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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Ram&oacute;n Mariaca M&eacute;ndez, Alba Gonz&aacute;lez J&aacute;come y Luis Manuel Arias Reyes, <i>El huerto maya yucateco en el siglo XVI</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Laura Elena Sotelo Santos</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, El Colegio de la Frontera Sur, CINVESTAV&#45;M&eacute;rida, Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, Consejo de Ciencia y Tecnolog&iacute;a del Estado de Yucat&aacute;n y Fondo Mixto Conacyt de Yucat&aacute;n, 2010. 180 pp. + ilust. ISBN 978&#45;607&#45;76&#45;3724&#45;0</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>UNAM, IIFL, Centro de Estudios Mayas.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Tan cabal</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Alacena, despensa y botiqu&iacute;n en la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro aborda uno de los elementos cardinales de la cultura maya: la base de la subsistencia en Yucat&aacute;n. Ei cuestionamiento central es: &iquest;Cu&aacute;les eran los recursos locales con los que contaban los mayas yucatecos en la segunda mitad del siglo XVI? la respuesta est&aacute; estrechamente relacionada con el huerto o solar maya, el cual es analizado desde diversas perspectivas: agroecol&oacute;gica, etnobot&aacute;nica, t&eacute;cnica, productiva, econ&oacute;mica y social. Para ello los autores hacen un estudio comparativo del solar maya yucateco en dos momentos distintos: la segunda mitad del siglo XVI y el siglo XXI.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">la publicaci&oacute;n es el resultado de una investigaci&oacute;n interdisciplinaria, que aclara muchos aspectos de la vida cotidiana de los mayas de ayer y de hoy, incluyendo la dieta misma, brinda respuestas novedosas y a la vez plantea nuevas preguntas y caminos metodol&oacute;gicos. Cada uno de los elementos vegetales y animales que conforman el huerto est&aacute; identificado cient&iacute;fica y culturalmente: se se&ntilde;ala su denominaci&oacute;n, sus nombres comunes en maya y en espa&ntilde;ol, su lugar de origen y sus usos. Es un estudio hist&oacute;rico, antropol&oacute;gico y agroecol&oacute;gico, pero no exclusivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la perspectiva hist&oacute;rica, el estudio se sit&uacute;a en el siglo XVI en la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n, pues a partir del primer contacto entre espa&ntilde;oles y mayas hubo un inter&eacute;s constante por conocer distintos aspectos de la cultura ind&iacute;gena. Soldados, misioneros y autoridades escribieron obras que describen el mundo nativo. Ram&oacute;n Mariaca, alba Gonz&aacute;lez y Lu&iacute;s Manuel arias usan como punto de partida, un <i>corpus</i> documental particularmente rico y amplio, realizado a partir de una petici&oacute;n de la Corona: las <i>Relaciones hist&oacute;rico&#45;geogr&aacute;ficas de la Gobernaci&oacute;n de Yucat&aacute;n,</i> uno de los instrumentos de la administraci&oacute;n de Felipe II para conocer sus dominios de ultramar. en 1577 Juan L&oacute;pez de Velasco cronista y cosm&oacute;grafo elabor&oacute; un cuestionario de 50 preguntas en el que se agrupa a su vez un n&uacute;mero mayor de interrogantes, que abarcan m&uacute;ltiples aspectos de la vida colonial, particularmente los que se refieren a la geograf&iacute;a y la econom&iacute;a. La Gobernaci&oacute;n de Yucat&aacute;n se compon&iacute;a entonces de cinco provincias: salamanca de Bacalar, Campeche, M&eacute;rida, Valladolid y Tabasco. En 1580 respondieron el cuestionario 53 pueblos contribuyentes de las tres &uacute;ltimas provincias. Este conjunto de respuestas constituyen el n&uacute;cleo que para los autores constituye la informaci&oacute;n factual esencial, la cual es complementada por el texto de fray Diego de Landa, la <i>Relaci&oacute;n de las cosas de Yucat&aacute;n,</i> y otras obras, como diccionarios y cr&oacute;nicas franciscanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, los autores no limitan su estudio al siglo XVI ni lo restringen a Yucat&aacute;n; por una parte analizan referencias a la &eacute;poca prehisp&aacute;nica y las discuten; su perspectiva del pasado va m&aacute;s all&aacute; del Cl&aacute;sico Terminal y alcanza momentos tan remotos como los inicios de la agricultura en el &aacute;rea maya. Adem&aacute;s, algunos datos los contrastan con la informaci&oacute;n de otras regiones mesoamericanas y del Caribe, por lo que el texto es una v&iacute;a para acercarse a la historia del solar maya, a sus cambios y continuidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde una perspectiva antropol&oacute;gica, los autores realizaron trabajo de campo principalmente en una comunidad tradicional de Yucat&aacute;n: Yaxcab&aacute;, "tierra verde", que le da nombre a uno de los municipios situados en el coraz&oacute;n de la pen&iacute;nsula. En 2009 consultaron con dos milperos y un <i>hmen.</i> Su participaci&oacute;n les permiti&oacute; identificar algunas plantas, incorporar m&aacute;s voces en yucateco y reconocer formas ancestrales de uso, pues da cuenta de las diversas pr&aacute;cticas contempor&aacute;neas, transmitidas por v&iacute;a oral entre los campesinos ind&iacute;genas a lo largo de los siglos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La perspectiva biol&oacute;gica y agroecol&oacute;gica est&aacute; presente en las p&aacute;ginas de <i>El huerto maya yucateco en el siglo</i> XVI<i>.</i> EL libro se&ntilde;ala c&oacute;mo se incorporaron en el solar, y en la dieta diversos vegetales y animales, algunos procedentes de Asia, adem&aacute;s de lo que llegaron de Espa&ntilde;a. Las diferentes especies se mencionan con su nombre com&uacute;n en espa&ntilde;ol, en maya y con su denominaci&oacute;n cient&iacute;fica. As&iacute;, el texto es a la vez &uacute;til para diferentes sectores sociales y acad&eacute;micos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mariaca, Gonz&aacute;lez J&aacute;come y Arias tambi&eacute;n discuten los diferentes nombres del huerto o solar en maya yucateco y en espa&ntilde;ol, desde una perspectiva hist&oacute;rica y antropol&oacute;gica. Se precisan las diferencias entre huerto y huerta, solar, e incluyen algunas voces mayas para nombrarlo, tanto del siglo XVI como contempor&aacute;neas. Los autores se&ntilde;alan que la estructura actual del huerto maya se conform&oacute; durante el primer siglo de gobierno espa&ntilde;ol, cuando los mayas fueron congregados, pues es hasta entonces que surge como una forma legal de tenencia de la tierra ya dentro de la estructura colonial. Destacan que los elementos que lo integraron fueron incorporados al parecer sin violencia, a trav&eacute;s de diversos ensayos y aciertos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los distintos aspectos de los agrosistemas son analizados y en algunos puntos los autores se remontan hasta los or&iacute;genes de los procesos de domesticaci&oacute;n de algunas plantas cultivadas, se&ntilde;alan las transformaciones que ha tenido, los recursos que ha proporcionado tanto para el autoconsumo como para el comercio, las t&eacute;cnicas de producci&oacute;n mayas y las espa&ntilde;olas, sus dimensiones, sus l&iacute;mites, su funci&oacute;n social. Ei libro conlleva la pregunta &iquest;C&oacute;mo surgieron los agroecosistemas? para responderla, los autores identifican 13 actividades productivas que realizaban los mayas y que eran la base de su econom&iacute;a: 1) Milpa de ma&iacute;z (que inclu&iacute;a al menos otros cultivos como chile, calabaza, j&iacute;cama, chaya), 2) Milpa de frijol, 3) Milpa de algod&oacute;n, 4) Extracci&oacute;n de madera de los "montes", 5) Extracci&oacute;n de frutos silvestres en los montes, 6) Cacer&iacute;a y captura de fauna, 7) Recolecci&oacute;n de miel y cera, 8) Aprovechamiento de abejas silvestres, 9) Extracci&oacute;n de productos diversos de la selva, 10) Capturas de peces en cenotes, aguadas, lagunas y mar, 11) Cultivo de rejolladas, 12) Material para hornos de cal y propiamente dicho el 13) solar o huerto familiar. Adem&aacute;s, reconocen una actividad comercial que permit&iacute;a el intercambio de bienes y productos a larga distancia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio les permite proponer a los autores cuatro grupos principales de plantas aut&oacute;ctonas presentes en los huertos mayas. El primero y m&aacute;s importante, compuesto al menos por cincuenta plantas que diversas fuentes se&ntilde;alan como parte de los cultivos en Yucat&aacute;n entre las que hay comestibles, como la guan&aacute;bana, el aguacate o el mamey, utilitarias como el henequ&eacute;n, el algod&oacute;n o la j&iacute;cara, y de ornato como el huele de noche. El segundo por al menos 16 plantas probablemente cultivadas, e indudablemente utilizadas, seg&uacute;n diversas fuentes, como el cacao, el huano, el jaboncillo o el tabaco. El tercero se compone de 11 plantas que est&aacute;n escasamente documentadas, tal vez por el desconocimiento de los informantes, o por que su cultivo se prefer&iacute;a no mencionar, como el incienso y el balch&eacute;. El cuarto es aquel compuesto por plantas para matar (&iquest;?), y se mencionan al menos 19 de ellas, sin su nombre, s&oacute;lo se se&ntilde;alan sus efectos: "para quitar las calenturas", "para las llagas", "para mal de ojo"; por lo que los autores infieren que se trata de plantas medicinales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A este grupo los autores a&ntilde;aden el de las plantas introducidas en distintos momentos del siglo XVI, y que en 1580 ya estaban adaptadas en Yucat&aacute;n. Comprenden m&aacute;s de 25 entre las que destacan en primer lugar las frutas, como el pl&aacute;tano y la naranja, en segundo lugar aquellas que hacen las veces de condimentos como la cebolla, el ajo, la mostaza y el perejil, y en tercer lugar el grupo compuesto por verduras como la zanahoria y el nabo. Tambi&eacute;n mencionan aquellas que los espa&ntilde;oles intentaron incorporar al solar maya sin &eacute;xito, como la uva, el higo y el membrillo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el huerto familiar maya hab&iacute;a tambi&eacute;n animales, algunos nativos y otros introducidos. Un lugar especial ocupaban desde tiempos prehisp&aacute;nicos dos insectos, cuyo manejo era importante: la abeja nativa sin aguij&oacute;n, <i>yilk'il kab,</i> y la cochinilla. Mam&iacute;feros como el perro y el venado, aves entre las que hab&iacute;a hoco fais&aacute;n, pavo de monte y pato. Los autores destacan que el huerto atra&iacute;a adem&aacute;s animales silvestres, que pod&iacute;an ser cazados f&aacute;cilmente y que enriquec&iacute;an la dieta cotidiana, como el pecar&iacute;. Entre los animales que llevaron los espa&ntilde;oles est&aacute;n la gallina, el cerdo, el perro y el gato.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo de <i>El huerto maya yucateco</i> encontramos diversas im&aacute;genes que lo enriquecen: un mapa con las diferentes poblaciones mencionadas en el texto, 25 fotograf&iacute;as, en su mayor&iacute;a procedentes de Yaxcab&aacute; y 25 figuras, muchas de ellas tomadas de c&oacute;dices.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, uno de los elementos culturales de larga duraci&oacute;n entre los mayas yucatecos es el huerto familiar: un espacio menor a los 2500 m<sup>2</sup>, aleda&ntilde;o a la casa, cercado con piedras, en el que se cultivan diversas plantas, en su mayor&iacute;a comestibles, habitaban animales de manera permanente o por periodos cortos, y al que acuden ciertos animales espor&aacute;dicamente. Provee principalmente frutas, fibras, recipientes, condimentos, plantas medicinales y de ornato, colorantes, e ingredientes para las actividades ceremoniales, as&iacute; como madera y le&ntilde;a; ha estado a cargo de las mujeres. La milpa, en cambio, ha estado a cargo de los hombres y brinda fundamentalmente ma&iacute;z, frijol, chile, jitomate y calabaza; y juntos, milpa y huerto conforman el sistema de agricultura ind&iacute;gena y abastecen de animales y sus productos a las familias mayas. Ha estado presente en las casas de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n desde tiempos prehisp&aacute;nicos, y aunque sufri&oacute; transformaciones con la llegada de los espa&ntilde;oles por la incorporaci&oacute;n de elementos de otros agroecosistemas, ha conservado a lo largo de los &uacute;ltimos cinco siglos su funci&oacute;n complementaria a la milpa como fuente de recursos; por ello, hoy como ayer es alacena, despensa y botiqu&iacute;n de los mayas.</font></p>      ]]></body>
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