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<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La pluridisciplinaridad en el análisis del trabajo y del desarrollo: una indisciplina epistemológica]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Multi-Disciplinary Approach in the Analysis of Work and Development: An Epistemological Indiscipline]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universite de Provence Département d'Ergologie-APST ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Two epistemological problems related to "work force mobilization" are the subject ofthis essay. The first problem is knowing how to access the multidimensional and complex realities in which the "work force" participates; the second raises the question ofthe necessary diversity ofknowledge to enlighten the debate on a subject at the heart ofsocial life, regardless ofthe place reserved for productive activities. Abdallah Nouroudine suggests that an unavoidable means ofaccess to understand the situation ofthe "work force" and the conditions and modalities ofits "mobility" can be found understanding work as a set ofhuman activities, historically and socially constituted. That is to say, the set ofactivities which allows human groups to satisfy their vital needs in their own milieu. This implies, on the one hand, that the "work" in "work force" emphasizes a task which goes beyond its commercial dimension in terms of employment and, on the other, that the state and statute ofthe "work force" are only understandable within the specific context which produces and mobilizes them.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Esquinas</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La pluridisciplinaridad en el an&aacute;lisis del trabajo y del desarrollo: una indisciplina epistemol&oacute;gica</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Multi&#45;Disciplinary Approach in the Analysis of Work and Development: An Epistemological Indiscipline</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Abdallah Nouroudine</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>D&eacute;partement d'Ergologie&#45;APST, Universit&eacute; de Provence.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos problemas epistemol&oacute;gicos ligados al tema de la "movilizaci&oacute;n de la mano de obra" constituyen el objeto de este ensayo. El primer problema es el de saber c&oacute;mo acceder a las realidades multidimensionales y complejas en las que participa la "mano de obra"; el segundo plantea la pregunta sobre la diversidad de conocimientos necesarios para iluminar el debate sobre un tema que se sit&uacute;a en el coraz&oacute;n de la vida social, sin importar el lugar que se reserve para las actividades productivas. Abdallah Nouroudine plantea que una v&iacute;a de acceso ineludible para comprender la situaci&oacute;n de la "mano de obra" as&iacute; como las condiciones y las modalidades de su "movilizaci&oacute;n" reside en un esfuerzo de comprensi&oacute;n del trabajo como un conjunto de actividades humanas, hist&oacute;rica y socialmente constituidas. Es decir, el conjunto de actividades que permiten a los grupos humanos satisfacer sus necesidades en su propio medio de existencia. Ello implica, por una parte, que la "obra" a la que se refiere la "mano de obra" pone de relieve un trabajo que va mucho m&aacute;s all&aacute; de su dimensi&oacute;n mercantil en t&eacute;rminos de empleo, y por otra parte, que el estado y el estatuto de la "mano de obra" s&oacute;lo se comprenden inscritos en el contexto espec&iacute;fico que los produce y moviliza.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Two epistemological problems related to "work force mobilization" are the subject ofthis essay. The first problem is knowing how to access the multidimensional and complex realities in which the "work force" participates; the second raises the question ofthe necessary diversity ofknowledge to enlighten the debate on a subject at the heart ofsocial life, regardless ofthe place reserved for productive activities. Abdallah Nouroudine suggests that an unavoidable means ofaccess to understand the situation ofthe "work force" and the conditions and modalities ofits "mobility" can be found understanding work as a set ofhuman activities, historically and socially constituted. That is to say, the set ofactivities which allows human groups to satisfy their vital needs in their own milieu. This implies, on the one hand, that the "work" in "work force" emphasizes a task which goes beyond its commercial dimension in terms of employment and, on the other, that the state and statute ofthe "work force" are only understandable within the specific context which produces and mobilizes them.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos problemas epistemol&oacute;gicos ligados al tema de la "movilizaci&oacute;n de la mano de obra" constituyen el objeto de este ensayo. El primer problema es el de saber c&oacute;mo acceder a las realidades multidimensionales y complejas en las que participa la "mano de obra"; el segundo plantea la pregunta sobre la diversidad de conocimientos necesarios para iluminar el debate sobre un tema que se sit&uacute;a en el coraz&oacute;n de la vida social, sin importar el lugar que se reserve para las actividades productivas. Una v&iacute;a de acceso ineludible para comprender la situaci&oacute;n de la "mano de obra" as&iacute; como las condiciones y las modalidades de su "movilizaci&oacute;n" reside en un esfuerzo de comprensi&oacute;n del trabajo como un conjunto de actividades humanas, hist&oacute;rica y socialmente constituidas. Es decir, el conjunto de actividades que permiten a los grupos humanos satisfacer sus necesidades de vida en su propio medio de existencia. Ello implica, por una parte, que la "obra" a la que se refiere la "mano de obra" pone de relieve un trabajo que va mucho m&aacute;s all&aacute; de su dimensi&oacute;n mercantil en t&eacute;rminos de empleo, y, por otra parte, que el estado y el estatuto de la "mano de obra" s&oacute;lo se comprenden inscritos en el contexto espec&iacute;fico que los produce y moviliza. La "movilizaci&oacute;n de la mano de obra", definida como "el conjunto de los medios econ&oacute;micos, sociales e institucionales empleados para la puesta en marcha, la definici&oacute;n de las relaciones de trabajo y la sujeci&oacute;n de la mano de obra", presenta el inter&eacute;s de ser un concepto abierto a la variabilidad de las situaciones existentes en los distintos pa&iacute;ses y a la dial&eacute;ctica que se manifiesta en el proceso actual denominado "mundializaci&oacute;n". Lo que se propone es inscribir el desarrollo de esta problem&aacute;tica en el examen de un grupo humano a escala de un pueblo en las Comores<a href="#notas">*</a> para observar: 1) la profunda trama entre el trabajo mercantil y el trabajo no&#45;mercantil en esta sociedad, 2) el entretejido de las dimensiones del trabajo y de las dimensiones de la vida antes de intentar extraer de estas observaciones dos consecuencias epistemol&oacute;gicas que hacen eco a los dos problemas evocados arriba: <i>a)</i> el de las modalidades de acceso a las realidades, y <i>b)</i> el de la variedad de los saberes necesarios para lograr tal prop&oacute;sito.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>1. ENTRAMADO DEL TRABAJO MERCANTIL Y EL TRABAJO NO&#45;MERCANTIL</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;C&oacute;mo satisface sus necesidades de vida una comunidad de pescadores en un pueblo de las Comores? Sin querer homogeneizar las necesidades b&aacute;sicas para la vida de los grupos humanos, uno puede detenerse en las actividades efectuadas en esta comunidad para procurar a sus habitantes los alimentos, la vivienda y la infraestructura para sus cuidados y su educaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la comunidad de pescadores, la pesca es la actividad principal mediante la cual las familias tratan de reunir las condiciones y los medios para satisfacer sus necesidades de vida. En el oficio de pescador se desarrollan y transmiten competencias, saberes y valores de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Ciertos conocimientos en las t&eacute;cnicas de captura se valoran en relaci&oacute;n con otros: habilidades de b&uacute;squeda, de rastreo y de captura. Las habilidades t&eacute;cnicas limitadas a la simple captura se consideran como secundarias, l&eacute;ase que pierden valor, si la actividad de b&uacute;squeda se neutraliza. Esta discriminaci&oacute;n de las competencias tiene incidencia sobre las t&eacute;cnicas empleadas de manera prioritaria y sobre aquellas que encuentran un terreno de apropiaci&oacute;n favorable o desfavorable dependiendo de las formas de pesca que inducen. M&aacute;s all&aacute; de las competencias t&eacute;cnicas, es necesario poseer una cultura del oficio: saber, por ejemplo, leer en el cielo, el mar y el viento los indicadores meteorol&oacute;gicos. Se considera necesaria una cierta actitud ante la vida para perfeccionar las habilidades t&eacute;cnicas y la cultura del oficio: ser suficientemente paciente para merecer el apoyo de Dios, etc&eacute;tera. En esta sociedad, ser pescador no es solamente ser capaz de capturar pescado. El pescador es aquel que domina aquellas t&eacute;cnicas de b&uacute;squeda y de captura que corresponden a los criterios y al perfil socialmente constituidos de buen pescador. Ahora bien, estos criterios desbordan el marco t&eacute;cnico para extenderse a todo el campo social. Ser pescador es particularmente estar inscrito en una comunidad socio&#45;profesional que se concreta en diferentes tipos de actividad: la consagraci&oacute;n al oficio mediante la realizaci&oacute;n de un conjunto de ritos sociales a iniciativa de los j&oacute;venes aprendices y en presencia del conjunto de la comunidad de pescadores; la transmisi&oacute;n de habilidades en la relaci&oacute;n de compa&ntilde;erismo entre el aprendiz de pescador y su maestro; el reparto de una porci&oacute;n de la pesca entre diferentes personas de la familia y de la comunidad (primordialmente las mujeres encintas, el t&iacute;o, el jefe del pueblo, etc&eacute;tera); la presencia activa de los pescadores en el "yiko", el espacio que hace las funciones de embarcadero, de plaza p&uacute;blica, de mercado, de espacio de juego, etc&eacute;tera. Plantear la pregunta sobre la situaci&oacute;n de la movilizaci&oacute;n de la mano de obra debe forzosamente integrar el conjunto de estos elementos que constituyen el perfil socio&#45;econ&oacute;mico del pescador as&iacute; como la totalidad de sus ocupaciones que no se limitan a la captura de pescado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este car&aacute;cter &iacute;ntegro del oficio se encuentra en las formas en las que se utilizan los productos del trabajo. En el entorno global, el pescado que el pescador captura est&aacute; destinado a tres tipos de uso: el reparto (una porci&oacute;n del pescado se comparte con otros desde la llegada del pescador al embarcadero): el consumo (una segunda porci&oacute;n de pescado se reserva efectivamente para el consumo dentro de la familia); la venta (una tercera porci&oacute;n de pescado ser&aacute; vendida en el embarcadero o en los mercados). Si se aplica un razonamiento puramente contable y financiero a este esquema socioecon&oacute;mico de producci&oacute;n y de intercambio, el trabajo de los pescadores comorinos ser&aacute; considerado no solamente como no rentable, sino incluso como deficitario. En efecto, se advierte que en el trabajo de los pescadores, s&oacute;lo una peque&ntilde;a parte entra en el circuito del intercambio comercial y participa en la creaci&oacute;n de relaciones mercantiles (se trata de la tercera porci&oacute;n destinada a la venta a cambio de dinero o de otros productos). Sin embargo, si la segunda porci&oacute;n de la captura reservada para el consumo familiar no entra en el circuito mercantil, ella permite, de todas formas, la salvaguarda de la vida y de las relaciones familiares. La primera porci&oacute;n, destinada al reparto, a su vez, crea y desarrolla las relaciones de sociabilidad que van m&aacute;s all&aacute; de la familia y la comunidad de pescadores al mismo tiempo que sit&uacute;an al pescador en un espacio pol&iacute;tico m&aacute;s amplio de cohesi&oacute;n y de confrontaci&oacute;n entre pescadores y no&#45;pescadores. </font></p> 	    <p align="center"><font size="2" face="verdana"><a href="../img/revistas/desacatos/n9/a8i1.jpg" target="_blank">Monumentos derribados; Sarajevo, Bosnia&#45;Herzegovina, 2000 &#47; Ricardo Ram&iacute;rez Arriola</a></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este entramado fuerte entre la dimensi&oacute;n mercantil y la dimensi&oacute;n no&#45;mercantil del oficio de pescador adquiere todo su sentido y su coherencia cuando se le inscribe en un entorno a&uacute;n m&aacute;s global, pero tambi&eacute;n m&aacute;s complejo, de las relaciones socio&#45;econ&oacute;micas a escala de la comunidad. La parte no&#45;mercantil del trabajo del pescador entra en relaci&oacute;n con la parte no mercantil del trabajo en otros oficios (agricultor, carpintero, costurero, etc&eacute;tera). No obstante, ese v&iacute;nculo es indirecto puesto que no existe ni reciprocidad exacta entre los actores de oficios diferentes que donan una parte de sus productos del trabajo (dicho de otra manera, aquel que dona productos de su trabajo no es autom&aacute;ticamente beneficiario del donativo de productos de trabajo de otro). Tampoco existe equivalencia en los productos donados puesto que lo que cuenta no es el valor econ&oacute;mico de los productos donados, sino el acto del donativo, lo que representa y las relaciones sociales que provoca. Si el producto del trabajo del pescador no entra en su totalidad en un circuito de intercambio mercantil, eso limita considerablemente su poder monetario de compra. Eso obliga a preguntarse sobre la satisfacci&oacute;n de las otras necesidades. Como el pescador no se alimenta s&oacute;lo de pescado, una parte de la yuca del campesino se intercambiar&aacute; por pescado. Puesto que debe ofrecer un techo a su familia, va a movilizar no s&oacute;lo una "mano de obra", sino todo un conjunto de competencias t&eacute;cnicas socialmente organizadas por medio de instituciones colectivas. Las habilidades del le&ntilde;ador, del carpintero, del alba&ntilde;il... ser&aacute;n empleadas mediante canales institucionales como los grupos de edad de la comunidad. Cortar&aacute;n la madera en el bosque, la medir&aacute;n, la labrar&aacute;n; cortar&aacute;n las hojas de palma, las secar&aacute;n y las trenzar&aacute;n; recoger&aacute;n las piedras, las dispondr&aacute;n y constituir&aacute;n los cimientos, etc&eacute;tera. La casa del pescador podr&aacute; ser construida de cabo a rabo por una mano de obra comunitaria no asalariada. Las personas movilizadas para construir la casa no esperan m&aacute;s que una cosa de parte de aquel a quien se le hizo el servicio de construcci&oacute;n: que ofrezca la comida para todo el mundo. Cuando uno de los participantes quiera, a su vez, construir su casa, se pondr&aacute; en marcha el mismo dispositivo social de movilizaci&oacute;n de competencias t&eacute;cnicas fuera del circuito mercantil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este mismo dispositivo social de movilizaci&oacute;n de mano de obra y de competencias se emplea para la realizaci&oacute;n de proyectos colectivos en el &aacute;mbito de la comunidad. Para construir un dispensario, una escuela; para electrificar al pueblo, asfaltar el camino., todo el mundo, en el pueblo, debe contribuir. Los dispositivos tradicionales de ahorro (los <i>mtsango</i> o <i>tontinas:</i> agrupamientos mutualistas) se emplean para las necesidades financieras; las competencias t&eacute;cnicas se movilizan de la misma manera que para la realizaci&oacute;n de los proyectos individuales que requieren de la movilizaci&oacute;n de la red comunitaria.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n9/a8i2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace falta sin embargo se&ntilde;alar que la introducci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as en las actividades de pesca y en las de otros oficios y el empleo cada vez m&aacute;s importante de nuevas herramientas y materiales importados incrementa el campo de los intercambios mercantiles al mismo tiempo que reduce el de los intercambios no mercantiles. La tendencia actual es hacia las construcciones de f&aacute;brica, lo cual modifica sensiblemente las realidades socioecon&oacute;micas que hac&iacute;an posible la movilizaci&oacute;n colectiva y no mercantil de la mano de obra para realizar los proyectos individuales y colectivos. Se requieren nuevas habilidades t&eacute;cnicas que no necesariamente est&aacute;n siempre disponibles en el circuito tradicional de movilizaci&oacute;n de la mano de obra; se requieren nuevas herramientas y materiales (fierro, cemento, l&aacute;mina acanalada, etc&eacute;tera) que no son accesibles m&aacute;s que por la v&iacute;a de la importaci&oacute;n y el comercio. Dicho de otro modo, all&iacute; donde las relaciones de sociabilidad permit&iacute;an satisfacer globalmente las necesidades vitales esenciales, las relaciones mercantiles se imponen cada vez m&aacute;s. Pero como el poder de compra de las familias en los pueblos no registra mejor&iacute;as significativas al mismo tiempo que el proceso de mercantilizaci&oacute;n se acent&uacute;a, las desigualdades de nivel de vida se incrementan entre una poblaci&oacute;n mayoritariamente pobre y un peque&ntilde;o grupo de grandes comerciantes ricos. En esta situaci&oacute;n, existen necesidades esenciales insatisfechas al mismo tiempo que surgen otras. Los habitantes de los pueblos se vuelcan sobre s&iacute; mismos frente a la pobreza puesto que el poder de regulaci&oacute;n del Estado se debilita por el embate simult&aacute;neo de la inestabilidad pol&iacute;tica y los Programas de Ajuste Estructural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de estos ejemplos, se puede intentar hacer extrapolaciones y despejar los ejes de movilizaci&oacute;n de la mano de obra en la sociedad tradicional comorina. El crisol de movilizaci&oacute;n de la mano de obra se encuentra en la familia, los grupos de edad, las asociaciones en el seno de la comunidad. En una sociedad en la cual el esp&iacute;ritu comunitario es a&uacute;n importante, el trabajo (mercantil y no mercantil) es uno de los medios por los cuales se construye la cohesi&oacute;n del grupo. La l&oacute;gica seg&uacute;n la cual se despliega el trabajo adopta entonces reglas que hacen posible el surgimiento de relaciones sociales que refuerzan y garantizan la existencia del grupo. Esta apuesta colectiva, y omnipresente en las actividades sociales, da lugar a lo que sugerimos llamar una "l&oacute;gica de sociabilidad" combinada con una "l&oacute;gica de aproximaci&oacute;n" en las condiciones y las modalidades de realizaci&oacute;n del trabajo. Una "l&oacute;gica de sociabilidad" porque en toda actividad de trabajo efectuada, se apunta, aunque sea parcialmente, a un objetivo de consolidaci&oacute;n de las relaciones entre las personas mediante formas de donativos o de servicios. Esta "consolidaci&oacute;n de las relaciones entre las personas", lejos de conducir a relaciones as&eacute;pticas en la convergencia y la unanimidad, integra a la vez la cohesi&oacute;n y el conflicto en la confrontaci&oacute;n. En este sentido el acto de donar (a partir del momento en que el pescador comparte una parte de su captura) reviste ya un car&aacute;cter dual y dial&eacute;ctico de la cohesi&oacute;n y el conflicto. Una "l&oacute;gica de aproximaci&oacute;n" puesto que la exactitud contable y financiera es frecuentemente neutralizada bajo el efecto de las relaciones de intersubjetividad, de los valores morales y &eacute;ticos, etc&eacute;tera. El car&aacute;cter "aproximativo" del valor dado a los productos del trabajo a partir de su puesta en circulaci&oacute;n dentro de la red social condiciona casi siempre un espacio en el cual se introducen las relaciones de sociabilidad y de insociabilidad. La pr&aacute;ctica del "mercadeo" en el momento en el cual los productos entran en el circuito de intercambio es muy significativa para este prop&oacute;sito. La combinaci&oacute;n de estas dos l&oacute;gicas ha demostrado su pertinencia y su eficacia en relaci&oacute;n con su finalidad que es la de favorecer, habida cuenta de los medios existentes, la satisfacci&oacute;n de las necesidades de vida en un contexto econ&oacute;mico precario en el cual el estado es casi inexistente.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>2. DE LA MULTIDIMENSIONALIDAD DEL TRABAJO A LA INDISCIPLINA EPISTEMOL&Oacute;GICA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un contexto como el presentado, se observa un entramado estrecho de las dimensiones del trabajo y de las dimensiones de la vida en general. El oficio de pescador en las comunidades comorinas se inscribe en un espacio de econom&iacute;a de subsistencia, que emplea t&eacute;cnicas artesanales y donde la mano de obra es principalmente familiar antes de extenderse a los niveles del barrio y del conjunto del pueblo. El ejercicio del oficio se rige por reglas y preceptos que competen a la vez a los tres tipos de derechos en vigor en la sociedad comorina: el derecho consuetudinario, el derecho franc&eacute;s (herencia de la colonizaci&oacute;n) y el derecho musulm&aacute;n. La dificultad de lograr una s&iacute;ntesis de estas tres fuentes jur&iacute;dicas se traduce en contradicciones que la comunidad de pescadores se afana en manejar en la vida diaria. Un cierto n&uacute;mero de t&eacute;cnicas de pesca, variables seg&uacute;n los pueblos, est&aacute;n prohibidas; algunos productos del mar, aun cuando son comestibles, son sujeto de tab&uacute; o simplemente ignorados. La inexistencia de medios materiales para lograr la seguridad de los pescadores provoca desapariciones recurrentes en el mar. En el nivel sociol&oacute;gico dos aspectos son particularmente significativos: <i>a)</i> la descalificaci&oacute;n social del pescador puesto que ser pescador significa estar situado en el &aacute;mbito m&aacute;s bajo de la jerarqu&iacute;a social; y <i>b)</i> la divisi&oacute;n sexual del trabajo: en general la captura de pescado se hace por hombres mientras que las mujeres toman a su cargo la reventa en los mercados. Todas estas dimensiones as&iacute; como las otras (art&iacute;sticas, religiosas, etc&eacute;tera) se encuentran en el oficio y el profesionalismo de los pescadores y tienen incidencia sobre el perfil t&eacute;cnico y social de la mano de obra disponible. Actualmente, la mayor&iacute;a de los pescadores no ha pasado por la escuela; el oficio se transmite generalmente del padre a los hijos, de los t&iacute;os a los sobrinos en el per&iacute;metro de la comunidad de los pescadores. La renovaci&oacute;n de la mano de obra es reducida porque los j&oacute;venes vacilan ante el ejercicio de un oficio que al mismo tiempo que presenta grandes riesgos es menospreciado socialmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conjunto de las dimensiones del hombre en sociedad (lo econ&oacute;mico, lo jur&iacute;dico, lo &eacute;tico, etc&eacute;tera) se entrelazan. Las fronteras entre el trabajo mercantil (empleo) y el trabajo no mercantil son m&aacute;s que nunca borrosas. En consecuencia, reflexionar sobre las condiciones y los medios para movilizar la mano de obra disponible y estructurada en un medio determinado plantea el problema de la postura del investigador en relaci&oacute;n con su propia disciplina y con la de los dem&aacute;s, habida cuenta de la complejidad de la realidad que examina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El apretado entramado entre las dimensiones del trabajo y las dimensiones de la vida tiene por consecuencia epistemol&oacute;gica hacer estallar la postura disciplinaria exclusiva del investigador. El posicionamiento unidisciplinario frente a la realidad compleja del trabajo es tanto m&aacute;s dif&iacute;cil de sostener cuando su multidimensionalidad, se encuentra cruzada por el tr&iacute;ptico "valores, saberes y actividades". Y. Schwartz (1966) dice que est&aacute; presente en todas las actividades humanas. La dimensi&oacute;n econ&oacute;mica del trabajo en el contexto que acabamos de describir, donde los aspectos mercantiles y no mercantiles se funden por la combinaci&oacute;n de una "l&oacute;gica de sociabilidad" y de una "l&oacute;gica de aproximaci&oacute;n" con la finalidad de garantizar la creaci&oacute;n continua del colectivo social que integra su unidad y sus conflictos, es muestra de una econom&iacute;a pol&iacute;tica que integra a la vez las finalidades y los medios del trabajo as&iacute; como las relaciones sociales que teje. Pero en verdad, al mismo tiempo que todas las disciplinas de las ciencias del hombre colectivo se convocan por la naturaleza de los problemas que plantea el trabajo, &eacute;stas se encuentran presas en una doble tensi&oacute;n: por una parte, salir de ellas mismas para dialogar, de suerte que los conocimientos producidos sobre el trabajo no sacrifiquen la complejidad de su objeto, y por otra parte, integrar la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica global del medio analizado, sin lo cual, las modalidades de movilizaci&oacute;n de la mano de obra desarrolladas localmente perder&iacute;an su sentido. La liberalizaci&oacute;n entre las disciplinas y la integraci&oacute;n de lo pol&iacute;tico en el proceso de producci&oacute;n de los saberes sobre el trabajo y sobre las condiciones de movilizaci&oacute;n de la mano de obra no pueden ser ellas mismas sino los efectos de una serie de infracciones al esquema de funcionamiento disciplinario cl&aacute;sico: renuncia a la "pureza" de los conceptos y de los m&eacute;todos disciplinarios (lo cual supone la aceptaci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n conceptual y metodol&oacute;gica en una perspectiva interdisciplinaria que no suprime las disciplinas sino que las coloca en una nueva posici&oacute;n) y el abandono de la "neutralidad" de los saberes (es decir la aceptaci&oacute;n del desarrollo de un saber comprometido que no sacrifica sin embargo el rigor cient&iacute;fico). Es en este sentido que, inspir&aacute;ndome en un texto de Renato di Ruzza, hablo de una "indisciplina epistemol&oacute;gica" suscitada por la complejidad de los problemas del trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La complejidad del trabajo impone la exigencia de la pluridisciplinaridad; pero &eacute;sta corre el riesgo de no ser m&aacute;s que una compilaci&oacute;n inoperante de diferentes disciplinas si el asunto de las finalidades de los saberes producidos no se resuelve. El problema de la "movilizaci&oacute;n de la mano de obra", en un contexto internacional de mundializaci&oacute;n de la econom&iacute;a, podr&iacute;a permitir la producci&oacute;n de los saberes susceptibles de esclarecer las condiciones y las modalidades seg&uacute;n las cuales el trabajo va a reconfigurarse y adoptar nuevos perfiles. Pero si uno se detiene en este punto, el asunto fundamental de las finalidades como ejes de transformaci&oacute;n de los modos de producci&oacute;n, de acumulaci&oacute;n y de satisfacci&oacute;n de las necesidades, permanecer&iacute;a sin soluci&oacute;n puesto que el conocimiento de los cambios del trabajo y las modalidades de movilizaci&oacute;n de la mano de obra estar&iacute;a siempre suspendido en una profunda indeterminaci&oacute;n. Este indicar&iacute;a una desconexi&oacute;n aunque fuera de manera parcial de la "mano de obra", tomada como objeto de reflexi&oacute;n, en relaci&oacute;n con los proyectos de vida individuales y colectivos que la estructuran. Ahora bien, parece dif&iacute;cil comprender y evaluar la eficacia de las modalidades de gesti&oacute;n singular de la mano de obra disponible y de la forma en la cual se moviliza, si se ignora en qu&eacute; proyectos de vida se inscriben y hacia qu&eacute; finalidades tienden esta gesti&oacute;n y esta movilizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, a su vez las finalidades y los proyectos de vida podr&iacute;an no ser sino una simple construcci&oacute;n del esp&iacute;ritu si no se relacionan con el imperativo de satisfacci&oacute;n de las necesidades de la vida. La distinci&oacute;n que efect&uacute;a G. Destanne De Bernis entre "desarrollo de los pueblos" y "desarrollo del capital" teniendo cuenta el destino reservado a la satisfacci&oacute;n de las necesidades retiene nuestra atenci&oacute;n. Para este autor, el desarrollo de los pueblos "significa el crecimiento del nivel de satisfacci&oacute;n de las necesidades en el seno de cada uno de los grupos sociales constitutivos de la naci&oacute;n, seg&uacute;n el orden y la jerarqu&iacute;a de estas necesidades", mientras que el desarrollo del capital "significa el crecimiento del capital invertido en un pa&iacute;s y del producto resultante, cualesquiera que sean las consecuencias sobre el conjunto de las estructuras sociopol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, y sin poner atenci&oacute;n al nivel de satisfacci&oacute;n de las necesidades de la poblaci&oacute;n" (1983: 215). Si admitimos, suscribiendo esta orientaci&oacute;n, que el trabajo y la movilizaci&oacute;n de la mano de obra tienen la vocaci&oacute;n de favorecer la satisfacci&oacute;n de las necesidades de las poblaciones, estaremos de hecho inmersos en un proceso de reducci&oacute;n de la indeterminaci&oacute;n de los saberes para la producci&oacute;n. &iquest;Pero, c&oacute;mo integrar entonces las necesidades sin proceder a una definici&oacute;n normativa y <i>a priori</i> ? En este punto, las formas de concertaci&oacute;n y de colaboraci&oacute;n entre las poblaciones analizadas parecen ser necesarias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una postura de investigaci&oacute;n y de acci&oacute;n que combine a la vez las exigencias epistemol&oacute;gicas y &eacute;ticas podr&iacute;a consistir en pensar en un dispositivo de producci&oacute;n de saberes sobre los cambios del trabajo y las condiciones de movilizaci&oacute;n de la mano de obra que asocie a los actores del trabajo de los pa&iacute;ses involucrados de suerte que est&eacute;n en situaci&oacute;n de "co&#45;producir" los saberes y de apropi&aacute;rselos. Ello permitir&iacute;a inscribir estos saberes en las iniciativas de transformaci&oacute;n respetuosas de los fines de mejoramiento de las condiciones de vida y de perfeccionamiento de los medios de existencia para los cuales el trabajo, la mano de obra, las instituciones., no son en definitiva m&aacute;s que medios. Esto podr&iacute;a permitir hacer coincidir las transformaciones del trabajo y los modos de movilizaci&oacute;n de la mano de obra con la satisfacci&oacute;n de las necesidades socialmente constituidas. A partir de all&iacute;, se estar&iacute;a en posibilidad de hablar de un proceso de desarrollo inscrito en las realidades locales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En una aproximaci&oacute;n de este tipo de razonamiento, el problema de la movilizaci&oacute;n de la mano de obra no se resuelve autom&aacute;ticamente de acuerdo con los preceptos de la econom&iacute;a de mercado que pretenden los programas de ajuste estructural del FMI y del Banco Mundial. Henri Bartoli observa que "lo que pretende el FMI a trav&eacute;s del ajuste, es un dominio sobre los pa&iacute;ses en desarrollo que tiene como consecuencia una 'normalizaci&oacute;n' de las estructuras econ&oacute;micas y sociales, de manera de ajustarlas a los imperativos de funcionamiento de la econom&iacute;a mundial, lo 'normal' defini&eacute;ndose no como la generalidad del caso, sino como aquello que 'debe ser' a los ojos de la doctrina del FMI"(1999: 45). La pretensi&oacute;n hegem&oacute;nica de una norma como esa querr&iacute;a que los grupos humanos, sus realidades sociales y sus proyectos de vida se transformen y se reestructuren para volverse compatibles con las reglas y las formas de funcionamiento de la econom&iacute;a de mercado. En el ejemplo expuesto, el s&oacute;lido entrelazamiento del trabajo mercantil y del trabajo no mercantil, los dispositivos de movilizaci&oacute;n colectiva de la mano de obra para realizar los proyectos individuales y los colectivos, el funcionamiento del trabajo de acuerdo con la doble l&oacute;gica de la sociabilidad y la aproximaci&oacute;n ser&aacute;n percibidos como impurezas y obst&aacute;culos que es necesario eliminar. Es por ello que ser&iacute;a &uacute;til, a trav&eacute;s de la problem&aacute;tica global del desarrollo, que las consideraciones relativas a las finalidades y a los proyectos de vida de los grupos humanos, se articulen a la reflexi&oacute;n sobre la "movilizaci&oacute;n de la mano de obra".</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n9/a8i3.jpg"></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bartoli, H., 1999, <i>Repenser le D&eacute;veloppement. En finir avec la pauvret&eacute;,</i> Editions UNESCO, Economica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2651212&pid=S1607-050X200200010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Destanne De Bernis, G., 1983, "De l'existence de points de passage obligatoires pour une politique de d&eacute;veloppement", en <i>Economies et Soci&eacute;t&eacute;s,</i> Cahiers de l'lSMEA, n&uacute;m. 29.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2651214&pid=S1607-050X200200010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nouroudine, A., 1997, "Techniques et cultures", th&egrave;se de philosophie, Universit&eacute; de Provence.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2651216&pid=S1607-050X200200010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schwartz, Y., 1997, "Ergonomie, philosophie et exterritorialit&eacute;", en F. Daniellou (ss. Dir.), <i>L'ergonomie en qu&ecirc;te de ses</i> <i>principes,</i> Octar&egrave;s Editions.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2651218&pid=S1607-050X200200010000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Estado de &Aacute;frica en el oc&eacute;ano &Iacute;ndico; 1 750 km<sup>2</sup> y con cerca de medio mill&oacute;n de habitantes. Constituye un archipi&eacute;lago volc&aacute;nico de cuatro islas mayores: Grande Comore, Mayotle, Anjouan y Moheli. La poblaci&oacute;n es mestiza fruto de la convivencia de &aacute;rabes, malgaches, africanos y asi&aacute;ticos. Viven principalmente de la agricultura basada en la exportaci&oacute;n de vainilla y copra, y tambi&eacute;n de la ganader&iacute;a y pesca. &#91;N. de E.&#93;</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><strong>Abdallah Nouroudine</strong> es originario de las Islas Comores, en &Aacute;frica. Doctor en filosof&iacute;a y titular del DESS (Diploma de Estudios Superiores Especializados) en An&aacute;lisis Pluridisciplinario en Situaciones de Trabajo (APST, por sus siglas en franc&eacute;s), colabora en las actividades de ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n en el Departamento de Ergolog&iacute;a&#45;APST de la Universidad de Provenza, en Francia. En sus conferencias, coloquios y seminarios, ha presentado ponencias sobre temas del trabajo, del desarrollo, de las transferencias de tecnolog&iacute;as, etc&eacute;tera. Es autor o coautor de investigaciones y estudios realizados en Francia y las Islas Comores en materia de carga/intensidad del trabajo, actividades/cambios tecnol&oacute;gicos, apropiaci&oacute;n de las cajas de ahorro para la salud en las Islas Comores, y la pesca artesanal comorense, entre otros. Es autor del libro <i>Techniques et cultures. Comment s'approprie&#45;t&#45;on des technologies transf&eacute;r&eacute;es?</i> (Ediciones Octar&egrave;s, 2001). Art&iacute;culos en obras colectivas: "La dimension culturelle des transferts de technologies", en <i>D&eacute;marcations, contacts</i> (Universidad de Provenza); "&Eacute;tudes parall&eacute;les entre le Br&eacute;sil et la France", en <i>Langage et Travail</i> (dirigida por Cecilia P. de Souza&#45;e&#45;Silva y Daniel Fa&iuml;ta, se publicar&aacute; en Brasil a fines del 2002), y public&oacute;, entre otras revistas francesas, en <i>Les Territoires du Travail,</i> "L'argent dans la soci&eacute;t&eacute; comorienne" (2000).</font></p>      ]]></body><back>
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