>An&aacute;lisis l&oacute;gico de los delitos contra la vida</i>, de la profesora Olga Islas de Gonz&aacute;lez Mariscal</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar, quiero dejar jubilosa constancia de que significa un enorme honor para m&iacute; comentar un libro de la doctora Olga Islas de Gonz&aacute;lez Mariscal, por quien siento desde hace 35 a&ntilde;os admiraci&oacute;n y afecto que no han dejado de crecer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Procur&eacute; cursar todas las asignaturas en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico con los mejores profesores. Varios me parecieron notables. Les debo mi formaci&oacute;n jur&iacute;dica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De todos ellos, quien m&aacute;s despert&oacute; mi inter&eacute;s y mi curiosidad intelectual; quien m&aacute;s me impresion&oacute; por su jerarqu&iacute;a acad&eacute;mica, sus dotes profesionales y su calidad humana fue la doctora Islas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde que decid&iacute; estudiar la carrera de derecho, supe que me dedicar&iacute;a a la m&aacute;s dram&aacute;tica de sus vertientes, el derecho penal. Me propuse entonces no s&oacute;lo aprobar los dos cursos obligatorios sino tomar clase con todos los maestros de prestigio en la materia. Los hab&iacute;a espl&eacute;ndidos: Mariano Jim&eacute;nez Huerta, Ricardo Franco Guzm&aacute;n, Fernando Castellanos Tena, Elpidio Ram&iacute;rez, Victoria Adato, Marcos Castillejos, Sergio Garc&iacute;a Ram&iacute;rez y la propia Olga Islas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos, maestros y estudiantes, coincid&iacute;an en que esta maestra era una excelente catedr&aacute;tica, pero, adem&aacute;s, inscribirse con ella ten&iacute;a dos importantes atractivos adicionales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por una parte, se dec&iacute;a que ense&ntilde;aba derecho penal con base en las matem&aacute;ticas, lo que, adem&aacute;s de que se o&iacute;a extravagante e ins&oacute;lito, resultaba un desaf&iacute;o pues a muchos estudiantes de derecho, como a m&iacute;, siempre nos alivi&oacute; la idea de que nos hab&iacute;amos librado para siempre de estudiar la ciencia de Pit&aacute;goras, y si curs&aacute;bamos con la maestra Olga tendr&iacute;amos que enfrentar esa disciplina, lo que resultaba un reto interesante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, hab&iacute;a la opini&oacute;n un&aacute;nime de que la maestra Olga Islas de Gonz&aacute;lez Mariscal era no solamente la profesora m&aacute;s guapa de la Facultad de Derecho sino de toda Ciudad Universitaria, y probablemente de todos los&nbsp;<i>campus</i> universitarios del mundo. Esto &uacute;ltimo lo constat&eacute;, en &eacute;xtasis, en el instante en que la vi por primera vez. Su belleza, su elegancia y su porte majestuoso me dejaron con la boca abierta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y en cuanto la maestra Olga pronunci&oacute; la primera frase, iniciando la clase inaugural del curso, qued&eacute; completamente cautivado. Comprend&iacute; que ten&iacute;a el privilegio de ser alumno de alguien que hace de cada una de sus clases una obra de arte: conocimiento exhaustivo de todas las teor&iacute;as del derecho penal &#151; muchas de las cuales no las conoc&iacute;a la mayor&iacute;a de los profesores de penal de la facultad&#151;; profundidad en el tratamiento de los temas que en ning&uacute;n momento exclu&iacute;a la amenidad en la exposici&oacute;n; referencias a asuntos human&iacute;sticos, pol&iacute;ticos y culturales lig&aacute;ndolos con la materia de clase; actitud abierta y estimulante ante las dudas, las inquietudes y las observaciones de los alumnos. Desde luego, no ense&ntilde;aba matem&aacute;ticas como se rumoraba en los corrillos de la facultad, sino que empleaba la l&oacute;gica matem&aacute;tica en sus planteamientos, lo que les daba una consistencia rotunda y nos ense&ntilde;aba a los estudiantes a razonar mejor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo no quer&iacute;a que terminara la hora de la clase ni que terminara el curso. No quer&iacute;a nunca dejar de ser su alumno. Y no he dejado de serlo. Cada que me entero de que la doctora Islas va a dictar una conferencia o a participar en una mesa redonda o en un congreso, all&iacute; estoy, el primero entre sus admiradores, y siempre aprendo m&aacute;s y m&aacute;s escuch&aacute;ndola.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No s&oacute;lo escuch&aacute;ndola, tambi&eacute;n he aprendido de su absoluta honestidad profesional, de la pasi&oacute;n y el conocimiento con que defiende la justicia, de su actitud ante la vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como servidora p&uacute;blica ha sido ejemplar. Quiz&aacute; su trabajo m&aacute;s complejo fue el de fiscal especial para el homicidio de Luis Donaldo Colosio. El informe que elabor&oacute; al respecto es, como lo fue su desempe&ntilde;o, s&oacute;lido, serio y profesional. Y lo m&aacute;s importante: a pesar de la insana presi&oacute;n de ese sector de la opini&oacute;n p&uacute;blica que no quiere nunca justicia aut&eacute;ntica sino chivos expiatorios, la doctora Islas jam&aacute;s fabric&oacute; culpables ni hizo a la prensa filtraciones que sin prueba alguna da&ntilde;aran reputaciones. Su buena &iacute;ndole no se lo permit&iacute;a, pero es de resaltarse esa actitud porque no ha sido la que generalmente han observado los fiscales especiales de casos relevantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tuve la fortuna, cuando era presidente de la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos del Distrito Federal, de que la doctora Islas fuera integrante del Consejo de la Comisi&oacute;n, y mes a mes disfrutaba de su presencia luminosa, de sus intervenciones a la vez l&uacute;cidas y apasionadas, siempre comprometidas con la causa. No he hablado a&uacute;n del contenido de sus clases.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La maestra Olga es autora &#151;con el profesor Elpidio Ram&iacute;rez&#151; del modelo l&oacute;gico del derecho penal, m&eacute;todo que se funda en la l&oacute;gica matem&aacute;tica, espec&iacute;ficamente en el c&aacute;lculo de primer nivel y en la l&oacute;gica formal, y cuya estructura se basa en la distinci&oacute;n de los niveles de lenguaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para elaborar un modelo de esas caracter&iacute;sticas era preciso que los autores tuvieran una gran formaci&oacute;n en teor&iacute;a del conocimiento y un dominio de las diversas teor&iacute;as del derecho penal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En aquellos a&ntilde;os, casi todos los profesores de derecho penal en M&eacute;xico desconoc&iacute;an la evoluci&oacute;n de la teor&iacute;a del delito a partir de los a&ntilde;os treinta. Se hab&iacute;an quedado en la teor&iacute;a causalista de la acci&oacute;n. As&iacute; que sus alumnos no aprend&iacute;an las teor&iacute;as contempor&aacute;neas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La doctora Islas no s&oacute;lo las ense&ntilde;aba en su clase sino las difund&iacute;a en la mejor revista especializada que ha existido en el pa&iacute;s sobre la materia: la&nbsp;<i>Revista de Derecho Penal Contempor&aacute;neo</i>, de la que era directora y en cuyas p&aacute;ginas se pod&iacute;a abrevar de los planteamientos y discusiones que se desarrollaban en las facultades m&aacute;s avanzadas del mundo, a las cuales no hubi&eacute;ramos tenido acceso los estudiantes mexicanos de no ser por el tit&aacute;nico esfuerzo de la maestra Olga y del maestro Ram&iacute;rez, que la auxiliaba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La consistencia del modelo permite superar las tesis incompletas y los conceptos distorsionados de las teor&iacute;as tradicionales. No a todos los profesores de la materia les entusiasmaba que se ense&ntilde;ara el modelo, pues &eacute;ste exhib&iacute;a las insuficiencias y las deficiencias de las tesis que ellos sustentaban, y, por ende, de las clases que impart&iacute;an.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La doctora Islas, por tanto, ha remado a contracorriente. La forma y el contenido de sus clases, sus conferencias y sus textos son una lucha constante contra los predicadores que se mantienen, &eacute;poca tras &eacute;poca, en la misma l&iacute;nea, por pereza cognitiva o insuficiencia de curiosidad intelectual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el modelo l&oacute;gico, sus autores han luchado contra todo lo que en la ciencia penal parec&iacute;a inamovible pues se basaba en las certezas de quienes nunca buscan nuevos horizontes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El volumen que ahora se presenta, la quinta edici&oacute;n de&nbsp;<i>An&aacute;lisis l&oacute;gico de los delitos contra la vida</i>, no es una edici&oacute;n revisada de las que se iniciaron en 1982. Se trata de una nueva obra, pues su objeto de estudio vari&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las figuras delictivas que ahora analiza la autora son las contenidas en el Nuevo C&oacute;digo Penal para el Distrito Federal, vigente desde el 12 de noviembre de 2002, con la inclusi&oacute;n complementaria de los homicidios cometidos a prop&oacute;sito de violaci&oacute;n o robo en casa habitaci&oacute;n, excluidos de este ordenamiento pero a&uacute;n regulados en la legislaci&oacute;n federal. As&iacute; los lectores obtendr&aacute;n una visi&oacute;n integral de los delitos contra la vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis l&oacute;gico de los textos legales que configuran los tipos que tutelan la vida revela que no pueden reducirse a una sola figura delictiva todas las variantes reguladas. As&iacute;, el solo rubro&nbsp;<i>homicidio</i>&nbsp;no corresponde a la variedad de tipos de homicidio contemplados en el c&oacute; digo. Por ejemplo, el contenido del homicidio doloso consumado es distinto al del homicidio culposo consumado; el de &eacute;stos, a su vez, es diferente al de la tentativa de homicidio o al del homicidio con ventajas doloso consumado, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora descubre que son 63 las normas que tutelan la vida. Todas ellas son objeto de un riguroso an&aacute;lisis que corresponde al nivel normativo. Posteriormente examina el nivel f&aacute;ctico, esto es, los delitos y sus correspondientes aspectos negativos que impiden la tipicidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Problemas que han suscitado encendidas pol&eacute;micas, frecuentemente no exentas de confusi&oacute;n, son resueltos por Olga Islas en breves y concisas l&iacute;neas con la contundencia y el vigor argumentativo que permite el adecuado an&aacute;lisis sint&aacute;ctico y sem&aacute;ntico de los textos legales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ejemplificar&eacute; con el asunto del nexo causal en el homicidio, que ha suscitado interminables debates y numerosas teor&iacute;as que, a pesar del ingenio con que fueron elaboradas, no resuelven satisfactoriamente el problema.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras observar la autora que el nexo causal en el homicidio est&aacute; regulado en el art&iacute;culo 124, advierte que la regulaci&oacute;n es innecesaria en raz&oacute;n de que de todos los factores causales s&oacute;lo interesa la actividad que satisface la propiedad de privar de la vida a otro. Los factores que no satisfagan tal propiedad son irrelevantes para el tipo legal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La doctora Islas descubre que en el homicidio hay exactamente cinco supuestos de causalidad:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) La muerte debida a las alteraciones causadas por la lesi&oacute;n en el &oacute;rgano u &oacute;rganos interesados.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) La muerte debida a la consecuencia inmediata de tales alteraciones.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) La muerte debida a alguna complicaci&oacute;n inevitable determinada por tales alteraciones.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">d) La muerte debida a la consecuencia inmediata de alguna complicaci&oacute;n inevitable determinada por tales alteraciones.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">e) La muerte debida a alguna complicaci&oacute;n inevitable determinada por una consecuencia inmediata generada por tales alteraciones.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos cinco supuestos se desprenden estrictamente del an&aacute;lisis sint&aacute;ctico y sem&aacute;ntico de los textos legales correspondientes. El modelo l&oacute;gico, por el rigor de sus planteamientos, propicia formulaciones apegadas al principio de legalidad penal,&nbsp;<i>nullum crimen, nulla poena sine lege</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ese rigor te&oacute;rico permite que el modelo prescinda de la teor&iacute;a de la imputaci&oacute;n objetiva. Las dos vertientes de esta teor&iacute;a, la motivada por el finalismo y la de &iacute;ndole normativa inspirada en el pensamiento sociol&oacute;gico, son en cuestiones importantes incompatibles con el modelo l&oacute;gico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un punto crucial para la imputaci&oacute;n objetiva es el del nexo causal entre acci&oacute;n y resultado material, que los iuspenalistas explican mediante la teor&iacute;a de la equivalencia de las condiciones, en tanto que el modelo sostiene la univocidad de la conexi&oacute;n necesaria y gen&eacute;tica entre acontecimientos naturales. No cualquier condici&oacute;n causal es t&iacute;pica, sino la que corresponde a la regulaci&oacute;n establecida por la ley.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aun as&iacute;, la causalidad es tan amplia como un cielo abierto, por lo que hay que tener en claro que la &uacute;nica acci&oacute;n penalmente relevante es la dolosa o la culposa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El dolo y la culpa son ajenos a la causalidad pues conforman, disyuntivamente, el elemento subjetivo de la conducta, pero s&oacute;lo uno u otra posibilitan acotar la acci&oacute;n o la omisi&oacute;n penalmente relevante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde luego, el modelo es un m&eacute;todo que permite el an&aacute;lisis riguroso, pero &eacute;ste requiere imprescindiblemente del talento y la minuciosidad del estudioso. La doctora Islas tiene la visi&oacute;n id&oacute;nea y la agudeza necesaria para superar los yerros derivados de atenci&oacute;n o luces intelectuales insuficientes. Graci&aacute;n dice que hay perfecciones soles y perfecciones luces. La de la doctora Islas es sin duda solar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; lo demuestra en varios renglones. Cito un solo ejemplo. La doctrina ha dicho en forma un&aacute;nime que el homicidio en ri&ntilde;a es plurisubjetivo. La autora se&ntilde;ala que tal creencia es un error, "debido a que la concurrencia de dos o m&aacute;s sujetos no es necesaria para el homicidio en ri&ntilde;a, aunque s&iacute; para la ri&ntilde;a; s&oacute;lo que, de acuerdo con nuestra legislaci&oacute;n, la ri&ntilde;a, por s&iacute; misma, no constituye delito. Lo que configura delito es el homicidio que se comete con motivo de una ri&ntilde;a, es decir, dentro de una contienda de obra".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>An&aacute;lisis l&oacute;gico de los delitos contra la vida</i>&nbsp;es una obra de la que no puede prescindir ning&uacute;n estudioso del derecho penal. El volumen ratifica la consistencia y el rigor te&oacute;rico del modelo l&oacute;gico, as&iacute; como la acuciosidad, la creatividad, la lucidez, el talento y la s&oacute;lida formaci&oacute;n jur&iacute;dica de la autora.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Les he contado a cuantos compa&ntilde;eros de generaci&oacute;n, colegas y ex profesores he podido, que la doctora Olga Islas me invit&oacute; a comentar su libro. Me han felicitado y s&eacute; que la envidia ha hecho bien su trabajo. Porque es envidiable tener la oportunidad de admirar tan de cerca a quienes m&aacute;s se lo merecen.</font></p>      ]]></body>
</article>
