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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Actividades acad&eacute;micas</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>&Eacute;tica y gen&oacute;mica</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Ethics and Genomic</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Juan Ram&oacute;n de la Fuente**</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Conferencia Miguel Jim&eacute;nez. Academia Nacional de Medicina, Junio 25, 2003.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Acad&eacute;mico Titular.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Empiezo por se&ntilde;alar que los problemas &eacute;ticos que plantea el mundo del saber y el hacer de la gen&oacute;mica, son de una enorme complejidad. Algunos de los m&aacute;s relevantes son, por ejemplo, los que se refieren a la informaci&oacute;n gen&eacute;tica; a las nuevas t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n humana; al nexo entre gen&eacute;tica y conducta; los que ata&ntilde;en a la investigaci&oacute;n con seres humanos, con c&eacute;lulas troncales o embriones; y aquellos relativos a las patentes, por s&oacute;lo mencionar los m&aacute;s pol&eacute;micos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Atender&eacute;, sin embargo, en esta ocasi&oacute;n, s&oacute;lo a unos cuantos aspectos &eacute;ticos de los asuntos que se desprenden de la nueva ciencia gen&oacute;mica, a la luz de una cuesti&oacute;n fundamental: la del determinismo y la libertad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es indudable que el conocimiento del genoma humano modifica nuestro saber sobre la naturaleza humana y remueve, en especial, nuestra comprensi&oacute;n de la condici&oacute;n libre de hombre.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iexcl;Somos realmente libres despu&eacute;s de conocer y reconocer la significaci&oacute;n determinante que el mundo de los genes tiene sobre nuestras vidas? Y, si del nuevo saber gen&oacute;mico no se desprende un determinismo, &iexcl;qu&eacute; alcance tienen las predisposiciones gen&eacute;ticas y cu&aacute;l es el poder real que ante &eacute;stas tiene nuestro libre albedr&iacute;o?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy sabemos que la vida humana est&aacute; gen&eacute;ticamente "escrita" y programada. El genoma constituye un c&oacute;digo y un libro. Contiene la clave de nuestras vidas, como especie y como individuos, lo uno y lo otro a la vez. En &eacute;l est&aacute; escrita tambi&eacute;n nuestra pertenencia a la vida del planeta y a su evoluci&oacute;n; nuestra hermandad con los seres vivos, particularmente con los animales. Y est&aacute; escrita, igualmente, la unicidad irrepetible de cada una de nuestras vidas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero lo que importa aqu&iacute; destacar es el hecho de que la realidad gen&oacute;mica es temporal. En el texto gen&oacute;mico de cada individuo se contiene el pasado evolutivo y heredado y se encuentra, asimismo, prefigurado su futuro. Se trata de lo que somos gen&eacute;ticamente y de lo que podemos llegar a ser seg&uacute;n nuestro condicionamiento biol&oacute;gico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trata, pues, por un lado, de las condiciones org&aacute;nicas presentes y futuras de salud o enfermedad; en cierta forma podr&iacute;amos decir que est&aacute; escrito nuestro destino cl&iacute;nico, el que nos corresponde como individuos y como miembros de poblaciones espec&iacute;ficas. Y por el otro lado, se trata de nuestras caracter&iacute;sticas no corp&oacute;reas sino ps&iacute;quicas: de nuestras capacidades intelectuales, nuestras predisposiciones emocionales, caracterol&oacute;gicas y conductuales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La simple posibilidad de penetrar en el "fondo gen&eacute;tico" de cada persona, de revelar y hacer transparente lo que antes fuera realidad oculta y secreta, desconocida por el propio sujeto y por todos los dem&aacute;s, afecta profundamente nuestra autocomprensi&oacute;n y la comprensi&oacute;n que tenemos unos de otros. Tal posibilidad sacude los m&aacute;s hondos cimientos de la vida humana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo es cuesti&oacute;n de esclarecer qu&eacute; tan reales, poderosas e indefectibles son las predicciones gen&eacute;ticas. Hasta d&oacute;nde puede el saber gen&oacute;mico anticipar el devenir de la vida futura y c&oacute;mo puede el ser humano enfrentar tanto las predeterminaciones como las predicciones acerca de su ser biol&oacute;gico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero lo esencial y de mayor trascendencia es que, a nivel tanto te&oacute;rico como experimental, hay un significativo consenso en que, en el orden gen&oacute;mico, no cabe hablar de un determinismo propiamente dicho que invalide la posibilidad de la humana libertad. Esto sin tomar en cuenta que, las posibilidades predictivas &#150;y no se diga ya las terap&eacute;uticas&#150; son a&uacute;n limitadas, y que, adem&aacute;s, todav&iacute;a falta mucho para que la ciencia pueda escudri&ntilde;ar los complicad&iacute;simos y sutiles caminos que van desde los genes hasta los hechos concretos por ellos determinados, particularmente los referidos a la conducta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las razones fundamentales que invalidan una lectura determinista del genoma humano se cifran principalmente en el car&aacute;cter interactivo que tienen los genes: interactivos entre s&iacute;, y entre ellos y el medio ambiente. Es as&iacute; como el desarrollo de la vida depende de la interacci&oacute;n que el interior gen&eacute;tico tiene con el exterior o con los factores no gen&eacute;ticos; y de las influencias rec&iacute;procas que se dan entre unos y otros, que son, en &uacute;ltima instancia, decisivas para el curso concreto que tenga cada vida. El "yo" gen&eacute;tico, dir&iacute;amos parodiando a Ortega y Gasset, no es nada sin su "circunstancia", es decir, sin el mundo con el que interact&uacute;a. Es una realidad relativa. Las predeterminaciones gen&eacute;ticas son entonces eso: predisposiciones, propensiones, tendencias, con mayor o menor fuerza de realizaci&oacute;n, y condicionadas a su vez por el intercambio de informaci&oacute;n entre los genes y su entorno.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es as&iacute; como el "patrimonio" gen&eacute;tico original de un ser humano no es una realidad est&aacute;tica sino din&aacute;mica, caracterizada por su plasticidad y su complejidad. La gen&eacute;tica ense&ntilde;a que los genes son lo que son, en tanto que se expresan o no; en tanto que se encienden o se apagan, se activan o se desactivan, se estimulan o se inhiben. Y este "ser o no ser gen&eacute;tico" depende a su vez de la informaci&oacute;n que los genes van recibiendo del medio exterior, ante cuyos influjos no permanecen imperturbables sino al contrario: la interrelaci&oacute;n va definiendo la identidad concreta del ser vivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&iacute;a adem&aacute;s que a&ntilde;adir otro factor que tambi&eacute;n act&uacute;a o no act&uacute;a, y que se expresa en un sentido o en otro: el propio "agente moral", el sujeto humano que con su conciencia y acci&oacute;n interviene de alg&uacute;n modo en el curso de las determinaciones, participando activamente en el dise&ntilde;o de su vida. O sea, el factor &eacute;tico, hist&oacute;rico, cultural: la libertad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero claro est&aacute; que no se trata de la libertad concebida como un poder absoluto, puro, totalmente incondicionado, por definici&oacute;n opuesta a las determinaciones y separada del orden de la causalidad natural. Precisamente, el conocimiento gen&oacute;mico induce a reconocer que las posibilidades de la libre acci&oacute;n est&aacute;n inscritas en el orden de la causalidad y que la libertad es ella misma causa: es decir, act&uacute;a sobre las propias determinaciones, poseedoras en s&iacute; mismasde un margen de indeterminaci&oacute;n y por ende de alternativas y posibilidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho de otro modo: la determinaci&oacute;n gen&eacute;tica es un hecho que no podemos desde&ntilde;ar, pero tampoco se puede desconocer la importancia de este car&aacute;cter abierto y flexible de los condicionamientos gen&eacute;ticos, ni en consecuencia, la acci&oacute;n que sobre la vida biol&oacute;gica puede ejercer una intervenci&oacute;n gen&eacute;tica. Sin embargo hay que considerar, en todo caso, la acci&oacute;n que los seres humanos ejercen sobre su vida moral y social; la acci&oacute;n del libre albedr&iacute;o, de la fuerza del esfuerzo por el que se participa en el dise&ntilde;o y construcci&oacute;n del propio destino en el orden humano, y no s&oacute;lo en el estrictamente biol&oacute;gico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La misma ciencia gen&oacute;mica posibilita, realmente una nueva comprensi&oacute;n del v&iacute;nculo intr&iacute;nseco entre determinaci&oacute;n y libertad. No cierra las posibilidades de &eacute;sta sino al contrario, las refundamenta y las renueva en sus ra&iacute;ces vitales. Es en este sentido que incluso cabe decir, parad&oacute;jicamente, que somos libres por razones gen&eacute;ticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, todo esto en teor&iacute;a. Porque no ocurre lo mismo en la pr&aacute;ctica y en el orden social, donde suelen prevalecer concepciones deterministas y reductivistas, desde las cuales irradian m&uacute;ltiples formas de fatalismo y discriminaci&oacute;n. Suele dominar as&iacute;, la falta de una comprensi&oacute;n adecuada de los hechos y la propagaci&oacute;n de falsas interpretaciones, cuando no de sesgos y distorsiones del conocimiento as&iacute; como de verdades a medias, peores desde luego, que el error. No impera en todo caso, en la pr&aacute;ctica, la conciencia cient&iacute;fica del no&#150;determinismo y de la naturaleza interactiva, compleja y flexible de los factores determinantes de la gen&eacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ocurre m&aacute;s bien, que la lectura determinista de la informaci&oacute;n gen&eacute;tica hace suponer que el genoma personal revela un destino cerrado e inexorable: "gen&eacute;tica es destino". Esta vivencia fatalista frente a los avances de la gen&eacute;tica explica esa gama de reacciones, que pueden ir, desde el quebranto del sentido de la vida hasta la irresponsabilidad y el cinismo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de las personas, ante el conocimiento de futuras enfermedades o predisposiciones intelectuales y caracterol&oacute;gicas, suele responder con un radical sentimiento de impotencia e infelicidad y no con la sabidur&iacute;a del hombre &eacute;tico que asume sus l&iacute;mites y desde ellos, construye la vida que le es, literalmente, posible.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto, por lo que se refiere al sujeto humano consigo mismo, a su autocomprensi&oacute;n. Pero adem&aacute;s est&aacute;n "los otros", y la forma en que ellos habr&aacute;n de interpretar la revelaci&oacute;n gen&eacute;tica de sus cong&eacute;neres cuando tengan acceso a ella. El individuo deja de ser "ese desconocido", al hacerse transparente su interior biol&oacute;gico y es aqu&iacute; donde cae todo el peso de la visi&oacute;n determinista: el otro queda etiquetado y marcado. No se le ve en sus posibilidades sino en su realidad gen&eacute;tica, desvaneci&eacute;ndose la dimensi&oacute;n libre, cultural y moral de su ser. Las consecuencias de ello ser&aacute;n entonces el rechazo, la discriminaci&oacute;n y la segregaci&oacute;n de unos hacia otros, particularmente de quienes tienen el poder, sobre los que no lo tienen o que son m&aacute;s vulnerables, acentu&aacute;ndose gravemente las desigualdades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son, en efecto, las posturas o prejuicios deterministas los que generan directa o indirectamente, la vasta y diversa problem&aacute;tica &eacute;tica asociada a la gen&oacute;mica; las respuestas negativas ante &eacute;sta, la tendencia a manipular y a explotar los datos gen&eacute;ticos y bas&aacute;ndose en ellos, estigmatizar y segregar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sesgo determinista se halla, en efecto, detr&aacute;s del uso discriminatorio de la informaci&oacute;n gen&eacute;tica que amenaza el &aacute;mbito del empleo, de las escuelas, de las compa&ntilde;&iacute;as de seguros y que amenaza tambi&eacute;n a las comunidades y a las etnias, ante la posibilidad de enajenar su acervo gen&eacute;tico, dando lugar as&iacute; a nuevas formas de dominaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De ah&iacute; la importancia que tienen los empe&ntilde;os &eacute;ticos por impedir que en los diversos campos &#150;del trabajo y de la educaci&oacute;n principalmente&#150; se produzcan acciones selectivas y discriminatorias con base en pruebas gen&eacute;ticas. Y la importancia insoslayable que tienen los esfuerzos que hagamos por desarrollar una investigaci&oacute;n y una tecnolog&iacute;a propias, que aseguren la soberan&iacute;a del patrimonio gen&eacute;tico de nuestras comunidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y de ah&iacute; tambi&eacute;n la fundamental trascendencia que pueden tener las acciones destinadas a una efectiva educaci&oacute;n en el campo del genoma humano, dirigidas a una correcta difusi&oacute;n de su significado y de sus alcances reales, que cierre el paso a las interpretaciones deterministas y reductivistas. Una educaci&oacute;n que procure dar una comprensi&oacute;n fidedigna de los hechos cient&iacute;ficos y que, al mismo tiempo, refuerce la certidumbre de que la valoraci&oacute;n de los seres humanos no est&aacute; puesta en sus predisposiciones gen&eacute;ticas sino en lo que cada uno hace con ellas y en su propio desarrollo moral.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trata pues, de formar conciencia y opini&oacute;n p&uacute;blica, de crear una cultura gen&oacute;mica, haciendo que la pr&aacute;ctica concuerde con la verdad cient&iacute;fica. Est&aacute; abierta una amplia tarea educativa y es &eacute;sta, en gran medida, laque puede contribuir a detener los efectos &eacute;ticamente negativos que se pueden derivar del saber acerca de nuestros genes. Pero tambi&eacute;n se hace necesaria una adecuada conciencia cient&iacute;fica que pueda contribuir a una justa valoraci&oacute;n de los incuestionables beneficios &#150;y no s&oacute;lo de los riesgos y amenazas&#150; que emanan de dicho conocimiento y que habr&aacute;n de derivar en su promisorio porvenir.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es, sin duda, en el campo de la medicina donde el conocimiento del genoma humano tiene las m&aacute;s relevantes y trascendentales aplicaciones. No hay exageraci&oacute;n en decir que, con la ciencia gen&oacute;mica, la medicina est&aacute; experimentando una de las m&aacute;s grandes revoluciones de su historia y que se anuncia para ella una nueva era de profundas transformaciones, cargada de esperanzas para la salud, tanto en el orden individual como en el colectivo. Las extraordinarias posibilidades que conlleva la medicina gen&oacute;mica auguran un porvenir formidable para esta ciencia, lo mismo en su funci&oacute;n curativa que en la preventiva, ampliando y enriqueciendo la concepci&oacute;n misma de la salud hasta l&iacute;mites insospechables.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Retrasar o evitar la aparici&oacute;n de una enfermedad, modificar el ambiente, planear y configurar el futuro, intervenir en los condicionamientos gen&eacute;ticos; todas ellas son acciones libres. Es m&aacute;s que obvio, que la medicina como tal es prueba de la capacidad del ser humano de intervenir en la naturaleza y con base en el conocimiento cambiar, hasta donde sea posible, nuestro destino. En eso ha radicado siempre el poder terap&eacute;utico del m&eacute;dico y as&iacute; seguir&aacute;, s&oacute;lo que ahora actuando desde dentro, desde las ra&iacute;ces causales m&aacute;s profundas, que son los genes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nada indica que el conocimiento paralice la acci&oacute;n o sea opuesto a la libre planificaci&oacute;n de la vida, sino al contrario; el conocimiento es, en todos los &aacute;mbitos, fuente de virtud. M&aacute;s a&uacute;n, el primer imperativo &eacute;tico se condensa en el "&iexcl;Con&oacute;cete a t&iacute; mismo!" del Or&aacute;culo de Delfos, y no hay que olvidar que el autoconocimiento es la clave de la autonom&iacute;a individual. Existe, entonces, una &iacute;ntima conexi&oacute;n entre la verdad y la libertad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De aqu&iacute; se desprende que, trat&aacute;ndose en particular de la informaci&oacute;n gen&oacute;mica, conocer las determinaciones futuras puede ser fuente de veracidad y, desde &eacute;sta, de una conducci&oacute;n libre y responsable de la propia vida. Es as&iacute; como el autoconocimiento gen&eacute;tico podr&aacute; contribuir&aacute; nuestra vida aut&oacute;noma. Y ello es as&iacute; porque el genoma humano no es un sistema determinista, cerrado en s&iacute; mismo, refractario o indiferente ante las ilimitadas influencias que puede recibir del mundo externo e interno.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Concluyo entonces afirmando, que si bien es cierto que son muchos los factores que intervienen en la compleja y misteriosa configuraci&oacute;n de una vida humana, tambi&eacute;n lo es, que el conocimiento del genoma, empieza a despejar una parte sustantiva de lo que es realmente su prodigio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Agradecimientos:</b> El autor agradece la colaboraci&oacute;n de la Dra. Juliana Gonz&aacute;lez, Profesora Em&eacute;rita de la UNAM, en la elaboraci&oacute;n del texto.</font></p>      ]]></body>
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