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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Notas bibliogr&aacute;ficas</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Marcelo Dascal, <i>Interpretation and Understanding</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>John Benjamins, Amsterdam/Filadelfia, 2003, xxii + 714 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Antonio Blanco Salgueiro</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Facultad de Filosof&iacute;a, Universidad Complutense de Madrid.</i> E&#150;mail: <a href="mailto:ablancos@filos.ucm.es">ablancos@filos.ucm.es</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Interpretation and Understanding </i>es una muy voluminosa recopilaci&oacute;n de art&iacute;culos de Marcelo Dascal (714 p&aacute;ginas), organizados en 30 cap&iacute;tulos. Los ensayos se agrupan en tres grandes partes. La primera, "Theorizing", recoge los trabajos que versan m&aacute;s directamente sobre cuestiones fundacionales de lo que &eacute;l denomina "sociopragm&aacute;tica", el estudio del lenguaje en la comunicaci&oacute;n (frente a la "psicopragm&aacute;tica", que tratar&iacute;a de los usos del lenguaje en relaci&oacute;n con el pensamiento individual). La segunda parte, "Applying", es, en realidad, m&aacute;s que una aplicaci&oacute;n estricta de las ideas de la primera parte, una miscel&aacute;nea de art&iacute;culos sobre temas muy variados. Lo que los une es un inter&eacute;s por el papel de la interpretaci&oacute;n en las m&aacute;s variadas &aacute;reas de nuestra vida. Por &uacute;ltimo, la tercera parte, "Meeting the Alternatives", re&uacute;ne art&iacute;culos orientados, en principio, a comparar y a defender el marco general presentado en la primera parte frente a diversos enfoques alternativos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dada la enorme diversidad de temas que son tratados en el libro, &eacute;ste interesar&aacute;, sin duda, a un gran n&uacute;mero de estudiosos. En lo que sigue me permitir&eacute; realizar un par de advertencias a posibles lectores desprevenidos, para luego dar una interpretaci&oacute;n (en alg&uacute;n sentido de la palabra "interpretaci&oacute;n") global y cr&iacute;tica del libro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar, teniendo en cuenta lo voluminoso del libro, y la amplitud de los intereses del autor, no parece que la utilidad principal de la obra pueda obtenerse ley&eacute;ndolo de cabo a rabo. Todos los cap&iacute;tulos poseen t&iacute;tulos suficientemente orientadores, y son suficientemente autocontenidos, para que los interesados en alguno de los temas puedan usarlo de un modo selectivo. He aqu&iacute; una lista, no exhaustiva, de temas tratados: la delimitaci&oacute;n de la pragm&aacute;tica, la noci&oacute;n de pertinencia, el papel del contexto en la interpretaci&oacute;n, digresiones, met&aacute;foras, pragm&aacute;tica y literatura, controversias, malentendidos, pragm&aacute;tica y ley, chistes y sue&ntilde;os, arte, inteligencia artificial, tolerancia, otras culturas, actos de habla, la estructura de la conversaci&oacute;n, ret&oacute;rica, pragm&aacute;tica y hermen&eacute;utica, los l&iacute;mites de la interpretaci&oacute;n, entre otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, se debe se&ntilde;alar que los art&iacute;culos son de fechas bastante distintas y distantes (la mayor&iacute;a fueron escritos en los a&ntilde;os ochenta y noventa del siglo XX), y eso debe ser tenido en cuenta por parte de aquellos que se acerquen a esta obra esperando encontrar reflejadas las pol&eacute;micas m&aacute;s actuales en el campo de la pragm&aacute;tica filos&oacute;fica. Por poner un ejemplo muy radical, el cap&iacute;tulo 2, titulado "Conversational Relevance", versa sobre la noci&oacute;n, introducida por Paul Grice, de pertinencia. Pero la fecha de su elaboraci&oacute;n es 1977, una d&eacute;cada antes de que apareciese la influyente teor&iacute;a de la pertinencia de Dan Sperber y Deirdre Wilson. Un ejemplo m&aacute;s importante tiene que ver con su defensa del significado literal (en contra del "contextualismo"), un tema muy candente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero con respecto al cual Dascal no discute con los principales protagonistas actuales del debate, puesto que sus art&iacute;culos son de fechas bastante anteriores. Eso no quiere decir que esos textos carezcan de inter&eacute;s. Me parece que Dascal los incluye porque en ellos se introducen nociones o distinciones que considera importantes y aclaratorias, por ejemplo, en el caso de su trabajo sobre la pertinencia, la noci&oacute;n de "demanda conversacional".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como es imposible resumir los contenidos del libro, en lugar de intentarlo voy a dar una interpretaci&oacute;n global del mismo, que no coincide con la de su autor, lo cual manifiesta por s&iacute; mismo la complejidad del tema de la interpretaci&oacute;n. En el pr&oacute;logo, el propio Dascal se lanza a ofrecer una interpretaci&oacute;n "externa" del conjunto de art&iacute;culos, por encima de las intenciones que hayan podido presidir la redacci&oacute;n de cada trabajo particular. Seg&uacute;n &eacute;l, en el momento de juntar los escritos le pareci&oacute; que revelaban una unidad no prevista por &eacute;l, un "programa de investigaci&oacute;n en evoluci&oacute;n" (p. xi). Dascal no explica a rengl&oacute;n seguido en qu&eacute; consistir&iacute;a la unidad de ese programa, lo cual es para m&iacute; desconcertante, ya que tiendo a interpretar el libro m&aacute;s bien como presidido por una tensi&oacute;n sin resolver. Y creo que en esa tensi&oacute;n reside el inter&eacute;s principal de la obra, lo que justifica que a un lector con tiempo pueda merecerle la pena leerlo desde el principio hasta el final. Intentar&eacute; desplegar con detalle esta interpretaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tensi&oacute;n se produce entre los que, a mi modo de ver, son los dos principales objetivos que se persiguen en el libro. Por una parte est&aacute; el objetivo consciente de realizar una defensa que me atrever&iacute;a a calificar de "ultraortodoxa" de las ideas de Paul Grice acerca del significado y de la comunicaci&oacute;n. En ese sentido, el libro hace aportaciones importantes al aclarar algunos aspectos del proyecto griceano, en una l&iacute;nea que respeta escrupulosamente el esp&iacute;ritu de las ideas originales de Grice. Tal vez la parte m&aacute;s original y controvertida de su defensa de Grice tenga que ver con la utilizaci&oacute;n de las ideas de este autor para argumentar a favor de cierta manera de demarcar el campo de la pragm&aacute;tica. La idea b&aacute;sica consiste en dejar de considerar esta demarcaci&oacute;n en t&eacute;rminos vagos (el estudio del "uso" del lenguaje, por ejemplo) o residuales (lo que no es sintaxis ni sem&aacute;ntica), y pasar a considerar que el &aacute;mbito de la pragm&aacute;tica es el del estudio de las intenciones comunicativas, tanto en lo que respecta a la presencia de tales estados mentales en el emisor y a sus estrategias para comunicarlas, como en lo que respecta a la detecci&oacute;n de los mismos por parte de una audiencia y a sus estrategias de comprensi&oacute;n. La idea me parece controvertida por la siguiente raz&oacute;n: deja fuera de juego a todo aquel que proyecte su principal vocaci&oacute;n te&oacute;rica en el estudio del "uso" del lenguaje, pero que no conciba ese "uso" en t&eacute;rminos griceanos ortodoxos. Tal y como yo veo la cuesti&oacute;n, un paradigma te&oacute;rico, por exitoso o prometedor que sea, no deber&iacute;a utilizarse para definir un &aacute;mbito en el que, con toda seguridad, existen, o puede esperarse que surjan, paradigmas alternativos. La etiqueta "sociopragm&aacute;tica" me parece todav&iacute;a m&aacute;s controvertida, por usurpatoria. En efecto, muchos antigriceanos lo son, me parece, porque detectan en Grice un excesivo individualismo, al concentrarse en las intenciones comunicativas individuales del emisor y renunciar a una visi&oacute;n aut&eacute;nticamente dial&oacute;gica, o aut&eacute;nticamente sociol&oacute;gica, de la comunicaci&oacute;n verbal. Dicho de otro modo, me parece que el marco griceano no pone suficiente &eacute;nfasis en lo social como para merecer quedarse con el nombre de "sociopragm&aacute;tica".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo objetivo del libro consiste, sobre el papel, en demostrar la fortaleza del marco griceano, aplic&aacute;ndolo a un ampl&iacute;sima diversidad de problemas, y defendi&eacute;ndolo frente a maneras alternativas de entender el fen&oacute;meno de la interpretaci&oacute;n. Pero las cosas no suceden exactamente de ese modo. En la segunda parte, muchos de los temas abordados se tratan utilizando de un modo ecl&eacute;ctico todo tipo de herramientas distintas de las griceanas, con lo cual (seg&uacute;n su propio criterio de demarcaci&oacute;n) no parece que el autor est&eacute; haciendo siempre "sociopragm&aacute;tica" en su sentido restringido. Dar&eacute; s&oacute;lo un par de ejemplos. En el cap&iacute;tulo dedicado a las met&aacute;foras (cap. II: "Understanding a Metaphor"), Dascal no aplica en ning&uacute;n momento el marco griceano, o alg&uacute;n desarrollo "neogriceano", como podr&iacute;a ser la teor&iacute;a de la met&aacute;fora de John R. Searle, sino ideas cercanas a las de George Lakoff. Pero en el conocido libro de George Lakoff y Mark Johnson, <i>Metaphors We Live By, </i>los autores se muestran afines a una tradici&oacute;n muy diferente (citan su deuda con Edward Sapir, B.L. Whorf, Claude L&eacute;vi&#150;Strauss, Paul Ric&oelig;ur, etc., y su falta de sinton&iacute;a con la tradici&oacute;n anal&iacute;tica); y, en efecto, en el art&iacute;culo de Dascal no se aprecia ni la menor huella de Grice o incluso de ideas que se pudieran asemejar a las de Grice, con lo cual no se ve en qu&eacute; sentido, incluso laxo, podemos estar ante una aplicaci&oacute;n de las ideas contenidas en la primera parte del libro. Algo parecido puede decirse del cap&iacute;tulo 21, "Understanding Other Cultures", en el que Dascal adopta una postura cercana al relativismo cultural, sin plantearse siquiera la posibilidad de que en el &aacute;mbito de la interpretaci&oacute;n intercultural puedan funcionar los procesos normales de reconocimiento de intenciones comunicativas. Y &eacute;sta es la t&oacute;nica general de la segunda parte del libro, con lo cual no me parece que merezca llamarse "Aplicaciones".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tensi&oacute;n entre los dos polos del libro, la ortodoxia griceana por un lado, y la heterodoxia y el eclecticismo en el an&aacute;lisis de la mayor parte de los fen&oacute;menos y problemas concretos abordados por el otro, se acent&uacute;a en la tercera parte, y se resuelve de un modo muy curioso &#151;y, a mi modo de ver, interesant&iacute;simo&#151; en la &uacute;ltima parte (de hecho, en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo). Despu&eacute;s de discutir varias formas alternativas de concebir la interpretaci&oacute;n, Dascal reconoce que, dado lo complejo del fen&oacute;meno, ning&uacute;n modelo imperialista que pretenda explicarlo en su totalidad (incluido el griceano) podr&aacute; tener m&aacute;s que un &eacute;xito relativo. As&iacute;, por ejemplo, el modelo que &eacute;l llama "hermen&eacute;utico", que no se centra en las intenciones del emisor, sino en los recursos interpretativos del int&eacute;rprete, puede aplicarse mejor en algunos casos, o para comprender algunos aspectos del proceso global. En el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo, titulado "The Limits of Interpretation", Dascal defiende ahora un modelo ecl&eacute;ctico y pluralista de la interpretaci&oacute;n, que integre los resultados de diversos modelos que empleen herramientas conceptuales muy diversas, y que rechace cualquier forma de imperialismo o reduccionismo en el abordaje del tema de la interpretaci&oacute;n. Uno se pregunta entonces si no se han quebrado las vallas que fueron utilizadas para demarcar la "sociopragm&aacute;tica" en el primer cap&iacute;tulo. En cualquier caso, este enfoque ecl&eacute;ctico con el que acaba el libro me parece mucho m&aacute;s razonable que el enfoque ultragriceano con el que se abr&iacute;a. El argumento lo proporciona el propio Dascal de un modo muy l&uacute;cido:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ese cuadro corresponde a la trivial observaci&oacute;n de que la conducta humana es extraordinariamente compleja y es el resultado de una multiplicidad de causas y razones. De acuerdo con eso, cualquier intento reduccionista de interpretar la conducta humana en t&eacute;rminos de una &uacute;nica causa o de privilegiar una clase de causas a expensas de las dem&aacute;s est&aacute; condenado al fracaso. (p. 654; la traducci&oacute;n es m&iacute;a.)</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta aqu&iacute; lo esencial de mi "interpretaci&oacute;n" global del libro de Dascal. Mi principal fuente de perplejidad proviene de la duda acerca de si hacer m&aacute;s caso a su "propaganda" griceana o a su conciliador y flexible eclecticismo. Tal vez podr&iacute;amos hacer un intento de "s&iacute;ntesis caritativa" del siguiente modo: Dascal cree que el marco griceano nos ofrece las herramientas m&aacute;s poderosas con las que contamos para abordar el fen&oacute;meno de la interpretaci&oacute;n, pero all&iacute; donde &eacute;stas se muestran insuficientes, est&aacute; dispuesto a emplear cualquier otra herramienta que resulte &uacute;til.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un fen&oacute;meno importante que, a mi entender, no logra encontrar un lugar c&oacute;modo en el libro es el de la <i>fuerza ilocucionaria. </i>En la primera parte, Dascal hace una divisi&oacute;n del proceso de interpretaci&oacute;n en varias fases (no necesariamente sucesivas), seg&uacute;n un modelo del significado que lo concibe como una especie de "cebolla", con varias capas o estratos superpuestos. Esta estratificaci&oacute;n se realiza de un modo m&aacute;s o menos griceano, distinguiendo el significado de la oraci&oacute;n, el significado de la emisi&oacute;n y el significado del hablante. Y ubica el estudio de las fuerzas ilocucionarias dentro de la sem&aacute;ntica, como parte del significado de la emisi&oacute;n, el cual surge de "rellenar los huecos" en el significado oracional, apoy&aacute;ndose en determinados rasgos del contexto. Esto me parece implausible, o m&aacute;s bien insuficiente, para dar cuenta de todos los casos de interpretaci&oacute;n ilocucionaria. Supongamos que un oficial les dice a sus soldados: "Avancen en aquella direcci&oacute;n." Dada la diferencia de rangos, habr&aacute; que tomar esto como una <i>orden. </i>Pero parece err&oacute;neo afirmar que lo que lo hace una orden es algo de tipo sem&aacute;ntico (incluso en un sentido muy amplio y enriquecido de lo sem&aacute;ntico). De hecho, tampoco parece que sea algo derivado s&oacute;lo de las intenciones del emisor. Imaginemos que las cosas van mal y el oficial se enfrenta a un tribunal de guerra. Creo que no podr&iacute;a alegar cosas como: "S&oacute;lo intent&eacute; sugerirles que avanzasen, nunca pretend&iacute; orden&aacute;rselo." El juez decidir&iacute;a que sus palabras, teniendo en cuenta qui&eacute;n era y en qu&eacute; contexto dijo lo que dijo, s&oacute;lo pod&iacute;an interpretarse como una orden, con bastante independencia de sus intenciones comunicativas. Esto, a mi modo de ver, es "socio&#150;pragm&aacute;tica" en un sentido muy diferente del definido por Dascal en la primera parte. Aqu&iacute; se ve de nuevo la tensi&oacute;n ya mencionada. Si Dascal optase realmente por el eclecticismo, distinguir&iacute;a estratos de interpretaci&oacute;n adicionales, en los que el papel de lo social cobrar&iacute;a una aut&eacute;ntica relevancia. La "interpretaci&oacute;n ilocucionaria" parece rebasar el marco griceano en casos como &eacute;ste, en los que parece que prevalecen criterios p&uacute;blicos e intersubjetivos de interpretaci&oacute;n, que sobrepasan claramente el mero rellenado de huecos sem&aacute;nticos, y el mero reconocimiento de intenciones comunicativas del emisor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En definitiva, me parece que el libro de Dascal se debate entre adherirse a un marco te&oacute;rico potente (el griceano), pero que no consigue abarcar el fen&oacute;meno de la interpretaci&oacute;n en toda su complejidad, y un modelo ecl&eacute;ctico que nos arroja de nuevo a una visi&oacute;n de la "sociopragm&aacute;tica" menos rigurosamente delimitada, pero m&aacute;s efectiva a la hora de enfrentarnos con fen&oacute;menos reales o con problemas concretos. En mostrarnos las dificultades de esta dial&eacute;ctica sin resolver, en esa tal vez no premeditada invitaci&oacute;n a seguir pensando sobre el escurridizo fen&oacute;meno de la interpretaci&oacute;n, sin dar por sentado que ya contamos con todas las claves para abordar la empresa, reside el valor m&aacute;s alto del libro de Marcelo Dascal. Al menos, tal y como yo lo interpreto.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>NOTA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Este trabajo participa en los proyectos HUM2005&#150;03439 y HUM2006&#150;04955, subvencionados por el Ministerio de Ciencia y Tecnolog&iacute;a de Espa&ntilde;a.</font></p>      ]]></body>
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