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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Educarse en la era digital: Adelanto del nuevo libro de Ángel Pérez Gómez]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Separata</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>CAP&Iacute;TULO 1. La era digital. Nuevos desaf&iacute;os educativos</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>&Aacute;ngel I. P&eacute;rez G&oacute;mez</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">"&iquest;D&oacute;nde est&aacute; la sabidur&iacute;a que hemos perdido entre el conocimiento? &iquest;D&oacute;nde el conocimiento que hemos perdido entre la informaci&oacute;n?"    <br> 	(T. S. Elliot, 1963.)</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">"Piensa dentro de 10 o 15 a&ntilde;os y preg&uacute;ntate &iquest;qu&eacute; proporci&oacute;n de actividad llamada aprendizaje estar&aacute; localizada en la instituci&oacute;n llamada escuela? La disponibilidad de tecnolog&iacute;as relativamente baratas que ofrecen acceso directo al conocimiento de todo tipo crea oportunidades a los estudiantes para experimentar un dram&aacute;tico incremento de la capacidad de elegir qu&eacute;, c&oacute;mo y con qui&eacute;n aprender. &iquest;C&oacute;mo y de qu&eacute; forma sobrevivir&aacute; esta instituci&oacute;n llamada escuela en este escenario? &iquest;Qu&eacute; forma adoptar&aacute; si quiere no solo sobrevivir, sino encontrar un lugar productivo en este nuevo escenario?"    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 	(Elmore, R. y City, E. 2011.)</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>1.1. Un cambio de &eacute;poca</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando los estudiantes contempor&aacute;neos abandonan cada d&iacute;a la escuela se introducen en un escenario de aprendizaje organizado de forma radicalmente diferente. En la era global de la informaci&oacute;n digitalizada el acceso al conocimiento es relativamente f&aacute;cil, inmediato, ubicuo y econ&oacute;mico. Uno puede acceder en la red a la informaci&oacute;n requerida, al debate correspondiente, seguir la l&iacute;nea de indagaci&oacute;n que le parezca oportuna sin el control de alguien denominado docente, y si le apetece puede formar o participar en redes m&uacute;ltiples de personas y colectivos que comparten intereses, informaciones, proyectos y actividades, sin limitaciones de tiempo, institucionales o geogr&aacute;ficas. &iquest;En que mundo vivimos? &iquest;Qu&eacute; sentido tiene la escuela que conocemos en dicho escenario?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vivimos en la aldea global y en la era de la informaci&oacute;n, una era de cambio vertiginoso, incremento de la interdependencia y de la complejidad sin precedentes, que est&aacute; provocando una alteraci&oacute;n radical en nuestra forma de comunicarnos, de actuar, de pensar y de expresar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque tenga una apariencia simplista me parece clarificadora, &uacute;til e intuitiva la clasificaci&oacute;n que hace Riegle (2007) al distinguir cuatro &eacute;pocas principales en el desarrollo de la humanidad desde el punto de vista socioecon&oacute;mico.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La &eacute;poca de piedra, desde aproximadamente 1.000.000 de a&ntilde;os hasta hace 6.000 a&ntilde;os antes de nuestra era, en la que la actividad principal de los hom&iacute;nidos y humanos era la caza, la pesca y la conservaci&oacute;n de los alimentos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La &eacute;poca agr&iacute;cola, desde 6.000 a&ntilde;os a. C., hasta el siglo XVIII, en la cual la actividad principal de los humanos era la agricultura, la ganader&iacute;a y el intercambio comercial.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La &eacute;poca industrial, desde el siglo XVIII hasta el &uacute;ltimo cuarto del siglo XX, en la que la actividad fundamental de los seres humanos en los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados ten&iacute;a que ver con el trabajo en las f&aacute;bricas.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La &eacute;poca de la informaci&oacute;n, desde 1975 hasta nuestros d&iacute;as, en la que la actividad principal de los seres humanos tiene que ver con la adquisici&oacute;n, procesamiento, an&aacute;lisis, recreaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n de informaci&oacute;n.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sorprende observar la aceleraci&oacute;n exponencial del cambio, de la evoluci&oacute;n del ser humano: La hominizaci&oacute;n se prolong&oacute; a lo largo de varios millones de a&ntilde;os, la prehistoria n&oacute;mada casi un mill&oacute;n de a&ntilde;os, la &eacute;poca agr&iacute;cola y ganadera, ya sedentaria, unos siete mil a&ntilde;os, la &eacute;poca industrial no llega a los trescientos a&ntilde;os, y en la era digital apenas llevamos cuatro d&eacute;cadas. El desarrollo simb&oacute;lico y el manejo de informaci&oacute;n son los responsables de este efecto acumulativo y exponencial de la evoluci&oacute;n de los seres humanos. La fuerza f&iacute;sica humana fue sustituida por la fuerza f&iacute;sica animal, &eacute;sta a su vez por la energ&iacute;a y &eacute;sta por la gesti&oacute;n digital de la informaci&oacute;n como fuentes de satisfacci&oacute;n de necesidades, desarrollo, supervivencia y poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La era de la informaci&oacute;n, en la que vivimos actualmente, se caracteriza, como defiende Castell, por la primac&iacute;a del valor de la informaci&oacute;n sobre el valor de las materias primas, el trabajo y el esfuerzo f&iacute;sico. Es ilustrativo el ejemplo que ofrece Riegle, (2007), <i>"...en el autom&oacute;vil, prototipo de la era industrial, el 60% de su coste se debe a la materia prima y al trabajo f&iacute;sico que se dedica a su producci&oacute;n. Sin embargo, en el ordenador, prototipo de la era de la informaci&oacute;n, solo el2% de su coste se debe a la materia prima y al trabajo f&iacute;sico empleado en su producci&oacute;n".</i> Parece evidente, que en la nueva sociedad digital el eje de atenci&oacute;n econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y social se traslada de la gesti&oacute;n de las materias primas a la gesti&oacute;n de la informaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Globalizaci&oacute;n</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parece obvio y as&iacute; lo ponen de manifiesto la mayor&iacute;a de intelectuales e investigadores, que las sociedades contempor&aacute;neas, caracterizadas por la globalizaci&oacute;n de los intercambios econ&oacute;micos, por la fluidez y flexibilidad en los procesos de producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y consumo, plantean a los ciudadanos nuevos est&iacute;mulos y posibilidades, a la vez que nuevos desaf&iacute;os y nuevas incertidumbres por la rapidez, profundidad y extensi&oacute;n de los cambios en todos los &aacute;mbitos de la vida y las costumbres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parece evidente que vivimos inmersos en contextos complejos, de super&#45;complejidad como matizan Barnett (1999) y Wagner (2010), caracterizados por la integraci&oacute;n y desintegraci&oacute;n de los mercados, la amenaza global al medio ambiente, la inestabilidad de los Estados y la emergencia de instancias pol&iacute;ticas supranacionales, fr&aacute;giles y desdibujadas, la masiva migraci&oacute;n de las poblaciones, la ubicuidad de las nuevas tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n, una nueva era global de interdependencia fundamentalmente urbana, donde viven, yuxtapuestos, grupos humanos diferentes y con frecuencia discrepantes, donde se celebra la complejidad y se enfatiza la diversidad y el anonimato.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cambios sustanciales se han producido en los tres &aacute;mbitos fundamentales de la vida social: el &aacute;mbito de la producci&oacute;n/consumo (econom&iacute;a), el &aacute;mbito del poder (pol&iacute;tica) y el &aacute;mbito de la experiencia cotidiana (sociedad y cultura). Tan importantes son los cambios que han afectado a la estructura sustantiva de estos tres &aacute;mbitos que Castells (1994) no duda en sugerir que nos encontramos ante un cambio de &eacute;poca, no solo ante una &eacute;poca de cambios. La confluencia de cambios tan significativos y radicales est&aacute; conformando un nuevo metacontexto que cambia las instituciones, los Estados y la vida cotidiana de los ciudadanos dentro de una era de globalizaci&oacute;n e interdependencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por problemas de espacio, no me voy a detener en las dos primeras estructuras, aunque son fundamentales para comprender la tercera (Castells, 1994; P&eacute;rez G&oacute;mez, 1998; Burbules, 2007). Solamente conviene destacar que en el &aacute;mbito de las estructuras de poder han cambiando sustancialmente las relaciones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas del Estado&#45;naci&oacute;n que ha regido, al menos durante dos o tres siglos, la convivencia de la mayor&iacute;a de los pueblos colonialistas y colonizados. La vida pol&iacute;tica empieza a deslizarse hacia las instituciones multi y supraestatales, (UE, EE.UU., MERCOSUR, BID, FMI, OCDE, G6, G8, G20, etc.) que son las que de alguna manera condicionan, modifican y determinan los grados de libertad que tiene el poder pol&iacute;tico en el &aacute;mbito estatal<sup><a href="#nota">1</a></sup>. Por otra parte, es necesario considerar que la supremac&iacute;a de la econom&iacute;a sobre la pol&iacute;tica, de la econom&iacute;a financiera sobre la econom&iacute;a productiva, de la rentabilidad sobre la productividad, como denuncian no solo los intelectuales como Saramago sino tambi&eacute;n las movilizaciones populares como las del "15M" en Espa&ntilde;a<sup><a href="#nota">2</a></sup>, el movimiento de indignados en Europa y Wall Street en Nueva York, est&aacute; provocando el deterioro de las democracias representativas, el incremento de la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica y el debilitamiento de las instancias representativas de car&aacute;cter internacional (ONU). En convergencia con este argumento, Ramoneda (2010) cita a Tony Judt (2010) para reafirmar el car&aacute;cter destructivo de la cultura de admiraci&oacute;n acr&iacute;tica de la riqueza como la causa m&aacute;s grande y m&aacute;s universal de corrupci&oacute;n de nuestros sentimientos morales, y describe la ceguera del mundo en que vivimos, en el que un aumento global de la riqueza disimula las disparidades distributivas que colapsan la movilidad social y destruyen la confianza mutua indispensable para dar sentido a la vida en sociedad. La pol&iacute;tica se ha ido desdibujando en la resignada aceptaci&oacute;n de los l&iacute;mites de lo posible fijada por los mercados. Lo que Hessel, en su famoso documento <i>"Indignados"</i> (2010) denomina la <i>"actual dictadura internacional de los mercados financieros que amenazan la paz y la democracia".</i> Los ciudadanos j&oacute;venes de la mayor&iacute;a de las sociedades contempor&aacute;neas han crecido en la fantas&iacute;a del consumo ilimitado, el confort de las nuevas tecnolog&iacute;as, la esperanza de un crecimiento progresivo y la promesa de un Estado protector. Ante las incertidumbres de una &eacute;poca de crisis econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social, ni prevista, ni justificada, ni siquiera explicada, no es dif&iacute;cil comprender que se instale en la juventud un estado de frustraci&oacute;n, pesimismo y desapego, de descontento e indignaci&oacute;n. Como afirma Elzo (2011) "...es insoportable por m&aacute;s tiempo que los an&oacute;nimos (&iquest;an&oacute;nimos?), amos del mundo, nos gobiernen a golpe de rat&oacute;n hasta el punto de que, por su codicia, haya gente que se vaya literalmente a la calle, incapaz de pagar sus pr&eacute;stamos hipotecarios. En definitiva, es intolerable que el sistema financiero est&eacute; al mando del mundo porque hemos convertido al dinero en nuestro dios, las bolsas, particularmente Wall Street, en sus iglesias, y las agencias de ranking, en la nueva inquisici&oacute;n. Si esto sigue as&iacute;, y todo apunta a que seguir&aacute; as&iacute;, quiz&aacute;s estemos en los estertores de una civilizaci&oacute;n".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este proceso est&aacute; provocando un incremento cada vez m&aacute;s incomprensible e injustificable de la desigualdad social. Porque como nos recuerda Ariely (2011) cuando una norma social colisiona con una norma del mercado, la norma social se disuelve, y las relaciones sociales no se restablecen f&aacute;cilmente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tampoco me voy a detener en los cambios que se han producido en la estructura de producci&oacute;n, pero cabe afirmar que nos encontramos en la &eacute;poca del capitalismo postindustrial, financiero y globalizado, donde el intercambio digital, la globalizaci&oacute;n financiera y comercial, la libre circulaci&oacute;n de productos y capitales, la primac&iacute;a de la rentabilidad sobre la productividad, la b&uacute;squeda del beneficio a cualquier precio, la especulaci&oacute;n financiera sin control, la deslocalizaci&oacute;n espacial del trabajo y la producci&oacute;n sit&uacute;an a la informaci&oacute;n, la flexibilidad, la incertidumbre, la desregulaci&oacute;n, la fluidez y la innovaci&oacute;n como los ejes de los comportamientos humanos individuales y grupales en los procesos de producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y consumo<sup><a href="#nota">3</a></sup>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n ha cambiado la forma en que trabajamos, nos comunicamos y en definitiva vivimos, implica, sin duda, una fuerza de cambio, con potencial catal&iacute;tico tanto positivo como negativo, de posibilidades y de amenazas (Darling&#45;Hammond, 2011). Aunque la conexi&oacute;n, la interdependencia y el intercambio global no necesitan destruir la diversidad, la forma en que se lleva a cabo la globalizaci&oacute;n al servicio del beneficio a cualquier precio supone una amenaza constante a las formas de vivir de cada grupo humano, con independencia de su arraigo hist&oacute;rico<sup><a href="#nota">4</a></sup>. No conviene olvidar, por tanto, como afirma Tedesco (2002), la tendencia de la actual globalizaci&oacute;n mercantil en busca del m&aacute;ximo beneficio a romper los compromisos locales y las formas habituales de solidaridad y de cohesi&oacute;n con nuestros semejantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cambios en las relaciones de poder y en las relaciones de producci&oacute;n provocan modificaciones sustanciales en el terreno de las relaciones de experiencia que singularizan la vida de los ciudadanos de la era de la informaci&oacute;n y que tiene que ver con la transformaci&oacute;n de los escenarios cercanos de socializaci&oacute;n. La familia, el grupo de iguales, el pueblo o el barrio, la escuela, y la empresa han sufrido modificaciones importantes tanto en su configuraci&oacute;n interna como sobre todo en su posici&oacute;n relativa y en su funci&oacute;n como plataformas de socializaci&oacute;n de las nuevas generaciones<sup><a href="#nota">5</a></sup>. El siglo XXI es un siglo urbano, donde las grandes ciudades en lo que significan de yuxtaposici&oacute;n de diferencias, la celebraci&oacute;n de la complejidad, el anonimato, la diversidad, la acumulaci&oacute;n de posibilidades y de riesgos, son atractivos relevantes para el ciudadano global. El escenario social, local y global, se ha transformado de manera tan radical que los seres humanos se enfrentan como ciudadanos y ciudadanas a un clima de inseguridad, incertidumbre y miedo, tanto como de posibilidades, aspiraciones y oportunidades imprevistas, un mundo de influjos globalizados, cuyos valores, intereses, c&oacute;digos y aspiraciones desbordan ampliamente los patrones culturales de la familia y las posibilidades de que los adultos cercanos se constituyan en ejemplos &uacute;tiles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>La informaci&oacute;n digital</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cambio que, a mi entender, identifica mejor la transformaci&oacute;n sustancial de la vida cotidiana se refiere a la omnipresencia de la informaci&oacute;n como entorno simb&oacute;lico de socializaci&oacute;n. Vivimos en un entorno fundamentalmente simb&oacute;lico. Como afirma Castells (1994) en la econom&iacute;a contempor&aacute;nea el trabajo no cualificado y las materias primas dejan de ocupar un lugar tan estrat&eacute;gico como en el pasado. La importancia creciente del sector servicios ensalza sobremanera la relevancia de la informaci&oacute;n y del conocimiento de tal modo que se convierte en el elemento sustantivo de la cultura actual. La distinta posici&oacute;n de los individuos respecto a la informaci&oacute;n define sus posibilidades productivas, sociales y culturales, incluso hasta el grado de determinar la exclusi&oacute;n social de quienes no sean capaces de entenderla y procesarla. La capacidad para usar las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n es cada d&iacute;a m&aacute;s determinante puesto que muchos de los servicios, trabajos e intercambios son y ser&aacute;n cada vez m&aacute;s accesibles solamente a trav&eacute;s de la red. Por todo ello, aparece con mayor claridad y urgencia la necesidad de formaci&oacute;n de los nuevos ciudadanos para vivir en un nuevo entorno digital de posibilidades y riesgos desconocidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, no podemos dejar de considerar que en la actualidad la informaci&oacute;n se produce, se distribuye, se consume y se abandona a un ritmo endiablado. La velocidad, cada vez m&aacute;s acelerada, que define los ciclos de informaci&oacute;n condiciona la imagen de fragilidad y precariedad de la vida de los seres humanos. Instantaneidad, espectacularizaci&oacute;n y fragmentaci&oacute;n, son los principales sellos de una informaci&oacute;n estructuralmente incapaz de distinguir la verdad de la mentira (Chomsky, 1995).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta tal punto es relevante la aceleraci&oacute;n e incremento de la informaci&oacute;n y del cambio que uno de los aforismo tradicionales m&aacute;s reconocido se ha vuelto obsoleto: "Dale un pez y le alimentas un d&iacute;a, ens&eacute;&ntilde;ale a pescar y podr&aacute; alimentarse a lo largo de la vida", ya no es tan evidente en una &eacute;poca en que los cambios sustanciales en el medio tornan obsoletas las t&eacute;cnicas, por ejemplo la pesca, y requieren aprendizajes de orden superior, formas de pensar que permitan aprender a aprender a lo largo de la vida, en cualquier contexto y circunstancia. Ser&iacute;a m&aacute;s pertinente: "Dale un pez..., ens&eacute;&ntilde;ale a aprender y podr&aacute; desenvolverse a lo largo de la vida".</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; significa esto para la vida cotidiana de los ciudadanos?    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 		Veamos los siguientes hechos:</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En dos a&ntilde;os se produce m&aacute;s informaci&oacute;n que en toda la historia anterior de la humanidad. Fontcuberta (2010) se&ntilde;ala que "en 2008 se efectuaron m&aacute;s de 31.000 millones de b&uacute;squedas al mes en Google; en 2006 esa cifra era solo de 2.700 millones". El volumen de informaci&oacute;n que se empez&oacute; a contabilizar en kb, en muy pocos a&ntilde;os se ha tenido que contabilizar en dimensiones mareantes: &#45;Mega, &#45;Giga, &#45;Tera, &#45;Peta, &#45;Exabyte, &#45;Zettabyte y &#45;Yottabyte.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Internet es la tecnolog&iacute;a que en la historia de la humanidad m&aacute;s r&aacute;pidamente ha infiltrado la sociedad. El tel&eacute;fono necesit&oacute; 75 a&ntilde;os, la radio necesit&oacute; 38 a&ntilde;os para llegar a 50 millones de audiencia, la televisi&oacute;n 15, el ordenador 7 e internet 4, (Riegle, 2007). En el a&ntilde;o 2010, m&aacute;s de un cuarto de la poblaci&oacute;n mundial estaba conectado a Internet, con un ritmo de crecimiento en algunas regiones como Am&eacute;rica Latina del 1.000% en 10 a&ntilde;os (Internet World Statistics, 2011).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La informaci&oacute;n se duplica cada 18 meses y cada vez con m&aacute;s celeridad de acuerdo a los estudios de la American Society of Training and Documentation (ASTD). Hasta hace 100 a&ntilde;os la informaci&oacute;n que utilizaba el ser humano en su vida cotidiana permanec&iacute;a siendo b&aacute;sicamente la misma por varias generaciones. Como insiste George Siemens (2005) uno de los factores m&aacute;s decisivos en este proceso es la reducci&oacute;n acelerada de la vida media del conocimiento, es decir, el tiempo medio desde que aparece un conocimiento hasta que se vuelve obsoleto. En algunos campos del conocimiento la vida media del mismo se mide en semanas y meses, el 50% de lo que hoy conocemos no lo conoc&iacute;amos hace 10 a&ntilde;os, lo que implica retos importantes tanto a la manera de trabajar, como a los modos de organizarse y sobre todo a las estrategias de formaci&oacute;n de los ciudadanos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La informaci&oacute;n que ofrece, por ejemplo, el peri&oacute;dico <i>New York Times</i> cada d&iacute;a es mayor que la que una persona podr&iacute;a encontrar en el siglo XVII durante toda su vida.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El 80% de los nuevos empleos requiere habilidades sofisticadas de tratamiento de la informaci&oacute;n.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los empleos que implican el uso de internet se pagan cerca de un 50% m&aacute;s que los que no se requiere utilizar en internet.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En los pr&oacute;ximos 5 a&ntilde;os, el 80% de los trabajadores estar&aacute; desarrollando su trabajo de forma diferente a como lo ha venido realizando durante los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, o estar&aacute; desempe&ntilde;ando otros empleos (Riegle, 2007).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Robinson (2011) en un alarde de previsi&oacute;n libre llega a afirmar que en alg&uacute;n sentido las computadoras pronto alcanzar&aacute;n la conciencia, que en 2020 ser&aacute; posible comprar un ordenador personal con el mismo poder de procesamiento que el cerebro humano de un adulto, que la interacci&oacute;n de la gen&eacute;tica, la neurociencia y la nanotecnolog&iacute;a har&aacute;n posible enriquecer nuestra inteligencia mezclando f&iacute;sicamente artificios de computaci&oacute;n con nuestro cerebro. Citando a Ray Kurzweil, considera veros&iacute;mil que en dos d&eacute;cadas los seres humanos recrearemos el dise&ntilde;o computacional del cerebro en avanzados computadores neuronales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con independencia del grado de cumplimiento de tan arriesgadas profec&iacute;as, no parece exagerado afirmar que la supervivencia de los individuos, las organizaciones y las naciones, en la era de la informaci&oacute;n, depende sustancialmente de la adquisici&oacute;n, uso, an&aacute;lisis, creaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n de informaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, como afirman reiteradamente Thomas y Brown (2011), la tecnolog&iacute;a ya no puede considerarse solamente como un modo de transportar la informaci&oacute;n de un lugar a otro. La tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n se ha convertido en un medio de participaci&oacute;n, provocando la emergencia de un entorno que se modifica y se reconfigura constantemente como consecuencia de la propia participaci&oacute;n en el mismo. Cuanto m&aacute;s interactuamos en dicho espacio informacional m&aacute;s cambia el escenario, de modo que el propio acto de encontrar informaci&oacute;n da forma no solo al contexto que proporciona el significado, sino al significado mismo y al modo de procesar del sujeto. Las cosas que son lugares comunes en 2010 eran impensables hace solo 10 a&ntilde;os. Puesto que la informaci&oacute;n se produce, consume, actualiza y altera constantemente, nuevas pr&aacute;cticas de lectura, escritura, aprendizaje y pensamiento, por ejemplo, evolucionan con ella. Las tecnolog&iacute;as inteligentes como Internet<sup><a href="#nota">6</a></sup> no pueden considerarse simples veh&iacute;culos que transportan la informaci&oacute;n, sino que al ampliar y complejizar el proceso de acceso, procesamiento y expresi&oacute;n de la informaci&oacute;n y el conocimiento, modifican sustancialmente la manera en que el individuo se construye a s&iacute; mismo, comprende el contexto y se comprende a s&iacute; mismo. Los seres humanos elaboran el software, las plataformas y las redes que finalmente programan y configuran sus propias vidas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra consecuencia de este ritmo acelerado y exponencial de producci&oacute;n y consumo de informaci&oacute;n fragmentada y compleja es el volumen inabarcable de la misma que produce en los individuos saturaci&oacute;n, desconcierto y parad&oacute;jicamente desinformaci&oacute;n. Cuando la ni&ntilde;a o el ni&ntilde;o contempor&aacute;neos tienen acceso ilimitado a un c&uacute;mulo ingente de informaciones fragmentarias que desbordan su capacidad de organizaci&oacute;n en esquemas comprensivos, dispersan su atenci&oacute;n y saturan su memoria, el mosaico de datos no produce formaci&oacute;n, sino perplejidad y desorientaci&oacute;n. La saturaci&oacute;n de informaci&oacute;n produce dos efectos en apariencia parad&oacute;jicos, pero en realidad convergentes: la sobreinformaci&oacute;n y la desinformaci&oacute;n. Parece claro que el atrac&oacute;n de informaciones fragmentarias produce indigesti&oacute;n y dif&iacute;cilmente provoca conocimiento estructurado y &uacute;til.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consecuencia, es f&aacute;cil comprender la tendencia del ciudadano saturado y perplejo a dejarse seducir por lo que aun no comprendiendo se le presenta como atractivo, por las proclamas y modelos de interpretaci&oacute;n que difunden los medios e invaden el sentido com&uacute;n mayoritarios. Al servicio de la econom&iacute;a de mercado, que domina los medios de comunicaci&oacute;n de masas, la informaci&oacute;n se convierte frecuentemente en publicidad comercial y en propaganda pol&iacute;tica. La l&oacute;gica del espect&aacute;culo, de la publicidad, del mercado, va invadiendo todos los &aacute;mbitos de la vida de los ciudadanos: la producci&oacute;n, el trabajo, el consumo, la pol&iacute;tica y hasta el mundo de sus relaciones sentimentales. Por ello, conviene destacar, como afirma Gergen (2001), que en la era de la informaci&oacute;n no es el control de los medios de producci&oacute;n lo m&aacute;s importante, sino el control de los medios de comunicaci&oacute;n. El poder se ejerce fundamentalmente desde la producci&oacute;n y difusi&oacute;n de c&oacute;digos culturales, actitudes, valores y contenidos de informaci&oacute;n que difunden los omnipresentes medios de comunicaci&oacute;n, la mayor&iacute;a de las veces de forma latente, camuflados en estilos de vida exitosos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la televisi&oacute;n, o mejor, las diferentes pantallas, los videojuegos y las redes sociales virtuales se han constituido en las sociedades contempor&aacute;neas en el m&aacute;s influyente contexto de socializaci&oacute;n, el escenario cercano que rodea el desarrollo y crecimiento de los individuos y condiciona con fuerza y perseverancia la formaci&oacute;n de sus opiniones, creencias, intereses y tendencias, de manera muy especial en la etapa de la adolescencia. Cada individuo, a trav&eacute;s de la pantalla, de las m&uacute;ltiples pantallas por las que transita al cabo del d&iacute;a, puede ponerse en comunicaci&oacute;n, navegando en la web, con los lugares m&aacute;s rec&oacute;nditos, las culturas m&aacute;s ex&oacute;ticas y distantes, las mercanc&iacute;as m&aacute;s extra&ntilde;as, los objetos menos usuales en su medio cercano, las ideas y creaciones intelectuales m&aacute;s diferentes y novedosas, junto con las opiniones m&aacute;s triviales y los prejuicios m&aacute;s arcaicos, las modas, mecanismos y modos de interacci&oacute;n m&aacute;s atractivos. Los medios de comunicaci&oacute;n y, en particular, la multipresente pantalla, constituyen el esqueleto de la nueva sociedad. Todo lo que tiene alguna relevancia ha de ocurrir en la pantalla, que provoca, con frecuencia, la contemplaci&oacute;n pasiva de la mayor&iacute;a de los ciudadanos, o en las plataformas digitales y en las redes sociales que permiten e inducen la interacci&oacute;n, la expresi&oacute;n personal e incluso la movilizaci&oacute;n colectiva<sup><a href="#nota">7</a></sup> (Echeverr&iacute;a, 1994; Chomsky y Ramonet, 1995; Brown, 2000).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es evidente que la facilidad de decodificaci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n audiovisual, que ni siquiera requiere la t&eacute;cnica lectora, el lenguaje escrito y articulado, ha permitido que los individuos humanos, no importa en qu&eacute; rinc&oacute;n aislado del planeta se encuentren, puedan acceder a informaciones y productos culturales procedentes de las culturas m&aacute;s lejanas y de las experiencias m&aacute;s distintas. Es necesario reconocer, por tanto, la extraordinaria potencialidad instructiva e incluso formadora que ofrece la revoluci&oacute;n electr&oacute;nica al permitir la comunicaci&oacute;n intercultural y provocar el descentramiento de los individuos y de los grupos sociales de sus propios y limitados contextos. No obstante, al servicio de la econom&iacute;a del mercado, los intercambios de informaci&oacute;n se rigen por intereses y objetivos bien distintos a los formativos y se convierten en transacciones comerciales, con la finalidad principal de producir beneficio, saturando al consumidor con informaciones seductoras de cuestionable valor formativo y educativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto a la televisi&oacute;n puede afirmarse que ha cambiado, tambi&eacute;n, la naturaleza de la opini&oacute;n pol&iacute;tica. M&aacute;s que provocar una opini&oacute;n basada en la evaluaci&oacute;n intelectual reposada de las proposiciones, de los textos y contextos, induce respuestas intuitivas y emocionales a la presentaci&oacute;n de im&aacute;genes, las afirmaciones espectaculares, los textos cortos, los titulares llamativos, el ruido del espect&aacute;culo y la ausencia de reposada argumentaci&oacute;n (Tedesco, 1995). La &uacute;nica coherencia del medio es su l&oacute;gica comercial. Se venden los objetos, las ideas, las experiencias, las esperanzas y hasta las alegr&iacute;as y dolores. En el territorio del consumo, es evidente que la informaci&oacute;n se transmuta imperceptiblemente en placentera y seductora publicidad. su objetivo indiscutible es la persuasi&oacute;n a cualquier precio y por cualquier medio, y su l&oacute;gica parece tan obvia y aplastante que nadie la discute.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conviene recordar que las exigencias del mercado, la tiran&iacute;a de las cuotas de audiencia y los requisitos de la publicidad convierten cada vez m&aacute;s a la televisi&oacute;n comercial en un medio trivial, vac&iacute;o, dominado por el espect&aacute;culo, por el &eacute;xito de los "programas basura", por la primac&iacute;a de las formas sobre el contenido, de la sintaxis sobre la sem&aacute;ntica, del continente sobre el contenido, de las sensaciones sobre la reflexi&oacute;n (Ferres,1994). Todo se subordina al efecto sorpresa, espectacular, emotivo que engancha a los espectadores independientemente de la fuerza de los argumentos, de la l&oacute;gica de la raz&oacute;n. El mundo de la comunicaci&oacute;n global al servicio del mercado induce la cultura del espect&aacute;culo, el esc&aacute;ndalo, la chismograf&iacute;a, el famoseo, invadiendo la intimidad y trivializando los acontecimientos e intercambios humanos. La cultura como cultivo del pensamiento, por el contrario, tiene un car&aacute;cter eminente problematizador, interrogamos y exploramos el sentido de lo obvio y de lo oculto, experimentamos e intercambiamos alternativas de manera reposada y rigurosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto por el volumen de tiempo que dedican los ciudadanos en interacci&oacute;n con las pantallas como por la calidad e intensidad de su poder de sugesti&oacute;n y fascinaci&oacute;n, la mayor&iacute;a de los investigadores concluyen que la televisi&oacute;n y el resto de pantallas, condicionan la organizaci&oacute;n del espacio, del tiempo, de las relaciones intersubjetivas, la naturaleza de los contenidos de la vida ps&iacute;quica as&iacute; como los instrumentos y c&oacute;digos de percepci&oacute;n, expresi&oacute;n e intercambio de los individuos y de la colectividad. Neil Postman (1999) advierte que en la actualidad, la televisi&oacute;n comercial, los videojuegos, las redes sociales y el intercambio digital son, con mucho, la fuente de valores m&aacute;s constante al alcance de los ni&ntilde;os, las ni&ntilde;as y los j&oacute;venes. Desde posiciones m&aacute;s extremas entre los detractores de la televisi&oacute;n y las pantallas, se advierte el peligro de que la imagen termine desplazando por completo a la palabra, transformando as&iacute; al <i>homo sapiens,</i> productor y producto, en los &uacute;ltimos siglos, de la cultura escrita, en el <i>homo "videns"</i> o en el <i>homo "sentiens".</i> (Sartori, 1994; Ferrarotti, 2002 y Etcheverry, 1999.)</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parece evidente que la comunicaci&oacute;n audiovisual empieza a arrinconar a otros medios de comunicaci&oacute;n, en particular aquellos que requieren la decodificaci&oacute;n lectoescritora, de manera m&aacute;s preocupante en las capas sociales de menor nivel cultural. Los efectos de ambos sistemas y procedimientos de comunicaci&oacute;n son bien distintos. Parece evidente en el estado actual de la investigaci&oacute;n que la imagen, la pantalla, desarrolla sistemas perceptivos, procesos mentales y respuestas distintas que la lectura. Privilegia la percepci&oacute;n sobre la abstracci&oacute;n, lo sensitivo sobre lo conceptual, la forma sobre el contenido, el espect&aacute;culo sobre la reflexi&oacute;n, lo concreto sobre lo abstracto. Puede afirmarse con Carr (2010) y Thomas y Brown (2011), que despu&eacute;s de 550 a&ntilde;os la prensa impresa y sus productos est&aacute;n siendo arrastrados desde el centro de la vida intelectual a los m&aacute;rgenes. internet incluye los textos pero los trata de muy diferente manera. El mundo de la pantalla es un mundo muy diferente al mundo de la p&aacute;gina escrita, requiere una vida intelectual, perceptiva, asociativa y reactiva muy distinta, nace una nueva &eacute;tica intelectual que define de modo muy diferente lo que consideramos conocimiento v&aacute;lido as&iacute; como las formas de adquisici&oacute;n, distribuci&oacute;n y consumo del mismo. Como afirma Carr (2010), vivimos sumergidos en un ecosistema, internet, de tecnolog&iacute;as de la interrupci&oacute;n en contraposici&oacute;n a la tecnolog&iacute;a del libro impreso que favorec&iacute;a la concentraci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;n afectando estos procesos al desarrollo cognitivo, afectivo y moral de los ciudadanos? &iquest;Puede ya pensarse en una separaci&oacute;n tan radical entre los componentes emotivos y racionales?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Redes y pantallas</i></b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte conviene recordar con Alessandro Baricco (2008), que Internet y los motores de b&uacute;squeda est&aacute;n produciendo lo que &eacute;l llama "la mutaci&oacute;n cultural" de esta &eacute;poca. En la web, el valor de una informaci&oacute;n se basa en el n&uacute;mero de sitios que dirigen a la misma; y, en consecuencia, en la velocidad con que, quien la busque, vaya a encontrarla. La mutaci&oacute;n reside en la p&eacute;rdida del valor de la profundidad como fuente del conocimiento: "La idea de que entender y saber signifique penetrar a fondo en lo que estudiamos, hasta alcanzar su esencia, es una hermosa idea que est&aacute; muriendo: la sustituye la instintiva convicci&oacute;n de que la esencia de las cosas no es un punto, sino una trayectoria, de que no est&aacute; escondida en el fondo, sino dispersa en la superficie, de que no reside en las cosas, sino que se disuelve por fuera de ellas, donde realmente comienzan, es decir, por todas partes" (Baricco, 2008, p&aacute;g. 111).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Internet, las plataformas digitales y las redes sociales merecen una consideraci&oacute;n especial como instancias de comunicaci&oacute;n e intercambio que favorecen la interacci&oacute;n y la participaci&oacute;n de los interlocutores como receptores y emisores de los intercambios virtuales humanos. Con m&aacute;s de 2.000 millones de inter&#45;nautas en el a&ntilde;o 2011, la red se ha convertido en el entorno de comunicaci&oacute;n m&aacute;s importante de la Historia. Conviene, por tanto, destacar de forma clara que Internet nos permite salir fuera de la comunidad local que constituye el escenario vital de cada individuo, pero no solo como mero espectador pasivo de acontecimientos ajenos que ocurren lejos en el espacio y en el tiempo. Como advierte Burbules (2001), Internet permite explorar, conocer e incluso participar en comunidades ajenas, tal vez cercanas tal vez lejanas, en las concepciones culturales que comparten y, por tanto, acceder a un escenario de socializaci&oacute;n m&aacute;s plural, que puede servir de contraste de nuestra cultura experiencial pero tambi&eacute;n a veces incompatible con los propios presupuestos, valores y prop&oacute;sitos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Internet, por tanto, no es solo un almac&eacute;n inagotable de informaciones y una base m&aacute;s o menos ordenada o ca&oacute;tica de datos, conceptos y teor&iacute;as, una excelente y viva biblioteca al alcance de todos y todas, sino, lo que es m&aacute;s importante, un espacio para la interpretaci&oacute;n y para la acci&oacute;n, un poderoso medio de comunicaci&oacute;n, una plataforma de intercambio para el encuentro, la colaboraci&oacute;n en proyectos conjuntos, la constituci&oacute;n de nuevas comunidades virtuales, la interacci&oacute;n entre iguales cercanos o lejanos, el dise&ntilde;o compartido y la organizaci&oacute;n de movilizaciones globales as&iacute; como para la expresi&oacute;n individual y colectiva de los propios talentos, sentimientos, deseos y proyectos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como advierten Castells, Putman, Carnoy, Echeverr&iacute;a, Brown, Negroponte, Zuckeverg, por destacar a los cr&iacute;ticos m&aacute;s positivos, sobre la plataforma de la red de redes puede estar configur&aacute;ndose una nueva estructura social, la sociedad red que permite la interconexi&oacute;n de comunidades virtuales concebidas como redes de lazos interpersonales que proporcionan sociabilidad, apoyo, informaci&oacute;n, un sentimiento de pertenencia y una identidad social. Para participar en esta nueva estructura social se requieren nuevas alfabetizaciones. Aprender el "lenguaje de la pantalla", las "tecnolog&iacute;as de la interrupci&oacute;n", llega a ser tan necesario como la alfabetizaci&oacute;n relacionada con la lectura y escritura verbal. En consecuencia, preparar a los ciudadanos no solo para leer y escribir en las plataformas multimedia sino para que se impliquen en el mundo comprendiendo la naturaleza enredada, conectada, de la vida contempor&aacute;nea se convierte en un imperativo &eacute;tico adem&aacute;s de una necesidad t&eacute;cnica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, a medida que se va construyendo este nuevo tejido de intercambios simb&oacute;licos aparecen nuevas posibilidades y nuevos riesgos e incertidumbres. Internet<sup><a href="#nota">8</a></sup>, la red de redes, como plataforma universal, abierta y flexible, puede considerarse tambi&eacute;n un agente facilitador del intercambio democr&aacute;tico, porque hace accesible m&aacute;s informaci&oacute;n a m&aacute;s gente que nunca a lo largo de la historia de la humanidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, no podemos olvidar que internet es una valiosa y expansiva red de informaci&oacute;n, cuyo contenido no est&aacute; regulado y que mezcla, sin orden ni concierto, verdades, medias verdades y enga&ntilde;os. Junto con informaci&oacute;n valiosa, tambi&eacute;n incluye basura tendenciosa y material &eacute;tica y pol&iacute;ticamente controvertido e incluso despreciable, que surge a menudo de forma inesperada, sin previo aviso. Como la complejizaci&oacute;n de la sociedad cara a cara, tambi&eacute;n la vivencia de los intercambios y de las posibilidades virtuales que ofrece internet abren un mundo de posibilidades tanto como de riesgos para los que el individuo debe prepararse y formarse<sup><a href="#nota">9</a></sup>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, estos avances tecnol&oacute;gicos que producen la extensi&oacute;n y universalizaci&oacute;n de las redes telem&aacute;ticas, las comunicaciones digitales, las plataformas virtuales y las redes sociales han producido una alteraci&oacute;n radical en nuestra forma de relaci&oacute;n, rompen las barreras del espacio y del tiempo y permiten mantener relaciones, directas o indirectas, presenciales o virtuales, con un c&iacute;rculo cada vez m&aacute;s vasto de individuos, alcanzando lo que Gergen (1992) ya avanzaba con la denominaci&oacute;n "saturaci&oacute;n social del yo". El incremento acelerado y exponencial de est&iacute;mulos sociales provoca el cambio de nuestras experiencias y de nuestras concepciones, as&iacute; como una creciente perplejidad ante la multiplicidad y aceleraci&oacute;n de realidades y discursos, una fragmentaci&oacute;n del yo y sus concepciones (Del R&iacute;o, 2005; Gergen, 1992, 1998) como consecuencia de la multiplicidad de relaciones, tambi&eacute;n incoherentes y desconectadas, que nos impulsan en mil direcciones distintas, incit&aacute;ndonos a desempe&ntilde;ar una variedad tal de roles que el concepto mismo de yo aut&eacute;ntico, dotado de caracter&iacute;sticas reconocibles, se esfuma (Gergen, 1996). A medida que pasan los a&ntilde;os el yo de cada cual se embebe cada vez m&aacute;s del car&aacute;cter de todos los otros, se coloniza. A medida que avanza la saturaci&oacute;n social corremos el riesgo de acabar por convertirnos en pastiches, en imitaciones baratas de los dem&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>1.2. Los efectos en la socializaci&oacute;n y los retos educativos en la era digital</i></b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera consecuencia de estos cambios sustantivos en las instituciones sociales y en las relaciones de experiencia dentro de la aldea global digital, es que se han modificado tambi&eacute;n de manera importante, en los contenidos, en las formas y en los c&oacute;digos, los procesos de socializaci&oacute;n de las nuevas generaciones, y por tanto las exigencias y demandas educativas a la instituci&oacute;n escolar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este complejo, novedoso y acelerado contexto social y simb&oacute;lico, se produce la socializaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los individuos de las sociedades contempor&aacute;neas por lo que en funci&oacute;n de estos influjos se desarrollan sus habilidades, conocimientos, esquemas de pensamiento, actitudes, afectos y formas de comportamiento. Teniendo en cuenta las peculiaridades de este escenario complejo en la era de la informaci&oacute;n conviene concretar los posibles efectos del mismo en los procesos de socializaci&oacute;n y desarrollo de las nuevas generaciones, y comprender los nuevos retos que se plantean al obsoleto sistema educativo contempor&aacute;neo si quiere ayudar en el proceso de crecimiento m&aacute;s satisfactorio de los ciudadanos contempor&aacute;neos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Desarrollo y conocimiento en la era digital</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La vida cotidiana de ni&ntilde;os, j&oacute;venes y adultos se encuentra profundamente alterada por la imparable y poderosa penetraci&oacute;n social de las nuevas tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n y de la comunicaci&oacute;n, ofreciendo las siguientes y novedosas peculiaridades al conocimiento y la experiencia de los seres humanos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151; Cabe considerar en primer lugar la expansi&oacute;n de las herramientas digitales como extensi&oacute;n de los recursos y posibilidades de conocimiento y acci&oacute;n. Las herramientas digitales han evolucionado cumpliendo m&uacute;ltiples y sucesivamente m&aacute;s complejas funciones sociales: calculadores aritm&eacute;ticos, procesadores de texto, gestores de informaci&oacute;n, canales de comunicaci&oacute;n, medios de expresi&oacute;n, experimentaci&oacute;n simulada e interpretaci&oacute;n, plataformas de relaciones y movilizaciones grupales y colectivas. Como advierte acertadamente Ines Dussel (2011) <i>"Las tecnolog&iacute;as digitales han creado un nuevo escenario para el pensamiento, el aprendizaje y la comunicaci&oacute;n humanas, han cambiado la naturaleza de las herramientas disponibles para pensar, actuar y expresarse... la cultura digital supone... una reestructuraci&oacute;n de lo que entendemos por conocimiento, de las fuentes y los criterios de verdad, y de los sujetos autorizados y reconocidos como productores de conocimiento</i>...". Por ejemplo, las amplias y novedosas iniciativas de c&oacute;digo abierto, de acceso libre, de publicaci&oacute;n abierta y de adquisici&oacute;n libre forman parte de una nueva ecolog&iacute;a del conocimiento que determinar&aacute; el futuro de los recursos educativos de la escuela, de la ense&ntilde;anza y de la difusi&oacute;n del conocimiento, cambiando las reglas de juego del comercio y la publicidad y suscitando cuestiones importantes sobre la sostenibilidad y el desarrollo del mismo conocimiento acad&eacute;mico. Como se&ntilde;ala reiteradamente Peters (2010), el objetivo fundamental de todas estas tecnolog&iacute;as (incluyendo la geoespacial, la web sem&aacute;ntica 3D, la realidad aumentada...) es mejorar un servicio universal y enriquecer las experiencias de los ciudadanos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;En segundo lugar cabe destacar el <i>car&aacute;cter distribuido del conocimiento</i> (Thomas y Brown, 2011). En la era de la informaci&oacute;n global&#45;digital, la cognici&oacute;n, tanto los contenidos como los procesos, se encuentra distribuida y dispersa entre mentes humanas, medios digitales, grupos de personas, espacios y tiempos. Los tipos de representaci&oacute;n accesibles en la interacci&oacute;n mediada (mapas no lineales, realidad aumentada) son cada vez m&aacute;s ricos y matizados. Muchas de las nuevas tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n se estructuran a partir del usuario y prometen acomodarse a sus gustos a partir de su empat&iacute;a emocional, con horizontes de plazos cortos y renovables. Proveen, adem&aacute;s, un acceso descentralizado a una enorme cantidad de informaci&oacute;n que se organiza con criterios distintos a los tradicionales (Ito, 2010; Stiegler, 2009). No puede olvidarse que al servicio del mercado la noci&oacute;n de verdad importa menos que la popularidad o la intensidad de la experiencia emocional que se propone. La idea de una cultura modelada por "los usuarios", que circula a trav&eacute;s de redes que son muy dif&iacute;ciles de controlar, censurar o recortar, sin duda desaf&iacute;a el modo de definir el conocimiento valioso en la escuela, y abre un debate sobre su car&aacute;cter m&aacute;s o menos democr&aacute;tico respecto a la jerarquizaci&oacute;n y centralizaci&oacute;n del saber escolar, que ha sido ya criticado desde los a&ntilde;os setenta por excluyente y reproductor de las desigualdades sociales y culturales (cf. Bourdieu y Passeron, 1977; Gee, 2007; Jenkins, 2006; Dussel, 2011).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;En tercer lugar, merece la pena destacar la <i>externalizaci&oacute;n</i> hacia las m&aacute;quinas de tareas, funciones y actividades. El tipo de tareas y trabajos que desarrollan los seres humanos en contraposici&oacute;n a las m&aacute;quinas est&aacute; cambiando continuamente a medida que &eacute;stas se perfeccionan para realizar tradicionales tareas humanas. El trabajo y las tareas de los seres humanos en la &eacute;poca contempor&aacute;nea se trasladan a aquellos quehaceres que implican pensamiento experto y comunicaci&oacute;n compleja, toma de decisiones, soluci&oacute;n de problemas y creaci&oacute;n de escenarios y situaciones alternativas, dejando en manos de las m&aacute;quinas las tareas que consisten fundamentalmente en rutinas cognitivas y rutinas manuales de car&aacute;cter reproductor y algor&iacute;tmico, que hacen los ordenadores de manera f&aacute;cil, fiel y rigurosa (Levy y Murnane, 2004). El informe McKinsey &amp; Co. (2011) estima que en EE.UU. solamente el 30% del nuevo trabajo requiere procedimientos algor&iacute;tmicos, mientras que el 70% requiere procedimientos heur&iacute;sticos. En el mismo sentido cabe resaltar con Pink (2009) la traslaci&oacute;n del foco educativo, del trabajo rutinario que se puede automatizar y por tanto externalizar, a las tareas cognitivas de orden superior, creativas, art&iacute;sticas y de atenci&oacute;n y cuidado humano, no rutinarias, que implican creaci&oacute;n y relaciones sociales que generalmente no se pueden ni automatizar ni externalizar.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;En cuarto lugar, la era digital requiere <i>aprendizajes de orden superior</i> que ayuden a vivir en la incertidumbre y la complejidad. La memorizaci&oacute;n ya no se aprecia tanto como la habilidad para organizar las ideas a favor de un pensamiento independiente, fundamentado y contextualizado. La era digital requiere desarrollar h&aacute;bitos intelectuales que preparen para un futuro en el cual casi todo es m&aacute;s accesible, complejo, global, flexible y cambiante. Las tareas rutinarias responden bien a la motivaci&oacute;n extr&iacute;nseca de premios y castigos, las tareas heur&iacute;sticas no. Fields en su interesante trabajo publicado en 2011 destaca al respecto la importancia cr&iacute;tica en la sociedad contempor&aacute;nea de la capacidad de afrontar niveles elevados de "ambig&uuml;edad creativa", la capacidad para arriesgar y amar los errores, desenvolverse en la ambig&uuml;edad y en la incertidumbre como condici&oacute;n de desarrollo creativo de las personas y los grupos humanos. Para crear algo realmente extraordinario hay que vivir la incertidumbre y el riesgo de perderse en el proceso.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;En quinto lugar conviene destacar <i>la cooperaci&oacute;n como exigencia del conocimiento y de la acci&oacute;n</i> en la era de la informaci&oacute;n. Nunca se destacar&aacute; suficientemente la importancia decisiva de la interacci&oacute;n, y el trabajo en equipo, la complementariedad de roles y conocimientos dispersos para afrontar la complejidad de funciones en la vida social, pol&iacute;tica y laboral contempor&aacute;nea<sup><a href="#nota">10</a></sup>. Los espacios de afinidad que se organizan a partir de las nuevas tecnolog&iacute;as tienen en com&uacute;n una tarea, y no se definen prioritariamente por edad o por g&eacute;nero o sector social, como puede suceder con los grupos escolares. suponen una ligaz&oacute;n a una tarea o inter&eacute;s, que est&aacute; acotada en el tiempo y que depende de la iniciativa de los participantes. Son espacios de participaci&oacute;n voluntaria, con l&iacute;mites m&aacute;s flexibles que permiten entrar y salir con agilidad, redes sociot&eacute;cnicas en las que se pueden explorar temas de inter&eacute;s e ir adquiriendo competencias y desempe&ntilde;os avanzados (Squire, 2011). Ya sea en los juegos en red, en la escritura de ficci&oacute;n, en la elaboraci&oacute;n de programas de software abiertos, o en las movilizaciones sociales a trav&eacute;s de la red<sup><a href="#nota">11</a></sup> los participantes con independencia de la edad, la experiencia o el conocimiento, novatos o avanzados, comparten un mismo espacio virtual y se implican en una misma tarea virtual, contrastan opiniones, se transfieren informaci&oacute;n, proponen alternativas, intentan solucionar problemas. La comunicaci&oacute;n es horizontal y el liderazgo poroso y cambiante. Las posiciones pueden ser intercambiables, y quien hoy es experto, ma&ntilde;ana puede ser novato (Gee, 2007). El intercambio y la cooperaci&oacute;n horizontal es mucho m&aacute;s amplia, &aacute;gil, flexible, ubicua y presente en la era digital que en toda la historia de la humanidad.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151; En sexto lugar conviene resaltar el <i>cambio en la concepci&oacute;n sobre la naturaleza y funcionalidad de la informaci&oacute;n y del conocimiento.</i> A diferencia del sistema de conocimiento experto, que cree que el conocimiento es algo que alguien domina por completo e individualmente, la idea de cultura participativa y de inteligencia distribuida sostiene la posibilidad de combinar conocimientos diversos, y construir conocimiento com&uacute;n a partir de los intercambios permanentes que implican contrastes, complementariedades y enriquecimientos mutuos. En la &eacute;poca contempor&aacute;nea parece cada d&iacute;a m&aacute;s obvio que el conocimiento no es ni verdadero ni definitivo, sino veros&iacute;mil, mejor o peor fundamentado en argumentos y evidencias, parcial y provisional. Al mismo tiempo, la comunidad digital, suele compartir la controvertida idea del car&aacute;cter gratuito y democr&aacute;tico del conocimiento, rechaza la propiedad privada y cuestiona los derechos de autor individuales, apostando decididamente por la autor&iacute;a colectiva que da lugar a las licencias como <i>creative commons,</i> las producciones musicales o audiovisuales o de software abierto, compartidas, mezcladas o reconstruidas de forma continua por los grupos interesados, cuyo exponente m&aacute;s claro es <i>Wikipedia</i> (Doueihi, 2010, Dussel, 2011)<sup><a href="#nota">12</a></sup>. El problema pendiente y la pregunta a&uacute;n sin contestar es &iquest;c&oacute;mo compensar a los creadores por su trabajo en la era digital? &iquest;C&oacute;mo pervivir&aacute; la creaci&oacute;n cultural sin la compensaci&oacute;n correspondiente? <i>Wikipedia</i> inaugura una nueva forma de construir el conocimiento compartido, denominada "crowdsourcing". Significa un modo abierto, flexible y cambiante de invitar a un grupo a colaborar en la b&uacute;squeda de soluciones a problemas compartidos<sup><a href="#nota">13</a></sup>. El crowdsourcing (creaci&oacute;n multitudinaria) se apoya en tres convicciones o principios no jer&aacute;rquicos: a) la diferencia y la diversidad contribuyen mejor a la b&uacute;squeda y soluci&oacute;n de problemas que el grado de especializaci&oacute;n y la uniformidad. b) Si se predicen los resultados en alguna forma se fuerzan las soluciones y se limitan las aportaciones que enriquecen el proceso. c) La comunidad a quien se dirige la soluci&oacute;n debe implicarse plenamente en la b&uacute;squeda. Esta disposici&oacute;n a la apertura supone uno de los requisitos b&aacute;sicos del desarrollo del conocimiento. En este mismo sentido, Davidson (2011) propone seis principios para el desarrollo de una ciencia abierta: apertura a la experiencia, a la cr&iacute;tica, a la interpretaci&oacute;n, a la cooperaci&oacute;n con los otros, a la ambig&uuml;edad creativa y a la comunicaci&oacute;n multimedia.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151; En &uacute;ltimo lugar, cabe resaltar la exigencia de <i>enfoques hol&iacute;sticos.</i> Para manejar la complejidad y la incertidumbre se requiere la integraci&oacute;n de comprensi&oacute;n y actuaci&oacute;n basadas en la integraci&oacute;n de conocimientos actitudes y habilidades m&aacute;s que aprendizaje aislado y fragmentario de conocimientos por un lado y habilidades por otro. Los conocimientos sin habilidades son inertes, las habilidades sin conocimientos son vac&iacute;as, err&aacute;ticas y arbitrarias. La toma de decisiones experta requiere comprensi&oacute;n y actuaci&oacute;n, invenci&oacute;n de nuevas heur&iacute;sticas para plantear y resolver viejos y nuevos problemas. Davidson (2011) llega a proponer que alguna forma de multitarea se corresponde con las exigencias hol&iacute;sticas del pensamiento de la era digital, de la misma manera que la concentraci&oacute;n en una tarea se correspond&iacute;a con las exigencias de las cadenas de montaje de la era industrial. En Internet todo se relaciona o puede relacionarse con todo y todo est&aacute; disponible al mismo tiempo. Es una red de redes interconectadas, sin centros, ni jerarqu&iacute;as que controlen y filtren el intercambio. internet puede estar anticipando una nueva forma de pensar basada m&aacute;s en los procesos que en los productos, en la necesidad imperiosa de sintetizar la vasta y diversa morfolog&iacute;a actual de la informaci&oacute;n (Bilton, 2011).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>El impacto de la era digital en las nuevas generaciones</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Puede afirmarse que la vida cotidiana de las nuevas generaciones, sobre todo de los j&oacute;venes, se configura mediatizada por las redes sociales virtuales, induciendo nuevos estilos de vida, de procesamiento de informaci&oacute;n, de intercambio, de expresi&oacute;n y de acci&oacute;n. Ha pasado demasiado poco tiempo, y todo va demasiado r&aacute;pido para poder ofrecer ya sugerencias basadas en la investigaci&oacute;n sobre los efectos de estos cambios en el desarrollo de las cualidades humanas de las nuevas generaciones, pero todos los indicadores apuntan a cambios importantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nadie duda ya de que los j&oacute;venes, por ejemplo, permanentemente conectados a la red, saturados de informaci&oacute;n y exigidos por demandas m&uacute;ltiples de redes sociales plurales &#151;Facebook, Tuenty, Twitter, Chat, WhatsApp&#151; se est&aacute;n acostumbrando a dispersar y ocupar su atenci&oacute;n entre diferentes tareas simult&aacute;neas: la multitarea. Raramente hacen una sola cosa a la vez, ven la televisi&oacute;n, con el ordenador encima de las rodillas o el tel&eacute;fono, los chats o las redes activadas, dedicando una atenci&oacute;n parcial a cada una de las tareas, y demandando comunicaci&oacute;n y gratificaci&oacute;n instant&aacute;nea, lo que puede minar su paciencia e incrementar su ansiedad, ante la carencia de h&aacute;bito para la espera o la demora (Wanger, 2010; Carr, 2010; Thomas y Brown, 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, la multitarea no ayuda a construir el mismo conocimiento que la atenci&oacute;n concentrada en un &uacute;nico foco, la atenci&oacute;n parcial continuada puede ser un comportamiento muy funcional a corto plazo, tal vez la mejor estrategia para atender los m&uacute;ltiples factores y variables que en una determinada situaci&oacute;n afectan simult&aacute;neamente el desarrollo de la acci&oacute;n, pero en dosis elevadas favorece un estilo de vida presidido por el estr&eacute;s, que compromete la calidad del pensamiento y la toma de decisiones reposada (Rosen, 2010, 2007)<sup><a href="#nota">14</a></sup>. Convendr&iacute;a empezar a pensar que cuando los individuos humanos se enfrentan a la acci&oacute;n, las mejores herramientas, los mejores recursos tienen que ver con la capacidad para abrir la atenci&oacute;n a los m&aacute;s diferentes aspectos e indicadores, centrales y perif&eacute;ricos que la condicionan. La multitarea forma un plataforma adecuada al <i>conocimiento en la acci&oacute;n,</i> mientras que la atenci&oacute;n concentrada, secuencial, la reflexi&oacute;n l&oacute;gica, reposada y deductiva es, por el contrario, la herramienta adecuada para la <i>reflexi&oacute;n sobre la acci&oacute;n,</i> para preparar y planificar la acci&oacute;n y para evaluar las consecuencias, resultados y la calidad de los procesos que hemos desencadenado. La dispersi&oacute;n, la interrupci&oacute;n, la pluralidad y multidimensionalidad de perspectivas pueden abrir el conocimiento a la captaci&oacute;n de la complejidad, induciendo la ruptura con la unidireccionalidad de las orejeras que imponen nuestros h&aacute;bitos asentados, pero no pueden sustituir a la necesidad de reflexi&oacute;n reposada, a la concentraci&oacute;n en un foco de an&aacute;lisis que sirve de hilo conductor al razonamiento previo y posterior a la acci&oacute;n, a la exigencia de ir m&aacute;s all&aacute; de las apariencias, de los rasgos epid&eacute;rmicos que saturan la comprensi&oacute;n simult&aacute;nea, inmediata, a corto plazo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la extraordinaria potencialidad de los dispositivos digitales a disposici&oacute;n de los individuos desde la infancia, para registrar, acumular, reproducir, intercambiar y recrear contenidos abre horizontes insospechados hasta el presente para el desarrollo de las cualidades que conforman su identidad personal. Por ejemplo, como plantea Fontcuberta, (2010b, p&aacute;g. 31) <i>"la posibilidad de contar con c&aacute;maras digitales muy econ&oacute;micas ha democratizado la posibilidad de construir la propia memoria visual.... Las im&aacute;genes difundidas a sus redes de iguales de forma instant&aacute;nea y constante, ya no pueden considerarse pruebas o documentos para ser guardados, sino "exclamaciones de vitalidad" o "extensiones de unas vivencias". "Las fotos que los adolescentes intercambian de modo compulsivo recorren un amplio espectro de c&oacute;digos de relaci&oacute;n, desde simples gestos saludatorios (...) hasta expresiones m&aacute;s sofisticadas que traducen afecto, simpat&iacute;a, cordialidad, encanto o seducci&oacute;n. Transmitir y compartir fotos funciona as&iacute; como un nuevo sistema de comunicaci&oacute;n social".</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este estilo de vida saturada de relaciones sociales virtuales y de interacciones m&aacute;s o menos l&uacute;dicas con la pantalla, tambi&eacute;n puede ayudar a los j&oacute;venes a aprender en contextos complejos, inciertos, multidimensionales, a navegar en la incertidumbre, a aprender descubriendo, indagando, solucionando problemas de manera aut&oacute;noma, adquiriendo de forma r&aacute;pida complejas habilidades t&eacute;cnicas, y compartiendo con otros riesgos, tareas y objetivos, como ocurre en la mayor&iacute;a de los juegos en red que tanto les entusiasman. Como afirman Thomas y Brown (2011), la navegaci&oacute;n bien puede convertirse en la forma principal de alfabetizaci&oacute;n cultural del ciudadano de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, la web 2.0 se constituye como una paleta amplia, flexible y emergente de creatividad personal y auto expresi&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, conviene advertir otra caracter&iacute;stica relevante de este proceso de socializaci&oacute;n digital. Nos encontramos ante la primera generaci&oacute;n que domina las poderosas herramientas digitales que se utilizan para acceder y procesar la informaci&oacute;n con la que se interviene en la vida econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social, mejor que sus mayores: padres, madres y profesores. Este hecho, aunque no sepamos todav&iacute;a en qu&eacute; sentido, cambia evidentemente la vida social familiar y escolar, al convertir a los estudiantes en expertos digitales y a los adultos en aprendices a tiempo parcial de nuestros j&oacute;venes expertos digitales. Esta inversi&oacute;n de posiciones cuestiona en principio la forma tradicional de entender el influjo socializador y formador de la familia y tambi&eacute;n de la escuela sobre el aprendiz, as&iacute; como el concepto cl&aacute;sico de autoridad generacional (Del R&iacute;o, 2005 y Dede, 2007).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos modos de vivir y relacionarse en la aldea global mediante la participaci&oacute;n activa en diferentes redes sociales digitales est&aacute; provocando en las nuevas generaciones el desarrollo de actitudes y expectativas diferenciadas respecto a las generaciones anteriores entre las que cabe destacar, seg&uacute;n Dede (2007), las siguientes:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Libertad para elegir lo que consideran adecuado para ellos y para expresar sus propias opiniones.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Personalizaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n de lo que les rodea para atender sus propias necesidades.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Escrutinio y an&aacute;lisis detallado de las situaciones.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Integridad y apertura en sus interacciones con otros individuos, grupos e instituciones.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Integraci&oacute;n de juego y trabajo.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Multitarea y velocidad de comunicaci&oacute;n.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Colaboraci&oacute;n e interacci&oacute;n.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Innovaci&oacute;n y creaci&oacute;n de productos y servicios.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las nuevas generaciones tienen al alcance de la mano consumir, buscar, comparar, procesar, evaluar, seleccionar y crear informaci&oacute;n a trav&eacute;s de sus m&uacute;ltiples relaciones y contactos en las redes sociales. Por ello, no cabe olvidar que se convierten en alguna medida en productores de contenido, en comunicado&#45;res de sucesos y experiencias, utilizando la palabra, la imagen, el movimiento, el hipertexto, etc.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por todo ello, puede afirmarse que el d&eacute;ficit de las nuevas generaciones no es por lo general un d&eacute;ficit de informaciones y datos sino de organizaci&oacute;n significativa y relevante de las informaciones fragmentarias y sesgadas que reciben en sus espont&aacute;neos contactos con las pantallas m&uacute;ltiples y las redes plurales. Con frecuencia, el individuo no puede procesar la cantidad de informaci&oacute;n que recibe y en consecuencia se llena de "ruidos", de elementos aislados, m&aacute;s o menos sobresalientes, que no puede integrar en esquemas de pensamiento para comprender mejor la realidad y su actuaci&oacute;n sobre ella. En especial, el d&eacute;ficit de los procesos actuales de socializaci&oacute;n se ubica fundamentalmente en el territorio de los sentimientos, valores y conductas. Es muy dif&iacute;cil que las nuevas generaciones encuentren, en este escenario global, acelerado, lleno de est&iacute;mulos y posibilidades, an&oacute;nimo, diversificado y ca&oacute;tico, una manera racional y aut&oacute;noma de gobernar sus sentimientos y sus conductas. Se trata por lo tanto de un d&eacute;ficit fundamentalmente de orientaci&oacute;n y organizaci&oacute;n de sentimientos, de organizaci&oacute;n de conductas, de elaboraci&oacute;n de los modos de interpretar y hacer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Los retos escolares en la era digital</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este nuevo escenario social demanda cambios tambi&eacute;n sustantivos en la formaci&oacute;n de los futuros ciudadanos y por tanto plantea retos ineludibles a los sistemas educativos, a las escuelas, al curr&iacute;culum, a los procesos de ense&ntilde;anza y aprendizaje y, por supuesto, a los docentes. Los cambios en el quehacer educativo han de ser de tal calado que conviene hablar de cambiar la mirada, de reinventar la escuela. Las reformas parciales sin sentido global ya no son suficientes. La explosi&oacute;n exponencial y acelerada de la informaci&oacute;n en la era digital requiere reconsiderar de manera sustancial el concepto de aprendizaje y los procesos de ense&ntilde;anza. Demasiados docentes parecemos ignorar la relevancia extrema de esta nueva exigencia en nuestra tarea profesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El reto de la escuela contempor&aacute;nea se sit&uacute;a en la dificultad y necesidad de transformar el torrente desordenado y fragmentario de informaciones en conocimiento, es decir, en cuerpos organizados de proposiciones, modelos, esquemas y mapas mentales que ayuden a comprender mejor la realidad, as&iacute; como en la dificultad para transformar ese conocimiento en pensamiento y sabidur&iacute;a<sup><a href="#nota">15</a></sup>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta sociedad global, basada en la informaci&oacute;n fundamentalmente digital, es necesario considerar seriamente el papel de las nuevas herramientas y plataformas por las que transita la informaci&oacute;n, porque sin duda constituyen el factor central del cambio. &iquest;Quiere esto decir que la escuela como organizaci&oacute;n responsable, en la historia reciente de la humanidad, del desarrollo educativo de las nuevas generaciones ha dejado de tener sentido y ser&aacute; pronto sustituida por las redes virtuales?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Predecir es siempre una tarea arriesgada y frecuentemente est&eacute;ril, pero al menos, parece evidente que ya no pueden entenderse los procesos de ense&ntilde;anza&#45;aprendizaje, donde los individuos se ponen en contacto con la informaci&oacute;n y el conocimiento disponible, sin la presencia poderosa y amigable de las TIC y en particular de la red de redes. La proliferaci&oacute;n de las computadoras y otros artefactos tecnol&oacute;gicos usados de manera permanente fuera y dentro de las escuelas ha cambiado, y va a cambiar, la definici&oacute;n del aula como espacio pedag&oacute;gico, el concepto de curr&iacute;culum y el sentido de los procesos de interacci&oacute;n del aprendiz con el conocimiento y con los docentes. La ense&ntilde;anza frontal, simult&aacute;nea y homog&eacute;nea es incompatible con esa nueva estructura y va a exigir a los profesores el desarrollo de una metodolog&iacute;a mucho m&aacute;s flexible y plural as&iacute; como una atenci&oacute;n m&aacute;s personalizada a los estudiantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Modernizar la escuela, no obstante, no supone simplemente la introducci&oacute;n de aparatos, e infraestructuras que permitan la comunicaci&oacute;n en red. Es algo m&aacute;s que utilizar las nuevas herramientas para desarrollar las viejas tareas de manera m&aacute;s r&aacute;pida, econ&oacute;mica y eficaz. Como destaca Dussel (2011) los usos m&aacute;s ricos de los nuevos medios como la creaci&oacute;n de contenidos multimedia, la reflexi&oacute;n sobre la multimodalidad, el acceso a procedimientos m&aacute;s complejos de producci&oacute;n del conocimiento, la traducci&oacute;n y la navegaci&oacute;n entre distintas plataformas aparecen todav&iacute;a muy raramente en la escuela. Mart&iacute;n&#45;Barbero, en 2006, y Burbules y Callister en 2001, sugieren reorganizar la ense&ntilde;anza pensando en los nuevos rasgos de producci&oacute;n de los saberes, como son la hipertextualidad, la interactividad, la conectividad y la colectividad. La recepci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as en las escuelas est&aacute; mediada por la propia gram&aacute;tica escolar, por lo que los docentes consideran &uacute;til para el ejercicio de su trabajo, para el desarrollo de su tarea. Por tanto, ser&aacute; necesario repensar primero la naturaleza del quehacer docente (Dussel y Quevedo, 2010). Estos autores confirman en sus estudios que las nuevas tecnolog&iacute;as tienen l&oacute;gicas y modos de configurar el conocimiento muy diferentes a los de la escuela. Las primeras funcionan en base a la personalizaci&oacute;n, la seducci&oacute;n y la implicaci&oacute;n personal y emocional, y suelen ser muy veloces permitiendo la interacci&oacute;n inmediata. La escuela, en cambio, es una instituci&oacute;n basada en el conocimiento disciplinar, m&aacute;s estructurado, menos exploratorio, y con tiempos y espacios determinados de antemano, m&aacute;s lentos y menos porosos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, la frontera entre lo escolar y lo no escolar ya no se define por los l&iacute;mites del espacio y el tiempo de la escuela, hay mucho de "no&#45;escuela" en el horario escolar y hay mucho de escuela en el espacio y tiempo posterior al horario escolar. En la interacci&oacute;n del aprendiz con la informaci&oacute;n y con el conocimiento ya no hay un solo eje de interacci&oacute;n controlado por el profesor, sino una comunicaci&oacute;n m&uacute;ltiple, que exige mucha m&aacute;s atenci&oacute;n y capacidad de respuesta inmediata a diversos interlocutores (Cuban, 2012; Dussel, 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todo caso, lo que s&iacute; deber&iacute;a estar claro, y no lo est&aacute;, para la gran mayor&iacute;a de nosotros como docentes es que las nuevas exigencias y condiciones de la sociedad basada en la informaci&oacute;n remueven dr&aacute;sticamente los fundamentos de la escuela cl&aacute;sica y de sus modos de entender el conocimiento, as&iacute; como la formaci&oacute;n personal, social y profesional de los ciudadanos contempor&aacute;neos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es obvio que el sistema educativo ha de preparar a los estudiantes para que manejen y resuelvan situaciones en el futuro, bien distintas, por lo general, a las que rodean el presente. Tales situaciones son en gran parte desconocidas y tanto m&aacute;s imprevisibles cuanto mayor, m&aacute;s r&aacute;pido, intenso y extenso es el cambio econ&oacute;mico, social y cultural del escenario. Para afrontar situaciones desconocidas en los &aacute;mbitos profesionales, sociales o personales en los contextos abiertos, cambiantes e inciertos, los individuos requieren capacidades de aprendizaje de segundo orden, <i>aprender c&oacute;mo aprender y c&oacute;mo autorregular el propio aprendizaje.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si las escuelas insisten en las pr&aacute;cticas convencionales obsoletas que definen a la mayor&iacute;a de las instituciones actuales, alejadas e ignorantes del caudal de vida que desborda a su alrededor, corren el riesgo de convertirse en irrelevantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es el momento de redefinir el flujo de informaci&oacute;n en la escuela. Los docentes debemos darnos cuenta de que no es aconsejable solamente dispensar informaci&oacute;n a los estudiantes, hay que ense&ntilde;arles c&oacute;mo utilizar de forma eficaz la informaci&oacute;n que rodea y llena sus vidas, c&oacute;mo acceder a ella y evaluarla de forma cr&iacute;tica, analizarla, organizarla, recrearla y compartirla. Las escuelas deben convertirse en poderosos escenarios de aprendizaje, donde los estudiantes investigan, comparten, aplican y reflexionan. A pesar de su extendido y &uacute;til h&aacute;bito multitarea los aprendices han de comprender que el infinito e inabarcable volumen de informaci&oacute;n requiere una tarea intensa de selecci&oacute;n, enfoque y concentraci&oacute;n, si no quieren naufragar en una tormenta continua de ruido informacional y dispersi&oacute;n. Hay momentos, espacios y situaciones que agradecen la atenci&oacute;n dispersa y el desarrollo de la multitarea y otros en los que se requiere la concentraci&oacute;n, el an&aacute;lisis y la reflexi&oacute;n focalizada y profunda.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La escuela, como sintetiza Dussel (2011), es una instituci&oacute;n de transmisi&oacute;n cultural organizada en cierto momento hist&oacute;rico &#151; la modernidad de fines del siglo XVIII y XIX&#151; en torno a una idea de cultura p&uacute;blica y con el predominio del pensamiento racional, reflexivo y argumentativo que respond&iacute;a a las exigencias del mundo laboral en gran medida ordenado en torno a la f&aacute;brica y la cadena de montaje. sin embargo, las exigencias formativas de los ciudadanos contempor&aacute;neos son de tal naturaleza que requieren reinventar la escuela para que sea capaz de estimular el desarrollo de los conocimientos, habilidades, actitudes, valores y emociones que requiere convivir en contextos sociales heterog&eacute;neos, cambiantes, inciertos y saturados de informaci&oacute;n, escenarios caracterizados por la supercomplejidad. &iquest;C&oacute;mo ayudar a que los individuos desarrollen una identidad personal con la suficiente autonom&iacute;a como para afrontar las exigentes demandas de las sociedades contempor&aacute;neas? &iquest;C&oacute;mo contribuir a la compensaci&oacute;n de las enormes y crecientes desigualdades de origen que provoca una sociedad en la que las diferencias entre pobres y ricos son cada vez m&aacute;s importantes, y donde los que pierdan el veloz tren de la informaci&oacute;n quedar&aacute;n excluidos de las interacciones m&aacute;s relevantes?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sociedad de la informaci&oacute;n y del conocimiento dirige a la educaci&oacute;n demandas distintas de las tradicionales, claramente relacionadas con el desarrollo en todos los ciudadanos de la capacidad de aprender a lo largo de toda la vida. Dicho de otro modo, el problema no es ya la cantidad de informaci&oacute;n que los ni&ntilde;os y j&oacute;venes reciben, sino la calidad de la misma: la capacidad para entenderla, procesarla, seleccionarla organizarla y transformarla en conocimiento; as&iacute; como la capacidad de aplicarla a las diferentes situaciones y contextos en virtud de los valores e intenciones de los propios proyectos personales o sociales. El sistema educativo afronta, en las democracias actuales, dos grandes retos que est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionados: por un lado, consolidar una escuela comprensiva que permita el m&aacute;ximo desarrollo de las capacidades de cada uno, respetando la diversidad y asegurando la equidad de acceso a la educaci&oacute;n y compensando las desigualdades; por otro, favorecer la formaci&oacute;n de sujetos aut&oacute;nomos, capaces de tomar decisiones informadas sobre su propia vida y de participar de manera relativamente aut&oacute;noma en la vida profesional y social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un modelo de f&aacute;brica de talla &uacute;nica para todos, un enfoque de aprendizaje de comunicaci&oacute;n unidireccional no funciona ni responde a tales necesidades. Dede (2007) defiende con pasi&oacute;n que se requieren nuevas formas de aprendizaje interactivo, personalizado, colaborativo, creativo e innovador para mantener implicados de forma activa y satisfactoria a los sujetos de esta generaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consecuencia, la educaci&oacute;n no puede seguir orient&aacute;ndose por m&aacute;s tiempo a la transmisi&oacute;n, y aprendizaje de piezas y fragmentos discretos y aislados de informaci&oacute;n, memorizada y acumulada en almacenes estables de informaci&oacute;n para ser utilizada cuando se necesite (modelo de <i>pedagog&iacute;a bancaria</i> criticado por Freir&eacute;, o <i>pedagog&iacute;a del camello,</i> ironizado por Merieu), sino en el desarrollo en cada individuo de conceptos b&aacute;sicos y fundamentales para aprender a pensar y aprender de modo disciplinado, pr&aacute;ctico, cr&iacute;tico y creativo, de modo que pueda utilizarse el conocimiento y los m&eacute;todos de comprensi&oacute;n en nuevas situaciones que aparecen en el mundo de la informaci&oacute;n cambiante (Darling&#45;Hammond, 2010).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mismo sentido se pronuncian &eacute;lmore y City (2011) cuando proponen un tercer escenario para el desarrollo satisfactorio de la escuela en la era digital, denominado "aprendizaje de c&oacute;digo abierto". Este escenario sit&uacute;a la escuela en un territorio abierto, compitiendo con otros servicios e instituciones por el inter&eacute;s de los aprendices y familias, sin el rol determinante en la definici&oacute;n de lo que constituye el aprendizaje y el conocimiento v&aacute;lidos, ni tampoco en la definici&oacute;n del ritmo, secuencia y estructura de programas de estudios cerrados. En este escenario abierto, saturado de posibilidades, el aprendiz, con la ayuda de los docentes que act&uacute;an como tutores, va definiendo su propio curr&iacute;culum en funci&oacute;n de sus intereses y prop&oacute;sitos, al mismo tiempo que va configurando progresivamente la singularidad de su propio proyecto personal, social y profesional. Por ejemplo, un estudiante puede elegir dedicar seis meses intensivos al aprendizaje de un idioma o a una expedici&oacute;n de indagaci&oacute;n biol&oacute;gica. Los estudiantes acumular&iacute;an en su portafolios digital su historia y sus productos de aprendizaje m&aacute;s significativos, como evidencias y huellas vivas de la historia de su propio proyecto vital. En opini&oacute;n de estos autores, las escuelas, tal como las conocemos en la actualidad, desaparecer&aacute;n gradualmente, y ser&aacute;n reemplazadas por redes sociales organizadas en torno a objetivos y prop&oacute;sitos de los aprendices y sus familias.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal vez no convenga avanzar de manera tan r&aacute;pida. Tal vez convenga detenernos en lo que significan estos nuevos retos para la escuela contempor&aacute;nea, tener la parsimonia suficiente para separar el trigo de la paja e indagar y debatir en qu&eacute; consisten las nuevas finalidades y prop&oacute;sitos que la escuela debe satisfacer para preparar a los ciudadanos de la era digital.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota">Notas</a></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Conviene recordar a este respecto, como ejemplo paradigm&aacute;tico y cercano de tal dependencia, las pol&iacute;ticas de reformas y restricciones sociales exigidas a la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la UE al final de la primera d&eacute;cada el siglo XXI que est&aacute;n desmantelando el estado de bienestar y amenazan seriamente los derechos sociales conquistados con tanto esfuerzo y dolor en los siglos precedentes. Es paradigm&aacute;tico, al respecto, el cambio radical de pol&iacute;tica econ&oacute;mica que el gobierno socialista Espa&ntilde;ol se ve obligado a realizar el 11 de Mayo de 2010, por presi&oacute;n de los mercados y exigencia de los organismos internacionales y que tan decisivas consecuencias tuvo en las elecciones de Mayo y Noviembre del 2011.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> El "15M" es la denominaci&oacute;n asignada a la movilizaci&oacute;n y ocupaci&oacute;n de las calles y plazas de la mayor&iacute;a de las ciudades espa&ntilde;olas a partir del 15 de mayo de 2011, para protestar contra los efectos de la crisis financiera mundial, la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica, el deterioro de la democracia, la subordinaci&oacute;n de la pol&iacute;tica a la econom&iacute;a de los grandes centros financieros de poder, y el distanciamiento de la clase pol&iacute;tica del sentir de la gente. Es bien sugerente el testimonio de Amador Fern&aacute;ndez&#45;Savater sobre las vivencias de estos acontecimientos al referirse a la movilizaci&oacute;n de la Puerta del Sol de Madrid: "Las plazas est&aacute;n creando buenos ciudadanos, respetuosos, interesados por el bien com&uacute;n y generosos, problem&aacute;ticos, que problematizan el estado actual de las cosas... A d&iacute;a de hoy, hay una guarder&iacute;a para ni&ntilde;os, placas solares, una biblioteca, una enfermer&iacute;a, equipos de limpieza que dejan todo impecable, comida en abundancia... Es como una peque&ntilde;a ciudad, una microcivilizaci&oacute;n alternativa. Hay un enorme esfuerzo colectivo por cuidar el espacio para crear al menos por unos d&iacute;as un peque&ntilde;o mundo habitable donde quepamos todos... Hemos pasado de tomar la calle a crear la plaza. La democracia que queremos se parece mucho a la organizaci&oacute;n misma de esas plazas: igualitaria, activa, cooperativa, a la altura de las personas... Estamos disfrutando de lo lindo y tambi&eacute;n aprendiendo, form&aacute;ndonos. Durante estos d&iacute;as he podido conocer a gente muy joven. Me ha sobrecogido su calidez, su inteligencia, sus capacidades de organizaci&oacute;n, su entrega, su amor por lo com&uacute;n. Todo lo contrario de esa juventud ego&iacute;sta y descerebrada que nos presentan los estereotipos... Me pregunto de d&oacute;nde vienen estos saberes de autoorganizaci&oacute;n desplegados en las plazas y encuentro un posible fil&oacute;n en la cultura de red. En los &aacute;mbitos de la cultura libre est&aacute; muy arraigada la idea de comunidad como grupo de creaci&oacute;n conjunto, cooperaci&oacute;n entre iguales, posibilidad de tocar y modificar lo que hace otro. No solo estamos protestando contra algo, sino que ahora somos una especie rara de comunidad... La experiencia de protagonismo colectivo, de toma de palabra y de cooperaci&oacute;n entre personas desconocidas es ya una victoria irreversible" (St&eacute;phane M. Grueso y Amador Fern&aacute;ndez&#45;Savater aparecida el 28 de mayo de 2011 en el peri&oacute;dico "P&uacute;blico").</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> El departamento de Estado de trabajo de EE.UU. considera que el trabajador actual antes de llegar a los 40 a&ntilde;os habr&aacute; desempe&ntilde;ado m&aacute;s de diez trabajos diferentes por t&eacute;rmino medio... Los 10 trabajos m&aacute;s demandados en 2010 no exist&iacute;an en 2004.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Cabe indicar al respecto el deterioro del estado de bienestar europeo como consecuencia de la globalizaci&oacute;n financiera, el espacio digital y la deslocalizaci&oacute;n de la producci&oacute;n industrial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> No conviene olvidar el cambio masivo de los entornos de vida y los continuos y relevantes movimientos migratorios. En 1800 solo el 5% de la poblaci&oacute;n mundial viv&iacute;a en ciudades, en 1900 el 12%, en el 2000 casi el 50% de los m&aacute;s de 6.000 millones de personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Carr (2010) distingue cuatro categor&iacute;as en las que pueden agruparse las tecnolog&iacute;as humanas en virtud de la forma como complementan o extienden las potencialidades internas de los seres humanos:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;Aquellas que incrementan nuestra potencia f&iacute;sica, destreza o resistencia: m&aacute;quinas, herramientas...</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;Las que incrementan la sensibilidad de nuestros sentidos: microscopios, gafas, aud&iacute;fonos...</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;Las que ayudan a modificar la naturaleza para satisfacer mejor nuestras necesidades: c&eacute;lulas madre, control de natalidad, modificaci&oacute;n gen&eacute;tica...</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;Las tecnolog&iacute;as intelectuales: el libro, la lectoescritura, el c&aacute;lculo, Internet... es decir, las que incrementan nuestro poder mental.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Cabe recordar la fecha de Marzo 2004, Elecciones generales en Espa&ntilde;a, y el 15M de 2011, como ejemplos paradigm&aacute;ticos de movilizaci&oacute;n de masas mediante convocatorias, a trav&eacute;s de la red, b&aacute;sicamente espont&aacute;neas y an&oacute;nimas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Merece la pena considerar, de acuerdo con Riegle (2007), las siguientes peculiaridades de la red de redes y la tecnolog&iacute;a digital:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;La mayor&iacute;a de la informaci&oacute;n valiosa est&aacute; en la web: Bibliotecas, museos, enciclopedias, centros de investigaci&oacute;n, bases de datos, repositorios, blogs...</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;La informaci&oacute;n que no est&aacute; a&uacute;n disponible y es verdaderamente &uacute;til y valiosa podemos incorporarla y hacerla accesible en la web.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;Cada nuevo paradigma cambia o enfatiza un nuevo concepto de medio o escenario de informaci&oacute;n valiosa. En la era oral, la narraci&oacute;n, en la era de la escritura y de la imprenta los textos, y en la era digital el multimedia.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&nbsp;El principio de acceso inmediato y global facilita el intercambio, y estimula la motivaci&oacute;n, el contraste, puede favorecer el debate y la cr&iacute;tica actual, pero tambi&eacute;n el tr&aacute;nsito banal por el camino de las informaciones novedosas.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Puede consultarse al respecto el documento producido por P&eacute;rez G&oacute;mez y varios (2004) dentro del proyecto de I+D financiado por la Union Europea, denominado Safer Internet for Knowing and Living (SIFKAL).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Conviene destacar a este respecto, por ejemplo, la relevancia de <i>Wikipedia,</i> una enciclopedia construida con colaboraciones voluntarias con un &iacute;ndice de impacto extraordinario y un nivel de calidad muy aceptable. La revista <i>Nature</i> encontr&oacute; que en 50 art&iacute;culos la famosa enciclopedia Brit&aacute;nica ten&iacute;a 123 errores y <i>Wikipedia</i> 162, lo que supone un nivel claramente comparable. Sin embargo, respecto al nivel de actualizaci&oacute;n <i>Wikipedia</i> ofrece ventajas incuestionables, en especial con respecto a los t&oacute;picos controvertidos de los problemas y situaciones de reciente actualidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Por ejemplo las recientes movilizaciones en Espa&ntilde;a denominadas 15M, o las importantes rebeliones que se han desarrollado en el Mundo &aacute;rabe a lo largo de 2011.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Davidson (2011) considera que <i>Wikipedia</i> que naci&oacute; con el nombre de <i>Nupedia</i> en el a&ntilde;o 2000 y se convirti&oacute; en <i>Wikipedia</i> en el a&ntilde;o 2001 supone el mayor esfuerzo de colaboraci&oacute;n intelectual de la humanidad y que el reto presente es hacerla cada d&iacute;a m&aacute;s fuerte, rigurosa, flexible y abierta al descubrimiento y la creaci&oacute;n cooperativa. En menos de una d&eacute;cada ha pasado de ser un sue&ntilde;o imposible a convertirse en una referencia indispensable, con medio bill&oacute;n de consultas mensuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Lanier (2011) lanza una llamada de advertencia para estar en guardia respecto a los posibles efectos no deseados de las participaciones y creaciones colectivas. Lanier considera el conjunto de estas webs que conforman en la denominada web 2.0 lo contrario, casi una forma de alienaci&oacute;n, de despersonalizaci&oacute;n, de confusi&oacute;n de identidades y posiciones en un marco informe com&uacute;n. En el mismo sentido, advierte que el &eacute;xito y la universalizaci&oacute;n de <i>Wikipedia</i> puede suponer en la pr&aacute;ctica la anulaci&oacute;n de diferentes puntos de vista, pues solamente se consulta dicha fuente (Jim&eacute;nez, 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> En EE.UU., por ejemplo, seg&uacute;n Dede (2007), el 87% de los adolescentes se encuentran online diariamente, el 60% a los 12 a&ntilde;os, el 82% a los 13 y el 94 % a los 16 y 17 a&ntilde;os. Los adolescentes se encuentran online una media de cinco d&iacute;as a la semana, dos o tres horas por d&iacute;a. El 67% tiene tel&eacute;fono m&oacute;vil, ocupando una hora al d&iacute;a de media hablando. El 66% env&iacute;an diariamente mensajes de texto. El 87% juegan con videojuegos diariamente. El 75% chatea diariamente. El 75% ocupa dos horas al d&iacute;a bajando y escuchando m&uacute;sica online.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Entiendo por sabidur&iacute;a la capacidad de navegar en la incertidumbre, la capacidad del sujeto de aplicar las mejores herramientas y recursos cognitivos de que dispone para orientar y gobernar su propio proyecto vital, en el incierto, complejo y cambiante escenario en el que le ha tocado vivir.</font></p>      ]]></body>
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