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<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma del Estado de México, Centro de Investigación y Estudios Avanzados de la Población]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Efectos de la globalización en las migraciones internacionales]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The purpose of this article is to demonstrate how economic globalization is a factor that has encouraged and has accelerated international migratory movements in the last decades. The extensive bibliography related to both current themes, has made it possible to analyze how these processes (economic globalization and international migration) are related. We begin this article by defining economic globalization and by acknowledging the difficulty of defining such a multidimensional term. Moreover, a historic analysis will show that "globalization" experiences in the past had also affected the international migratory patterns. It is our objective to compare and contrast the past experiences with this current wave of economic globalization. The extent of this work has also made it possible to analyze the migration flow from its origin to its destiny. We will define it as "the new geography of migrations".]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Efectos de la globalizaci&oacute;n en las migraciones internacionales</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alma Rosa Mu&ntilde;oz Jumilla</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este art&iacute;culo tiene como objetivo central mostrar la forma en que la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica ha sido un factor que ha impulsado y acelerado los movimientos migratorios internacionales en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. La abundante informaci&oacute;n que existe sobre estos temas tan de actualidad, nos ha permitido realizar un extenso an&aacute;lisis sobre la manera en que ambos procesos se han interrelacionado. Se parte de una definici&oacute;n de la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica, lo cual es dif&iacute;cil de lograr debido a su car&aacute;cter multidimensional, a la vez que se realiza un recorrido hist&oacute;rico con la finalidad de demostrar que la experiencia globalizadora que se vive actualmente, se experiment&oacute; tambi&eacute;n en otros momentos y tuvo amplias repercusiones en los movimientos internacionales de personas, esto nos dio la pauta para tratar de establecer las diferencias y similitudes que presentan estos procesos que se vivieron en otro periodo con los actuales. A su vez la extensi&oacute;n de este trabajo permiti&oacute; hacer un recorrido, por lo que hemos denominado la nueva geograf&iacute;a de las migraciones, a trav&eacute;s de las cuales se realiza un an&aacute;lisis de flujos tanto en sus or&iacute;genes como destino.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">The purpose of this article is to demonstrate how economic globalization is a factor that has encouraged and has accelerated international migratory movements in the last decades. The extensive bibliography related to both current themes, has made it possible to analyze how these processes (economic globalization and international migration) are related. We begin this article by defining economic globalization and by acknowledging the difficulty of defining such a multidimensional term. Moreover, a historic analysis will show that "globalization" experiences in the past had also affected the international migratory patterns. It is our objective to compare and contrast the past experiences with this current wave of economic globalization. The extent of this work has also made it possible to analyze the migration flow from its origin to its destiny. We will define it as "the new geography of migrations".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo que aqu&iacute; se presenta constituye un esfuerzo por mostrar los importantes cambios que se han gestado en los procesos migratorios a ra&iacute;z de la globalizaci&oacute;n. Quiz&aacute; el contenido del trabajo pretende abarcar demasiados aspectos y es un tanto general, pero el af&aacute;n por demostrar la forma en que ambos procesos se interrelacionan nos ha conducido a buscar, en primer lugar, una definici&oacute;n a trav&eacute;s de la cual se pueda interpretar de manera m&aacute;s acertada el funcionamiento de las migraciones bajo el actual contexto de globalizaci&oacute;n, as&iacute; como la manera en que este proceso rige las actuales relaciones econ&oacute;micas internacionales, adem&aacute;s de conocer, desde una perspectiva hist&oacute;rica, la manera en que la globalizaci&oacute;n y la migraci&oacute;n internacional han estado articuladas a lo largo del tiempo, obviamente, con sus caracter&iacute;sticas propias, de acuerdo con los contextos hist&oacute;rico, econ&oacute;mico, social, cultural y espacial, en los cuales se han desarrollado. Este inter&eacute;s ha conducido, por lo tanto, al estudio de los cambios profundos que han sufrido las relaciones econ&oacute;micas internacionales y la manera en que estos cambios las han afectado, al acelerar y a&ntilde;adir nuevas caracter&iacute;sticas a los movimientos migratorios internacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primera instancia, el an&aacute;lisis se centra en la definici&oacute;n y significado de la globalizaci&oacute;n, tarea dif&iacute;cil, puesto que la globalizaci&oacute;n es un concepto que tiene aplicaci&oacute;n multidisciplinaria y que, por lo tanto, la forma de concebirla est&aacute; en funci&oacute;n de la perspectiva con que se enfoque su an&aacute;lisis. Para los fines de este trabajo nos hemos restringido principalmente en su interpretaci&oacute;n econ&oacute;mica, sin dejar de lado la importancia y validez que tiene en otras disciplinas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cierto es que las migraciones contempor&aacute;neas tienen un papel de primer orden en la econom&iacute;a, la pol&iacute;tica y en la estructura social de casi todos los pa&iacute;ses del orbe, pues el tema est&aacute; presente en las negociaciones pol&iacute;ticas, financiero y comerciales entre pa&iacute;ses. Hoy en d&iacute;a, el gran temor de los pa&iacute;ses desarrollados &#151;quienes en otro tiempo incentivaron la migraci&oacute;n y se nutrieron de ella para cubrir sus d&eacute;ficit de mano de obra&#151; es que las migraciones hacia sus territorios se intensifiquen; sin embargo, parece que se ha entrado en una din&aacute;mica que no es posible parar, a pesar de las restricciones impuestas. Los procesos migratorios est&aacute;n &iacute;ntimamente vinculados a las condiciones internas que privan en la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses emisores de migrantes. Tal parece que son producto, por un lado, de pol&iacute;ticas de corte neoliberal mal aplicadas, cuyos resultados han remarcado las carencias y pobreza de vastos sectores de la sociedad de esos pa&iacute;ses, y por otro, del desarrollo de las comunicaciones y el abaratamiento del transporte. Asimismo, es una respuesta a la demanda de mano de obra, que le representa muchas ventajas en t&eacute;rminos laborales a los pa&iacute;ses desarrollados, quienes actualmente ven con bastante recelo y act&uacute;an en forma por dem&aacute;s cautelosa ante el creciente proceso migratorio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la amplitud y complejidad inherentes al tema que se est&aacute; abordando nos lleva a ciertas imprecisiones, cabe se&ntilde;alar que este an&aacute;lisis es por dem&aacute;s exhaustivo y nos ha conducido a conocer m&aacute;s de cerca la forma en que los cambios econ&oacute;micos, sobre todo aquellos que se han originado a ra&iacute;z de las fuertes crisis en las econom&iacute;as en desarrollo, han culminado en fuertes procesos migratorios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Consideraciones en torno a la globalizaci&oacute;n</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Una definici&oacute;n no un&iacute;voca</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como la mayor parte de los temas de moda, la globalizaci&oacute;n es un t&eacute;rmino que casi todo profesional de cualquier disciplina utiliza, y para el que no existe una conceptualizaci&oacute;n claramente definida. En gran medida, se debe a que no hay una definici&oacute;n de globalizaci&oacute;n que comprenda todas sus perspectivas. Un acercamiento inicial al concepto es, precisamente, su multidimensionalidad. De esta manera, se pueden establecer, entre otras, las siguientes &oacute;pticas:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. La sociocultural. Est&aacute; vinculada a la generalizaci&oacute;n internacional de ciertos valores y pautas culturales, cuyo origen se puede encontrar en el mundo occidental a partir de las reformas sociales e innovaciones productivas de la revoluci&oacute;n industrial: las concepciones de democracia e igualdad de g&eacute;nero, y un consumo abundante.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. La pol&iacute;tica. Relacionada con la extensi&oacute;n, bajo la influencia de Estados Unidos, que recomienda la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas nacionales de corte liberalizador, bajo los principios del denominado Consenso de Washington, lo que abre las puertas a una mayor vinculaci&oacute;n e interdependencia de las diferentes econom&iacute;as.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. La econ&oacute;mica. Se define a trav&eacute;s de la supresi&oacute;n de trabas a la circulaci&oacute;n internacional de mercanc&iacute;as y de los factores productivos (capital y personas), con el consiguiente aumento de dichos flujos. Es precisamente en esta &uacute;ltima percepci&oacute;n en que se centra la atenci&oacute;n de este art&iacute;culo, cuyo objetivo consiste en establecer la forma en que la globalizaci&oacute;n ha afectado y acelerado los movimientos migratorios.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La conceptuaci&oacute;n econ&oacute;mica</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El concepto de globalizaci&oacute;n ha generado muchas pol&eacute;micas; sin embargo, la mayor&iacute;a de las opiniones convergen en el hecho de que los acontecimientos hist&oacute;ricos acaecidos en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas &#151;la ca&iacute;da del socialismo, la incorporaci&oacute;n de los pa&iacute;ses de la ex URSS y de la Europa del Este al circuito capitalista, as&iacute; como de China y de la casi totalidad de los pa&iacute;ses del Tercer Mundo&#151; han tenido como resultado la articulaci&oacute;n de pr&aacute;cticamente todos los pa&iacute;ses del mundo al mercado capitalista. Sin embargo, la falta de una definici&oacute;n clara ha conducido a varias interpretaciones, una de ellas surge en el seno de la Comisi&oacute;n Europea, que en su definici&oacute;n cl&aacute;sica la concibe como:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El proceso mediante el cual los mercados y la producci&oacute;n de diferentes pa&iacute;ses est&aacute;n volvi&eacute;ndose cada vez m&aacute;s interdependientes debido a la din&aacute;mica del intercambio de bienes y servicios y a los flujos de capital y tecnolog&iacute;a. No se trata de un fen&oacute;meno nuevo, sino de la continuaci&oacute;n de desarrollos que hab&iacute;an estado funcionando durante un tiempo considerable (Comisi&oacute;n Europea, en Gir&oacute;n, 1999).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica se produjo en el marco de la nueva reestructuraci&oacute;n capitalista derivada de sus crisis, sobre todo a partir de 1973, cuyos cambios tienen como ejes principales un proceso creciente de internacionalizaci&oacute;n del trabajo, a la vez que se apoyan en profundas transformaciones en los procesos productivos, que tienen como sustento las revoluciones en la inform&aacute;tica y en las comunicaciones, las cuales han repercutido en forma directa en los procesos de trabajo, pues han producido nuevas formas de organizaci&oacute;n que se basan en una automatizaci&oacute;n flexible, mediante la gesti&oacute;n computarizada, en la organizaci&oacute;n del trabajo a partir de c&iacute;rculos de autocontrol de calidad y en la conjunci&oacute;n entre la descentralizaci&oacute;n de los procesos productivos y el flujo continuo de informaci&oacute;n, as&iacute; como en la circulaci&oacute;n f&iacute;sica entre las diversas esferas que configuran el ciclo productivo (Aragon&eacute;s, 2000: 119&#45;120).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La expresi&oacute;n globalizaci&oacute;n es relativamente reciente, se origin&oacute; a mediados de la d&eacute;cada de 1980, y ha sido asumida en virtud de que los profundos cambios que ven&iacute;an ocurriendo en la econom&iacute;a internacional no quedaban lo suficientemente explicados con t&eacute;rminos como internacionalizaci&oacute;n y trasnacionalizaci&oacute;n. Con dicho concepto se quiere representar la r&aacute;pida difusi&oacute;n internacional de la producci&oacute;n, el consumo y la inversi&oacute;n. Se le concibe, por lo tanto, como la creciente interacci&oacute;n entre los pa&iacute;ses, producida por la expansi&oacute;n de los mercados de capital, el comercio y la inversi&oacute;n extranjera directa (Dubois, 1999: 70). Tambi&eacute;n se considera a la globalizaci&oacute;n como un proceso que est&aacute; produciendo un cambio en el sistema de las relaciones econ&oacute;micas hacia modelos transnacionales donde se desconoce cu&aacute;l es su punto final, y cuya evoluci&oacute;n tampoco puede definirse como marcada por la homogeneizaci&oacute;n y la p&eacute;rdida de las identidades y soberan&iacute;as nacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La vertiente de la econom&iacute;a internacional</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Especialistas en econom&iacute;a internacional, como Tugores, consideran que el an&aacute;lisis de la econom&iacute;a internacional debe realizarse a trav&eacute;s de cuatro fases que distinguen su desarrollo. La primera se encontraba integrada sin ninguna traba ni de la movilidad de los factores ni a los productos (y sin ninguna pluralidad de monedas que distorsionara el funcionamiento de la econom&iacute;a integrada).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En una segunda fase, con la aparici&oacute;n de las "fronteras" (con todo lo arbitrariamente que se quiera), se configuraron los pa&iacute;ses o econom&iacute;as nacionales; estas fronteras sol&iacute;an ser muy restrictivas, ya que imped&iacute;an la movilidad de los factores de producci&oacute;n entre pa&iacute;ses, lo que restring&iacute;a las posibles combinaciones de estos factores para producir aquellos bienes situados en el interior del pa&iacute;s, sin que &eacute;stos pudieran ir m&aacute;s all&aacute; de las fronteras, es decir, no hab&iacute;a comercio internacional. En este caso, la econom&iacute;a internacional no era m&aacute;s que la mera yuxtaposici&oacute;n de diversas econom&iacute;as nacionales "aut&aacute;rquicas" (Tugores,1999: 9).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la tercera fase apareci&oacute; el comercio internacional, sin embargo, se manten&iacute;a la inmovilidad de los recursos productivos entre pa&iacute;ses (por tanto, las combinaciones productivas se restring&iacute;an a los factores dentro de cada frontera), con la modalidad de que una vez producidos los bienes, s&iacute; pod&iacute;an intercambiarse, dando lugar al comercio internacional. Su inter&eacute;s la condujo a un acercamiento a la asignaci&oacute;n eficiente de recursos propuesta en la primera fase, la cual se mantuvo en la medida en que el comercio internacional permit&iacute;a reproducir "la econom&iacute;a integrada". Hasta aqu&iacute;,</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">el mensaje de la teor&iacute;a cl&aacute;sica del comercio, sosten&iacute;a que si las fronteras no hab&iacute;an generado unas desigualdades o asimetr&iacute;as excesivas en la distribuci&oacute;n de los recursos entre pa&iacute;ses, entonces, era factible eliminar las distorsiones generadas por la artificialidad de estas fronteras. Por lo que, eventualmente, la movilidad de los productos a trav&eacute;s del comercio internacional pod&iacute;a suplir la falta de movilidad de los factores de producci&oacute;n. Incluso, en ese proceso, la l&oacute;gica del comercio tender&iacute;a a igualar los precios de estos factores entre pa&iacute;ses (Tugores, 1999: 10).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es precisamente en este marco en el que se han desarrollado las teor&iacute;as de las migraciones, donde se considera que el precio de la mano de obra (salarios) tiende a igualarse a trav&eacute;s de este mecanismo regulador, como es el libre tr&aacute;fico de mercanc&iacute;as entre pa&iacute;ses y, por lo tanto, las migraciones tender&iacute;an a disminuir, hasta desaparecer totalmente, una vez que los precios se homogenizaran.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuarta fase se refiere a la situaci&oacute;n actual o mundializaci&oacute;n (t&eacute;rmino que considera m&aacute;s aplicable a las condiciones que actualmente rigen a las relaciones econ&oacute;micas internacionales), en la que, adem&aacute;s de mantenerse abierto el comercio internacional,</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">aparecen otras dos nuevas posibilidades: a) por un lado, se introduce una movilidad de factores, pero bastante asim&eacute;trica: muy alta para el capital financiero, alta para el capital f&iacute;sico (a trav&eacute;s de la posibilidad de inversiones extranjeras directas) y mucho m&aacute;s reducida y regulada para el factor trabajo; b) localizando cada fase del mismo, seg&uacute;n sus espec&iacute;ficos requerimientos, en un pa&iacute;s distinto: es la partici&oacute;n de la cadena de valor propiciada por la tecnolog&iacute;a y el nuevo marco, que complica notablemente la distribuci&oacute;n territorial de la actividad econ&oacute;mica (Tugores, 1999: 10).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad, uno de los principales objetivos de an&aacute;lisis de la econom&iacute;a internacional consiste en el estudio de estas tendencias contrapuestas que acabamos de mencionar. Sobre todo, si se trata de comparar la actual etapa de globalizaci&oacute;n con una situaci&oacute;n hist&oacute;rica con bastantes puntos en com&uacute;n que se produjo a finales del siglo XIX y en el siguiente hasta la Primera Guerra Mundial, a la que tambi&eacute;n se le concibe como de globalizaci&oacute;n y de convergencia de la econom&iacute;a mundial. Los niveles de apertura comercial y financiera de esta &eacute;poca fueron muy notables, obviamente que con marcadas diferencias en los medios de transporte y comunicaciones, aunque homologables desde bastantes puntos de vista a las actuales. En funci&oacute;n de estas similitudes, Obstfeld (en Tugores, 1999: 12), se ha empe&ntilde;ado en demostrar la notable integraci&oacute;n que exist&iacute;a en los flujos netos de capital.<sup><a href="#nota">1</a></sup> No obstante estas similitudes, se hacen manifiestas tres diferencias significativas en relaci&oacute;n con lo que ocurre actualmente:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Pese a que existe un mayor grado de movilidad de personas, es decir del factor trabajo, en relaci&oacute;n con el de hace un siglo, tanto en t&eacute;rminos relativos como absolutos, las migraciones de entonces desempe&ntilde;aron un papel mucho m&aacute;s relevante que las actuales. Seg&uacute;n Williamson (2000), entre 1870 y 1910 las migraciones supusieron un incremento de la poblaci&oacute;n activa del entonces Nuevo Mundo (principalmente de Estados Unidos, Canad&aacute;, Argentina y Australia) de 49 por ciento, mientras que reduc&iacute;an la poblaci&oacute;n activa en la vieja Europa fue de 13 por ciento (especialmente en Italia, Irlanda y Escandinavia). Esta situaci&oacute;n afect&oacute; en forma significativa los salarios; se plantea que el proceso migratorio ocurrido entre Gran Breta&ntilde;a y Estados Unidos en ese periodo gener&oacute; que los salarios en ambos pa&iacute;ses se vieran profundamente afectados.<sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. El papel de la potencia hegem&oacute;nica en el mecanismo de captaci&oacute;n de ahorro y canalizaci&oacute;n a la inversi&oacute;n era diferente. Hace un siglo Gran Breta&ntilde;a era un prestamista neto de fondos muy importantes; en cambio, en la actualidad Estados Unidos absorbe un volumen importante de recursos financieros del sistema internacional para cubrir sus d&eacute;ficit comerciales.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Hace un siglo no exist&iacute;a el &laquo;pacto social&raquo; que se tradujo en el Estado de bienestar y en pol&iacute;ticas de estabilizaci&oacute;n macroecon&oacute;micas. Por eso las consecuencias pol&iacute;ticas y sociales de la globalizaci&oacute;n de entonces eran m&aacute;s f&aacute;cilmente asumibles (junto a la v&aacute;lvula de escape de la movilidad de las personas). Obviamente que esto es aplicable a las sociedades m&aacute;s desarrolladas, como las europeas por ejemplo, quienes manifiestan la presencia de intensos flujos migratorios que llegan d&iacute;a a d&iacute;a atra&iacute;das por lo que representa para ellos empleo, ingreso y seguridad social que no tienen en sus pa&iacute;ses de origen.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, el colapso de la mundializaci&oacute;n (globalizaci&oacute;n) de aquella &eacute;poca se asoci&oacute; a un periodo que incluy&oacute; dos guerras mundiales, la inestabilidad financiera de la d&eacute;cada de 1920 y la gran depresi&oacute;n de la d&eacute;cada de 1930 con el colapso asociado en el comercio y las finanzas internacionales. En cambio, desde la Segunda Guerra Mundial, sobre todo durante la posguerra, el crecimiento de las relaciones comerciales internacionales ha sido constante, de tal manera que ha superado al del producto interno bruto (PIB),</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">desde mediados de los cuarenta hasta principios de los noventa, el comercio exterior aument&oacute; 1.5 y 2 veces la tasa anual de crecimiento del PIB, en promedio, el mundo exporta 20 por ciento de lo que producen, aunque algunos rebajan ese porcentaje a 15 por ciento (Dubois, 1999: 72).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, desde otra perspectiva, se podr&iacute;a argumentar que los nuevos procesos muestran marcadas diferencias con los anteriores. La primera de ellas se manifiesta a trav&eacute;s de la concentraci&oacute;n del comercio entre los pa&iacute;ses desarrollados y los pa&iacute;ses en v&iacute;as en desarrollo, que supone la mitad del comercio total. La segunda se manifiesta mediante el crecimiento del llamado comercio intrafirma, es decir, que tiene lugar entre dos ramas o dos secciones de la misma empresa que est&aacute;n ubicadas en pa&iacute;ses distintos, que ha transformado los mercados nacionales de manufacturas en mercados globales y ha contribuido a aumentar la interdependencia de los procesos de producci&oacute;n entre los pa&iacute;ses. La tercera se manifiesta mediante la aparici&oacute;n de nuevos pa&iacute;ses industrializados que han provocado una especializaci&oacute;n de la producci&oacute;n. (Dubois, 1999: 75).</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al efecto de la globalizaci&oacute;n    en las migraciones, ha sido de tal magnitud que, contrariamente al planteamiento    anterior, se cree que no ha habido una &eacute;poca hist&oacute;rica, a pesar    de las migraciones masivas que la antecedieron, donde los fen&oacute;menos migratorios    hayan adquirido tanta importancia como en la actualidad, tanto desde el punto    de vista cuantitativo como cualitativo. Actualmente las relaciones no se basan    en el principio del intercambio, ni en el racionalismo, ni en el individualismo,    tal como eran interpretadas por el pensamiento liberal de mediados del siglo    XIX y principios del XX. En nuestros d&iacute;as las migraciones se consideran    aut&eacute;nticos fen&oacute;menos sociales que ocurren conjuntamente con la    internacionalizaci&oacute;n del capital.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La movilidad de factores</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una forma de integraci&oacute;n econ&oacute;mica es el movimiento internacional de factores de producci&oacute;n que ya hemos mencionado. Dicho movimiento incluye la migraci&oacute;n del trabajo, la transferencia de capital mediante pr&eacute;stamos internacionales y las sutiles vinculaciones internacionales ligadas a la formaci&oacute;n de las empresas multinacionales. Sin embargo, en el mundo moderno, las restricciones a la movilidad del trabajo son muchas &#151;casi todos los pa&iacute;ses imponen restricciones a la inmigraci&oacute;n&#151;; la movilidad del trabajo permanece menos en la pr&aacute;ctica que la movilidad del capital (Krugman y Obstfeld, 1998: 188). Como lo menciona Tugores, la relaci&oacute;n es bastante asim&eacute;trica comparada con el capital. Por ejemplo, las discusiones sobre la migraci&oacute;n extracomunitaria (para pa&iacute;ses no pertenecientes a la Uni&oacute;n Europea) comenzaron a profundizarse cuando Espa&ntilde;a se convirti&oacute; en miembro de la Uni&oacute;n Europea (1986), cuando se le atribuy&oacute; a la pen&iacute;nsula el papel de frontera sur de la pretendida "Europa fortaleza" (Pedone, 2001) cuyo fin es evitar que los flujos migratorios procedentes de &Aacute;frica, Asia y Latinoam&eacute;rica se desplacen hacia los dem&aacute;s pa&iacute;ses integrantes de la Uni&oacute;n Europea. Lo que constata, a su vez, el acentuamiento de la xenofobia, que acompa&ntilde;a al racismo que manifiestan en forma cada vez m&aacute;s acentuada los habitantes de estos pa&iacute;ses hacia los reci&eacute;n llegados, principalmente los procedentes del llamado Tercer Mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La existencia de un mercado mundial de mano de obra es facilitada por el desarrollo de las comunicaciones y el bajo costo de los transportes; las migraciones fluyen hacia los centros econ&oacute;micos m&aacute;s din&aacute;micos de Europa, Estados Unidos&#45;Canad&aacute; y el Sudeste de Asia. En Holanda y Alemania se ha dado desde hace varias d&eacute;cadas la inmigraci&oacute;n de personas provenientes de Turqu&iacute;a, Yugoslavia, Grecia, Europa central, Surinam, Indonesia, Vietnam y China, as&iacute; como de otros pa&iacute;ses alejados (Capel, 2002: 317).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Movilidad de capital: globalizaci&oacute;n financiera</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos empez&oacute; como el principal exportador de inversi&oacute;n extranjera directa con una cifra que en 1960 alcanz&oacute; 32 800 millones de d&oacute;lares, los cuales se orientaron principalmente hacia los pa&iacute;ses industrializados, en especial los del mercado com&uacute;n e Inglaterra; cerca de una sexta parte se dirigi&oacute; a pa&iacute;ses en desarrollo y el resto fue invertido en empresas mar&iacute;timas internacionales en Europa. Las trasnacionales europeas y japonesas empezaron a expandirse tambi&eacute;n a finales de esa d&eacute;cada, aunque el conjunto de la inversi&oacute;n de esos pa&iacute;ses era inferior a la de Estados Unidos, para 1971 ya comprend&iacute;an 51 por ciento del total (Aragon&eacute;s, 2000).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los principales cambios en el movimiento internacional de capitales ocurrieron durante la d&eacute;cada de 1980, motivo por el lo cual se considera a esos a&ntilde;os como la m&aacute;xima manifestaci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n. Dichos cambios se reflejaron en una mayor restricci&oacute;n de los pr&eacute;stamos hacia los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo; mientras que Estados Unidos, tradicionalmente exportador de capital, emerg&iacute;a como el mayor importador de este factor en el mundo; sin embargo, a principios de la d&eacute;cada de 1990 hubo una sorprendente revitalizaci&oacute;n de la disposici&oacute;n de los inversionistas a colocar dinero en algunos pa&iacute;ses en desarrollo. Pocos pa&iacute;ses, entre los que destaca M&eacute;xico, empezaron a recibir altas cantidades de capital. Los inversionistas de los pa&iacute;ses avanzados miraron con buenos ojos los mercados burs&aacute;tiles de varios pa&iacute;ses en desarrollo, lo que hizo subir r&aacute;pidamente las cotizaciones. Una parte importante del movimiento internacional de capital adopt&oacute; la forma de inversi&oacute;n extranjera directa, aunque fue predominante inversi&oacute;n de cartera<sup><a href="#nota">3</a></sup> (Krugman y Obstfeld, 1998: 193). Al respecto se tiene que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La movilidad del capital ha creado unas nuevas condiciones para la movilidad del trabajo. La pr&aacute;ctica econ&oacute;mica y la tecnolog&iacute;a han contribuido al nacimiento de un espacio trasnacional destinado a la circulaci&oacute;n del capital. Las diferentes pol&iacute;ticas, muchas de ellas procedentes de los Estados Unidos, delimitan, regulan y hacen viable ese espacio. Lo que la teor&iacute;a econ&oacute;mica y los gobiernos definen como movimiento entre los diversos pa&iacute;ses, es tambi&eacute;n movimiento dentro de una sola entidad que abarca a esos pa&iacute;ses (Sassen, 1997).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La existencia de las empresas trasnacionales ha sido la referencia m&aacute;s com&uacute;n para explicar el origen de la globalizaci&oacute;n (aunque aqu&eacute;llas vienen operando desde hace mucho tiempo); sin embargo, el sistema econ&oacute;mico internacional se caracteriza por un complejo y creciente modelo de actividades transfronterizas que es diferente del modelo de trasnacionalizaci&oacute;n anterior. Las econom&iacute;as nacionales se encuentran cada vez m&aacute;s estrechamente integradas por la expansi&oacute;n de las empresas, que establecen sus procesos de producci&oacute;n en diferentes pa&iacute;ses. Los pa&iacute;ses quedan conectados como fases o partes de un mismo proceso de producci&oacute;n, pero sobre todo, por una misma estrategia empresarial, cuyas decisiones se encuentran en manos de un &oacute;rgano que escapa a los controles de los gobiernos de cada uno de los pa&iacute;ses y se convierten en mecanismos de control y presi&oacute;n de las autonom&iacute;as nacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por las caracter&iacute;sticas que presenta el mercado de capitales se le considera globalizado; ello se debe al aceleramiento en los flujos de capital, cuyo origen se encuentra en su liberalizaci&oacute;n y por las innovaciones de los productos financieros, de los intermediarios, de los canales de origen y destino, etc. Dentro de su car&aacute;cter globalizado, se han establecido nuevas relaciones que generan distintos tipos de impacto, por ejemplo, el mercado global valoriza continuamente el desempe&ntilde;o de las econom&iacute;as nacionales o de las medidas adoptadas por los gobiernos, en la cotizaci&oacute;n de la moneda, en las medidas de riesgo que impone sobre las tasas de inter&eacute;s nacionales, as&iacute; como una mayor restricci&oacute;n a los m&aacute;rgenes de autonom&iacute;a de los gobiernos nacionales, que se derivan de las condicionalidades impl&iacute;citas o expl&iacute;citas que les imponen los mercados de capital, si esos pa&iacute;ses quieren seguir siendo sujetos de cr&eacute;dito.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La movilidad del trabajo y de personas: migraciones internacionales</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la crisis del modelo asumido por la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del mundo capitalista, desde mediados de la d&eacute;cada de 1970, se establecieron respuestas que desembocaron en un conjunto de transformaciones sociales a nivel mundial, entre las que se encuentran aquellas que tuvieron un profundo impacto en los procesos migratorios, en este caso, bajo el nuevo orden internacional, se constituyeron, a la vez, nuevas din&aacute;micas migratorias, bajo el concepto clave denominado globalizaci&oacute;n, del cual hemos hecho bastante referencia. Por lo tanto, la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica implica la movilidad y flexibilidad de todos los factores productivos, incluida la mano de obra, lo que ha dado origen a una generalizaci&oacute;n de las migraciones internacionales: el trabajo tambi&eacute;n se mundializa (Aja y Carbonell, 1999: 16)</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n ha incentivado la informaci&oacute;n constante por parte de los medios de comunicaci&oacute;n, el abaratamiento de los medios de transporte y el funcionamiento cada vez m&aacute;s din&aacute;mico de las mafias de traficantes de inmigrantes ilegales, que es un fen&oacute;meno que crece cada d&iacute;a m&aacute;s, conforme las necesidades de las personas a emigrar aumentan; sin embargo, no hay que olvidar que el movimiento transfronterizo de la mano de obra es un fen&oacute;meno que siempre se ha dado, independientemente de que existieran los mercados globalizados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La nueva era de la migraci&oacute;n se origina por la combinaci&oacute;n de tres procesos, uno de los cuales es la expansi&oacute;n geogr&aacute;fica de las migraciones, que incluye nuevos flujos del norte y oeste de &Aacute;frica, as&iacute; como de Europa del este y de la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Esta nueva geograf&iacute;a de las migraciones comprende nuevos destinos: pa&iacute;ses como Italia, Espa&ntilde;a y Grecia, largo tiempo exportadores de mano de obra, se han convertido en &aacute;reas receptoras, y algunos de los m&aacute;s pr&oacute;speros pa&iacute;ses de Europa central, donde se han originado significativas migraciones, se han convertido ahora en nuevas &aacute;reas receptoras: Polonia, Rep&uacute;blica Checa y Hungr&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los factores que favorecen algunos movimientos en particular, como el de los norteafricanos y subsaharianos, y el de latinoamericanos a Europa, especialmente a Espa&ntilde;a, son la proximidad y las relaciones coloniales o lazos hist&oacute;ricos previos, los contactos frecuentes, el conocimiento del idioma y las redes sociales que funcionan desde hace mucho tiempo en varios pa&iacute;ses de Europa occidental. Una situaci&oacute;n similar ocurre con los mexicanos que emigran hacia Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La suma total de migrantes internacionales no se conoce exactamente debido a la carencia de datos de algunas zonas y a la falta de congruencia de las fuentes disponibles. No obstante, existen algunas estimaciones que permiten acercarnos a la magnitud del fen&oacute;meno. En la d&eacute;cada de 1990, la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) estimaba que exist&iacute;an entre 70 y 85 millones de migrantes (de los cuales 30 o 35 millones eran trabajadores, que equival&iacute;an a 1.2&#45;1.4 por ciento de la fuerza laboral mundial), y m&aacute;s de 20 millones de refugiados. El conjunto oscilaba entre 90 y 105 millones de personas residiendo fuera del pa&iacute;s de nacimiento, lo que representaba alrededor de 1.7 por ciento de la poblaci&oacute;n mundial, es decir, aproximadamente el volumen de crecimiento anual de &eacute;sta (Aja y Carbonel, 1999: 18).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras que Tapinos (2000) plantea que esta cifra es mayor, pues para 1990 las cifras arrojaban que 110 millones de personas viv&iacute;an fuera de su lugar de nacimiento, cifra que correspond&iacute;a a 2.8 por ciento de la poblaci&oacute;n mundial. Estas cifras se est&aacute;n obviamente bastante subestimadas, pues no se contemplan las migraciones temporales ni las clandestinas. Adem&aacute;s de que en la d&eacute;cada de los 1990 se intensificaron los flujos migratorios, por lo que las cifras pueden ser superiores. Con todo, Tapinos opina que no se trata de un fen&oacute;meno de migraci&oacute;n masiva, punto de vista con el que coinciden otros autores, pues la mayor parte de la poblaci&oacute;n de los pa&iacute;ses emisores de migrantes permanece en sus lugares de origen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte Castles (2000) maneja que el n&uacute;mero de personas que resid&iacute;a fuera de su pa&iacute;s de nacimiento en todo el mundo aument&oacute; de 75 millones, en 1965, a 120 millones, en 1990, cifra superior a la de Tapinos. Este n&uacute;mero de migrantes en 1990 equival&iacute;a, aproximadamente, a dos por ciento de la poblaci&oacute;n mundial. Por lo tanto, estos migrantes aumentaron ligeramente con m&aacute;s rapidez que la poblaci&oacute;n mundial en su conjunto, pero la tasa de crecimiento anual (1.9 por ciento para el periodo completo, de 2.6 por ciento entre 1985 y 1990) no fue espectacular; sin embargo, la migraci&oacute;n internacional parece haber aumentado m&aacute;s r&aacute;pidamente en el decenio de 1990, puesto que, seg&uacute;n se estima, alcanz&oacute; aproximadamente entre 135 y 140 millones de personas, y hay quienes la estiman en 150 millones. En 1997 inclu&iacute;a a unos 13 millones de personas reconocidas como refugiados por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). No obstante, los migrantes internacionales segu&iacute;an siendo una peque&ntilde;a minor&iacute;a, ya que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n mundial permanec&iacute;a en sus pa&iacute;ses de origen; esta apreciaci&oacute;n coincide con la de otros autores. Si estas cifras se comparan con la migraci&oacute;n interna, &eacute;sta es mucho mayor. Por ejemplo, en 1981 el n&uacute;mero de migrantes dentro de la India ascend&iacute;a a unos 200 millones, esto es m&aacute;s de doble del n&uacute;mero de migrantes internacionales que hab&iacute;a en ese momento en todo el mundo. En conjunto, en la segunda mitad del decenio de 1980 migraron, sobre todo internamente, entre 750 millones y 1 000 millones de personas. Obviamente que esta aseveraci&oacute;n no disminuye la importancia que tiene la migraci&oacute;n internacional en la India; basta saber que es el principal pa&iacute;s captador de remesas internacionales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las nuevas formas de migraci&oacute;n est&aacute;n relacionadas con transformaciones fundamentales de las estructuras econ&oacute;micas, sociales y pol&iacute;ticas que tuvieron lugar en la &eacute;poca posterior a la Guerra Fr&iacute;a. Una de estas transformaciones es el proceso de mundializaci&oacute;n, que supone una convergencia creciente de econom&iacute;as mercados y culturas, que fomenta la migraci&oacute;n internacional. Adem&aacute;s de la mundializaci&oacute;n de los movimientos de capital y del comercio, es probable que el surgimiento de mecanismos de cooperaci&oacute;n econ&oacute;mica regionales tenga repercusiones en la migraci&oacute;n internacional en todo el mundo; aunque todav&iacute;a no est&aacute; claro cu&aacute;les ser&aacute;n precisamente esas repercusiones (Timur, 2000: 7). Incluso esto se manifiesta ya en la Uni&oacute;n Europea en los fuertes movimientos de poblaci&oacute;n que hay entre los pa&iacute;ses comunitarios. Pese a que las caracter&iacute;sticas migratorias de Espa&ntilde;a han cambiado, este pa&iacute;s contin&uacute;a siendo un importante receptor de remesas que env&iacute;an los emigrantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Movimientos migratorios internacionales</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Consideraciones en torno a las migraciones internacionales</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Revestein (Elizaga y Macisco, 1972), la migraci&oacute;n surgida a mediados del siglo XIX se desarrollo en un periodo caracterizado por el crecimiento y consolidaci&oacute;n de la sociedad industrial en las actuales naciones poderosas, sobre las que se enfocaron los estudios de la migraci&oacute;n; en aquel entonces predominaba la concepci&oacute;n de que la migraci&oacute;n contribu&iacute;a esencialmente a la "modernizaci&oacute;n", a la "movilidad de la fuerza de trabajo" y al "crecimiento econ&oacute;mico".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad, la migraci&oacute;n se percibe como un proceso evolutivo en donde los circuitos de comunicaci&oacute;n se encuentran establecidos sobre las bases de "redes interpersonales"; esto ocurre en retroalimentaci&oacute;n e interdependencia con la econom&iacute;a mundial. De cualquier manera, se define a la migraci&oacute;n como el cambio de lugar de residencia de las personas o familias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos movimientos se encuentran relacionados con el espacio y el tiempo, en donde se considera la distancia y la duraci&oacute;n del proceso, lo que permite distinguir diferentes tipos de migraci&oacute;n: las temporales &#151;aquellas que se dan por periodos cortos&#151;, las estacionales &#151;relacionadas con las temporadas de cosecha&#151; y las definitivas &#151;ocurren cuando se abandona el lugar de origen para siempre&#151;. Tambi&eacute;n se caracterizan, seg&uacute;n el destino, como migraci&oacute;n interna e internacional: las primeras se refieren a movimientos que tienen lugar al interior de un pa&iacute;s o naci&oacute;n y las segundas, al traspaso de las fronteras entre pa&iacute;ses; es precisamente este &uacute;ltimo tipo de migraci&oacute;n la que se analiza en este trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con esta definici&oacute;n, se considera que</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">la migraci&oacute;n internacional es un fen&oacute;meno primordialmente social y las cadenas y redes migratorias constituyen microestructuras que sostienen los movimientos de poblaci&oacute;n en el tiempo y el espacio. Las formas, la articulaci&oacute;n y el funcionamiento que adquieren estas redes con el tiempo, influyen en las trayectorias espaciales y en las estrategias migratorias de los trabajadores (Pedone, 2001).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La migraci&oacute;n desde una perspectiva hist&oacute;rica</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las migraciones han ocurrido desde siempre y sus caracter&iacute;sticas han ido cambiando de acuerdo con los diferentes periodos hist&oacute;ricos. Se cree que en los &uacute;ltimos siglos han salido de Europa m&aacute;s de 80 millones de personas; en cambio, han llegado al continente americano un n&uacute;mero no superior a 20 millones de extranjeros. El primero de estos flujos tuvo su origen en la &eacute;poca colonial, donde se impusieron las condiciones adecuadas para un asentamiento ventajoso de los colonos europeos. Espa&ntilde;a tom&oacute; parte muy activa en este flujo migratorio, sobre todo hacia Am&eacute;rica Latina (donde se instalaron entre 8 y 10 millones de espa&ntilde;oles).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia moderna de la migraci&oacute;n internacional se inici&oacute; con las grandes migraciones de 1850&#45;1973. En este periodo se identifican dos subprocesos migratorios:<a href="#nota"><sup>4</sup></a> el que comprende desde los inicios de la industrializaci&oacute;n (1850&#45;1920) y otro que se origina con la consolidaci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica del mundo occidental tras la Segunda Guerra Mundial: Europa occidental, Norteam&eacute;rica y Australia (1945&#45;1973) se convirtieron en los principales centros receptores. No obstante que en el primer periodo la migraci&oacute;n tuvo un especial &eacute;nfasis entre 1880 y 1913, decenas de millones de pobres, perseguidos y desempleados del sur y el este de Europa se desplazaron hacia las tierras abiertas y ciudades en crecimiento de Am&eacute;rica Latina, el Pac&iacute;fico Sur y norte de &Aacute;frica, y hacia las ciudades industriales de Europa occidental. Los mayores contribuyentes a las grandes migraciones fueron los estados europeos del litoral mediterr&aacute;neo, adem&aacute;s de Alemania, el Imperio Austriaco y el Imperio Ruso, mientras que los principales receptores se localizaban en Sudam&eacute;rica. El crecimiento de la poblaci&oacute;n de Argentina se debi&oacute; principalmente a las altas tasas de inmigraci&oacute;n: una tercera parte de la emigraci&oacute;n alemana, la mitad de la espa&ntilde;ola, una tercera parte italiana y la mitad de las emigraciones rusa y austriaca se asentaron definitivamente en ese pa&iacute;s. En Uruguay, Chile y Venezuela se experimentaban pautas similares. Tambi&eacute;n Brasil empez&oacute; a absorber un gran n&uacute;mero de inmigrantes europeos, lo que lo convirti&oacute;, en 1914, en la naci&oacute;n con mayor inmigraci&oacute;n del mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los flujos migratorios de mediados del siglo XIX fueron de tal magnitud que alcanzaron todos los espacios geogr&aacute;ficos. El mayor de ellos fue el desplazamiento de hind&uacute;es, cuyo destino fueron las colonias tropicales dominadas por el Imperio Brit&aacute;nico, que logr&oacute; transmigrar hacia sus colonias americanas, africanas y oce&aacute;nicas a 30 millones de hind&uacute;es, en forma pr&aacute;cticamente forzada. Hacia finales del siglo emergieron nuevas sociedades hind&uacute;es en la Guyana Brit&aacute;nica, Fidji, las islas del Oc&eacute;ano &Iacute;ndico, Malasia, Trinidad y &Aacute;frica meridional y oriental. Por otra parte, el arribo de los inmigrantes chinos al sudeste de Asia fue de tal magnitud que desplaz&oacute; a los malayos de Malasia como poblaci&oacute;n mayoritaria, gener&oacute; el surgimiento de una nueva clase media chino&#45;tailandesa, en las ciudades del Reino de Tailandia, y minor&iacute;as en la Indochina francesa, las Filipinas espa&ntilde;olas y las Indias Orientales holandesas. Asimismo, el asentamiento en la Guyana Francesa, en el periodo de 1850 a 1910, de casi un mill&oacute;n y medio de afrobrasile&ntilde;os, antillanos franceses y africanos de las colonias francesas del oeste fue tambi&eacute;n hist&oacute;ricamente significativo. Estos movimientos han tenido importantes repercusiones no nada m&aacute;s en la configuraci&oacute;n socioecon&oacute;mica de los pa&iacute;ses receptores, sino que generaron una especie de plataforma para migraciones posteriores, a partir de las redes y enlaces que empezaron a crearse y que explican en cierta parte los procesos migratorios actuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con las restricciones migratorias, a partir de 1920 hubo un giro en los movimientos de poblaci&oacute;n, pues fueron ocasionadas, por las consecuencias pol&iacute;ticas de guerras y luchas civiles (refugiados, exiliados y desplazados). Hacia mediados de la d&eacute;cada de 1920, tambi&eacute;n se unieron a estas corrientes restrictivas las autoridades migratorias de Sudam&eacute;rica y Australia para cerrar sus puertas a los inmigrantes, mientras que Estados Unidos y Canad&aacute; reescribieron sus leyes migratorias para excluir a la mayor&iacute;a de los pocos inmigrantes que pudieron ingresar a sus territorios nacionales. En cambio, Francia y Gran Breta&ntilde;a mantuvieron su pol&iacute;tica de puertas abiertas a la inmigraci&oacute;n; Francia inici&oacute; en esa &eacute;poca su tradici&oacute;n de inmigraci&oacute;n argelina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El devastamiento de una amplia parte de Europa a ra&iacute;z de la Segunda Guerra Mundial trajo como consecuencia dram&aacute;ticas migraciones a trav&eacute;s de Europa y del mundo. Buena parte de lo que qued&oacute; de la comunidad jud&iacute;a en Europa central y oriental despu&eacute;s de la guerra, emigr&oacute; en masa hacia el nuevo Estado de Israel, Argentina y Francia. Adem&aacute;s de los refugiados, un cuarto de mill&oacute;n de b&aacute;lticos y polacos que eludieron la imposici&oacute;n del sistema sovi&eacute;tico en sus naciones se establecieron principalmente en Escandinava, Sud&aacute;frica y Argentina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hubo un segundo flujo migratorio que tuvo que ver con la expansi&oacute;n econ&oacute;mica del capitalismo de la posguerra de la d&eacute;cada de 1940 y 1950 en la Europa desarrollada, y cuya procedencia fueron los pa&iacute;ses pobres geogr&aacute;ficamente cercanos (norte de &Aacute;frica, Turqu&iacute;a, etc.), as&iacute; como las antiguas colonias (Am&eacute;rica Latina, &Aacute;frica y Asia), pero tambi&eacute;n del sur de Europa (Portugal, Espa&ntilde;a, Italia, Grecia) (Aja y Carbonell, 1999: 21). Desde 1950 hasta los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1970, los pa&iacute;ses ricos de Europa occidental atrajeron a millones de trabajadores de las &aacute;reas menos pr&oacute;speras del sur y sudeste de Portugal, Espa&ntilde;a, el sur de Italia, Yugoslavia, Grecia, Turqu&iacute;a y el norte de &Aacute;frica. Lo com&uacute;n era que estos trabajadores extranjeros permanec&iacute;an temporalmente en el pa&iacute;s de destino, y que dejaron a sus familias en sus pa&iacute;ses de origen (Krugman y Obstfeld, 1998).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La creaci&oacute;n de las Comunidades Europeas en la d&eacute;cada de 1950 y el r&aacute;pido crecimiento econ&oacute;mico de la &eacute;poca principalmente en Alemania, Francia e Inglaterra, gener&oacute; una gran necesidad de mano de obra de otros pa&iacute;ses ante la escasez que exist&iacute;a en ellos, por lo que se circunscribieron acuerdos con una serie de pa&iacute;ses para que se les dotara de ella, lo que atrajo a un gran n&uacute;mero de trabajadores migrantes, que viajaron desde los relativamente Estados pobres del sur (Espa&ntilde;a, Portugal, el sur de Italia y la regi&oacute;n Balc&aacute;nica) hacia la Europa del norte, m&aacute;s pr&oacute;spera. Para este conjunto de pa&iacute;ses fueron cruciales las remesas enviadas por los emigrantes; por ejemplo, en Espa&ntilde;a las remesas familiares constitu&iacute;an el segundo rubro de ingresos por divisas de su balanza de pagos, solamente eran superadas por los ingresos obtenidos a trav&eacute;s del turismo; una situaci&oacute;n similar ocurr&iacute;a en Italia y en otros pa&iacute;ses exportadores de mano de obra. A principios de la d&eacute;cada de 1970, el sur de Europa consigui&oacute; cierta paridad econ&oacute;mica con el norte y empez&oacute; a atraer un creciente n&uacute;mero de argelinos, turcos y sirios que emigraron hacia las ciudades industriales de Europa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros grandes receptores de inmigraci&oacute;n fueron los pa&iacute;ses angl&oacute;fonos, como Canad&aacute;, Estados Unidos, Australia, y Sud&aacute;frica. Mientras tanto, debido a pol&iacute;ticas migratorias muy restrictivas, la poblaci&oacute;n en Norteam&eacute;rica creci&oacute; muy lentamente, pero junto con la escasamente poblada Australia y Sud&aacute;frica, recibieron a la diversidad de toda la emigraci&oacute;n brit&aacute;nica. Estados Unidos se convirti&oacute; en el principal punto de destino para los emigrantes. Aunque el crecimiento de Estados Unidos fue menor al de otros pa&iacute;ses industrializados, su base tecnol&oacute;gica y su tasa de natalidad por debajo del reemplazo hicieron de la inmigraci&oacute;n una necesidad. La radical liberalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica migratoria estadunidense en la d&eacute;cada de 1950 llev&oacute; al asentamiento permanente de 10 millones de inmigrantes mexicanos hacia estados del sudeste y de dos millones de canadienses franc&oacute;fonos hacia Nueva Inglaterra durante dos d&eacute;cadas. La enorme magnitud de esta migraci&oacute;n, acompa&ntilde;ada por la r&aacute;pida tasa de crecimiento natural entre estos inmigrantes, as&iacute; como las diferencia culturales, gener&oacute; conflictos con las comunidades m&aacute;s consolidadas de Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Migraciones contempor&aacute;neas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La nueva din&aacute;mica de los movimientos migratorios internacionales</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los movimientos migratorios han tomado distintas caracter&iacute;sticas a partir de la d&eacute;cada de 1970, al igual que los or&iacute;genes y destinos, y su tendencia ha sido constantemente creciente. En funci&oacute;n de ello, Castles y Miller (1993) han establecido una tipolog&iacute;a, estos autores consideran que las principales tendencias que caracterizan a las migraciones en este periodo de globalizaci&oacute;n del sistema mundial son los siguientes:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Globalizaci&oacute;n. De los 209 Estados existentes en el mundo, cerca de la mitad participan en forma notable en este proceso (43 como pa&iacute;ses de recepci&oacute;n, 32 como pa&iacute;ses de salida y 23 como pa&iacute;ses de recepci&oacute;n y salida), por lo que cada vez son menos las zonas del mundo que quedan al margen de las corrientes migratorias trasnacionales. Por otra parte, en una versi&oacute;n m&aacute;s reciente y de acuerdo con datos proporcionados por la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo sobre patrones migratorios en 152 pa&iacute;ses, los resultados arrojaron &#151;a pesar de tratarse de un n&uacute;mero menor de naciones&#151; que el n&uacute;mero de grandes receptoras de inmigrantes en busca de trabajo aument&oacute; de 39, en 1970, a 67, en 1990, el de pa&iacute;ses emisores pas&oacute; de 29 a 55 y el de emisores&#45;receptores se elev&oacute; de cuatro a 15 en el mismo periodo.<sup><a href="#nota">5</a></sup></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Diversificaci&oacute;n. Los flujos actuales se alejan crecientemente de un modelo &uacute;nico; hay refugiados de guerra, refugiados econ&oacute;micos, mano de obra barata, trabajadores altamente cualificados, estudiantes, directivos y empresarios; coexisten flujos de asentamiento con movimientos temporales y migraciones circulares (con idas y vueltas sucesivas); grupos con estabilidad jur&iacute;dica, con contratos y permisos de corto plazo, e irregulares; colectivos que emigran libremente junto a otros que est&aacute;n sujetos a redes de tr&aacute;fico de personas, etc&eacute;tera.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Aceleraci&oacute;n. El volumen de emigrantes se ha multiplicado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y no ha cesado de crecer en casi todas las regiones durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, aunque con intensidades diferentes.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Feminizaci&oacute;n. Se trata de un elemento clave de la nueva situaci&oacute;n mundial. Aunque a lo largo de la historia las mujeres han estado presentes en los movimientos migratorios, en la actualidad se les encuentra en todas las regiones y en todos los tipos de flujos. Adem&aacute;s, junto a las que se desplazan acompa&ntilde;ando o para reunirse con su pareja masculina, cada vez son m&aacute;s las que emigran solas, sea de forma independiente o poniendo en marcha la cadena migratoria a la que posteriormente se incorporan los hombres (Aja y Carbonell, 1999: 29). En funci&oacute;n de estas amplias caracter&iacute;sticas se han detectado las regiones emisoras y receptoras de migrantes en el mundo globalizado.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es incuestionable el crecimiento de los movimientos migratorios en el decenio de 1990, el cual se caracteriz&oacute; por una migraci&oacute;n mucho m&aacute;s variada, con nuevos tipos de migrantes, que van desde los altamente cualificados a los solicitantes de asilo, pasando por migrantes irregulares, temporales y en tr&aacute;nsito. Se ha argumentado que muchas de estas categor&iacute;as son dif&iacute;ciles de identificar, tal parece que se confunden entre s&iacute;, lo que hace m&aacute;s dif&iacute;cil distinguir los distintos tipos de migrantes. Adem&aacute;s del establecimiento permanente de una gran poblaci&oacute;n de inmigrantes y minor&iacute;as, como son las segundas y terceras generaciones en Europa occidental (provenientes de Asia, &Aacute;frica, Am&eacute;rica Latina y el Caribe, los Estados &aacute;rabes, Europa meridional y m&aacute;s recientemente de Europa central y oriental, y que aproximadamente la mitad son mujeres), se siguen produciendo nuevas llegadas y flujos en una diversidad de categor&iacute;as: familias irregulares, trabajadores temporales, solicitantes de asilo y aquellos que fueron admitidos como "nacionales" o "repatriados" (Timur, 2000: 7).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Regiones emisoras: el papel de la emigraci&oacute;n</i></font></p>  	     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Castles (1997),    en los pa&iacute;ses de emigraci&oacute;n se est&aacute;n dando fuertes procesos    de cambio en el sistema familiar y en las comunidades; la emigraci&oacute;n    se convierte en un factor que diluye las estructuras socioecon&oacute;micas    tradicionales. En este sentido hay un conjunto de pa&iacute;ses que han experimentado    este fen&oacute;meno, aunque con distintas magnitudes. El autor ejemplifica    tal situaci&oacute;n con lo que ocurri&oacute; en Italia hace medio siglo y    con lo que ocurre actualmente en Filipinas, a este proceso lo denomina como    culturas de emigraci&oacute;n.<sup><a href="#nota">6</a></sup> Por otra parte,    est&aacute; el hecho de que muchos pa&iacute;ses exportadores de mano de obra    alientan la emigraci&oacute;n con la finalidad de crear trabajo para la mano    de obra subempleada o desempleada que sirve de v&aacute;lvula de escape a las    presiones internas. Pero lo m&aacute;s importante es atraer remesas; &eacute;stas    les proporcionan las divisas necesarias para hacer frente a sus pagos con el    exterior. Este es el caso de algunos gobiernos asi&aacute;ticos, basta mencionar    al de Filipinas o la India; sin embargo, las restricciones impuestas a los acuerdos    entre pa&iacute;ses en asuntos migratorios son cada vez m&aacute;s fuertes y    han dado lugar al incremento de los emigrantes irregulares y a otro tipo de    problemas, como la explotaci&oacute;n en el empleo y abusos, y el tr&aacute;fico    de mujeres y ni&ntilde;os para su prostituci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En muchos pa&iacute;ses, las remesas son el objetivo fundamental puesto que contribuyen de manera notable en las cuentas nacionales y pueden ser utilizadas para financiar inversiones para el desarrollo. De esta manera, las remesas de los migrantes pasaron de 2 000 millones de d&oacute;lares en 1970, a 70 000 millones, en 1995 (Castles, 2000). A pesar de que muchos gobiernos han inducido la migraci&oacute;n con este fin, existen graves problemas para la captaci&oacute;n de remesas, las cuales suelen ingresar a los pa&iacute;ses receptores a trav&eacute;s de canales informales, por lo que se destinan principalmente a satisfacer necesidades de consumo de las familias favorecidas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al enfocar la atenci&oacute;n hacia el continente africano, se observa que es el que presenta las m&aacute;s dif&iacute;ciles condiciones socioecon&oacute;micas y donde los desplazamientos (generalmente refugiados por causas de la inestabilidad social y econ&oacute;mica) son m&aacute;s marcados. Estas condiciones se encuentran, a su vez, relacionadas con la disminuci&oacute;n creciente de inversiones extranjeras en esta regi&oacute;n del mundo. Pues se calcula que se redujeron de 15.3 billones de d&oacute;lares, entre 1981&#45;1985, a 3.8 billones de d&oacute;lares, en 1994, lo que no solamente afect&oacute; sus posibilidades de desarrollo econ&oacute;mico sostenido, sino que adem&aacute;s ha tenido un papel central en los movimientos migratorios, donde los desplazamientos de trabajadores han sido cruciales en plena globalizaci&oacute;n. En 1965 &Aacute;frica manten&iacute;a a 79% de su poblaci&oacute;n ocupada en el campo, en el periodo 1989&#45;1991 tal situaci&oacute;n presentaba una m&iacute;nima variaci&oacute;n: 67 por ciento de la poblaci&oacute;n ven&iacute;a del campo. La situaci&oacute;n de la estructura del empleo en el sector industrial es otro elemento importante que confirma la pobreza de la regi&oacute;n, ya que de ocho por ciento, en 1965, s&oacute;lo tuvo un ligero cambio nueve por ciento entre 1989&#45;1991. El sector servicios ten&iacute;a un peso ligeramente mayor en relaci&oacute;n con el empleo: 13 por ciento, en 1965, a 24 por ciento, en 1989&#45;1991 (Aragon&eacute;s, 2000). Raz&oacute;n que explica por qu&eacute; esta regi&oacute;n ha sido la m&aacute;s afectada por los desplazamientos de personas que ocurren pr&aacute;cticamente en forma cada vez m&aacute;s numerosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema de &Aacute;frica es por dem&aacute;s complejo. Los movimientos est&aacute;n marcados por el desplazamiento masivo de poblaci&oacute;n, cuyo origen es la pobreza y las guerras. Las regiones consideradas como las m&aacute;s pobres del mundo se localizan en: &Aacute;frica subsahariana, &Aacute;frica Sudoccidental y &Aacute;frica central. "A principios y mediados de los noventa, en &Aacute;frica Central hab&iacute;a m&aacute;s de 1.4 millones de personas desplazadas por la guerra civil y por rivalidades &eacute;tnicas". Los emigrantes provienen en buen n&uacute;mero de la regi&oacute;n del Magreb (principalmente Argelia, Marruecos y T&uacute;nez), as&iacute; como de Egipto, cuyos destinos principales han sido la Uni&oacute;n Europea. Actualmente las restricciones europeas a la migraci&oacute;n de trabajadores ha desviado parte del flujo hacia Libia. Se calcula que los inmigrantes provenientes de la regi&oacute;n Subsahariana son aproximadamente unos 35 millones de personas, cuyos destinos principales son los pa&iacute;ses europeos y hacia el interior del continente africano. La migraci&oacute;n se desplaza hacia el occidente de &Aacute;frica, donde la C&ocirc;te de Ivoire y Nigeria son los mayores centros de poblaci&oacute;n. La Rep&uacute;blica de Sud&aacute;frica, al igual que Kenya importan trabajo cualificado de Uganda y Zaire, debido a sus importantes dep&oacute;sitos minerales. Otros factores, como las guerras civiles, que afectan a muchos de estos pa&iacute;ses, han provocado importantes desplazamientos humanos (Aragon&eacute;s, 2000). En realidad lo que tambi&eacute;n gu&iacute;a a parte importante de esta poblaci&oacute;n a emigrar es la b&uacute;squeda de un sustento que les permita sobrevivir y evitar que miles de familias de esos pa&iacute;ses fallezcan por inanici&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro punto desde donde salen millones de personas se localiza en Asia; para los asi&aacute;ticos este fen&oacute;meno no es del todo nuevo, puesto que tiene ra&iacute;ces ancestrales; sin embargo, las migraciones de origen asi&aacute;tico cobran una mayor presencia en todos los lugares receptores de migrantes, por lo que entrar a un an&aacute;lisis profundo y sistem&aacute;tico de la migraci&oacute;n en este continente es sumamente complejo y habr&iacute;a que enfocarlo desde una perspectiva regional. Las caracter&iacute;sticas que presentan los procesos migratorios en las diferentes regiones y pa&iacute;ses var&iacute;an y han tendido a cambiar con el tiempo. La <a href="#g1">gr&aacute;fica 1</a> nos permite apreciar el comportamiento migratorio a lo largo de varias d&eacute;cadas en los diferentes continentes. Por supuesto que se constata el argumento de que Asia es el continente que produce m&aacute;s migrantes.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="g1"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/pp/v8n33/a2g1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el continente asi&aacute;tico se localizan algunas de las econom&iacute;as m&aacute;s desarrolladas y din&aacute;micas del mundo, destacan entre ellas las de Jap&oacute;n, Taiw&aacute;n, Singapur y la Rep&uacute;blica de Corea, que se han convertido en importantes polos de atracci&oacute;n de migrantes procedentes de otras partes de Asia. Por otra parte, en este mismo continente se localizan pueblos muy pobres y poco desarrollados, cuya poblaci&oacute;n huye de sus lugares de origen en busca de mejores condiciones de vida. De esta manera, se ha detectado que "a principios de 1997, cerca de 3.2 millones de afganos viv&iacute;an en la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n y en la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Pakist&aacute;n" (Skeldon, 2000). Aunque no se cuenta con cifras es f&aacute;cil suponer que la poblaci&oacute;n migrante procedente de Afganist&aacute;n se increment&oacute; a ra&iacute;z de los acontecimientos del 19 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y el posterior ataque de ese pa&iacute;s a Afganist&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El volumen de la emigraci&oacute;n desde los pa&iacute;ses europeos se ha incrementado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. A principios de la d&eacute;cada de 1990 los asi&aacute;ticos constitu&iacute;an la mitad de los inmigrantes en Canad&aacute;, entre un tercio y cuatro quintos en Estados Unidos y entre cuatro quintos y la mitad en Australia. Cada a&ntilde;o llegaban a estos pa&iacute;ses hasta medio mill&oacute;n de asi&aacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Destacan dos grupos de migrantes: los chinos e indios, de los cuales se calcula que en 1990 cerca de 30 millones de chinos viv&iacute;an fuera del pa&iacute;s. Los c&aacute;lculos de los indios son m&aacute;s inciertos y var&iacute;an entre 10 y 20 millones desde finales de la d&eacute;cada de 1980 hasta principios de la de 1990. El porcentaje de chinos fuera de su pa&iacute;s aument&oacute; en m&aacute;s de 40 por ciento entre 1980 y 1990, pues paso de 22 millones a 30.7 millones, mientras que el n&uacute;mero de individuos procedentes de la Asia meridional se duplic&oacute; de cinco millones a principios de la d&eacute;cada de 1970 a 10 millones, dos decenios despu&eacute;s. S&oacute;lo en Estados Unidos entre 1980 y 1990 la poblaci&oacute;n de origen asi&aacute;tico pas&oacute; de 3.5 millones a 7.3 millones. Estos movimientos siguen sin ser comparables con los que le antecedieron hacia mediados del siglo XIX y principios del XX.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con todo, la emigraci&oacute;n en Asia se encuentra plenamente identificada, se considera que proviene principalmente de determinadas regiones; por ejemplo, en la India se origina en el estado de Kerala. Se estima que un mill&oacute;n de trabajadores abandonaron este estado, que contaba con 25 millones de habitantes en 1981. Por otra parte, hay grandes diferencias con las regiones insulares del Pac&iacute;fico: los polinesios del sur y oeste del pac&iacute;fico emigraban a Nueva Zelanda y Australia, y los del norte y este del oc&eacute;ano, as&iacute; como los micronesios, a Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Skeldon identifica cuatro factores que han influido en la emigraci&oacute;n asi&aacute;tica, dos de ellos intervienen desde fuera de la regi&oacute;n y los otros dos se manifiestan dentro de ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primero se refiere a las pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n de las principales sociedades de destino, el segundo se relaciona con los acontecimientos en los pa&iacute;ses productores de petr&oacute;leo de Oriente Medio; el tercero se refiere a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de las potencias extranjeras en los asuntos asi&aacute;ticos, y el &uacute;ltimo consiste en el desarrollo econ&oacute;mico de la propia Asia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al finalizar la Segunda Guerra Mundial (cuando enarbol&oacute; el sentimiento de la democracia universal), empezaron a hacerse un poco de lado los sentimientos racistas y ante la necesidad de mano de obra debido al crecimiento y desarrollo de Europa y las bajas tasas de natalidad, as&iacute; como las pol&iacute;ticas migratorias desde Canad&aacute; y Estados Unidos, en la d&eacute;cada de 1960 de liberalizaci&oacute;n a la inmigraci&oacute;n, que tambi&eacute;n fueron aplicadas en el siguiente decenio en Australia y Nueva Zelanda. Todo esto incentiv&oacute; a los asi&aacute;ticos a migrar, por un lado suplieron esa carencia de mano de obra y, por el otro, contribuyeron de esta manera a la transformaci&oacute;n de las sociedades de destino, pues aportaron capital y esp&iacute;ritu de empresa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a los acontecimientos en Oriente Medio derivados del aumento del precio del petr&oacute;leo a partir de 1973, que desencaden&oacute; la crisis, trajeron consigo la aplicaci&oacute;n de restricciones a los desplazamientos de mano de obra hacia Europa; sin embargo, esto favoreci&oacute; la migraci&oacute;n de trabajadores de Asia hacia aqu&eacute;lla regi&oacute;n. Los pa&iacute;ses ricos productores de petr&oacute;leo en Oriente Medio en un principio contrataron mano de obra proveniente de pa&iacute;ses vecinos: Egipto, Jordania o Yemen; al aumentar la demanda, contrataron trabajadores de m&aacute;s lejos, como Asia meridional o sudoriental. A principios del decenio de 1970 eran unos cuantos miles solamente, posteriormente el n&uacute;mero anual de contratos para migrantes de pa&iacute;ses asi&aacute;ticos super&oacute; el mill&oacute;n en tan s&oacute;lo una d&eacute;cada. El comportamiento de los flujos migratorios hacia esta regi&oacute;n no ha sido constante, pues ha estado determinado por una serie de acontecimientos que se relacionan con los precios internacionales del petr&oacute;leo, &#151;conforme ca&iacute;a el precio real del petr&oacute;leo durante la d&eacute;cada de 1980&#151;, as&iacute; como de ciertos acontecimientos pol&iacute;ticos &#151;por ejemplo, durante el conflicto del Golfo en 1990&#45;1991&#151;. No obstante, los flujos migratorios han mantenido una tendencia creciente con una representaci&oacute;n cada vez mayor de asi&aacute;ticos sudorientales, especialmente filipinos e indonesios. Por otro lado, tambi&eacute;n se han manifestado importantes cambios en la composici&oacute;n de los migrantes, por sexo y capacitaci&oacute;n. Conforme aumentaba la prosperidad de la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona, aument&oacute; la demanda de servicios, que favoreci&oacute; al flujo continuo de mano de obra no cualificada. Lo que provoc&oacute; desplazamientos de muchas mujeres de Indonesia, sur de Filipinas y Sri Lanka, principalmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer factor se refiere a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de potencias extranjeras, que se relaciona con las repercusiones del colonialismo. Estas relaciones establecieron las bases para que gran parte de la poblaci&oacute;n internacional de la &eacute;poca poscolonial se asentara, sobre todo, en Reino Unido, que acogi&oacute; a muchas comunidades de Asia meridional (Skeldon, 2000). Mientras que en el resto de Europa los pa&iacute;ses recurrieron a programas de trabajadores extranjeros con el fin de cubrir la demanda de mano de obra, el Reino Unido utilizaba los diferentes v&iacute;nculos. Despu&eacute;s de 1962 se dio un dr&aacute;stico cambio en el acceso para los ciudadanos del Commonwealth, y las sociedades de destino adoptaban medidas para abrir las puertas a migrantes no europeos, el Reino Unido intentaba cerrarlas a los nuevos inmigrantes, si bien los a&ntilde;os de mayor inmigraci&oacute;n asi&aacute;tica a este pa&iacute;s fueron posteriores a esa fecha.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, la principal influencia externa en Asia oriental y sudoriental tras la Segunda Guerra Mundial la ejerci&oacute; Estados Unidos, con sus pol&iacute;ticas intervensionistas, primero en la guerra de la pen&iacute;nsula de Corea y despu&eacute;s en Vietnam. El posicionamiento de muchas tropas en Jap&oacute;n, la Rep&uacute;blica de Corea, Tailandia, y despu&eacute;s en Vietnam del Sur, cre&oacute; v&iacute;nculos que m&aacute;s tarde se manifestar&iacute;an en la migraci&oacute;n a Estados Unidos. Otro caso es el de Filipinas, pa&iacute;s de vital importancia en la emigraci&oacute;n hacia Estados Unidos, pues en un momento fue colonia de ese pa&iacute;s (situaci&oacute;n muy parecida a la de Puerto Rico, quien funciona como Estado Asociado); los filipinos gozaron de esta situaci&oacute;n hasta 1992, a cambio Estados Unidos estableci&oacute; enormes bases. Filipinas se convirti&oacute; en el pa&iacute;s asi&aacute;tico de migraci&oacute;n por excelencia. Actualmente, m&aacute;s de 60 000 filipinos llegan a Estados Unidos anualmente. A finales de 1996, casi 6.5 millones viv&iacute;an en el extranjero, 2.7 millones estaban contratados como trabajadores en Oriente Medio y Asia, y 1.9 millones estaban afincados principalmente en Estados Unidos. Se estima que el resto eran clandestinos, sobre todo en otros pa&iacute;ses asi&aacute;ticos. (Skeldon, 2000: 122&#45;123).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto factor mencionado est&aacute; relacionado con el desarrollo en Asia.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta mediados de 1991 las econom&iacute;as del "milagro asi&aacute;tico" como Hong Kong, la Rep&uacute;blica de Corea, Singapur o Taiw&aacute;n atravesaron uno de los periodos m&aacute;s largos y continuados de desarrollo econ&oacute;mico. En la realizaci&oacute;n de este milagro econ&oacute;mico de Asia Oriental desempe&ntilde;aron un papel importante las pol&iacute;ticas de la guerra fr&iacute;a para mantener econom&iacute;as de mercado din&aacute;mico frente al comunismo de China y Asia Sudoriental. El resultado no obstante, fue una transformaci&oacute;n total de las econom&iacute;as y sociedades de estos pa&iacute;ses que les permiti&oacute; alcanzar niveles de desarrollo comparables a los de los pa&iacute;ses de occidente. Un elemento esencial de dicha evoluci&oacute;n fue una ca&iacute;da en picada de la fertilidad, hasta el punto de que ninguna de las econom&iacute;as del "milagro", ni tampoco el Jap&oacute;n tiene un &iacute;ndice que supere el nivel de reposici&oacute;n de la poblaci&oacute;n. A causa de ello, se ha reducido el crecimiento de la mano de obra (Skeldon, 2000: 124).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la transformaci&oacute;n demogr&aacute;fica que experimentaron los pa&iacute;ses de industrializaci&oacute;n reciente, con &iacute;ndices de mortalidad y fecundidad en descenso, tambi&eacute;n fueron objeto de un cambio en la migraci&oacute;n relacionado con un giro de las econom&iacute;as, antes excedentaria de mano de obra y ahora deficitaria. Se requiri&oacute; importar trabajo, sobre todo aquel que no quiere ser realizado por los nativos, y que lo consideran como no grato y que no requiere altos niveles de cualificaci&oacute;n &#151;en los sectores de la construcci&oacute;n y fabricaci&oacute;n&#151;, hasta el punto de que algunos pa&iacute;ses asi&aacute;ticos sudorientales se han desviado de los Estados del Golfo hacia destinos asi&aacute;ticos. Por ejemplo, en 1980, 97 por ciento de los trabajadores tailandeses contratados en el extranjero y 84 por ciento de los filipinos fueron a parar a Oriente Medio. S&oacute;lo 23 y 11 por ciento, respectivamente, emigraron a otros pa&iacute;ses asi&aacute;ticos. En 1994, 89 y 36 por ciento se desplazaban hacia otros destinos en Asia, sobre todo Taiw&aacute;n, por lo que respecta a los tailandeses. En 1996 la poblaci&oacute;n de trabajadores de Bangladesh a Oriente Medio superaba las 130 000 personas, cifra inferior a las 170 000 o m&aacute;s de 1992 y 1993, pero el n&uacute;mero de trasladados a Malasia y Singapur hab&iacute;a alcanzado casi 72 000 personas, mientras que en 1991 eran s&oacute;lo unos pocos miles.<sup><a href="#nota">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desarrollo de los pa&iacute;ses de Asia oriental fue tan r&aacute;pido que redund&oacute; en una escasez de mano de obra cualificada, sobre todo all&iacute; donde todav&iacute;a exist&iacute;a una poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona no cualificada o no era suficiente. Las migraciones para cubrir estos puestos se realizaron sobre todo a trav&eacute;s de las redes de empresas trasnacionales. Algunas de Jap&oacute;n, Corea, Hong Kong, Taiw&aacute;n y Singapur compiten cada vez m&aacute;s con empresas occidentales. Estas &uacute;ltimas conf&iacute;an cada vez m&aacute;s en los directores y ejecutivos asi&aacute;ticos para introducirse en los mercados de este continente. Estos expatriados altamente cualificados se concentran en los principales centros financieros de Tokyo, Hong Kong, Singapur y Mumbai, las "ciudades mundiales" de Asia. Aqu&iacute; detectamos un claro ejemplo de los efectos de la globalizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, tenemos la situaci&oacute;n que se vive en Am&eacute;rica Latina; este subcontinente se encuentra profundamente marcado por la migraci&oacute;n internacional. A &eacute;l han arribado desde su conquista y hasta mediados del siglo XX importantes contingentes migratorios provenientes de Europa y de otros lugares del planeta; sin embargo, desde mediados de la d&eacute;cada de 1950, se empez&oacute; a dar un cambio importante en la orientaci&oacute;n de los flujos migratorios, donde el car&aacute;cter de los movimientos le imprimi&oacute; un cambio: de receptora pas&oacute; a emisora.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta de gran complejidad, como el caso de Asia, tratar de abordar el asunto migratorio en Am&eacute;rica Latina desde una perspectiva homog&eacute;nea para el conjunto de los pa&iacute;ses que la integran, pues al igual que en Asia, existen marcadas diferencias entre los grados de desarrollo as&iacute; como en las caracter&iacute;sticas migratorias, no obstante se trata de ver las tendencias migratorias en forma muy general, dentro del marco de la globalizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se plantea que el agotamiento del modelo basado en la sustituci&oacute;n de importaciones, que fue adoptado por la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, empez&oacute; a partir de finales de la d&eacute;cada de 1960, dicho agotamiento tuvo repercusiones directas en el fen&oacute;meno migratorio. En la d&eacute;cada de 1970, con la crisis energ&eacute;tica, se empezaron a ver m&aacute;s afectadas las econom&iacute;as, aunque los impactos fueron de diferente magnitud en cada uno de los pa&iacute;ses. Las repercusiones han sido de tal envergadura que influyeron en la agudizaci&oacute;n de las oleadas migratorias, cuyo principal destino era Estados Unidos. Este es un periodo de fuertes convulsiones pol&iacute;ticas y sociales en Am&eacute;rica Latina con el desencadenamiento de movimientos armados en Centroam&eacute;rica, las dictaduras militares en el cono sur y las guerrillas en otros lugares de la regi&oacute;n. Estos movimientos dieron lugar tambi&eacute;n a desplazamientos de personas de sus lugares de origen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pese a todo lo anterior, los m&aacute;s importantes movimientos de poblaci&oacute;n en Latinoam&eacute;rica han ocurrido y siguen ocurriendo a ra&iacute;z de la crisis de la deuda a principios de la d&eacute;cada de 1980, que se generaliz&oacute; hacia el conjunto de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, afectando las condiciones de vida, lo que dio lugar a la salida de importantes contingentes desde sus lugares de origen (Pellegrino, 2000)</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se estima que Sudam&eacute;rica acapara la mayor parte de los migrantes en la regi&oacute;n. Por otra parte, las migraciones internas entre pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina est&aacute;n marcadas por las condiciones de pobreza, desempleo y, en algunos de estos pa&iacute;ses, por guerras y conflictos armados. Las naciones con mayor n&uacute;mero de inmigrantes son Argentina y Venezuela. En Argentina existen dos millones de inmigrantes de pa&iacute;ses vecinos frente a 900 000 emigrantes. Hay m&aacute;s de 2 500 000 inmigrantes bolivianos repartidos entre los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la emigraci&oacute;n hacia el norte, en especial hacia Estados Unidos, se cree que m&aacute;s de 25 millones de latinoamericanos, especialmente de Centroam&eacute;rica, se dirigen hacia este pa&iacute;s. De entre los pa&iacute;ses latinoamericanos, M&eacute;xico es el que m&aacute;s emigrantes env&iacute;a. En 1996 hab&iacute;a 6.7 millones de mexicanos residentes en Estados Unidos. En los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, se estimaba que 3.5 millones de personas entraron a ese pa&iacute;s de forma irregular y 10.7 millones de forma legal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conforme a c&aacute;lculos realizados, se considera que</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">de cada 100 emigrantes que hay en el mundo, m&aacute;s de 13 provienen de la regi&oacute;n latinoamericana y caribe&ntilde;a, sin contar los indocumentados y los trabajadores temporales que practican tipos de migraci&oacute;n circular, con lo cual este porcentaje sufrir&iacute;a un aumento sustancial. Se estimaba que para el a&ntilde;o 2000 un stock de 17 millones de latinoamericanos y caribe&ntilde;os, en promedio.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las migraciones de latinoamericanos se han dirigido en 88.24 por ciento hacia Estados Unidos. De acuerdo con los datos del censo de poblaci&oacute;n del a&ntilde;o 2000 en ese pa&iacute;s, los hispanos radicados en Estados Unidos ascend&iacute;an a 35.3 millones, cifra que corresponde a 13 por ciento de la poblaci&oacute;n total y sobrepasan incluso a los "afroamericanos" como minor&iacute;a &eacute;tnica. Por otra parte est&aacute;n los indocumentados, a los que a trav&eacute;s de mediciones indirectas se les estima en cinco millones. De &eacute;stos, m&aacute;s de la mitad son mexicanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con los acuerdos de integraci&oacute;n econ&oacute;mica a trav&eacute;s del Tratado del Libre Comercio (TCL de M&eacute;xico, Estados Unidos y Canad&aacute;, del Tratado para la constituci&oacute;n de un mercado com&uacute;n entre Argentina, Brasil y Paraguay y Uruguay (Mercosur)), y, en &Aacute;frica de agrupaciones econ&oacute;micas subregionales como la Comunidad Econ&oacute;mica de los Estados de &Aacute;frica Meridional (SADC), se puede ayudar a que los Estados m&aacute;s pr&oacute;speros se conviertan en polos de atracci&oacute;n para los migrantes: por ejemplo Nigeria, el Gab&oacute;n y C&ocirc;te de Ivori en la CEDEAO, y Sud&aacute;frica y Botswana en la SADC (Unesco&#45;Most, 1999), han sido elementos que tambi&eacute;n han favorecido a las migraciones, aunque obviamente no ocurren bajo ninguna circunstancia, al nivel de la Uni&oacute;n Europea. Se ha argumentado que dentro de la globalizaci&oacute;n, la tendencia hacia la convergencia mediante los procesos integracionistas har&aacute; posible una mayor interacci&oacute;n en los flujos de los factores. No obstante, en el caso mexicano, a pesar del TLC, hasta ahora no se ha logrado llegar a un acuerdo sobre el problema de los inmigrantes en Estados Unidos, pues a pesar de que se han liberado algunas barreras arancelarias en materia comercial, la de la mano de obra dista mucho para lograrse; los diferenciales salariales entre ambos pa&iacute;ses son un elemento que imposibilita, en gran medida, esa libre movilidad de la que tanto se habla en t&eacute;rminos te&oacute;ricos. Al contrario, los flujos de indocumentados se incrementaron durante la d&eacute;cada de 1990, esta situaci&oacute;n se refleja en los flujos monetarios que ingresan a M&eacute;xico en forma de remesas. Actualmente, este pa&iacute;s se ubica en el segundo lugar, despu&eacute;s de la India, como receptor de remesas, con la particularidad de que el grueso de &eacute;stas proviene de Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Regiones receptoras: los efectos de la inmigraci&oacute;n</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se considera que Estados Unidos y la Europa desarrollada son las regiones que han recibido un mayor n&uacute;mero de migrantes. Se calcula que solamente a Estados Unidos llegaron entre 1800 y 1930 m&aacute;s de 40 millones de europeos, mientras que el primer pa&iacute;s europeo que conoci&oacute; la inmigraci&oacute;n fue Gran Breta&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De 1965 a 1990, se contabiliz&oacute; un alto porcentaje de migrantes, como parte del total de la poblaci&oacute;n mundial, de 16.9 (1965), 17.8 (1975), 19.5 (1985) y 20 por ciento (1990). En ese mismo periodo norteam&eacute;rica present&oacute; una tendencia al alza en relaci&oacute;n con la incorporaci&oacute;n de migrantes. El crecimiento porcentual de la poblaci&oacute;n de esa regi&oacute;n debido a la inmigraci&oacute;n fue de 33 por ciento entre 1990 y 1995. Estados Unidos se ha mantenido como el m&aacute;s importante receptor de migrantes al pasar de 2 308 900 a 3 849 200 entre 1975 y 1994; las regiones que m&aacute;s aportaron a ese flujo migratorio fueron Asia, Centroam&eacute;rica y el Caribe.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La migraci&oacute;n asi&aacute;tica en Estados Unidos tiene una gran vinculaci&oacute;n con la nueva estrategia de relocalizaci&oacute;n interna de sus empresas textiles, donde se incorporan de manera creciente a refugiados asi&aacute;ticos, quienes se insertan en la econom&iacute;a invisible y presentan una situaci&oacute;n especial, pues logran acceder a los beneficios de la asistencia social, ocultando a las autoridades los ingresos generados por su trabajo a destajo en la econom&iacute;a subterr&aacute;nea, b&aacute;sicamente en las ramas de la industria del vestido, restaurantes y electr&oacute;nica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, tradicionalmente la industria del vestido ha recurrido al inmigrante reci&eacute;n llegado por su enorme vulnerabilidad, sosteni&eacute;ndose que la explotaci&oacute;n de los asi&aacute;ticos sudorientales concuerda con la historia del vestido en los Estados Unidos, as&iacute; como de otras industrias. Estas empresas tambi&eacute;n se han dirigido hacia el sur del pa&iacute;s, donde aprovechan que una porci&oacute;n importante de la mano de obra no est&aacute; sindicalizada, la cual es de origen hispano y se encuentra de manera ilegal en el pa&iacute;s. La poderosa industria del vestido, que presenta niveles de competencia brutal en su propio mercado interno, es alimentada b&aacute;sicamente con inmigrantes reci&eacute;n llegados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se compara a Estados Unidos con Australia y Canad&aacute;, dos pa&iacute;ses tradicionalmente receptores de migrantes, se encuentra una marcada diferencia, pues mientras que en Estados Unidos entre 1990 y 1994 el n&uacute;mero total de migrantes admitidos fue de 3.8 millones, en Canad&aacute; fueron admitidos 1.2 millones y 0.5 millones en Australia. Los datos para Estados Unidos excluyen aquellos migrantes que obtuvieron su residencia permanente como resultado de la aplicaci&oacute;n de la <i>Inmigration Reform and Control Act of 1986</i> (IRCA), programa que tuvo como prop&oacute;sito la legalizaci&oacute;n de migrantes indocumentados, lo cual ampl&iacute;a el universo de trabajadores extranjeros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, en los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea se localizan cerca de 20 millones de extranjeros, que residen en los 18 pa&iacute;ses europeos. Los contingentes m&aacute;s numerosos se ubican en Alemania (6.9 millones), Francia (3.6 millones), el Reino Unido (dos millones), Suiza (m&aacute;s de un mill&oacute;n) y B&eacute;lgica (0.9); m&aacute;s significativo que su volumen es la importancia relativa de estos contingentes de inmigrantes. Compar&aacute;ndolos con el total de la poblaci&oacute;n de cada pa&iacute;s, se observa la enorme incidencia de los extranjeros en Luxemburgo (33 por ciento) y en Suiza (18.5 por ciento). La media de todos los pa&iacute;ses del llamado Espacio Econ&oacute;mico Europeo se sit&uacute;a en 4.9 por ciento. Por encima de ese promedio se encuentran: B&eacute;lgica, Alemania, Austria, Francia, Suecia y Holanda. En el otro extremo, con menos de dos extranjeros por cada cien habitantes, aparecen los cuatro pa&iacute;ses del sur de la Uni&oacute;n Europea (Portugal, Grecia, Italia y Espa&ntilde;a) y dos de la periferia norte (Islandia y Finlandia). En definitiva, del conjunto de los migrantes desplazados fuera de sus pa&iacute;ses de origen en todo el mundo s&oacute;lo 20 por ciento, aproximadamente, reside en pa&iacute;ses europeos. Alrededor de 2.5 por ciento de estos migrantes est&aacute; afincado de forma legal en Espa&ntilde;a (Aja y Carbonell, 1999: 32).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de la composici&oacute;n nacional existen otros ejes de diferenciaci&oacute;n interna de los flujos humanos trasnacionales. Uno de ellos es el que diferencia a solicitantes de asilo y refugio de los considerados como inmigrantes econ&oacute;micos. En el contexto de la Uni&oacute;n Europea, el pa&iacute;s con m&aacute;s solicitantes de asilo es Alemania (casi 1.5 millones entre 1990 y 1995), seguido por Inglaterra, Francia y Suecia (m&aacute;s de 200 mil cada uno); Holanda (180 mil), B&eacute;lgica y Austria (entre 80 mil y 100 mil); por su parte, Espa&ntilde;a ha recibido entre 1988 y 1998, 83 840 solicitudes, lo que la sit&uacute;a en una posici&oacute;n intermedia entre las naciones centrales de la Uni&oacute;n Europea y los pa&iacute;ses del sur (Italia, Portugal y Grecia), y otros perif&eacute;ricos (como Irlanda o Finlandia), y en posici&oacute;n similar a Luxemburgo y Dinamarca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos, por otra parte, el caso de Jap&oacute;n que merece especial atenci&oacute;n, ya que ha realizado importantes inversiones en otros pa&iacute;ses, fundamentalmente de la regi&oacute;n asi&aacute;tica, motivo por el cual ha incorporado muy poca fuerza de trabajo migrante. En cambio, el lento ritmo de crecimiento de la fuerza de trabajo en Jap&oacute;n y la no suficiente incorporaci&oacute;n de trabajadores migrantes, ha dado lugar a importantes problemas para cubrir algunos puestos de menor cualificaci&oacute;n. La regi&oacute;n asi&aacute;tica es una importante receptora de migrantes, no obstante que desde principios de la d&eacute;cada de 1990 se ha dado un fuerte incremento en la reorientaci&oacute;n de los flujos migratorios con destino hacia Estados Unidos, donde las mejores condiciones econ&oacute;micas les permite realizar viajes m&aacute;s costosos, al insertarse en la econom&iacute;a altamente din&aacute;mica de este pa&iacute;s.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a Jap&oacute;n, si    bien no parece incorporarse en la misma magnitud a una clara din&aacute;mica    migratoria de atracci&oacute;n, el Banco Mundial ha se&ntilde;alado que algunos    trabajadores latinoamericanos de ascendencia japonesa, particularmente de Brasil,    se han contratado como trabajadores en el Jap&oacute;n. Predominan los migrantes    de origen chino y de la Rep&uacute;blica de Corea. De igual manera, el proceso    se manifiesta en los pa&iacute;ses exportadores de petr&oacute;leo (aun cuando    &eacute;stos presentan econom&iacute;as m&aacute;s cercanas a los pa&iacute;ses    del Tercer Mundo) y en los nuevos centros de industrializaci&oacute;n situados    en el sudeste Asi&aacute;tico, los cuales manifiestan un fuerte dinamismo econ&oacute;mico,    que los ha convertido en los nuevos polos de atracci&oacute;n por excelencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, Hong Kong, Singapur, Malasia, Taiw&aacute;n, Corea del Sur, y Brunei son pa&iacute;ses altamente receptores de migrantes; la migraci&oacute;n se encuentra incentivada por el alto dinamismo econ&oacute;mico, y donde la participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado de trabajo es muy elevada, lo que ha generado una demanda adicional de trabajadoras dom&eacute;sticas que es cubierta por extranjeras, sobre todo por filipinas. La corriente filipina ha sido de las m&aacute;s numerosas, cuyo destino final en la d&eacute;cada de 1970 fue la regi&oacute;n del Golfo P&eacute;rsico y Europa, sin embargo, en la actualidad se dirigen a los pa&iacute;ses arriba referidos. Las diferencias salariales hacen muy atractivos a estos pa&iacute;ses y se constata que profesoras graduadas de Filipinas emigran hacia Singapur como dom&eacute;sticas, con una diferencia salarial que va de cinco a 10 veces m&aacute;s a pesar de la nula calificaci&oacute;n del tipo de labor a desempe&ntilde;ar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras que las migraciones que se desplazan hacia Oriente Medio &#151;sobre todo a la regi&oacute;n del Golfo&#151; han presentado tendencias diferenciadas en los &uacute;ltimos decenios. En la d&eacute;cada de los setenta los migrantes eran casi en su totalidad &aacute;rabes, sin embargo, ahora son en su mayor&iacute;a asi&aacute;ticos. La composici&oacute;n cambiante de &aacute;rabes a asi&aacute;ticos se ha visto acompa&ntilde;ada de un crecimiento importante de la migraci&oacute;n femenina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n del Golfo&#45;Oriente&#45;Medio, compuesta por Saudi Arabia, Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Kuwait, Omar, Qatar y Bahrain, constituye un importante foco de absorci&oacute;n de trabajo migrante, en funci&oacute;n de su destacado papel como productores mundiales de petr&oacute;leo. En 1970 se contaron 884 mil migrantes; para 1975 eran 1.9 millones y en 1985 alcanzaron la cifra de 7.2 millones de extranjeros, de los cuales 5.1 millones eran trabajadores, que constitu&iacute;an, en promedio, 70 por ciento de la fuerza de trabajo de la regi&oacute;n. La mayor&iacute;a de estos trabajadores eran de origen &aacute;rabe, aunque las tendencias actuales reflejan que el componente m&aacute;s importante proviene de Asia. Se considera que en la regi&oacute;n petrolera del Golfo hay unos siete millones de migrantes, en el norte de &Aacute;frica destaca Libia con una fuerza de trabajo extranjera cercana a un mill&oacute;n de personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Latinoam&eacute;rica, tanto Argentina como Venezuela destacan como polos de atracci&oacute;n del cono sur, los inmigrantes al primer pa&iacute;s proven&iacute;an de Paraguay, Bolivia, Uruguay y Chile. Por su parte, Venezuela fue el destino m&aacute;s importante de la migraci&oacute;n colombiana, peruana, ecuatoriana y dominicana. Una tendencia novedosa se observa en ciertos pa&iacute;ses del Caribe, incluyendo Bahamas, Islas V&iacute;rgenes e Islas Caim&aacute;n, que de ser exportadores netos, ahora son importadores de trabajadores migratorios en virtud de que se han convertido en importantes centros tur&iacute;sticos y de servicios financieros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los pa&iacute;ses desarrollados los migrantes tienden a concentrarse en sectores como la agricultura en Estados Unidos, la miner&iacute;a en B&eacute;lgica y los Pa&iacute;ses Bajos; la manufactura en Dinamarca, Australia, Alemania y Canad&aacute;; la construcci&oacute;n y la ingenier&iacute;a civil en Francia y Luxemburgo, y los servicios en el Reino Unido. Al mismo tiempo, el libre comercio puede costar muchos empleos en naciones en desarrollo, sobre todo donde el desmantelamiento del proteccionismo industrial y el arribo de la competencia for&aacute;nea arruinaron a una multitud de empresas cuyos trabajadores debieron buscar empleo fuera de las fronteras nacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro caso de migraci&oacute;n que hemos abordado de forma muy leve son los importantes movimientos que se empezaron a dar a ra&iacute;z de la desintegraci&oacute;n de la ex Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Se calcula que entre 1990 y 1996 nueve millones de personas regresaron a Rusia procedentes de las diferentes rep&uacute;blicas. Los movimientos hacia Rusia se han intensificado, tanto los legales como los ilegales; para los mismos a&ntilde;os se calculaba que exist&iacute;an 350 mil trabajadores extranjeros legales y 400 mil ilegales (Cruz, 2001). Por otra parte, existe un fuerte temor de que la adhesi&oacute;n de los pa&iacute;ses del este a la Uni&oacute;n Europea genere oleadas migratorias a&uacute;n mayores; es un hecho que &eacute;stas se empiezan a dar, pues ya se encuentra la presencia de ciudadanos polacos y de la Rep&uacute;blica Checa en Alemania.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n se plantea la gran p&eacute;rdida que existe por parte de los pa&iacute;ses emisores de migrantes de personal altamente cualificado, el cual representa una gran ventaja para los pa&iacute;ses desarrollados que lo captan. Se calcula que en la actualidad m&aacute;s de 1.5 millones de profesionales expatriados de pa&iacute;ses en desarrollo radican en Europa occidental, Jap&oacute;n y Australia. Por su parte, Canad&aacute; tampoco se ha quedado atr&aacute;s, se plantea que su auge est&aacute; relacionado con las importantes oleadas migratorias que han arribado desde la Segunda Guerra Mundial. Los grupos m&aacute;s numerosos estuvieron constituidos por brit&aacute;nicos, italianos, alemanes, holandeses, polacos y jud&iacute;os. Los c&aacute;lculos indican que 50 por ciento de los habitantes de Toronto no nacieron ah&iacute; (Cruz, 2001).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo se han visto obligados a asumir un conjunto de medidas econ&oacute;micas que se asemejan a las neoliberales de las econom&iacute;as altamente industrializadas, cuya aplicaci&oacute;n se ha dado en forma indiscriminada. &Eacute;stas han tenido repercusiones muy fuertes en los movimientos migratorios. Si bien, la evaluaci&oacute;n de estas pol&iacute;ticas por parte de los organismos internacionales ha sido positiva, en el sentido de que han permitido corregir algunos desequilibrios macroecon&oacute;micos, el costo social que ello representa es demasiado elevado, ya que el aumento del desempleo y subempleo, as&iacute; como el crecimiento de la econom&iacute;a sumergida, han repercutido en forma dram&aacute;tica en un descenso prologado de las condiciones de vida y trabajo, situaci&oacute;n que se manifiesta en un aumento de la pobreza y desplazamientos de poblaci&oacute;n desde estos lugares hacia los pa&iacute;ses del mundo desarrollado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La aplicaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de corte neoliberal afectaron y desarticularon en forma negativa la consolidaci&oacute;n de una planta industrial que durante casi 50 a&ntilde;os hab&iacute;a sido el objetivo para lograr el desarrollo de los pa&iacute;ses en v&iacute;a de desarrollo (valga la redundancia). Al enfrentarse a una pol&iacute;tica de puertas abiertas y ante su incapacidad para poder competir, se empezaron a producir una enorme cantidad de quiebras de peque&ntilde;as y medianas empresas, agudiz&aacute;ndose el ya de por s&iacute; grave problema del desempleo, que contin&uacute;a siendo end&eacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro sector que se ha visto tambi&eacute;n profundamente afectado es el campo pues ha sido abandonado por los gobiernos, lo que ha impedido alcanzar niveles m&iacute;nimos de productividad, con la consecuente marginalidad que se traduce en migraci&oacute;n interna e internacional y con muy pocas posibilidades de incorporaci&oacute;n a los procesos productivos en la ciudad. Esta situaci&oacute;n priva no nada m&aacute;s en los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, sino tambi&eacute;n en los de &Aacute;frica y algunos de Asia. El problema del campo ha generado por d&eacute;cadas la migraci&oacute;n interna, que abasteci&oacute; las necesidades de mano de obra en los inicios de la industrializaci&oacute;n. De acuerdo con las investigaciones consultadas, contin&uacute;a siendo la principal forma de migraci&oacute;n; sin embargo, hasta ahora no se ha podido establecer la relaci&oacute;n entre los dos tipos de migraci&oacute;n (interna e internacional).</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Junto a las nuevas din&aacute;micas    de los flujos migratorios se desarrollan pol&iacute;ticas migratorias restrictivas,    que los obligan a adoptar otro tipo de modalidades. El incremento de las oleadas    migratorias y la incapacidad de los pa&iacute;ses de destino (principalmente    los de la Uni&oacute;n Europea y Estados Unidos, as&iacute; como Australia y    otros m&aacute;s) de crear la suficiente oferta de empleos han desembocado en    la aplicaci&oacute;n de una serie de pol&iacute;ticas orientadas a restringir    la migraci&oacute;n. Entre las medidas asumidas destaca la reducci&oacute;n    de los gastos sociales por parte del Estado, b&aacute;sicamente en educaci&oacute;n    y salud. En el caso de los pa&iacute;ses donde predomina el Estado de bienestar    han surgido una serie de pol&iacute;ticas orientadas a frenar los procesos y    se han impuesto limitantes para que la poblaci&oacute;n migrante (sobre todo    ilegales) se vean favorecidos con servicios como educaci&oacute;n y salud, entre    otros. Adem&aacute;s de que los sentimientos xen&oacute;fobos y racistas se    han recrudecido en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Este es el caso de los nuevos    pa&iacute;ses de inmigraci&oacute;n (especialmente en Asia) que intentan impedir    el asentamiento de minor&iacute;as &eacute;tnicas. Tales medidas chocan, por    un lado, con los derechos humanos y, por otro, con las necesidades del mercado    de trabajo que exige una oferta estable de mano de obra. Su efecto en los pa&iacute;ses    centrales del comercio mundial parece ser el de favorecer la radicaci&oacute;n    de los inmigrantes y sus familias, modificando la composici&oacute;n &eacute;tnica    de tales sociedades, pero, en general, dichas medidas tienden a mantener la    mano de obra inmigrada en situaciones de precariedad laboral y exclusi&oacute;n    social, pues la inmigraci&oacute;n no documentada, as&iacute; como aqu&eacute;lla    compuesta por desplazados y refugiados, crece a mayor ritmo que la inmigraci&oacute;n    legal en los distintos pa&iacute;ses de destino.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, a pesar de la gran importancia que actualmente tienen los movimientos internacionales de poblaci&oacute;n, se registra que en el c&oacute;mputo de la poblaci&oacute;n mundial, los migrantes en su conjunto componen un fen&oacute;meno de alcances bastantes limitados (en torno a 1.7 y 2 por ciento), es decir, que desde el punto de vista cuantitativo, la migraci&oacute;n internacional es la excepci&oacute;n no la regla entre los grupos humanos que pueblan el planeta, sin embargo, su significado es mucho mayor que lo que indican las cifras: estamos ante una revoluci&oacute;n trasnacional que est&aacute; reestructurando a la sociedad a escala planetaria, y las migraciones internacionales tienen un papel activo en este proceso, similar al que tuvo el reparto territorial del &uacute;ltimo tercio del siglo XIX, cuando los imperios coloniales se repartieron los &uacute;ltimos reductos que no se hab&iacute;an colonizado, configur&aacute;ndose con ello una nueva geograf&iacute;a socioecon&oacute;mica y una nueva distribuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, que se vio interrumpida por la primera y segunda guerras mundiales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cierto es que los pa&iacute;ses desarrollados, al darse cuenta de que el fen&oacute;meno migratorio toma cada vez mayor fuerza, consideran que es muy dif&iacute;cil controlarlo a trav&eacute;s de medidas restrictivas y que la mejor soluci&oacute;n es combatir la pobreza y el subdesarrollo en los lugares donde se origina la migraci&oacute;n. Sin embargo, hasta ahora resulta muy dif&iacute;cil apreciar las medidas que estos pa&iacute;ses est&aacute;n aplicando con la finalidad de impulsar el desarrollo en los pa&iacute;ses menos favorecidos. En realidad, si se hace un an&aacute;lisis de la proporci&oacute;n del producto interno bruto que destinan estos pa&iacute;ses para ayudar a los pa&iacute;ses en desarrollo, resulta muy limitada y en algunos casos es nula. Se da prioridad a gastos en armamento, en guerras, en el espacio y se olvidan de los millones de desempleados y desamparados que existen en el mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a los costos de la migraci&oacute;n, cierto es que la salida de importantes contingentes de poblaci&oacute;n constituye hoy en d&iacute;a un gran alivio en la econom&iacute;a de los pa&iacute;ses receptores de las divisas que env&iacute;an los migrantes. Son adem&aacute;s los ingresos que permiten la sobrevivencia de numerosas familias; sin embargo, en algunos pa&iacute;ses, como M&eacute;xico, donde se empieza ya a resentir las medidas aplicadas para reducir las tasas de natalidad, se aprecia que la poblaci&oacute;n joven de ciertas regiones ha emigrado en grandes cantidades y que la transici&oacute;n apunta a una etapa acelerada de envejecimiento de su poblaci&oacute;n. Otro efecto negativo es la realidad que se vive en muchas naciones que pierden sus recursos humanos m&aacute;s valiosos, pues dentro de la globalizaci&oacute;n los pa&iacute;ses desarrollados atraen ahora a la mano de obra cualificada de los pa&iacute;ses menos desarrollados, lo que significa una gran p&eacute;rdida de capital humano para los pobres pa&iacute;ses. Otro aspecto negativo es la desintegraci&oacute;n familiar, miles de mujeres y hombres abandonan sus lugares de origen dejando a sus hijos al cuidado de familiares, lo que con el tiempo ha tenido consecuencias negativas a nivel social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">AJA, Eliseo <i>et al.,</i> 1999, <i>La inmigraci&oacute;n extranjera en Espa&ntilde;a,</i> Fundaci&oacute;n "la Caixa", Barcelona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633893&pid=S1405-7425200200030000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ARAGON&Eacute;S, Casta&ntilde;er Ana Mar&iacute;a, 2000, <i>Migraci&oacute;n internacional de trabajadores,</i> Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633895&pid=S1405-7425200200030000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BARDET, Jean&#45;Pierre y Jacques Dup&acirc;quier,1999, <i>Historia de las poblaciones de Europa. Los tiempos inciertos 1914&#45;2000,</i> vol. III, editorial S&iacute;ntesis, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633897&pid=S1405-7425200200030000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BLANCO, Cristina, 2000, <i>Las migraciones contempor&aacute;neas,</i> Alianza Editorial, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633899&pid=S1405-7425200200030000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CAPEL, S&aacute;ez Horacio, 2002, "Inmigrantes extranjeros en Espa&ntilde;a. El derecho a la movilidad y los conflictos a la adaptaci&oacute;n: grandes expectativas y duras realidades", en Manuel Pimentel Siles, <i>Procesos migratorios econom&iacute;as y personas,</i> n&uacute;m. 1, Escobar Impresores, Almer&iacute;a, Espa&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633901&pid=S1405-7425200200030000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CASTLES, S., y Miller J., 1993, <i>The age of migration international population movements in the modern world,</i> Londres.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633903&pid=S1405-7425200200030000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CASTLES, Stephen, 2000, "Migraci&oacute;n internacional a comienzos del siglo XXI: tendencias y problemas mundiales", en <i>Las migraciones mundiales 2000,</i> Revista Internacional de Ciencias Sociales, n&uacute;m. 165, Unesco, Washinton.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633905&pid=S1405-7425200200030000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CASTLES, Stephen, 1997, <i>Globalizaci&oacute;n y migraci&oacute;n: algunas contradicciones urgentes.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633907&pid=S1405-7425200200030000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CRUZ, Zamorano Alma Rosa, 2001, "Migraciones: las fronteras errantes de la globalizaci&oacute;n", en <i>Comercio Exterior,</i> vol. 51, n&uacute;m 11, Banco Nacional de Comercio Exterior, S. N. C., M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633909&pid=S1405-7425200200030000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DUBOIS, Alfonso, 1999, "Una globalizaci&oacute;n sesgada", en <i>Mientras Tanto,</i> n&uacute;m. 70, Barcelona, Espa&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633911&pid=S1405-7425200200030000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ELIZAGA, C. Juan y John Macisco, 1972, <i>Migraciones internas: teor&iacute;a, m&eacute;todos y factores sociol&oacute;gicos,</i> Santiago de Chile, Centro Latinoamericano de Demograf&iacute;a (Celade).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633913&pid=S1405-7425200200030000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GIR&Oacute;N, Alicia <i>et al.,</i> 1999, <i>Globalidad, crisis y reforma monetaria,</i> M&eacute;xico: IIEc, CEDEFNA, UAM&#45;I.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633915&pid=S1405-7425200200030000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HATTON, Timothy and Jeffrey Williamson, 1998, "The age of mass migration", Causes and economic impact, Oxford Universty Press, in <a href="http://www.unesco.org" target="_blank">http://www.unesco.org</a>, New York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633917&pid=S1405-7425200200030000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">KRUGMAN, Paul R. y Maurice Obstfeld, 1998, <i>Econom&iacute;a internacional, teor&iacute;a y pol&iacute;tica,</i> McGraw Hill, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633919&pid=S1405-7425200200030000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">MARTIN, Susan F., 2001, "Las remesas como herramienta de desarrollo", en <i>Perspectivas Econ&oacute;micas.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MORAWSKA, Ewa, 2001, "Structuring migration: The case of polish income&#45;seeking traveling to the west", an <i>Theory and Society,</i> num 30, Kluwer Academic Publisher, Netherlands.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633922&pid=S1405-7425200200030000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PEDONE, Claudia, 2001, <i>Globalizaci&oacute;n y migraciones internacionales. Cadenas</i> y <i>redes,</i> Tesis doctoral, Facultad de Geograf&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, Barcelona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633924&pid=S1405-7425200200030000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PELLEGRINO, Adela, 2000, "Las tendencias de la migraci&oacute;n internacional en Am&eacute;rica Latina y el Caribe", en <i>Las migraciones internacionales 2000,</i> Revista Internacional de Ciencias Sociales, n&uacute;m. 165, Unesco, Washington.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633926&pid=S1405-7425200200030000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PIMENTEL, Siles Manuel, 2002, "Procesos migratorios, econom&iacute;a y personas", en <i>Mediterr&aacute;neo Econ&oacute;mico,</i> Colecci&oacute;n de Estudios Socioecon&oacute;micos, n&uacute;m. 1, Escobar Impresores, Almer&iacute;a, Espa&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633928&pid=S1405-7425200200030000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ROBINSON, William I., 2001, "Social theory and globalization: the rise of a transnational state", an <i>Theory and Society,</i> num. 30, University of California, Santa Barbara.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633930&pid=S1405-7425200200030000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&Aacute;NCHEZ, Alonso Blanca, 2002, "La &eacute;poca de las grandes migraciones: desde mediados del siglo XIX a 1930", en Pimentel Siles, Manuel, <i>Procesos migratorios econom&iacute;a y personas,</i> Colecci&oacute;n de Estudios Socioecon&oacute;micos n&uacute;m. 1, Escobar Impresores, Almer&iacute;a, Espa&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633932&pid=S1405-7425200200030000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SASSEN, Saskia, 1997, <i>La movilizaci&oacute;n del trabajo y del capital. Un estudio sobre la corriente internacional de la inversi&oacute;n y del trabajo,</i> Centro de Publicaciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad social, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633934&pid=S1405-7425200200030000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SASSEN, Saskia, 1999, <i>Guests and Aliens,</i> The New Press, New York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633936&pid=S1405-7425200200030000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SKELDON, Ronald, 2000, "Tendencias de la migraci&oacute;n internacional en la regi&oacute;n Asia y el Pac&iacute;fico", en <i>Las migraciones internacionales 2000,</i> revista Internacional de Ciencias Sociales, n&uacute;m. 165, Unesco, Washington.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633938&pid=S1405-7425200200030000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TAPINOS, Georges Photios, 2000, "Mundializaci&oacute;n, integraci&oacute;n regional, migraciones internacionales", en <i>Las migraciones internacionales 2000,</i> Revista Internacional de Ciencias Sociales, n&uacute;m. 165, Unesco, Washington.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633940&pid=S1405-7425200200030000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TIMUR, Serim, 2000, "Cambios de tendencia y problemas fundamentales de la migraci&oacute;n internacional: una perspectiva general de los programas de la Unesco", en <i>Migraciones internacionales 2000,</i> Revista Internacional de Ciencias Sociales, n&uacute;m. 165, Unesco, Washington.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633942&pid=S1405-7425200200030000200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TUGORES, Juan, 1999,<i>Econom&iacute;a internacional e integraci&oacute;n regional,</i> McGraw Hill, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633944&pid=S1405-7425200200030000200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">UNESCO, 2000, "Las migraciones internacionales 2000", en Revista <i>Internacional de Ciencias Sociales,</i> n&uacute;m. 165, p&aacute;gina web: <a href="http://www.unesco.org" target="_blank">http://www.unesco.org</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633946&pid=S1405-7425200200030000200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">WILLIAMSON, Jeffrey and Hatton, 2000, <i>The age of mas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5633948&pid=S1405-7425200200030000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i><a name="nota"></a></i> Notas</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Por ejemplo, los flujos netos de capitales medidos por los valores (absolutos) del saldo de la balanza de pagos por cuenta corriente muestran niveles promedio similares (entre dos y tres por ciento del PIB para una muestra de pa&iacute;ses).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> V&eacute;ase S&aacute;nchez (2002: 27), quien, bas&aacute;ndose en Hatton y Williamson (1998: 212), hace menci&oacute;n sobre el peso de la migraci&oacute;n sobre los salarios; al respecto, afirman que &eacute;stos hubiesen sido 34 por ciento m&aacute;s elevados en Estados Unidos sin la presi&oacute;n ejercida sobre ellos por parte de la mano de obra inmigrante, mientras que en Gran Breta&ntilde;a hubiesen sido 12 por ciento m&aacute;s bajos de no haberse producido la emigraci&oacute;n.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Su caracter&iacute;stica    espec&iacute;fica implica no solamente una transferencia de recursos, sino la    adquisici&oacute;n del control de las empresas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Blanco (2000) establece una subdivisi&oacute;n del periodo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Al respecto, v&eacute;ase Cruz (2001), quien se basa en la informaci&oacute;n proporcionada por la OIT.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> V&eacute;ase Castles    (1997). En este trabajo el autor realiza un interesante planteamiento bajo el    cual sostiene que existen nueve contradicciones entre globalizaci&oacute;n y    migraci&oacute;n, las cuales son fundamentales para comprender el fen&oacute;meno.    1) La primera se refiere a la contradicci&oacute;n entre inclusi&oacute;n y    exclusi&oacute;n. Donde de acuerdo con la tendencia de los v&iacute;nculos globales    a abarcar todas las &aacute;reas geogr&aacute;ficas y todos los grupos humanos    y, a la vez, establecer diferencias entre estos grupos humanos: mientras que    algunos se convierten en miembros del nuevo orden global, otros quedan marginados.    2) Una segunda contradicci&oacute;n se da entre mercado y Estado, que se refiere    al hecho de que bajo el triunfo del mercado, tanto a nivel nacional como internacional,    muchos gobernantes ya no ven las grandes desigualdades como un problema, sino    como algo esencial para la eficacia del sistema econ&oacute;mico. 3) La tercera    contradicci&oacute;n se presenta entre riqueza y pobreza crecientes, plantea    que la tendencia en casi todos los pa&iacute;ses apunta a un mayor incremento    de las desigualdades en la distribuci&oacute;n de la renta, donde los ricos    son cada vez m&aacute;s ricos, los pobres aumentan y se deteriora la situaci&oacute;n    de la clase media. Hay un declive del Estado de bienestar que exacerba la polarizaci&oacute;n    social. 4) La cuarta contradicci&oacute;n la denomina como la Red y el Yo, los    cuales los observa en dos niveles separados, uno consiste en el auge contra    la inmigraci&oacute;n, a menudo de car&aacute;cter racista. Los inmigrantes    se han convertido en blanco porque existe un gran temor a los cambios que ellos    representan. El otro nivel es el de las propias minor&iacute;as &eacute;tnicas,    donde su condici&oacute;n de discriminados fomenta la identidad personal y de    grupo, la cual asume dos formas: el separatismo y el integrismo, como respuesta    al aislamiento y al racismo. 5) La quinta contradicci&oacute;n surge entre lo    global y lo local. El an&aacute;lisis de las migraciones internacionales tiene    profundos efectos a nivel local, el &eacute;xodo de grandes contingentes de    personas en edad de trabajar pueden tener efectos perturbadores en la producci&oacute;n    agr&iacute;cola y en la artesan&iacute;a. Las relaciones de g&eacute;nero y    las estructuras familiares cambian dr&aacute;sticamente. Mientras que en los    pa&iacute;ses receptores se suscitan conflictos entre el Estado central, que    controla la inmigraci&oacute;n, y las autoridades regionales y locales. Por    lo que, las dimensiones locales de la migraci&oacute;n deben ser tratadas como    aspectos centrales. 6) Una sexta contradicci&oacute;n surge entre econom&iacute;a    y medio ambiente. En algunas regiones, los flujos de migraci&oacute;n son resultado    directo del deterioro del medio ambiente. La deforestaci&oacute;n, la desertizaci&oacute;n,    la disminuci&oacute;n de la fertilidad de los suelos, las sequ&iacute;as y las    inundaciones son fen&oacute;menos que obligan a las personas a desplazarse.    Al refugiado pol&iacute;tico se suma una nueva modalidad: el refugiado 'medio    ambiental'. 7) Otra contradicci&oacute;n es aquella que se da entre modernidad    y posmodernidad, el proyecto de modernidad se fundamentaba como una ideolog&iacute;a    del progreso encaminado a una sociedad mejor. El posmodernismo rechaza las grandes    ideolog&iacute;as, no hay una v&iacute;a com&uacute;n para una vida mejor para    la humanidad. Hay una fragmentaci&oacute;n donde la globalizaci&oacute;n implica    construir una econom&iacute;a moderna integrada, pero una esfera pol&iacute;tica    posmoderna fragmentada. Aplic&aacute;ndolo a las migraciones se detecta que    los migrantes cualificados tienen suficiente poder en el mercado para velar    por sus derechos econ&oacute;micos y sociales, pero no sucede lo mismo con los    trabajadores migrantes y refugiados no cualificados. Lejos de la homologaci&oacute;n    de los salarios, las migraciones generan nuevas formas de desigualdad entre    pa&iacute;ses y en el interior de los mismos. 8) Otra contradicci&oacute;n que    surge es aquella entre ciudadano nacional y ciudadano global, las fronteras    permeables y el aumento de la diversidad etnocultural imposibilitan la homogeneizaci&oacute;n    cultural. Las nuevas organizaciones de la sociedad civil est&aacute;n desarrollando    una conciencia global, aunque act&uacute;en localmente. Con la utilizaci&oacute;n    de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, los cuales son a menudo    instrumentos de control y homogeneizaci&oacute;n, pero su car&aacute;cter de    redes descentralizadas permite utilizarlas para fines muy diferentes. 9) La    &uacute;ltima contradicci&oacute;n se da entre globalizaci&oacute;n desde arriba    y globalizaci&oacute;n desde abajo. Donde se plantea la necesidad de desarrollar    las fuerzas contrarias de globalizaci&oacute;n desde abajo con la esperanza    de un mundo m&aacute;s equitativo, donde el cambio econ&oacute;mico y social    no signifique exclusi&oacute;n y pobreza para tantas personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Tomado por Skeldon de Mamad.</font></p>      ]]></body><back>
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