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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Coyuntura y debate</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El comportamiento regional de la inserci&oacute;n laboral de los mexicanos en Estados Unidos</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Selene Gaspar Olvera, SIMDE, UAZ, Rafael L&oacute;pez Vega, CIEAP&#150;UAEMEX</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los aspectos centrales relativos al proceso social migratorio de mexicanos hacia la Uni&oacute;n Americana, dada la estructura demogr&aacute;fica todav&iacute;a predominante de los migrantes, destaca el de su participaci&oacute;n en los mercados laborales en ese pa&iacute;s. Los estudios tradicionales al respecto pusieron &eacute;nfasis en la situaci&oacute;n de autorizaci&oacute;n para permanecer en Estados Unidos y la ocupaci&oacute;n por sector desempe&ntilde;ada. Estudios de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas se han centrado en el an&aacute;lisis de las habilidades adquiridas en su calidad de inmigrantes que favorecen mejores puestos de trabajo y mejores salarios, como el lenguaje, y los valores de la cultura estadounidense. Parece natural que este tipo de estudios tengan como trasfondo o gu&iacute;a reflexiva la preocupaci&oacute;n por la asimilaci&oacute;n o integraci&oacute;n social y cultural.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los a&ntilde;os noventa del siglo XX el estudio de la migraci&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses, ha generado un discurso en torno a la continuidad y cambio del patr&oacute;n migratorio, discurso que en funci&oacute;n de la investigaci&oacute;n emp&iacute;rica suscita visiones un tanto polarizadas. Sin embargo, parecen predominar los siguientes nuevos elementos: el mayor origen urbano de los migrantes, la migraci&oacute;n de familias completas, el mayor tiempo de permanencia en Estados Unidos, mayor presencia femenina, mejores niveles de escolaridad, la inserci&oacute;n en los mercados laborales estadounidenses de un mayor n&uacute;mero de mexicanos en actividades del sector servicios o propiamente urbanas, la diversificaci&oacute;n de los lugares de destino (Cornelius y Marcelli: 2000; Durand, Masey, Zenteno: 2001; Mendoza: 2003; Conapo: 2009).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La migraci&oacute;n masiva reciente (tal vez hasta 2005&#150;2006), originada por condiciones adversas en M&eacute;xico, ha contribuido enormemente a la producci&oacute;n de situaciones &lt;&lt;novedosas&gt;&gt; para los migrantes; as&iacute; frente a la heterogeneidad y diversificaci&oacute;n, conceptos aparentemente neutrales, habr&iacute;a que leer tambi&eacute;n dispersi&oacute;n territorial y vulnerabilidad, expresadas en situaciones de pobreza, bajos salarios, en las numerosas muertes de mexicanos migrantes en la frontera estadounidense, en la necesidad de construcci&oacute;n de nuevos espacios, de nuevas comunidades en lugares donde la presencia de migrantes mexicanos tradicionalmente era escasa o nula, en los cuales se configuran y reconfiguran nuevas situaciones sociopol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y culturales que implican para la investigaci&oacute;n cuantitativa y cualitativa una mejor exploraci&oacute;n de la dispersi&oacute;n y vulnerabilidad de los mexicanos allende la frontera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto, interesa aqu&iacute; explorar a partir de la informaci&oacute;n de la Encuesta de la Comunidad Americana (ACS,<sup><a href="#nota">1</a></sup> por sus siglas en ingl&eacute;s) las caracter&iacute;sticas laborales y sociodemogr&aacute;ficas de la poblaci&oacute;n nacida en M&eacute;xico que vive en los Estados Unidos, destacando la denominada heterogeneidad en los lugares de destino, su estudio a trav&eacute;s de su agrupamiento por regiones de residencia o permanencia, los nexos de la ocupaci&oacute;n y el ingreso con el nivel educativo, el dominio del idioma ingl&eacute;s, la antig&uuml;edad de la migraci&oacute;n, entre otros elementos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dado que el presente trabajo en todo momento destaca la importancia del factor regional en la ocupaci&oacute;n, conviene como necesidad interpretativa hacer un distanciamiento frente a la concepci&oacute;n convencional de que los nuevos cauces seguidos en el asentamiento de los mexicanos al otro lado de la frontera, de que el cambio en el destino se liga preferentemente a nuevas oportunidades de empleo, mejores salarios o bien fallas de mercado en el pa&iacute;s de origen que se ligan a estrategias deliberadas para evitar riesgos (Durand, Massey y Charvet 2000; Conapo: 2006; Donato y Bankston: 2008).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>ESTRUCTURA DEMOGR&Aacute;FICA &iquest;CU&Aacute;NTOS MEXICANOS RESIDEN EN ESTADOS UNIDOS?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al Censo de Poblaci&oacute;n y Vivienda estadounidense del a&ntilde;o 2000 le precede, por su importancia para estimar el volumen y estructura demogr&aacute;fica de los mexicanos residentes en Estados Unidos, la informaci&oacute;n que se deriva de la Encuesta Contin&uacute;a de Poblaci&oacute;n (CPS,<a href="#nota"><sup>2</sup></a><sup> </sup>por sus siglas en ingl&eacute;s), en la cual desde 1994 se aplica la pregunta sobre el lugar de nacimiento de las personas que son residentes habituales en las viviendas de la direcci&oacute;n en muestra (usually lives at the adress) en territorio estadounidense. Despu&eacute;s del Estudio Binacional (1996&#150;1997), y de las cifras que en &eacute;l se condensaron, &eacute;ste se constituy&oacute; en el punto de referencia en torno a las estimaciones tanto del volumen como de la estructura demogr&aacute;fica de los mexicanos que habitualmente residen en Estados Unidos. Al respecto escasa o nula reflexi&oacute;n estad&iacute;stica se hac&iacute;a en relaci&oacute;n con el hecho de que las estimaciones derivadas de la CPS ten&iacute;an a su vez como base los resultados de la enumeraci&oacute;n censal estadounidense del a&ntilde;o 1990.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La disponibilidad en 2003 de los resultados del censo del a&ntilde;o 2000, como anticipan los propios documentos de la CPS (BLS: 2002: D&#150;6, &#167;2), hacen que la encuesta tome a &eacute;stos como base para actualizar su dise&ntilde;o estad&iacute;stico. A su vez los resultados del censo del a&ntilde;o 2000 obligaron recientemente a una revisi&oacute;n y actualizaci&oacute;n de las proyecciones de poblaci&oacute;n de ese pa&iacute;s (US Bureau of the Census: 2009), antes de estos resultados las proyecciones ten&iacute;an como poblaci&oacute;n base la estimada al primero de abril de 1990 (Hollmann, F. W., Mulder Kallan: 2000).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conviene precisar que debido a que solamente en el cuestionario ampliado del censo estadounidense del a&ntilde;o 2000 se inscribi&oacute; la pregunta sobre lugar de nacimiento, no se cuenta con una enumeraci&oacute;n actualizada (pese a las limitaciones que recabar informaci&oacute;n tiene de una poblaci&oacute;n cuyo componente no autorizado<sup><a href="#nota">3</a></sup> roza el 60%) de los mexicanos residentes en Estados Unidos, por lo que su estimaci&oacute;n, seg&uacute;n se deriva de los documentos t&eacute;cnicos que acompa&ntilde;an los resultados muestrales del censo, depende de su ajuste a las proyecciones de poblaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con la informaci&oacute;n censal estadounidense surgen tambi&eacute;n algunas diferencias de comparabilidad decenal; respecto a 1990 el censo de 2000 inscribe un notable cambio metodol&oacute;gico en la pregunta de apertura. Mientras que en 1990 se identifica una instrucci&oacute;n larga para que se anoten las personas que residen habitualmente en la vivienda, incluyendo a aquellas que declararon no tener una lugar fijo donde vivir, en este censo se tuvo especial cuidado en no contabilizar o incluir a la poblaci&oacute;n que se encontraba de manera temporal y que ten&iacute;a su residencia habitual en otro lugar (v&eacute;anse los cuestionarios b&aacute;sico de 1990, y b&aacute;sico y ampliado de 2000 en <a href="http://www.census.gov" target="_blank">http://www.census.gov</a>). En 2000 la formulaci&oacute;n es mucho m&aacute;s corta y expl&iacute;cita para que se liste a las personas que viven o se estaban quedando en la vivienda y hace especial &eacute;nfasis en incluir a aquellas personas que se est&aacute;n quedando la mayor parte del tiempo mientras trabajan aunque tengan otro lugar donde vivir.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL COMPORTAMIENTO REGIONAL DE LA INSERCI&Oacute;N LABORAL</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A finales del siglo XX y en el inicio de este nuevo siglo empez&oacute; el levantamiento sistem&aacute;tico de la Encuesta de la Comunidad Americana (ACS, por sus siglas en ingl&eacute;s), que tiene como prop&oacute;sito principal sustituir el cuestionario censal ampliado. Esta encuesta vuelve a tener una nueva especificaci&oacute;n para el concepto de residencia que gu&iacute;a el levantamiento, al considerar a las personas en su residencia actual (y no habitual), es decir incluye a todas aquellas personas que est&aacute;n viviendo o qued&aacute;ndose en la vivienda por m&aacute;s de dos meses (v&eacute;ase cuestionario de la ACS en <a href="http://www.census.gov" target="_blank">http://www.census.gov</a>).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas apreciaciones y otras diferencias metodol&oacute;gicas en los distintos instrumentos que se utilizan para obtener el volumen de inmigrantes en Estados Unidos y en particular de los mexicanos, repercuten de manera importante en su estimaci&oacute;n debido a factores como, 1) la posible duplicidad de registros y la captaci&oacute;n de personas que en estricto sentido no residen en la vivienda o en los Estados Unidos, y 2) en una posible mayor estimaci&oacute;n para ciertos grupos de poblaci&oacute;n susceptibles de estar s&oacute;lo temporalmente en Estados Unidos (Tuir&aacute;n y Corona: 2008), y 3) la posible subestimaci&oacute;n de ciertos grupos de poblaci&oacute;n en especial los indocumentados (Lowell, Perdezini y Passel: 2008), entre otras.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe hacer notar, que si bien ya para fines de los a&ntilde;os noventa del siglo XX la literatura especializada daba cuenta de ciertos cambios selectivos en el patr&oacute;n o patrones migratorios entre ambos pa&iacute;ses (v&eacute;ase Cornelius: 1992 y Cornelius y Marcelli: 2000; Canales: 1999), gran parte del di&aacute;logo experto est&aacute; centrado en los ejes conceptuales de la propia din&aacute;mica migratoria, de &eacute;stos destaca la conceptualizaci&oacute;n de la migraci&oacute;n como permanente, temporal y circular, con escasa reflexi&oacute;n o incorporaci&oacute;n de criterios estrictamente demogr&aacute;ficos que gu&iacute;an el levantamiento de la informaci&oacute;n utilizada en una buena parte de la investigaci&oacute;n reciente (L&oacute;pez Vega: 2007).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las estimaciones sobre el volumen de mexicanos residentes en los Estados Unidos a partir de las fuentes disponibles apuntaban todav&iacute;a hace tres a&ntilde;os sin lugar a dudas hacia su incremento, hoy la informaci&oacute;n disponible muestra que su magnitud se ha estabilizado en alrededor de 12 millones de personas, poblaci&oacute;n que representa 4% de la residente en Estados Unidos y 11% de la residente en M&eacute;xico (v&eacute;ase <a href="#g1">gr&aacute;fica 1</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="g1"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/myd/n13/a7g1.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de la poblaci&oacute;n mexicana radicada en Estados Unidos, quedar&iacute;a incompleto si dej&aacute;ramos de lado a los M&eacute;xico&#150;americanos<sup><a href="#nota">4</a></sup> que son los descendientes de mexicanos nacidos en nuestro pa&iacute;s, poblaci&oacute;n que actualmente asciende a 19 millones (6% de la poblaci&oacute;n total de Estados Unidos) que junto a los 12 millones de mexicanos de nacimiento suman ya 31 millones (10.4% de la poblaci&oacute;n total de Estados Unidos y 29% respecto de la poblaci&oacute;n de M&eacute;xico). </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con sus componentes demogr&aacute;ficos, se observa que si bien hay todav&iacute;a predominancia masculina (55%) y en edades laborales, la brecha entre ambos sexos no es muy amplia. No obstante, se identifica tambi&eacute;n que en el proceso social migratorio hay claramente una participaci&oacute;n de ni&ntilde;os y la presencia de adultos mayores. Los M&eacute;xico&#150;americanos, a diferencia de sus contrapartes se conforman por una menor proporci&oacute;n de personas en edad laboral, (49%), en tanto que los ni&ntilde;os abarcan el 47%, es decir 6 de cada diez descendientes de mexicanos tiene entre 0 y 14 a&ntilde;os de edad, y cerca del 4% son adultos mayores, no existen diferencias significativas entre hombres y mujeres. Cada uno de estos componentes migratorios sin duda requiere ser analizado, contextualizado, delimitado. Por ahora, este estudio se limita a la exploraci&oacute;n y an&aacute;lisis de los mexicanos residentes en Estados Unidos en funci&oacute;n de su situaci&oacute;n laboral en diferentes regiones de dicho pa&iacute;s (v&eacute;ase <a href="#g2">gr&aacute;fica 2</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="g2"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/myd/n13/a7g2.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>TRAZANDO TERRITORIOS. NUEVOS DESTINOS MIGRATORIOS DE LOS TRABAJADORES MEXICANOS EN ESTADOS UNIDOS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la literatura reciente, que describe la distribuci&oacute;n territorial de los mexicanos en las ciudades, metr&oacute;polis, estados y regiones de Estados Unidos, se distinguen dos criterios: el destino ligado a la propia historicidad del fen&oacute;meno migratorio que inscribe a estados que han fungido tradicionalmente como el lugar de llegada y estancia, y de acceso a territorio estadounidense, y los nuevos lugares receptores o &lt;&lt;emergentes&gt;&gt; en los que la presencia de poblaci&oacute;n nacida en M&eacute;xico empieza a cobrar importancia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo de casi todo el siglo pasado, los migrantes mexicanos en Estados Unidos se concentraron territorialmente en algunos estados, el comportamiento de la econom&iacute;a en las regiones de la Uni&oacute;n Americana es un elemento objetivo que influy&oacute; en el destino <i>(Cf. </i>AILF: 2002), la oferta de empleos y el propio perfil sociodemogr&aacute;fico de los migrantes son otros tantos factores que contribuyeron a forjar el destino migratorio. La propuesta de regionalizaci&oacute;n hecha por Durand y Massey (2003)<sup><a href="#nota">5</a></sup> facilita la comprensi&oacute;n temporal de los asentamientos en los Estados Unidos; sin embargo, hoy todav&iacute;a destacan los estados fronterizos, en ellos radican dos de cada cinco mexicanos (California, Texas, Nuevo M&eacute;xico y Arizona). Es importante advertir que en los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os, regiones como la Costa Este y la denominada Otra Regi&oacute;n muestran un mayor crecimiento porcentual en relaci&oacute;n con el resto de las regiones (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/myd/n13/a7m1.jpg" target="_blank">mapa 1</a> y <a href="/img/revistas/myd/n13/a7c1.jpg" target="_blank">cuadro 1</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hist&oacute;ricamente los Grandes Lagos con Illinois, en primer lugar, fueron un espacio importante para la ocupaci&oacute;n de mano de obra mexicana; en a&ntilde;os recientes otros estados han cobrado importancia, es el caso de los ubicados en la denominada regi&oacute;n Sudoeste Expansi&oacute;n, en &eacute;sta el trabajo y la ocupaci&oacute;n se han estructurado en torno a la agroindustria y pizca de fruta. Al respecto debe tenerse en cuenta que el estado de Washington concentra alrededor del 57% de la producci&oacute;n de manzana en los Estados Unidos, y que como parte de esa capacidad productiva se definen y estructuran &lt;&lt;nuevas&gt;&gt; relaciones territoriales en la geograf&iacute;a econ&oacute;mica, en este caso del oeste estadounidense (Jarosz y qazi: 1999; Morales: 2001; Durand, Massey y Capoferro, 2005).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La configuraci&oacute;n de territorios migratorios, marca como uno de sus componentes principales la demanda de fuerza de trabajo, por ejemplo el tipo de ocupaciones que han surgido en la regi&oacute;n de la Costa Este, incluso en industrias viejas y con riesgos claros para la salud han favorecido patrones de migraci&oacute;n temporal desde entidades de origen tradicionalmente no ligadas al fen&oacute;meno migratorio y movimientos internos de poblaci&oacute;n (Benson: 1996; Griffith: 1997; Walker y Lawrence: 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La notable reciente importancia de regiones y estados no vinculados tradicionalmente a la migraci&oacute;n, y que hoy configura una distribuci&oacute;n territorial de &eacute;sta que abarca pr&aacute;cticamente a todos los estados de la Uni&oacute;n Americana, plantea, en el contexto actual de estabilidad de su volumen, diferencias relativamente importantes al considerar a la poblaci&oacute;n nacida en M&eacute;xico en edades laborales respecto a la poblaci&oacute;n ocupada, destacando el Sudoeste en expansi&oacute;n y la Costa Este (v&eacute;ase <a href="#g3">gr&aacute;fica 3</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="g3"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/myd/n13/a7g3.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este incremento positivo absoluto y relativo de la poblaci&oacute;n nacida en M&eacute;xico en edades laborales y ocupada en todas las regiones estadounidenses implica considerar si los empleos a los que &eacute;stos han tenido acceso se mantienen en el campo de los sectores de actividad econ&oacute;mica y ocupaciones espec&iacute;ficas que para su estructuraci&oacute;n contextualizan la presencia de los mexicanos como no autorizados, de niveles de escolaridad bajos, de escaso dominio de la lengua inglesa, y en consecuencia de bajos salarios, o bien existe una oferta de empleos que requieren ser ocupados por un perfil sociodemogr&aacute;fico acorde a ellos. Ya en 2002 se diagnostic&oacute; que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os (hasta 2010) alrededor de dos de cada cinco empleos nuevos en la econom&iacute;a estadounidense tendr&iacute;an un requerimiento educativo m&iacute;nimo (AILF: 2002).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>HACIA LA IMPOSICI&Oacute;N DE UN PERFIL LABORAL DE LOS MEXICANOS EN LA ECONOM&Iacute;A ESTADOUNIDENSE</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En torno a los inmigrantes mexicanos y sus ocupaciones, la narrativa reconoce la importante contribuci&oacute;n de &eacute;stos a la econom&iacute;a estadounidense, y describe tambi&eacute;n que debido al bajo perfil educativo y ling&uuml;&iacute;stico (dominio del ingl&eacute;s) de los inmigrantes mexicanos, las ocupaciones en las que se inscriben van acorde a este perfil (v&eacute;ase Giorguli y Gaspar: 2008). No obstante del n&uacute;mero de inmigrantes mexicanos de 25 a&ntilde;os o m&aacute;s con escolaridad profesional y posgrado que se encuentran viviendo en Estados Unidos (medio mill&oacute;n aproximadamente), alrededor de 75% se encuentra trabajando y de &eacute;stos menos de la mitad logra insertarse en actividades acorde a su nivel de escolaridad (Gonz&aacute;lez: 2008; L&oacute;pez y Villa: 2008; Conapo 2008), a nivel regional los trabajadores mexicanos con licenciatura y posgrado se encuentran principalmente en la regi&oacute;n Sudoeste primera fase (65%), seguida por la Costa Este con 12% y Grandes Lagos (8%).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque en general se acepta que los puestos de trabajo a los que acceden los inmigrantes son empleos que los nativos o las personas con mayores niveles de educaci&oacute;n no est&aacute;n dispuestos a desempe&ntilde;ar, se ha encontrado que los nativos son tambi&eacute;n un factor de competencia en los mismos mercados de trabajo. Al respecto, si comparamos los mexicanos con los nativos<sup><a href="#nota">6</a></sup> que no han concluido la secundaria (5.9 millones (53%) contra 21.7 millones (13.6%) respectivamente) se observa que <i>66% </i>de los mexicanos y 38.5% de los nativos est&aacute;n trabajando; y 29% contra 57% son inactivos y los nativos con ese nivel de escolaridad ostentan tasas m&aacute;s altas de desempleo que los mexicanos (6 contra 17%).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como una aproximaci&oacute;n a las diferencias en los perfiles de los mexicanos ocupados en las regiones analizadas, el <a href="/img/revistas/myd/n13/a7c2.jpg" target="_blank">cuadro 2</a> muestra algunos rasgos sociodemogr&aacute;ficos que en otros estudios han resultado anal&iacute;ticamente &uacute;tiles para explorar el mejor acceso a servicios de salud, empleo, ingresos y a eludir situaciones de pobreza propias de una sociedad en la que las personas enfrentan condiciones adversas de manera individual, es decir con sus propios recursos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desglose regional de los indicadores sociodemogr&aacute;ficos seleccionados permite observar con claridad algunas relaciones y distinciones en el perfil de los mexicanos ocupados en la econom&iacute;a del vecino pa&iacute;s del norte. Son m&uacute;ltiples los puntos que pueden destacarse, por ejemplo en los Grandes Lagos, Sudoeste Primera Fase y Sudoeste Expansi&oacute;n uno de cada cuatro mexicanos cuenta con la nacionalidad estadounidense, y muy pocos (uno de cada diez aproximadamente) entraron en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. Por su parte en la Costa Este uno de cuatro entraron recientemente a los Estados Unidos y uno de cada diez adquiri&oacute; con la nacionalidad estadounidense. Sin embargo, llama la atenci&oacute;n que en todas las regiones el nivel de escolaridad de los mexicanos sea menor a 12 a&ntilde;os, es decir prevalece entre &eacute;stos un nivel educativo en general bajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con la informaci&oacute;n sobre el dominio de la lengua inglesa, destaca que los porcentajes sobre: s&oacute;lo habla ingl&eacute;s, van acorde, claro al hecho de que se trata de personas nacidas en M&eacute;xico, y cuyo perfil educativo queda establecido con esos menos de doce a&ntilde;os completos de escolaridad. Sin embargo, el hecho de que, salvo en las Grandes Planicies y en el Sudoeste Expansi&oacute;n, aproximadamente uno de cada cinco mexicanos ocupados respondan sobre que hablan muy bien o bien el ingl&eacute;s llama la atenci&oacute;n dado que en general implica tener en cuenta la importancia que como cohorte migratoria tiene el aprendizaje de la lengua inglesa y de otras habilidades necesarias para el dominio de &eacute;sta, pues en general se ha planteado que en torno a los inmigrantes existen tambi&eacute;n mercados de trabajo en los que la lengua del pa&iacute;s de origen es tan importante como el ingl&eacute;s (Carnevale, Fry y Lowell: 2001; Chiswick: 2009).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ACS indaga sobre los ingresos percibidos durante los &uacute;ltimos doce meses, informaci&oacute;n que en s&iacute; misma resulta ya valiosa y que le permite al us Bureau of the Census establecer un &iacute;ndice de pobreza (Bishaw y Semega: 2008). En el <a href="/img/revistas/myd/n13/a7c2.jpg" target="_blank">cuadro 2</a> resulta alentador que los valores del estad&iacute;stico individual de pobreza inscriban, salvo en las Grandes Planicies a menos de dos de cada diez mexicanos residentes en los Estados Unidos, y que el menor valor de personas en pobreza se presente en los Grandes Lagos, con 12%.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la luz de los enfoques de g&eacute;nero en el proceso social migratorio se ha destacado cada vez la mayor presencia de las mujeres que van a trabajar a la econom&iacute;a estadounidense. Hasta ahora las mujeres han seguido el cauce masculino en las regiones estadounidenses donde se ocupan. M&aacute;s de dos terceras partes se ubican en la regi&oacute;n Sudoeste Primera Fase, aunque es necesario reconocer que su destino, al igual que el de los hombres, tambi&eacute;n presenta elementos de dispersi&oacute;n en el momento actual, sin embargo, con vol&uacute;menes apenas inferiores al de los hombres en todas las regiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es posible que las diferencias regionales se estructuren en t&eacute;rminos de una migraci&oacute;n tradicional masculina que ha arrastrado con ella a mujeres y ni&ntilde;os a la regi&oacute;n Sudoeste Primera Fase, pero tambi&eacute;n a una migraci&oacute;n reciente con integrantes m&aacute;s j&oacute;venes hombres y mujeres que se establecen en nuevas regiones, en volumen y con tasas de ocupaci&oacute;n distintas, nuevas regiones en las cuales no ser migrante var&oacute;n podr&iacute;a resultar relevante para acceder al empleo, y a&uacute;n m&aacute;s si se es mujer y se ingres&oacute; recientemente a la Uni&oacute;n Americana (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/myd/n13/a7g4.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 4</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>SECTORES DE ACTIVIDAD Y OCUPACIONES ESPEC&Iacute;FICAS DE LOS MEXICANOS EN LA ECONOM&Iacute;A ESTADOUNIDENSE</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los mercados de trabajo en los que se ocupa a la mano de obra mexicana que reside en Estados Unidos responden, como es natural en buena medida a la propia l&oacute;gica de las condiciones estructurales que condicionan la existencia de empleos, y claro a la oferta misma de mano de obra. La concentraci&oacute;n y dispersi&oacute;n de los mexicanos en territorio estadounidense los hace visibles en pr&aacute;cticamente todas las regiones de ese pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n los hace visibles en todos los sectores de actividad econ&oacute;mica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No debe pasar inadvertido que, a pesar de la argumentaci&oacute;n esgrimida en algunas investigaciones de que en la Uni&oacute;n Americana predominan las actividades en servicios y menores niveles de calificaci&oacute;n, y que s&oacute;lo son de destacar algunas diferencias regionales, tanto informaci&oacute;n de CPS como de la ACS, as&iacute; como encuestas del Pew Hispanic Center muestran que hay una diferenciaci&oacute;n regional en las actividades econ&oacute;micas de ocupaci&oacute;n de los mexicanos en Estados Unidos (Kochhar: 2005). Tal vez los grandes n&uacute;meros encubren procesos espec&iacute;ficos de demanda de mano de obra. Por ejemplo, su inserci&oacute;n en actividades econ&oacute;micas de vieja data y en las que en general se reconoce que los trabajadores requieren poca calificaci&oacute;n (pero en los que la experiencia es relevante) como el de la construcci&oacute;n (Costa Este), o bien en actividades de manufactura y comercio (Grandes Lagos) es en el siglo XXI de importancia permanente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las ocupaciones a las que los mexicanos acceden en Estados Unidos responden en primer lugar a la oferta de puestos de trabajo, al perfil laboral (habilidades, capacidades, experiencia, educaci&oacute;n) requerido en &eacute;stos, a las caracter&iacute;sticas sociodemogr&aacute;ficas de los mexicanos y a su situaci&oacute;n jur&iacute;dica en dicho pa&iacute;s. La distribuci&oacute;n por ocupaciones muestra variaciones muy peque&ntilde;as entre regiones. En la Costa Este los trabajadores de la construcci&oacute;n son ligeramente predominantes, mientras que en la regi&oacute;n de los Grandes Lagos quienes trabajan como obreros y trabajadores especializados son claramente predominantes (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/myd/n13/a7g5.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 5</a>, <a href="/img/revistas/myd/n13/a7g6.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 6</a> y <a href="/img/revistas/myd/n13/a7c4.jpg" target="_blank">cuadro 4</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los estudios econ&oacute;micos y sociol&oacute;gicos llevados a cabo desde aproximadamente dos d&eacute;cadas en relaci&oacute;n con los ingresos percibidos por los mexicanos inmigrantes en los Estados Unidos y la presi&oacute;n que la presencia de mano de obra mexicana tiene sobre los mercados laborales locales y los ingresos de la poblaci&oacute;n local, probaron, indica Chiswick (2009), desde entonces, que los inmigrantes tienen escaso o nulo efecto sobre los salarios de los trabajadores nativos. Sin embargo, todav&iacute;a es posible encontrar estudios basados en informaci&oacute;n actualizada en los que se destacan los impactos negativos efectivos de la migraci&oacute;n sobre los mercados de trabajo locales, en particular en lo que se refiere a empleos y salarios (Peri: 2007).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La construcci&oacute;n social del conocimiento en torno a la importancia e impacto de los inmigrantes en la econom&iacute;a y sociedad estadounidense, est&aacute; marcada por situaciones que giran en torno a la percepci&oacute;n y valoraci&oacute;n social de los inmigrantes, lo cual adquiere dimensiones distintas en la divergente geograf&iacute;a demogr&aacute;fica y pol&iacute;tica estadounidense, pero sin duda, pese a la convergencia metodol&oacute;gica de distintos autores (nativos <i>versus </i>inmigrantes), tambi&eacute;n a la especificidad de los modelos, variables seleccionadas, periodo de cobertura y calidad de los insumos utilizados (Borjas: 2003; Gianmarco y Peri: 2006; NCRL: 2008). La <a href="/img/revistas/myd/n13/a7g5.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 5</a> muestra el ingreso promedio anual (en d&oacute;lares) percibidos por los mexicanos ocupados en la econom&iacute;a estadounidense; se hace visible c&oacute;mo la ciudadan&iacute;a, antig&uuml;edad migratoria, condici&oacute;n masculina, condicionan la percepci&oacute;n de mayores ingresos. A escala regional, en los Grandes Lagos, para cualquiera de las caracter&iacute;sticas mencionadas de los mexicanos, se estiman los ingresos promedio m&aacute;s altos, mientras que en la Costa Este y las Grandes Planicies se observa una situaci&oacute;n no tan favorable.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CONSIDERACIONES FINALES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conceptualizar y estimar a la migraci&oacute;n internacional es un reto que se inscribe en la l&oacute;gica del an&aacute;lisis demogr&aacute;fico, y en cuanto tal requiere ser abordado con los instrumentos anal&iacute;ticos que dotan a la informaci&oacute;n de precisi&oacute;n y calidad. Acudir al concepto de residencia habitual para introducirse en la reflexi&oacute;n sobre el fen&oacute;meno migratorio tiene como objetivo reflexionar sobre la pertinencia actual de continuar la reflexi&oacute;n sobre la migraci&oacute;n internacional a la luz de categor&iacute;as tradicionales, bajo la premisa de que se trata de un fen&oacute;meno demogr&aacute;fico, de un proceso social, de un hecho social total siempre din&aacute;mico cambiante, dif&iacute;cil de asir, el cual trastoca la vida cotidiana individual y familiar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La movilidad territorial de los mexicanos fuera de las fronteras del pa&iacute;s, por motivo de emigraci&oacute;n, cuestiona las bases econ&oacute;micas, sociales y pol&iacute;ticas que el Estado mexicano tiene para ofrecer a su poblaci&oacute;n opciones de vida fundadas en una visi&oacute;n de largo plazo y en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas orientadas al bienestar social, y al mejor aprovechamiento del potencial que el crecimiento demogr&aacute;fico, y en particular que el fuerte componente joven ofrece. Para las autoridades y sociedad estadounidense los inmigrantes laborales mexicanos y sus familias, plantea a escala nacional y para muchos gobiernos locales, retos y oportunidades &uacute;nicas en materia econ&oacute;mica, social, pol&iacute;tica y cultural.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DOCUMENTOS CITADOS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BLS (2002). Current Population Survey Design and Methodology. Technical Paper 63RY US. Department of Commerce Economics and Statistics Administration.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357742&pid=S1870-7599200900020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cornelius, Wayne y Enrico Marcelli (2000), &lt;&lt;The Changing Profile of Mexican Migrants to the United States: New Evidence from California and Mexico&gt;&gt;, IZA Discussion Paper Series, November. <a href="http://www.iza.org" target="_blank">www.iza.org</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357744&pid=S1870-7599200900020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Donato y Bankston (2008), &lt;&lt;The origins of employer demand for immigrants in a new destination: the saliente of soft skills in a volatile economy&gt;&gt;, en D. Massey (ed.), New Faces in new places. The Changing Geography of American Immigration.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357745&pid=S1870-7599200900020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durand, Douglas, S. Massey y Fernando Charvet (2000), &lt;&lt;The Changing Geography of Mexican Inmigration to the United States: 1910&#150;1996&gt;&gt;, <i>Social  Science Quarterly, </i>vol. 81, n&uacute;m. 1, marzo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357747&pid=S1870-7599200900020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150; y Douglas S. Massey (2003), <i>Clandestinos. Migraci&oacute;n mexicana en los albores del siglo XXI, </i>M&eacute;xico, Editorial Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357749&pid=S1870-7599200900020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150; y Chiara Capoferro (2005), &lt;&lt;The New Geography of Mexican Immigration in the United States&gt;&gt;, en V&iacute;ctor Z&uacute;&ntilde;iga y Rub&eacute;n Hern&aacute;ndez (eds.), <i>New Destinations. Mexican Immigration in the United States, </i>New York, Rousell Sage Foundation.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357751&pid=S1870-7599200900020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150; y Ren&eacute; M. Zenteno (2001), &lt;&lt;Mexican Immigration to the United States: Continuities and Changes&gt;&gt;, <i>Latin American Research Review, </i>vol. 36, n&uacute;m. 1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357753&pid=S1870-7599200900020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Giorguli, Silvia E. y Selene Gaspar (2008), <i>Inserci&oacute;n ocupacional, ingreso y  prestaciones de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, </i>M&eacute;xico, Conapo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357755&pid=S1870-7599200900020000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">L&oacute;pez Vega (2007), &lt;&lt;Notas sobre migraci&oacute;n internacional&gt;&gt;, presentaci&oacute;n en la Reuni&oacute;n Interinstitucional sobre la Conciliaci&oacute;n Censal 2005&#150;2006 llevada a cabo en Cuernavaca, Morelos, Julio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357757&pid=S1870-7599200900020000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lowell, B. Lindsay, Carla Perdezini y Jefrey S. Passel (2008), <i>La demograf&iacute;a  de la migraci&oacute;n M&eacute;xico a Estados Unidos. La gesti&oacute;n de la migraci&oacute;n M&eacute;xico&#150;Estados Unidos: Un enfoque Binacional.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357759&pid=S1870-7599200900020000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150; y Jes&uacute;s Villa Cordero (2008), &lt;&lt;Una aproximaci&oacute;n a las implicaciones globales de la migraci&oacute;n especializada: cifras para la dimisi&oacute;n de M&eacute;xico&gt;&gt;, documento presentado en el 2o. Congreso Internacional Migraciones Globales <i>Experiencias regionales y ense&ntilde;anzas para M&eacute;xico, </i>abril, Mazatl&aacute;n, Sinaloa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357761&pid=S1870-7599200900020000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tuir&aacute;n y Corona (2008), &lt;&lt;Magnitud de la emigraci&oacute;n de mexicanos a Estados Unidos despu&eacute;s del a&ntilde;o 2000&gt;&gt;, <i>Papeles de poblaci&oacute;n, </i>n&uacute;m. 57, julio&#150;sep, Toluca, M&eacute;xico, UAEM.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5357763&pid=S1870-7599200900020000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>La Encuesta de la Comunidad Americana (ACS), por sus siglas en ingl&eacute;s, es una encuesta demogr&aacute;fica mensual y continua llevada a cabo por la oficina del Censo, que se tabula anualmente y a grandes rasgos replica el cuestionario ampliado del censo y su dise&ntilde;o muestral. De hecho, est&aacute; previsto que esta &uacute;ltima substituya al cuestionario ampliado del censo por lo que se convertir&aacute; en la principal fuente para el estudio de la poblaci&oacute;n nativa y extranjera en Estados Unidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2 </sup>La Current Population Survey (CPS) se ha levantado desde hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os. Es una encuesta mensual de alrededor de 50,000 hogares a cargo de la oficina de censos para la oficina de estad&iacute;sticas laborales, es considerada como la fuente primaria de informaci&oacute;n sobre las caracter&iacute;sticas de la fuerza laboral de la poblaci&oacute;n de Estados Unidos y representa a la poblaci&oacute;n civil no institucionalizada del pa&iacute;s, entre sus principales limitaciones est&aacute; el nivel de desagregaci&oacute;n geogr&aacute;fico de an&aacute;lisis.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3 </sup>De acuerdo con estimaciones del Pew Hispanic Center m&aacute;s del 55% de los inmigrantes mexicanos son indocumentados y &eacute;stos representan cerca del 60% del total de indocumentados estimados en 11.9 millones (Mexican Inmigrant in the United State, 2008).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4 </sup>M&eacute;xico&#150;americanos: Poblaci&oacute;n nacida en Estados Unidos que se declara de ascendencia u origen mexicano, o bien afirma ser hispano de origen mexicano, M&eacute;xico&#150;americano o chica&#150;no. La ascendencia se refiere a la nacionalidad o el pa&iacute;s en el cual una persona o los padres o ancestro de la persona, nacieron antes de llegar a los Estados Unidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5 </sup><i>Sudoeste Primera Fase: </i>Arizona, California, Nuevo M&eacute;xico y Texas. <i>Sudoeste en Expansi&oacute;n: </i>Idaho, Oreg&oacute;n, Nevada, Utah y Washington. <i>Grandes Planicies: </i>Illinois, Indiana, Michigan y Wisconsin. <i>Costa Este: </i>Carolina del Norte, Carolina del Sur, Connecticut, Delaware, Distrito de Colombia, Florida, Georgia, Maryland, Nueva Jersey, Nueva York, Pennsylvania, Rhode Island y Virginia. <i>Grandes Planicies: </i>Colorado, Iowa, Kansas, Missouri, Nebraska, Oklahoma y Wyoming. <i>Otra Regi&oacute;n: </i>Alabama, Alaska, Arkansas, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Hawaii, Kentucky, Louisiana, Maine, Massachusetts, Minnesota, Mississippi, Montana, Nueva Hampshire, Ohio, Tennessee, Vermont y Virginia Occidental. <i>Grandes Lagos: </i>Illinois, Indiana, Michigan y Wisconsin.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6 </sup>Excluye M&eacute;xico&#150;americanos.</font></p>      ]]></body><back>
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