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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estudios sobre lengua y cultura nahua de la Huasteca]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Estudios sobre lengua y cultura nahua de la Huasteca</b></i></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>M&oacute;nica Lizbeth Ch&aacute;vez Gonz&aacute;lez</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Anuschka van't Hooft y Jos&eacute; Antonio Flores (eds.) Linguapax, CCSYH&#45;UASLP, CIGA&#45;UNAM, 2012</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> <i>Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/cultural/v3n1/a10f1.jpg"></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro <i>Estudios sobre lengua y cultura nahua de la Huasteca,</i> coordinado por Anuschka van't Hooft y Jos&eacute; Antonio Flores, es una compilaci&oacute;n de art&iacute;culos que conjunta los trabajos tanto de j&oacute;venes investigadores (muchos en proceso de formaci&oacute;n) como de investigadores consolidados que abordan una problem&aacute;tica desde m&uacute;ltiples miradas disciplinarias, aunque destaca la antropolog&iacute;a sobre cualquier otra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los art&iacute;culos aqu&iacute; presentes muestran diferentes niveles de an&aacute;lisis: unos son m&aacute;s descriptivos, otros m&aacute;s anal&iacute;ticos, pero todos tienen un punto en com&uacute;n: discuten varias dimensiones de la subjetividad de los nahuas que habitan la Huasteca, una regi&oacute;n que ha sido identificada como tal por los investigadores por sus componentes geogr&aacute;ficos, culturales y &#45;como bien se&ntilde;alan los autores&#45; ling&uuml;&iacute;sticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cibernautas, nahuahablantes y p&uacute;blico no especializado &#45;adem&aacute;s del acad&eacute;mico&#45; son tres de los lectores a los que este texto est&aacute; dirigido, lo cual muestra el inter&eacute;s de los autores por dialogar m&aacute;s all&aacute; de las esferas tradicionales de producci&oacute;n cient&iacute;fica. Es poco com&uacute;n que se realicen libros bidimensionales, que sean impresos y tengan una contraparte digital descargable y gratuita, cuya direcci&oacute;n viene al final de este libro impreso. Cada art&iacute;culo cuenta con un resumen en n&aacute;huatl y posee un estilo de escritura muy sencillo que evidencia el af&aacute;n de acercar a un p&uacute;blico no especializado en los temas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De forma general, podemos se&ntilde;alar que el libro est&aacute; compuesto de dos partes. En la primera hay 13 art&iacute;culos; unos tienen un corte m&aacute;s ling&uuml;&iacute;stico, otros se centran m&aacute;s en elementos socioculturales. Adem&aacute;s, hay otra secci&oacute;n que los autores han denominado de "miscel&aacute;nea", en la que hay una cr&oacute;nica hist&oacute;rica sobre un movimiento pol&iacute;tico, la revisi&oacute;n de la obra de dos arque&oacute;logos pioneros en la regi&oacute;n, as&iacute; como reflexiones sobre fuentes novohispanas. Son testimonios o referencias a partir de los cuales se podr&iacute;an tejer o construir interesantes y profundos estudios sobre la regi&oacute;n; son una especie de punto de partida cl&aacute;sicos que todo interesado en la Huasteca debe consultar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto &#45;desde sus primeras p&aacute;ginas&#45; problematiza las diferentes acepciones que tiene el t&eacute;rmino <i>lengua</i> y, adem&aacute;s, establece cu&aacute;l es la relaci&oacute;n que guarda con la cultura. La lengua ha sido analizada como un conjunto abstracto de l&eacute;xico y reglas gramaticales, como un tipo de conocimiento que posee un individuo para hablar, como un conjunto de actos de habla necesarios para la comunicaci&oacute;n, o como un bien colectivo de un grupo cultural que confiere identidad. Esta &uacute;ltima acepci&oacute;n es la que los autores retoman y est&aacute; presente en el contenido del libro dentro de art&iacute;culos que nos muestran que la lengua forma parte de una forma de entender, de vivir, de interactuar, de ser y estar en el mundo. La lengua moldea y a la vez es moldeada por los referentes culturales. </font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la introducci&oacute;n, los autores nos anuncian que a lo largo de los art&iacute;culos se encontrar&aacute;n diferentes definiciones del t&eacute;rmino <i>cultura</i> que contribuyen a con&#45;textualizar a los nahuas huastecos. La concepci&oacute;n m&aacute;s aceptada y presentada por las autores sobre la cultura est&aacute; relacionada con la dimensi&oacute;n simb&oacute;lica de este t&eacute;rmino. A trav&eacute;s del estudio del ma&iacute;z y sus usos, los rituales agr&iacute;colas, la m&uacute;sica, la vestimenta, los cerros, la curaci&oacute;n de enfermedades, entre otros, los autores van tejiendo alrededor de un concepto &#45;que muchas veces es un objeto o una pr&aacute;ctica&#45; la forma en c&oacute;mo los nahuas representan el mundo, pero, adem&aacute;s, lo hacen desde una perspectiva multidimensional, ya que, por ejemplo, en el art&iacute;culo de Arg&uuml;elles sobre el ma&iacute;z, vemos c&oacute;mo se construye toda una narrativa alrededor de este elemento que ordena moralmente a los nahuas, permite la conjunci&oacute;n entre la vida humana, la natural y la sagrada, provee de alimento, medicina y trabajo, y, asimismo, ayuda a ordenar el territorio que se habita, adem&aacute;s de significarlo. A trav&eacute;s de las significaciones del ma&iacute;z, vemos c&oacute;mo los elementos culturales est&aacute;n imbricados, es decir, guardan una vinculaci&oacute;n entre s&iacute;, sin tener l&iacute;mites precisos de d&oacute;nde empiezan y terminan, sino que lo sagrado se mezcla con el trabajo, el alimento, la salud, las manifestaciones art&iacute;sticas, entre otras. El ma&iacute;z es un s&iacute;mbolo vinculante y articulador que rige la vida cotidiana de las poblaciones nahuas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta misma concepci&oacute;n est&aacute; presente en el art&iacute;culo de Rafael Nava sobre "el costumbre", el cual aborda las pr&aacute;cticas ritualizadas en torno al ma&iacute;z que demuestran una vez m&aacute;s c&oacute;mo la cultura remite a una forma de organizaci&oacute;n social, ya que para los nahuas el quehacer comunitario resulta fundamental. En este caso, la organizaci&oacute;n de las comunidades para reproducir las pr&aacute;cticas sagradas alrededor de la siembra del ma&iacute;z nos muestra la fuerza cohesionadora que tiene la cultura. Esto mismo queda patente en el art&iacute;culo deVan't Hooft y G&oacute;mez sobre la petici&oacute;n de lluvia en la sierra veracruzana, en donde los actos repetitivos y secuenciales que marcan este ritual forman parte de la cosmovisi&oacute;n nahua. Gracias a las pr&aacute;cticas ritualizadas podemos entender el c&uacute;mulo de mediaciones, de c&oacute;digos comunicativos, as&iacute; como los sentimientos y sensaciones que abarca la cultura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gracias a estos art&iacute;culos se pueden comprender los ambientes de conexi&oacute;n intersubjetiva que se recrean por medio de etnograf&iacute;as detalladas en las que se presenta el sentimiento y la percepci&oacute;n de la gente m&aacute;s all&aacute; del discurso frente a un acto tan importante como es el de invocar la lluvia.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto de Tiedje y Camacho sobre la m&uacute;sica de arpa tambi&eacute;n contiene toda esa fuerza narrativa centrada en las formas de comunicaci&oacute;n con las deidades y la construcci&oacute;n de un sentimiento de identidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos estos art&iacute;culos, junto con el de Piotrowska sobre el culto a la monta&ntilde;a en una comunidad nahua de Hidalgo, muestran la orientaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los autores de entender la cultura a trav&eacute;s del sistema religioso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay dos elementos que resaltan en estos art&iacute;culos: las referencias al cuerpo y al paisaje (al entorno natural), lo cual, de alguna manera, nos lleva a pensar c&oacute;mo los aspectos f&iacute;sicos son los primeros datos a partir de los cuales se construyen las clasificaciones sociales y las creencias cosmog&oacute;nicas. El cuerpo y el territorio se convierten tambi&eacute;n en referentes culturales que se integran al universo simb&oacute;lico de los nahuas, de ah&iacute; que los autores presenten complejas formas de usos y curaciones corporales, as&iacute; como el papel que juegan la lluvia, la tierra y los cerros que les hablan, los escuchan, los curan, les ense&ntilde;an y los eligen como m&uacute;sicos, como es el caso de don Jer&oacute;nimo, un nahua de Zontecomatl&aacute;n, cuya historia de vida es relatada por Dur&aacute;n Ortega.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay que destacar que estos trabajos analizan los aspectos culturales desde una dimensi&oacute;n temporal, ya que intentan definir los cambios y continuidades que &eacute;stos sufren a trav&eacute;s del tiempo. Y son precisamente las permanencias las que m&aacute;s interesan a los autores, ya que con ello demuestran que la cultura contiene sedimentos fuertes que son dif&iacute;ciles de romper de la noche a la ma&ntilde;ana; de igual forma, las transformaciones culturales presentan ritmos lentos que a veces escapan del ojo del investigador.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La dimensi&oacute;n organizacional de la cultura tambi&eacute;n queda remarcada en el art&iacute;culo de Jessica Contreras sobre la costumbre jur&iacute;dica de los nahuas de Veracruz, en el que se analizan los elementos normativos, en este caso, vinculados a lo religioso, para se&ntilde;alar que la cultura tambi&eacute;n est&aacute; presente en las reglas de convivencia que dan cohesi&oacute;n y orden a un grupo humano. A trav&eacute;s de las leyes se describe muy bien c&oacute;mo dos modelos socioculturales diversos entran en conflictos y tensiones por las posiciones jer&aacute;rquicas que juegan entre s&iacute;. De esta forma, vemos c&oacute;mo los elementos culturales est&aacute;n mediados por relaciones de poder en donde la desigualdad y la dominaci&oacute;n son fundamentales para la significaci&oacute;n. Existen, pues, procesos de desvalorizaci&oacute;n, deslegitimaci&oacute;n y descalificaci&oacute;n de la cultura ajena que muestra el etnocentrismo operante en las relaciones sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, el texto de Rocha sobre el uso del quechquemitl o el thayem (prenda triangular que usan las mujeres nahuas y tenek) nos recuerda que las fronteras culturales son porosas y se redefinen constantemente a trav&eacute;s del intercambio entre diferentes pueblos. Este trabajo analiza, a partir del simbolismo presente en las figuras bordadas, la manera de confecci&oacute;n y los usos de la prenda c&oacute;mo se han construido hist&oacute;ricamente las relaciones entre nahuas y tenek, quienes no s&oacute;lo comparten el territorio huasteco. En este sentido, hay que destacar que si bien el libro es sobre los nahuas de la Huasteca, a lo largo de algunos textos &eacute;stos aparecen descritos a partir de su referente m&aacute;s cercano: los tenek o huastecos (llamados as&iacute; para refrendar su papel de habitantes originarios de estos territorios que fueron desplazados por los nahuas).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, el art&iacute;culo de Rivera sobre los solares entre los nahuas poto&#45;sinos nos recuerda que el manejo de los recursos naturales es intr&iacute;nsecamente un fen&oacute;meno cultural, ya que a partir de la concepci&oacute;n que los sujetos otorgan a este tipo de recursos es que rigen sus usos. La relaci&oacute;n entre naturaleza y cultura est&aacute; presente, por ejemplo, en el ordenamiento del tiempo y la organizaci&oacute;n del trabajo que implica la distancia geogr&aacute;fica entre la parcela y el solar que se habita. O como ocurre en el caso de estos magn&iacute;ficos entornos artificiales como son los huertos de traspatio, que est&aacute;n compuestos por diversos tipos de plantas que cumplen con las necesidades medicinales y, en ocasiones, alimenticias de los nahuas huastecos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un segundo tipo de trabajos lo conforman los art&iacute;culos de Ariel de Vidas y de Durin, que abandonan un poco a la perspectiva simb&oacute;lica y religiosa de la cultura para insertarse en los cambios culturales derivados de procesos sociales como la migraci&oacute;n interna del campo a la ciudad. Desde un enfoque procesual, ambas autoras analizan dos sectores laborales donde destacan los nahuas de la Huasteca: los obreros maquiladores de Reynosa y las empleadas dom&eacute;sticas de Monterrey.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ariel de Vidas y Durin analizan, en sus respectivos art&iacute;culos, los cambios en el entorno que afectan los modos de organizaci&oacute;n, la manera de concebir el mundo, la definici&oacute;n de referentes, etc&eacute;tera. Demuestran que &#45;contrario a lo que las teor&iacute;as de la aculturaci&oacute;n hace unas d&eacute;cadas sosten&iacute;an&#45; la migraci&oacute;n reactiva pertenencias, por ello, algunas pr&aacute;cticas culturales se reavivan, refuerzan o resignifican.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el cambio de residencia hay elementos culturales que antes eran irrelevantes y que ahora se contrastan y se convierten en s&iacute;mbolos de la diferencia, se vuelven emblemas de la identidad, en este caso, &eacute;tnica. As&iacute; pues, vemos c&oacute;mo la cultura es un elemento cohesionador al interior de los grupos desterritorializados.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los aspectos culturales cohesionadores pueden cambiar con el tiempo, sustituirse unos con otros, pero lo que se mantiene son las fronteras, el hecho de asumirse y ser se&ntilde;alado por los otros como diferentes, la mayor&iacute;a de las veces, tambi&eacute;n inferiores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A veces es la lengua, en otras ocasiones, la comida, la vestimenta o los rituales religiosos los que articulan y cohesionan, pero los que tambi&eacute;n se convierten en marcadores de discriminaci&oacute;n por la sociedad mayoritaria. Estas investigaciones nos recuerdan que las culturas son sumamente din&aacute;micas, viven en constante resignificaci&oacute;n, est&aacute;n inmersas en relaciones de poder y se construyen a partir de la interacci&oacute;n dentro y fuera de grupos sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los art&iacute;culos muestran cierto grado de articulaci&oacute;n en el an&aacute;lisis de aspectos formales y materiales con descripciones detalladas sobre aspectos subjetivos o simb&oacute;licos. Incluso, algunos textos cuestionan conceptos cl&aacute;sicos en las ciencias sociales como el de frontera, s&iacute;mbolo, ritual, cambio, comunidad, territorio, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La propuesta te&oacute;rica y tem&aacute;tica de este texto nos recuerda que una de las tareas m&aacute;s importantes del antrop&oacute;logo es, justamente, la de contextualizar culturalmente los datos o fen&oacute;menos de "otras" realidades y hacer inteligibles los fen&oacute;menos sociales desde el universo conceptual de los que participan en ellas, desterrando as&iacute; las miradas etnoc&eacute;ntricas para comprender las l&oacute;gicas de pensamiento y los significados de los "otros". Esta compilaci&oacute;n de art&iacute;culos parte de esta multiplicidad interpretativa y nos recuerda la necesidad de renovar el an&aacute;lisis cr&iacute;tico y reflexivo sobre uno de los pueblos m&aacute;s abordados por las ciencias sociales en el pa&iacute;s: los nahuas.</font></p>      ]]></body>
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