<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-3925</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Región y sociedad]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Región y sociedad]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-3925</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de Sonora]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-39252005000300006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Votos ponderados: Sistemas electorales y sobrerrepresentación distrital]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ángel Lara]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hiram A.]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Guadalajara Vicerrectoría Ejecutiva ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Guadalajara Jalisco]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>17</volume>
<numero>34</numero>
<fpage>175</fpage>
<lpage>179</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-39252005000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-39252005000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-39252005000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Diego</b> <b>Reynoso (2004),<i> Votos ponderados. Sistemas electorales y sobrerrepresentaci&oacute;n distrital</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Hiram A. &Aacute;ngel Lara<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Colecci&oacute;n Las Ciencias Sociales. Segunda d&eacute;cada. H. C&aacute;mara de Diputados, LIX Legislatura&#45;Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO)&#45;Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, 264 pp.</b>&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>*</i></sup> <i>Asesor de la Vicerrector&iacute;a Ejecutiva de la Universidad de Guadalajara y profesor de la Maestr&iacute;a en Gesti&oacute;n P&uacute;blica en el Centro Universitario de Ciencias Econ&oacute;mico</i> <i>Administrativas (CUCEA)&#45;Universidad de Guadalajara.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:hiram@redudg.udg.mx">hiram@redudg.udg.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Poco se ha escrito en M&eacute;xico acerca de la ponderaci&oacute;n electoral, y las diferencias de representaci&oacute;n entre los distritos. Los trabajos de Diego Reynoso (1999, 2000, 2001) han abierto brecha en un tema menospreciado por los investigadores de los sistemas electorales, lo cual no es un asunto menor, pues de acuerdo con el polit&oacute;logo argentino, la mala distribuci&oacute;n de los sistemas de representaci&oacute;n puede tener consecuencias para los reg&iacute;menes democr&aacute;ticos. En espec&iacute;fico, se&ntilde;ala como el punto nodal de los sistemas electorales y la sobrerrepresentaci&oacute;n distrital al <i>malapportionment</i> (entendido como el "desv&iacute;o del criterio de distribuci&oacute;n de los esca&ntilde;os de representaci&oacute;n en forma de proporciones, del total de la poblaci&oacute;n representada en los asientos del congreso").</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En sus primeras revisiones sobre el tema, el autor esclarec&iacute;a un mal de la pol&iacute;tica electoral y de la naturaleza de la representaci&oacute;n democr&aacute;tica, ocasionado por el <i>malapportionment</i>. En aquellas ocasiones, resaltaba el sentido pernicioso y distorsionado de los criterios de distribuci&oacute;n de los esca&ntilde;os asignados a los partidos en competencia electoral, lo cual &#151;en palabras del mismo Reynoso&#151; resultaba "injusto y negativo", pues con ello se dejaba de lado que la sobrerrepresentaci&oacute;n distrital pudiera resultar una virtud y no tanto un mal como se hab&iacute;a sugerido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En <i>Votos ponderados. Sistemas electorales y sobrerrepresentaci&oacute;n distrital</i> hay una recuperaci&oacute;n importante de las academias anglo y europea a trav&eacute;s de las conversaciones del autor con Guillermo O'Donell, Marcelo Cavarozzi,Andreas Schedler y Joseph Colomer,y una revisi&oacute;n minuciosa de los trabajos de Dieter Nohlen, Ared Lijphart, Matthew Shugart y Gary Cox. Por tal raz&oacute;n, su lectura demanda un conocimiento b&aacute;sico de las l&iacute;neas importantes del debate politol&oacute;gico contempor&aacute;neo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro consta de siete cap&iacute;tulos y est&aacute; dividido en cuatro partes. La primera parte contiene los cap&iacute;tulos 1 y 2. El primero discute la democracia y la sobrerrepresentaci&oacute;n, y el segundo analiza el sistema electoral y la sobrerrepresentaci&oacute;n, cuyo peso sobre los sistemas electorales ser&aacute; una idea que no deja de mencionarse a lo largo del trabajo. Al respecto, el autor sostendr&aacute; que aqu&eacute;lla se relaciona directamente con los grados de homogeneidad de las sociedades y con la garant&iacute;a de representaci&oacute;n de las diferentes voces, dentro de un r&eacute;gimen democr&aacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta primera parte tiene dos objetivos: uno es hacer referencia a la discusi&oacute;n entre democracia y sobrerreprentaci&oacute;n, y aclarar los problemas generados por el t&eacute;rmino <i>malapportionment</i>. Asimismo, el autor revisa las aportaciones de Robert Dahl, Kenneth Shepsle, George Tsebelis y la teor&iacute;a democr&aacute;tica proveniente de la elecci&oacute;n social, cuyo referente es el trabajo de Kenneth Arrow, de 1951. De vital importancia ser&aacute; establecer las diferencias entre las sociedades homog&eacute;neas y las heterog&eacute;neas, pues a partir de all&iacute; podr&aacute; plantearse, con toda propiedad, por qu&eacute; el dise&ntilde;o de los sistemas electorales y la representaci&oacute;n distrital es clave para la democracia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo objetivo de esta primera parte es dejar en claro que la representaci&oacute;n de los distintos grupos es una cuesti&oacute;n nodal para los sistemas electorales. Es por ello que &#151;en la b&uacute;squeda de un sistema "perfecto"&#151; es menester encontrar los medios adecuados de inclusi&oacute;n de la mayor&iacute;a de los grupos minoritarios en una sociedad, de tal manera que ninguna voz quede al margen de las decisiones de las mayor&iacute;as electorales. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a garantizarse tal representaci&oacute;n? La respuesta se encuentra en los niveles de permisividad y restrictividad de los sistemas electorales:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; la permisividad o restrictividad de los sistemas electorales se mide en relaci&oacute;n con las principales dimensiones constitutivas del sistema electoral: la f&oacute;rmula electoral, la magnitud del distrito y el tama&ntilde;o de la legislatura. Pero, curiosamente, nunca se ha incluido como medida de permisividad o restrictividad, o al menos como factor potencial, la sobrerrepresentaci&oacute;n distrital, la cu&aacute;l &#91;<i>sic</i>&#93; l&oacute;gicamente no es considerada ni como un elemento permisivo ni como un elemento restrictivo. En este sentido, cabe preguntarse: &iquest;hay un patr&oacute;n de diferencia entre los efectos de un sistema electoral que posee sobrerrepresentaci&oacute;n distrital y los de un sistema que no?, &iquest;es la sobrerrepresentaci&oacute;n distrital una dimensi&oacute;n que produzca alteraciones significativas en el resultado electoral? (pp. 72&#45;73).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La respuesta sugerida a las preguntas anteriores hace referencia a que efectivamente "la sobrerrepresentaci&oacute;n es un elemento de permisividad", es decir, un factor de inclusi&oacute;n de las diferentes corrientes e ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas que compiten electoralmente. En consecuencia, la democracia enfrentar&aacute; una gran paradoja, la misma que obliga a replantearse el criterio igualitario legado por la Revoluci&oacute;n Francesa y la guerra de independencia de Estados Unidos, paradoja que en palabras de Reynoso significar&iacute;a que:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; El fuerte contenido normativo del criterio igualitario cumple la funci&oacute;n de gu&iacute;a, no de una imposici&oacute;n que debe satisfacerse a cualquier precio. Ese precio muchas veces puede llegar a ser incluso la inviabilidad del r&eacute;gimen democr&aacute;tico. De tal modo, las democracias contempor&aacute;neas se extienden a lo largo de un continuo que va desde la plena satisfacci&oacute;n del criterio demoorientado &#91;<i>sic</i>&#93; a la necesidad de introducir correctivos que se desv&iacute;an de ese criterio; &eacute;sta es la gran paradoja de los reg&iacute;menes democr&aacute;ticos representativos: deben tolerar instituciones pol&iacute;ticamente viables y funcionales que pueden ser normativamente cuestionables (p. 78).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda, tercera y cuarta parte del libro Reynoso valida las hip&oacute;tesis. En lo que respecta a la segunda parte (cap&iacute;tulo 3), recurre a los m&eacute;todos de an&aacute;lisis de la perspectiva comparada, con ello el libro ofrece un panorama mundial de la sobrerrepresentaci&oacute;n distrital. Aqu&iacute; analiza dicho concepto en las c&aacute;maras bajas y altas de regiones como Ocean&iacute;a, Europa, Norteam&eacute;rica, Asia, Centroam&eacute;rica, &Aacute;frica y Sudam&eacute;rica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reynoso propone un &iacute;ndice de heterogeneidad medido seg&uacute;n tres criterios: fragmentaci&oacute;n &eacute;tnica y religiosa y federalismo, todas esas variables las correlaciona con el nivel de sobrerrepresentaci&oacute;n distrital existente (<i>S</i><sub><i>RD</i></sub>). Con &eacute;ste calcula la diferencia de porcentajes entre electores de un distrito y de esca&ntilde;os que se eligen en &eacute;l, y comprueba &#151;estad&iacute;sticamente&#151; que a medida que las sociedades son m&aacute;s heterog&eacute;neas la sobrerrepresentaci&oacute;n distrital se comporta positivamente, y termina por ser un elemento equilibrante de las distorsiones que un r&eacute;gimen democr&aacute;tico puede presentar. En palabras del autor "&#91;...&#93; hay que evitar la penalizaci&oacute;n del mismo (la sobrerrepresentaci&oacute;n distrital) sin considerar su impacto en la representaci&oacute;n y su funcionalidad democr&aacute;tica. &#91;...&#93;" (p. 117).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la tercera parte (cap&iacute;tulos 4 al 7), utiliza m&eacute;todos similares para correlacionar la permisividad de la sobrerrepresentaci&oacute;n con el sistema de partidos, es decir, aqu&eacute;lla cumple su papel inclusivo y compensatorio entre el sistema de partidos electorales y el de legislativos. Sigue con el an&aacute;lisis de los casos argentino y espa&ntilde;ol, para apoyar la mec&aacute;nica de la sobrerrepresentaci&oacute;n distrital, y argumentar a favor de la importancia de los partidos provinciales o regionales como engranes, para construir mayor&iacute;as y permitir el funcionamiento del sistema pol&iacute;tico. El trabajo finaliza con el an&aacute;lisis de los beneficios que la sobrerrepresentaci&oacute;n puede tener sobre los partidos conservadores, lo cual tiene que ver m&aacute;s con la distribuci&oacute;n y concentraci&oacute;n territorial del voto, que con una posici&oacute;n en el espectro ideol&oacute;gico&#45;pol&iacute;tico, como se se&ntilde;ala en el libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Votos ponderados. Sistemas electorales y sobrerrepresentaci&oacute;n distrital</i> ofrece un viaje serio y reflexivo, que nos remonta a los estudios cl&aacute;sicos de los sistemas electorales, a las discusiones sobre democracia representativa, a la utilidad de los estudios comparados, a la teor&iacute;a de la elecci&oacute;n p&uacute;blica y al debate filos&oacute;fico entre liberales y multiculturalistas. Asimismo, la investigaci&oacute;n usa adecuadamente los m&eacute;todos cuantitativos, lo cual resulta relevante ante la negaci&oacute;n que com&uacute;nmente se hace de ellos. El libro no s&oacute;lo est&aacute; llamado a ser un referente de los estudios electorales, sino tambi&eacute;n de la ciencia pol&iacute;tica contempor&aacute;nea.</font></p>      ]]></body>
</article>
