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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nuevas miradas a una cultura antigua. Comentarios al libro Etnia, lengua y territorio. El sureste ante la globalización]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Ricardo L&oacute;pez Santill&aacute;n (coord.), Nuevas miradas a una cultura antigua. Comentarios al libro <i>Etnia, lengua y territorio. El sureste ante la globalizaci&oacute;n</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Luis Alfonso Ram&iacute;rez Carrillo</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;rida, UNAM, CEPHCIS, 2010. 299 pp. ISBN 978&#45;60702&#45;0870&#45;6</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro se acerca a observar y reflexionar los impactos de la globalizaci&oacute;n en el sureste de M&eacute;xico. A trav&eacute;s de ocho miradas emp&iacute;ricas y dos reflexiones con una perspectiva m&aacute;s general, se busca comprender algunos de los cambios contempor&aacute;neos que suceden en la regi&oacute;n y empezar a dotar de explicaciones y sentido a fen&oacute;menos tan diversos como la lengua, el turismo, la identidad &eacute;tnica y, por supuesto, la permanente pobreza. la mezcla tem&aacute;tica no deja de ser sorprendente, dado que el nado con el tibur&oacute;n ballena, la pervivencia ling&uuml;&iacute;stica de la lengua maya a trav&eacute;s de la familia extensa y la reflexi&oacute;n sobre el anarquismo metodol&oacute;gico de Feyerabend aplicada al conocimiento cient&iacute;fico t&eacute;cnico, parecer&iacute;a que se ubican en universos de estudio distintos. Sin embargo, como el propio coordinador de la obra nos adelanta en su prolija presentaci&oacute;n, el &eacute;nfasis de los resultados de estas investigaciones est&aacute; puesto en el cambio sociocultural y socioespacial en estos tiempos globalizados. Sociedad y cultura, sociedad y espacio, la regi&oacute;n y los mayas, el territorio y los tiempos comunes son, pues, los ejes que de una manera laxa unen estas investigaciones. Cuando se termina de leer el libro el escepticismo inicial se transforma en una visi&oacute;n de conjunto que, aunque incompleta, adquiere coherencia y sentido y le da un gran valor a la publicaci&oacute;n. Este valor aumenta cuando uno descubre que se genera una gran cantidad de preguntas como resultado de estas reflexiones.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">No resumir&eacute; los diez trabajos, labor que el coordinador de la obra ha hecho de una manera m&aacute;s que aguda y extensa en su presentaci&oacute;n. En vez de ello tratar&eacute; de ubicarlos, con unas fronteras muy amplias &#151;no puede ser de otra manera&#151; en un menor n&uacute;mero de bloques tem&aacute;ticos, que apuntan a problemas y explicaciones comunes. Se trata de dos bloques de cuatro art&iacute;culos y de otros dos que tienen que ser analizados por separado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer bloque se ubican aquellos trabajos que analizan la globalizaci&oacute;n como un proceso que afecta sobre todo el territorio, el espacio, los recursos naturales y el medio ambiente. Ser&iacute;an parte de &eacute;l los siguientes art&iacute;culos: primero el de Gustavo Mar&iacute;n Guardado, "Turismo, globalizaci&oacute;n y mercantilizaci&oacute;n del espacio y la cultura en la Riviera Maya", trabajo de gran inter&eacute;s y bien escrito de un autor que ha reflexionado durante m&aacute;s de diez a&ntilde;os sobre el tema del turismo en Quintana Roo. Lo m&aacute;s interesante del texto son los tres ejemplos de distinta escala y naturaleza de la Riviera Maya, Tulum y Campamento Hidalgo. Aunque este &uacute;ltimo parece m&aacute;s bien la interpretaci&oacute;n de un "perfomance" y se entiende mejor como la lectura de una puesta en escena teatral, el hecho de desarrollarse en el contexto y tiempo real de una comunidad maya en el monte lo hace un an&aacute;lisis doblemente interesante. El autor nos explica a grandes rasgos distintos modelos de integraci&oacute;n a espacios tur&iacute;sticos y los caminos in&eacute;ditos por los que transita la mercantilizaci&oacute;n de la cultura. Concluye que la Riviera Maya es una construcci&oacute;n empresarial, comercial y administrativa y no constituye en realidad una unidad ecol&oacute;gica, cultural o pol&iacute;tica. Es una invenci&oacute;n de empresarios, pol&iacute;ticos y administradores que aprovecharon los recursos de un territorio. Tulum, por su parte, es un lugar m&aacute;s complejo, un supuesto para&iacute;so natural y ecol&oacute;gico casi contrapuesto a Can Cun, pero a fin cuentas en la supuesta "sencillez y respeto a la ecolog&iacute;a" igualmente falso y construido. Campamento Hidalgo es la invenci&oacute;n de los mayas hecha por los mismos mayas sobre una identidad realmente existente, un juego de espejos, una invenci&oacute;n que se vende desde el extranjero pero que los mayas reales act&uacute;an en casa, donde el turismo imprime un nuevo valor a la cultura comprendida como un recurso mercantil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo de &Aacute;ngeles L&oacute;pez Santill&aacute;n "Globalizaci&oacute;n, trabajo y cambio sociocultural en contextos de desarrollo de turismo internacional: el caso de Isla Holbox, Quintana Roo", analiza el cambio sociocultural derivado de la restructuraci&oacute;n econ&oacute;mica de la isla tras su inserci&oacute;n exitosa en el campo del turismo internacional. Se enfoca en la reevaluaci&oacute;n del modo de vida y la modificaci&oacute;n de las organizaciones colectivas de la sociedad local y en el creciente control de la isla por gente de fuera. Este trabajo complementa en gran medida la visi&oacute;n del desarrollo de Quintana Roo desde el punto de vista del turismo n&aacute;utico, en especial del avistamiento y nado del tibur&oacute;n ballena. En su trabajo la autora nos detalla con mucha precisi&oacute;n como el crecimiento del turismo en Holbox ha modificado no s&oacute;lo la econom&iacute;a, sino tambi&eacute;n los valores y formas de vida de la poblaci&oacute;n local, que poco a poco est&aacute; siendo superada por los inmigrantes. Destacan sin embargo dos procesos del mayor inter&eacute;s. Por un lado, la fortaleza de la organizaci&oacute;n local que sigue participando en el control corporativo de recursos tur&iacute;sticos marinos, y por el otro c&oacute;mo la infraestructura privada y el desarrollo de un turismo no n&aacute;utico auguran no s&oacute;lo una p&eacute;rdida de control de la poblaci&oacute;n local, sino el l&iacute;mite de un desarrollo sustentable y el previsible paso a un enclave tur&iacute;stico de otra naturaleza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Manuel Jes&uacute;s Pinkus Rend&oacute;n "Los choles y tzeltales en la ret&oacute;rica de la sustentabilidad", hace hincapi&eacute; en las contradicciones entre la identidad de los choles y tzeltales de Tabasco ante la ret&oacute;rica de la sustentabilidad caracterizada en la regi&oacute;n del Usumacinta. Se fija en especial en los cambios en la organizaci&oacute;n social de las comunidades ind&iacute;genas y mestizas. El trabajo se mueve en tres niveles de an&aacute;lisis. Por un lado ofrece una serie de largos apartados etnogr&aacute;ficos sobre los choles y tzeltales de la sierra de Tenosique; por otra parte se ocupa de la globalizaci&oacute;n de la ret&oacute;rica de la sustentabilidad, pero lo hace a trav&eacute;s de c&oacute;mo se crea este discurso desde 1983 en la ONU en el informe "Nuestro Futuro Com&uacute;n". El tercer nivel es c&oacute;mo el discurso del desarrollo sustentable es adoptado por los gobiernos federal y el estatal de Tabasco para justificar una serie de proyectos e inversiones en la zona. El trabajo presenta por separado tres buenos niveles de explicaci&oacute;n: el discurso internacional, los programas de pol&iacute;tica p&uacute;blica que usan algunos de estos conceptos en Tabasco y los datos estad&iacute;sticos y etnogr&aacute;ficos de choles y tzeltales en la regi&oacute;n que estudia. Luego constata la pobreza y emigraci&oacute;n de esta poblaci&oacute;n y concluye que el desarrollo sustentable es falso y en consecuencia ret&oacute;rico. Todo est&aacute; bien y no puede uno concluir m&aacute;s que lo que el autor ya nos hab&iacute;a adelantado: que el desarrollo sustentable es ret&oacute;rico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema es que ningunos de los tres niveles tiene relaciones ni de causalidad ni de interrelaci&oacute;n anal&iacute;tica entre s&iacute;. Se explican por s&iacute; mismos. Los datos estad&iacute;sticos comprueban la pobreza, los datos de los programas de gobierno mencionan el desarrollo sustentable que, por los datos anteriores se ve que no se logr&oacute; y las intenciones de las organizaciones internacionales quedan reflejadas en sus documentos. Nadie pone en duda el fracaso de los programas gubernamentales y que la sustentabilidad &#151;como el desarrollo&#151; es una gran ret&oacute;rica. Sin embargo, hubi&eacute;ramos querido que el trabajo relacionara los tres niveles y nos dijera c&oacute;mo, en concreto, han fracasado estos programas. De otra forma estamos explicando situaciones y poblaciones espec&iacute;ficas con marcos de explicaci&oacute;n general v&aacute;lidos para casi cualquier otra regi&oacute;n de M&eacute;xico. Esto acarrea problemas de l&oacute;gica interna en el an&aacute;lisis. Por ejemplo si se dice que el resultado real de los programas y las inversiones del Gobierno lleva a un desarrollo capitalista y que por ello sus afirmaciones de sustentabilidad son una ret&oacute;rica, pero al mismo tiempo se se&ntilde;ala que los programas, de ecoturismo por ejemplo, son un total fracaso, entonces ni el desarrollo capitalista ni el sustentable se han logrado y no se puede hablar m&aacute;s que del fracaso de la pol&iacute;tica p&uacute;blica en s&iacute;, con o sin ret&oacute;rica de sustentabilidad. Excepto en el discurso (y ya ni en &eacute;l desde hace veinte a&ntilde;os) en esto no hay novedad y estamos viendo la continuaci&oacute;n de un proceso de deterioro social, cultural y ecol&oacute;gico iniciado hace muchas d&eacute;cadas y el abandono y empobrecimiento del campo y la sociedad ind&iacute;gena en el sureste de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto trabajo a comentar en este bloque es el de Miguel &Aacute;ngel Pinkus Rend&oacute;n, "Los recursos globalizados o recursos hegem&oacute;nicos". El autor nos ofrece un detallado y excelente resumen del proceso de apropiaci&oacute;n y deterioro del medio ambiente y los recursos naturales en todo el mundo reflexionando sobre el papel que han tenido los grupos de poder en el uso y manejo de la naturaleza a diferentes escalas (global, nacional y local). A nivel global se&ntilde;ala como los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos se han adue&ntilde;ado de los recursos de los m&aacute;s pobres, a nivel nacional nos explica c&oacute;mo est&aacute;n distribuidos y gravemente deteriorados los recursos naturales y el medio ambiente de las distintas regiones de M&eacute;xico. A nivel local nos detalla los recursos naturales y los principales problemas medioambientales de Yucat&aacute;n, as&iacute; como la grave situaci&oacute;n que se avecina para nuestro estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La fortaleza de este conjunto de trabajos reside en que nos permiten ver agudas diferencias en lo que parecen procesos estructurales y &uacute;nicos que en conjunto denominamos globalizaci&oacute;n y que en realidad son la expresi&oacute;n de una nueva etapa de un modelo de crecimiento capitalista, de apropiaci&oacute;n de recursos sociales y naturales y de creaci&oacute;n de nuevas identidades sociales iniciado en el sureste hace muchos a&ntilde;os. Pero si bien el proceso es general, la riqueza de la informaci&oacute;n nos permite comprobar que a nivel local las situaciones y los resultados son muy diferentes. Por ejemplo, en el caso de los estudios sobre el turismo vemos de cerca los procesos de construcci&oacute;n de falsas im&aacute;genes &#151;ni siquiera podemos llamarlas identidades&#151; de la cultura e incluso del paisaje y el medio ambiente local. Sin embargo hacen falta dos elementos en este panorama. El primero es destacar el papel del Estado a trav&eacute;s de los gobiernos federal, estatal y municipal. El Estado en Quintana Roo, si queremos considerarlo como un sujeto y un actor en el proceso de desarrollo tur&iacute;stico &#151;y debemos de hacerlo&#151; ha tenido un papel mucho m&aacute;s complejo del que le asignamos. La pugna entre grupos de poder, las sociedades entre pol&iacute;ticos y empresarios, los arreglos entre partidos pol&iacute;ticos han tenido una acci&oacute;n profunda en la construcci&oacute;n de la situaci&oacute;n actual, en especial en el manejo de las reservas territoriales y el deterioro ecol&oacute;gico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de Tabasco curiosamente pasa lo contrario. Los sujetos enfrentados son el Estado y las comunidades ind&iacute;genas y no alcanzamos a ver con claridad la fuerza del mercado, que dado el recurrente fracaso de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, es necesariamente la principal fuerza del cambio social y de la pobreza. Lo mismo puede decirse respecto a las fuerzas econ&oacute;micas que se mueven o pensamos que se mueven detr&aacute;s de lo que llamamos globalizaci&oacute;n. Al igual que el Estado la globalizaci&oacute;n es vista como un fen&oacute;meno externo a los casos estudiados, una especie de situaci&oacute;n dada, casi natural. El mercado es visto tambi&eacute;n de una manera muy determinista y suponemos que lo que est&aacute; pasando es casi lo que ten&iacute;a que pasar. Las empresas rara vez tienen nombre y apellido y tal parece que no importa, pues el imperativo de la ganancia explicar&iacute;a todo y ya. Y, sin embargo, s&iacute; importa y mucho, pues nos ayuda a comprender mejor que aun dentro de un capitalismo global la naturaleza de los proyectos de desarrollo, los ritmos e intensidades de inversi&oacute;n, las respuestas a las crisis pueden cambiar profundamente dependiendo de las empresas y los intereses econ&oacute;micos de los grupos de poder locales, no s&oacute;lo de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas generales. Esa es la expresi&oacute;n de lo local en lo global.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siguiente bloque de trabajos est&aacute; integrado tambi&eacute;n por cuatro art&iacute;culos. Su principal caracter&iacute;stica es que analizan el cambio sociocultural y ling&uuml;&iacute;stico en grupos ind&iacute;genas y la segunda que el an&aacute;lisis se centra m&aacute;s en los actores y en la informaci&oacute;n provista por ellos mismos. El dato vivo sobresale en estos trabajos. El trabajo de Jos&eacute; Rub&eacute;n Orantes Garc&iacute;a sobre "Practicas jur&iacute;dicas y niveles legales en Tenejapa, Chiapas" se ocupa de analizar las transformaciones de la actividad jur&iacute;dica en este municipio alte&ntilde;o de Chiapas. Se refiere en especial a un tipo de organizaci&oacute;n muy particular, el Juzgado de Paz y Conciliaci&oacute;n Indigena (JPCI). El autor analiza con claridad esta instancia jur&iacute;dica intermedia promovida por el Estado mexicano que se ha podido mantener como un espacio legal donde se concilian los problemas del municipio. A pesar de no coincidir con el complejo sistema jur&iacute;dico oral de los tenejapanecos, ha promovido la participaci&oacute;n de una parte de la comunidad, en especial las mujeres. Me gustar&iacute;a preguntarle al autor sin embargo, exactamente a qu&eacute; se refiere cuando habla del mantenimiento del falogocentrismo en los juicios y en qu&eacute; es distinto de los conceptos de machismo, inequidad de g&eacute;nero o androcentrismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Ricardo L&oacute;pez Santill&aacute;n versa sobre los cambios en la cultura material y en los patrones de consumo de los mayas yucatecos de clase media residentes en M&eacute;rida. Partiendo de los criterios de etnicidad discutidos por Barth, analiza a trav&eacute;s de 17 estudios de caso las transformaciones en la cultura material y en el discurso sobre los consumos deseables. Los resultados son muy claros y se agrupan en cuatro rubros: la vivienda, el abasto y el consumo, la alimentaci&oacute;n y los gastos relacionados con el ocio y el recreo. Los testimonios hablan por s&iacute; solos y son un claro ejemplo de c&oacute;mo se ha ido transformando no s&oacute;lo la vida material sino tambi&eacute;n los deseos y expectativas de lo deseable en materia de confort y calidad de vida. Los cambios que analiza el autor sobre la expresi&oacute;n de la desruralizaci&oacute;n y la movilidad social a trav&eacute;s de indicadores tangibles de consumo, quedan ampliamente demostrados. El texto destaca por su sencillez y claridad pero tambi&eacute;n arroja dos nuevas preguntas. La primera es d&oacute;nde pondr&iacute;amos la marca o el valor de la identidad &eacute;tnica al transformarse los patrones de consumo, vinculados en estos casos a procesos de movilidad social. Aclaro: cuando encontramos cambios en el consumo de la poblaci&oacute;n maya que sigue siendo pobre, o ubicada en medios rurales no establecemos una relaci&oacute;n tan directa con el cambio en la identidad &eacute;tnica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto, el mismo t&iacute;tulo del art&iacute;culo nos aclara que no discute centralmente el tema. Habla de los cambios en la cultura material, no en la identidad. Sin embargo uno no puede dejar de preguntarse qu&eacute; diferencia habr&iacute;a entre estos profesionistas y la familia que vive a su lado, en la misma colonia, en una casa igual y consumiendo las mismas cosas, pero donde ni la lengua, ni los patron&iacute;micos, ni el origen rural son mayas, con un antecedente similar de pobreza y que han experimentado el mismo proceso de movilidad social de los sujetos estudiados. La pregunta es adecuada si consideramos que el 40 % de la poblaci&oacute;n de la zona metropolitana de la ciudad de M&eacute;rida pod&iacute;a ser considerada pobre en el a&ntilde;o 2009, seg&uacute;n la metodolog&iacute;a de l&iacute;neas de pobreza de SEDESOL. Del total de la poblaci&oacute;n metropolitana s&oacute;lo el 15% clasificaba como poblaci&oacute;n aut&eacute;nticamente maya por el criterio de la lengua, lo que aumentar&iacute;a a un 30% si consideramos los patron&iacute;micos. Esto nos deja una gran poblaci&oacute;n pobre de origen no maya que experimenta los mismos procesos de cambio social en el mismo espacio. Tambi&eacute;n significa que el porcentaje de poblaci&oacute;n no maya que se ha movido de la pobreza hacia alg&uacute;n punto de las clases medias es al menos igual, si no es que superior a la que se identifica como maya, ya sea porque su origen sea totalmente mestizo o por que sin serlo, la identidad &eacute;tnica se perdi&oacute; desde hace varias generaciones, particularmente si los troncos familiares radicaban en la zona metropolitana de M&eacute;rida desde hace varios siglos o se avecindaron durante las intensas migraciones de mediados del siglo xx. La teor&iacute;a plantea que la movilidad social tiende a ser la gran igualadora cultural y si no hubiera diferencias significativas en los consumos materiales entre ambos tipos de familias que se incorporan a la clase media, podr&iacute;amos plantear la hip&oacute;tesis de que la identidad &eacute;tnica o la cultura maya, sin disminuir su importancia en otros universos simb&oacute;licos y formas de interacci&oacute;n social, poco influyen para determinar los nuevos consumos materiales. &iquest;Ser&iacute;a este el caso?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los siguientes dos art&iacute;culos entran directamente a la discusi&oacute;n sobre los cambios en la identidad &eacute;tnica a trav&eacute;s del an&aacute;lisis de la lengua. El de Ismael May May adem&aacute;s de ser original, ameno y breve, est&aacute; muy bien escrito. Es de resaltar que el autor logra armar una discusi&oacute;n del mayor inter&eacute;s vinculando las nuevas tecnolog&iacute;as con la capacidad de transformaci&oacute;n y desarrollo de la lengua maya en los medios virtuales y las formas en que estos brindan las condiciones para que los idiomas como el maya, que no gozan de una fuerte tradici&oacute;n de escritura, no se limiten a la tradici&oacute;n oral y sean los mismos hablantes quienes propicien su desarrollo. El art&iacute;culo de Flor Canch&eacute;, Barbara Pfeiler y Carlos Carrillo "La familia extensa como promotora de la vitalidad maya", analiza el uso de lenguas en el espacio privado de la poblaci&oacute;n de Timucuy, a trav&eacute;s de las caracter&iacute;sticas del cuidado infantil de tres familias, y encuentra que gracias a la interacci&oacute;n con la familia extensa los ni&ntilde;os llegan a adquirir la lengua maya, aun cuando sus padres les inculquen el espa&ntilde;ol. Esto lleva a plantear, de manera opuesta, que se ha explorado poco el proceso de nuclearizaci&oacute;n de la familia, especialmente en los medios urbanos, como veh&iacute;culo para perder la lengua y en general la relaci&oacute;n entre estructura familiar y lenguaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de sus evidentes diferencias, estos cuatro trabajos se ocupan de una situaci&oacute;n com&uacute;n: la manera en que se transforman las identidades nativas del sureste mexicano con la presencia de nuevos elementos culturales, econ&oacute;micos y ling&uuml;&iacute;sticos introducidos o creados por los procesos que antes se llamaban modernidad y ahora denominamos globalizaci&oacute;n. El &eacute;nfasis se centra por supuesto en la gente, en los actores directos, en la medida en que &eacute;stos se relacionan con su medio social. A trav&eacute;s de sus testimonios se observan y explican con mejor detalle los resultados de la globalizaci&oacute;n y los cambios concretos que causa, as&iacute; como los medios por los que se efect&uacute;an estos cambios. Enfrentamos tambi&eacute;n un material que nos habla de las m&uacute;ltiples dimensiones del cambio social. Las nuevas tecnolog&iacute;as al igual que la ancestral familia extensa pueden vigorizar, tanto desde el pasado como hacia el futuro, la lengua maya. El Estado puede relacionarse jur&iacute;dicamente con la comunidad rural e ind&iacute;gena para impartir justicia con nuevas formas compatibles con el derecho consuetudinario y a&uacute;n as&iacute; se mantiene la inequidad de g&eacute;nero que demuestra que la tradici&oacute;n comunal, no por ser m&aacute;s antigua, aceptada y leg&iacute;tima es por ello m&aacute;s justa ni democr&aacute;tica. La mejora material y la movilidad de los mayas dejan a&uacute;n pendiente la respuesta a la pregunta sobre qu&eacute; campos simb&oacute;licos se construye la identidad ind&iacute;gena contempor&aacute;nea en un mundo global.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo de Aurelio S&aacute;nchez Suarez, "Arquitectura vern&aacute;cula y pr&aacute;cticas socioculturales. Los tablados del Camino Real de Campeche: tradici&oacute;n, modernidad y subsistencia", nos habla de la popular y reconocida tauromaquia tal como se practica entre los mayas de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n. Su ojo arquitect&oacute;nico observa con v&iacute;vido detalle los ruedos en los que se adaptaron las tradiciones constructivas propias de la vivienda maya y su estandarizaci&oacute;n en todo el territorio yucateco. Despu&eacute;s de establecer con claridad las diferencias entre las fiestas urbanas y rurales, deja claro que en los poblados peque&ntilde;os, que es en donde se realiza la mayor parte de las corridas, &eacute;stas no tienen raz&oacute;n de ser si no se vinculan a las fiestas de los santos patronos. Destaca en especial el an&aacute;lisis que hace de la funci&oacute;n del "palquero", y de c&oacute;mo su papel se mantiene por razones de prestigio y solidaridad, aunque implique p&eacute;rdidas econ&oacute;micas. Es indudable que las corridas vern&aacute;culas mantienen viva una tradici&oacute;n y fortalecen la vida comunitaria. Pese a ello, tambi&eacute;n queda claro que al ser parte del circuito de fiestas patronales instituidas por los rituales de la Iglesia cat&oacute;lica y la veneraci&oacute;n de los santos desde la &eacute;poca colonial, dif&iacute;cilmente se mantendr&iacute;an si no fuera por los intereses comerciales vinculados a la fiesta y en especial al fomento del alcoholismo en el medio rural, impulsado por las empresas cerveceras que compiten por mantener sus mercados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo que cierra el libro, de Sandra Luc&iacute;a Ram&iacute;rez S&aacute;nchez "Diversidad cultural y construcci&oacute;n de espacios p&uacute;blicos en cuestiones cient&iacute;fico&#45;t&eacute;cnicas", plantea la necesidad de considerar la cultura como fuente de conocimiento y, cuestionando la unicidad del valor del conocimiento cient&iacute;fico, sostiene que la multiplicidad te&oacute;rica de los conocimientos cient&iacute;ficos y tradicionales ilumina mejor los fen&oacute;menos y nos provee de nuevas perspectivas epist&eacute;micas. Partiendo de una revisi&oacute;n de los planteamientos del anarquismo metodol&oacute;gico de Feyerabend, rescata en ellos m&aacute;s una visi&oacute;n perspectivista del conocimiento que la del relativismo a ultranza que se le suele atribuir a este fil&oacute;sofo. Esta interpretaci&oacute;n perspectivista del pensamiento de Feyerabend le lleva a seleccionar el principio de proliferaci&oacute;n, que rescata desde un enfoque fundamentalmente epistemol&oacute;gico y que, seg&uacute;n la autora, permite comprender mejor el progreso dentro de la ciencia. As&iacute; como la multiplicidad de teor&iacute;as diversas enriquecen la ciencia, la multiplicidad de culturas y el multiculturalismo como posici&oacute;n pol&iacute;tica enriquecen el mundo y sus formas de vida. En ambos casos tambi&eacute;n se evita la autovindicaci&oacute;n, ya sea de una sola teor&iacute;a cient&iacute;fica o de una sola cultura que se proclame como universal, &uacute;nica o mejor, lo que empobrece tanto la ciencia como el mundo de la vida. De esta manera efect&uacute;a el tr&aacute;nsito de la propuesta epistemol&oacute;gica y pol&iacute;tica de Feyerabend y lleva la discusi&oacute;n al terreno de la diversidad cultural, bajo la idea de que <i>es la gente involucrada la que debe hacer las evaluaciones de los sistemas que articulan sus formas de vida.</i> Esto incluye, como condici&oacute;n, la capacidad de exponer y confrontar creencias, valores, intereses y actitudes para poder preservar la identidad cultural. De plantear la necesidad de construir espacios p&uacute;blicos donde la diversidad cultural contraste sus propuestas. En esta segunda parte cambia la dimensi&oacute;n de su an&aacute;lisis y pasa de un planteamiento epistemol&oacute;gico a otro propiamente sociol&oacute;gico, en el que se precisa de un marco normativo que s&oacute;lo se puede dar dentro de una sociedad democr&aacute;tica para que los individuos confronten sus ideas, en especial en una sociedad multicultural como la mexicana.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La esencia de su planteamiento es indudablemente correcta: para que la sociedad mexicana pueda construirse democr&aacute;ticamente debe no s&oacute;lo aceptar, como ya lo ha empezado a hacer, su esencia multicultural, sino tambi&eacute;n el valor del conocimiento y la opini&oacute;n p&uacute;blica de todos sus ciudadanos, otorgando el mismo valor a cada cultura. Esto no s&oacute;lo incluye interpretaciones cient&iacute;ficas y tradicionales de los mismos fen&oacute;menos; incluye tambi&eacute;n otorgar la misma legitimidad a la opini&oacute;n y decisi&oacute;n de los ciudadanos en los asuntos que los afectan, m&aacute;s all&aacute; de los criterios de primac&iacute;a cient&iacute;fica que asumen los grupos t&eacute;cnicos especializados. Es decir, reconocer tanto la experticia como la experiencia en los asuntos que son de competencia p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estamos convencidos de la necesidad de construir estos espacios de participaci&oacute;n p&uacute;blica, as&iacute; como del llamado con el que la autora concluye su trabajo, de que su construcci&oacute;n requiere de un marco normativo impulsado a trav&eacute;s de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, donde se reconozca la diversidad y que todas las culturas son fuentes de conocimiento. Pero estar convencidos no significa que sepamos o incluso que podamos hacerlo. Este es el punto en el que al parecer inevitablemente el an&aacute;lisis cient&iacute;fico se detiene. No s&oacute;lo el llamado final de este cap&iacute;tulo, sino incluso los que se pueden derivar de todo el conjunto de trabajos tienen la misma limitaci&oacute;n: podemos darnos cuenta y explicar con mayor o menor agudeza un conjunto de fen&oacute;menos. Vemos los problemas, se intuyen las soluciones e incluso apuntamos un camino a seguir. Pero en realidad, despu&eacute;s de decir qu&eacute; hacer y por qu&eacute; hacer las cosas, es muy dif&iacute;cil plantear c&oacute;mo hacerlas. Y es que en realidad el c&oacute;mo corresponde a otro campo, el de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, el de la acci&oacute;n ciudadana y el de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica organizada. En la investigaci&oacute;n la mejor batalla se da en el campo del conocimiento. Conocer m&aacute;s, mejor y de primera mano nuestra realidad no es quiz&aacute; la &uacute;nica aportaci&oacute;n que como cient&iacute;ficos nos es posible dar, pero ciertamente es nuestra primera obligaci&oacute;n y la m&aacute;s importante, ya sea que la asumamos desde el campo de la experticia o de la experiencia. Y en ese sentido todos los trabajos que podemos leer en este libro cumplen su obligaci&oacute;n con creces y enriquecen nuestro conocimiento sobre el sureste globalizado. Es cierto que no podemos dejar de cumplir otras responsabilidades ciudadanas y sociales, pero eso ya es asunto de otros empe&ntilde;os y otras p&aacute;ginas, que cada uno se encargar&aacute; de llenar si as&iacute; lo desea.</font></p>      ]]></body>
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