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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Una oportunidad para imaginar nuevas coartadas</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alberto Aziz Nassif</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Leticia Reina y Elisa Serv&iacute;n (coords.), 2002. <i>Crisis, reforma y revoluci&oacute;n. M&eacute;xico: Historias de fin de siglo</i>. Taurus, Conaculta, INAH, M&eacute;xico, 483 pp.</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><i>CIESAS.</i></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una coartada, la similitud y las diferencias entre fechas fundantes de M&eacute;xico. La animaci&oacute;n de dos investigadoras y la realizaci&oacute;n de dos seminarios, uno en M&eacute;xico y otro en Washington D.C., con la participaci&oacute;n de once investigadores, produjeron <i>Crisis, reforma y revoluci&oacute;n. M&eacute;xico: Historias de fin de siglo.</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La coartada metodol&oacute;gica del libro se construye sobre la siguiente coincidencia hist&oacute;rica: la repetici&oacute;n de dos movimientos que cerraron el siglo XVIII y abrieron el XIX, en donde se realiz&oacute; el movimiento de Independencia de 1810; y el fin del XIX y el inicio del XX en donde estall&oacute; la Revoluci&oacute;n de 1910. Esta oportunidad fue el pretexto para reflexionar sobre estos dos procesos hist&oacute;ricos, y establecer preguntas sobre el final del siglo XX y el inicio del XXI. El libro est&aacute; estructurado en tres partes: 1) la mirada comparativa, 2) la crisis, el liberalismo y la sociedad en el siglo XIX y, por &uacute;ltimo, 3) el cambio pol&iacute;tico y las transformaciones sociales en el siglo XX.</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n12/a13i1.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando un pa&iacute;s se acostumbra a vivir en crisis y a que sus grandes cambios se den mediante movimientos armados y violentos, resulta complicado entender por qu&eacute; al final del siglo XX y el inicio del XXI puede haber una diferencia, aunque por lo pronto s&oacute;lo podamos hacernos preguntas, como sucede cuando los trabajos de historia llevan la coartada metodol&oacute;gica al presente. &iquest;Se trata de coincidencias, de alguna ley hist&oacute;rica, quiz&aacute; la continuaci&oacute;n de procesos o de rupturas definidas? En cada texto hay hip&oacute;tesis, datos, nuevas miradas, un esfuerzo por salir de las interpretaciones tradicionales, tal vez un jal&oacute;n m&aacute;s a planteamientos en los que cada autor ha trabajado durante a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; conformado por once ensayos independientes entre ellos y con un desarrollo original:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">John Tutino hace un an&aacute;lisis interesante a partir de la tensi&oacute;n que generan la globalizaci&oacute;n y la autonom&iacute;a de las comunidades locales, y a trav&eacute;s de este mirador reconstruye la historia de la globalizaci&oacute;n borb&oacute;nica, la Independencia y la autonom&iacute;a de las comunidades. M&aacute;s adelante establece el desarrollo del liberalismo y el gobierno de D&iacute;az; luego viene el colapso del porfiriato y la Revoluci&oacute;n; sigue el desarrollo del siglo XX, hasta llegar pr&aacute;cticamente a las preguntas actuales. Sin duda es un texto brillante de largo aliento que trata de comprender y vincular las estructuras econ&oacute;micas, las formas pol&iacute;ticas y las identidades locales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alan Knigth escribe un ensayo para comparar y contrastar tres "coyunturas", como &eacute;l les llama: borb&oacute;nica, porfiriana y pri&iacute;sta. A partir de un m&eacute;todo riguroso el autor establece diferencias marcadas en el &aacute;mbito externo entre 1810 y 1910. La reconstrucci&oacute;n de una econom&iacute;a pol&iacute;tica lleva a Knigth a plantear una hip&oacute;tesis interesante: la terquedad con que el r&eacute;gimen que termina tarda en irse. Incluso dice, hoy es un presupuesto a prueba, que el PRI ha evitado los errores pol&iacute;ticos de los reg&iacute;menes anteriores, el borb&oacute;nico y el porfiriano, que se quedaron m&aacute;s de la cuenta. Me pregunto si esto es as&iacute;, porque hasta el momento creo que el pri&iacute;smo sigue presente, a pesar de que ha perdido significativos territorios de poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Friedrich Katz desarrolla el an&aacute;lisis de tres crisis externas que repercutieron de forma importante en la vida nacional: la guerra hispano&#45;estadounidense, la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial. Quiz&aacute; la constante en esos tres momentos haya sido la complicada y conflictiva relaci&oacute;n entre M&eacute;xico y Estados Unidos; y al mismo tiempo, una situaci&oacute;n interna completamente distinta: Porfirio D&iacute;az estableci&oacute; varias respuestas frente al conflicto entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos, soluciones en falso y contradictorias. Despu&eacute;s, en plena Revoluci&oacute;n, las tensiones entre el factor extranjero y la complicada situaci&oacute;n de M&eacute;xico que nos hizo, dice Katz, un pa&iacute;s neutral hostil. Luego, en la Segunda Guerra, M&eacute;xico fue un aliado abierto de Estados Unidos. Entre las dos grandes conflagraciones, el pa&iacute;s enfrent&oacute; una situaci&oacute;n interna completamente diferente, desde los a&ntilde;os de la Revoluci&oacute;n a la &eacute;poca de estabilidad. Hoy, frente al conflicto de Irak, se podr&iacute;a alargar la hip&oacute;tesis para ver c&oacute;mo se ha posicionado M&eacute;xico en la ONU.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eric Van Young se interna en la crisis del siglo XIX, pero desde el v&iacute;nculo entre lo local y lo imperial. Despu&eacute;s de una intensa indagaci&oacute;n sobre el t&eacute;rmino de crisis, los tipos y modelos, se dedica al desarrollo de dos casos de mot&iacute;n, uno de 1785 en Cuautitl&aacute;n y otro de 1810 en Atlacomulco. El primero fue una disputa violenta por un icono religioso. El segundo, un linchamiento a cuatro personas. La hip&oacute;tesis es que lo local contiene el tejido de lo que despu&eacute;s se generaliza con un movimiento m&aacute;s amplio; que en las estructuras locales est&aacute;n las disposiciones que van a permitir m&aacute;s adelante un movimiento de dimensiones mayores. El supuesto se podr&iacute;a aplicar a la &eacute;poca posrevolucionaria, en donde diversas experiencias regionales van conformando el Estado nacional, o los casos de luchas c&iacute;vicas regionales que en los a&ntilde;os ochenta del siglo XX, prefiguraron los movimientos democratizadores que llevaron al 2 de julio del a&ntilde;o 2000. La pregunta con la que cierra el ensayo, sobre la identidad de una nacionalidad en las primeras d&eacute;cadas de la vida independiente, es muy sugerente para establecer nuevas hip&oacute;tesis y romper mitos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antonio Annino hace un ensayo original para comprender el problema del liberalismo del XIX, pero desde la conformaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a. A trav&eacute;s del an&aacute;lisis de dos tem&aacute;ticas, la soberan&iacute;a y el territorio, elabora un mapa hist&oacute;rico de la llegada del liberalismo a estas tierras. Retoma las Cortes de C&aacute;diz como primera experiencia liberal y establece el desfase entre el liberalismo y la Independencia. M&aacute;s adelante indaga c&oacute;mo se generaron los sincretismos de la pol&iacute;tica liberal con la naci&oacute;n ind&iacute;gena y luego con la cultura cat&oacute;lica. Annino concluye que hubo un perfil de Jano Bifronte, dos caras del liberalismo, el de las elites, con la b&uacute;squeda de un modelo de desarrollo y estabilidad, y el de los pueblos que encontraron en el liberalismo recursos para defenderse del liberalismo que siempre fue anticomunitario. De nuevo, la pol&eacute;mica permanente hasta hoy entre liberales y comunitaristas, pero en el siglo XIX. </font></p> 	    <p align="center"><img src="../img/revistas/desacatos/n12/a13i2.jpg"></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Leticia Reina, coordinadora y autora, indaga sobre las elecciones locales en el cambio de los siglos y la cultura pol&iacute;tica de los pueblos indios. Establece el eje de la rebeli&oacute;n como una constante, y al mismo tiempo, una met&aacute;fora, que significa en el texto el concepto de macehualizaci&oacute;n, con lo que se evoca la rebeli&oacute;n de algunos macehuales o gente com&uacute;n. El siglo XIX tuvo, dice Reina, dos formas de expresi&oacute;n: la municipalizaci&oacute;n y las elecciones. La pregunta de este art&iacute;culo que hilvana los diferentes temas es: &iquest;c&oacute;mo se articulan la l&oacute;gica ciudadana, la cultura comunitaria de los pueblos ind&iacute;genas, el autoritarismo del porfiriato y la detecci&oacute;n de un &iacute;ndice creciente de conflictos agrarios que fueron p&oacute;lvora para el movimiento revolucionario? La experiencia reciente cierra un ciclo y posiblemente abre otro. Queda otra pregunta pendiente: &iquest;qu&eacute; pasar&aacute; en el 2010? Por el momento, quiz&aacute; s&oacute;lo pueda ser una coartada para especular.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fran&#231;ois&#45;Xavier Guerra, un participante al que est&aacute; dedicado el libro, el historiador franc&eacute;s del viejo r&eacute;gimen en nuestro pa&iacute;s, y quien lamentablemente falleci&oacute; antes de que el libro saliera publicado. Es por azar que las crisis tengan un siglo de diferencia. El an&aacute;lisis de Guerra es el de la pol&iacute;tica moderna, el liberalismo. El autor analiza tres problemas del siglo XIX: la soberan&iacute;a, la representaci&oacute;n pol&iacute;tica y la construcci&oacute;n de un Estado. Guerra hace una lectura balance del porfirismo, sin las cargas internas; reconoce sus aciertos y sus errores, lo cual todav&iacute;a no forma parte del discurso pol&iacute;tico en M&eacute;xico. En la otra parte hace una reflexi&oacute;n sobre el movimiento maderista y sobre Madero presidente, y cualquier semejanza con lo que tenemos hoy en d&iacute;a es algo m&aacute;s que pura coincidencia. El autor sostiene una defensa de la modernidad de Madero frente a versiones que lo han descalificado. Tambi&eacute;n explica las razones de la Revoluci&oacute;n en la perspectiva comparada. Llaman la atenci&oacute;n las explicaciones del autor sobre por qu&eacute; fracas&oacute; el maderismo, es decir, un cauce de democracia en su doble promesa pol&iacute;tica y social. Creo, extrapolando la tesis del cap&iacute;tulo de Guerra, que las razones que ahora nos dificultan consolidar la democracia pueden ser similares a las del viejo r&eacute;gimen. Hay actores colectivos estructurados mayoritariamente, &#151;bajo m&aacute;scaras modernas&#151; que mantienen v&iacute;nculos antiguos, clientelas, dependencias, fidelidades, que entorpecen hoy, como lo hicieron despu&eacute;s de 1910.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lorenzo Meyer hace un an&aacute;lisis comparativo entre el liberalismo del siglo XIX y el neoliberalismo de finales del XX. Los temas son la naturaleza, los or&iacute;genes de cada liberalismo y el modo de funcionar. La ca&iacute;da del r&eacute;gimen porfirista y la derrota del pri&iacute;smo, tienen semejanzas y diferencias, la rigidez de una dictadura lo hizo vulnerable y termin&oacute; en la insurrecci&oacute;n. En el otro caso, el hecho de abrir y reformar la econom&iacute;a y querer mantener el control autoritario de la vida pol&iacute;tica, lo debilit&oacute; hasta que perdi&oacute; la presidencia, pero esta vez de forma pac&iacute;fica. Se podr&iacute;a discutir si el actual gobierno se puede caracterizar como un neoliberalismo democr&aacute;tico, si el cardenismo fue un factor clave del rompimiento del viejo r&eacute;gimen o si los dos liberalismos se pueden comparar; pero en lo que coincido plenamente con el autor es en los tres temas de la agenda pol&iacute;tica del nuevo siglo que plantea: consolidar la democracia, crear un Estado de derecho y dar una respuesta a la exigencia de justicia social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Guillermo de la Pe&ntilde;a hace un extenso recuento sobre los diversos movimientos sociales y las organizaciones de la sociedad civil de finales del siglo XX. Aqu&iacute; podemos entender por qu&eacute; el campo, que hoy dicen que no aguanta m&aacute;s, est&aacute; como est&aacute;. Hay un seguimiento de las organizaciones y movimientos campesinos. M&aacute;s adelante se hace lo mismo, pero en el espacio del movimiento urbano popular, y finalmente, el resurgimiento de lo &eacute;tnico a partir del zapatismo. Un mapa de movimientos y organizaciones ha desplegado una sociedad civil m&aacute;s amplia y vigorosa y rasgos notables de una cultura pol&iacute;tica distinta. A final de cuentas, &eacute;sta seguir&aacute; siendo una discusi&oacute;n pol&eacute;mica que necesitar&aacute; investigaciones y datos duros, porque de la misma forma se pueden plantear presupuestos diferentes, incluso con los mismos datos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Enrique Semo hace un recorrido de lo que han sido algunos de los actores y movimientos significativos de la izquierda mexicana en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas del siglo XX. El ejercicio de hacer este mapa puede ser semejante a mirar un &aacute;rbol cuyas ramas inferiores son m&aacute;s difusas y est&aacute;n cruzadas por un tronco autoritario que determin&oacute; y modul&oacute; a una izquierda poco democr&aacute;tica, desde el frente sindical hasta los partidos. La &uacute;ltima parte es conocida, la izquierda realiza convergencias importantes y empieza a participar en un movimiento m&aacute;s amplio que toma fuerza con las ramas de la corriente democr&aacute;tica y posteriormente con el cardenismo perredista. Y unos a&ntilde;os despu&eacute;s, por otra parte, con el zapatismo, que logra colocar la cuesti&oacute;n &eacute;tnica en la agenda nacional. La izquierda es un continente muy dispuesto a ser estudiado, y quiz&aacute; hoy en d&iacute;a esa disposici&oacute;n se halla complicada de caracterizar, en un mundo de identidades locales que se enfrentan en un movimiento contestatario a la globalizaci&oacute;n. Adem&aacute;s, la ca&iacute;da de los viejos paradigmas obliga a un trabajo creativo de recreaci&oacute;n de una identidad muy fragmentada, que hoy necesita hacer esfuerzos para reconstruir una identidad y un proyecto, tema que est&aacute; ausente en este trabajo pero que no est&aacute; por dem&aacute;s desarrollar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al final, Elisa Serv&iacute;n, la otra coordinadora del libro, le da otra vuelta de tuerca al tema y nos ofrece un texto que hace un extenso recorrido por el r&eacute;gimen de la Revoluci&oacute;n Mexicana, sus puntos culminantes, sus grietas, la decadencia, y finalmente, lo que la autora llama el desmontaje. Simb&oacute;licamente, para terminar, se hace una radiograf&iacute;a de las expectativas que gener&oacute; la alternancia y la ca&iacute;da del viejo r&eacute;gimen, en donde destaca la diversidad de un pa&iacute;s que en sus profundidades conviven "enclaves de modernidad" al mismo tiempo que "persistencias corporativas".</font></p>      ]]></body>
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