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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Editorial</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A 80 a&ntilde;os de la publicaci&oacute;n de la "Ley Org&aacute;nica" del Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia (INAH), que establece como sus responsabilidades la conservaci&oacute;n, la investigaci&oacute;n y la difusi&oacute;n en materia de patrimonio cultural arqueol&oacute;gico e hist&oacute;rico de nuestro pa&iacute;s, tenemos la gran satisfacci&oacute;n de ofrecer al lector el n&uacute;mero inaugural de la que constituye la primera revista acad&eacute;mica internacional de uno de sus pilares educativos: la Escuela Nacional de Conservaci&oacute;n, Restauraci&oacute;n y Museograf&iacute;a (ENCRyM). Esta celebraci&oacute;n va acompa&ntilde;ada de la convicci&oacute;n de responder a un mandato hist&oacute;rico. Efectivamente, en el propio origen de la ENCRyM subyace tanto el deseo de trascender los bordes nacionales como el de estimular la evoluci&oacute;n disciplinar a partir de la ense&ntilde;anza: por un lado, el Centro Churubusco deriv&oacute;, primero, de una iniciativa impulsada por la UNESCO, y m&aacute;s tarde, por la OEA &#150;sus fundadores docentes fueron mayoritariamente extranjeros, o bien mexicanos formados en otras regiones del globo&#150;; por el otro, desde el principio se busc&oacute; que el Centro se posicionara como la cabeza de la formaci&oacute;n en el &aacute;mbito latinoamericano. Tales acontecimientos no s&oacute;lo aseguraron que la escuela tuviese una infancia afortunada, sino que propiciaron el crecimiento acelerado de sus especialidades hacia la profesionalizaci&oacute;n. As&iacute;, la ENCRyM es pionera mundial en la educaci&oacute;n superior en materia de conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n, y en Hispanoam&eacute;rica, precursora en estudios de posgrado en la rama museol&oacute;gica: un gran n&uacute;mero de sus egresados ha ejercido en latitudes que van desde Canad&aacute; hasta Argentina. Lo anterior, sumado a la acumulaci&oacute;n del saber local derivado de las demandas e innovaciones propias, ha llevado a la formaci&oacute;n de una escuela mexicana que no puede, ni debe, sufrir de localismos o limitaciones acad&eacute;micas, lo cual ser&iacute;a, am&eacute;n de incongruente con su tradici&oacute;n, un obst&aacute;culo para su desarrollo presente y futuro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es dif&iacute;cil definir si en la actualidad las disciplinas impartidas en la ENCRyM siguen siendo relativamente j&oacute;venes o ya han iniciado su madurez. Que se les asigne la mayor&iacute;a de edad depender&aacute; de la manera en que se sigan desempe&ntilde;ando tanto el quehacer de sus profesionales como la formaci&oacute;n de sus nuevos integrantes. Ambos factores, sin embargo, est&aacute;n ligados a un estatus m&aacute;s neur&aacute;lgico: el epistemol&oacute;gico. En la gestaci&oacute;n del conocimiento, a partir de la potenciaci&oacute;n de capacidades intelectuales y a trav&eacute;s del an&aacute;lisis cr&iacute;tico de las ideas, reside la vocaci&oacute;n de la academia en su doble facultad, creadora y educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El hecho es que la existencia de un medio de intercambio acad&eacute;mico es, sin lugar a dudas, un indicador de plena evoluci&oacute;n profesional. Por tales motivos, se antoja que la salida a la luz de <i>Intervenci&oacute;n</i> anuncia un momento crucial en el desarrollo de campos de gran importancia en el tratamiento te&oacute;rico, conceptual, metodol&oacute;gico y pr&aacute;ctico del patrimonio cultural en el &aacute;mbito acad&eacute;mico del INAH. M&aacute;s a&uacute;n, inyectados con el optimismo natural de quienes nos embarcamos en el proyecto de gestar una nueva revista, confiamos en que esta publicaci&oacute;n, adem&aacute;s de ser muestra de lo logrado hasta la fecha, sirva como un motor para el crecimiento disciplinar. La idea es crear un espacio de di&aacute;logo, reflexi&oacute;n y discusi&oacute;n informado, cr&iacute;tico, creativo y propositivo. Buscamos que la convergencia de pensamientos y opiniones se traduzca en lograr consensos, o en zanjar desacuerdos, con vistas a la transformaci&oacute;n positiva de la pr&aacute;ctica profesional, de la investigaci&oacute;n y de la docencia profesionalizante. La ENCRyM, por ello, constituye el l&oacute;gico seno para este esfuerzo editorial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A estos objetivos corresponde la propia denominaci&oacute;n de la revista. La palabra <i>intervenci&oacute;n</i> no s&oacute;lo remite a los procesos paradigm&aacute;ticos de la conservaci&oacute;n, la restauraci&oacute;n y la museolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n a su problem&aacute;tica esencial: la forma en la que nuestro ejercicio transforma el espacio f&iacute;sico, material, contextual y social para la preservaci&oacute;n, revitalizaci&oacute;n o difusi&oacute;n de valores adscritos al patrimonio. La <i>intervenci&oacute;n,</i> por lo tanto, se constituye en el medio por excelencia a trav&eacute;s del cual los profesionales influimos en la historia del propio legado cultural, raz&oacute;n obvia por la cual sus procesos y resultados se convierten en objeto de an&aacute;lisis, evaluaci&oacute;n y discusi&oacute;n. De ah&iacute; que este concepto nos lleve necesariamente a reflexionar acerca de la responsabilidad profesional y social impl&iacute;cita en nuestro quehacer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&aacute; que agregar que la noci&oacute;n de <i>intervenci&oacute;n</i> tambi&eacute;n refiere, m&aacute;s all&aacute; de nuestros particularismos disciplinarios, a la acci&oacute;n de impugnar, corregir o cambiar un determinado proceso en curso; su acepci&oacute;n m&aacute;s neutral corresponde a la expresi&oacute;n de una opini&oacute;n s&oacute;lidamente argumentada, y en particular sus ra&iacute;ces etimol&oacute;gicas &#150;del lat&iacute;n, <i>interventio</i>&#150; remontan a la mediaci&oacute;n y al producto que surge de un proceso interactivo. Es la conjunci&oacute;n de estos significados la que, buscamos, ha de ser la <i>raison d'&ecirc;tre</i> de esta revista y que, consideramos, se ve ya reflejada en las diversas contribuciones del presente n&uacute;mero. &Eacute;stas, de manera individual y colectiva, reflejan el esp&iacute;ritu anal&iacute;tico de las secciones que conforman la identidad editorial de <i>Intervenci&oacute;n,</i> al reproducir la complejidad y diversidad de disciplinas que interact&uacute;an en la ENCRyM.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La secci&oacute;n DEBATE,    concebida como un espacio para el escrutinio y la confrontaci&oacute;n de nuevas    ideas, abre con una propuesta provocativa de Carolusa Gonz&aacute;lez Tirado:    la met&aacute;fora del restaurador como artista&#45;int&eacute;rprete. La respuesta    acertada de Salvador Mu&ntilde;oz Vi&ntilde;as, consistente en clarificar los    l&iacute;mites del acto interpretativo, se&ntilde;ala sus beneficios y riesgos    en relaci&oacute;n con la gran responsabilidad del quehacer de la restauraci&oacute;n.    El tema de la &eacute;tica es profundizado en la r&eacute;plica de Valerie Magar    Meurs, quien incorpora elementos claves a la discusi&oacute;n: el papel de la    percepci&oacute;n, el juicio cr&iacute;tico, as&iacute; como la integraci&oacute;n    de especialistas y agentes sociales en el proceso de toma de decisiones. En    el comentario final, Gonz&aacute;lez Tirado propone la ruptura de mitos te&oacute;ricos,    advirtiendo sobre la b&uacute;squeda de respuestas f&aacute;ciles en el desarrollo    de conexiones interdisciplinarias y comunitarias; adem&aacute;s, abre pol&eacute;mica    sobre la formaci&oacute;n de los restauradores y la representaci&oacute;n de    nuestra disciplina ante la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La representaci&oacute;n es,    de hecho, el tema central del ENSAYO presentado por Luis Gerardo    Morales Moreno, cuyo an&aacute;lisis te&oacute;rico, al revelar el proceso comunicativo    derivado de la experiencia de la escritura&#45;objeto en el museo hist&oacute;rico,    muestra la tensi&oacute;n existente entre la ciencia y la cultura en el espacio    museal.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra entrada sobre el poder comunicativo,    esta vez entendido en la dimensi&oacute;n del bien cultural, se subraya en los    DI&Aacute;LOGOS entre Ana Gardu&ntilde;o Ortega y Sergio A. Montero    Alarc&oacute;n, a colaci&oacute;n de la reciente restauraci&oacute;n de un lote    de t&iacute;teres de la Compa&ntilde;&iacute;a Rosete Aranda. Aqu&iacute; se    sugiere un nuevo par&aacute;metro en los criterios de intervenci&oacute;n: el    performativo, y demuestra que la propia pr&aacute;ctica conduce al avance te&oacute;rico.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema del engranaje entre    teor&iacute;a y <i>praxis</i> es, justamente, el detonante de la pregunta: &iquest;es    la restauraci&oacute;n una ciencia o un oficio?, que Jannen Contreras Vargas    utiliza como anclaje de su INVESTIGACI&Oacute;N en relaci&oacute;n    con el uso de la tiourea en la limpieza de plata. Su advertencia es clara: seguir    una f&oacute;rmula no es el camino para un pensamiento cient&iacute;fico en    el ejercicio y la formaci&oacute;n profesionales. A todas luces, el proceso    es m&aacute;s complejo. Eso es lo que nos deja ver el Informe    sobre el proyecto de conservaci&oacute;n de las pinturas sobre tabla del retablo    principal de Coixtlahuaca, Oaxaca, de Yolanda Madrid Alan&iacute;s. Adem&aacute;s,    esta contribuci&oacute;n ense&ntilde;a que un trabajo interdisciplinario no    s&oacute;lo desvela los trazos maestros de Andr&eacute;s de Concha, sino que    ilumina nuestro conocimiento sobre la historia art&iacute;stica de la Nueva    Espa&ntilde;a. Otras facetas del trabajo de conservaci&oacute;n&#45;restauraci&oacute;n    de bienes culturales de gran complejidad son narradas en el REPORTE    sobre la investigaci&oacute;n inicial, el embalaje y el traslado previo a la    intervenci&oacute;n del &oacute;rgano tubular hist&oacute;rico de San Juan Tepemasalco,    Hidalgo. Este texto, escrito por Esteban Mari&ntilde;o Garza, deja claro que    las pr&aacute;cticas de campo de la ENCRyM al contribuir a la    metamorfosis del estudiante en un profesional, transforman m&aacute;s que bienes    culturales.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una perspectiva autocr&iacute;tica    sobre los procesos de ense&ntilde;anza&#45;aprendizaje en la ENCRyM    queda cabalmente representada en la secci&oacute;n REFLEXI&Oacute;N DESDE    LA FORMACI&Oacute;N, por la contribuci&oacute;n de Mar&iacute;a Fernanda    Valverde Vald&eacute;s. Al describir, analizar y evaluar el primer a&ntilde;o    de gesti&oacute;n de la Especialidad en Conservaci&oacute;n y Restauraci&oacute;n    de Fotograf&iacute;as, este art&iacute;culo muestra que es posible generar excelencia    acad&eacute;mica a partir de la conjunci&oacute;n de cuadros especializados    e interdisciplinarios de diversas regiones del mundo.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicha perspectiva internacional    es evidente, asimismo, en la secci&oacute;n DESDE EL ARCHIVO, donde se recupera    un an&aacute;lisis de Salvador D&iacute;az&#45;Berrio Fern&aacute;ndez en torno    de los resolutivos del Primer Coloquio de Directores de Centros de Restauraci&oacute;n    de Am&eacute;rica Latina, que tuvo lugar en La Habana, Cuba, en 1984. Aqu&iacute;    queda expl&iacute;cita una deuda: reafirmar el papel de la ENCRyM como la cabeza    en la formaci&oacute;n de cuadros profesionales en materia de conservaci&oacute;n    y difusi&oacute;n del patrimonio cultural en el &aacute;mbito nacional, as&iacute;    como en el resto de Hispanoam&eacute;rica. Plena justificaci&oacute;n a esta    demanda se encuentra tanto en la profundidad hist&oacute;rica como en las capacidades    actuales de los profesionales nacionales. Muestra de ello es la RESE&Ntilde;A    presentada al final de este n&uacute;mero de <i>Intervenci&oacute;n</i> donde    Jorge Reynoso Pohlenz nos lleva a ver una exposici&oacute;n sobre dinosaurios,    subrayando las paradojas que conlleva el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as,    del espacio p&uacute;blico y de los discursos ecol&oacute;gicos en una articulaci&oacute;n    museogr&aacute;fica de gran formato, cuyo montaje tuvo lugar en uno de los espacios    m&aacute;s significativos de la ciudad de M&eacute;xico: el Z&oacute;calo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esperamos que la suma de contribuciones en este n&uacute;mero provoque la intervenci&oacute;n de los lectores. S&oacute;lo me queda agradecer a Liliana Giorguli Ch&aacute;vez, directora de la ENCRyM, la confianza otorgada a mi persona para el desarrollo del proceso editorial. Mi mayor reconocimiento a los autores por su abierta, generosa y expedita colaboraci&oacute;n. As&iacute; mismo agradezco a la Coordinaci&oacute;n Nacional de Difusi&oacute;n del INAH su valiosa colaboraci&oacute;n y en especial a la Direcci&oacute;n de Publicaciones, Benito Taibo, H&eacute;ctor Toledano y Benigno Casas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Espero que el resultado cumpla honores al inmenso compromiso y extraordinario trabajo de Ana Gardu&ntilde;o Ortega, Andr&eacute;s Triana Moreno, Carolusa Gonz&aacute;lez Tirado, Gabriela Gil Verenzuela y Mariana L&oacute;pez Mendoza, miembros del Comit&eacute; Editorial, as&iacute; como al de Andrea Mayagoitia Rodr&iacute;guez, quien nos apoy&oacute; sin reservas. Una menci&oacute;n especial a Gonzalo Becerra Prado, coordinador del dise&ntilde;o y de la producci&oacute;n editorial. Sin la entusiasta, comprometida y siempre profesional participaci&oacute;n de este equipo no hubiera sido posible llegar a este momento. Con un grupo de trabajo as&iacute;, formado por profesionales de diversas especialidades, la ENCRyM confirma su vocaci&oacute;n interdisciplinaria.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Isabel Medina&#45;Gonz&aacute;lez    <br> 	Editora</font></p>      ]]></body>
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