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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Bolet&iacute;n de la ANMM</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Intoxicaciones frecuentes por medicamentos en los ni&ntilde;os</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Frequent cases of drug poisoning in children</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Publicado en el Bolet&iacute;n de Informaci&oacute;n Cl&iacute;nica Terap&eacute;utica de la Academia Nacional de Medicina. 2012;21(2):7&#45;8.</i></font><font face="verdana" size="2"><a href="#notas"><i>*</i></a><i> </i></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/facmed/v56n3/a8i1.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque es bien conocido el aforismo de "no dejar los medicamentos al alcance de los ni&ntilde;os", con alguna frecuencia esto no se sigue en los hogares y puede resultar en serias consecuencias. En los 60 centros para el control de envenenamientos que participaron en la elaboraci&oacute;n del Sistema de Control y Prevenci&oacute;n de Envenenamientos en los Estados Unidos de Am&eacute;rica, se recibieron en 2009 m&aacute;s de 4.28 millones de llamadas telef&oacute;nicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De &eacute;stas, 2.48 millones estuvieron relacionadas con el manejo de exposiciones e ingestiones por humanos; otras llamadas involucraron preguntas acerca de la exposici&oacute;n de animales o bien solicitando informaci&oacute;n, como interacciones de un f&aacute;rmaco con otro, informaci&oacute;n ambiental o identificaci&oacute;n de medicamentos. M&aacute;s de la mitad de las llamadas debidas a exposiciones de humanos (1.29 millones, 52%) se relacionaron con ni&ntilde;os de 5 a&ntilde;os de edad o menores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos de los f&aacute;rmacos que con mayor frecuencia producen ingestiones fatales son los hipoglucemiantes orales, betabloqueadores, antagonistas de la entrada del calcio, agonistas adren&eacute;rgicos alfa 2, antidepresivos tric&iacute;clicos y opioides. Los lactantes y los infantes presentan un reto especial en cuanto a la prevenci&oacute;n por intoxicaci&oacute;n debido al r&aacute;pido crecimiento y a las tendencias exploratorias orales, ya que se llevan todo a la boca. El riesgo se refleja en 2 frases habituales reconocidas: "El veneno est&aacute; en la dosis" por el potencial impacto letal de una dosis terap&eacute;utica de un adulto sobre un ni&ntilde;o peque&ntilde;o.</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/facmed/v56n3/a8i2.jpg"></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La otra es "una p&iacute;ldora puede matar". En relaci&oacute;n a &eacute;sta, los m&eacute;dicos deber&iacute;an estar familiarizados con agentes y sustancias que por lo menos requieren el ingreso a un hospital, a&uacute;n con una exposici&oacute;n relativamente peque&ntilde;a. Aunque la lista anterior no est&aacute; completa, debe alertar sobre algunos f&aacute;rmacos que deber&iacute;an causar preocupaci&oacute;n cuando los ni&ntilde;os est&aacute;n expuestos a ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ingesti&oacute;n de agonistas adren&eacute;rgicos alfa 2 puede producir bradicardia e hipotensi&oacute;n. Los receptores presin&aacute;pticos adren&eacute;rgicos alfa 2 median la transmisi&oacute;n de neurotransmisores a trav&eacute;s de las sinapsis y disminuyen la liberaci&oacute;n de acetilcolina y noradrenalina, por lo tanto funcionan como antagonistas. Los s&iacute;ntomas comunes de &eacute;ste grupo de sustancias incluyen disminuci&oacute;n del nivel de conciencia, miosis y depresi&oacute;n respiratoria. Los f&aacute;rmacos incluidos en este grupo son clonidina, brimonidina, alfa&#45;methyldopa, tetrahidrozolina y oximetazolina. El tratamiento involucra atropina para aumentar la frecuencia cardiaca y l&iacute;quidos endovenosos como soporte del volumen sangu&iacute;neo. La naloxona puede revertir los efectos de la clonidina debido a su acci&oacute;n sobre los receptores <i>mu.</i> Los hipoglic&eacute;micos orales empleados para tratar la diabetes de tipo 2 estimulan la producci&oacute;n de insulina. Una significativa hipoglucemia cl&iacute;nica puede ocurrir entre las 18 y 24 h despu&eacute;s de su ingesti&oacute;n. El tratamiento con az&uacute;car inducir&aacute; r&aacute;pidamente al p&aacute;ncreas a producir mas insulina, creando un escenario donde los m&eacute;dicos contin&uacute;an buscando la causa de la hipoglicemia. Los representantes de &eacute;ste grupo de medicamentos son: la glipizida, gliburida, glimepirida, glibenclamida, tolbutamida, tolazamida, clorpropamida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ingesti&oacute;n de una dosis hipogluc&eacute;mica en un ni&ntilde;o no diab&eacute;tico requiere el ingreso a un servicio de urgencias para medir su glucosa cada una o 2 horas. Los pacientes deben comer regularmente y aquellos con niveles de glucosa menores a 70 mg/dl deben recibir octocreatida, un an&aacute;logo de la somastatina, para inhibir la producci&oacute;n de insulina. Los antagonistas de la entrada de calcio disminuyen la fuerza inotr&oacute;pica card&iacute;aca, aumentan la vasodilataci&oacute;n y su sobredosis puede bloquear la secreci&oacute;n de insulina. El choque cardiog&eacute;nico se agrava al cambiar el metabolismo de los &aacute;cidos grasos libres a glucosa, ya que el coraz&oacute;n no es capaz de transportar la glucosa al interior de las c&eacute;lulas card&iacute;acas debido a la falta de insulina. En el caso de los calcios antagonistas de larga duraci&oacute;n, el efecto puede aparecer hasta 18&#45;24 h despu&eacute;s de la ingesti&oacute;n. Los ni&ntilde;os que han ingerido alguna formulaci&oacute;n farmac&eacute;utica de los medicamentos anteriores, requieren ser ingresados durante 24 h. Los pacientes sintom&aacute;ticos deben recibir un tratamiento en&eacute;rgico de insulinemia/euglicemia de 1 unidad/kg por bolo intravenoso y 1 unidad/kg/h, tambi&eacute;n por v&iacute;a endovenosa, con suplementos de dextrosa, de ser necesario (esto &uacute;ltimo rara vez se requiere). Se ha descrito que el azul de metileno, un inhibidor de la guanilato ciclasa, result&oacute; exitoso para tratar un choque refractario inducido por una sobredosis de amlodipina.</font></p>       <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/facmed/v56n3/a8i3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los bloqueadores beta disminuyen la frecuencia cardiaca, pero afortunadamente es poco probable que disminuyan la frecuencia cardiaca del ni&ntilde;o peque&ntilde;o por debajo de su frecuencia intr&iacute;nseca. Ahora bien, es motivo de gran preocupaci&oacute;n la hipoglicemia debida al bloqueo de la glucogen&oacute;lisis, as&iacute; como la depresi&oacute;n mental, que es mayor con los f&aacute;rmacos que tienen mas liposolubilidad y por lo tanto cruzan m&aacute;s f&aacute;cilmente la barrera hematoencef&aacute;lica. En general, el atenolol es m&aacute;s hidrof&iacute;lico, mientras que el propranolol es hidrof&oacute;bico y liposoluble, lo que lo hace ser el m&aacute;s peligroso miembro del grupo. Los pacientes sintom&aacute;ticos deben recibir glucag&oacute;n (0.03&#45;0.05 mg/kg), el cual, a trav&eacute;s de una "puerta trasera" del mismo receptor, puentea a los receptores beta para estimular la cascada del AMPC y ocasiona un incremento de los niveles intracelulares de calcio y, por lo tanto, aumenta la frecuencia cardiaca y la contractilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los antidepresivos tric&iacute;clicos bloquean los canales r&aacute;pidos de sodio, lo que ocasiona un retraso en la conducci&oacute;n intraventricular, ampl&iacute;a el QRS (con la subsecuente prolongaci&oacute;n del intervalo QT) y desv&iacute;a el eje hacia la derecha. Los antidepresores tric&iacute;clicos, como la imipramina, desipramina o amitriptilina, son regularmente prescritos para tratar neuropat&iacute;as cr&oacute;nicas, enur&eacute;sis y depresi&oacute;n refractaria. El ni&ntilde;o que ingiera uno de &eacute;stos f&aacute;rmacos debe de ser internado para su vigilancia continua y estudios ECG seriados. Cualquier agrandamiento del QRS mayor de 100/msec debe ser tratado mediante goteo con bicarbonato (1&#45;2 mEq/kg/h) para contrarrestar el bloqueo de los canales r&aacute;pidos de sodio. Los narc&oacute;ticos causan depresi&oacute;n del estado mental y act&uacute;an directamente sobre el centro respiratorio en el cerebro, produciendo depresi&oacute;n respiratoria. La diversificaci&oacute;n de la prescripci&oacute;n de opioides crea un mercado abierto cuando los adultos y algunos adolescentes dejan alguna p&iacute;ldora fuera de los envases a prueba de infantes. Los opioides son la causa n&uacute;mero uno de la fatalidades pedi&aacute;tricas por envenenamiento en los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica. Un opioide de larga duraci&oacute;n, como el oxicontin, puede tener un efecto m&aacute;ximo en un infante 18&#45;24 h despu&eacute;s de su ingesti&oacute;n. Los narc&oacute;ticos comunes incluyen la oxicodona + acetaminof&eacute;n, parches de fentanil, metadona, e hidromorfona y su ingesta requiere vigilancia estrecha, tratamiento de soporte y, cuando se necesite, administraci&oacute;n de naloxona.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El corolario de &eacute;sta sucinta revisi&oacute;n acerca de algunos de los f&aacute;rmacos que suelen producir intoxicaciones en los infantes es, obviamente, que debemos prevenir que ocurran dichos incidentes. Tanto el estado, como la academia, los m&eacute;dicos y los padres o familiares de los infantes, deben realizar un esfuerzo conjunto y efectivo. Sin embargo, en nuestro medio, las dependencias que tienen mayor influencia oficial para llevarlo a cabo adecuadamente son la Secretar&iacute;a de Salud y la Cofepris.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Los art&iacute;culos publicados en el Bolet&iacute;n de Informaci&oacute;n Cl&iacute;nica Terap&eacute;utica son fruto de la labor de los integrantes del Comit&eacute;, por ello no tienen autor&iacute;a personal ni referencias bibliogr&aacute;ficas. </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Intoxicaciones frecuentes por medicamentos en los ni&ntilde;os. Bolet&iacute;n de Informaci&oacute;n Cl&iacute;nica Terap&eacute;utica de la Academia Nacional de Medicina. 2012;21(1):6&#45;8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6893407&pid=S0026-1742201300070000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Intoxicaciones frecuentes por medicamentos en los niños]]></article-title>
<source><![CDATA[Boletín de Información Clínica Terapéutica de la Academia Nacional de Medicina]]></source>
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