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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los libros de texto gratuitos en la promoción de la equidad de oportunidades educativas y la integración sociocultural de México]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los libros de texto gratuitos en la promoci&oacute;n de la equidad de oportunidades educativas y la integraci&oacute;n sociocultural de M&eacute;xico</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Free Textbooks in the Promotion of Equal Educational Opportunities and Sociocultural Integration in Mexico</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante el 50 aniversario de la aparici&oacute;n de los libros de textos gratuitos (LTG), la secci&oacute;n tem&aacute;tica de este n&uacute;mero presenta distintas facetas de la discusi&oacute;n general sobre este proyecto, iniciado en el sexenio de L&oacute;pez Mateos en el marco del Plan Nacional de Expansi&oacute;n y Mejoramiento de la Ense&ntilde;anza Primaria (com&uacute;nmente denominado Plan de Once A&ntilde;os) que, adem&aacute;s de ser uno de los pocos que se ha sostenido transexenalmente, probablemente por lo mismo, ha tenido importantes consecuencias para el desarrollo no s&oacute;lo de la educaci&oacute;n b&aacute;sica, sino de la ampliaci&oacute;n de oportunidades y del sistema educativo nacional en su conjunto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los trabajos que se incluyen en la secci&oacute;n tem&aacute;tica van desde la discusi&oacute;n general del sentido de este programa en el contexto de la ampliaci&oacute;n de oportunidades educativas para los distintos sectores y regiones del pa&iacute;s, hasta la discusi&oacute;n detallada de algunos de los contenidos de los textos que resultaron de la &uacute;ltima reforma que ha tenido este instrumento de la pol&iacute;tica educativa dirigida al apoyo de la formaci&oacute;n b&aacute;sica. La presentaci&oacute;n amplia de los contenidos y las tem&aacute;ticas tratadas por los distintos autores ha sido planteada magistralmente por su coordinadora, la doctora Rebeca Barriga, por lo que m&aacute;s bien me tomar&eacute; la libertad de expresar algunas ideas respecto de la situaci&oacute;n social y educativa del pa&iacute;s en nuestros d&iacute;as, que se vinculan tanto con el an&aacute;lisis como con los contenidos y el uso que tienen los LTG como instrumento de apoyo a la educaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La intenci&oacute;n es situar la discusi&oacute;n sobre los LTG en la reflexi&oacute;n sobre los procesos de selecci&oacute;n de contenidos curriculares y estrategias pedag&oacute;gicas, especialmente en una sociedad profundamente desigual, porque pienso que servir&aacute; para explicitar que las decisiones tomadas no son neutras, atemporales o indiscutibles, sino resultado de las tensiones que en los distintos momentos se plantean entre los actores que participan en ellas. Como dir&iacute;a Bourdieu, los contenidos definidos en el curr&iacute;culum son resultado de las formas de valoraci&oacute;n existentes en el campo y de los conflictos entre los distintos tipos de capital en juego dentro del mismo. Es decir, al seleccionar ciertos contenidos se recorta el conocimiento disponible y se delimita lo que finalmente se considerar&aacute; como "socialmente" v&aacute;lido en t&eacute;rminos de lo que debieran saber todos los ciudadanos de nuestro pa&iacute;s. Pero la discusi&oacute;n <i>y </i>los recortes est&aacute;n permeados por el resultado de las pugnas de poder entre los participantes en el dise&ntilde;o de la currr&iacute;cula. De ah&iacute; que, seg&uacute;n quien gane, ejercer&aacute;n mayor violencia simb&oacute;lica sobre algunos de los miembros de la sociedad&#150;naci&oacute;n que, por ejemplo, de la que supondr&aacute;n para quienes pertenecen al grupo de los ganadores de la contienda. El proceso y resultado de la discusi&oacute;n, por tanto, reflejan diferencias en la concepci&oacute;n del mundo y la educaci&oacute;n, que se basan en los principios y valores que defienden quienes intervienen en las negociaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las propuestas de selecci&oacute;n de conocimiento en procesos de formulaci&oacute;n de cambios o modificaciones de la curr&iacute;cula, sea del nivel que sea, generan conflictos de intereses que se derivan de que las alternativas propuestas por los participantes implican diferentes interpretaciones del pasado, variaciones en la jerarquizaci&oacute;n de lo relevante en el presente y perspectivas de futuro entre los distintos contendientes por delimitar un nuevo contenido curricular, pues en ellas los que intervienen expresan sus expectativas y proyectos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al mismo tiempo que la decisi&oacute;n sobre qu&eacute; deber&aacute; ense&ntilde;arse implica relaciones de poder, la diferenciaci&oacute;n del conocimiento que se ofrece en los distintos niveles de lo que se denomina sistema educativo nacional (SEN) est&aacute; regulada por secuencias derivadas de la l&oacute;gica cognitiva, es decir, del reconocimiento de que se requieren ciertos antecedentes para avanzar ordenada o sistem&aacute;ticamente en la comprensi&oacute;n de una disciplina o &aacute;rea de conocimiento.<sup><a href="#nota">1</a></sup> As&iacute;, la selecci&oacute;n de conocimiento considerado como pertinente en cada nivel descompone y cumple, en distintos grados o con diferentes &eacute;nfasis, el doble objetivo de <i>a) </i>transmitir el conocimiento acumulado, informar y brindar a los estudiantes los recursos y herramientas disponibles en un campo y <i>b) </i>propiciar la integraci&oacute;n de las nuevas generaciones a la cultura, la vida econ&oacute;mica y pol&iacute;tica del pa&iacute;s, reforzando as&iacute; la cohesi&oacute;n, la permanencia y reproducci&oacute;n de la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La formaci&oacute;n a nivel b&aacute;sico, aunque supone el dominio de contenidos b&aacute;sicos de lecto&#150;escritura, matem&aacute;ticas, ciencias naturales y geograf&iacute;a, se concentra en mayor medida en la generaci&oacute;n de h&aacute;bitos disciplinados de trabajo, la asimilaci&oacute;n de principios y valores en los educandos que promuevan la construcci&oacute;n de representaciones colectivas, una identidad compartida, que permitan la integraci&oacute;n y la cohesi&oacute;n social (Apple y King, 1986). La educaci&oacute;n del nivel superior, en cambio, buscar&iacute;a generar los expertos y especialistas necesarios para resolver los problemas sociales de distintos tipos, enfatizando por tanto la obtenci&oacute;n de informaci&oacute;n, herramientas y conocimientos especializados, aunque tampoco deja completamente de lado la dimensi&oacute;n formativa, &eacute;tica y moral de la educaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el &uacute;ltimo cuarto del siglo XX, por la velocidad con que cambian los conocimientos y las habilidades requeridos para desarrollar cierto tipo de trabajo, resulta casi imposible mantener la correspondencia, relativamente estable en el pasado, entre la curr&iacute;cula basada en la definici&oacute;n de contenidos a aprender y perfiles de egreso definidos en los programas de estudio y las cambiantes cualificaciones demandadas en las distintas posiciones y espacios del mercado laboral.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto, se ha afirmado que no es pertinente continuar con la l&oacute;gica de dise&ntilde;ar los procesos formativos utilizando &uacute;nicamente el m&eacute;todo de las cualificaciones, es decir, partiendo de un an&aacute;lisis pormenorizado de las exigencias concretas de los puestos de trabajo. Tanto o m&aacute;s importante que esto, ser&iacute;a identificar las competencias que permiten a los trabajadores responder no s&oacute;lo a las exigencias actuales del puesto, sino tambi&eacute;n adaptarse con rapidez y eficacia a los cambios que con toda seguridad acabar&aacute;n produci&eacute;ndose en los puestos de trabajo. Son estas competencias, concluye Coll (2009), las que deben situarse en el centro de los procesos de formaci&oacute;n en los distintos niveles del SEN.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es indudable el avance del pa&iacute;s durante la segunda mitad del siglo XX en t&eacute;rminos de ampliaci&oacute;n de oportunidades de acceso a los servicios educativos pues: <i>a) </i>hoy pr&aacute;cticamente se atiende a toda la poblaci&oacute;n en edad de estudiar la primaria, <i>b) </i>se ha avanzado en la cobertura de preescolar y secundaria para lograr su generalizaci&oacute;n, m&aacute;s de dos tercios de los j&oacute;venes est&aacute;n participando en alguna de las modalidades de educaci&oacute;n media, y <i>c) </i>si en la d&eacute;cada de los setenta s&oacute;lo 2.7 de cada cien j&oacute;venes asist&iacute;an a la universidad, hoy esta proporci&oacute;n rebasar&iacute;a 20% del grupo en edad. Sin embargo, no podr&iacute;a decirse que se haya logrado superar la inequidad en la distribuci&oacute;n de los beneficios de la educaci&oacute;n. A pesar del se&ntilde;alamiento de algunos sobre que las nuevas tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n y la generalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n primaria ponen en cuesti&oacute;n la permanencia de un programa como el de los LTG, es importante destacar que subsisten importantes brechas en t&eacute;rminos de calidad de la educaci&oacute;n recibida, las oportunidades de permanencia, egreso y graduaci&oacute;n de los distintos sectores sociales (Schmelkes, 1998). Otro argumento importante en pro de la necesidad de mantener la inversi&oacute;n p&uacute;blica en educaci&oacute;n &#151; incluido el programa de producci&oacute;n de materiales de apoyo a lo que se define como ense&ntilde;anza b&aacute;sica&#151; ser&iacute;a que entre el momento del surgimiento de la Comisi&oacute;n Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg) y de los primeros LTG hace 50 a&ntilde;os y la actualidad, no puede considerarse que hayan variado significativamente los niveles de desigualdad en el pa&iacute;s. Si bien ha aumentado la riqueza, no ha mejorado su distribuci&oacute;n. En 2008 el 10% m&aacute;s pobre recib&iacute;a 1.2% de los ingresos de los hogares, el 10% m&aacute;s rico recib&iacute;a 40.3% del total del ingreso nacional (Tello, 2010: 254).<sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para mejorar las oportunidades se ha hecho, tambi&eacute;n en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, un esfuerzo por articular distintas esferas de la pol&iacute;tica social a trav&eacute;s de programas de apoyo focalizado a poblaciones objetivo como Solidaridad y Progresa, a trav&eacute;s de cuya evaluaci&oacute;n ha resultado claro que para lograr un mejor nivel de desarrollo el pa&iacute;s requiere establecer estrategias multisectoriales para el combate a la pobreza extrema. Desde inicio del presente siglo la SEP (2001) plantea &#151;cuesti&oacute;n que se retoma en el actual Plan Sectorial de Educaci&oacute;n (2007&#150;2012)&#151; que intensificar&aacute; la coordinaci&oacute;n con el Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF), la Secretar&iacute;a de Desarrollo Social y otras dependencias federales para la extensi&oacute;n, depuraci&oacute;n y control comunitario de los desayunos escolares. Asimismo, se&ntilde;ala que la integraci&oacute;n efectiva del educador a la vida de las comunidades m&aacute;s peque&ntilde;as podr&iacute;a apoyar de manera significativa el incremento en la efectividad del proceso y el logro educativo. En lo que se refiere a la poblaci&oacute;n migrante, indica que se reforzar&aacute;n los programas vigentes para hijos de jornaleros, adem&aacute;s de instrumentar nuevos mecanismos de registro escolar para facilitar el seguimiento de los estudiantes cuando cambian de residencia y el ajuste a los tiempos propios de los ciclos agr&iacute;colas. Se desarroll&oacute; un programa de becas para ampliar la posibilidad de continuar los estudios de nivel superior PRONABES, que adem&aacute;s de buscar complementar el ingreso, propone apoyar con tutor&iacute;as las carencias de capital cultural y los d&eacute;ficits que pudieran acarrear los estudiantes de los niveles formativos anteriores. Lo que pone en evidencia un cambio en la orientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas, que Silvia Schmelkes caracteriz&oacute; como:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; la calidad de la educaci&oacute;n ya no debe ser medida en t&eacute;rminos cuantitativos (o meramente estad&iacute;sticos), sino en cualitativos, donde la educaci&oacute;n est&eacute; vinculada m&aacute;s "con la calidad de vida" &#91;de los individuos&#93;, que con su impacto econ&oacute;mico, traducido en niveles de ocupaci&oacute;n e ingreso (Schmelkes, 1998:176).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La discusi&oacute;n que prevalece en el campo busca discernir los para qu&eacute;, los qu&eacute; y los c&oacute;mo de lo que debe contener la ense&ntilde;anza de los distintos niveles del SEN, as&iacute; como argumentar en favor o en contra de alguna de las siguientes tesis antag&oacute;nicas: la necesidad de universalizaci&oacute;n y homogeneizaci&oacute;n de los contenidos ofrecidos y las estrategias planteadas para la educaci&oacute;n b&aacute;sica o la especificaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n de los mismos en funci&oacute;n de distintas situaciones o contextos socio&#150;culturales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por un lado, la forma de responder estas preguntas se asocia con el sentido que puede tener la educaci&oacute;n, no s&oacute;lo para la sociedad, el mercado o el Estado, sino para aquellos que cada vez pasan una mayor cantidad de a&ntilde;os dedicados fundamentalmente a asistir a la escuela y a las labores que fuera de ella est&aacute;n relacionadas con el proceso escolar (tareas, ejercicios, proyectos, b&uacute;squeda de informaci&oacute;n, etc.). Elementos que adquieren particular relevancia si pensamos en la educaci&oacute;n que debe proporcionarse a todos los ciudadanos, es decir, aquella que en cada momento se define como b&aacute;sica, obligatoria y gratuita. La que es un derecho de todo ciudadano y convierte en una obligaci&oacute;n del Estado garantizar el acceso de todos, al menos a aquellos elementos que se consideran indispensables para propiciar, como dir&iacute;a Durkheim, la cohesi&oacute;n y la integraci&oacute;n de las nuevas generaciones a la sociedad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si retomamos entonces la primera de las preguntas planteadas, <b>el para qu&eacute;</b> de la educaci&oacute;n b&aacute;sica, desde el punto de vista de la sociolog&iacute;a cl&aacute;sica, &eacute;sta se relaciona con la necesidad de integrar en el proceso educativo todo aquello que se considere fundamental para lograr la integraci&oacute;n nacional, la creaci&oacute;n de una identidad, la construcci&oacute;n de representaciones colectivas y significados compartidos por el conjunto de los mexicanos que permitan una convivencia arm&oacute;nica, productiva y la minimizaci&oacute;n del conflicto social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El qu&eacute;</b>, las materias y los contenidos de este nivel educativo deben corresponderse con el hecho de que la sociedad cambia, si se transforman los recursos y elementos de que dispone para atender sus necesidades, organizarse y resolver sus problemas, dichos cambios debieran reflejarse en los contenidos educativos. Raz&oacute;n por la cual la definici&oacute;n de los contenidos de las habilidades y conocimientos que se consideran b&aacute;sicos tambi&eacute;n son variables a trav&eacute;s del tiempo. En el curr&iacute;culo se selecciona y presenta el conocimiento que ha sido considerado como v&aacute;lido por un conjunto de actores involucrados en este proceso y comprende adem&aacute;s una pauta, instrumental y expresiva, de experiencias de aprendizaje destinadas a permitir que los alumnos que reciben ese conocimiento dentro de la escuela, puedan asimilarlo en la mejor manera posible y posteriormente aplicarlo en las situaciones de vida en que lo requieran (Eggleston, 1989). Dicho curr&iacute;culo es la base para la elaboraci&oacute;n de los materiales de apoyo a los procesos de ense&ntilde;anza aprendizaje.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de los LTG, el Estado, adem&aacute;s de contrarrestar la desigualdad en el acceso a la educaci&oacute;n, se asegura una mayor integraci&oacute;n a trav&eacute;s de un conducto obligatorio y gratuito para la difusi&oacute;n ideol&oacute;gica (Villa Lever, 1988). Sin embargo, el acuerdo en la definici&oacute;n del qu&eacute; es "lo b&aacute;sico" en la educaci&oacute;n b&aacute;sica no es f&aacute;cil de alcanzar; por un lado, por la diversidad de puntos de vista y de intereses involucrados en los procesos de ense&ntilde;anza&#150;aprendizaje; por otro, porque el c&uacute;mulo de conocimientos y la velocidad de su producci&oacute;n requerir&iacute;an de integrar cambios continuamente, a una velocidad que, por la complejidad de las negociaciones y acuerdos entre los interesados y participantes en los procesos educativos, no parecer&iacute;a poder lograrse, al menos dentro de la visi&oacute;n que considera a la curr&iacute;cula como un conjunto de contenidos asociados a programas poco flexibles y centrados en los contenidos, m&aacute;s que en la construcci&oacute;n de los instrumentos, capacidades o habilidades que deben propiciarse para que el individuo pueda movilizarlas en la soluci&oacute;n de problemas en diversos contextos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante el creciente volumen y la velocidad de acumulaci&oacute;n del conocimiento en los distintos campos especializados, cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil pensar que la reforma del curr&iacute;culum puede consistir simplemente en a&ntilde;adir nuevos contenidos, incluso si se aceptara excluir algunos de los que se ense&ntilde;aban anteriormente para no volverlo imposible de impartir en el tiempo disponible, cuesti&oacute;n por dem&aacute;s compleja ya que afecta rutinas e intereses de quienes cotidianamente est&aacute;n al frente de los cursos en las escuelas. Esto explica las resistencias de distinto tipo que dificultan los acuerdos de modificaci&oacute;n o actualizaci&oacute;n curricular. Podemos imaginar la reflexi&oacute;n de algunos profesores: "Si yo siempre he ense&ntilde;ado cierto contenido o materia, no puede ser excluido, es importante que contin&uacute;e siendo parte del programa", por ello en el curso de las negociaciones lograr un acuerdo puede llevar a sobrecargar a&uacute;n m&aacute;s los programas de estudio de los distintos grados o niveles.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Coll (2009) los ya de por s&iacute; sobrecargados curr&iacute;cula de la educaci&oacute;n b&aacute;sica son, al menos en parte, la causa de la ya mencionada p&eacute;rdida de sentido del proceso escolar para sus participantes: para muchos maestros, porque viven frustrados al no lograr que sus alumnos asimilen lo que se define como b&aacute;sico o necesario; en el caso de los estudiantes por tener que aprender cuestiones totalmente alejadas de su experiencia cotidiana y sus intereses. Por tanto, lo que se requiere es una revisi&oacute;n m&aacute;s radical del para qu&eacute; y el qu&eacute; debe ense&ntilde;arse al conjunto de la poblaci&oacute;n para garantizar su integraci&oacute;n creativa, activa y productiva en las nuevas sociedades denominadas del conocimiento, caracterizadas por la paulatina generalizaci&oacute;n del acceso a un volumen creciente de informaci&oacute;n que dif&iacute;cilmente puede integrarse, a la velocidad en que se genera, a la curr&iacute;cula escolar en ninguno de los niveles. Frente a esto se requiere tomar decisiones dr&aacute;sticas, jerarquizar y establecer criterios de discriminaci&oacute;n tanto en t&eacute;rminos de validez, como de utilidad o aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica, para lograr generar las competencias que el alumno requiere para seguir aprendiendo toda la vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello, tanto los contenidos como los tiempos necesarios para asimilarlos var&iacute;an hist&oacute;ricamente. Un ejemplo claro es que lo que se concibe como nivel b&aacute;sico, que constitucionalmente ha sido definido como obligatorio y gratuito para todos los integrantes de nuestra sociedad, se ha ido expandiendo para incluir, a partir de 1992, la ense&ntilde;anza secundaria y, desde 2003, la educaci&oacute;n temprana o preescolar, pr&aacute;cticamente duplicando en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, de seis a doce a&ntilde;os el lapso en que supuestamente todos los ni&ntilde;os y j&oacute;venes del pa&iacute;s pasar&iacute;an la mayor parte de su tiempo en la escuela o en actividades relacionadas con ella. En este nivel se busca introducir a los nuevos miembros de la sociedad en el manejo de lo que se concibe como los conocimientos, capacidades y principios que todo mexicano debe tener para poder desarrollarse en la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El c&oacute;mo</b>, por otro lado, representa un gran reto en nuestros d&iacute;as, en la medida en que la experiencia escolar compite con una amplia gama de posibilidades de obtenci&oacute;n de informaci&oacute;n a trav&eacute;s de las nuevas tecnolog&iacute;as, los medios masivos de comunicaci&oacute;n y la permanente interconexi&oacute;n con pares en cualquier momento <i>y </i>lugar a trav&eacute;s de celulares, blackberrys o ipod's que aprovechan las ventajas de la red inal&aacute;mbrica. De ah&iacute; que las lecciones tradicionales, tipo conferencia impartida por el profesor, la asignaci&oacute;n de ejercicios rutinarios o las exigencias de memorizaci&oacute;n contribuyan al desinter&eacute;s de los estudiantes por el trabajo escolar, incluso de aquellos que no tienen dificultades aparentes <i>y </i>obtienen buenos resultados en las evaluaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido podr&iacute;an plantearse dos tipos de estrategias anal&iacute;ticas complementarias para enfrentar el estudio <i>y </i>evaluaci&oacute;n de los resultados de los distintos instrumentos de la pol&iacute;tica educativa, entre ellos los libros de texto gratuito que, como se&ntilde;ala Villa Lever (1998), no han sido objeto de la debida atenci&oacute;n dentro de la comunidad de los investigadores educativos: <i>a) </i>la que reconstruye la din&aacute;mica de selecci&oacute;n de contenidos y estrategias, considerando los procesos de negociaci&oacute;n y sus resultados y <i>b) </i>la que analiza lo que ocurre durante los procesos de aplicaci&oacute;n a la cotidianidad escolar de las transformaciones curriculares estudiando sus efectos en contextos sociales, disciplinarios o escolares espec&iacute;ficos, cuyos resultados se espera que variar&aacute;n significativamente debido a la heterogeneidad de los mismos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El debate sigue abierto, las pol&iacute;ticas universalistas plantean la necesidad de generar los elementos compartidos que permitan la cohesi&oacute;n y la reproducci&oacute;n de la sociedad. Los defensores de las pol&iacute;ticas focalizadas argumentan que ser&iacute;a m&aacute;s adecuado atender la especificaci&oacute;n de los contenidos educativos considerando las distintas necesidades de los grupos sociales, lo que pone en tela de juicio dos de los fundamentos del "Estado social" mexicano: el acceso universal y el papel redistributivo de las pol&iacute;ticas sociales. No es &eacute;ste, sin embargo, el espacio adecuado para profundizar en el debate, pero s&iacute; para iluminarlo, para provocar un mayor inter&eacute;s de quienes tienen a la educaci&oacute;n como objeto central y de estudio, respecto de la necesidad de avanzar en el conocimiento de los efectos y resultados de pol&iacute;ticas de ambos cortes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los trabajos que se han realizado sobre los LTG, hay un sinn&uacute;mero de cr&iacute;ticas que podr&iacute;amos considerar v&aacute;lidas y, sin duda, deber&iacute;an seguirse realizando este tipo de an&aacute;lisis sistem&aacute;ticos en aras del perfeccionamiento de un instrumento que, a lo largo de la historia, ha probado ser un veh&iacute;culo &uacute;til para la universalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n considerada como b&aacute;sica y obligatoria en la formaci&oacute;n de todo ciudadano. Lo que no habr&iacute;a que olvidar, dada la profunda desigualdad que caracteriza a nuestra sociedad, es que la intenci&oacute;n fundamental de una educaci&oacute;n b&aacute;sica generalizada y compartida por todos &#151;con independencia de la ubicaci&oacute;n de los estudiantes en la estructura social, a pesar de que como ya se se&ntilde;al&oacute; ni es neutra, ni refleja en la misma medida los intereses y perspectivas de todos&#151; busca ampliar las oportunidades de quienes se encuentran en condiciones de mayor fragilidad, e integrarlos dot&aacute;ndolos de los conocimientos, habilidades y capacidades necesarias para integrarse a las sociedades modernas. Fallas hay muchas, en los contenidos, las formas de encararlos y los ejercicios definidos o las estrategias para apoyar los procesos de aprendizaje, por lo que sin duda los LTG son perfectibles y en esto, como comunidad de investigaci&oacute;n en educaci&oacute;n, tenemos grandes responsabilidades que afrontar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, no hay que olvidar que la curr&iacute;cula expl&iacute;cita, que es la que se plantea en los programas y los materiales de apoyo a la ense&ntilde;anza aprendizaje (LTG), no hacen sino una parte, no siempre la m&aacute;s significativa, de los procesos educativos. Lo que Eggleston (1989) y otros han llamado el curr&iacute;culum oculto depende de la interacci&oacute;n de los individuos no s&oacute;lo en el aula, sino dentro del contexto escolar y constituye el espacio donde ocurre la interiorizaci&oacute;n de valores, principios y actitudes frente al mundo y a los otros. Por ello, cualquiera que sea la definici&oacute;n de los contenidos y estrategias pedag&oacute;gicos, no hay que olvidar que siempre corren en paralelo a la uni&oacute;n en el presente de la acumulaci&oacute;n de experiencias de quienes intervienen en el intercambio de ideas, emociones y argumentos en el aula y la escuela.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto no invalida el papel que tienen la curr&iacute;cula formal y los materiales de apoyo, que incluso podr&iacute;a ser mayor si se perfeccionan para que promuevan el desarrollo de habilidades y capacidades para la comprensi&oacute;n, manejo y aplicaci&oacute;n del conocimiento, en t&eacute;rminos de igualaci&oacute;n de oportunidades para la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s que, de otro modo, no tendr&iacute;a condiciones para adquirirlos. Sin embargo, sobran razones para encontrar mejores formas de participaci&oacute;n de los investigadores educativos en su definici&oacute;n y elaboraci&oacute;n, pues tampoco es posible desconocer su relevancia como instrumento en manos del Estado para construir una identidad, una serie de representaciones sociales compartidas que puedan servir, como dir&iacute;a Elster (2006), de cemento a la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Roc&iacute;o Grediaga Kuri, Directora</b></font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Anzures, Tonatiuh (2011). "El libro de texto gratuito en la actualidad: logros y retos de un programa cincuentenario", <i>Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa, </i>vol. XVI, n&uacute;m. 49, pp. 363&#150;388.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8636915&pid=S1405-6666201100020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Apple, Michael y Nancy King (1986). "Econom&iacute;a pol&iacute;tica y control escolar en la vida cotidiana", en <i>Ideolog&iacute;a y curr&iacute;culo, </i>Madrid: Akal.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8636917&pid=S1405-6666201100020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Coll, Cesar (2009). "Los enfoques curriculares basados en competencias y el sentido de aprendizaje escolar", COMIE (ed.) Conferencias magistrales, <i>X Congreso Nacional de Investigaci&oacute;n Educativa </i>(Veracruz, 21&#150;25 de septiembre de 2009), Ciudad de M&eacute;xico: Consejo Mexicano de Investigaci&oacute;n Educativa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8636919&pid=S1405-6666201100020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eggleston, John (1989). "Sociolog&iacute;a y curr&iacute;culo", en <i>Sociolog&iacute;a del curr&iacute;culo escolar, </i>Buenos Aires: Troquel.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8636921&pid=S1405-6666201100020000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Elster, John (2006) <i>El cemento de la sociedad. Las paradojas del orden social, </i>Ciudad de M&eacute;xico: Gedisa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8636923&pid=S1405-6666201100020000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schmelkes, Sylvia (1998). "La educaci&oacute;n b&aacute;sica", en P. Latap&iacute; (coord.), <i>Un siglo de educaci&oacute;n en M&eacute;xico, </i>Ciudad de M&eacute;xico: FCE, pp. 173&#150;191.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8636925&pid=S1405-6666201100020000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tello, Carlos (2010). <i>Sobre la desigualdad en M&eacute;xico, </i>Ciudad de M&eacute;xico: UNAM.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8636927&pid=S1405-6666201100020000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Villa Lever, Lorenza (1988). <i>Los Libros de Texto Gratuitos. La disputa por la educaci&oacute;n en M&eacute;xico, </i>Guadalajara, Jalisco: Universidad de Guadalajara.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8636929&pid=S1405-6666201100020000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> No se puede aprender a sumar si no se ha&nbsp; comprendido la noci&oacute;n de cantidad, no se puede aprender la multiplicaci&oacute;n si no se ha logrado entender la suma y as&iacute; sucesivamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> En el momento en que L&oacute;pez Mateos propone el llamado Plan de Once a&ntilde;os, la distribuci&oacute;n del ingreso, como se&ntilde;ala Anzures (2011), en el primer art&iacute;culo que se presenta en la secci&oacute;n tem&aacute;tica contenida en este volumen, el (percentil) decil econ&oacute;mico m&aacute;s alto de los hogares mexicanos recibi&oacute; el 40.8% del ingreso disponible; los siguientes dos deciles obtuvieron&nbsp;el 30.3%; los siguientes tres percibieron el 16.9%; y los cuatro &uacute;ltimos (referentes al sector m&aacute;s desfavorecido de la poblaci&oacute;n) registraron apenas el 12% del ingreso disponible.</font></p>      ]]></body><back>
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