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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cultura y género: Expresiones artísticas, mediaciones culturales y escenarios sociales en México]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Cultura y g&eacute;nero. Expresiones art&iacute;sticas, mediaciones culturales y escenarios sociales en M&eacute;xico</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos Mej&iacute;a Reyes</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Elvira Hern&aacute;ndez Carballido (coord.) Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, M&eacute;xico, 2011</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una diversidad de autores(as), estudiosas(os) y actores(as) sociales a lo largo del desarrollo de las sociedades, sean modernas o tradicionales, han notado y criticado indiscutiblemente la desigualdad social entre hombres y mujeres en cualquiera de los &aacute;mbitos de la vida colectiva. Tal desigualdad social se inclina hist&oacute;ricamente de manera negativa hacia las mujeres. Este fen&oacute;meno social, identificado tambi&eacute;n como problema, ha implicado siempre la necesidad de explicarlo y, por supuesto, deconstruirlo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;A qu&eacute; se debe esta situaci&oacute;n? La cultura entendida como un orden simb&oacute;lico construido colectivamente ordena lo percibido en el entorno a trav&eacute;s de simbolizaciones con el objetivo de darle sentido as&iacute; como organizaci&oacute;n. Este orden implica posicionar las cosas de forma jer&aacute;rquica, mediante juicios y calificaciones duales con l&oacute;gicas de complementariedad y oposici&oacute;n, para funcionar como referentes obligatorios para guiarse en el qu&eacute; hacer y c&oacute;mo hacerlo en la vida cotidiana (Serret, 2001:27&#45;41).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta informaci&oacute;n se comprende como fuentes extr&iacute;nsecas de informaci&oacute;n, como leyes naturales e inmutables, que hacen posible a los sujetos ser lo que pueden hacer y creer s&oacute;lo en ese orden, apropi&aacute;ndolo e interioriz&aacute;ndolo para sustentar las pr&aacute;cticas basadas en esa construcci&oacute;n. Y es este proceso el que ha significado en categor&iacute;as duales, complementarias y jerarquizadas la diferencia sexual asign&aacute;ndole lineamientos normativos siempre en detraimiento de un cuerpo sexuado sobre otro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, la diferencia sexual es construida socialmente "en productos de la actividad humana y en la cual se satisfacen esas necesidades humanas transformadas" (Rub&iacute;n, 2003:37). La cultura simboliza a los hombres y a las mujeres en actos, expectativas, comportamientos, etc&eacute;tera, dividi&eacute;ndolos en masculinos y femeninos. Les asigna roles espec&iacute;ficos para satisfacer las necesidades sociales y expectativas, d&aacute;ndoles jerarqu&iacute;a y valoraci&oacute;n a los actos categorizados y pertenencia a cada uno de los sexos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El g&eacute;nero simb&oacute;lico dicta una serie de organizaciones y divisiones de tareas que se deben cumplir como m&aacute;ximas naturales y justificadas por esa misma l&oacute;gica, lo natural. Se codifica una distribuci&oacute;n espec&iacute;fica de ocupaciones y tareas con base en estereotipos de capacidades f&iacute;sicas e intelectuales "inherentes" a cada sexo. Los papeles designados para las mujeres en la sociedad son contemplados como de segunda categor&iacute;a, lo que repercute incluso en los desarrollos cient&iacute;ficos e hist&oacute;ricos, al consider&aacute;rseles como inoperantes o invisibles para el desenvolvimiento de la civilizaci&oacute;n. As&iacute;, el car&aacute;cter secundario de las mujeres, producto del dictamen que el g&eacute;nero simb&oacute;lico enuncia, se traduce en pr&aacute;cticas concretas de segregaci&oacute;n, exclusi&oacute;n, "otredad" o invisibilidad; en espacios microsociales, y tambi&eacute;n en &aacute;mbitos macro, como la ciencia, las humanidades y los procesos de desarrollo humano (en suma, la cultura).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello las mujeres han sido objeto de invisibilizaci&oacute;n y desm&eacute;rito en sus aportes en los diversos campos de las relaciones sociales y actividades de creaci&oacute;n. Si bien se reconoce a algunas, son comprendidas como casos extraordinarios de los cuales es imposible generalizar. Ello genera que se les adscriba en un estatus secundario, como categor&iacute;a l&iacute;mite del espacio ajeno a lo p&uacute;blico, inexistente en &aacute;mbitos distintos al espacio privado e &iacute;ntimo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Revertir esta construcci&oacute;n colectiva con el rescate de las mujeres es un ejercicio acad&eacute;mico y pol&iacute;tico considerable que se emprende con el libro coordinado por Elvira Hern&aacute;ndez Carballido: <i>Cultura y g&eacute;nero. Expresiones art&iacute;sticas, mediaciones culturales y escenarios sociales en M&eacute;xico.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello este ejercicio colectivo concretado en un documento bibliogr&aacute;fico resulta de suma relevancia para las ciencias sociales, las humanidades y las mujeres, ya que coadyuva a la recuperaci&oacute;n de las actividades que la mitad de la humanidad lleva a cabo en los campos de expresi&oacute;n art&iacute;stica, pol&iacute;tica, acad&eacute;mica, y por lo tanto, en la vida colectiva de este pa&iacute;s a trav&eacute;s del tiempo. Se trata de recuperar el esfuerzo de trascender los muros construidos que han mantenido a las mujeres en categor&iacute;as secundarias de la vida colectiva, lo cual es un gran logro, pero es a&uacute;n m&aacute;s hacerlo saber a trav&eacute;s de esfuerzos como este documento, en un mundo que no ha logrado derribar esas paredes del todo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, el libro es dividido en tres partes. La primera es destinada a desarrollar estudios referentes a las "I. Expresiones Art&iacute;sticas en Femenino"; la segunda, a "II. Nuestras Mediaciones Culturales", y la &uacute;ltima, a "III. G&eacute;nero y Otras Expresiones Culturales". Lo anterior, con la finalidad de trascender a trav&eacute;s de las recuperaciones, s&iacute;ntesis y "desentierros "hist&oacute;ricos de mujeres dedicadas a actividades art&iacute;sticas, cient&iacute;ficas y pol&iacute;ticas, e incluso de mujeres que nadie sabe su nombre, origen o actividad concreta en coyunturas contingentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera parte, la apertura es en manos de Elvira Hern&aacute;ndez Carballido y Josefina Hern&aacute;ndez T&eacute;llez, quienes en el art&iacute;culo "Simplemente Kahlo, Nahui Olin y Campobello", en un tono ensay&iacute;stico, leen la vida de Frida Kahlo en siete personalidades, preferencias y caracter&iacute;sticas de la pintora y pol&iacute;tica, que tambi&eacute;n son caracter&iacute;sticas y aspiraciones, alcanzadas o no, del resto de las mujeres que la admiramos, que sufrimos como ella y que obtenemos reconocimientos por nuestra labor o no. Con respecto a Nahui Olin y/o Carmen Mondrag&oacute;n, ella vivi&oacute; en una permanente consternaci&oacute;n porque a pesar de ser adulta segu&iacute;a siendo considerada como una menor y era tratada as&iacute; por las convenciones sociales. Por tal motivo se refugi&oacute; en las letras y en la pintura para manifestar su rebeld&iacute;a ante los c&aacute;nones en dos niveles: personal y art&iacute;stico. Por su parte, Nellie Campobello (Mar&iacute;a Francisca Moya Luna), novelista, bailarina, core&oacute;grafa y poetisa misteriosamente desaparecida durante la D&eacute;cada Perdida en M&eacute;xico, dej&oacute; huellas de su esp&iacute;ritu antican&oacute;nico en sus obras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el siguiente art&iacute;culo, "Entre preocupaciones y pasiones. Un acercamiento a la narrativa femenina mexicana", Francisca Robles desarrolla los rasgos definitorios de la narrativa como una instancia expresiva que representa aspectos de la realidad vivida en contextos particulares, con un reconocimiento profundo de los universos de sentido compartidos entre las mujeres que se expresan y aquellas que reciben tanto el mensaje expl&iacute;cito como el impl&iacute;cito. As&iacute;, no s&oacute;lo se evocan las palabras mismas y su contenido, sino tambi&eacute;n los estados de &aacute;nimo, las ideas, los sentimientos que de las escritoras emanan, dejando ver la forma en que representan el ser mujer y los rasgos definidos culturalmente. De esa forma se muestran compleja y subjetivamente. Con este marco conceptual se analizan los rasgos morales, est&eacute;ticos, pol&iacute;ticos, aspiracionales, angustias, etc&eacute;tera, de prominentes mujeres de letras, como Rosario Castellanos, Nellie Campobello, Josefina Estrada, Cristina Pacheco, Elena Poniatowska, Amparo D&aacute;vila, Elena Garro, Josefina Vicens, B&aacute;rbara Jacobs, &Aacute;ngeles Mastretta, Sara Levi Calder&oacute;n, Rosa Mar&iacute;a Roffiel, Sara Sefchovich, Mar&iacute;a Luisa Puga, Vilma Fuentes, Carmen Boullosa y Carmen Villoro. Con esto siembra la inquietud de revisar a profundidad la producci&oacute;n literaria de cada una de ellas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Apuntes para una est&eacute;tica musical feminista: <i>allegro ma non troppo</i>" es el tercer art&iacute;culo, escrito por Mar&iacute;a Guadalupe Huacuz El&iacute;as, quien bajo el protocolo concertista desarrolla las causas por las cuales se ha excluido a las mujeres en la m&uacute;sica de concierto; asimismo, en el texto se recupera la memoria de algunas mujeres compositoras y/o instrumentistas mexicanas del siglo diecinueve hasta nuestra &eacute;poca que hab&iacute;an sido acalladas e invalidadas por la cultura androc&eacute;ntrica. Tras recorrer en un amplio bagaje de estudios que explican desde diversos matices el motivo de la exclusi&oacute;n de las mujeres en la m&uacute;sica, Huacuz nos ilustra con el nombre de una de las pioneras de la m&uacute;sica de concierto: Dolores Mungu&iacute;a, alias "La Chata", que figur&oacute; en el siglo diecisiete de M&eacute;xico. De igual manera, recuerda a la cantante In&eacute;s Garc&iacute;a "y otra de apellido Ram&iacute;rez", as&iacute; como a la instrumentalista Luisa Elhuyar, adem&aacute;s de mujeres en orquestas como Luz Mosqueira, Guadalupe Espejo, Fel&iacute;citas Gonz&aacute;lez y Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Zepeda y Cos&iacute;o. Una de las mujeres m&aacute;s famosas fue &Aacute;ngela Peralta, y hubo otras que no lo fueron tanto pero que forman parte imprescindible del proceso, como Mar&iacute;a Guadalupe Olmedo y Lama. Teresa de Bonavit y otras m&aacute;s pugnaron por romper los m&aacute;rgenes de invisibilizaci&oacute;n art&iacute;sticos e hicieron los primeros esfuerzos por abrir el mundo de la m&uacute;sica a las mujeres, y eso como creadoras y no &uacute;nicamente como espectadoras, musas, tema y motivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Reyna Gabriela Hern&aacute;ndez propone una revisi&oacute;n de los retos que la literatura ind&iacute;gena, particularmente la femenina, ha enfrentado para ser reconocida y difundida ante un espectro de segregaci&oacute;n racial y de g&eacute;nero promovido por un pensamiento de &eacute;poca avalado por el Estado mexicano durante la conquista hasta nuestros d&iacute;as. En "Voces de mar, tierra y nube. La literatura ind&iacute;gena contempor&aacute;nea en M&eacute;xico", Hern&aacute;ndez expone las luchas por el reconocimiento que los pueblos ind&iacute;genas emprendieron hasta hacerse leg&iacute;timos en su idioma as&iacute; como en su peculiar ejercicio de sublimaci&oacute;n literaria. Si bien este arduo proceso ha sido azaroso en general para las mujeres ind&iacute;genas, que sufren triple discriminaci&oacute;n (por ser mujer, ind&iacute;gena y pobre), se potencializa de tal manera que la autora califica a estas mujeres como excepcionales. Sin embargo, relucen nombres como Natalia Toledo, Mar&iacute;a Sabina, Irma Pineda, Celerina Patricia S&aacute;nchez y Gloria Mart&iacute;nez, en cuyos poemas reflejan malestares, sentimientos y cosmovisiones que orientan su actuar cotidiano, y que se conforman como la punta de lanza de un movimiento literario venidero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde los muros del &uacute;ltimo eslab&oacute;n de la cadena del proceso penal, Lorena M&eacute;ndez nos ofrece una particular interpretaci&oacute;n de libertad que los ejercicios de la <i>performance</i> incentiva en mujeres y hombres internos de los Centros de Readaptaci&oacute;n Social de la Ciudad de M&eacute;xico. Con estilo anecd&oacute;tico, M&eacute;ndez nos acerca a la experiencia de acceso a un estilo de vida art&iacute;stico y a las transformaciones inherentes de la personalidad que provoca el uso del cuerpo como "herramienta de resistencia, de rebeld&iacute;a y de lucha" ante las miradas patriarcales que comprenden al cuerpo femenino, particularmente, como objeto de deseo para otros, bajo las tecnolog&iacute;as del cuerpo que la instituci&oacute;n penitenciaria promueve, creando con ello otro mundo dentro de la prisi&oacute;n. De igual manera, este ejercicio cat&aacute;rtico de creaci&oacute;n del cuerpo es &uacute;til a varones en estos espacios limitantes, y la lectura nos muestra la percepci&oacute;n subjetiva del proceso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte del libro, denominado "Nuestras mediaciones culturales", conforma un recopilatorio de estudios cuyo objetivo es identificar la representaci&oacute;n y la participaci&oacute;n de las mujeres en el cine, el arte y los medios masivos de comunicaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer texto de este apartado, Elvira Hern&aacute;ndez Carballido rescata a las mujeres que hicieron posible la apertura del periodismo, as&iacute; como los avances y ausencias, aun para una adecuada representaci&oacute;n medi&aacute;tica impresa de las mujeres. La pionera en este rubro fue Jer&oacute;nima Guti&eacute;rrez, como impresora en el siglo diecis&eacute;is. Hasta el siglo diecinueve aparecieron las primeras colaboradoras en el <i>Diario de M&eacute;xico</i> y en la <i>Gaceta de M&eacute;xico,</i> con poemas firmados con seud&oacute;nimos o con iniciales, sin dejar m&aacute;s rastro de su identidad. En ese mismo siglo surgieron publicaciones destinadas al p&uacute;blico femenino de contenidos po&eacute;ticos, acerca de la moda, cocina, cuentos, etc&eacute;tera, y hacia finales del siglo apareci&oacute; "El B&uacute;caro", suplemento dominical de un diario dirigido por una mujer. <i>Las hijas del An&aacute;huac,</i> semanario de cultura y arte de corta circulaci&oacute;n, tambi&eacute;n naci&oacute; en esa coyuntura. Posteriormente surgieron <i>El &Aacute;lbum de la Mujer, El Correo de las Se&ntilde;oras</i> y <i>Las Violetas del An&aacute;huac.</i> Durante el Porfiriato circul&oacute; <i>La Mujer Mexicana</i> y durante la Revoluci&oacute;n se abri&oacute; la posibilidad de que las mujeres escribieran sobre pol&iacute;tica y temas p&uacute;blicos en diversos peri&oacute;dicos de apoyo a caudillos o tendencias pol&iacute;ticas en disputa. Posteriormente, en los diarios m&aacute;s importantes (como <i>El Universal</i> y <i>Exc&eacute;lsior)</i> se hicieron presentes escribiendo sobre tem&aacute;ticas diversas. Durante las siguientes d&eacute;cadas sobresalieron en el periodismo mujeres actualmente reconocidas, como Cristina Pacheco, Elena Poniatowska y Rosario Castellanos. Ya en los setenta, m&aacute;s mujeres prominentes aprovecharon los espacios construidos por su predecesoras en publicaciones como <i>El D&iacute;a, La Jornada,</i> etc&eacute;tera, e incluso generaron un suplemento destinado a analizar profundamente la situaci&oacute;n de las mujeres en M&eacute;xico, en cuyo cuerpo de colaboraci&oacute;n se encuentra la coordinadora de este libro. As&iacute;, en este apartado se hace un recuento de las mujeres que aportaron y a&uacute;n aportan diversos puntos de vista que cuestionan p&uacute;blicamente la condici&oacute;n femenina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Manuel Toledo Molano realiza un an&aacute;lisis de la fotograf&iacute;a que se ha hecho de las mujeres y de la fotograf&iacute;a hecha por mujeres. En el primer caso, estudia una imagen t&iacute;pica que ha definido a las mujeres de la &eacute;poca revolucionaria: la de una mujer asomada por las escalerillas de un vag&oacute;n de tren, que supuestamente es la Adelita, la que se asoci&oacute; imaginariamente con emblemas de justicia, entrega, servicio y otras peculiaridades "propias" de lo femenino, de la justicia social que la lucha armada busc&oacute; alcanzar. A su vez, en el an&aacute;lisis de esta imagen estereotipada de "la mujer" el autor del art&iacute;culo busca encontrar el verdadero origen de la fotografiada, su nombre, el motivo de la escena, la particular situaci&oacute;n hist&oacute;rica y contextual, para no dejarla solamente en una imagen "clich&eacute;" durante tal vez otros cien a&ntilde;os. La segunda parte del art&iacute;culo analiza los productos fotogr&aacute;ficos realizados por mujeres con la finalidad de representarse en un mundo que las olvida y omite sus miradas. Lola &Aacute;lvarez Bravo, Tina Modotti, Frida Hartz, Maya Goded, Graciela Iturbide y Patricia Aridjis son s&oacute;lo algunas mujeres que dejaron a la historia su trabajo para darle continuidad. As&iacute;, con una genealog&iacute;a bastante completa, la lectura nos lleva a desentra&ntilde;ar los antecedentes de esta actividad tan noble pero ahora de matices plurales y humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muy acorde a los tiempos que nos aquejan, tambi&eacute;n se analiza en el art&iacute;culo de Elsa Lever el proceso de tr&aacute;nsito, y sus implicaciones, del periodismo, y particularmente del periodismo feminista. Al introducirnos en la historia de este periodismo en M&eacute;xico, el objetivo principal de la autora es cuestionar la condici&oacute;n, opresi&oacute;n y control sobre el cuerpo de las mujeres con miras de evidenciarla y generar propuestas para su erradicaci&oacute;n, adem&aacute;s de "alfabetizar" con respecto a esta postura filos&oacute;fico&#45;pol&iacute;tica y testimoniar sus luchas como logros que no cesan con el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as. M&aacute;s bien, &eacute;stas potencian la capacidad de difusi&oacute;n global y combaten el monopolio informativo de las grandes empresas y hacen de la disciplina un ejercicio horizontal y necesario para abolir las trabas de g&eacute;nero en la creaci&oacute;n de contenido en todos los sentidos. Con este objetivo, Lever enumera una serie de portales web que se han afianzado como espacios de discusi&oacute;n feminista: <i>Revista Nosotras, Veracruz al D&iacute;a, Mayas sin Fronteras, Mujeres Tamaulipas, Sociedad y Pol&iacute;tica, Mujeres&#45;Net.info, Matices de Mujer, Las Caracolas, Cuadernos Feministas y CIMAC (Comunicaci&oacute;n e informaci&oacute;n de la Mujer),</i> que han visibilizado la lucha y generado muchos m&aacute;s espacios para ampliar e inyectar de equidad los medios electr&oacute;nicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Mujeres sin habla, derechos y afectos. An&aacute;lisis del film 'El list&oacute;n blanco' de Michael Haneke" es el art&iacute;culo de an&aacute;lisis que Vicente Castellanos Cerda realiza para demostrar que en las representaciones colectivas y los productos cinematogr&aacute;ficos se refleja el ejercicio de sometimiento y control patriarcal hacia las mujeres mediante la direcci&oacute;n de las conciencias, el examen de s&iacute; mismo y la condena de los pecados, categor&iacute;as de Michel Foucault. Estudiar las caracter&iacute;sticas de la interacci&oacute;n y de las representaciones sociales en un contexto espec&iacute;fico a trav&eacute;s del cine es posible ya que estas producciones conforman reflejos del mundo real como referente de sentido. Analizando varias escenas y di&aacute;logos, el autor nos muestra las concepciones acerca de las mujeres como seres para otros, la negaci&oacute;n de su sexualidad fuera del matrimonio, su infantilizaci&oacute;n, su dependencia, el ser constantemente vigiladas y sancionadas moralmente si se alejan de las convenciones de g&eacute;nero establecidas y ratificadas colectivamente. El final de la historia revela las penosas consecuencias que acarrea evadir el mandato de g&eacute;nero, es decir, la muerte, revisada anal&iacute;ticamente por los lentes conceptuales del estructuralismo franc&eacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sandra Flores Guevara, en "Cibercultura, cibermensajes, cibertextos, ciberg&eacute;nero: Una mirada a las p&aacute;ginas web de mujeres y para mujeres", analiza los contenidos de espacios en la red con una "etnograf&iacute;a virtual" con el prop&oacute;sito de dilucidar la cibercultura en el contexto de las nuevas tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n. Tras exponer los pormenores conceptuales de las categor&iacute;as anal&iacute;ticas con las que disecta las construcciones de la sociedad de la informaci&oacute;n, esta autora enfatiza que los nuevos modelos comunicativos en la red tienen la finalidad, al igual que en la cultura, de generar referentes de sentido para guiarse en el qu&eacute; hacer y c&oacute;mo hacerlo en los espacios electr&oacute;nicos. Sin embargo, esta cultura tiene un "plus": la habilidad de comprender nuevos c&oacute;digos y la capacidad de manipular el ordenador. Esta cultura web es tambi&eacute;n campo f&eacute;rtil para la creaci&oacute;n de p&aacute;ginas hechas por mujeres y para mujeres, como NotieSe, destinada a difundir noticias sobre salud y sexualidad, y el portal de la organizaci&oacute;n SIEMPRE VIDA, quien promueve los derechos de la mujer y coyunturalmente apoya el aborto legal. As&iacute; tambi&eacute;n, est&aacute; la p&aacute;gina de la Sociedad Mexicana Pro Derechos de la Mujer, encaminada a apoyar organismos con la misma postura. En suma, los portales de internet reflejan una pr&aacute;ctica cotidiana que en resumidas cuentas es cultural, y desde ah&iacute; se provocan los cambios, ya que esta cibercultura tambi&eacute;n es creada por y para las mujeres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Profundo, cr&iacute;tico y sugerente es el an&aacute;lisis de la asociaci&oacute;n imaginaria de erotismo con mujeres que las revistas difunden en sus tirajes. Citlaly Aguilar Campos revisa en "Revista Quo. Entre el erotismo y los estereotipos femeninos" el papel que a&uacute;n juegan los estereotipos del sexo y el amor, representados en im&aacute;genes de mujeres o de partes de su cuerpo para referirlas como objetos decorativos, s&iacute;mbolos de &eacute;xito, aspiraciones y objetos sexuales. El contexto de la revisi&oacute;n parte de que los medios impresos contribuyen a crear determinadas visiones del mundo, y particularmente de que el uso de la fotograf&iacute;a encierra una serie de mensajes abiertos a la interpretaci&oacute;n, aunque de direcciones predeterminadas, que resumen el texto adyacente cuando son le&iacute;dos bajo los esquemas de interpretaci&oacute;n desde los cuales son creadas esas im&aacute;genes y que contribuyen a hacer recursivas las nociones culturales predominantes con respecto a las mujeres. As&iacute;, esta revista prioriza im&aacute;genes de mujer&#45;objeto para representar al sexo, el erotismo y los dem&aacute;s atributos con que se significa a las mujeres en las culturas occidentales y occidentalizadas, como mujer&#45;objeto, madre, esposa, objeto decorativo o trofeo de los varones.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera parte del libro, denominada "G&eacute;nero y otros escenarios culturales", concentra estudios acerca de algunos aportes de mujeres en distintos escenarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el texto "De la mitol&oacute;gica isla de Lesbos al lesbofeminismo latinoamericano", Mar&iacute;a Isabel Barranco Lagunas hace un recorrido profundo de las concepciones de la lesbianidad en M&eacute;xico, desde las iniciales referencias a trav&eacute;s de informes realizados por los cronistas de la Nueva Espa&ntilde;a, pasando por la Colonia, as&iacute; como tambi&eacute;n por los reportes period&iacute;sticos que acusaban de inmorales y antihigi&eacute;nicas a las pr&aacute;cticas sexuales entre personas del mismo sexo, hasta llegar a la etapa prerrevolucionaria, con el "esc&aacute;ndalo" del "baile de los cuarenta y uno o el baile de los cuarenta y un maricones" y la redada de lesbianas en Santa Mar&iacute;a la Ribera. Con referentes conceptuales explica los motivantes estructurales de tales acusaciones, as&iacute; como la reestructuraci&oacute;n del movimiento l&eacute;sbico para adentrarse en la lucha por el reconocimiento con el Frente de Liberaci&oacute;n Homosexual (flh) en 1971 y la primera Conferencia Internacional de la Mujer en 1975, hasta aliarse al movimiento feminista para dar lugar al primer grupo lesbo&#45;feminista: Lesbos, en 1977. Con ello lograron posicionarse en las posteriores actividades de visibilizaci&oacute;n p&uacute;blica bajo el emblema feminista: "Lo personal es pol&iacute;tico", con la finalidad de inventar los nuevos significados de ser y hacer de las mujeres, y de desenvolver su sexualidad y las relaciones sociales a niveles amplios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Mujeres en la ciencia: un mundo por conocer", de Rosa Mar&iacute;a Valles Ruiz y Rosa Mar&iacute;a Gonz&aacute;lez Victoria, esboza el papel de las mujeres en el desarrollo de las ciencias en M&eacute;xico, cuyo principales indicadores son el Sistema Nacional de Investigadores (as&iacute;, en masculino) y el acceso a las universidades. Hist&oacute;ricamente, las mujeres han tenido escasa apertura a los espacios cient&iacute;ficos; sin embargo, a partir del complicado y lento acceso a la educaci&oacute;n universitaria desde el siglo dieciocho, las cifras dejan ver los espacios ganados hasta que surgieron cient&iacute;ficas reconocidas como Marie Curie, Gerty Theresa Radnitz, Maria Goeppert&#45;Mayer, Christiane N&uuml;sslein&#45;Volhard, etc&eacute;tera. As&iacute; las cient&iacute;ficas dejan de ser excepciones, pero a&uacute;n existen rezagos de participaci&oacute;n en disciplinas concretas y de manera general conforman una minor&iacute;a. En M&eacute;xico el panorama posee matices parad&oacute;jicos, ya que ahora casi la mitad de la matr&iacute;cula en universidades est&aacute; conformada por mujeres, mientras que del total de miembros del SNI s&oacute;lo 32 por ciento son mujeres, y ello se agudiza a causa de que en la administraci&oacute;n de dicho sistema se prescinde de ellas. Con esto dejan ver que se han ganado espacios hasta colocarse en la generaci&oacute;n de conocimiento y tecnolog&iacute;a, pero a&uacute;n existen retos por afrontar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Hacia una nueva cultura. La transmisi&oacute;n de las ideas feministas en Fem", de Layla S&aacute;nchez Kuri, conforma el antepen&uacute;ltimo art&iacute;culo y en &eacute;l se desarrolla la historia de la revista feminista <i>Fem,</i> encargada de colocar a las mujeres como centro de atenci&oacute;n con fines de denuncia de condiciones desfavorables a causa de la cultura que naturaliza la inequidad y opresi&oacute;n hacia ellas. La publicaci&oacute;n ha pasado por tres etapas. La primera transcurri&oacute; en la d&eacute;cada de los setenta, cuando la revista tuvo la influencia del programa "Foro de la mujer" de Radio UNAM, conducido entonces por Ala&iacute;de Foppa, quien con un grupo de mujeres fund&oacute; la revista y defini&oacute; su l&iacute;nea pol&iacute;tica y sus objetivos editoriales. En el segundo momento <i>Fem</i> fue dirigida por Bertha Hiriart y Esperanza Brito. La tercera etapa corresponde a la debacle de mediados de la d&eacute;cada anterior. A pesar de ello, la revista marc&oacute; un hito significativo como espacio de expresi&oacute;n de las luchas feministas por casi treinta a&ntilde;os, conform&aacute;ndose tambi&eacute;n en un referente obligatorio para la revisi&oacute;n de debates que parecieran novedosos en la coyuntura actual, pero que han sido tratados desde hace ya tiempo por colectivos organizados y sentaron las bases para la construcci&oacute;n de una nueva manera en que las mujeres habr&iacute;an de relacionarse socialmente en una nueva pr&aacute;ctica de la cultura feminista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gloria Hern&aacute;ndez Jim&eacute;nez, en el texto "Teor&iacute;a(s) e historia(s) queer", realiza un ejercicio anal&iacute;tico conceptual para explicar la propuesta cr&iacute;tica queer cuestionando lo considerado natural o normal como un constructo ficticio enarbolado por la l&oacute;gica de control y unidimensionalidad que la sociedad moderna supuso como fin teleol&oacute;gico. Con este esquema, lo gay, lo l&eacute;sbico, la bisexualidad, el travestismo, la transexualidad y dem&aacute;s identidades son reconocidas como v&aacute;lidas en un espectro de complejidad y apertura, as&iacute; como de coexistencia en la vida cotidiana para constituir nuevos valores y &eacute;ticas diferenciadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y en breves relatos, en "Y naci&oacute; Mujer" Silvia Rodr&iacute;guez Trejo realiza un tributo a la Malinche, Frida Kahlo, Sor Juana In&eacute;s de la Cruz y Carlota, la emperatriz de M&eacute;xico en la etapa del Segundo Imperio, en forma de di&aacute;logos y dirigi&eacute;ndose directamente a cada una de ellas con la finalidad de hacerles un recuento de su obra y vida desde una perspectiva recuperada, como si les platicara personalmente el trayecto de su influencia, les dedicara un poema, para finalmente despedirlas con fanfarrias por romper con las "leyes del hombre".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, tal y como Sherry Ortner reclamaba desde el punto de vista de la antropolog&iacute;a feminista a inicios de la d&eacute;cada de los setenta, las mujeres s&iacute; hacemos cultura. Y prueba de ello es este recuento de las expresiones art&iacute;sticas y culturales y la construcci&oacute;n de escenarios que este libro muestra profusamente para mostrar este reclamo y hacerlo visible con la recuperaci&oacute;n de las mujeres que tambi&eacute;n crearon cultura y a&uacute;n lo siguen haciendo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, el libro invita a reflexionar acerca de los aportes que las mujeres han hecho a los diversos &aacute;mbitos de la vida colectiva para intentar mitigar las concepciones esencialista y naturalista que persisten para posicionar a las mujeres en espacios de confinamiento dom&eacute;stico e intrascendentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Serret, Estela, <i>El g&eacute;nero y lo simb&oacute;lico. La constituci&oacute;n imaginaria de la identidad femenina,</i> UAM&#45;A, M&eacute;xico, 2011.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2559830&pid=S1870-1191201200020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ortner, Sherry, "&iquest;Es la mujer con respecto al hombre lo que la naturaleza con respecto a la cultura?", en Olivia Harris y Kate Young (comps.), <i>Antropolog&iacute;a y feminismo,</i> Anagrama, Barcelona, 1979.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2559832&pid=S1870-1191201200020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rub&iacute;n, Gayle, "El tr&aacute;fico de mujeres: notas sobre la 'econom&iacute;a pol&iacute;tica'del sexo", en Martha Lamas (comp.), <i>El g&eacute;nero. La construcci&oacute;n cultural de la diferencia sexual,</i> Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a/ PUEG&#45;UNAM, M&eacute;xico, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2559834&pid=S1870-1191201200020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/cultural/v8n16/a8f1.jpg"></font></p>      ]]></body><back>
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