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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Fragmentos de Frankfurt. Ensayos sobre la Teor&iacute;a Cr&iacute;tica</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Oscar Gonz&aacute;lez<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Gandler, S. (2009), <i>Fragmentos de Frankfurt. Ensayos sobre la Teor&iacute;a Cr&iacute;tica,</i> M&eacute;xico: Siglo XXI.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor&#45;investigador del posgrado en Derechos Humanos en la Universidad Aut&oacute;noma de la Ciudad de M&eacute;xico.</i> Direcci&oacute;n electr&oacute;nica: <a href="mailto:osgonce@hotmail.com">osgonce@hotmail.com</a></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su nuevo libro, Stefan Gandler introduce una serie de vivencias y avatares que muestran su participaci&oacute;n pol&iacute;tica y su formaci&oacute;n intelectual al arribar a la ciudad de la cual toma su nombre la Escuela de Frankfurt, para luego escribir varios ensayos sobre la Teor&iacute;a Cr&iacute;tica, en la Alemania que va desde las entreguerras mundiales del siglo XX hasta nuestros d&iacute;as. Marx, Nietzsche, Heidegger son algunas de las figuras tutelares, en el marco de cuya obra varios pensadores (se habla hasta de tres generaciones) han intentado descifrar desde perspectivas propias de pa&iacute;ses del norte, m&aacute;s que del sur, los signos o claves de una trama hist&oacute;rica en la que a&uacute;n estamos inmersos y que es la modernidad del capitalismo mundial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; sabemos y qu&eacute; podemos decir hoy del discurso elaborado desde visiones y experiencias tan diversas, heterog&eacute;neas o heter&oacute;clitas, para comprender y explicar una parte de la historia mundial contempor&aacute;nea? &iquest;Qu&eacute; es y qu&eacute; significa para nosotros, mexicanos y latinoamericanos del siglo XXI, la tentativa de un grupo de intelectuales alemanes de contribuir desde la filosof&iacute;a pol&iacute;tica y las ciencias sociales al conocimiento de su modernidad y de su llamada posmodernidad?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Podemos hablar ahora, a toro pasado, en el marco de la Escuela de Frankfurt, de una interpretaci&oacute;n o de una versi&oacute;n de izquierda (Marcuse, Benjamin) y otra de derecha (Horkheimer, Adorno) del idealismo alem&aacute;n, del materialismo hist&oacute;rico y del mundo de las metr&oacute;polis del capitalismo, del imperialismo, del colonialismo y de su expresi&oacute;n m&aacute;s reciente en la globalidad neoliberal?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal vez no haya tanto que decir de esos acontecimientos desde nuestra experiencia hist&oacute;rica directa, ni de las tem&aacute;ticas a las que se abocan los integrantes de la Escuela de Frankfurt, cuanto que en todo caso es desde aqu&iacute;, desde nuestra propia y efectiva realidad, por donde deber&iacute;amos comenzar, o terminar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal vez Stefan Gandler pueda auxiliarnos en esta tarea. Tarea que este joven fil&oacute;sofo, y en su momento l&iacute;der estudiantil en la Universidad de Frankfurt, ya inici&oacute; entre nosotros. En efecto, en su primer trabajo publicado bajo el t&iacute;tulo <i>Marxismo cr&iacute;tico en M&eacute;xico: Adolfo S&aacute;nchez V&aacute;zquez y Bol&iacute;var Echeverr&iacute;a,</i> con pr&oacute;logo de Michael Lowy, Gandler investiga, esclarece y expone el pensamiento de dos mexicanos (por elecci&oacute;n) eminentes. Utilizando una metodolog&iacute;a que combina eficazmente la revisi&oacute;n historiogr&aacute;fica con versiones de entrevistas a los autores, cumple bien su prop&oacute;sito: dar a la inteligencia cr&iacute;tica de este pa&iacute;s el lugar que le corresponde, desde la experiencia y la perspectiva hist&oacute;rica de Am&eacute;rica Latina en la segunda mitad del siglo XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De los cinco ensayos que se recogen en <i>Fragmentos de Frankfurt,</i> dos son los que m&aacute;s llamaron mi atenci&oacute;n: "Teor&iacute;a cr&iacute;tica &iquest;sin Frankfurt?" es uno, y el otro "Interrupci&oacute;n del <i>continnum</i> hist&oacute;rico en Walter Benjamin". (Junto a ellos habr&iacute;a tambi&eacute;n que mencionar una buena y actualizada bibliograf&iacute;a de la <i>Teor&iacute;a Cr&iacute;tica</i> en Espa&ntilde;ol). En el primero, m&aacute;s all&aacute; de las equivocidades geogr&aacute;ficas e ideol&oacute;gicas en la identificaci&oacute;n y la producci&oacute;n intelectual de lo que en rigor no podr&iacute;a constituir una "Escuela", de lo que se trata es de revisar o replantear la manera en que se vive y se percibe la violencia pol&iacute;tica en el siglo XX, desde dentro y desde fuera de Alemania, por parte de algunos de sus pensadores connotados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El hecho central de mayor relevancia &#151;me parece&#151; es expuesto por Gandler en estos t&eacute;rminos: "Marx sab&iacute;a de los posibles 'dolores de parto' que podr&iacute;a llevar consigo el tr&aacute;nsito de la forma de producci&oacute;n capitalista a una poscapitalista, socialista o comunista... Pero nunca se hubiera imaginado que este sistema econ&oacute;mico, para salvarse, provocase las dos guerras m&aacute;s grandes de la historia y el genocidio m&aacute;s perfecto y r&aacute;pido de la historia reciente, involucrando a gran parte de los (m&aacute;s) explotados y pr&aacute;cticamente a todos los Estados del mundo" (p.22). Aqu&iacute; cabe decir que cr&iacute;menes de lesa humanidad tan graves como aqu&eacute;llos (la Shoah) tambi&eacute;n lo fueron, entre otros, los cometidos en Hiroshima y Nagasaki.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para nosotros valdr&iacute;a la pena precisar que se est&aacute; hablando de las guerras, la historia y el genocidio de all&aacute;, no de ac&aacute;. Por cuanto al involucramiento de casi todos los Estados en la segunda guerra (en lo cual coincidimos con quienes consideran que fue s&oacute;lo una y no fue mundial), habr&iacute;a que preguntarse cu&aacute;ntos y c&oacute;mo realmente participaron. El caso mexicano es bastante ilustrativo. Por razones no del todo convincentes (presuntos torpederos alemanes habr&iacute;an hundido barcos petroleros mexicanos que aprovisionaban a EUA), &Aacute;vila Camacho declar&oacute; la guerra a las potencias del Eje, pero de nuestro &uacute;nico escuadr&oacute;n, el 201, s&oacute;lo algunos aviones llegaron a Filipinas y a Formosa y no pudieron continuar hacia Jap&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Teor&iacute;a Cr&iacute;tica era en cierta manera &#151;afirma tambi&eacute;n Gandler&#151; "m&aacute;s radical en su cr&iacute;tica de la sociedad existente que el mismo Marx y mucho m&aacute;s todav&iacute;a que el marxismo ortodoxo". Cabe pues preguntar si tal afirmaci&oacute;n tiene sustento, o cu&aacute;l puede ser ese.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He aqu&iacute; una posible respuesta que all&iacute; mismo, en el libro, se apunta: la Teor&iacute;a Cr&iacute;tica adopta una posici&oacute;n abiertamente partidaria en contra de la opresi&oacute;n y explotaci&oacute;n del hombre por el hombre, en contra de la irracionalidad en que ha ca&iacute;do la Ilustraci&oacute;n, usando la m&aacute;s desarrollada "raz&oacute;n instrumental". La tendencia de explotar a los otros como "algo natural" en los seres humanos, "algo biol&oacute;gicamente definido". Y bien, esta toma de posici&oacute;n &eacute;tico&#45;pol&iacute;tica &iquest;en qu&eacute; se traduce? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la radicalidad izquierdista de la Escuela de Frankfurt, que critica al fascismo y al socialismo real pero no del todo al imperialismo hiperreal? &iquest;Es posible, nos preguntamos, acordar un mismo nivel de radicalidad a la cr&iacute;tica militante desde la c&aacute;rcel, de un Gramci, que a la que se hace desde la Universidad de Berkeley, como hizo Adorno?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un ensayo de los a&ntilde;os setenta, "&iquest;Marx superado?", Adorno se pregunta si la evoluci&oacute;n industrial ha vuelto caduca la noci&oacute;n misma de capitalismo (si) el mundo se encuentra por completo tan determinado por una t&eacute;cnica del desarrollo hasta ahora insospechada, que frente a este hecho las relaciones sociales que en otros tiempos defin&iacute;an al capitalismo (transformaci&oacute;n del trabajo vivo en mercanc&iacute;a, y consiguientemente oposici&oacute;n entre las clases) han perdido importancia; tanta importancia han perdido, que han pasado a ser, acaso, un mito. Un "mito genial" habr&iacute;a podido agregar, como calific&oacute; un tal Aspe a la pobreza en M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero veamos su conclusi&oacute;n. "Es lo que Horkheimer y yo &#151;dice Adorno&#151; quer&iacute;amos decir hace algunas d&eacute;cadas con la introducci&oacute;n de la noci&oacute;n de velo tecnol&oacute;gico. La falsa identidad que la total expansi&oacute;n de la t&eacute;cnica ha establecido entre la organizaci&oacute;n del mundo y sus habitantes termina por confirmar las relaciones de producci&oacute;n; &eacute;stas contin&uacute;an existiendo inc&oacute;lumes, aun cuando sea casi tan vano buscar sus beneficiarios como imposible distinguir en d&oacute;nde est&aacute;n los proletarios". Ecos o prolongaciones de esta visi&oacute;n, nos parece, se hallan recogidos o resuenan en el "Imperio sin imperialismo" del que hablan Hart y Negri, a quienes por cierto en su lectura cr&iacute;tica Atilio Bor&oacute;n ha dado cumplida respuesta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuevamente, en otro punto, buscamos el sustento te&oacute;rico del an&aacute;lisis que hacen Adorno y Horkheimer del antisemitismo, cuando del mismo se desprende una afirmaci&oacute;n cuyo fundamento no es ni mucho menos evidente: la destrucci&oacute;n de los jud&iacute;os europeos "era el proyecto clave del nacionalsocialismo". &iquest;Lo era verdaderamente? &iquest;No se trat&oacute; m&aacute;s bien de la explosi&oacute;n, o mejor, de la implosi&oacute;n de un capitalismo exacerbado que no alcanz&oacute; sus objetivos hegem&oacute;nicos, al ser derrotado por un capitalismo m&aacute;s poderoso y desarrollado que cancelaba as&iacute;, al menos temporalmente, toda posibilidad de nuevas revoluciones socialistas no s&oacute;lo en Alemania sino en toda Europa y el mundo occidental?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las posibles respuestas del propio Gandler a preguntas como &eacute;stas, tal vez puedan encontrarse en su interpretaci&oacute;n de la visi&oacute;n metaf&oacute;rica de la historia que hace Benjamin. En las <i>Tesis sobre la historia y otros fragmentos</i> aparece un pasaje sobre la fuerza del hurac&aacute;n que impide al &Aacute;ngel de la Historia plegar sus alas y lo arrastra irresistiblemente de espaldas hacia el futuro. "Este hurac&aacute;n &#151;dice Benjamin&#151; es lo que nosotros llamamos progreso". Aqu&iacute; la interpretaci&oacute;n de Gandler que, a mi juicio, no s&oacute;lo difiere sino que confronta la de Adorno sobre el progreso tecnol&oacute;gico: el &Aacute;ngel de la Historia &#151;afirma Gandler&#151; "es la sociedad burguesa con su formaci&oacute;n de producci&oacute;n capitalista. Con cada paso del avance del progreso tecnol&oacute;gico, industrial y organizativo se aleja de sus viejas promesas de <i>libert&eacute;, &eacute;galit&eacute;, fraternit&eacute;,</i> Cada paso cimenta m&aacute;s y m&aacute;s profundamente las estructuras de explotaci&oacute;n, represi&oacute;n y control generalizado".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si hemos de hacer caso a la propuesta reivindicatoria que hace Benjamin, de revisar la historia de adelante hacia atr&aacute;s y a contrapelo, desde las realidades y percepciones de los expoliados, de los excluidos, en una especie de "Visi&oacute;n de los vencidos", vale decir que este pensador "del que tambi&eacute;n se ocup&oacute; y tradujo Bol&iacute;var Echeverr&iacute;a" ciertamente abre espacios para la reflexi&oacute;n marxista sobre la historia desde los que podemos dilucidar cr&iacute;ticamente las historias nuestras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; es para nosotros la modernidad? &iquest;C&oacute;mo la concebimos y c&oacute;mo nos ubicamos en ella y frente a ella? Nuevamente podemos recurrir a algunas de las ideas de Echeverr&iacute;a y de Gandler. Refiri&eacute;ndose al progresismo de la cultura moderna (en "Benjamin: mesianismo y utop&iacute;a"), dice Echeverr&iacute;a que el punto en el que el discurso de Benjamin "alcanza el m&aacute;ximo de radicalidad" es "la idea misma del tiempo en el que tendr&iacute;a lugar dicho progreso. Esta procede de una noci&oacute;n aberrante e insostenible de la temporalidad (seg&uacute;n la cual) la marcha hist&oacute;rica de la humanidad en su progreso se desenvuelve en un escenario temporal homog&eacute;neo y vac&iacute;o que ser&iacute;a esencialmente exterior a ella".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en otro ensayo de Bol&iacute;var ("Modernidad y revoluci&oacute;n") encontramos esta afirmaci&oacute;n: "Hoy sabemos a ciencia cierta lo que Marx percib&iacute;a apenas en sus comienzos: que la t&eacute;cnica est&aacute; marcada por la forma capitalista de la producci&oacute;n en la que fue desarrollada, que lleva en s&iacute; misma la impronta de su estructura explotativa". Por ello pregunta: "&iquest;Es pensable una modernidad no capitalista? &iquest;Cu&aacute;l es la idea de revoluci&oacute;n que ser&iacute;a propia del tr&aacute;nsito civilizatorio en el que nos encontramos?"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gandler por su parte coincide en considerar el concepto de tiempo como el "punto clave" para entender la cr&iacute;tica de la idea de progreso en Benjamin, tanto en las versiones positivistas como estalinianas. Marx &#151;afirma Gandler&#151; prepar&oacute; el terreno te&oacute;rico en el cual Benjamin hace una gran revelaci&oacute;n, estrictamente materialista porque se basa en el conocimiento de que el tiempo como algo lineal, ininterrumpido y con direcci&oacute;n definida, "es una construcci&oacute;n ideol&oacute;gica que no se basa en ning&uacute;n sustento material". Consecuencia de ello es que en la supuesta homogeneidad del tiempo "est&aacute; tambi&eacute;n presente una de las fuerzas del etnocentrismo en su forma dominante hoy en d&iacute;a: el eurocentrismo".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como no podemos extendernos m&aacute;s, nos parece oportuno concluir sobre este tema espec&iacute;fico con dos ideas expuestas por Gandler en la ponencia que present&oacute; en el VI Congreso Marx Internacional, celebrado en Par&iacute;s en septiembre de 2010, con el t&iacute;tulo: "Reflexiones sobre una Teor&iacute;a Cr&iacute;tica no euroc&eacute;ntrica". Una: "es urgente reorganizar la discusi&oacute;n internacional, filos&oacute;fica y de ciencias sociales, utilizando la Teor&iacute;a Cr&iacute;tica como punto de partida" (uno entre otros, decimos nosotros) : "Un resultado de esa reorganizaci&oacute;n te&oacute;rica, podr&iacute;a ser superar la dominaci&oacute;n continuada del eurocentrismo filos&oacute;fico, una dominaci&oacute;n que no es realmente menos virulenta hoy que durante los a&ntilde;os del colonialismo". Y dos: apoyados en ciertas teor&iacute;as y filosof&iacute;as sociales producidas en Am&eacute;rica Latina (como las de Echeverr&iacute;a) se intentar&aacute; desarrollar un concepto cr&iacute;tico de la modernidad (capitalista) que respete las diferentes identidades culturales, sin perder de vista la reclamaci&oacute;n universalista de la justicia y de la igualdad de derechos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre esto habr&iacute;a que decir que antes y despu&eacute;s y en el fondo mismo de la lucha ideol&oacute;gica, m&aacute;s all&aacute; de la confrontaci&oacute;n de las ideas est&aacute; la lucha cotidiana de los pueblos contra el neocolonialismo y la ocupaci&oacute;n de territorios, recursos y comercio por parte de las &eacute;lites imperialistas, en lo que Jeff Faux ha denominado como la "guerra global de clases". Dar la pelea, s&iacute;, en los planos te&oacute;rico e intelectual, pero nutri&eacute;ndola sobre todo y en primer&iacute;simo lugar con la experiencia de las luchas liberadoras latinoamericanas, algunas que duran ya medio siglo como la cubana, y otras como la venezolana, la boliviana, la ecuatoriana o la mexicana, que en medio de grandes obst&aacute;culos llevan adelante la resistencia popular y el germen de las nuevas propuestas del socialismo del siglo XXI. Un socialismo que, a pesar de desviaciones y derrotas, si nos colocamos en una curva temporal m&aacute;s amplia, apenas ha anunciado su entrada en la historia universal.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede verse, el libro de Gandler, cuya edici&oacute;n agradecemos a Siglo XXI y a la Universidad de Quer&eacute;taro, tiene de entrada una virtud fundamental: incitar a la curiosidad y a la pol&eacute;mica. Discutamos desde aqu&iacute; y desde ahora, con o contra las teor&iacute;as cr&iacute;ticas, haciendo nuestra propia relectura de los cl&aacute;sicos, los hechos y las din&aacute;micas hist&oacute;ricas que m&aacute;s afectan nuestra vida cultural, social y pol&iacute;tica en el mundo contempor&aacute;neo.</font></p>      ]]></body>
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