<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-3569</journal-id>
<journal-title><![CDATA[CONfines de relaciones internacionales y ciencia política]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[CONfines relacion. internaci. ciencia política]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-3569</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, División de Humanidades y Ciencias Sociales]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-35692005000200011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Migrantes japoneses en México: la trayectoria de investigación de Ota Mishima]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Terui]]></surname>
<given-names><![CDATA[Megumi]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Monterrey Nuevo León]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>1</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>111</fpage>
<lpage>113</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-35692005000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-35692005000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-35692005000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Ex libris</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Migrantes japoneses en M&eacute;xico: la trayectoria de investigaci&oacute;n de Ota Mishima</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Megumi Terui*</font></b></p>  	    <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="verdana" size="3">Ota Mishima, M. (1982). <i>Siete Migraciones Japonesas en M&eacute;xico,</i> 1890&#45;1978. Ciudad de M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico.</font></b><font face="verdana" size="2"></font></p>     <p align="center">&nbsp; </p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* ITESM, Campus Monterrey.</i> Correo: <a href="mailto:meguminosa@gmail.com">meguminosa@gmail.com</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy en d&iacute;a, aproximadamente 30,000 personas, descendientes de japoneses, viven en M&eacute;xico, en una historia que viene desde finales del siglo XIX; sin embargo, poco se ha investigado sobre este grupo social. Una de las pioneras en los estudios de la comunidad nikkei<sup><a href="#notas">1</a></sup> en M&eacute;xico, as&iacute; como referencia obligada para aquel interesado en conocer m&aacute;s sobre las migraciones japonesas a dicho pa&iacute;s, fue Mar&iacute;a Elena Ota Mishima. La investigadora, mexicana de ascendencia japonesa de segunda generaci&oacute;n, public&oacute; diversos trabajos sobre los descendientes de japoneses en M&eacute;xico, adem&aacute;s de dictar varias conferencias en el mundo sobre esta tem&aacute;tica. Uno de sus principales trabajos aparece en el libro <i>Siete Migraciones Japonesas en M&eacute;xico</i> 1890&#45;1978, publicado por el Colegio de M&eacute;xico en 1982.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ota Mishima logra, a trav&eacute;s de cerca de doscientas p&aacute;ginas, introducir al lector en los albores de la llegada de japoneses a nuestro pa&iacute;s, y describe los siete tipos de migrantes que aqu&iacute; radicaron. M&aacute;s a&uacute;n, su estudio profundiza datos hist&oacute;ricos y estad&iacute;sticos que tienen como fin ilustrar acerca de las migraciones de japoneses a M&eacute;xico, sus condiciones, sus objetivos al llegar al pa&iacute;s, y el grado de mestizaje que se present&oacute; con la raza mexicana. Para realizar el libro, Mar&iacute;a Elena Ota emprendi&oacute; una intensa labor de investigaci&oacute;n, que abarc&oacute; desde entrevistas con algunos de los descendientes, hasta la revisi&oacute;n de diversos documentos estad&iacute;sticos e hist&oacute;ricos, en manos tanto japonesas como mexicanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Ota Mishima, la inmigraci&oacute;n japonesa en M&eacute;xico resulta <i>sui generis,</i> porque el propio gobierno nip&oacute;n la planific&oacute;, promovi&oacute; y dio seguimiento; a diferencia de otras migraciones al territorio mexicano, esta fue apoyada y promovida por el gobierno del pa&iacute;s de origen (en este caso, Jap&oacute;n); se suscit&oacute; de manera planificada y con un amplio seguimiento por parte del gobierno japon&eacute;s. &Eacute;sta tuvo sus or&iacute;genes en el Porfiriato, y aunque fue interrumpida durante la Segunda Guerra Mundial, continu&oacute; su expansi&oacute;n durante la segunda mitad del siglo XX. El libro consta de cinco cap&iacute;tulos, cuyas p&aacute;ginas abarcan periodos hist&oacute;ricos correspondientes al tipo de migrante que arribaba a M&eacute;xico en dicho momento, lo cual ayuda al lector a contextualizar el fen&oacute;meno de la migraci&oacute;n. Dicha clasificaci&oacute;n de los inmigrantes japoneses, se encuentra en funci&oacute;n del orden cronol&oacute;gico y las condiciones de la llegada de estos grupos a M&eacute;xico, as&iacute; como la actividad que buscaban desempe&ntilde;ar en nuestro pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo, la autora hace referencia a los primeros colonos japoneses que se establecieron primordialmente en la regi&oacute;n de Chiapas, que corresponden al primer y segundo tipo de inmigrante japon&eacute;s (agricultores y emigrantes libres, respectivamente). Si bien la inmigraci&oacute;n japonesa en M&eacute;xico inici&oacute; en 1897, fue a partir de 1888 cuando se cimentaron las bases para dicha inmigraci&oacute;n. Ota se&ntilde;ala, que en ese a&ntilde;o, M&eacute;xico se convirti&oacute; en el primer pa&iacute;s de Occidente en reconocer la soberan&iacute;a japonesa, y con la firma de dicho tratado, se estableci&oacute; el libre flujo de habitantes de ambos pa&iacute;ses entre los dos territorios. Los propios oficiales del gobierno de Jap&oacute;n se interesaron por la colonizaci&oacute;n de tierras mexicanas, con el fin de tener acceso a tierras fruct&iacute;feras de cultivo, particularmente, de caf&eacute;, por lo que seleccionaron la regi&oacute;n de Chiapas. Se estableci&oacute; as&iacute; la Sociedad Colonizadora Jap&oacute;n&#45;M&eacute;xico, que con apoyo gubernamental, reclut&oacute; a japoneses colonos agricultores para que viajaran a M&eacute;xico a trabajar en las tierras que se adquirir&iacute;an con los recursos de la Sociedad. A ellos se aunaron los llamados emigrantes libres los cuales no viajaron bajo contrato con la Sociedad y deb&iacute;an adquirir por s&iacute; mismos tierras para cultivar. Sin embargo, al llegar a M&eacute;xico, se enfrentaron a condiciones muy diferentes a las prometidas originalmente por la Sociedad Colonizadora, por lo que muchos de los colonos desertaron, y los inmigrantes libres decidieron iniciar una nueva asociaci&oacute;n denominada Sociedad Cooperativa Nichiboku Kyodo Gaisha, que diversific&oacute; las actividades econ&oacute;micas de los nikkei&#45;mexicanos y se convirti&oacute; en la primera de su tipo en M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo cap&iacute;tulo se analiza al migrante bajo contrato, el tercer tipo de migrante. Este periodo abarca de 1900 a 1910, cuando los inmigrantes japoneses ingresaron a M&eacute;xico bajo el tratado celebrado entre ambos pa&iacute;ses, contactados a trav&eacute;s de diferentes compa&ntilde;&iacute;as, para trabajar en algunas industrias en las que M&eacute;xico no pose&iacute;a obra de mano calificada. Ota menciona que entre las principales ocupaciones se encontraban las industrias minera y ca&ntilde;era, adem&aacute;s de la construcci&oacute;n de ferrocarriles. En este cap&iacute;tulo, la autora detalla las compa&ntilde;&iacute;as para las que trabajaron los inmigrantes japoneses, estad&iacute;sticas sobre el n&uacute;mero de japoneses que ingresaron al pa&iacute;s en este periodo, las condiciones en las que realizaron su traves&iacute;a, as&iacute; como las causas de la deserci&oacute;n de los braceros. Aunque se&ntilde;ala que dicha deserci&oacute;n fue semejante a la de los inmigrantes del primer tipo; sin embargo, a diferencia de los segundos, la mayor&iacute;a de los inmigrantes del tercer tipo ten&iacute;an como meta inicial emigrar hacia Estados Unidos, aprovechando la facilidad de acceso a M&eacute;xico, por lo que diminuy&oacute; el n&uacute;mero de japoneses que radicaron en nuestro pa&iacute;s, a pesar del continuo ingreso durante ese lapso de tiempo.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer cap&iacute;tulo aborda al cuarto, quinto y sexto tipos de inmigrantes, es decir, al inmigrante que ingres&oacute; ilegalmente a M&eacute;xico, al migrante calificado, y a aquellos que se acogieron al sistema de requerimiento, respectivamente, quienes ingresaron al territorio mexicano durante las primeras cuatro d&eacute;cadas del siglo XX. En cuanto a los inmigrantes ilegales, muchos de ellos proven&iacute;an de Estados Unidos y, al ser rechazados como residentes en ese pa&iacute;s, viajaban a M&eacute;xico con la esperanza ingresar otra vez. Muchos de ellos radicaban temporalmente en el norte del pa&iacute;s, o bien, ante la imposibilidad de lograr su cometido, decid&iacute;an establecerse en M&eacute;xico. Los migrantes japoneses calificados, por su parte, ingresaron a M&eacute;xico bajo el amparo de un convenio bilateral en el que se permit&iacute;a el libre ejercicio de la medicina, farmac&eacute;utica, odontolog&iacute;a y veterinaria, de 1917 a 1928, por lo que durante esta d&eacute;cada ingresaron profesionistas que buscaban nuevas oportunidades. Finalmente, el sexto tipo de inmigrante, o japoneses por requerimiento (yobiyose), eran aquellos que ingresaron al pa&iacute;s invitados por otro japon&eacute;s que ya radicaba en M&eacute;xico. La mayor parte se concentr&oacute; en la regi&oacute;n de Baja California, y ya que contaban con oportunidades de desarrollo econ&oacute;mico, buscaron desde un principio establecerse en territorio mexicano. Sin embargo, ante la inminencia de la Segunda Guerra Mundial, la cantidad de inmigrantes japoneses que ingres&oacute; por esta v&iacute;a a M&eacute;xico disminuy&oacute; hasta volverse nulo al iniciar el conflicto armado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto cap&iacute;tulo, titulado <i>Inmigrantes Japoneses en M&eacute;xico y la Segunda Guerra Mundial: 1941&#45;1950,</i> aborda las relaciones entre ambos pa&iacute;ses, as&iacute; como las condiciones a las que se enfrentaron los nikkei&#45;mexicanos durante este periodo hist&oacute;rico. Esta parte del libro resulta particularmente interesante ya que Ota logra condensar en pocas p&aacute;ginas este cap&iacute;tulo de la historia mexicana en el cual, al romper M&eacute;xico relaciones diplom&aacute;ticas con Jap&oacute;n y unirse a los aliados durante la Segunda Guerra Mundial, dio un trato muy diferente al que hab&iacute;a dado a los inmigrantes japoneses, llev&aacute;ndolos a la concentraci&oacute;n y orillando a muchos de ellos hacia el &eacute;xodo; este &uacute;ltimo en algunos casos de &iacute;ndole obligatoria. As&iacute; mismo, la autora realiza una interesante narraci&oacute;n del papel de los comit&eacute;s de ayuda intrajaponesa que se crearon en el interior del pa&iacute;s y que fueron de gran importancia para el mantenimiento de las relaciones sociales entre los dos pa&iacute;ses, aunque en el nivel gubernamental el rompimiento fue franco. Al finalizar la guerra, los japoneses que se encontraban concentrados fueron libres de retornar a sus lugares de residencia y, con excepci&oacute;n de aquellos bienes financieros que fueron custodiados por el Banco de M&eacute;xico, les fue regresado &iacute;ntegramente su dinero y propiedades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El s&eacute;ptimo tipo de inmigrante japon&eacute;s es explicado en el cap&iacute;tulo V, abarcando desde 1951 hasta 1978. En esta parte, Mar&iacute;a Elena Ota destaca las implicaciones favorables para M&eacute;xico a ra&iacute;z del crecimiento econ&oacute;mico que vivi&oacute; Jap&oacute;n durante ese periodo, entre ellas el aumento de inversiones. Con este flujo de inversi&oacute;n, tambi&eacute;n se present&oacute; una nueva oleada de inmigrantes, en este caso, los t&eacute;cnicos japoneses, quienes constituyeron el s&eacute;ptimo tipo de inmigrante. Estos t&eacute;cnicos ven&iacute;an a trabajar en las nuevas industrias que hab&iacute;an establecido en nuestro pa&iacute;s las trasnacionales japonesas por un periodo m&aacute;ximo de dos a&ntilde;os, con capacidad de renovar su contrato por un a&ntilde;o m&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de los enlistados cap&iacute;tulos, Mar&iacute;a Elena Ota incluye tres ap&eacute;ndices: en el primero, aparece una breve informaci&oacute;n sobre las actividades econ&oacute;micas, la Asociaci&oacute;n Jap&oacute;n&#45;M&eacute;xico, Lengua, Mestizaje, entre otras tem&aacute;ticas, las cuales sirven de gu&iacute;a b&aacute;sica para el lector. Los ap&eacute;ndices II y III cuentan con cuadros estad&iacute;sticos de diversas fuentes que son de relevancia para el estudio de este fen&oacute;meno social en M&eacute;xico, adem&aacute;s de ser de las pocas recopilaciones de este tipo de material entre las publicaciones mexicanas. Finalmente, la autora incluye fotograf&iacute;as de diferentes archivos recopilados tanto en M&eacute;xico como en Jap&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con <i>Siete Migraciones Japonesas en M&eacute;xico 1890&#45;1978,</i> la doctora Mar&iacute;a Elena Ota Mishima brinda un panorama ilustrativo sobre la migraci&oacute;n japonesa a nuestro pa&iacute;s. Dicho trabajo, si bien tiene algunos a&ntilde;os de ser publicado, contin&uacute;a vigente, ya que le brinda al lector (aun si se trata de un ne&oacute;fito acerca de los fen&oacute;menos sociales de esta &iacute;ndole) amplia informaci&oacute;n sobre lo que represent&oacute; dicho fen&oacute;meno cuando acontecieron los hechos, y le da herramientas para comprender la forma en la que actualmente vive y se organiza la sociedad nikkei&#45;mexicana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante su vida docente, la doctora Ota Mishima promovi&oacute; la profundizaci&oacute;n del estudio de esta comunidad en nuestro pa&iacute;s. Como profesora en el Centro de Estudios de Asia y &Aacute;frica del Colegio de M&eacute;xico, llev&oacute; a cabo importantes contribuciones no solamente relevantes para el estudio de la comunidad nikkei en M&eacute;xico (su principal l&iacute;nea de investigaci&oacute;n), sino tambi&eacute;n para el estudio de las inmigraciones a nuestro pa&iacute;s. Adem&aacute;s de este libro, es recomendable otra publicaci&oacute;n titulada <i>Destino M&eacute;xico: un Estudio de las Migraciones Asi&aacute;ticas a M&eacute;xico, Siglos XIX y XX</i> (El Colegio de M&eacute;xico, 1997), compilada por la doctora Ota, en donde investigadores presentan los resultados de sus trabajos sobre algunos grupos de inmigrantes asi&aacute;ticos. Siendo M&eacute;xico un pa&iacute;s concebido en muchas ocasiones s&oacute;lo en t&eacute;rminos de sus emigrantes (particularmente a trav&eacute;s de la frontera norte del territorio nacional), en raras ocasiones se le percibe en cuanto a los grupos de extranjeros que han venido a establecerse en nuestro pa&iacute;s. La dificultad de reunir datos estad&iacute;sticos y cualitativos que reflejen la relevancia de este fen&oacute;meno migratorio hacia M&eacute;xico, tambi&eacute;n colabora a que no se profundice en su investigaci&oacute;n. Por ello, tiene a&uacute;n mayor relevancia la labor pionera de la doctora Mar&iacute;a Elena Ota Mishima en cuanto al estudio de las migraciones hacia nuestro pa&iacute;s, ejemplificado en una de sus obras m&aacute;s importantes: <i>Siete Migraciones Japonesas en M&eacute;xico 1890&#45;1978.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 Nikkei es un vocablo japon&eacute;s usado coloquialmente para designar a los japoneses y sus descendientes que viven fuera de su pa&iacute;s.</font></p>      ]]></body>
</article>
