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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Entrevista de Salud Pública de México con el doctor Julio Frenk Mora, Secretario de Salud de México]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>DEBATE</b></font></p>     <p>&nbsp;</p> <table align="center" width="300">   <tr><td>           <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v46n6/22572f1.jpg"></p>     </td></tr>     <td>            <p align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2"><i>Entrevista          de</i> Salud P&uacute;blica de M&eacute;xico    <br>         <i>con el doctor Julio Frenk Mora,    <br>         Secretario de Salud de M&eacute;xico</i></font></p>     </td></table>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>El Seguro Popular    de Salud es un instrumento de justicia social</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>Salud P&uacute;blica    de M&eacute;xico (SPM):</i></b> <i>En el mes de abril de 2003 se aprueba una    reforma a la Ley General de Salud que da origen al Sistema de Protecci&oacute;n    Social en Salud, cuyo brazo operativo es el Seguro Popular de Salud. &iquest;Cu&aacute;ndo    naci&oacute; la idea de este seguro?</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Dr. Julio Frenk    Mora (JF):</b> La idea del Seguro Popular tiene ra&iacute;ces muy profundas    en el tiempo. Me atrever&iacute;a a decir que parte de reflexiones que empezamos    a hacer varios compa&ntilde;eros desde la Facultad de Medicina en la UNAM, en    1976, sobre lo que deber&iacute;a ser el sistema de salud en M&eacute;xico.    A lo largo de estos a&ntilde;os, aunque han cambiado mucho los contenidos de    las propuestas concretas, y han ido madurando a la luz de nuevas reflexiones    y nuevas experiencias de reforma en otros pa&iacute;ses, hay algunos temas que    han permanecido. Yo dir&iacute;a que el m&aacute;s profundo es la cr&iacute;tica    al car&aacute;cter segmentado del sistema mexicano de salud que naci&oacute;    en 1943, un sistema con un esquema de seguridad social atado al empleo formal    y un esquema asistencial para el resto de la poblaci&oacute;n. Este dise&ntilde;o    reflej&oacute; las realidades de esa &eacute;poca y, sobre todo, reflej&oacute;    un optimismo sobre la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s: que    eventualmente &iacute;bamos a ser un pa&iacute;s donde todo mundo tendr&iacute;a    empleo estable, asalariado y, por lo tanto, todo mundo acabar&iacute;a siendo    derechohabiente. Esa no fue la evoluci&oacute;n de la econom&iacute;a mexicana,    y despu&eacute;s de 60 a&ntilde;os de seguridad social tenemos una cobertura    muy parcial. La mitad de la poblaci&oacute;n no goza de los beneficios del empleo    formal y enfrenta barreras financieras para acceder a servicios de salud o eroga    grandes cantidades que pueden empobrecerla. Estamos hablando no s&oacute;lo    de las personas que se dedican a actividades informales, sino de todos aquellos    que no son asalariados, como la gran mayor&iacute;a de los productores del campo    &#151;ejidatarios, comuneros, peque&ntilde;os propietarios&#151;, los trabajadores    por cuenta propia del campo y la ciudad &#151;plomeros, electricistas, etc.&#151;,    los peque&ntilde;os comerciantes, los profesionistas en el ejercicio libre de    su profesi&oacute;n, todos los que cobran por honorarios o comisi&oacute;n,    las personas que est&aacute;n fuera del mercado de trabajo &#151;amas de casa,    estudiantes, personas con alguna discapacidad permanente&#151; y los que, estando    en el mercado de trabajo, no consiguen empleo: en total, la mitad de la poblaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Hay entonces una    l&iacute;nea, la idea de una segmentaci&oacute;n, de un sistema que no es universal,    que como producto de esa segmentaci&oacute;n impone cargas y beneficios muy    diferentes a la sociedad. Esa idea s&iacute; creo que tiene su ra&iacute;z en    los seminarios que hac&iacute;amos en la Facultad de Medicina en 1976. Aunque    despu&eacute;s la forma concreta que adopt&oacute; esa visi&oacute;n del sistema    cambi&oacute; mucho, la idea de que deb&iacute;amos movernos hacia un sistema    universal, parejo para todo mundo, no segmentado, esa idea creo que se gener&oacute;    desde entonces. Ya m&aacute;s recientemente, en mi caso particular, segu&iacute;    estudiando este tema y en eso hice mi doctorado. Puedo incluso decir que hay    un proceso consistente de maduraci&oacute;n de esa idea, hasta convertirse en    el proyecto concreto que se envi&oacute; al Congreso. Pienso que es un caso    de libro de texto de c&oacute;mo el trabajo intelectual ayuda a formular pol&iacute;ticas,    c&oacute;mo el hacer bien la fase anal&iacute;tica ayuda a apuntalar el trabajo    pol&iacute;tico y la eventual adopci&oacute;n de la reforma.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>SPM:</i></b>    <i>&iquest;Podr&iacute;a extenderse un poco m&aacute;s en esta &uacute;ltima    idea?</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>JF:</b> Cuando    hablo del trabajo intelectual me refiero a dos elementos, tanto a la conceptualizaci&oacute;n    del problema como al acopio de evidencias. No es com&uacute;n que las pol&iacute;ticas    p&uacute;blicas surjan de un ejercicio intelectual muy riguroso en esos dos    frentes: por un lado toda la formulaci&oacute;n conceptual, incluyendo los fundamentos    &eacute;ticos de la reforma, y por el otro lado una serie de estudios que trajeron    a la luz p&uacute;blica un problema que ni siquiera estaba claramente en la    conciencia de la gente. &iquest;A qu&eacute; me refiero con esto &uacute;ltimo?    Gracias al estudio de Cuentas Nacionales de Salud realizado en la Fundaci&oacute;n    Mexicana para la Salud en 1993, se cuantifica la magnitud del gasto privado    en salud y se rompe el mito de que el gasto en salud en M&eacute;xico era eminentemente    p&uacute;blico. Por primera vez se documenta que lejos de que esto sea as&iacute;,    la mayor parte del gasto es privado. Pero no s&oacute;lo eso, sino que es gasto    de bolsillo, incluyendo esa forma de gasto privado que se da en los establecimientos    p&uacute;blicos, que son las famosas <i>cuotas de recuperaci&oacute;n</i>. Ese    ejercicio de an&aacute;lisis es una caracter&iacute;stica muy distintiva de    esta reforma, el que haya tenido ese sustrato de evidencias. Porque, finalmente,    &iquest;cu&aacute;l era el discurso sobre los problemas de salud en M&eacute;xico?    Era el discurso de la desigualdad en la distribuci&oacute;n de enfermedades,    sin duda. Era el discurso de la mala calidad de la atenci&oacute;n, tambi&eacute;n    muy importante. Pero el reto de la protecci&oacute;n financiera no aparec&iacute;a.    Si vemos los tres retos del <i>Programa Nacional de Salud</i> &#151;equidad,    calidad y protecci&oacute;n financiera&#151;, los dos primeros hab&iacute;an    estado en el debate p&uacute;blico, en la conciencia p&uacute;blica desde hac&iacute;a    muchos a&ntilde;os. De hecho el debate p&uacute;blico segu&iacute;a concentrado    en esos dos elementos. Pero el tema de la protecci&oacute;n financiera estaba    enterrado en la propia naturaleza y din&aacute;mica de los gastos de salud.    Para nosotros el reto era traer ese tema a la agenda p&uacute;blica, traerlo    a la conciencia p&uacute;blica. Y fue un caso precioso de libro de texto, de    c&oacute;mo un buen an&aacute;lisis contribuye a plantear un problema, a volverlo    tema central de la agenda de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y convertirlo    en una reforma muy trascendente. El origen fue un buen trabajo de an&aacute;lisis.    Insisto, no nada m&aacute;s la parte cuantitativa, sino toda la fundamentaci&oacute;n    conceptual, incluyendo hacer expl&iacute;citas las bases &eacute;ticas de la    reforma. Porque el ejercicio cuantitativo identifica problemas morales muy serios,    como el que el m&aacute;s enfermo paga m&aacute;s. Hay un ejemplo que a m&iacute;    me gusta poner: el estudio del gasto en salud revela que en M&eacute;xico est&aacute;bamos    gastando o invirtiendo dos veces m&aacute;s recursos p&uacute;blicos en un derechohabiente    de la seguridad social que en un no derechohabiente. Pues bien, cuando se hace    expl&iacute;cito el valor que esa asignaci&oacute;n de recursos plantea, eso    se vuelve muy poderoso, porque lo que estamos diciendo con nuestra conducta    es que en este pa&iacute;s valoramos la vida de la gente en forma diferencial,    seg&uacute;n su posici&oacute;n laboral. Cuando se le hace este planteamiento    a un diputado o a un secretario de Hacienda y se le dice: "Usted valora diferente    la vida humana &#151;la salud y, por lo tanto, la vida humana&#151; seg&uacute;n    la posici&oacute;n laboral", todos te dicen que no, por supuesto que no. "Bueno,    entonces si usted cree que todas las vidas valen lo mismo, su conducta actual    de asignaci&oacute;n de recursos contradice ese valor. Entonces vamos a hacer    que sus valores se reflejen en sus conductas de asignaci&oacute;n de recursos."    Esa argumentaci&oacute;n fue muy poderosa.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>SPM:</i></b>    <i>&iquest;Y c&oacute;mo se transit&oacute; de la identificaci&oacute;n de este    reto a la generaci&oacute;n de una propuesta como el Seguro Popular?</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>JF:</b> La idea    de un sistema de protecci&oacute;n social o de un seguro para los no asegurados    est&aacute; muy expl&iacute;cita en el estudio que se hizo en Funsalud, <i>Econom&iacute;a    y salud</i>. Esa idea se afin&oacute; durante mi estancia en la Organizaci&oacute;n    Mundial de la Salud, en donde trabaj&eacute; de 1998 a 2000. All&iacute; se    avanz&oacute; much&iacute;simo en el marco conceptual. En el <i>Informe Mundial    de la Salud 2000</i> se habla por vez primera de los objetivos de un sistema    de salud. Ese informe empieza por preguntarse: &iquest;para qu&eacute; sirven    los sistemas de salud? Este conjunto de instituciones de miles y miles de personas,    que absorben cantidades muy importantes de recursos, &iquest;para qu&eacute;    sirven? Eso nos llev&oacute; al planteamiento de los tres objetivos de un sistema    de salud. Uno es mejorar las condiciones de salud, pero tambi&eacute;n asegurar    que ese incremento de la salud se distribuya equitativamente. Dos, el trato    digno a las personas, la forma en que el sistema responde a las expectativas    de la poblaci&oacute;n. Y tres, por primera vez se introduce el tema de un financiamiento    justo, que distribuya la carga financiera en forma justa, como un objeto intr&iacute;nseco    del sistema de salud. El marco de la OMS le dio un gran avance a las ideas que    se hab&iacute;an generado en Funsalud. Y ya cuando me invit&oacute; el entonces    presidente electo a incorporarme al equipo de transici&oacute;n, &eacute;sa    fue mi propuesta para enfrentar el reto de la protecci&oacute;n financiera:    un seguro p&uacute;blico universal. Obviamente al presidente electo le llam&oacute;    la atenci&oacute;n la idea, porque si no, no me habr&iacute;a designado a m&iacute;.    Desde mi presentaci&oacute;n con los otros miembros del Gabinete, que fue en    el Museo de San Carlos, habl&eacute; de esto. Luego en los materiales que nos    pidieron para el discurso de toma de posesi&oacute;n. Si se lee el discurso    de toma de posesi&oacute;n del Presidente Fox se encuentra la idea de un seguro    p&uacute;blico universal. Claro, todav&iacute;a era la gran idea, que poco a    poco se fue aterrizando. El 8 de enero de 2001 yo hago la convocatoria a una    primera reuni&oacute;n extraordinaria del Consejo Nacional de Salud con todos    los secretarios de salud estatales, y en mi presentaci&oacute;n se plantea la    idea de los tres grandes retos: equidad, calidad y protecci&oacute;n financiera.    Y en protecci&oacute;n financiera se presenta claramente la idea de lograrla    con un esquema de aseguramiento p&uacute;blico. Poco despu&eacute;s tuvimos    la primera reuni&oacute;n con diputados. As&iacute; arranc&oacute; un proceso    de di&aacute;logo con distintos actores, que a la larga tomar&iacute;a todo    2001 y hasta el mes de noviembre de 2002, cuando presentamos la iniciativa de    ley. Fueron casi dos a&ntilde;os de trabajo <i>antes</i> de mandarlo como iniciativa    al Senado. Al mismo tiempo empec&eacute; el trabajo al interior del Ejecutivo,    primero con el IMSS y el ISSSTE, porque finalmente es un sistema complementario    de la seguridad social. Empezamos por el IMSS porque la opci&oacute;n que ten&iacute;amos,    incluso todav&iacute;a en el <i>Programa Nacional de Salud</i>, era montarlo    sobre el Seguro de Salud para la Familia, que ya estaba contemplado en la Ley    del IMSS. Se concluy&oacute; con el director del IMSS que no era una buena idea.    Nos qued&oacute; muy claro al principio del sexenio que en materia de seguridad    social en salud hab&iacute;a dos agendas urgent&iacute;simas: una, arreglar    lo que ya ten&iacute;amos, o sea la parte de salud del IMSS y del ISSSTE, darles    m&aacute;s solidez financiera, mejorar la calidad, el abasto de medicinas. Y    dos, ampliar la seguridad social en salud a los 48 millones de mexicanos que    carec&iacute;an de ella: personas sin empleo formal, profesionistas, trabajadores    independientes, peque&ntilde;os propietarios, ejidatarios, desempleados. Ofrecerles    un seguro p&uacute;blico de salud &#151;que es claramente un instrumento de    justicia social&#151; que cubriera los costos de su atenci&oacute;n m&eacute;dica,    consultas, hospitalizaci&oacute;n, intervenciones quir&uacute;rgicas y medicamentos.    Pero sab&iacute;amos que si trat&aacute;bamos de hacer las dos cosas juntas    y en la misma instituci&oacute;n, no iba a funcionar. Hab&iacute;a entonces    que perseguir esos dos caminos, que no eran paralelos sino convergentes, siempre    con la idea de que en el mediano plazo debemos converger a un sistema mucho    m&aacute;s integrado de seguridad social.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>SPM:</i></b>    <i>Pero la negociaci&oacute;n de la propuesta no acab&oacute; all&iacute;...</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>JF:</b> Despu&eacute;s    se llev&oacute; al Gabinete Social. En la gran estrategia de pol&iacute;tica    social hab&iacute;a una vertiente de protecci&oacute;n, donde quedaba redonda    la idea de la protecci&oacute;n social en salud. Le dio mucha fuerza el que    encajara con la gran estrategia y se vinculara con el resto de las &aacute;reas    de la pol&iacute;tica social. Y de ah&iacute; se llev&oacute; a una reuni&oacute;n    de Gabinete al Presidente. Cuando el Presidente da luz verde, yo expresamente    pido permiso para verlo con la Secretar&iacute;a de Hacienda y se me da. Empezamos    as&iacute; todo un trabajo muy intenso con Hacienda. Aqu&iacute; hay una segunda    lecci&oacute;n. La primera es que el trabajo anal&iacute;tico y conceptual es    muy importante. La segunda es que hay que plantear las reformas en el lenguaje    del interlocutor, en este caso, al interior del Ejecutivo, en el lenguaje principalmente    de la Secretar&iacute;a de Hacienda. Yo creo que una de las grandes inversiones    que hicimos en la Secretar&iacute;a de Salud fue reunir un grupo de economistas    de alt&iacute;simo nivel que nos permiti&oacute; sentarnos a la mesa con Hacienda    y hablar de t&uacute; a t&uacute;. En M&eacute;xico y en todo el mundo, las    secretar&iacute;as de Hacienda, del Tesoro, de Finanzas, o como se les llame    en los diferentes pa&iacute;ses, ven con cierto desd&eacute;n a las secretar&iacute;as    t&eacute;cnicas, porque hay el prejuicio de que est&aacute;n ah&iacute; para    pedirles recursos, y su postura es defenderse del embate. El tener un fundamento    t&eacute;cnico muy s&oacute;lido ayuda. Ah&iacute; no hay que llegar con argumentaciones    morales, que la salud es lo m&aacute;s importante y es una inmoralidad no atenderla    correctamente. Ah&iacute; hay que llegar con los n&uacute;meros duros y meterse    en la l&oacute;gica de ellos: qu&eacute; beneficios econ&oacute;micos trae lo    que se propone.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Luego vino el tercer    ingrediente, que fue el cabildeo con los legisladores. Y aqu&iacute; hay una    tercera lecci&oacute;n: no empiezas a cabildear cuando tienes el anteproyecto,    sino mucho antes. Nosotros empezamos desde principios de 2002 y culminamos en    noviembre con la presentaci&oacute;n ya formal de la iniciativa. Fueron 10 meses    de reuniones con los legisladores, coordinadores parlamentarios y dirigentes    de partidos. Me hice una agenda muy rigurosa, y esto es otra lecci&oacute;n:    no hay sustituto a explicar las cosas en forma personal y directa. Yo no s&eacute;    si fue muy eficiente, porque yo debo de haber repetido mi explicaci&oacute;n    literalmente decenas, si no es que centenas de veces. Pero yo creo que no hay    sustituto de eso, se establece un espacio de confianza. Adem&aacute;s, desde    el principio se plante&oacute; como un proyecto que lo &iacute;bamos a conseguir    juntos, es decir que no era un proyecto del PAN, PRI o PRD, sino un proyecto    del pa&iacute;s. Aqu&iacute; debo decir una cosa: el tema ayuda, el tema de    la salud es un tema que unifica por su propia naturaleza. Finalmente, muchos    otros &aacute;mbitos nos diferencian. El &aacute;mbito laboral, por ejemplo,    nos diferencia. Pero en salud, todos nacemos igual, a todos nos duele igual,    todos nos enfermamos. Claro, los pobres se enferman m&aacute;s y de cosas m&aacute;s    prevenibles que los ricos, pero finalmente todos nos enfermamos de algo y todos    nos morimos. El tema de la salud por su propia naturaleza unifica, es nuestra    humanidad com&uacute;n. Los fen&oacute;menos con los que tratamos son los que    definen nuestra condici&oacute;n humana como <i>una</i>: el nacimiento, el dolor,    la enfermedad, el sufrimiento, la recuperaci&oacute;n y la muerte, eso es nuestra    condici&oacute;n humana com&uacute;n. Por eso mismo es un tema que genera acuerdos,    es un valor compartido. Hay un gran elemento de empat&iacute;a. Es un campo    propicio a movilizar sentimientos de solidaridad. Tienes aqu&iacute; una argumentaci&oacute;n    muy poderosa. La gente no es culpable de sus enfermedades. Un ni&ntilde;o no    tiene la culpa de haber sufrido desnutrici&oacute;n intrauterina o de haber    recibido un gen para la diabetes juvenil. Entonces no hay ning&uacute;n elemento    aqu&iacute; ideol&oacute;gico, de meritocracia, al menos no en M&eacute;xico.    El &aacute;mbito de debate ideol&oacute;gico es much&iacute;simo m&aacute;s    estrecho que incluso en la educaci&oacute;n, donde todav&iacute;a tienes que    decidir si la educaci&oacute;n debe ser laica o religiosa. Aqu&iacute; no hay    salud laica o religiosa. Es un tema propicio al acuerdo, es una de esas reformas    donde todo mundo puede salir ganando. Pero, habiendo dicho esto, creo tambi&eacute;n    que la reforma se pudo haber planteado en forma sectaria, confrontacional. Pudo    haberse lanzado con la espada desenvainada en contra de algo, por ejemplo, en    contra de la participaci&oacute;n privada o en contra de los estados y buscando    recentralizar, o en contra de la seguridad social o los sindicatos. Hay de hecho    varias propuestas sobre la mesa que son totalmente confrontacionales, que no    dejan espacio a ciertos actores. Nosotros cuidamos mucho que todo mundo tuviera    un espacio en esto, que nadie quedara fuera. Adem&aacute;s estudi&eacute; las    plataformas pol&iacute;ticas de todos los partidos y me cuid&eacute; de que    no hubiera nada en la propuesta que contradijera alg&uacute;n elemento vital.    Me dediqu&eacute; a hacer presentaciones con los tres partidos mayoritarios    y abr&iacute;a la presentaci&oacute;n con una cita textual de su declaraci&oacute;n    de principios o de su plataforma electoral. Y les dec&iacute;a: "Miren, ustedes    lo dijeron ah&iacute;, ahora les voy a platicar c&oacute;mo pueden ustedes cumplir    con sus bases y sus electores con esa promesa que est&aacute; en sus estatutos    o en su programa de gobierno". En todos los casos encontramos por d&oacute;nde.    Insisto, esto refleja que no hay un espectro ideol&oacute;gico demasiado grande.    Hay variaciones, pero dentro de ciertos l&iacute;mites, hay una variaci&oacute;n    acotada. Ning&uacute;n partido de M&eacute;xico propone privatizar la seguridad    social, por decir algo. Pero tampoco ning&uacute;n partido propone eliminar    o prohibir la pr&aacute;ctica privada. Entonces, s&iacute; hay variaci&oacute;n    de matices, pero es una variaci&oacute;n acotada. Eso ayud&oacute;, pero hubo    que hacer este trabajo de revisi&oacute;n y estudio. Fue muy importante plantear    desde el principio el compromiso de que aqu&iacute; todos nos &iacute;bamos    a colgar la medalla. Yo incluso tuve una pl&aacute;tica con el Presidente y    le dije: "Si queremos que esto salga, es important&iacute;simo que se maneje    como un proyecto compartido y que le demos cr&eacute;dito a todo mundo". Y el    Presidente me dijo: "Sale. Vamos a reconocer el m&eacute;rito de todos en esta    reforma". Y eso se cumpli&oacute;.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Todo esto dio lugar    a una aprobaci&oacute;n en el Senado, con una mayor&iacute;a muy s&oacute;lida    de 92%. Pero lo m&aacute;s importante es que se logr&oacute; con el apoyo de    los cuatro partidos representados en esa C&aacute;mara, con el apoyo del 100%    de la fracci&oacute;n del PRI, el 100% del PAN, el 100% del Verde, y la mitad    de la bancada del PRD. En la C&aacute;mara de Diputados sali&oacute; con 73%    del voto. Ah&iacute; no pudimos tener a todos los partidos porque ah&iacute;    s&iacute; el PRD vot&oacute; en bloque. Nosotros sabemos, sin embargo, por testimonios    personales, que muchos diputados del PRD estaban convencidos, pero quiz&aacute;s    ah&iacute; se impuso una disciplina de partido. De todas maneras, sacar cualquier    cosa de la C&aacute;mara de Diputados con m&aacute;s de 300 votos es un triunfo,    y esta reforma sali&oacute; con 319 votos, una mayor&iacute;a de 73%.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>SPM:</i></b>    <i>&iquest;C&oacute;mo se va a financiar este seguro?</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es un financiamiento    tripartito. Al igual que en el IMSS, hay una contribuci&oacute;n del Estado,    a la que llamamos cuota social; una segunda contribuci&oacute;n equivaldr&iacute;a    a la cuota patronal del IMSS, pero en este caso, por no haber patr&oacute;n,    es cubierta de manera solidaria, mediante una f&oacute;rmula expl&iacute;cita,    por la federaci&oacute;n y los estados. Finalmente, hay una contribuci&oacute;n    de las familias afiliadas que estar&aacute; basada en su nivel de ingreso. En    promedio, cinco s&eacute;ptimas partes son cubiertas por el Gobierno Federal,    mientras que las entidades federativas y los beneficiarios cubren el resto.    Cabe se&ntilde;alar que para las familias m&aacute;s pobres existe un r&eacute;gimen    no contributivo. Estos recursos permiten ofrecer un paquete con casi 100 intervenciones    que cubre m&aacute;s de 90% de todas las causas de consulta y hospitalizaci&oacute;n    de las instituciones p&uacute;blicas.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>SPM:</i></b>    <i>&iquest;Y c&oacute;mo va a llegar ese dinero a los estados que van a prestar    los servicios?</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>JF:</b> Esto    es muy interesante y creo que fue lo que m&aacute;s atrajo al secretario de    Hacienda. Hasta ahora la locomotora que jala el tren presupuestal es el n&uacute;mero    de plazas. Se trata de una <i>presupuestaci&oacute;n burocr&aacute;tica</i>.    El gran cambio que plantea la reforma es que la locomotora que ahora jalar&aacute;    el tren presupuestal va ser el n&uacute;mero de familias afiliadas. Esto deja    al sector salud como el primer sector que hace este tipo de cambio que llamo    yo <i>presupuestaci&oacute;n democr&aacute;tica</i>, que significa financiar    o subsidiar las necesidades de la gente y no la estructura que est&aacute; ah&iacute;.    En este momento tenemos presupuestos inerciales insensibles al cambio demogr&aacute;fico.    Por ejemplo, usted puede tener un hospital en una localidad donde ya todo el    mundo se fue. El hospital est&aacute; vac&iacute;o y de todos modos se le sigue    mandando su presupuesto. O puede tener un hospital en una localidad receptora    de poblaci&oacute;n que est&aacute; a reventar, pero sigue recibiendo el mismo    presupuesto inercial. Ahora no, ahora el dinero sigue a la gente. Los estados    tienen un gran incentivo para mantener a la gente afiliada; por lo tanto, le    tienen que proporcionar servicios de calidad, pero tienen que hacerlo dentro    de un presupuesto fijo, porque nosotros le mandamos una cantidad fija por familia.    Si se ofrecen servicios de manera muy dispendiosa, no les alcanza el dinero.    Si se reduce la calidad, las familias se desafilian. Hay entonces un incentivo    muy fuerte a equilibrar la eficiencia con la calidad. Adem&aacute;s, la asignaci&oacute;n    del presupuesto se vuelve transparente, pues se realiza seg&uacute;n un padr&oacute;n    auditable de beneficiarios. A mayor n&uacute;mero de familias afiliadas, mayor    presupuesto. Se acab&oacute; la opacidad, la discrecionalidad o la manipulaci&oacute;n    pol&iacute;tica del presupuesto. Ese fue el planteamiento que m&aacute;s le    gust&oacute; a Hacienda, porque adem&aacute;s si funciona bien aqu&iacute;,    lo puedes transferir a muchos otros sectores.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>SPM:</i></b>    <i>Una de las cr&iacute;ticas que se le han hecho al Seguro Popular es que va    a segmentar todav&iacute;a m&aacute;s el sistema mexicano de salud. &iquest;Qu&eacute;    puede decirnos sobre esto?</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>JF:</b> Esa    cr&iacute;tica se basa en una lectura incompleta de la puesta en marcha del    Seguro Popular. Evidentemente, por las implicaciones presupuestales, hubo que    hacer gradual la implantaci&oacute;n a lo largo de siete a&ntilde;os. Pero hay    que entender que al final de los siete a&ntilde;os vamos a tener un sistema    mucho menos fragmentado. En primer lugar porque todos los miembros de lo que    hoy se llama poblaci&oacute;n abierta van a ser derechohabientes del Seguro    Popular, y en segundo lugar porque la estructura financiera, la arquitectura    financiera del Seguro Popular, est&aacute; armonizada con la de la seguridad    social. De hecho vamos a tener por primera vez en nuestro pa&iacute;s un sistema    nacional de seguridad social en salud. Vamos a acabar con tres seguros p&uacute;blicos,    todo mundo va a estar en uno de esos tres seguros. Los asalariados del sector    privado de la econom&iacute;a formal van a estar cubiertos por el IMSS. A los    asalariados del sector p&uacute;blico de la econom&iacute;a formal los va cubrir    el ISSSTE. Y a los no asalariados los va a cubrir el Seguro Popular. La estructura    financiera de los tres es homog&eacute;nea y tenemos portabilidad entre los    tres seguros. Al final de los siete a&ntilde;os tendremos un sistema que habr&aacute;    superado la segmentaci&oacute;n de lo financiero. Y esto se complementa con    el hecho de que desde el arranque ya estamos desegregando la prestaci&oacute;n    entre las tres principales instancias prestadoras: el IMSS, el ISSSTE y los    servicios de salud en los estados. Ya se puede hacer la utilizaci&oacute;n cruzada,    porque lo que hace el Seguro Popular es convertir a todos en derechohabientes    de uno de tres seguros p&uacute;blicos, lo que permite utilizar las instalaciones    de cualquiera de esos tres prestadores, y el seguro correspondiente puede cubrir    los costos de la atenci&oacute;n. Va a haber durante estos siete a&ntilde;os    de transici&oacute;n una parte decreciente de la poblaci&oacute;n no asegurada    que va a seguirlo siendo. Pero yo aqu&iacute; har&iacute;a tres observaciones:    una es que es una distinci&oacute;n temporal, se termina a los siete a&ntilde;os;    segundo, es una distinci&oacute;n que es equitativa, porque favorece primero    a los m&aacute;s pobres, y tercero, que la mayor parte de los rubros que se    van a financiar con el Seguro Popular de hecho beneficiar&aacute;n a la totalidad    de la poblaci&oacute;n abierta. &iquest;A qu&eacute; me refiero con esto &uacute;ltimo?    A que al Seguro Popular hay que verlo no como un programa sino como un veh&iacute;culo    financiero. &iquest;Qu&eacute; financia? Financia la contrataci&oacute;n de    m&eacute;dicos. Esos m&eacute;dicos no est&aacute;n reservados para los derechohabientes    del Seguro Popular, sino que vienen a reforzar la capacidad de atenci&oacute;n    para todo mundo. Segundo rubro, el equipamiento. Nuevamente ese equipamiento    beneficia tanto a los derechohabientes del Seguro Popular como a la poblaci&oacute;n    que sigue siendo abierta o no asegurada. Y tercero, nuevas instalaciones. Lo    mismo, no va a haber instalaciones para el Seguro Popular, van a ser instalaciones    que benefician a toda la poblaci&oacute;n no asegurada. Lo &uacute;nico que    queda como diferenciaci&oacute;n son los medicamentos. Aqu&iacute; s&iacute;    el Seguro Popular garantiza al medicamento, que hoy no est&aacute; garantizado.    Pero en todo caso los que van a tener garantizado el medicamento van a ser los    primeros afiliados al Seguro Popular, que son los m&aacute;s pobres. Presupuestalmente    no era posible afiliar de golpe a toda la poblaci&oacute;n no asegurada y por    eso se plante&oacute; una transici&oacute;n de siete a&ntilde;os, empezando    por la poblaci&oacute;n de menores recursos.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>SPM:</i></b>    <i>Hay otros cr&iacute;ticos que afirman que el Seguro Popular va a promover    la informalidad.</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>JF:</b> Tambi&eacute;n    es una cr&iacute;tica que no se sostiene. Yo aqu&iacute; har&iacute;a dos reflexiones.    Primero, se dice a veces que la poblaci&oacute;n beneficiaria del Seguro Popular    son los informales. Eso es incorrecto. La poblaci&oacute;n beneficiaria son    los no asalariados. Y la categor&iacute;a de no asalariado es much&iacute;simo    m&aacute;s amplia que la de informal. &iquest;Qui&eacute;nes son los no asalariados?    Como dije antes, se incluyen en primer lugar todos los productores del campo,    los ejidatarios, los comuneros, los peque&ntilde;os propietarios. No son informales,    son muy formales, tan formales que muchos de ellos est&aacute;n en programas    oficiales como puede ser Procampo u Oportunidades, est&aacute;n en padrones,    se les conoce, tienen nombre y apellido, reciben, algunos, trasferencias en    efectivo. Entonces no son informales, son no asalariados y por lo tanto no tienen    seguridad social. Ese es el primer grupo muy importante, que son todos los productores    del campo. El segundo grupo son los trabajadores por cuenta propia de la ciudad,    los peque&ntilde;os comerciantes. Muchos de ellos pagan impuestos, pertenecen    al r&eacute;gimen de peque&ntilde;os contribuyentes, est&aacute;n establecidos    pero no tienen seguridad social. Ah&iacute; caen tambi&eacute;n todos los profesionistas    en el ejercicio libre de su profesi&oacute;n, los m&eacute;dicos, los abogados,    los contadores, que no son informales, que pagan impuestos, que est&aacute;n    establecidos pero que no tienen seguridad social. Est&aacute;n tambi&eacute;n    todas la personas que cobran por honorarios o comisiones y que tambi&eacute;n    pueden estar pagando impuestos y que tampoco cuentan con seguridad social. Adem&aacute;s    est&aacute;n las personas que est&aacute;n fuera del mercado del trabajo, las    amas de casa, los estudiantes y las personas con discapacidad grave permanente.    Otro grupo son los desempleados, que tampoco tienen seguridad social. Y, por    &uacute;ltimo, en efecto, los informales, los tianguistas, el ambulante. Pero    &eacute;stos son solamente un subconjunto de un grupo mucho m&aacute;s amplio    que son los no asalariados y que hoy en d&iacute;a, junto con sus familias,    representan aproximadamente 50% de la poblaci&oacute;n. Entonces la primera    respuesta a esta cr&iacute;tica es que el Seguro Popular no est&aacute; dirigido    a los informales sino a los no asalariados, y muchos de ellos, a pesar de estar    establecidos y pagar impuestos, caen en la injusticia de no tener seguridad    social y eso se puede corregir con el Seguro Popular.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La segunda respuesta    es una respuesta l&oacute;gica. El IMSS se cre&oacute; en 1943. En estas seis    d&eacute;cadas no hubo Seguro Popular, pero la informalidad creci&oacute; enormemente.    Entonces no podemos atribuirle a algo que no exist&iacute;a el crecimiento enorme    de la informalidad. En estos &uacute;ltimos 60 a&ntilde;os lo que se ha desarrollado    es una seguridad social gravosa, una seguridad social que no siempre da valor    por el costo, lo que empuja a mucha gente a evadir sus obligaciones y refugiarse    en la informalidad para evitar una seguridad social que no genera los beneficios    que se est&aacute;n esperando. El Seguro Popular tiene que responder mejor a    sus derechohabientes. Va a crear una seguridad social para el siglo XXI, no    una seguridad social del siglo XIX, que cre&oacute; un monopolio prestador que    no cuenta con incentivos para satisfacer las necesidades de los usuarios. Ahora    el Seguro Popular viene a mostrarle a la seguridad social tradicional un modelo    mucho m&aacute;s moderno, que cuenta en su estructura con incentivos para preservar    a sus afiliados, porque siendo un seguro voluntario, tiene que mantener satisfechos    a sus derechohabientes. El Seguro Popular cambia la estructura de incentivos,    le da poder a la gente, porque ahora si la gente se desafilia se pierde el subsidio.    Por &uacute;ltimo, yo dir&iacute;a que el Seguro Popular tambi&eacute;n va a    contribuir a la formalizaci&oacute;n porque en este subconjunto de los no asalariados,    que son los informales, el hecho de inscribirlos constituye un paso hacia su    formalizaci&oacute;n. Entre otras cosas, para inscribirse en el Seguro Popular    deben tener su clave &uacute;nica de registro de poblaci&oacute;n, la CURP,    y eso ya es un paso hacia la formalizaci&oacute;n. Nunca vamos a formalizar    a los informales ofreci&eacute;ndoles que paguen impuestos, pero si lo que les    estamos ofreciendo es un beneficio concreto, visible, como es tener un seguro    de salud que les garantiza medicamentos, consulta de especializaci&oacute;n,    cirug&iacute;a, intervenciones preventivas, entonces la cosa cambia. En Sonora,    por ejemplo, los peque&ntilde;os contribuyentes ya pueden dedicar lo que pagan    de impuesto al valor agregado a cubrir la cuota familiar de su Seguro Popular.    Lo que estamos viendo aqu&iacute; son tianguistas y taqueros formaliz&aacute;ndose    porque ven el beneficio directo de pagar sus impuestos. Lejos de ver en el Seguro    Popular un incentivo para la informalidad, lo que veo es uno de los mayores    instrumentos para formalizar a los informales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>SPM:</i></b>    <i>&iquest;Qu&eacute; le ofrece el Seguro Popular, la experiencia de reforma    mexicana, al resto de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina?</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>JF:</b> El modelo    segmentado que prevaleci&oacute; en M&eacute;xico, que exclu&iacute;a al no    asalariado de la seguridad social, se encuentra en la mayor&iacute;a de los    pa&iacute;ses de esta regi&oacute;n. Lo que les ofrece entonces es una nueva    generaci&oacute;n de reformas. Les ofrece una serie de herramientas metodol&oacute;gicas    que tuvimos que utilizar para dise&ntilde;ar y desarrollar la reforma, empezando    por las Cuentas Nacionales de Salud, que se alimentaron de las encuestas nacionales    de ingresos y gastos. La mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses latinoamericanos    tienen esas encuestas, pero son pocos los que las han utilizado para formular    un programa, una iniciativa innovadora de aseguramiento para los no asalariados.    Adem&aacute;s de estas herramientas metodol&oacute;gicas, ofrece un modelo para    alcanzar algo que pocos pa&iacute;ses han logrado, que es precisamente cubrir    a los informales. Colombia s&iacute; lo logr&oacute;; Chile, a trav&eacute;s    del FONASA, tambi&eacute;n. Pero la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses latinoamericanos    no han encontrado la f&oacute;rmula, y ahora M&eacute;xico ofrece un modelo.    Tambi&eacute;n ofrece algunas innovaciones muy puntuales para ir elevando de    manera gradual, controlada y legislada el gasto p&uacute;blico en salud. Finalmente,    ofrece una serie de incentivos para elevar la calidad y la capacidad de responder    a las expectativas de la poblaci&oacute;n, desde la acreditaci&oacute;n de las    unidades, que es una innovaci&oacute;n en el contexto latinoamericano, hasta    la f&oacute;rmula de presupuestaci&oacute;n democr&aacute;tica, donde el dinero    sigue a la gente, un esquema que le da poder a la gente.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><i>SPM:</i></b>    <i>Finalmente, &iquest;c&oacute;mo ve al sistema mexicano de salud a 25 a&ntilde;os,    dada esta reforma?</i></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>JF:</b> Yo lo    que veo es un sistema universal de salud. Un sistema universal en dos sentidos:    que cubra a todo mundo, pero adem&aacute;s universal como lo contrario de lo    segmentado, un sistema donde todo mundo est&aacute; cubierto, pero adem&aacute;s    cubierto con las mismas reglas de ejercicio de los derechos. Yo veo un sistema    en donde el derecho constitucional a la protecci&oacute;n de la salud es ejercido    por igual por todo mundo, independientemente de su situaci&oacute;n laboral,    su nivel de ingreso, su estado previo de salud. Eso no lo ten&iacute;amos antes    de la reforma. Ciertamente el reconocimiento al derecho a la protecci&oacute;n    de la salud en 1984 fue un gran avance, pero una cosa es el reconocimiento constitucional    y otra cosa es la forma de ejercerlo. Lo que el Seguro Popular nos ofrece es    finalmente un esquema donde todo mundo ejerce por igual su derecho, todo mundo    es derechohabiente. Veo un sistema donde adem&aacute;s se logra ya consolidar    y proteger presupuestalmente las acciones de salud p&uacute;blica. Veo un sistema    mucho mejor financiado que hoy para responder a los nuevos retos de las enfermedades    m&aacute;s costosas y complejas. Quiz&aacute;s en 25 a&ntilde;os &#151;y esto    lo quiero decir con toda claridad&#151; se haya ya reformado el art&iacute;culo    123, se haya superado la distinci&oacute;n del apartado A, del apartado B, de    los no asalariados. Si eso se lograra, yo s&iacute; visualizo que los tres instrumentos    financieros pudieran fusionarse en un solo seguro. Pero si eso no ha ocurrido,    no ser&aacute; grave, porque la existencia de tres fondos de aseguramiento,    con reglas semejantes, donde la gente puede pasar de uno a otro si cambia su    situaci&oacute;n laboral, y donde la prestaci&oacute;n es abierta y no segregada,    me parece que seguir&iacute;a garantizando un ejercicio igualitario e incluyente    del derecho a la protecci&oacute;n de la salud. Por otro lado veo un sistema    que se desarrolla ya con un plan maestro de infraestructura, con sistemas regionales    de atenci&oacute;n de alta especialidad, con modelos innovadores que est&aacute;n    contemplados en un modelo integrado de atenci&oacute;n a la salud como son las    unidades de especialidades m&eacute;dicas, interconectado con la revoluci&oacute;n    de las telecomunicaciones, capaz de llevar atenci&oacute;n de la m&aacute;s    alta calidad al lugar m&aacute;s remoto del pa&iacute;s. Y todo esto lo ligar&iacute;a    a la otra aportaci&oacute;n importante que se ha hecho en esta administraci&oacute;n,    que es la creaci&oacute;n del Instituto Nacional de Medicina Geon&oacute;mica,    que en 25 a&ntilde;os nos estar&aacute; dando productos para una atenci&oacute;n    m&eacute;dica mucho mas individualizada y predictiva.</font></p>      ]]></body>
</article>
