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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Álvaro Bracamonte Sierra (2005), Modelos económicos para el análisis de comunidades rurales: El caso de El Júpare, Sonora]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>&Aacute;lvaro Bracamonte Sierra (2005), <i>Modelos econ&oacute;micos para el an&aacute;lisis de comunidades rurales. El caso de El J&uacute;pare, Sonora</i>, </b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Hermosillo, El Colegio de Sonora, 233 pp.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Miguel &Aacute;ngel V&aacute;zquez Ruiz*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor&#150;investigador en el Departamento de Econom&iacute;a de la Universidad de Sonora. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:mvazquez@pitic.uson.mx" target="_blank">mvazquez@pitic.uson.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el campo est&aacute; el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil de la econom&iacute;a mexicana para competir en el contexto de la globalizaci&oacute;n, sobre todo en la regi&oacute;n de Am&eacute;rica del Norte. Esto es v&aacute;lido, aun para estados como Sonora, considerados como de punta en las actividades agropecuarias del pa&iacute;s. Aunque tiene los primeros lugares nacionales en producci&oacute;n de granos, hortalizas y frutales, carne de res, puerco y aves, la intensidad de la competencia entre la producci&oacute;n estatal y la de importaci&oacute;n, como resultado de los avances en la desgravaci&oacute;n arancelaria, que en 2009 alcanzar&aacute; tambi&eacute;n al ma&iacute;z y frijol, obliga a decidir conjuntamente las estrategias tanto de los productores como de las instituciones estatales, responsables de esta parte de la econom&iacute;a, con el prop&oacute;sito de mantener los espacios de producci&oacute;n nacional y los m&aacute;rgenes de maniobra en el manejo del abasto de alimentos. El reto no es menor, si los referentes son las enormes asimetr&iacute;as que separan la econom&iacute;a agr&iacute;cola mexicana de la estadounidense. Por ejemplo, la superficie sembrada en Estados Unidos es m&aacute;s de seis veces la de M&eacute;xico; la relaci&oacute;n entre &eacute;sta y los sujetos agropecuarios es 2.5 hect&aacute;reas aqu&iacute;, contra 44.4 all&aacute;, es decir, 17.8 veces m&aacute;s; el producto interno bruto (PIB) agropecuario es 6.4 veces m&aacute;s grande en Estados Unidos, mientras que los subsidios gubernamentales anuales son de 3 mil 500 millones de d&oacute;lares en M&eacute;xico, contra 20 mil en el pa&iacute;s vecino, es decir, 5.7 veces m&aacute;s (estimaciones propias a partir de datos del Servicio de Informaci&oacute;n Agroalimentaria y Pesquera, Secretar&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentaci&oacute;n para 2001).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante esta situaci&oacute;n de grandes desventajas competitivas del campo mexicano frente al de Estados Unidos, resulta apremiante volver hacia &eacute;l la mirada, para diagnosticar sus problemas de agua, infraestructura, cr&eacute;ditos de la banca privada y de desarrollo, costos de producci&oacute;n, rentabilidad, organizaci&oacute;n de los productores y estrategias competitivas basadas en la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y biotecnol&oacute;gica. Porque si la apuesta oficial y la de los empresarios del campo contin&uacute;a siendo mantener una relaci&oacute;n econ&oacute;mica con el exterior, sustentada s&oacute;lo en la ventajas comparativas del comercio internacional, el pa&iacute;s se encamina a la p&eacute;rdida absoluta de autosuficiencia en alimentos y por ende a abrir un enorme frente en el &aacute;mbito de la seguridad nacional. En ese sentido, volver al campo es la divisa para los acad&eacute;micos, los centros de investigaci&oacute;n, las instituciones de gobierno y los empresarios. Sumarse a quienes en el transcurso de los a&ntilde;os no han quitado el dedo del rengl&oacute;n, es el reto de ahora y de las d&eacute;cadas siguientes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra de &Aacute;lvaro Bracamonte Sierra est&aacute; relacionada con la situaci&oacute;n del medio rural mexicano, especialmente el sonorense. Su relevancia radica en la revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica sobre el medio rural y la econom&iacute;a agr&iacute;cola en el estado, durante el &uacute;ltimo cuarto de siglo, de la que no existe precedente comparable al tipo de an&aacute;lisis del autor. De esa revisi&oacute;n queda claro, tambi&eacute;n, que los estudios sobre el campo han tenido altibajos; estuvieron en auge durante los a&ntilde;os setenta y todav&iacute;a en los ochenta; de los noventa en adelante se advierte un declive, y fueron temas como la industria, conglomerados industriales, maquiladoras y procesos de aprendizaje, globalizaci&oacute;n y servicios financieros, los que llamaron la atenci&oacute;n de los acad&eacute;micos. Hoy, en el siglo XXI, parece que las investigaciones sobre la sociedad y la econom&iacute;a del conocimiento son las que m&aacute;s est&aacute;n atrayendo la atenci&oacute;n de las distintas instituciones acad&eacute;micas del estado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante las coordenadas competitivas establecidas por el Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) y sus efectos, en Sonora no abundan los estudios acerca de los saldos de este instrumento de pol&iacute;tica comercial a trece a&ntilde;os de vigencia. A escala nacional las cosas son distintas; durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido una b&uacute;squeda nueva sobre el medio rural, que se asocia con la situaci&oacute;n competitiva de la agricultura de Am&eacute;rica del Norte, y las secuelas en t&eacute;rminos de la ca&iacute;da de la producci&oacute;n, tanto para consumo nacional como para exportaciones, y con el abandono de ejidos y comunidades por parte de miles de campesinos que se han marchado a la ciudad o a Estados Unidos, en busca de mejorar su calidad de vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el medio acad&eacute;mico sonorense, &Aacute;lvaro Bracamonte es de los pocos que no han abandonado al campo como objeto de estudio. Fiel a sus ra&iacute;ces campesinas, sigue campeando, buscando explicaciones y soluciones para una de las grandes parcelas de la econom&iacute;a, la agricultura, en la cual se encuentran las bases de la alimentaci&oacute;n, as&iacute; como la proveedur&iacute;a de insumos y materias primas para el sector industrial. Esta obra es testimonio fehaciente de lo anterior: el autor ha ido de Guadalupe de Ures a la Costa de Hermosillo y de ah&iacute; a El J&uacute;pare, en el valle del Mayo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El resultado de sus estudios es este libro, cuyo primer cap&iacute;tulo sirve como marco te&oacute;rico de referencia, remite a las propuestas de equilibrio general de L&eacute;on Walras, un neocl&aacute;sico de la econom&iacute;a (un cl&aacute;sico para Keynes).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor pone en el centro del escenario la situaci&oacute;n de la vida rural en M&eacute;xico, territorio donde vive m&aacute;s de un cuarto de su poblaci&oacute;n. Ese espacio donde sobreviven millones de personas; de grandes contrastes en infraestructura, mecanizaci&oacute;n, tama&ntilde;o de los predios, acceso a cr&eacute;ditos, productividad y competitividad, tan poco sustentado en un intercambio sano con la naturaleza. Ese gran espacio donde se producen granos que con muchas dificultades intentan competir con los que vienen de Am&eacute;rica del Norte. Ese espacio, que cambi&oacute; las formas de propiedad de la tierra por la reforma al art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n de principios de los noventa, para abrir el abanico de usufructuarios del suelo mexicano a los extranjeros. Ese espacio donde viven los m&aacute;s pobres entre los pobres, que incluye a los ind&iacute;genas de M&eacute;xico, que han tenido que abandonar la explotaci&oacute;n de la tierra en el sentido m&aacute;s noble del t&eacute;rmino, para dedicarse al comercio, vender servicios o a la pesca, que es el caso de la comunidad de El J&uacute;pare. Esto es cuando les va relativamente bien, porque en los largos a&ntilde;os de crisis de mediados de 1970 miles de campesinos tuvieron que emigrar a la ciudad o al extranjero, para desde all&aacute; enviar remesas. En fin, el campo mexicano es sin&oacute;nimo de grandes paradojas: es moderno y tradicional, exportador e importador, rico y pobre, criollo e ind&iacute;gena.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Bracamonte da cuenta de ello, pero no generaliza. Al autor le preocupa el bosque, pero en particular los &aacute;rboles. Dice que no se pueden instrumentar estrategias y pol&iacute;ticas para el medio rural, y considerarlo como un gran territorio homog&eacute;neo, cuando en realidad priva una gran heterogeneidad en su estructura y funcionamiento. Por eso, elige El J&uacute;pare, una comunidad del sur de Sonora, perteneciente al municipio de Huata&#150; bampo. Una poblaci&oacute;n de poco m&aacute;s de 2 000 habitantes, que se dedica a la agricultura (trigo, ma&iacute;z, hortalizas), al comercio y a la pesca ribere&ntilde;a con artes de pesca rudimentarias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El J&uacute;pare expresa "puntualmente los rasgos esenciales de la vida rural del sur de Sonora", dice al autor, por lo cual esta comunidad se convirti&oacute; en el laboratorio para ensayar, en el caso de Sonora, modelos econ&oacute;micos para el an&aacute;lisis de comunidades rurales. En esto radica la aportaci&oacute;n de &Aacute;lvaro Bracamonte; no se va por el camino f&aacute;cil de los instrumentos tradicionales para el estudio del medio rural, con informaci&oacute;n proporcionada por la Secretar&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentaci&oacute;n (SAGARPA) o el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica (INEGI), &eacute;l construye su propia base de datos a partir de un trabajo de campo, que luego vac&iacute;a en una matriz de contabilidad social comunitaria. Desde aqu&iacute; arranca la diferencia con otros trabajos. El presente no es un estudio desde la l&oacute;gica de la microeconom&iacute;a, que analiza las comunidades rurales desde la perspectiva de hogares carentes de relaciones sociales y contacto con el exterior. Aqu&iacute; el punto fue poner en movimiento las distintas transacciones econ&oacute;micas que realiza una comunidad, sus ingresos y egresos, su intercambio interno y con el exterior, su producci&oacute;n y consumo. A partir de la captura de la informaci&oacute;n, se avanz&oacute; hacia la construcci&oacute;n de dos tipos de modelos: de multiplicadores y de equilibrio general aplicado, los cuales son conocidos como "modelos multisectoriales que dan cuenta de las interrelaciones de varios sectores simult&aacute;neamente".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, &iquest;para qu&eacute; sirve esto? Para evaluar con precisi&oacute;n las repercusiones esperadas de la aplicaci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica para el sector, y por supuesto para apuntalar o replantearse los planes de las instancias correspondientes. Este m&eacute;todo remite a un planteamiento clave del libro: la hip&oacute;tesis central, que describe en estos t&eacute;rminos: "&#91;...&#93; los programas de fomento y apoyo a los productores agr&iacute;colas y a las comunidades rurales de Sonora no tienen un efecto multiplicador sobre la econom&iacute;a, sobre todo si se aplican en comunidades aisladas que mantienen una dependencia significativa en el abasto de bienes y servicios de proveedores establecidos fuera de la localidad" (p. 30). Esto lo demuestra ensayando varias simulaciones, varios escenarios de comportamiento, a partir de la introducci&oacute;n del impacto de variables que perjudican a la comunidad rural en estudio.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, el proceso metodol&oacute;gico de esta investigaci&oacute;n conduce al cap&iacute;tulo "Simulaciones", en el que el autor realiza varios experimentos:</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Primero, uno donde analiza los efectos del Programa de Apoyos Directos al Campo (PROCAMPO) , a partir de una aplicaci&oacute;n gubernamental de 33 mil pesos a los hogares; inyecci&oacute;n externa de recursos a la comunidad que hace crecer el PIB de El J&uacute;pare en s&oacute;lo 0.04 por ciento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El segundo tiene que ver con otra inyecci&oacute;n ex&oacute;gena de 33 mil pesos tambi&eacute;n, para la agricultura, con la finalidad de recuperar suelos salinos; se busca mejorar la calidad del suelo para uso agr&iacute;cola. Aqu&iacute; el PIB de El J&uacute;pare aumenta 0.55 por ciento y 2.46 la actividad agr&iacute;cola en particular.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El tercero se relaciona con los efectos probables de una disminuci&oacute;n en los precios de los cultivos principales. Esto resulta m&aacute;s obvio: una reducci&oacute;n de 20 por ciento en los precios del trigo afecta negativamente al PIB comunitario, que cae 3.7 por ciento. La causa se asocia a una contracci&oacute;n de 29.1 por ciento de la agricultura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La cuarta simulaci&oacute;n consiste en jugar con una disminuci&oacute;n en el precio del camar&oacute;n, que como ya vimos es una de las actividades de esta comunidad rural, que tambi&eacute;n es pesquera. La reducci&oacute;n de 20 por ciento del precio del camar&oacute;n tiene un efecto profundamente significativo: el PIB cae 8.7 por ciento, y el efecto es apabullante.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como hemos observado en este repaso del libro, hay una amalgama de elementos que lo enriquecen: un problema claro de investigaci&oacute;n ubicado en una de las partes m&aacute;s sensibles por su situaci&oacute;n econ&oacute;mica, una comunidad rural del sur de Sonora. Hay la apropiaci&oacute;n de un discurso te&oacute;rico que proporciona los instrumentos para el an&aacute;lisis, as&iacute; como el manejo de t&eacute;cnicas especializadas de la contabilidad social, las matem&aacute;ticas y los programas de c&oacute;mputo. Pero no s&oacute;lo esto, el texto se sit&uacute;a en el &aacute;mbito del c&oacute;mo hacer para que la pol&iacute;tica econ&oacute;mica con sus medidas, objetivos y metas tenga efectos positivos en su aplicaci&oacute;n en el medio rural.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bracamonte Sierra ha compartido estos instrumentos de investigaci&oacute;n aprendidos del doctor Antonio Y&uacute;nes, pionero en M&eacute;xico en el estudio de esta tem&aacute;tica y ha formado escuela en el &aacute;mbito regional; se han escrito al menos una tesis de licenciatura y dos de maestr&iacute;a, a partir de esta metodolog&iacute;a, es decir, Bracamonte ha formado gente, ha sembrado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, acaso dir&aacute;n los cr&iacute;ticos que se trata de una investigaci&oacute;n de tipo seccional, no longitudinal, que obtiene informaci&oacute;n del objeto de estudio en una oportunidad &uacute;nica, en vez de datos recogidos en varios momentos para hacer posible las comparaciones; o que incluso, los datos no son una estampa fiel de la realidad de la comunidad en estudio. En todo caso se trata de aspectos corregibles, porque como el mismo autor lo se&ntilde;ala: en la ciencia econ&oacute;mica, cuando uno piensa que termina, apenas empieza.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El contenido de la investigaci&oacute;n ameritaba una edici&oacute;n m&aacute;s formal y de mejor calidad. Dado que el mercado de la palabra escrita, al igual que otros, es muy sensible a la forma.</font></p>      ]]></body>
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