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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los reales colegios de puebla: Fuentes para su estudio y líneas de investigación]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Archivos y documentos</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los reales colegios de puebla. Fuentes para su estudio y l&iacute;neas de investigaci&oacute;n</b></font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>M&oacute;nica Hidalgo Pego</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci&oacute;n de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:historiadora96@yahoo.com.mx">historiadora96@yahoo.com.mx</a>.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre 1578 y 1702, la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s fund&oacute; en la ciudad de Puebla de los &Aacute;ngeles, el colegio de Esp&iacute;ritu Santo para criollos, el colegio de indios de San Francisco Xavier y las residencias de San Jer&oacute;nimo, San Ildefonso y San Francisco Xavier, que estar&iacute;a consagrada a los ind&iacute;genas. Con la expulsi&oacute;n de la orden en 1767, los cinco establecimientos fueron cerrados. Dos de ellos, San Ignacio y San Jer&oacute;nimo, reabrieron sus puertas en 1772, y en 1790, fueron fusionados para dar paso a una nueva instituci&oacute;n: el Real Colegio Carolino, con sede en el antiguo edificio del Esp&iacute;ritu Santo.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia de los establecimientos educativos poblanos ha recibido la atenci&oacute;n de algunos estudiosos, aunque la mayor&iacute;a de ellos se han centrado en su etapa jesuita.<sup><a href="#nota">2</a></sup> En relaci&oacute;n con los colegios que quedaron bajo el patronato real, despu&eacute;s del extra&ntilde;amiento de los ignacianos, las investigaciones han sido escasas y siempre realizadas en el marco de una historia general de la educaci&oacute;n en Puebla, o de tem&aacute;ticas espec&iacute;ficas como la formaci&oacute;n acad&eacute;mica de los letrados, por citar s&oacute;lo un ejemplo.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La falta de trabajos sobre estos colegios refundados en el &uacute;ltimo tercio del siglo XVII, me llev&oacute; a emprender una investigaci&oacute;n, la cual en su primera etapa tuvo como finalidad conocer las fuentes documentales que arrojan informaci&oacute;n sobre dichos centros, as&iacute; como delimitar los temas que pueden ser trabajados a partir de ellas.<sup><a href="#nota">3</a></sup> Para llevar a cabo dichas tareas, result&oacute; fundamental la consulta de los fondos documentales resguardados en la Biblioteca Jos&eacute; Mar&iacute;a Lafragua de la ciudad de Puebla y en diferentes ramos del Archivo General de la Naci&oacute;n de M&eacute;xico.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las siguientes p&aacute;ginas presento los resultados de mis indagaciones en ambos repositorios, en ellos incluyo una descripci&oacute;n de los fondos consultados y una primera aproximaci&oacute;n al contenido de los documentos, dividiendo la informaci&oacute;n en seis l&iacute;neas de investigaci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los colegios reales en los fondos documentales de la biblioteca Lafragua</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Biblioteca Jos&eacute; Mar&iacute;a Lafragua, adscrita a la vicerrector&iacute;a de docencia de la Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, es considerada como "una verdadera mina de tesoros bibliogr&aacute;ficos",<sup><a href="#nota">4</a></sup> entre los que se encuentran los libros pertenecientes al Colegio jesuita del Esp&iacute;ritu Santo, en dos etapas de su historia, 1578&#45;1790 y 1820&#45;1825, as&iacute; como los libros de los colegios que nos ocupan. La biblioteca cuenta, adem&aacute;s, con una colecci&oacute;n hemerogr&aacute;fica del siglo xix y valiosos documentos sobre las instituciones educativas poblanas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los fondos documentales custodiados por la biblioteca son los siguientes: Jesuita, Colegio del Estado, Academia de Bellas Artes, y Escuela de Medicina y Farmacia. Los a&ntilde;os extremos de la documentaci&oacute;n son 1563&#45;1975.<sup><a href="#nota">5</a></sup> Tambi&eacute;n se preservan algunos papeles del archivo personal del general Juan Francisco de Lucas. Como podemos apreciar no existe un cuerpo documental que contenga de forma exclusiva los papeles referentes a los colegios de San Ignacio, San Jer&oacute;nimo y Carolino.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Fondos Jesuita y Colegio del Estado</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El fondo o archivo Jesuita fue inventariado en 1986. Se encuentra conformado por legajos, libros y vol&uacute;menes;<sup><a href="#nota">6</a></sup> el total de legajos registrados es de 53, aunque cuatro se consignan como faltantes.<sup><a href="#nota">7</a></sup> Est&aacute;n numerados del 130 al 180 bis,<sup><a href="#nota">8</a></sup> en tanto que los libros van del 1 al 134; faltan 13 de ellos.<sup><a href="#nota">9</a></sup> Finalmente, existen ocho vol&uacute;menes que carecen de numeraci&oacute;n. Sus fechas extremas van de 1563 a 1832. En cada una de estas unidades documentales se consignan los a&ntilde;os extremos. La documentaci&oacute;n ha sido microfilmada, el total de microfilmes es de 15. No obstante, la consulta se realiza directamente de los documentos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los legajos y vol&uacute;menes est&aacute;n conformados por varios expedientes que, a su vez, contienen uno o varios documentos. La descripci&oacute;n que se hace en el inventario sobre el contenido de los papeles, legajos y vol&uacute;menes aunque valiosa, resulta insuficiente, por tal motivo es necesario revisar detenidamente cada uno de ellos. Veamos un ejemplo de c&oacute;mo se describe cada legajo o volumen en el inventario:</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Legajo 151 1654&#45;1774    <br>         Fundaciones de capellan&iacute;as y obras p&iacute;as para casar hu&eacute;rfanas, efectuadas por diversas personas y entregadas a la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s para su administraci&oacute;n.<sup><a href="#nota">10</a></sup></font></p>     </blockquote>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los libros tratan sobre un solo asunto; todos corresponden a la documentaci&oacute;n generada por la oficina de temporalidades. En el inventario no se describen todos los libros, pues se se&ntilde;ala que los siguientes, por ejemplo 91 y 92, de los a&ntilde;os 1774&#45;1775, contienen los mismos asuntos que el anterior, es decir, el 90, correspondiente al a&ntilde;o de 1773.<sup><a href="#nota">11</a></sup> Ahora veamos c&oacute;mo se registra el contenido de los libros.</font></p>              <blockquote>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1&#45; 1775    <br>         Libro del prorrateo del fondo general de los colegios que fueron de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, incluyendo gastos y abonos por venta de trigo, ganado, matanza del mismo, pieles, lana, sebo y manteca.<sup><a href="#nota">12</a></sup></font></p>     </blockquote>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el inventario, su autora se&ntilde;ala que dicho acervo "corresponde a una parte del repositorio que se conoce como Fondo Jesuita";<sup><a href="#nota">13</a></sup> la otra parte qued&oacute; registrada en un material de uso interno que divide la documentaci&oacute;n en cinco rubros: escrituras y documentos antiguos, (cinco legajos); diferentes vol&uacute;menes (cuatro); oposiciones (dos); colegio de San Ignacio contiene dos libros, y Colegio del Estado (seis vol&uacute;menes numerados del 11 al 16).<sup><a href="#nota">14</a></sup> Se cuenta con seis microfilms numerados del 179 al 184. Para darse una idea de c&oacute;mo se consigna la documentaci&oacute;n en cada uno de los rubros, tomemos un ejemplo de la parte concerniente al colegio jesuita.</font></p>              <blockquote>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Iacute;ndice    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         Colegio de San Ignacio</font></p>                  <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Colegio de San Ignacio    <br>         Informaci&oacute;n de legitimidad y limpieza de sangre    <br>         1592&#45;1758</font></p>     </blockquote>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La parte del archivo que fue inventariada permite dividir la documentaci&oacute;n en tres grandes rubros:</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) Documentos referentes a la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s antes del extra&ntilde;amiento. Entre ellos encontramos las escrituras de erecci&oacute;n de congregaciones y colegios,<sup><a href="#nota">15</a></sup> los estatutos o constituciones que los rigieron, las donaciones de bienes y capitales otorgados por particulares a favor dichas asociaciones, y las elecciones realizadas para nombrar perfectos, consiliarios y oficiales. Tambi&eacute;n existen papeles referentes a la fundaci&oacute;n de obras p&iacute;as y capellan&iacute;as para misas y para casar hu&eacute;rfanas; reales provisiones a favor de los jesuitas, fundaci&oacute;n de misiones, asuntos jur&iacute;dicos, correspondencia entre miembros de la orden, alegatos y procesos por tierras.<sup><a href="#nota">16</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) Administraci&oacute;n y remate de los bienes confiscados a los jesuitas. Esta documentaci&oacute;n, que resulta ser la m&aacute;s copiosa, arroja informaci&oacute;n sobre inventarios de alhajas, ornamentos, &oacute;leos, aval&uacute;os de propiedades rurales y urbanas,<sup><a href="#nota">17</a></sup> ingresos y egresos de los diferentes inmuebles, hipotecas, arrendamientos, informes sobre los productos de las haciendas o el monto de las cosechas, liquidaci&oacute;n o pago de ga&ntilde;anes y sirvientes; libros del prorrateo del fondo general de los colegios, de la entrada y salida de bienes de temporalidades; cuentas de los administradores, venta de productos animales, alhajas, muebles, bienes inmuebles y remates.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) Papeles sobre asuntos de car&aacute;cter comercial y clerical, no relacionados con las actividades de los ignacianos y sus instituciones. Entre ellos destacan los bandos para crear una nueva direcci&oacute;n interna para el gobierno de la Compa&ntilde;&iacute;a Naviera de Filipinas, la supresi&oacute;n de la Nao de Acapulco; de igual modo que una lista de curatos, vicarias y parcialidades, breves del papa Clemente XI y contribuciones eclesi&aacute;sticas para sostener la orden de Carlos III.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mediante el documento de uso interno, advertimos la existencia de m&aacute;s papeles concernientes a asuntos financieros como escrituras de remate, aval&uacute;os, tasaciones, t&iacute;tulos de propiedad, escrituras de fianza, cesiones, donaciones, escrituras de arrendamiento. Tambi&eacute;n existen inventarios como el de la biblioteca del Colegio del Estado, documentos relacionados con la vida acad&eacute;mica de los colegios y algunas escrituras de fundaci&oacute;n de los mismos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El fondo Colegio del Estado contiene documentaci&oacute;n de la secretar&iacute;a y de la tesorer&iacute;a de dicha instituci&oacute;n. &Eacute;sta nos proporciona informaci&oacute;n sobre las decisiones de gobierno, la vida acad&eacute;mica y los movimientos financieros de la instituci&oacute;n. Sus fechas extremas son 1825&#45;1936. Como instrumento de consulta, existe una gu&iacute;a en la cual se consigna el nombre del fondo, el volumen o libro, una breve descripci&oacute;n de lo que cada uno trata y las fechas extremas. En dicho acervo encontramos dos libros relacionados con nuestro objeto de estudio, pero de ellos nos ocuparemos m&aacute;s adelante.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se ha podido observar, la documentaci&oacute;n contenida en el fondo Colegio del Estado, pero sobre todo en el Jesuita, es sumamente rica y permite sugerir algunas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n referentes tanto a los colegios que nos ocupan como a otros temas relacionados con la actividad de la Orden de Loyola en Puebla.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los</b> <b>reales colegios en los ramos del Archivo General de la Naci&oacute;n</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Archivo General de la Naci&oacute;n de M&eacute;xico (en adelante AGN) resguarda valiosa documentaci&oacute;n de M&eacute;xico y Am&eacute;rica Latina, misma que procede de instituciones gubernamentales y privadas; los registros m&aacute;s antiguos datan de la tercera d&eacute;cada del siglo xvi, y los m&aacute;s recientes, de los a&ntilde;os noventa del siglo XX.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el AGNM, existe el grupo documental denominado Instituciones coloniales, compuesto por diversos fondos que dan cuenta de la vida de las instituciones coloniales; &eacute;stos, a su vez, est&aacute;n divididos en ramos. Los ramos donde se localizan documentos referentes a los colegios reabiertos son los siguientes: Temporalidades, Real Junta, media annata e indiferente virreinal.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ramo Temporalidades resguarda documentaci&oacute;n sobre la confiscaci&oacute;n, administraci&oacute;n y venta de los bienes de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, as&iacute; como las disposiciones reales para cumplir dichas tareas. Est&aacute; compuesto por 447 vol&uacute;menes y sus fechas extremas son 1590&#45;1849.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El denominado Real Junta comprende instrucciones referentes a la estructura, organizaci&oacute;n y funcionamiento de la junta, las actas de las sesiones y los acuerdos tomados; informes de las juntas subalternas;<sup><a href="#nota">18</a></sup> acuerdos acerca de la organizaci&oacute;n, administraci&oacute;n y condiciones materiales de los colegios. Contiene documentaci&oacute;n que va de 1769 a 1784. Se encuentra conformado por dos libros, guardados en una caja.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Media annata contiene papeles relativos a las aprobaciones y licencias para examinarse en diferentes cargos. Tambi&eacute;n incluye informaci&oacute;n sobre la fundaci&oacute;n, administraci&oacute;n y cobranza de la media annata.<sup><a href="#nota">19</a></sup> Sus&#45;fechas extremas van de 1631 a 1820. Est&aacute; integrado por 207 vol&uacute;menes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, el ramo Indiferente virreinal preserva documentaci&oacute;n sobre administraci&oacute;n de diferentes dependencias; libros de cargo y data de instituciones, libros de cuentas de colegios y hospitales; consolidaci&oacute;n de vales reales; &oacute;rdenes de la Secretar&iacute;a de Guerra y Marina; reales c&eacute;dulas, bandos; nombramientos de autoridades virreinales, entre otros. Los a&ntilde;os extremos de los 6754 metros l&iacute;neas de documentaci&oacute;n que ah&iacute; se localizan son 1590&#45;1819. Su contenido se resguarda en cajas, dentro de las cuales existe un folder por cada expediente. En la parte superior derecha de los folders se consignan los siguientes datos: nombre del ramo, expediente, a&ntilde;o, caja y n&uacute;mero de fojas (por ejemplo, Indiferente virreinal, colegios, exp. 084, caja 5395, 1 f.). Todos los documentos est&aacute;n foliados.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>L&iacute;neas de investigaci&oacute;n</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La documentaci&oacute;n sobre los colegios de San Ignacio, San Jer&oacute;nimo y Carolino, contenida en los fondos Jesuita, y Colegio de Estado de la Biblioteca Lafragua, as&iacute; como la resguardada en los ramos, indiferente virreinal, temporalidades, Real Junta y media annata, puede agruparse en seis l&iacute;neas de investigaci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Tramitaci&oacute;n de los colegios y apertura</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para conocer el proceso de refundaci&oacute;n o fundaci&oacute;n de los colegios poblanos contamos con papeles procedentes del legajo 149 del fondo Jesuita, as&iacute; como el volumen uno del ramo Real Junta. En el legajo 149, cuyas fechas extremas son 1701&#45;1820, encontramos cartas, c&eacute;dulas reales, acuerdos y propuestas de la oficina de Temporalidades, la Junta Subalterna de Puebla, el fiscal de la misma y los virreyes.<sup><a href="#nota">20</a></sup> En el libro primero de Real Junta que abarca de 1771&#45;1774, encontramos la aceptaci&oacute;n de los acuerdos tomados por la junta subalterna y consideraciones relativas a esas disposiciones.<sup><a href="#nota">21</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La informaci&oacute;n arrojada por ambas fuentes puede dividirse en dos temas: por una parte, los tr&aacute;mites relacionados con la reapertura de los colegios de San Ignacio y San Jer&oacute;nimo; por la otra, la fundaci&oacute;n y apertura del colegio Carolino. En relaci&oacute;n con los dos primeros, encontramos los extractos o &iacute;ndices de las aplicaciones acordadas por la junta subalterna sobre el destino que deb&iacute;a d&aacute;rseles. As&iacute; podemos saber que la junta acord&oacute; en 1772 que ambos colegios continuaran con su labor educativa y quedaran bajo el real patronato.<sup><a href="#nota">22</a></sup> Posteriormente, el comisionado de los colegios elabor&oacute; y present&oacute; varios documentos sobre los or&iacute;genes y fondos de los colegios; varios de esos papeles tambi&eacute;n se resguardan en el fondo Jesuita, pero de ellos hablaremos m&aacute;s adelante.<sup><a href="#nota">23</a></sup> El estudio de los dos primeros colegios reabiertos, resulta indispensable, pues ellos determinaron las caracter&iacute;sticas de la nueva fundaci&oacute;n, es decir, la de un colegio con ense&ntilde;anza cuyo patrono ser&iacute;a el rey.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acerca del colegio Carolino existen algunos documentos que permiten revisar las gestiones realizadas para su apertura, la orden para que esto se efectuara en 1790 y los t&eacute;rminos en que se har&iacute;a la nueva fundaci&oacute;n. En este sentido, sabemos que el colegio se erigi&oacute; con la uni&oacute;n de los colegios de San Ignacio y San Jer&oacute;nimo, bajo el patronato real y en el edificio donde hab&iacute;a estado el colegio del Esp&iacute;ritu Santo. Asimismo, queda constancia de los informes presentados por el obispo poblano desde 1786 para llevar a cabo esa tarea.<sup><a href="#nota">24</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El legajo 149, el volumen 145 del fondo Colegio del Estado y el expediente 014 del ramo indiferente virreinal, nos hablan sobre las ceremonias realizadas para abrir el colegio Carolino en junio de 1790. Al mismo tiempo, nos permiten conocer a las autoridades e individuos que participaron en los actos. El m&aacute;s interesante de los protocolos es, sin duda, el relativo a la toma de posesi&oacute;n del colegio y sus bienes por parte del primer rector.<sup><a href="#nota">25</a></sup> Con este acontecimiento terminaba el proceso de gesti&oacute;n de la instituci&oacute;n, pero no la intervenci&oacute;n de autoridades e instituciones, como iremos advirtiendo.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Gobierno y legislaci&oacute;n</b></font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los materiales con que se cuenta para estudiar la organizaci&oacute;n gubernativa y las normas que rigieron a los colegios no son abundantes. En los ramos indiferente virreinal, media annata, y en el ya citado legajo 149, podemos encontrar algunas noticias.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a los colegios de San Jer&oacute;nimo y San Ignacio, el legajo 149 nos deja saber que ambos convictorios deb&iacute;an quedar subordinados al obispo poblano, quien se encargaba, adem&aacute;s, de designar al rector. Este individuo deb&iacute;a ser un cl&eacute;rigo secular.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el colegio Carolino el gobierno tambi&eacute;n ser&iacute;a ejercido por un rector, atendiendo a lo dispuesto para los colegios que lo antecedieron. Las fuentes proporcionan los nombres y m&eacute;ritos de los tres sujetos que ocuparon el cargo rectoral, junto con el proceso seguido para la elecci&oacute;n de dos de ellos, y por &uacute;ltimo, el nombramiento oficial firmado por el virrey, en su calidad de vicepatrono de la instituci&oacute;n.<sup><a href="#nota">26</a></sup> Como ejemplo podemos hacer referencia a la singular designaci&oacute;n del rector Jos&eacute; Mar&iacute;a Zapata. Para que este proceso se llevara a cabo, el obispo &#151;y no la junta designada para tal fin, como se hab&iacute;a ordenado&#151; envi&oacute; al virrey un oficio que conten&iacute;a el nombre de siete sujetos &#151;y no de tres como era costumbre. Por si fuera poco, hubo muchas dudas sobre si Zapata era la persona id&oacute;nea para ocupar el puesto, pese a las cuales, le fue otorgado el nombramiento.<sup><a href="#nota">27</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mediante esta documentaci&oacute;n tambi&eacute;n podemos saber que los rectores eran auxiliados en sus tareas por un vicerrector y un secretario designado entre los propios colegiales. Existen algunos de los nombramientos hechos por el virrey, como el del licenciado Francisco Barroso, quien fue nombrado vicerrector el 17 de octubre de 1798.<sup><a href="#nota">28</a></sup> En cuanto a las normas bajo las cuales deb&iacute;an regirse los colegios, tambi&eacute;n encontramos algunas noticias: en 1779 se orden&oacute; a los primeros colegios observar las constituciones del colegio de San Ildefonso de M&eacute;xico. No sabemos si ello ocurri&oacute; en realidad, lo que s&iacute; nos dejan ver los papeles es que la misma disposici&oacute;n deb&iacute;a ser atendida por el Colegio Carolino, pues la junta subalterna le hab&iacute;a ordenado seguir los acuerdos tomados por las autoridades e instituciones virreinales para los colegios antecesores.<sup><a href="#nota">29</a></sup> Sin embargo, en el primero libro de oposiciones a c&aacute;tedras se se&ntilde;ala que el fiscal de la junta subalterna de Puebla encarg&oacute; al obispo la redacci&oacute;n de nuevas constituciones.<sup><a href="#nota">30</a></sup> Desafortunadamente no las hemos localizado ni en el fondo Jesuita ni en los diferentes ramos del agnm.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, el estudio del gobierno y la legislaci&oacute;n permiten establecer que en los colegios poblanos, al igual que en otros establecimientos como San Ildefonso o San Luis Gonzaga de Zacatecas, se atendi&oacute; la pol&iacute;tica real que buscaba la homogeneizaci&oacute;n de este tipo de instituciones; en primer lugar, dej&aacute;ndolos bajo la direcci&oacute;n de un miembro del clero secular, y en segundo, ordenando que se rigieran, en primera instancia, por los mismos estatutos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bienes de los colegios y</b> <b>su</b> <b>administraci&oacute;n</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de los documentos resguardados en el fondo Jesuita se pueden conocer las propiedades muebles e inmuebles que pertenecieron a los colegios de San Ignacio y San Jer&oacute;nimo. Tambi&eacute;n se localizan los inventarios, aval&uacute;os, ingresos y egresos, cobro de r&eacute;ditos y venta de gran parte de esos bienes.<sup><a href="#nota">31</a></sup> As&iacute; por ejemplo, podemos saber que San Jer&oacute;nimo contaba con cinco haciendas y cinco ranchos de cabras, ovejas y ganado mayor. El valor de venta de las haciendas fue de 195 mil, 541 pesos, dos reales, nueve granos.<sup><a href="#nota">32</a></sup> Aunque los ranchos y otros bienes inmuebles como alhajas y ornamentos sagrados tambi&eacute;n fueron vendidos, se desconoce el precio.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La informaci&oacute;n obtenida tambi&eacute;n posibilita conocer los caudales que en realidad se dejaron a los colegios y posteriormente al Carolino. Se trata de una huerta y 10 casas, siete pertenecientes al colegio de San Ignacio y tres al de San Jer&oacute;nimo. Estas propiedades eran rentadas en partes, ya fuera como viviendas o como accesorias. Asimismo, sabemos que para incrementar el dinero del Carolino se arrendaron algunas accesorias del propio colegio y del edificio de San Jer&oacute;nimo. Finalmente, la documentaci&oacute;n arroja informaci&oacute;n sobre el dinero obtenido de dichas propiedades.<sup><a href="#nota">33</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros caudales correspondieron a 20 000 pesos de r&eacute;ditos dejados por el obispo Mota y Escobar, fundador del colegio de San Ildefonso, para la dotaci&oacute;n de 10 c&aacute;tedras, y 24 352 pesos, un real y nueve granos, producidos por ese principal desde la expulsi&oacute;n y hasta 1791.<sup><a href="#nota">34</a></sup></font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a la administraci&oacute;n de los bienes y su aplicaci&oacute;n encontramos algunas referencias: en el Carolino, &eacute;stos eran manejados por el rector, como hab&iacute;a acordado la Junta Subalterna de Aplicaciones de Puebla los d&iacute;as 2 y 9 de enero de 1790. Igualmente nos enteramos de algunos problemas que tuvieron los rectores con el arrendamiento de las propiedades y las soluciones que las juntas superiores dieron para acabar con las dificultades.<sup><a href="#nota">35</a></sup> En conjunto, las cuentas deb&iacute;an ser entregadas a la Real Hacienda para su cotejo y aprobaci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por medio del estudio de los bienes del colegio podemos sacar una primera conclusi&oacute;n, los caudales de los colegios se redujeron considerablemente, consistieron en propiedades menores y r&eacute;ditos, lo cual podr&iacute;a justificar las menciones encontradas sobre la ruina de los establecimientos. Ello es factible si consideramos que, en ocasiones, no se recib&iacute;a el dinero sacado de las rentas. Sobre este asunto queda constancia en los expedientes de cuentas de las casas.<sup><a href="#nota">36</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>COLEGIALES</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el estudio de los colegiales carolinos, as&iacute; como de los escolares de San Ignacio y San Jer&oacute;nimo, contamos con siete libros localizados en el fondo Jesuita y uno en el Archivo Colegio del Estado de la Biblioteca Lafragua. Asimismo, existen algunos documentos en los ramos, indiferente virreinal y media annata. La documentaci&oacute;n localizada faculta para trabajar seis aspectos relacionados con los colegiales: poblaci&oacute;n escolar, requisitos de ingreso, tipos de colegiales, origen geogr&aacute;fico, calidad social deseada, familia y trayectoria estudiantil, profesional o ambas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con la poblaci&oacute;n estudiantil, no obstante que no hemos ubicado ning&uacute;n libro de matr&iacute;culas, la reconstrucci&oacute;n del n&uacute;mero de colegiales puede realizarse a partir del cruce de informaci&oacute;n contenida en los siguientes libros: oposiciones a c&aacute;tedras, informaci&oacute;n de limpieza de sangre y buenas costumbres,<sup><a href="#nota">37</a></sup> del mismo modo que los ex&aacute;menes de los se&ntilde;ores te&oacute;logos, fil&oacute;sofos y gram&aacute;ticos.<sup><a href="#nota">38</a></sup> Tambi&eacute;n contamos con el expediente 89, procedente del ramo media annata, donde se registran los nombramientos de varios colegiales del Carolino que recibieron becas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conteo de la poblaci&oacute;n permite, adem&aacute;s, conocer las fluctuaciones de la matr&iacute;cula estudiantil, y la cantidad de colegiales y seculares que cursaron cada una de las disciplinas impartidas, a&ntilde;o por a&ntilde;o. Los libros de ex&aacute;menes tambi&eacute;n dan noticias sobre algunos de los motivos por los que decreci&oacute; el n&uacute;mero de alumnos matriculados.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los requisitos de ingreso para los colegiales, como he podido observar, eran semejantes a los de otros colegios. Los padres o tutores dirig&iacute;an al rector un escrito pidiendo que su hijo o tutorado fuera admitido, entregaban informaci&oacute;n de limpieza de sangre y buenas costumbres; al tiempo, deb&iacute;an pagar 120 pesos de colegiatura. La informaci&oacute;n deb&iacute;a ser sellada y guardada en el archivo del colegio.<sup><a href="#nota">39</a></sup> En el caso de aspirantes a becas de oposici&oacute;n, adem&aacute;s de lo indicado, deb&iacute;an participar en un concurso. El registro sobre la admisi&oacute;n y nombramiento de varios colegiales se encuentra asentado en el citado expediente 89 y en varios documentos del ramo indiferente virreinal.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto al tipo de colegiales que residieron en los colegios, la documentaci&oacute;n nos habla de dos clases de becarios reales: los de merced que cursaban filosof&iacute;a y los de oposici&oacute;n en latinidad y teolog&iacute;a. Asimismo, exist&iacute;an alumnos de paga o convictores. En el colegio de San Ignacio y luego en el Carolino viv&iacute;an cursantes y graduados mayores.<sup><a href="#nota">40</a></sup> Todos ellos eran estudiantes criollos y laicos. Adem&aacute;s pod&iacute;an ingresar indios, hijos de caciques en calidad de porcionistas. Tambi&eacute;n se admit&iacute;an en las aulas, estudiantes seculares.<sup><a href="#nota">41</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El origen geogr&aacute;fico de los colegiales puede conocerse a trav&eacute;s de los libros de limpieza de sangre y de las relaciones de m&eacute;ritos contenidas en los libros de oposiciones a c&aacute;tedras. En un primer acercamiento, se observ&oacute; que 95% de los colegiales hab&iacute;an nacido en haciendas, ranchos, doctrinas y pueblos localizados en la intendencia de Puebla, y que pocos proced&iacute;an de la ciudad. El resto era originario de la intendencia de Veracruz, con excepci&oacute;n de los que eran de lugares como Xochimilco y Aguascalientes. Ello nos habla de unos colegios que absorbieron la demanda estudiantil de la intendencia poblana.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La calidad social que resultaba deseable entre los colegiales estaba sustentada en los siguientes aspectos: legitimidad, limpieza de sangre y nobleza.<sup><a href="#nota">42</a></sup> Las noticias proporcionadas sobre tales condiciones provienen de las informaciones de limpieza y de las relaciones de m&eacute;ritos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la legitimidad, se observa que los colegiales hacen poca referencia a este respecto, pues pensaban que la suya era conocida por todos, como sol&iacute;a suceder. Adem&aacute;s, en los expedientes ning&uacute;n colegial es consignado como exp&oacute;sito. Respecto a la limpieza de sangre encontramos un patr&oacute;n parecido, excepto cuando se trata de un colegial ind&iacute;gena, pues siempre se hace patente tal condici&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La nobleza tambi&eacute;n es poco expresada, no obstante, cuando se era hijo o nieto de un individuo que ejerci&oacute; cargos de rep&uacute;blica no se dudaba en declararlo. En el caso de los colegiales ind&iacute;genas &#151;siete en total&#151; siempre se expresa que el pretendiente es hijo de noble o cacique ind&iacute;gena. Como ejemplo podemos citar el caso del aspirante a ingresar al colegio Carolino, Juan de Dios Moreno, quien en su informaci&oacute;n de limpieza expresa ser hijo de Juan Joaqu&iacute;n, cacique principal del ayuntamiento de Huejotzingo. Este &uacute;ltimo acredita su "notoria nobleza" con varios instrumentos p&uacute;blicos y judiciales, entre ellos destaca una real c&eacute;dula dada por Carlos V, as&iacute; como un escudo de armas.<sup><a href="#nota">43</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que toca a la familia de los colegiales, la documentaci&oacute;n arroja informaci&oacute;n relacionada con la procedencia, cargos y ocupaciones. Respecto al primer punto, detectamos un mayor n&uacute;mero de padres provenientes de localidades de la intendencia poblana, es decir, que pocos nacieron en Espa&ntilde;a; lo mismo se observa en el caso de los abuelos tanto paternos como maternos. En cuanto a las ocupaciones de los padres, las noticias tambi&eacute;n son escasas, sin embargo, destacan los comerciantes, capitanes de milicias, administradores de haciendas, oficiales de rep&uacute;blica y labradores.<sup><a href="#nota">44</a></sup> As&iacute; pues, la mayor&iacute;a de los colegiales de los tres establecimientos proven&iacute;an de grupos sociales semejantes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, las relaciones de m&eacute;ritos contenidas en los libros de oposiciones a c&aacute;tedras nos dan a conocer los cursos tomados por los colegiales, las instituciones educativas de las que formaron parte, las becas que poseyeron, los actos sustentados, los grados acad&eacute;micos obtenidos, las c&aacute;tedras que ganaron o sustituyeron y los empleos desempe&ntilde;ados, ya fuera dentro del colegio Carolino o en otros &aacute;mbitos como los curatos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>C&aacute;tedras y catedr&aacute;ticos</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los colegios reabiertos ya no fueron meras residencias de estudiantes, sino colegios de pleno ejercicio o ense&ntilde;anza. Por tal motivo, se les provey&oacute; de un cuerpo de catedr&aacute;ticos propio, de recursos econ&oacute;micos para financiar las c&aacute;tedras, de aulas apropiadas y de c&aacute;tedras que cubrieran la ense&ntilde;anza de todas las facultades, excepto medicina.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La parte m&aacute;s rica de la documentaci&oacute;n es precisamente la que hace referencia a la vida acad&eacute;mica de los colegios, permite as&iacute; una reconstrucci&oacute;n bastante completa de cuatro temas fundamentales: c&aacute;tedras, catedr&aacute;ticos, cursos y ex&aacute;menes. La informaci&oacute;n concerniente a dichos aspectos proviene de los ramos Real Junta, Indiferente Virreinal, media annata, y de los fondos Jesuita y Colegio del Estado.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De las c&aacute;tedras se pueden abordar tres aspectos: fondos con que fueron dotadas, tipo y n&uacute;mero, y mecanismos de provisi&oacute;n. Para su dotaci&oacute;n en San Ignacio, sabemos que la junta de aplicaciones dispuso el traslado de los 20 000 pesos que hab&iacute;a dejado Alonso de la Mota y Escobar al ex colegio de San Ildefonso. Dichos capitales fueron trasladados al Carolino, junto con los r&eacute;ditos producidos hasta 1791. Asimismo, para c&aacute;tedras se deb&iacute;a destinar una parte de los r&eacute;ditos que hab&iacute;an producido las casas de los colegios de San Jer&oacute;nimo y San Ignacio, entregadas al Carolino.<sup><a href="#nota">45</a></sup></font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En referencia al tipo y n&uacute;mero de c&aacute;tedras, queda claro que las juntas de Puebla y M&eacute;xico deseaban cumplir con las c&eacute;dulas reales de 1768 y 1769, que ordenaban abrir estudios de todas facultades. Fue por ello que en 1771 se mand&oacute; al colegio de San Jer&oacute;nimo impartir el ciclo gramatical y al de San Ignacio, filosof&iacute;a y teolog&iacute;a. En el caso del segundo establecimiento, las disposiciones cambiaron pues los colegiales tuvieron que asistir al seminario conciliar de la ciudad poblana.<sup><a href="#nota">46</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las cosas se trasformar&iacute;an durante el proceso de fundaci&oacute;n del colegio Carolino, seg&uacute;n se advierte en el acuerdo tomado por la junta de aplicaci&oacute;n de M&eacute;xico en 1785. En &eacute;l se dispuso que esa instituci&oacute;n se abriera con las siguientes c&aacute;tedras: prima y v&iacute;speras de teolog&iacute;a, escritura, moral, l&oacute;gica, f&iacute;sica, metaf&iacute;sica, ruedas, m&iacute;nimos, menores, medianos, mayores y ret&oacute;rica. Seis meses despu&eacute;s de abierto el colegio, se orden&oacute; la fundaci&oacute;n de dos nuevas materias: derecho can&oacute;nico y derecho civil. Los fondos para las dotaciones tambi&eacute;n son aclarados por las fuentes y son los mismos a los que hemos hecho referencia. En los libros de oposiciones a c&aacute;tedras y en varios nombramientos localizados en los ramos, indiferente virreinal y media annata, se observa que si bien las autoridades planearon la apertura del colegio con esas c&aacute;tedras, ser&aacute; hasta 1807, cuando las de facultad mayor comiencen a ser impartidas.<sup><a href="#nota">47</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores que eran seguidos para la ense&ntilde;anza de las c&aacute;tedras se conocen a trav&eacute;s de los libros de ex&aacute;menes, aunque para los concursos de oposici&oacute;n de los que hablar&eacute; en seguida, se utilizaban los tradicionales de las facultades universitarias. En el Carolino las c&aacute;tedras deb&iacute;an proveerse mediante un concurso de oposici&oacute;n.<sup><a href="#nota">48</a></sup> En los libros de oposiciones podemos ver que no se llevaron a cabo demasiados concursos, ya que sus titulares permanec&iacute;an varios a&ntilde;os en el ejercicio de la c&aacute;tedra. Los libros tambi&eacute;n nos dejan saber que las vacantes se anunciaban por medio de un edicto, luego, se presentaban los opositores, entregaban sus relaciones de m&eacute;ritos, y por &uacute;ltimo, realizaban el concurso.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las lecciones de oposici&oacute;n deb&iacute;an efectuarse ante una junta conformada por varios individuos, denominados vocales. Para los concursos de teolog&iacute;a, por ejemplo, la junta era integrada por el rector, los catedr&aacute;ticos de prima y v&iacute;speras de teolog&iacute;a, un can&oacute;nigo prebendado, dos dignidades o curas de la ciudad, que hubieran sido colegiales de San Ignacio. Despu&eacute;s de terminadas las oposiciones, el rector presentaba al obispo una lista, que era enviada al virrey, y &eacute;ste designaba al nuevo catedr&aacute;tico.<sup><a href="#nota">49</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen un total de 22 oposiciones, en ellas se registra la c&aacute;tedra, el nombre de los opositores y vocales, los m&eacute;ritos, las conclusiones presentadas y escritas en lat&iacute;n, la terna &#151;en algunas ocasiones&#151; y por &uacute;ltimo, el ganador. La mayor&iacute;a de las veces la c&aacute;tedra vac&oacute; por ascenso del catedr&aacute;tico a otra materia. A este sistema de escalaf&oacute;n se le denominaba "la escala".</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a los catedr&aacute;ticos, constitu&iacute;an un grupo reducido. Pod&iacute;an ser pasantes o bachilleres; aunque se detect&oacute; un mayor n&uacute;mero de bachilleres triunfadores, algunos pasantes lograron colocarse. En cuanto al &uacute;nico concurso existente sobre jurisprudencia, la terna fue integrada por licenciados.<sup><a href="#nota">50</a></sup> Asimismo, podemos saber de problemas en la asistencia de los catedr&aacute;ticos y el cese de actos p&uacute;blicos en teolog&iacute;a y ambos derechos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Estudios y graduaci&oacute;n</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de las c&aacute;tedras, los escolares deb&iacute;an examinarse anualmente, antes de salir de vacaciones. Para llevar a cabo los ex&aacute;menes, tal y como se observa en los respectivos libros, exist&iacute;an dos mesas de sinodales: una para te&oacute;logos y fil&oacute;sofos y otra para gram&aacute;ticos. La mesa de gram&aacute;ticos, por ejemplo, deb&iacute;a conformarse por el vicerrector, el catedr&aacute;tico de prima, el catedr&aacute;tico de filosof&iacute;a y el catedr&aacute;tico del curso sobre el cual se fuera a presentar el examen.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n podemos saber los temas que deb&iacute;an presentar en los ex&aacute;menes. Por ejemplo, los fil&oacute;sofos explicaban las disputas y cuestiones que hubieran escrito, basados en los autores que se utilizaban en clase: Gamarra, Goudin y L&aacute;rraga. Los alumnos con las mejores calificaciones eran premiados con becas reales de oposici&oacute;n y merced, capellan&iacute;as y primeros lugares.<sup><a href="#nota">51</a></sup></font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo tema que puede ser trabajado es el relativo a la obtenci&oacute;n de los grados universitarios. Los cursos de filosof&iacute;a y teolog&iacute;a, tomados por los seculares y colegiales en el San Ignacio y en el Carolino, fueron reconocidos por la Real Universidad de M&eacute;xico. No obstante, el reconocimiento de los cursos de c&aacute;nones y leyes impartidos en el Carolino, hubo algunos problemas entre la corporaci&oacute;n universitaria y el colegio, como consta en el ramo Indiferente Virreinal. En t&eacute;rminos generales, el conflicto comenz&oacute; cuando el claustro universitario se neg&oacute; a aceptar los mencionados cursos; por tal motivo, el asunto fue llevado a otras instancias, siendo la &uacute;ltima de ellas el Consejo de Indias. Pese a las objeciones de los universitarios, el rey dictamin&oacute; que la universidad aceptara los cursos del colegio poblano y que sus colegiales pudieran graduarse en la corporaci&oacute;n mexicana.<sup><a href="#nota">52</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre los grados universitarios obtenidos &#151;bachiller, licenciado y doctor&#151; en los colegios poblanos, queda constancia en los libros de grados de artes, teolog&iacute;a, c&aacute;nones y leyes del ramo universidad del Archivo General de la Naci&oacute;n.<sup><a href="#nota">53</a></sup> La informaci&oacute;n que podemos extraer de esos documentos nos permite conocer el nombre del graduado, el grado obtenido, la fecha y en algunas ocasiones, el lugar donde hab&iacute;a tomado los cursos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como hemos podido observar, los fondos documentales resguardados en la Biblioteca Jos&eacute; Mar&iacute;a Lafragua y en el Archivo General de la Naci&oacute;n, permiten la reconstrucci&oacute;n de diversos aspectos relacionados con la organizaci&oacute;n, funcionamiento, ense&ntilde;anza y beneficiarios de los centros de ense&ntilde;anza poblanos que reabrieron sus puertas a partir de los a&ntilde;os setenta del siglo XVIII. La documentaci&oacute;n m&aacute;s copiosa de los acervos es la relativa a las propiedades de los colegios y la referente a su vida acad&eacute;mica. Los papeles resguardados en los dos repositorios, permiten tambi&eacute;n, acercarse a otros temas relacionados con las actividades econ&oacute;micas y de asistencia espiritual de los cinco colegios en su etapa jesuita. El estudio de dichas instituciones permite adem&aacute;s, medir los alcances que tuvo la pol&iacute;tica educativa borb&oacute;nica en la Nueva Espa&ntilde;a y emprender un estudio comparativo de este tipo de colegios, de cuyo conocimiento ya se han tenido avances significativos.</font></p>              <p align="justify">&nbsp;</p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> En un inicio, el colegio del Esp&iacute;ritu Santo se dej&oacute; en manos de la Congregaci&oacute;n del Oratorio de San Felipe Neri, el colegio de San Ignacio donde se impart&iacute;an primeras letras, continu&oacute; con su labor. A la residencia de San Ildefonso se traslad&oacute; el Hospital General de San Pedro y el internado de ind&iacute;genas de San Francisco Xavier se habilit&oacute; para recibir misioneros.</font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Entre ellas podemos citar: Gonzalbo Aizp&uuml;r&uuml;, Pilar, <i>Historia de la educaci&oacute;n en la &eacute;poca colonial. La educaci&oacute;n de los criollos y la vida urbana,</i> M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico, 1990, (Historia de la educaci&oacute;n) M&Aacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070891&pid=S1870-719X201400010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref -->RQUEZ Carrillo, Jes&uacute;s, <i>Siglos son presente. Pol&iacute;tica, organizaci&oacute;n y financiamiento de los estudios superiores en Puebla, 1579&#45;1835,</i> Puebla, Gobierno del Estado de Puebla&#45;Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 2002, (Cuadernos del Archivo Hist&oacute;rico Universitario);    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070892&pid=S1870-719X201400010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> M&aacute;rquez Carrillo, Jes&uacute;s, <i>Educaci&oacute;n, historia y sociedad en Puebla. Ra&iacute;ces, tiempos y huellas,</i> Puebla, Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 1999, (Cuadernos del Archivo Hist&oacute;rico Universitario);    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070893&pid=S1870-719X201400010000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Torre Villar, Ernesto de la, <i>Historia de la educaci&oacute;n en Puebla. &Eacute;poca colonial,</i> Puebla, Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 1988;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070894&pid=S1870-719X201400010000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Ju&aacute;rez Burgos, Antonio, y Marcial M&aacute;rquez Ord&oacute;&ntilde;ez, <i>&iexcl;Carolino siempre!,</i> Puebla, Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 2002;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070895&pid=S1870-719X201400010000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Arr&oacute;niz, Oth&oacute;n, <i>El Colegio de Esp&iacute;ritu Santo en el siglo XVI,</i> Puebla, Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 1978;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070896&pid=S1870-719X201400010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Castro Morales, Efra&iacute;n, "Fundaci&oacute;n del colegio del Esp&iacute;ritu Santo de Puebla" en <i>Estudios y documentos de la regi&oacute;n Puebla&#45; Tlaxcala,</i> Puebla, Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla&#45;Archivo Hist&oacute;rico Universitario, 1970;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070897&pid=S1870-719X201400010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Palomera Quiroz, Esteban S. J., <i>La obra educativa de los jesuitas en Puebla, 1572&#45;1945,</i> M&eacute;xico, Universidad Iberoamericana&#45;Instituto Oriente&#45;Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 1989;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070898&pid=S1870-719X201400010000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Carreto, Jos&eacute; Mar&iacute;a, <i>Noticias hist&oacute;ricas del Colegio del Estado de Puebla, 1578&#45;1925,</i> Puebla, Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 1959 y Esparza Soriano,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070899&pid=S1870-719X201400010000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Antonio, <i>La fundaci&oacute;n del colegio del Esp&iacute;ritu Santo,</i> Puebla, Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070900&pid=S1870-719X201400010000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> <sup>3</sup> Este tipo de colegios ha sido objeto de mi inter&eacute;s desde la d&eacute;cada de 1990. En 1992 comenc&eacute; una investigaci&oacute;n sobre el primero de los establecimientos reabiertos, San Ildefonso de la ciudad de M&eacute;xico. He publicado el libro <i>Reformismo borb&oacute;nico y educaci&oacute;n. El Colegio de San Ildefonso y sus colegiales, 1768&#45;1816,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico&#45;Instituto de investigaciones sobre la Universidad y la Educaci&oacute;n, 2010, (La Real Universidad de M&eacute;xico. Estudios y textos XXV).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070901&pid=S1870-719X201400010000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Ju&aacute;rez Burgos, Antonio, y M&aacute;rquez Ordo&ntilde;ez, Marcial, <i>&iexcl;Carolino siempre!,</i> Puebla, Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla&#45;Direcci&oacute;n de Comunicaci&oacute;n y Relaciones P&uacute;blicas&#45;Direcci&oacute;n de Fomento Editorial, 2002, p. 177.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070903&pid=S1870-719X201400010000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Los a&ntilde;os extremos del fondo Academia de Bellas Artes son 1808&#45;1975. Dentro de este acervo existe una colecci&oacute;n de grabados. El fondo Escuela de Medicina y Farmacia contiene documentaci&oacute;n generada entre 1841 y 1892.</font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Pezzat Arzave, Delia, <i>Inventario del Fondo Jesuita,</i> Puebla, Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 1986, (Cuadernos de la Biblioteca Jos&eacute; Mar&iacute;a Lafragua).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070906&pid=S1870-719X201400010000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Los legajos registrados como faltantes son los siguientes: 134, 171, 173 y 179.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Existe una relaci&oacute;n de los documentos del legajo 158, en ella se consignan los siguientes elementos: n&uacute;mero de expediente, n&uacute;mero de documento (85 en total), t&iacute;tulo del documento, a&ntilde;os extremos, total de fojas, fojas &uacute;tiles y signatura asignada.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Los libros consignados como faltantes son 9, 86, 100, 123 y del 125 al 133.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Pezzat Arzave, <i>Inventario del Fondo Jesuita,</i> p. 6.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Pezzat Arzave, <i>Inventario del Fondo Jesuita,</i> p. 21.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Pezzat Arzave, <i>Inventario del Fondo Jesuita,</i> p. 18.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Pezzat Arzave, <i>Inventario del Fondo Jesuita,</i> p. 1.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> Los materiales documentales concernientes a los cuatro primeros rubros carecen de foliaci&oacute;n, &uacute;nicamente se registran las fechas extremas de los instrumentos, que abarcan de 1581 a 1873.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Las congregaciones erigidas fueron las siguientes: Se&ntilde;ora del P&oacute;pulo, de la Buena Muerte, cinco se&ntilde;ores, </font><font face="verdana" size="2">Santa B&aacute;rbara, Nuestra Se&ntilde;ora de los Dolores y de la Esclavitud. Leg. 117.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Entre las reales provisiones a favor de los ignacianos, se encuentra la prohibici&oacute;n de la leva en las haciendas de la orden o el env&iacute;o de indios para las labores en las haciendas. Entre las fundaciones de misiones destacan las del Pet&eacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> Los jesuitas contaban con haciendas ganaderas y agr&iacute;colas, molinos, casas, tociner&iacute;as, ranchos, huertas, almacenes y carnicer&iacute;as.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Mediante c&eacute;dula real del 9 de julio de 1769, Carlos III orden&oacute; la creaci&oacute;n de juntas superiores y subalternas para examinar y acordar los destinos de las casas, colegios, residencias y misiones de los jesuitas reci&eacute;n expulsados. En Nueva Espa&ntilde;a la junta superior fue establecida en la ciudad de M&eacute;xico. Esta junta dispuso la instauraci&oacute;n de cinco juntas subalternas: Guadalajara, Puebla, Valladolid, Oaxaca y Durango.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> La media anata era la mitad de los frutos o emolumentos que en un a&ntilde;o rinde cualquier dignidad, prebenda o beneficio eclesi&aacute;stico. Asimismo se extiende a la mitad del valor o emolumentos de cualquier empleo honor&iacute;fico y lucroso temporal.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> Dicho legajo contiene adem&aacute;s la real c&eacute;dula, que aceptaba la fundaci&oacute;n del colegio de San Francisco Xavier, el instrumento de erecci&oacute;n del colegio de San Juan Ap&oacute;stol y Evangelista y de la Congregaci&oacute;n de la Anunciata. Aunadas a &eacute;sta, las donaciones del colegio de San Francisco Xavier y varios impresos sobre indulgencias y reglas de la Congregaci&oacute;n de la Buena Muerte.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> El segundo libro abarca de 1774 a 1784, pero no existe ninguna informaci&oacute;n sobre los colegios que nos ocupan.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Archivo General de la Naci&oacute;n, M&eacute;xico (en adelante AGNM), Real Junta, libr. I, fs. 112r&#45;113r. Biblioteca Lafragua, Archivo Jesuita, (en adelante BLAJ), leg. 149, doc. 3. La apertura de los colegios de San Ignacio y San Jer&oacute;nimo estuvo sustentada en la necesidad de proveer a los j&oacute;venes poblanos de educaci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> Hasta el momento no se han localizado las escrituras de fundaci&oacute;n de ambos colegios.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup> AGNM, Real Junta, libr. 1, fs. 113v&#45;114v y BLAJ, leg. 149, docs. 4 y 5.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> Biblioteca Lafragua, Archivo del Colegio del Estado (en adelante BLACE), v. 145. AGNM, Indiferente virreinal, 1772, exp. 014 y universidad, caja 0795.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup> BLAJ, leg. 149, doc. 3. AGNM, Indiferente virreinal, exp. 011, temporalidades, caja 0632.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> En el oficio aparecen los nombres y los m&eacute;ritos de los siete individuos propuestos. Indiferente virreinal, exp. 018, colegios, caja 2705 y exp. 027, colegios, caja 3871.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> Indiferente virreinal, exp. 120, colegios, caja 6030.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup> BLAJ, leg. 149, doc. 6. El documento que dispon&iacute;a que en esos colegios se siguieran las constituciones del colegio alonsiaco se localiza tambi&eacute;n en Real Junta, libr. 1, fs. 112&#45;114.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> BLAJ, libr. 160.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31</sup> Los legajos del fondo jesuita donde se consigna esta informaci&oacute;n son los siguientes: 130&#45;132, 139&#45;141, 169 bis y 177.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup> BLAJ, leg. 177, fs. 59&#45;102.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup> AGNM, Indiferente virreinal, exp. 012, colegios, caja 3858. Cuentas y comprobantes de los arrendamientos de las casas pertenecientes al Real Colegio Carolino, producidas por Jos&eacute; Ignacio L&oacute;pez Rico. Las cuentas comienzan en 1794 y concluyen en 1800.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34</sup> BLAJ, leg. 149, doc. 7 y leg. 132, doc. 11. AGNM, indiferente virreinal, exps. 014, universidad, caja 0795 y</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">048, temporalidades, caja 5393. El dinero estaba impuesto sobre cinco haciendas vendidas a Jos&eacute; Manuel Reyes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35</sup> AGNM, Indiferente virreinal, exps. 014, universidad, caja 0795 y 036, colegios, caja 5765.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36</sup> AGNM, Indiferente virreinal, exp. 012, colegios, caja 3858.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>37</sup> En los expedientes tambi&eacute;n se incluye la partida de bautismo.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>38</sup> BLAJ, libros 9 y 10, Colegio de San Ignacio, informaci&oacute;n de limpieza de sangre y buenas costumbres, 1758 y 1789. Colegio de Estado, tambi&eacute;n sobre informes de limpieza, pero del Colegio Carolino, tres libros 11, 12 y 13, cuyas fechas son 1790&#45;1794, 1794&#45;1799 y 1800&#45;1831. Los libros de oposiciones son dos y comprenden los a&ntilde;os de 1753 a 1798 y 1802 a 1807. El libro de ex&aacute;menes abarca de 1790 a 1839 y se localiza en Biblioteca Lafragua, Colegio del Estado, v. 145, es decir, no existe informaci&oacute;n para los colegios de San Ignacio y San Jer&oacute;nimo.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>39</sup> BLAJ, v. 11, informaciones de limpieza. Los becarios de los colegios reales pagaban la media anata, debido a que la beca era una merced otorgada por el virrey, en representaci&oacute;n del rey. La media anata s&oacute;lo se pagaba al obtener la beca y no era deducible de ella.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>40</sup> BLAJ, informaciones de limpieza, vols., 11&#45;13. AGNM, Indiferente virreinal, exps. 021 y 025, colegios, caja 2705. Media annata, v. 89, fs. 155&#45;161.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>41</sup> BLAJ, leg. 149, doc. 6, disposici&oacute;n de la junta de aplicaciones de 1791. BLACE, libros de ex&aacute;menes.</font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>42</sup> El t&eacute;rmino de <i>calidad</i> ha sido utilizado entre otros, por Pilar Gonzalbo, para definir el lugar que el individuo y su familia ocupaban en la sociedad novohispana. En &eacute;l se engloban consideraciones de raza, dinero, ocupaci&oacute;n y respetabilidad individual y familiar. Concuerdo con el concepto de calidad empleado por esta autora. Gonzalbo Aizpur&uuml;, Pilar, <i>Familia y orden colonial,</i> M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico, 1998, p. 13.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10070944&pid=S1870-719X201400010000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>43</sup> BLAJ, informaciones de alumnos, v. 12, 1781.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>44</sup> BLACE, libros de ex&aacute;menes. BLAJ, informaci&oacute;n de limpieza de sangre y buena conducta de los colegios de San Ignacio y Carolino, libros 9&#45;13.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>45</sup> AGNM, Indiferente virreinal, exps. 014, universidad, caja 0795 y 048, temporalidades, caja 5393 y BLAJ, leg. 149, doc. 7.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>46</sup> BLAJ, legajo 149, doc. 7.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>47</sup> BLAJ, Oposiciones, vols. 160&#45;161. AGNM, Indiferente virreinal, exp. 001, colegios, caja 0691, exp. 014, universidad, caja 0795, exps. 017&#45;021, 024&#45;025, colegios, caja 2705, exp. 022 y 023, colegios, caja 4946, exp. 026, 027, colegios, caja 3478, exp. 036, colegios, caja 5765, exp. 047, colegios, caja 5037, exp. 050, colegios, caja 4861, exp. 055, colegios, caja 4971, exp. 077, colegios, caja 5128 y exp. 147, colegios, caja 6712. Media annata, fs. 156&#45;161.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>48</sup> En el caso del colegio de San Ignacio no hubo concursos y en San Jer&oacute;nimo, el virrey nombr&oacute; a los catedr&aacute;ticos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>49</sup> BLAJ, oposiciones, v. 160, fs. 88r&#45;90v.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>50</sup> BLAJ, oposiciones, v. 2, fs., 120 r&#45;129 r.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>51</sup> BLACE, v. 145.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>52</sup> AGNM, Indiferente virreinal, exp. 014, universidad, caja 0795.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>53</sup> AGNM, Ramo Universidad, vols. 168&#45;170, 193, 269&#45;272, 278, 294&#45;299, 303, 378&#45;397.</font></p>      ]]></body><back>
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<surname><![CDATA[Gonzalbo Aizpürü]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pilar]]></given-names>
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<source><![CDATA[Historia de la educación en la época colonial. La educación de los criollos y la vida urbana]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
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