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<journal-title><![CDATA[Anuario mexicano de derecho internacional]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Voto particular del juez Bernardo Sepúlveda Amor]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Documento de actualidad </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Voto particular del juez Bernardo Sep&uacute;lveda Amor<a href="#notas">*</a></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">SUMARIO:    <br>  I. <i>Dispute/contestation/desacuerdo.    <br>  </i>II. <i>El art&iacute;culo 36 confiere derechos individuales.    <br>  </i>III. <i>La norma de la preclusi&oacute;n procesal.    <br>  </i>IV. <i>Fuerza vinculante de la sentencia.    <br>  </i>V. <i>Revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </i>VI. <i>La obligaci&oacute;n recae sobre todas las autoridades estatales y federales.    <br>  </i>VII. <i>Responsabilidad del Estado.    <br>  </i>VIII. <i>Conclusi&oacute;n.</i></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Estoy de acuerdo con la mayor&iacute;a de los razonamientos y las decisiones expuestos por la Corte en la sentencia, as&iacute; como con la mayor&iacute;a de las decisiones expresadas en la cl&aacute;usula dispositiva de la misma. Lamento no poder compartir algunas conclusiones de la Corte. Ello obedece no s&oacute;lo a mi desacuerdo con algunas de esas consideraciones, sino a mi convicci&oacute;n de que la Corte perdi&oacute; una magn&iacute;fica oportunidad para resolver los problemas de interpretaci&oacute;n y de puntualizaci&oacute;n del significado y del alcance de la sentencia dictada en el caso Avena en algunos aspectos que son indudablemente oscuros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Antes de adentrarme en el proceso de establecer y explicar mis puntos de desacuerdo con la sentencia, estimo que es &uacute;til volver a analizar algunas de las conclusiones m&aacute;s importantes que la Corte ha considerado valioso aclarar. En gran medida, esto implica una interpretaci&oacute;n de la sentencia en el fallo Avena del 31 de mayo de 2004. En esta sentencia de 2009, la Corte ha establecido claramente el significado de obligaci&oacute;n de resultado como "la obligaci&oacute;n que exige una consecuencia espec&iacute;fica".<sup><a href="#notas">1</a></sup> Es evidente que Estados Unidos tiene la obligaci&oacute;n de otorgar a los nacionales mexicanos mencionados en la sentencia del caso Avena, que permanecen en el pabell&oacute;n de la muerte, la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n estipuladas en los p&aacute;rrafos 138 a 141 de la sentencia. Sin embargo, la Corte aclara el alcance de esta obligaci&oacute;n:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte observa que la obligaci&oacute;n de resultado <i>debe ser cumplida en un plazo razonable. </i>Por serios que sean los esfuerzos de Estados Unidos, si no se otorga la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de conformidad con los p&aacute;rrafos 138 a 141 de la Sentencia en el caso Avena, no deber&aacute; considerarse <i>como si hubiera dado cumplimiento de esta obligaci&oacute;n de resultado.<sup><a href="#notas">2</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Si la obligaci&oacute;n de resultado "se debe cumplir en un plazo razonable", entonces Estados Unidos ha fracasado en el cumplimiento de la misma. De acuerdo con lo que se&ntilde;ala M&eacute;xico, desde la emisi&oacute;n de la sentencia Avena en marzo de 2004,</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al menos 33 de los 51 nacional es mexicanos nombrados en la Sentencia de la Corte han solicitado revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n en las cortes locales y federales de Estados Unidos. Hasta ahora, tan s&oacute;lo a uno de esos nacionales &#151;Osbaldo Torres Aguilera&#151; le ha sido otorgada la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de conformidad con el mandato de la Corte. Sin embargo, tambi&eacute;n debemos mencionar que el Estado de Arkansas accedi&oacute; a sustituir la pena de muerte del Sr. Rafael Camargo Ojeda por prisi&oacute;n vitalicia, a cambio de renunciar a su derecho de revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n contemplado en la Sentencia Avena. Otros esfuerzos por hacer cumplir la Sentencia dictada en el caso Avena han fracasado.<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Casi cinco a&ntilde;os han transcurrido desde que la sentencia en el caso Avena fue dictada. Puesto que la Corte considera que el tiempo es esencial y el cumplimiento de la ejecuci&oacute;n ha sido defectuoso, por decir lo menos, el resultado concreto asociado con la obligaci&oacute;n de resultado no puede estimarse que ha sido puesto en pr&aacute;ctica por Estados Unidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Una lectura cuidadosa de la sentencia sugiere un reconocimiento impl&iacute;cito por parte de la Corte de que M&eacute;xico y Estados Unidos han mostrado puntos de vista opuestos en relaci&oacute;n con el significado y el alcance de la sentencia en el caso Avena. En la orden de medidas provisional es, expedida por la Corte el 16 de julio de 2008, en el p&aacute;rrafo 55, se estableci&oacute; que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras parece que ambas partes consideran el p&aacute;rrafo 153(9) de la sentencia en el caso Avena como una obligaci&oacute;n internacional de resultados, las partes, no obstante, tienen opiniones diferentes sobre el significado y el alcance de esa obligaci&oacute;n de obtener resultados, espec&iacute;ficamente, si esa idea es compartida por todas las autoridades de Estados Unidos ya sean federales o locales y si dicha obligaci&oacute;n recae sobre ellas.<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. A pesar de que la Corte llega a la conclusi&oacute;n de que los asuntos en los cuates M&eacute;xico ha reclamado una interpretaci&oacute;n, no son cuestiones que hayan sido decididas por la Corte dentro de la sentencia del caso Avena y, por lo tanto, no pueden dar lugar a la interpretaci&oacute;n solicitada por M&eacute;xico,<sup><a href="#notas">5</a></sup> la Corte acepta que "por un lado, puede decirse que una serie de factores sugieren que hay una diferencia de percepci&oacute;n que puede constituir una controversia de conformidad con el art&iacute;culo 60 del Estatuto".<sup><a href="#notas">6</a></sup> Tras revisar algunos de los alegatos de M&eacute;xico, la Corte "observa que estas percepciones pueden sugerir una controversia en el sentido del art&iacute;culo 60 del Estatuto".<sup><a href="#notas">7</a></sup> Adicionalmente, la Corte indica &#151;en un p&aacute;rrafo que ser&aacute; examinado m&aacute;s adelante, ya que da lugar a distintas interpretaciones&#151; que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico no especific&oacute; que la obligaci&oacute;n de Estados Unidos en virtud de la Sentencia en el caso Avena era directamente vinculante para sus &oacute;rganos, subdivisiones y funcionarios, <i>aunque esto puede inferirse de los argumentos que present&oacute;, en particular en sus explicaciones escritas.<sup><a href="#notas">8</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. El hecho es que la sentencia se acerca a reconocer que existe una "disputa", "contestation" o "desacuerdo", como se encuentra traducido en la versi&oacute;n en espa&ntilde;ol del art&iacute;culo 60 del Estatuto. Si M&eacute;xico cumpli&oacute; o no con el art&iacute;culo 98(2) del Reglamento de la Corte, el cual establece que "el punto o puntos precisos en controversia que est&aacute;n relacionados con el significado o alcance de la sentencia, deben estar indicados", es una cuesti&oacute;n que requiere mayor consideraci&oacute;n, por lo que se tratar&aacute; m&aacute;s adelante.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. En esta sentencia, la Corte interpreta el significado y el alcance de la sentencia en el caso Avena cuando afirma que:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consideraciones de derecho interno que hasta ahora han obstaculizado la implementaci&oacute;n de la obligaci&oacute;n que incumbe a Estados Unidos, no pueden eximirlo de su deber. Se permiti&oacute; a Estados Unidos una elecci&oacute;n de los medios para la implementaci&oacute;n de su obligaci&oacute;n, pero a falta de &eacute;xito en un plazo razonable, debe elegir una alternativa r&aacute;pida y eficaz que le permita lograr ese resultado.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como la Corte Suprema de Estados Unidos ha determinado, la alternativa m&aacute;s r&aacute;pida y eficaz para aplicar la obligaci&oacute;n de obtener resultado corresponde a Estados Unidos a trav&eacute;s de la acci&oacute;n legislativa: "La responsabilidad de transformar una obligaci&oacute;n derivada de un tratado no autoejecutable en derecho interno, corresponde al Congreso".<a href="#notas"><sup>10</sup></a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. El medio disponible para Estados Unidos es esencialmente la acci&oacute;n legislativa, preferentemente a nivel federal, para lograr el cumplimiento efectivo de la obligaci&oacute;n. Como fue establecido por la Corte Permanente de Justicia Internacional:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un Estado que ha contra&iacute;do obligaciones internacionales v&aacute;lidas, est&aacute; obligado a hacer las modificaciones que sean necesarias dentro de su legislaci&oacute;n, para garantizar el cumplimiento de las obligaciones adquiridas.<sup><a href="#notas">11</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte ha afirmado repetidamente dentro de su jurisprudencia que un Estado no puede invocar derecho interno para justificar su incumplimiento de una obligaci&oacute;n jur&iacute;dica internacional. Al realizar la acci&oacute;n requerida en la sentencia del caso Avena, Estados Unidos "no puede invocar su Constituci&oacute;n frente a otro Estado con el fin de evadir obligaciones que le incumben en virtud del derecho internacional o los tratados en vigor".<sup><a href="#notas">12</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9. La Corte ha establecido claramente que Jos&eacute; Ernesto Medell&iacute;n Rojas "fue ejecutado sin que se le concedieran la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n previstos en los p&aacute;rrafos 138 a 141 de la Sentencia dictada en el caso Avena, en contra de lo establecido en su Orden de Medidas Provisionales del 16 de julio de 2008".<sup><a href="#notas">13</a></sup> En la cl&aacute;usula dispositiva de la sentencia, la Corte ha determinado por unanimidad que Estados Unidos "ha incumplido con su obligaci&oacute;n".<sup><a href="#notas">14</a></sup> En su decisi&oacute;n, la Corte no deja lugar a dudas de la obligaci&oacute;n de Estados Unidos de no ejecutar a los cuatro nacionales mexicanos mencionados en la orden del 16 de julio de 2008, sigue siendo v&aacute;lida "la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n pendientes que se les garantiz&oacute;, se encuentran intactas en virtud" del fallo del caso Avena.<sup><a href="#notas">15</a></sup> En la cl&aacute;usula dispositiva de la sentencia, la Corte reafirma "el car&aacute;cter vinculante de las obligaciones de Estados Unidos de Am&eacute;rica en virtud del p&aacute;rrafo 153 (9) del fallo del caso Avena".<sup><a href="#notas">16</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">10. La Corte ha decidido que Estados Unidos incurri&oacute; en incumplimiento de sus obligaciones al haber ejecutado al se&ntilde;or Medell&iacute;n en violaci&oacute;n a la Orden del 16 de julio de 2008. Lo que le falta a esta sentencia es una determinaci&oacute;n de las consecuencias legales, derivadas de la grave falta de Estados Unidos al no dar cumplimiento a la orden y a la sentencia del caso Avena.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">11. La Corte, en su Orden del 16 de julio de 2008, hace &eacute;nfasis en algunos compromisos adquiridos por Estados Unidos. La Corte tom&oacute; nota de los siguientes acuerdos formulados por el agente de Estados Unidos:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">i) Estados Unidos ha reconocido que si alguno de los nacionales mexicanos mencionados en la solicitud de medidas provisionales, fuera ejecutado sin la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n requeridas en el fallo del caso Avena, esto constituir&iacute;a una violaci&oacute;n de las obligaciones de Estados Unidos de conformidad con el derecho internacional... en particular, el agente de Estados Unidos declar&oacute; ante la Corte que "llevar a cabo la sentencia del Sr. Medell&iacute;n sin garantizarle la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n necesarias, ser&iacute;a notoriamente inconsistente con el fallo del caso Avena".</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos ha reconocido que es responsable en virtud del derecho internacional, por las acciones de sus subdivisiones pol&iacute;ticas, incluidas las de sus oficiales federales, estatales y locales y que su responsabilidad internacional, s&oacute;lo se vera comprometida, si como resultado de los actos u omisiones de cualquiera de esas subdivisiones pol&iacute;ticas, Estados Unidos fuera incapaz de respetar sus obligaciones internacionales en virtud de la Sentencia del caso Avena... en particular, el Agente de Estados Unidos reconoci&oacute; ante la Corte que Estados Unidos ser&iacute;a claramente responsable en virtud del principio de responsabilidad estatal, por los hechos internacionalmente il&iacute;citos de los funcionarios estatales.<sup><a href="#notas">17</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">12. El 5 de agosto de 2008, el se&ntilde;or Medell&iacute;n fue ejecutado en el estado de Texas, sin que se le otorgaran la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n estipuladas por la Corte, tras no haber tenido &eacute;xito en la presentaci&oacute;n del recurso de h&aacute;beas corpus ni en la solicitud de suspensi&oacute;n de la ejecuci&oacute;n, ya que tambi&eacute;n se le neg&oacute; el proceso de clemencia, tal como lo indica la sentencia en el p&aacute;rrafo 51. Sin embargo, la Corte no ha considerado necesario mencionar los compromisos adquiridos por el agente de Estados Unidos cuando formul&oacute; un reconocimiento de que la ejecuci&oacute;n del se&ntilde;or Medell&iacute;n constituye una violaci&oacute;n de las obligaciones internacionales, que son inconsistentes con el fallo del caso Avena, que Estados Unidos es responsable de las acciones de sus subdivisiones pol&iacute;ticas, y que esta responsabilidad se adquiere en virtud de los principios de responsabilidad internacional por los actos internacionalmente il&iacute;citos cometidos por las autoridades federales, estatales y locales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">13. Es de lamentarse que la Corte haya decidido no emitir un juicio de valor sobre el incumplimiento de las obligaciones internacionales de Estados Unidos. Es dif&iacute;cil entender y aceptar esta indulgencia, especialmente cuando el propio agente de Estados Unidos ha reconocido que la violaci&oacute;n de sus obligaciones internacionales conlleva la responsabilidad del Estado que representa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al abstenerse de atribuir un significado legal a las violaciones de la sentencia del caso Avena y a la orden del 16 de julio de 2008, la Corte ha dejado pasar la oportunidad de impulsar el desarrollo del derecho de la responsabilidad del Estado y ha ignorado la necesidad de juzgar las consecuencias de los actos internacionalmente il&iacute;citos de un Estado, as&iacute; como de determinar las medidas correctivas requeridas en esas circunstancias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">14. A pesar de estas inexplicables omisiones legales, la Corte registra la necesidad de "reiterar que la Sentencia en el caso Avena sigue siendo vinculante y que Estados Unidos sigue teniendo la obligaci&oacute;n de implementarla plenamente".<sup><a href="#notas">18</a></sup> Es de esperarse que el Congreso de Estados Unidos promulgue legislaci&oacute;n a fin de cumplir con la decisi&oacute;n de la Corte. A falta de legislaci&oacute;n federal, las obligaciones estipuladas en el fallo del caso Avena, se convertir&aacute;n en una mera abstracci&oacute;n carente de sustancia legal. En palabras de la Suprema Corte de Estados Unidos,</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Sentencia en el caso Avena determina una obligaci&oacute;n legal internacional hacia Estados Unidos, pero no es autom&aacute;ticamente vinculante del derecho interno ya que ninguno de los tratados que sirven de base &#151;Protocolo Adicional de el Estatuto de las Naciones Unidas, Estatuto de la CIJ&#151; constituyen legislaci&oacute;n federal vinculante si no existe una ley que incorpore al derecho interno los tratados y esa ley no ha sido promulgada.<sup><a href="#notas">19</a></sup></font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. DISPUTE/CONTESTATION/DESACUERDO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">15. Con el fin de determinar correctamente si existe una "controversia"/"contestation"/"desacuerdo" para los efectos del art&iacute;culo 60 del Estatuto, es necesario considerar una perspectiva m&aacute;s amplia del litigio ente Estados Unidos y M&eacute;xico. Los procedimientos legales han involucrado autoridades federales y estatales, particularmente a la rama ejecutiva del Gobierno a nivel federal y estatal, as&iacute; como a las cortes en el &aacute;mbito federal y estatal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">16. La sentencia Avena claramente se aplica en t&eacute;rminos generales a todos los nacionales mexicanos que enfrentan severas penas o encarcelamiento prolongado. Por lo tanto, la sentencia incluye no s&oacute;lo a los cincuenta y un nacionales mexicanos mencionados, sino a todos aquellos mexicanos sentenciados a "severas penas" en el futuro. La Corte decide por unanimidad, que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aun si los nacionales mexicanos son sentenciados a penas severas, sin que se respeten sus derechos contenidos en el Art&iacute;culo 36, p&aacute;rrafo 1(b) de la Convenci&oacute;n, Estados Unidos de Am&eacute;rica deber&aacute; proveer, por medio de su propia elecci&oacute;n, revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de la condena y la pena, para as&iacute; permitir que se de todo el peso necesario para evitar la violaci&oacute;n de los derechos establecidos en la Convenci&oacute;n.<sup><a href="#notas">20</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">17. Sobre las bases de esta conclusi&oacute;n de la Corte, la cual es parte de la cl&aacute;usula dispositiva de la sentencia, es perfectamente leg&iacute;timo examinar los puntos de vista opuestos, propuestos a la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso S&aacute;nchez&#150;Llamas vs. Oregon, misma que involucra a un nacional mexicano sentenciado a m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de prisi&oacute;n, quien, a pesar de no estar mencionado en la sentencia en el caso Avena, tiene derecho a beneficiarse del recurso judicial establecido en &eacute;sta. Es tambi&eacute;n ilustrativa la lectura de los argumentos expresados por la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso S&aacute;nchez&#150;Llamas, argumentos que divergen sustancialmente de los alegatos mexicanos y de lo que esta Corte decidi&oacute; en los casos LaGrand y Avena, como ser&aacute; expuesto en los p&aacute;rrafos siguientes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. EL ART&Iacute;CULO 36 CONFIERE DERECHOS INDIVIDUALES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">18. En el escrito de <i>amicus curiae </i>en apoyo de S&aacute;nchez&#150;Llamas como peticionario del auto de revisi&oacute;n ante la Corte Suprema de Estados Unidos, M&eacute;xico enf&aacute;ticamente establece:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Sentencia Avena reafirm&oacute; en los t&eacute;rminos m&aacute;s claros posibles, que el Art&iacute;culo 36 de la Convenci&oacute;n de Viena, confiere derechos individuales a todos los nacionales mexicanos que son detenidos o arrestados en Estados Unidos.<sup><a href="#notas">21</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para sustentar su afirmaci&oacute;n, M&eacute;xico recurre al p&aacute;rrafo 40 de la sentencia Avena: los derechos individuales de los nacionales mexicanos "son derechos que han de hacerse valer, en primer lugar, en el ordenamiento jur&iacute;dico interno de los Estados Unidos".<sup><a href="#notas">22</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">19. Para reforzar su argumento en el caso S&aacute;nchez Llamas <i>vs. </i>Oregon, M&eacute;xico cit&oacute; lo que Estados Unidos aleg&oacute; ante la Corte en el caso Teher&aacute;n. Argument&oacute; que el art&iacute;culo 36 "establece derechos... para los nacionales del Estado acreditante, que tienen garantizado acceso a funcionarios consulares y a trav&eacute;s de ellos a otros".<sup><a href="#notas">23</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">20. Es claro que Estados Unidos sostiene un punto de vista diferente en el caso S&aacute;nchez&#150;Llamas en la cuesti&oacute;n de derechos individuales conferidos por el art&iacute;culo 36 de la Convenci&oacute;n. En su escrito a la Corte Suprema de Estados Unidos, Estados Unidos afirm&oacute; que el principio de la Corte Suprema de Estados Unidos "debe dar 'una respetuosa consideraci&oacute;n' a la interpretaci&oacute;n de un tratado hecho por una Corte internacional" no conduce a la conclusi&oacute;n de que el art&iacute;culo 36 permite a una persona el derecho de impugnar su condena y su pena.<sup><a href="#notas">24</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">21. Pero el escrito de <i>amicus curiae </i>para Estados Unidos no s&oacute;lo contradice la postura mexicana, sino que tambi&eacute;n cuestiona fuertemente las interpretaciones dictadas por la Corte Internacional de Justicia en los casos LaGrand y Avena. De acuerdo con el escrito</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos no tiene obligaci&oacute;n de aceptar el razonamiento de las resoluciones de la CIJ... Como hemos demostrado, el razonamiento de la CIJ es inconsistente con los principios de creaci&oacute;n de tratados... Adicionalmente, el peso que debe darse a una sentencia de la CIJ est&aacute; en su punto m&aacute;s bajo como sucede en este caso el Poder Ejecutivo, cuyas opiniones sobre la interpretaci&oacute;n de tratados pueden tener "gran peso", ha examinado las decisiones de la CIJ y determinado que desde hace mucho tiempo su propia interpretaci&oacute;n del tratado es la correcta. Notoriamente, <i>la retirada de Estados Unidos del Protocolo Opcional asegurar&aacute; que no incurra en obligaciones jur&iacute;dicas internacionales de revisar y reconsiderar las condenas y sentencias derivadas de violaciones al art&iacute;culo 36 basadas en la interpretaci&oacute;n de la Convenci&oacute;n hechas por la CIJ. </i>Bajo estas circunstancias y a la luz de las consideraciones discutidas con anterioridad, esta Corte debe concluir que el art&iacute;culo 36 <i>no da al acusado el derecho de impugnar la condena y la sentencia argumentando que se viol&oacute; el art&iacute;culo </i>36.<sup><a href="#notas">25</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">22. Debe se&ntilde;alar que en este caso, el agente de Estados Unidos, quien vehementemente argument&oacute; que "en el &aacute;mbito de las relaciones internacionales, Estados Unidos habla con una sola voz a trav&eacute;s de su Poder Ejecutivo",<sup><a href="#notas">26</a></sup> es, en su capacidad de asesor legal del Departamento de Estado, junto con el procurador general de Estados Unidos, el responsable por el escrito presentado ante la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso S&aacute;nchez&#150;Llamas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">23. Una de las cuestiones resueltas por la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso S&aacute;nchez&#150;Llamas fue "si el Art&iacute;culo 36 de la Convenci&oacute;n de Viena, otorga derechos que pueden ser invocados por particulares en un procedimiento judicial". La Corte se&ntilde;al&oacute;:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto los demandados como Estados Unidos en su calidad de <i>amicus curiae, </i>est&aacute;n en desacuerdo con esta afirmaci&oacute;n. Ellos argumentan que "existe una presunci&oacute;n de que un tratado ser&aacute; implementado a trav&eacute;s de los canales pol&iacute;ticos y diplom&aacute;ticos y no a trav&eacute;s de las cortes...". <i>Concluimos que S&aacute;nchez&#150;Llamas y Bustillo bajo ning&uacute;n supuesto tienen derecho a beneficiarse de estas reclamaciones, por lo que encontramos innecesario resolver si la Convenci&oacute;n de Viena garantiza la implementaci&oacute;n de derechos?<sup><a href="#notas">27</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte Suprema de Estados Unidos decidi&oacute;, sin embargo, reafirmar la sentencia de la Corte Suprema de Oregon, en el sentido de que el art&iacute;culo 36 "no establece derechos al acceso consular o a la notificaci&oacute;n, exigibles por personas detenidas en un proceso judicial".<sup><a href="#notas">28</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">24. Cuando el caso Medell&iacute;n fue presentado ante la Corte Penal de Apelaciones de Texas, M&eacute;xico sostuvo:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La finalidad del Art&iacute;culo 36 es permitir a las naciones que firmaron la Convenci&oacute;n de Viena &#151;incluyendo a M&eacute;xico, Estados Unidos y otras 164 naciones&#151;<i>proteger el inter&eacute;s de sus ciudadanos cuando son arrestados o detenidos </i>mientras viven, trabajan o viajan en el extranjero. Ese inter&eacute;s es m&aacute;s delicado cuando <i>un ciudadano se enfrenta a un juicio en otro pa&iacute;s por una causa que puede conducir a su ejecuci&oacute;n.<sup><a href="#notas">29</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">25. Estados Unidos tuvo un punto de vista opuesto:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Medell&iacute;n sostiene que, por s&iacute; misma, la decisi&oacute;n del caso Avena constituye una norma vinculante de car&aacute;cter federal que en forma privada puede hacer valer en esta Corte. Si bien, Estados Unidos tiene una obligaci&oacute;n internacional de dar cumplimiento a la decisi&oacute;n de la Corte Internacional de Justicia en virtud del art&iacute;culo 94 del Estatuto de Naciones Unidas, <i>el texto y los antecedentes de este Art&iacute;culo dejan claro que una decisi&oacute;n de la CIJ, por s&iacute; misma, no es una fuente privada de derechos exigibles ante la corte?<sup><a href="#notas">30</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">26. La Corte Penal de Apelaciones de Texas estableci&oacute;:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien reconocemos los argumentos opuestos presentados ante nosotros en relaci&oacute;n a si el Art&iacute;culo 36 confiere derechos privados exigibles, una resoluci&oacute;n en ese sentido no es necesaria para determinar si el caso Avena es exigible ante esta Corte. Nuestra decisi&oacute;n esta basada en la reciente opini&oacute;n de la Suprema Corte en el caso S&aacute;nchez&#150;Llamas <i>vs. </i>Oregon y de acuerdo con esta, sostenemos que el caso Avena <i>no es derecho federal vinculante. <sup><a href="#notas">31</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">27. En el caso Medell&iacute;n, presentado ante la Corte Suprema de Estados Unidos, el abogado de Estados Unidos afirm&oacute;:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El peticionario sostiene que la decisi&oacute;n en el caso Avena es ejecutable de forma privada en virtud de que el Protocolo Adicional del Estatuto de Naciones Unidas, obliga a Estados Unidos a cumplir con la decisi&oacute;n. Permitir la implementaci&oacute;n privada sin la autorizaci&oacute;n del Presidente, desafiar&iacute;a su capacidad de tomar esas decisiones.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esas determinaciones est&aacute;n relacionadas con la decisi&oacute;n del presidente de cumplir con la sentencia de la Corte Internacional de Justicia y tomar las medidas necesarias.<sup><a href="#notas">32</a></sup> Sin abordar la cuesti&oacute;n de los derechos individuales reconocidos en LaGrand y Avena, la Corte Suprema de Estados Unidos decidi&oacute; en 2008 que la sentencia en el caso Avena no es directamente aplicable como derecho interno en los tribunales estatales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">28. Esta Corte, en sus sentencias LaGrand y Avena, ha establecido que el art&iacute;culo 36, p&aacute;rrafo 1, establece derechos individuales para aquellos que se encuentran detenidos. Esa determinaci&oacute;n es contraria a los argumentos jur&iacute;dicos formulados por las autoridades federales de Estados Unidos y sostenida en los tribunales estatales y federales. En LaGrand, la Corte estableci&oacute; que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No puede aceptar el argumento de Estados Unidos que parte de la presunci&oacute;n de que el p&aacute;rrafo 2 del Art&iacute;culo 36 aplica s&oacute;lo a los derechos del Estado acreditante y no a los de la persona detenida. La Corte ya ha determinado que el Art&iacute;culo 36, p&aacute;rrafo 1, otorga derechos individuales a la persona detenida, adem&aacute;s de los que otorga al Estado acreditante y por consiguiente, la referencia a "derechos" en el p&aacute;rrafo 2 debe leerse como aplicable no solo al Estado acreditante, <i>sino tambi&eacute;n a los derechos individua les de los detenidos.<sup><a href="#notas">33</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el presente caso, la Corte podr&iacute;a haber cumplido mejor su funci&oacute;n judicial disipando todas las dudas planteadas por las autoridades federales y estatales en las ramas ejecutiva y judicial del gobierno de Estados Unidos. Esto debi&oacute; hacerse reafirmando la fuerza vinculante de las sentencias LaGrand y Avena, as&iacute; como la existencia de derechos individuales en virtud del art&iacute;culo 36, incluso si esto hubiera significado actuar por iniciativa propia, con el fin de interpretar correctamente el significado o alcance para la Corte en el caso Avena.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III. LA NORMA DE LA PRECLUSI&Oacute;N PROCESAL</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">29. En el caso Avena, M&eacute;xico sostuvo que Estados Unidos no proporcion&oacute; una significativa y efectiva revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de las condenas y las sentencias, como consecuencia de la aplicaci&oacute;n de sus disposiciones de derecho interno. Espec&iacute;ficamente, M&eacute;xico argument&oacute;:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos usa distintas doctrinas legales internas, para impedir enfrentarse a cualquier efecto jur&iacute;dico por las violaciones al Art&iacute;culo 36. En primer lugar, a pesar del claro an&aacute;lisis en LaGrand, las Cortes de Estados Unidos tanto a nivel federal como estatal, contin&uacute;an invocando doctrinas de preclusi&oacute;n procesal para impedir cualquier revisi&oacute;n de las violaciones al Art&iacute;culo 36 incluso cuando el nacional no tiene conocimiento de su derecho a la notificaci&oacute;n consular y a la comunicaci&oacute;n y pudiera por lo tanto, objetar su violaci&oacute;n debido al incumplimiento del Art&iacute;culo 36, por parte de las autoridades competentes.<sup><a href="#notas">34</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">30. La Corte Internacional de Justicia determin&oacute; en la sentencia del caso Avena que "la norma de la preclusi&oacute;n procesal no ha sido revisada ni ha habido ninguna medida para impedir su aplicaci&oacute;n".<sup><a href="#notas">35</a></sup> A continuaci&oacute;n, la Corte a&ntilde;adi&oacute;: "El punto crucial en esta situaci&oacute;n es que a trav&eacute;s del funcionamiento de la norma de la preclusi&oacute;n procesal como se aplica en la actualidad, el demandado queda impedido para plantear la violaci&oacute;n de sus derechos como consecuencia del Art&iacute;culo 36 de la Convenci&oacute;n de Viena".<sup><a href="#notas">36</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">31. Tras recordar que las sentencias LaGrand y Avena s&oacute;lo ten&iacute;an derecho a una "respetuosa consideraci&oacute;n", la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso S&aacute;nchez&#150;Llamas dijo:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte Internacional de Justicia lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que cuando un acusado no fue notificado de sus derechos contemplados en el art&iacute;culo 36, la aplicaci&oacute;n de la norma de la preclusi&oacute;n procesal impide otorgar un "pleno efecto" a los objetivos buscados por el Art&iacute;culo 36 ya que hizo imposible que los tribunales atribuyeran un "significado legal" a la violaci&oacute;n del mis mo. <i>Este razonamiento pasa por alto la importancia de las normas de la preclusi&oacute;n procesal en un sistema de adversarios en el procedimiento judicial, </i>el cual se basa principalmente en el planteamiento de cuestiones presentadas ante las cortes, de la manera apropiada en el momento apropiado para la adjudicaci&oacute;n... La consecuencia de no plantear una reclamaci&oacute;n por adjudicaci&oacute;n en el momento oportuno, implica la p&eacute;rdida de esa reivindicaci&oacute;n. <i>Como resultado, normas como la de la preclusi&oacute;n procesal niegan sistem&aacute;ticamente "significado legal" &#151;en el sentido de Avena y La Grand&#151; a reclamaciones legales que de lo contrario ser&iacute;an viables?<sup><a href="#notas">37</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">32. La Corte Penal de Apelaciones de Texas, al revisar la solicitud del recurso de h&aacute;beas corpus presentado por Medell&iacute;n, proporcion&oacute; el historial del procedimiento del caso:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Medell&iacute;n present&oacute; un recurso inicial de h&aacute;beas corpus, argumentando por primera vez, entre otras cosas, que su derecho en virtud del Art&iacute;culo 36 de la Convenci&oacute;n de Viena hab&iacute;a sido violado, al no ser informado de su derecho.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tribunal de distrito determin&oacute; que Medell&iacute;n no cuestion&oacute; la violaci&oacute;n de sus derechos contemplados en la Convenci&oacute;n de Viena durante el juicio, en consecuencia, concluy&oacute; que su reclamaci&oacute;n de revisi&oacute;n hab&iacute;a prescrito.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Medell&iacute;n apel&oacute; ante la Corte de Apelaciones del Quinto Distrito de Estados Unidos, quien tambi&eacute;n deneg&oacute; su solicitud. El Quinto Circuito destac&oacute; la decisi&oacute;n de la CIJ en Avena, pero consider&oacute; que estaba obligado por la decisi&oacute;n de la Suprema Corte Breard vs. Greene, <i>que sostiene que las reclamaciones basadas en una violaci&oacute;n de la Convenci&oacute;n de Viena est&aacute;n sujetas a normas de preclusi&oacute;n procesal.</i></font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estamos obligados por la determinaci&oacute;n de la Suprema Corte de que las decisiones de la CIJ no son vinculantes para las cortes de Estados Unidos. Como resultado, Medell&iacute;n... no puede demostrar que Avena nos obliga a dejar de lado la Secci&oacute;n 5 y revisar y reconsiderar su reclamaci&oacute;n respecto de la Convenci&oacute;n de Viena.<sup><a href="#notas">38</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">33. Al presentar el escrito de Estados Unidos como <i>amicus curiae </i>ante la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso S&aacute;nchez&#150;Llamas, el agente de Estados Unidos, en su capacidad de asesor jur&iacute;dico del Ministerio de Estado, aleg&oacute; que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las decisiones de la CIJ en LaGrand y Avena son claramente no vinculantes en esta Corte y en este caso. Las actuaciones de Estados Unidos bajo el Art&iacute;culo 94 del Estatuto de Naciones Unidas, de cumplir con una decisi&oacute;n de la CIJ en una controversia en la que es parte, implica cumplir con la resoluci&oacute;n definitiva de la controversia, <i>no significa aceptar todos los razonamientos que conducen a esa resoluci&oacute;n. </i>En este caso, el razonamiento de la CIJ no es convincente. Con este razonamiento, toda norma procesal que impida a un tribunal decidir sobre el contenido de la Convenci&oacute;n de Viena &#151;como el estatuto de limitaciones de un Estado para buscar la garant&iacute;a de revisi&oacute;n&#151; tendr&iacute;a que dejarse de lado por ser incompatible con el Art&iacute;culo 36(2).<sup><a href="#notas">39</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">34. En principio, s&oacute;lo la cl&aacute;usula dispositiva de una sentencia de la Corte Internacional de Justicia tiene fuerza vinculante. Sin embargo, bajo ciertas circunstancias y en ciertos casos, los fundamentos y motivos que dan sustancia a las conclusiones alcanzadas en la cl&aacute;usula dispositiva son inseparables de dicha cl&aacute;usula y, a causa de este v&iacute;nculo, una parte de la motivaci&oacute;n de la sentencia del caso Avena tambi&eacute;n debe ser objeto de interpretaci&oacute;n por la Corte. Considero que para interpretar el significado o alcance de la mayor&iacute;a de los apartados del p&aacute;rrafo 153 de la cl&aacute;usula dispositiva de la sentencia, se requiere recurrir al razonamiento de la Corte, ya que es ah&iacute; donde se encuentra una explicaci&oacute;n de c&oacute;mo la norma de la preclusi&oacute;n procesal representa un obst&aacute;culo que hace que los derechos incorporados en el art&iacute;culo 36 resulten inoperantes y disfuncionales. No es suficiente afirmar que la cl&aacute;usula dispositiva tiene car&aacute;cter vinculante, cuando sus disposiciones resultan jur&iacute;dicamente ineficaces de cara a la ejecuci&oacute;n por parte de los tribunales locales y federales de Estados Unidos, de esta norma de preclusi&oacute;n procesal. Esta doctrina interna se opone al cumplimiento de las obligaciones internacionales, vicia el fondo de los tratados y le otorga ineficacia a su fallo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">35. La Corte ya ha tenido oportunidad de examinar la relaci&oacute;n entre la motivaci&oacute;n de una sentencia y la cl&aacute;usula dispositiva al afrontar solicitudes de interpretaci&oacute;n de sentencias. La Corte explic&oacute; recientemente que</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cualquier solicitud de interpretaci&oacute;n debe estar relacionada con la parte dispositiva de la sentencia y no debe relacionarse con la motivaci&oacute;n de la misma, <i>salvo en la medida en que &eacute;sta sea inseparable de la parte dispositiva.<sup><a href="#notas">40</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">36. En el presente caso, la Corte pudo ir m&aacute;s all&aacute; de la cl&aacute;usula dispositiva en el caso Avena y examinar uno de los fundamentos esenciales para el correcto funcionamiento de la sentencia: la no aplicaci&oacute;n de la norma de vicios en el procedimiento a fin de facilitar la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de las condenas y las sentencias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV. FUERZA VINCULANTE DE LA SENTENCIA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">37. M&eacute;xico ha reiterado en su demanda de interpretaci&oacute;n, que la sentencia Avena es definitiva y vinculante en las relaciones entre M&eacute;xico y Estados Unidos, invocando el art&iacute;culo 59 del Estatuto de la Corte en apoyo a su afirmaci&oacute;n. M&eacute;xico se&ntilde;ala que a pesar de la obligaci&oacute;n contenida en el art&iacute;culo 94(1) de la Carta de Naciones Unidas de cumplir con las decisiones de la Corte</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las solicitudes de los nacionales mexicanos para la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de sus casos por mandato de la sentencia del caso Avena han sido repetidamente negados. El 25 de marzo de 2008, la Suprema Corte de Estados Unidos determin&oacute; en el caso de Jos&eacute; Ernesto Medell&iacute;n Rojas (uno de los nacionales mexicanos sujetos a la Sentencia del caso Avena) que la sentencia, por s&iacute; misma, no exige directamente a las cortes de Estados Unidos proporcionar revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n con arreglo al derecho interno. La Suprema Corte, al tiempo que reconoce la obligaci&oacute;n de Estados Unidos de cumplir con la Sentencia en virtud del derecho internacional, sostuvo que los medios elegidos por el presidente de Estados Unidos para cumplir con la sentencia, no eran aplicables de acuerdo con la Constituci&oacute;n de Estados Unidos, e indic&oacute; medios alternativos que incluyeran legislaci&oacute;n por parte del Congreso de Estados Unidos o el cumplimiento voluntario del Estado de Texas.<sup><a href="#notas">41</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n M&eacute;xico:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obligaci&oacute;n de proporcionar revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n no depende del &eacute;xito de los medios... M&eacute;xico entiende que si no hay un pleno cumpl&iacute; miento de la obligaci&oacute;n de dar revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n, debe considerarse el incumplimiento de Estados Unidos.<sup><a href="#notas">42</a></sup></font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">38. Es evidente que M&eacute;xico y Estados Unidos tienen puntos de vista divergentes en lo referente a la aplicaci&oacute;n autom&aacute;tica de la sentencia del caso Avena, en el &aacute;mbito interno de Estados Unidos. Citando el escrito de Estados Unidos como <i>amicus curiae </i>en el &uacute;ltimo caso de Medell&iacute;n ante la Corte Suprema de Estados Unidos, M&eacute;xico observa que Estados Unidos, al tiempo que reconoce una "obligaci&oacute;n de derecho internacional de dar cumplimiento a la decisi&oacute;n de la CIJ en Avena", sostiene que la sentencia no era ejecutable aut&oacute;nomamente en los tribunales nacionales, sin la intervenci&oacute;n del presidente. A continuaci&oacute;n, se cita a Estados Unidos:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras el peticionario tiene derecho a la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n en virtud de la determinaci&oacute;n del presidente, esa revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n no pueden estar disponibles si falta la determinaci&oacute;n del presidente.<sup><a href="#notas">43</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">39. M&eacute;xico se&ntilde;ala que:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Suprema Corte expresamente adopt&oacute; el argumento de Estados Unidos de la falta de ejecuci&oacute;n de la Sentencia en los tribunales nacionales. Por lo tanto, la Corte declar&oacute; que ni el fallo del caso Avena por s&iacute; mismo, ni la sentencia en relaci&oacute;n con la determinaci&oacute;n de cumplir con el fallo Avena promulgada por el presidente, constituyen ley federal aplicable que impida a Texas la aplicaci&oacute;n de normas de procedimiento que proh&iacute;ban la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n, reclamadas por el Sr. Medell&iacute;n, de la Convenci&oacute;n de Viena.<sup><a href="#notas">44</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">40. La Corte Suprema de Estados Unidos, en su sentencia del caso Medell&iacute;n, ofreci&oacute; una interpretaci&oacute;n que est&aacute; en desacuerdo con las de M&eacute;xico y Estados Unidos. Esta interpretaci&oacute;n que emite la Corte Suprema del significado legal del art&iacute;culo 94 de la Carta de Naciones Unidas y del art&iacute;culo 59 del Estatuto de la Corte se expresa en los siguientes t&eacute;rminos:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Poder Ejecutivo sostiene que la frase "se compromete a cumplir" no es "un reconocimiento de que una decisi&oacute;n de la CIJ tendr&aacute; efecto jur&iacute;dico inmediato en los tribunales de los miembros de Naciones Unidas", sino "un <i>compromiso por parte de los miembros de Naciones Unidas para tomar medidas futuras a trav&eacute;s de sus poderes pol&iacute;ticos para cumplir con decisiones de la CIJ". </i>Estamos de acuerdo con esta interpretaci&oacute;n del Art&iacute;culo 94. <i>Este Art&iacute;culo no implica una directiva para los tribunales nacionales. </i>Esto no establece que Estados Unidos "tenga" o "deba" cumplir con una decisi&oacute;n de la CIJ, ni indica que el hecho de que el Senado ratificara la Carta de Naciones Unidas, pretendiera conferir a las decisiones de la CIJ, efecto jur&iacute;dico inmediato en los tribunales nacionales.<sup><a href="#notas">45</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">41. La conclusi&oacute;n de la Corte Suprema de Estados Unidos de que la sentencia del caso Avena no constituye ley federal vinculante por s&iacute; misma es contraria al argumento del Poder Ejecutivo de los Estados Unidos, que alega que,</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras el fallo del caso Avena obliga por sus propios m&eacute;ritos a los tribunales nacionales para dejar de lado las normas ordinarias de preclusi&oacute;n procesal, esa sentencia se convirti&oacute; en la ley nacional, precisamente con ese efecto, en virtud del Memorandum del presidente y su poder "para establecer reglas vinculantes de la decisi&oacute;n que superpone a la ley estatal contraria".<sup><a href="#notas">46</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">42. Despu&eacute;s de dejar claro que el convertir unilateralmente un tratado no autoejecutable en un tratado autoejecutable no es uno de los medios de que dispone el presidente de Estados Unidos para implementar una obligaci&oacute;n internacional, la Corte Suprema estableci&oacute;:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando el presidente asume la facultad de "hacer cumplir" un tratado no autoejecutable por medio de la creaci&oacute;n unilateral de derecho interno, act&uacute;a en conflicto con la actividad impl&iacute;cita de ratificaci&oacute;n del Senado.<sup><a href="#notas">47</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">43. Tres son las diferentes interpretaciones que se postulan en cuanto a los efectos internos de una obligaci&oacute;n internacional. Tres son las interpretaciones que se adelantan en cuanto a la aplicaci&oacute;n interna de la Carta de Naciones Unidas, el Estatuto de la Corte y la sentencia Avena. La Corte Internacional de Justicia pudo haber hecho una importante contribuci&oacute;n al desarrollo del derecho internacional al resolver las cuestiones planteadas por estas tres interpretaciones divergentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>V. REVISI&Oacute;N Y RECONSIDERACI&Oacute;N</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">44. Es leg&iacute;timo concluir que en este caso surge una controversia, a la luz de los puntos de vista fundamentalmente diferentes adoptados por M&eacute;xico y Estados Unidos en la interpretaci&oacute;n que debe darse a las obligaciones impuestas por la sentencia del caso Avena. Existe desacuerdo en varios puntos de la ley, as&iacute; como en los hechos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">45. En los alegatos orales, M&eacute;xico remarc&oacute; que la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n dispuestas por el fallo del caso Avena deben llevarse a cabo como parte del "proceso judicial". M&eacute;xico se&ntilde;al&oacute; que</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde marzo de 2004, al menos 33 de los 51 nacionales mexicanos mencionados en la Sentencia de la Corte han solicitado revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n en las cortes locales y federales de Estados Unidos. Hasta ahora, <i>tan solo a uno de esos nacionales </i>&#151;Osbaldo Torres Aguilera&#151; <i>le ha sido otorgada la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de conformidad con el mandato de la Corte. </i>Sin embargo, tambi&eacute;n debemos mencionar que el Estado de Arkansas accedi&oacute; a sustituir la pena de muerte del Sr. Rafael Camargo Ojeda a prisi&oacute;n perpetua, a cambio de renunciar a su derecho de revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n contemplado en la Sentencia del caso Avena. <i>Todos los dem&aacute;s esfuerzos por hacer cumplir el fallo del caso Avena han fracasado.<sup><a href="#notas">48</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">46. En contraste, Estados Unidos argumenta que <i>"varios nacionales mexicanos </i>mencionados en la Sentencia del caso Avena, ya recibieron la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de sus condenas y sentencias".<sup><a href="#notas">49</a></sup> Pero s&oacute;lo Osbaldo Torres se menciona como beneficiario.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">47. Cincuenta y un nacionales mexicanos estaban dentro del alcance del mandato de revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de la sentencia del caso Avena. En la actualidad, s&oacute;lo cincuenta est&aacute;n en la lista, tras la ejecuci&oacute;n de Jos&eacute; Medell&iacute;n Rojas por el estado de Texas el 5 de agosto de 2008, sin la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de su condena y sentencia. El caso de Torres Aguilera ya ha sido mencionado. Otros siete casos han sido eliminados sin opci&oacute;n a la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n. Rafael Camargo Ojeda, en Arkansas, en virtud de un acuerdo facilitado por el fallo del caso Avena, renunci&oacute; a su derecho a la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n a cambio de la sustituci&oacute;n de la pena de muerte por prisi&oacute;n perpetua. Las sentencias de Juan Caballero Hern&aacute;ndez, Mario Flores Urb&aacute;n y Gabriel Solache Romero fueron conmutadas por el gobernador de Illinois en 2003, una medida que benefici&oacute; a todas las personas sentenciadas a muerte en el Estado, en ese momento. Mart&iacute;n Ra&uacute;l Soto Fong y Osvaldo Regalado Soriano en Arizona obtuvieron la sustituci&oacute;n de sus sentencias despu&eacute;s de que la Corte Suprema de Estados Unidos declarara inconstitucional la aplicaci&oacute;n de la pena de muerte a aquellos que fueran menores de edad, al momento de cometer el crimen. Daniel &Aacute;ngel Plata Estrada, en Texas, obtuvo la conmutaci&oacute;n de su sentencia de muerte despu&eacute;s de que la Corte Suprema de Estados Unidos declarara inconstitucional la ejecuci&oacute;n de personas con retraso mental.<sup><a href="#notas">50</a></sup> Han transcurrido casi cinco a&ntilde;os desde que la sentencia en el caso Avena fue dictada, y cuarenta y un nacionales mexicanos a&uacute;n no han recibido los remedios estipulados en la misma.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VI. LA OBLIGACI&Oacute;N RECAE SOBRE TODAS LAS AUTORIDADES ESTATALES Y FEDERALES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">48. M&eacute;xico sostiene que la obligaci&oacute;n de resultados corresponde a todas las autoridades locales y federales, en particular a la Corte Suprema de Estados Unidos, teniendo en cuenta el mandato de acuerdo al recurso del "proceso judicial" establecido en el caso Avena. La conclusi&oacute;n alcanzada por M&eacute;xico en este asunto no puede ser considerada sino como prueba de un conflicto de opiniones &#151;la cual refleja el desacuerdo con Estados Unidos en una cuesti&oacute;n de derecho&#151;, y por tanto, una controversia. Seg&uacute;n M&eacute;xico,</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Suprema Corte de Estados Unidos consider&oacute; que la expresi&oacute;n "obligaci&oacute;n de cumplir" del Art&iacute;culo 94(1), de alguna manera <i>precluye a la rama judicial &#151;la autoridad m&aacute;s adecuada para aplicar la obligaci&oacute;n impuesta por la Sentencia del caso Avena&#151; de la adopci&oacute;n de medidas para cumplir con los faltos. </i>No hay nada en el texto o en el objeto y prop&oacute;sito del Art&iacute;culo 94(1) que sugiera un resultado tan incongruente. Adem&aacute;s, es fundamentalmente incompatible con la interpretaci&oacute;n de la Sentencia del caso Avena, como la imposici&oacute;n de una obligaci&oacute;n de resultado, correspondiente a todos los &oacute;rganos que componen al Estado, incluido el judicial. Sobra decir que M&eacute;xico no est&aacute; de acuerdo con la interpretaci&oacute;n de la Suprema Corte.<sup><a href="#notas">51</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">49. Claramente, &eacute;sta es una cuesti&oacute;n en la que M&eacute;xico ha indicado "el punto o puntos precisos en controversia en relaci&oacute;n al significado o alcance de la sentencia". M&eacute;xico sostiene que la Corte Suprema de Estados Unidos "no comparte su visi&oacute;n de la Sentencia del caso Avena", es decir, que el lenguaje dispositivo del fallo establece una obligaci&oacute;n de resultado, que comprende a todos los &oacute;rganos, incluido el Poder Judicial federal y estatal que debe ser acatado, independientemente de los obst&aacute;culos de derecho interno.<sup><a href="#notas">52</a></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">50. A la luz de todas estas consideraciones, es evidente que hay una lectura equivocada y una mala interpretaci&oacute;n de la posici&oacute;n de M&eacute;xico en esta sentencia. La err&oacute;nea hip&oacute;tesis de la Corte se ve reflejada en el p&aacute;rrafo 24 de la presente sentencia:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico se refiri&oacute; en particular a las acciones del ejecutivo federal de Estados Unidos, argumentando que algunas de las acciones reflejaban el desacuerdo de Estados Unidos hacia M&eacute;xico con relaci&oacute;n al significado o alcance dado a la Sentencia del caso Avena. De acuerdo con M&eacute;xico, <i>esta diferencia se manifiesta en la posici&oacute;n adoptada por el Gobierno de Estados Unidos en la Suprema Corte.   </i>M&eacute;xico sostiene que la estrecha interpretaci&oacute;n de los medios de ejecuci&oacute;n de la Sentencia hecha por el Gobierno de Estados Unidos, lo llev&oacute; a fracasar en la toma de medidas necesarias para lograr el cumplimiento por parte de todas las autoridades, relacionadas con la obligaci&oacute;n adquirida por Estados Unidos.<sup><a href="#notas">53</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">51. La posici&oacute;n de M&eacute;xico no es que el incumplimiento de la obligaci&oacute;n establecida en la sentencia del caso Avena sea atribuible s&oacute;lo al Ejecutivo Federal de los Estados Unidos. Lo que M&eacute;xico ha argumentado es que la determinaci&oacute;n definitiva de negar el recurso de revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n del mandato Avena es atribuible a la Corte Suprema de Estados Unidos por haber decidido que "si bien un tratado puede constituir un compromiso internacional, no ser&aacute; derecho interno a menos que el Congreso haya promulgado leyes para asegurar su aplicaci&oacute;n"; "la Sentencia del caso Avena... no es autom&aacute;ticamente derecho interno", "Avena, por s&iacute; misma, no constituye ley federal vinculante"; "el Memorando del Presidente, no obliga a los Estados a proporcionar la revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n de las reclamaciones de los 51 nacionales mexicanos nombrados en la Sentencia del caso Avena, sin atender a las normas estatales de preclusi&oacute;n procesal".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">52. Dadas estas determinaciones judiciales, no hay duda de que la Corte Suprema de Estados Unidos no comparte el razonamiento de que el mandato de la sentencia del caso Avena es una obligaci&oacute;n de resultados. Lo mismo puede decirse de otras autoridades, especialmente de los tribunales federales y estatales, como se desprende de las decisiones adoptadas por estas jurisdicciones, incluyendo a la Corte Suprema de &Oacute;regon, la Corte Penal de Apelaciones de Texas, la Corte Suprema de Estados Unidos, los tribunales estatales, tribunales federales de distrito y la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Quinto Distrito.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">53. En el p&aacute;rrafo 48 de la orden del 16 de julio de 2008, indicando las medidas provisionales, la Corte Internacional de Justicia estableci&oacute;:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con la opini&oacute;n de M&eacute;xico, el hecho de que "ni el ejecutivo de Texas, ni la legislatura de Texas, ni el ejecutivo federal, ni la legislatura federal" hayan tomado medidas legislativas en este punto, que podr&iacute;a impedir la ejecuci&oacute;n &#91;del Sr. Medell&iacute;n&#93;, refleja una controversia sobre el significado y alcance de la Sentencia del caso Avena.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico reiter&oacute; esta posici&oacute;n en sus explicaciones por escrito.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">54. Sin embargo, Estados Unidos argument&oacute; en sus alegatos orales que:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos est&aacute; de acuerdo en que es responsable por las acciones de sus subdivisiones pol&iacute;ticas, en virtud del derecho internacional. Sin embargo, no es lo mismo decir que las opiniones de un tribunal estatal, se atribuyen a Estados Unidos a efectos de determinar si existe una controversia entre Estados Unidos y M&eacute;xico con relaci&oacute;n al significado y alcance de la Sentencia del caso Avena.<sup><a href="#notas">54</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuesti&oacute;n de la atribuci&oacute;n de la responsabilidad por la conducta de los &oacute;rganos del Estado se tratar&aacute; en una etapa posterior de este dictamen. Lo que es importante ahora, es observar que existe un incuestionable conflicto entre Estados Unidos y M&eacute;xico con relaci&oacute;n a este punto. Por supuesto, la cuesti&oacute;n se refiere no s&oacute;lo a las opiniones de un tribunal estatal, como Estados Unidos nos quiere hacer creer, aunque esas opiniones tambi&eacute;n pueden tener consecuencias legales en la aplicaci&oacute;n de la sentencia del caso Avena.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">55. La ra&iacute;z de la controversia gira en torno a la decisi&oacute;n de la m&aacute;s alta autoridad judicial federal de Estados Unidos. La interpretaci&oacute;n de la Corte Suprema de Estados Unidos es decisiva como una cuesti&oacute;n de derecho interno y vinculante para todos los tribunales estatales y federales, as&iacute; como para los funcionarios &#151;incluido el Ejecutivo federal&#151;. M&eacute;xico acertadamente se&ntilde;ala que "las opiniones de la Suprema Corte en relaci&oacute;n al alcance y significado de las obligaciones de los tratados de Estados Unidos, son relevantes para los efectos de la determinaci&oacute;n objetiva de un conflicto".<sup><a href="#notas">55</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">56. En la presente sentencia, la Corte Internacional de Justicia afirma en el p&aacute;rrafo 37, que "es dif&iacute;cil discernir, salvo por intetencia, la oposici&oacute;n de M&eacute;xico sobre si existe o no una controversia para determinar si la obligaci&oacute;n de resultados recae sobre todas las autoridades estatales y federales". Pero no es s&oacute;lo por inferencia que la postura mexicana se puede discernir. Como se indica en los p&aacute;rrafos anteriores, existe una controversia: M&eacute;xico claramente argumenta que "cada uno de los poderes en las ramas Ejecutiva, Judicial y Legislativa se han equivocado al no considerar a la sentencia del caso Avena una decisi&oacute;n que impone una obligaci&oacute;n de obtener resultados.<sup><a href="#notas">56</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">57. Estados Unidos debate esta afirmaci&oacute;n:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En virtud del derecho internacional vigente, ya sea que Texas o cualquier Estado de la uni&oacute;n americana tenga una interpretaci&oacute;n diferente de la Sentencia de la Corte, ello es irrelevante para la cuesti&oacute;n ante la Corte. Del mismo modo, son irrelevantes las interpretaciones de los oficiales o de otras entidades del gobierno federal que no est&eacute;n acreditados para hablar en nombre de los Estados Unidos.<sup><a href="#notas">57</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta declaraci&oacute;n, cabe se&ntilde;alar que se ha prestado especial atenci&oacute;n para evitar cualquier menci&oacute;n de los tribunales estatales y federales y en particular, el papel de la Suprema Corte de Estados Unidos. La pregunta no es qui&eacute;n habla en nombre de Estados Unidos. La pregunta es, cu&aacute;l es la consecuencia legal de una decisi&oacute;n de la Suprema Corte de Estados Unidos que interpreta una obligaci&oacute;n internacional de Estados Unidos como ley federal no vinculante, sin la aplicaci&oacute;n de la legislaci&oacute;n debida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">58. En su &uacute;ltima petici&oacute;n a la Corte, el 17 de septiembre de 2009, M&eacute;xico pidi&oacute; a la Corte que juzgue y declare que:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) La correcta interpretaci&oacute;n de la obligaci&oacute;n que incumbe a Estados Unidos en virtud del p&aacute;rrafo 753(9) de la Sentencia del caso Avena, es <i>que es una obligaci&oacute;n de obtener resultados; </i>y que de <i>conformidad con la interpretaci&oacute;n de la anterior obligaci&oacute;n de obtener resultados;</i></font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1) Los Estados Unidos, actuando a trav&eacute;s de <i>todos sus &oacute;rganos competentes y todas sus subdivisiones, incluyendo las distintas ramas gubernamentales as&iacute; como cualquier funcionario </i>estatal o federal en ejercicio de su autoridad gubernamental, debe tomar todas las medidas necesarias para proporcionar el remedio de revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n establecido en la Sentencia del caso Avena p&aacute;rrafo 153(9).<sup><a href="#notas">58</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">59. Tras una cuidadosa lectura de esta petici&oacute;n, me parece incomprensible que la Corte concluyera que "M&eacute;xico no especific&oacute; que la obligaci&oacute;n de Estados Unidos en virtud de la Sentencia del caso Avena, es directamente vinculante para sus &oacute;rganos, subdivisiones o funcionarios, a pesar de que esto puede ser inferido de los argumentos que present&oacute;, en particular de sus explicaciones por escrito".<sup><a href="#notas">59</a></sup> Todas las especificaciones est&aacute;n ah&iacute;; no es necesario recurrir a inferencia alguna.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">60. En sus observaciones finales y en su petici&oacute;n, M&eacute;xico indic&oacute; que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Da la bienvenida a cualquier intento de buena fe, de asegurar que sus nacionales cuenten con una efectiva revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n, que sea plenamente congruente con el mandato de esta Corte en la Sentencia del caso Avena. No obstante, es evidente que los &oacute;rganos constituyentes de los Estados Unidos no comparten la opini&oacute;n de M&eacute;xico, de que la Sentencia del caso Avena impone una obligaci&oacute;n de resultados. Por lo tanto, est&aacute; claramente demostrado que existe una controversia entre Estados Unidos y M&eacute;xico en cuanto al significado y el alcance del p&aacute;rrafo 153(9) de dicha Sentencia.<sup><a href="#notas">60</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Contrariamente a lo indicado en el p&aacute;rrafo 40 de esta sentencia, no creo que se pueda argumentar que "M&eacute;xico no ha establecido la existencia de ninguna disputa entre &eacute;l y Estados Unidos". No es suficiente que Estados Unidos argumente que no existe controversia. Las posiciones y medidas adoptadas por varias autoridades federales y estatales de Estados Unidos, en particular el Poder Judicial federal, muestran lo contrario.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VII. RESPONSABILIDAD DEL ESTADO</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">61. En 1999 la Corte decidi&oacute; que la responsabilidad internacional de un Estado est&aacute; comprometida por las acciones de los &oacute;rganos competentes y las autoridades de ese Estado, cualesquiera que &eacute;stas sean. As&iacute;, en el caso LaGrand, cuando la Corte orden&oacute; las medidas provisionales que deb&iacute;an ser adoptadas por Estados Unidos, concluy&oacute; que:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considerando que la responsabilidad internacional del Estado est&aacute; <i>comprometida por las acciones de los &oacute;rganos competentes y autoridades de ese Estado, </i>sin importar cu&aacute;les sean; considerando que Estados Unidos debe tomar todas las medidas a su alcance para asegurar que Walter LaGrand no sea ejecutado, mientras se espera la decisi&oacute;n final de este procedimiento; considerando que, seg&uacute;n la informaci&oacute;n de que dispone la Corte, la implementaci&oacute;n de medidas indicadas en la presente Orden recaen <i>dentro de la jurisdicci&oacute;n del Gobernador de Arizona; </i>considerando que <i>el gobierno de Estados Unidos, en consecuencia, tiene la obligaci&oacute;n de transmitir la presente Orden al referido Gobernador; considerando que el Gobernador de Arizona tiene la obligaci&oacute;n de actuar de conformidad con el compromiso adquirido por Estados Unidos.<sup><a href="#notas">61</a></sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">62. Es muy claro en las solicitudes finales,<sup><a href="#notas">62</a></sup> que M&eacute;xico tom&oacute; en cuenta el lenguaje utilizado por la Corte en la orden de LaGrand, incluso emple&oacute; la misma terminolog&iacute;a. M&eacute;xico afirma que hay una <i>obligaci&oacute;n de obtener resultados </i>que corresponde a Estado Unidos en virtud de la sentencia del caso Avena. La responsabilidad internacional de Estados Unidos se encuentra "comprometida por <i>las acciones de sus &oacute;rganos competentes y las autoridades". </i>As&iacute;,</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos a trav&eacute;s de todos sus &oacute;rganos competentes y sus subdivisiones, incluyendo todas las ramas del gobierno, as&iacute; como cualquier funcionario estatal o federal en ejercicio de su autoridad gubernamental, debe tomar todas las medidas necesarias para proporcionar el remedio de revisi&oacute;n y reconsideraci&oacute;n dispuesto por la Sentencia del caso Avena en el p&aacute;rrafo 153(9).<sup><a href="#notas">63</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">63. El art&iacute;culo 4 de la Comisi&oacute;n de Derecho Internacional sobre Responsabilidad del Estado establece lo siguiente:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. La conducta de cualquier &oacute;rgano del Estado, se considerar&aacute; un acto de ese Estado en virtud del derecho internacional, si el &oacute;rgano realiza funciones legislativas, ejecutivas, judiciales o de otra &iacute;ndole, sin importar la posici&oacute;n que ocupe dentro de la organizaci&oacute;n y sin importar su car&aacute;cter como &oacute;rgano central de gobierno o de la unidad territorial del Estado.<sup><a href="#notas">64</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">64. En el comentario al art&iacute;culo 4, la Comisi&oacute;n de Derecho Internacional sostuvo que "la referencia a &oacute;rgano del Estado abarca todas las entidades individuales y colectivas que conforman la organizaci&oacute;n del Estado y que act&uacute;an a su nombre". A&ntilde;ade que "el Estado es responsable por la conducta de sus propios &oacute;rganos, que act&uacute;an en esa calidad", algo que siempre ha sido reconocido en las decisiones judiciales internacionales. La Comisi&oacute;n tambi&eacute;n se&ntilde;ala que:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La referencia a &oacute;rgano del Estado en el Art&iacute;culo 4, est&aacute; planeada en el sentido m&aacute;s general. No se limita a los &oacute;rganos centrales de gobierno, a los funcionarios de alto nivel o <i>las personas responsables por las relaciones exteriores del Estado. Se extiende a los &oacute;rganos de gobierno de cualquier tipo o clasificaci&oacute;n, </i>sea cual sea el ejercicio de sus funciones y cualquiera que sea su nivel jer&aacute;rquico, incluidos los que est&aacute;n a nivel provincial o incluso local.<sup><a href="#notas">65</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">65. Es evidente que la petici&oacute;n final de M&eacute;xico, de conformidad con la orden LaGrand y con lo indicado en los art&iacute;culos sobre responsabilidad del Estado, afirma que existe una obligaci&oacute;n de obtener resultados que recae sobre los Estados Unidos y sus &oacute;rganos competentes y subdivisiones pol&iacute;ticas. Esto debe entenderse a fin de incluir entre otras cosas, el Estado de Texas, la Corte Suprema del estado de &Oacute;regon, los tribunales federales de Estados Unidos, el gobierno de Estados Unidos y la Corte Suprema de Estados Unidos. Es evidente que la conducta il&iacute;cita debe atribuirse a los Estados Unidos, como una entidad pol&iacute;tica en virtud del derecho internacional, una entidad pol&iacute;tica que necesariamente debe actuar a trav&eacute;s de sus &oacute;rganos competentes, sus subdivisiones pol&iacute;ticas y todos los funcionarios que ejercen la autoridad gubernamental</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">66. Cuando estas consideraciones son tomadas en cuenta, es muy dif&iacute;cil entender el alcance del p&aacute;rrafo 40 de esta sentencia. La Corte sostiene que podr&iacute;a argumentarse que la petici&oacute;n final de M&eacute;xico "no dice que hay una obligaci&oacute;n de obtener resultado que recaiga sobre los distintos &oacute;rganos competentes, subdivisiones y las autoridades p&uacute;blicas, sino &uacute;nicamente que Estados Unidos actuar&aacute; a trav&eacute;s de estos, cumpliendo las obligaciones que le corresponden en virtud del p&aacute;rrafo 153 (9)". Contrariamente a lo que la Corte establece, la lectura de la solicitud final de M&eacute;xico muestra que se afirma la existencia de una obligaci&oacute;n de obtener resultados, y que de conformidad con esta obligaci&oacute;n, Estados Unidos, a trav&eacute;s de todos sus &oacute;rganos de Estado, debe tomar las medidas necesarias para otorgar el recurso contemplado en la sentencia del caso Avena.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VIII. CONCLUSI&Oacute;N</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">67. He hecho todo lo que est&aacute; a mi alcance para demostrar en esta opini&oacute;n disidente, que existe una controversia entre M&eacute;xico y Estados Unidos misma que a&uacute;n est&aacute; en curso. En mi opini&oacute;n, existe una controversia en relaci&oacute;n al significado o alcance de la sentencia del caso Avena, en el sentido del art&iacute;culo 60 del Estatuto de la Corte, pues es evidente que M&eacute;xico y Estados Unidos tienen puntos de vista fundamentalmente diferentes sobre la interpretaci&oacute;n de la obligaci&oacute;n impuesta por el fallo del caso Avena. Pero de acuerdo con mi percepci&oacute;n, no se trata s&oacute;lo de una disputa/contestation/desacuerdo en virtud del art&iacute;culo 60. Tambi&eacute;n existe una controversia en el sentido del art&iacute;culo 38 (1) del Estatuto de la Corte, ya que existe una divergencia en varias cuestiones jur&iacute;dicas y en los hechos. Estoy convencido de que existe un conflicto de opiniones jur&iacute;dicas y de intereses entre M&eacute;xico y los Estados Unidos sobre el contenido de las obligaciones que incumben a los Estados Unidos en virtud de la sentencia en el caso Avena.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">68. De haber interpretado el alcance y el significado de la sentencia del caso Avena, la Corte pudo haber hecho una valiosa contribuci&oacute;n a la soluci&oacute;n de conflictos que corren el riesgo de autoperpetuarse. La Corte ten&iacute;a a su disposici&oacute;n todos los elementos necesarios para identificar con precisi&oacute;n, el punto o puntos en conflicto sobre el significado o alcance de la sentencia del caso Avena. Se decidi&oacute; de otra manera, y la consecuencia es que el orden jur&iacute;dico internacional ha sido privado de una construcci&oacute;n progresiva de sus reglas y principios fundamentales y, de manera igualmente importante, la orientaci&oacute;n que deben tener la aplicaci&oacute;n de esas reglas y principios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Traducci&oacute;n de Andrea Paula Hern&aacute;ndez y Rojas. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Sentencia, p&aacute;rrafo 27.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2 </sup>P&aacute;rrafo 27, &eacute;nfasis agregado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3 </sup>CR 2008/14, p. 20, p&aacute;rrafos 2 y 3 (Babcock).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4 </sup>Orden, p&aacute;rrafo 55.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5 </sup>Sentencia, cl&aacute;usula dispositiva, p&aacute;rrafo 59(1).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6 </sup>Sentencia, p&aacute;rrafo 31.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7 </sup>Sentencia, p&aacute;rrafo 34.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8 </sup>Sentencia, p&aacute;rrafo 40, &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9 </sup>Sentencia, p&aacute;rrafo 46, &eacute;nfasis agregado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10 </sup>Medell&iacute;n vs. Texas, 128 S. Ct. 1346, 1368 (2008), adjunto como anexo B, p. 60 de la Solicitud de Interpretaci&oacute;n de Sentencia de M&eacute;xico del 31 de marzo de 2004 en el caso relativo a Avena y Otros Mexicanos Nacionales (M&eacute;xico vs. Estados Unidos de Am&eacute;rica).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11 </sup>Intercambio de Poblaci&oacute;n Griega y Turca, opini&oacute;n consultiva del 21 de febrero de 1925, PCIJ, serie B, n&uacute;m. 10, 1925, p. 20.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12 </sup>Tratamiento de Nacionales Polacos y Otras Personas de Origen Polaco o Idioma en el Territorio de Danzing, opini&oacute;n consultiva, 1932, PCIJ, series A/B, n&uacute;m. 44, 1944, p. 24.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13 </sup>Sentencia, p&aacute;rrafo 52.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14 </sup>Sentencia, p&aacute;rrafo 61(2).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15 </sup>Sentencia, p&aacute;rrafo 54 ter.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16 </sup>Sentencia, p&aacute;rrafo 61(3).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17 </sup>Orden del 16 de julio de 2008, p. 18, p&aacute;rrafos 76 y 77.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18 </sup>Sentencia, p&aacute;rrafo 58.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19 </sup>Medell&iacute;n vs. Texas, 128 S. Ct. 1346 (2008) <i>Syllabus; </i>adjunto como Anexo B en la Aplicaci&oacute;n, solicitud de interpretaci&oacute;n de la sentencia del 31 de marzo de 2004 en el caso relativo a Avena y Otros Nacionales Mexicanos (M&eacute;xico vs. Estados Unidos de Am&eacute;rica), p. 44.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20 </sup>Sentencia Avena, p&aacute;rrafo 153(11).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21 </sup>Escrito de <i>amicus curiae </i>del gobierno de los Estados Unidos Mexicanos en apoyo al peticionario 3, 4, S&aacute;nchez&#150;Llamas vs. Oregon, 126 S. Ct 2669 (2006); &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22 </sup>Sentencia Avena, p&aacute;rrafos 21 y 22.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23 </sup>Personal Diplom&aacute;tico y Consular de Estados Unidos en Teher&aacute;n, Memorial de los Estados Unidos, CIJ Alegatos 1980, p. 174; &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24 </sup>Escrito para Estados Unidos como <i>amicus curiae </i>Demandados, p. 28, S&aacute;nchez&#150;Llamas vs. Oregon, 126 S. Ct. 2669 (2006); &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25 </sup><i>Ibidem, </i>p. 30; &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26 </sup>CR 2008/17, p. 11, para. 15 (Bellinger).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27 </sup>126 S. Ct. 2669, 2677&#150;78 (2006); &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28 </sup><i>Ibidem, </i>p. 2676.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29 </sup>Escrito <i>amicus curiae </i>de los Estados Unidos Mexicanos en apoyo de Jos&eacute; Ernesto Medell&iacute;n, <i>ex parte </i>Medell&iacute;n, 223 S.W. 3d315 (Corte Penal de Apelaciones de Texas. 2006) en IX; &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30 </sup>Escrito para Estados Unidos as <i>amicus curiae, ex parte </i>Medell&iacute;n, 223 S.W. 3d 315 (Corte Penal de Apelaciones de Texas 2006); &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31 </sup><i>Ex parte </i>Medell&iacute;n, 223 S.W. 315, 330 (Tex. Crim. App. 2006).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32 </sup>Escrito para Estados Unidos como <i>amicus curiae, </i>Medell&iacute;n vs. Texas, 128 S. Ct. 1346 (2008) en p. 19.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33 </sup>LaGrand (Alemania vs. Estados Unidos de Am&eacute;rica), sentencia, CIJ Reportes 2001, p. 497, p&aacute;rrafo 89; &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34 </sup>Avena y Otros Nacionales Mexicanos (M&eacute;xico vs. Estados Unidos de Am&eacute;rica), sentencia, CIJ Reportes 2004, p. 55, p&aacute;rrafo 109.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35 </sup><i>Ibidem, </i>para. 113.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36 </sup><i>Ibidem, </i>para. 134.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>37 </sup>S&aacute;nchez&#150;Llamas vs. Oregon, 126 S. Ct. 2669, 2685&#150;86 (2006); &eacute;nfasis a&ntilde;adido. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>38 </sup><i>Ex parte </i>Medell&iacute;n, 223 S.W. 3d 315, 321, 332 (2006); &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>39 </sup>Escrito para los Estados Unidos como <i>amicus curiae </i>apoyo a los demandados, S&aacute;nchez&#150;Llamas vs. Oregon, 126 S. Ct. 2669 (2006); &eacute;nfasis a&ntilde;adido).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>40 </sup>L&iacute;mites Terrestres y Marinos entre Camer&uacute;n y Nigeria (Camer&uacute;n vs. Nigeria), solicitud de interpretaci&oacute;n. <i>CIJ Reportes 1999, </i>p. 35, para. 10; &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>41 </sup>Demanda, Solicitud de interpretaci&oacute;n de la sentencia 31de marzo de 2004 en el caso relativo a Avena y Otros Nacionales Mexicanos (M&eacute;xico vs. Estados Unidos de Am&eacute;rica, p. 10, p&aacute;rrafo 4; &eacute;nfasis a&ntilde;adido).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>42 </sup><i>Ibidem, </i>para. 5.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>43 </sup>V&eacute;ase solicitud de M&eacute;xico en Respuesta a las Observaciones Escritas de Estados Unidos de Am&eacute;rica, MUSA 2008/14, 17 de septiembre de 2008, p. 2, p&aacute;rrafo 6; &eacute;nfasis en el original.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>44 </sup><i>Ibidem, </i>para. 7.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>45 </sup>128 S. Ct. 1346, 1358 (2008); &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>46 </sup><i>Ibidem, </i>p. 1367.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>47 </sup><i>Ibidem, </i>p. 1369.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>48 </sup>CR 2008/14, p. 20, p&aacute;rrafos 2 y 3 (Babcock); &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>49 </sup>CR 2008/15, p. 56, para. 22 (Bellinger); &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>50 </sup>Fuentes: <a href="http://www.internationaljusticeproject.org/nationals-Stats.com" target="_blank"><i>http://www.internationaljusticeproject.org/nationals&#150;Stats.com</i></a> y <i><a href="http://www.deathpenalttyinfo.org/foreign-nationals-and-death-penaltty-us" target="_blank">http://www.deathpenalttyinfo.org/foreign&#150;nationals&#150;and&#150;death&#150;penaltty&#150;us</a></i></a><i>).</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>51 </sup>Solicitud de M&eacute;xico en Respuesta a las Observaciones Escritas hechas por Estados Unidos de Am&eacute;rica, MUSA 2008/14, 17 de septiembre de 2008, p. 15, p&aacute;rrafo 53; &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>52 </sup><i>Ibidem, </i>p. 16, p&aacute;rrafo 56; &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>53 </sup>&Eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>54 </sup>CR 2008/17, p. 11, p&aacute;rrafo 13 (Bellinger).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>55 </sup>Solicitud de M&eacute;xico en Respuesta a las Observaciones Escritas hechas por Estados Unidos de Am&eacute;rica, MUSA 2008/14, 17 de septiembre de 2008, p. 14, p&aacute;rrafo 51.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>56 </sup>Solicitud de M&eacute;xico en Respuesta a las Observaciones Escritas hechas por Estados Unidos de Am&eacute;rica, MUSA 2008/14, 17 de septiembre de 2008, p. 11, para. 40.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>57 </sup>Solicitud de M&eacute;xico en Respuesta a las Observaciones Escritas hechas por Estados Unidos de Am&eacute;rica, MUSA 2008/13, 29 de agosto de 2008, p. 20, p&aacute;rrafo 44.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>58 </sup>Solicitud de M&eacute;xico en Respuesta a las Observaciones Escritas hechas por Estados Unidos de Am&eacute;rica, MUSA 2008/14, 17 de septiembre de 2008, p. 24, p&aacute;rrafo 86; &eacute;nfasis a&ntilde;adido) (v&eacute;ase p&aacute;rrafo 10 de esta sentencia).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>59 </sup>V&eacute;ase p&aacute;rrafo 40 de esta sentencia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>60 </sup>CR/2008/16, p. 21, para. 2 (Lom&oacute;naco); &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>61 </sup>LaGrand (Alemania vs. Estados Unidos de Am&eacute;rica), Medidas Provisionales, orden del 3 de marzo de 1999, CIJ Reportes 1999, p. 16, p&aacute;rrafo 28; &eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>62 </sup>V&eacute;ase p&aacute;rrafo 10 de la sentencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>63 </sup>&Eacute;nfasis a&ntilde;adido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>64 </sup>Asamblea General de Naciones Unidas, suplemento n&uacute;m. 10, (A/56/10).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>65 </sup>Comisi&oacute;n de Derecho Internacional, Proyecto de art&iacute;culos sobre la Responsabilidad de Estados por Hechos Internacionalmente Il&iacute;citos, con comentarios Ch. II, art. 4, <i>Anuario de la Comisi&oacute;n de Derecho Internacional, </i>2001, vol. II, segunda parte.</font></p>      ]]></body>
</article>
