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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco Departamento de Sociología Área de Sociología de las Universidades]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los rectores de las universidades p&uacute;blicas</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Romualdo L&oacute;pez Z&aacute;rate</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Acosta Silva, Adri&aacute;n (2009). <i>Pr&iacute;ncipes, bur&oacute;cratas y gerentes. El gobierno de las universidades p&uacute;blicas en M&eacute;xico, </i>M&eacute;xico: ANUIES.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Profesor del &Aacute;rea de Sociolog&iacute;a de las Universidades, Departamento de Sociolog&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150;Azcapotzalco. M&eacute;xico.</i> CE: <a href="mailto:lzr@correo.azc.uam.mx">lzr@correo.azc.uam.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este libro, Adri&aacute;n Acosta hace un recuento de un tema que hasta hace poco m&aacute;s de una d&eacute;cada hab&iacute;a sido poco abordado en el an&aacute;lisis de las universidades: el del gobierno, del poder y de la toma de decisiones en las instituciones de educaci&oacute;n superior. Fue &eacute;l quien coloc&oacute; en la agenda del estudio de la educaci&oacute;n superior mexicana la importancia de tratar, con rigurosidad y objetividad, el gobierno <i>y </i>gesti&oacute;n de las universidades, aspecto siempre presente pero que en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os ha adquirido nuevas formas, ha enfrentado desaf&iacute;os, ha dado lugar a nuevas modalidades de conducci&oacute;n de la universidad, al surgimiento de redes de relaci&oacute;n entre los diferentes actores institucionales &#151;internos <i>y </i>externos&#151;, a la asunci&oacute;n por parte de los rectores de funciones "no declaradas" en la reglamentaci&oacute;n, <i>y </i>a toma de decisiones que rebasan las formas establecidas en las legislaciones universitarias <i>y </i>ponen en entredicho los mecanismos formales institucionales. Revela el fortalecimiento de las estructuras de gesti&oacute;n directiva de las universidades <i>y </i>las tensiones <i>y </i>conflictos que ha provocado al interior de las instituciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante la obra de Adri&aacute;n Acosta porque logra hacer una s&iacute;ntesis del tema despu&eacute;s de m&uacute;ltiples acercamientos te&oacute;ricos <i>y </i>estudios de casos publicados en revistas de prestigio, la edici&oacute;n de varios libros <i>y </i>la difusi&oacute;n apasionada del tema en varios congresos. Ha despertado el inter&eacute;s del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (CONACyT), al financiarle una parte de su<b> </b>investigaci&oacute;n y, abriendo brecha, propici&oacute; que otros hayamos tenido tambi&eacute;n la oportunidad de que el Consejo nos apoye en el desarrollo de otras investigaciones relacionadas con el tema.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n vale la pena resaltar el que Adri&aacute;n est&eacute; desarrollando su trabajo en una de las universidades p&uacute;blicas m&aacute;s importantes e interesantes, desde muchos puntos de vista, de nuestro pa&iacute;s: la Universidad de Guadalajara, en donde a la par de dar cuenta de sus vicisitudes y logros a lo largo de los &uacute;ltimos tres lustros, ha encontrado la serenidad y profundidad para analizarla con objetividad y, tal vez, su experiencia como profesor, investigador y directivo ha sido fuente de algunas de sus inquietudes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su an&aacute;lisis supera y trasciende los calificativos f&aacute;ciles y juicios apresurados al calor de las coyunturas pol&iacute;ticas e institucionales que cotidianamente se presentan en las universidades para dar cuenta, en una visi&oacute;n de dos d&eacute;cadas, de los cambios ocurridos en el &aacute;mbito de la gesti&oacute;n de las universidades. En efecto, afirma Adri&aacute;n, que:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; algunas de las transformaciones m&aacute;s significativas de la d&eacute;cada han ocurrido precisamente en el campo de la administraci&oacute;n, el gobierno y la gesti&oacute;n de las universidades y particularmente en un nuevo rol que est&aacute;n jugando los rectores y su equipo cercano tanto en la relaci&oacute;n con los funcionarios del gobierno federal <i>y </i>estatal, como con los actores de su comunidad.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y este proceso lo aborda no como un juicio moral sobre lo que debiera ser, sino como una descripci&oacute;n rigurosa de lo que est&aacute; pasando, m&aacute;s all&aacute; de los diferentes resultados (positivos o negativos) que este proceso est&aacute; generando. No es un juicio sobre posibles desviaciones con respecto a un modelo ideal, ni de revelar perversiones deliberadas de los actores, ni exhibir la posible corrupci&oacute;n de grupos en el poder. Su pretensi&oacute;n es describir las novedosas pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas de los sectores dirigentes en las universidades para cumplir de la mejor manera posible el objeto y funci&oacute;n de la universidad. Las nuevas pr&aacute;cticas surgen y se desarrollan en un contexto donde se advierte una presencia preponderante del gobierno federal expresada en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas surgidas en la d&eacute;cada pasada y continuadas y ampliadas en la presente. Esas nuevas pr&aacute;cticas colisionan con zagas institucionales acu&ntilde;adas a lo largo de los a&ntilde;os, con una legislaci&oacute;n redundante y anacr&oacute;nica, en lo que se refiere a la gesti&oacute;n, y con las tradicionales y emergentes "acciones colectivas" de acad&eacute;micos maduros, de estudiantes inquietos y trabajadores inconformes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Da por entendido que los sectores dirigentes de las universidades, se&ntilde;aladamente el rector, tienen la intenci&oacute;n y convicci&oacute;n de mejorar la calidad de los servicios que se ofrecen. Pero para alcanzar ese objetivo hay m&uacute;ltiples caminos y formas no siempre coincidentes. Y es aqu&iacute; donde surgen las luchas entre varios grupos que leg&iacute;timamente, o no, pugnan por preservar una forma espec&iacute;fica de hacer las cosas. Coincidiendo con el fin, los grupos difieren en las prioridades institucionales, en la asignaci&oacute;n de recursos, en la selecci&oacute;n del cuerpo directivo, en la transparencia en la rendici&oacute;n de cuentas, en la forma y conducci&oacute;n de los &oacute;rganos colegiados de gobierno, en la asunci&oacute;n de diversas medidas administrativas de evaluaci&oacute;n y control. As&iacute;, se convierte la universidad en una arena p&uacute;blica donde se confrontan estas diferentes visiones que tienen l&iacute;deres, grupos de apoyo; grupos que entran en conflicto y a la vez establecen alianzas, propician acuerdos. Estos grupos y sus l&iacute;deres se mueven en varias l&oacute;gicas: la propiamente acad&eacute;mica, la burocr&aacute;tica y la estrictamente pol&iacute;tica. Su acci&oacute;n genera tensiones, conflictos entre ellos no tanto sobre los fines institucionales (ret&oacute;ricos al fin y al cabo) sino de las modalidades y mecanismos para alcanzarlos. Se trata entonces, dice Adri&aacute;n, de "estudiar el poder y las pol&iacute;ticas universitarias desde los anteojos de la ciencia pol&iacute;tica, para entender las peculiaridades ambig&uuml;edades y tensiones que habitan la producci&oacute;n de la conflictividad y el consenso en la universidad" (p. 109).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La fortaleza del an&aacute;lisis es que est&aacute; soportado en un consistente marco de referencia, tomado de las teor&iacute;as pol&iacute;ticas y aplicadas coherentemente a las situaciones de las universidades p&uacute;blicas, en una copiosa informaci&oacute;n institucional, en una perspicaz observaci&oacute;n del acontecer en las universidades y en el estudio a profundidad de cinco de ellas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&iacute;tulo es m&aacute;s que sugerente: Los rectores son pr&iacute;ncipes, gerentes y bur&oacute;cratas como resultado de una tendencia hacia la personalizaci&oacute;n, en la figura del rector, de los procesos de cambio y de los logros institucionales... Los rectores son una figura "h&iacute;brida que combina las capacidades del pol&iacute;tico <i>(El Pr&iacute;ncipe </i>de Maquiavelo) con el <i>expertise </i>del bur&oacute;crata profesional o de sus consejeros de ocasi&oacute;n (fiel al modelo weberiano) y el gerente de las pol&iacute;ticas institucionales (la figura predilecta en el campo de la Nueva Gesti&oacute;n P&uacute;blica)" (p. 17).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El argumento central es "que los cambios tanto en el contexto como en el entorno de las pol&iacute;ticas universitarias en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han modificado silenciosa pero sustancialmente las formas de gobierno, de gobernabilidad y gobernanza de la educaci&oacute;n superior mexicana" (p. 19), que esta modificaci&oacute;n ha sido guiada por una "l&oacute;gica pragm&aacute;tica, de adaptaci&oacute;n hacia las exigencias y propuestas de programas federales" (p. 142) que ha propiciado el tr&aacute;nsito de "una autonom&iacute;a sin adjetivos a una autonom&iacute;a regulada cada vez m&aacute;s por el Estado o por el mercado" (p. 74)</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este conjunto de modificaciones han dado lugar a: un proceso paulatino de adaptaci&oacute;n a las nuevas reglas del juego establecidas por las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas federales sin que el an&aacute;lisis de ese proceso <i>y </i>las decisiones consecuentes pasen por los &oacute;rganos tradicionales de gobierno; a un nuevo modo de gesti&oacute;n, calificada como estrat&eacute;gica, que recae en la persona del rector <i>y </i>de un nuevo grupo de administradores expertos en el manejo de las herramientas <i>y </i>formatos, h&aacute;biles para manipular indicadores <i>y </i>con ello dotar a los rectores de un nuevo vocabulario que los dota de una capacidad de negociaci&oacute;n con los administradores de los recursos; a un estilo de gobernabilidad gerencial que "instruye" a los acad&eacute;micos y a la administraci&oacute;n a acatar las nuevas disposiciones y a conseguir los resultados prometidos en un tiempo preciso so pena de no hacerse acreedores a nuevos recursos econ&oacute;micos. Pero lo m&aacute;s relevante es que despu&eacute;s de sujetarse a todo este proceso, Adri&aacute;n concluye con lo que me parece m&aacute;s significativo: "es dif&iacute;cil demostrar que exista una relaci&oacute;n directa entre las reformas administrativas y organizacionales del gobierno universitario con la mejor&iacute;a en la calidad del desempe&ntilde;o institucional" (p. 143).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conclusi&oacute;n es para meditarla en todo su significado y consecuencias para la vida institucional. En efecto, notamos y observamos cambios en las universidades en el transcurso de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: mejores instalaciones; mayor acceso a medios modernos de comunicaci&oacute;n; diversificaci&oacute;n de programas de estudio sobre todo en posgrado; n&uacute;mero creciente de revistas; m&aacute;s profesores con doctorado, de tiempo completo, con el perfil PROMEP y pertenencia al SNI; m&aacute;s procesos administrativos certificados por los ISOs, reformas administrativas y organizacionales, distintos modos de gesti&oacute;n. Y vale la pena preguntarse si todo este cambio ha tenido impacto, por ejemplo, en la incorporaci&oacute;n de m&aacute;s j&oacute;venes a las universidades p&uacute;blicas. &iquest;No ser&aacute; que bajo el criterio de una supuesta exigencia de calidad estamos excluyendo del acceso a la educaci&oacute;n superior p&uacute;blica a una proporci&oacute;n muy elevada de j&oacute;venes? (el crecimiento de los profesores con todas esas caracter&iacute;sticas no se acompa&ntilde;a con un incremento similar a la matr&iacute;cula y egreso). &iquest;No ser&aacute; que tenemos m&aacute;s profesores con mejores indicadores sin que ello redunde en una mejor preparaci&oacute;n de nuestros estudiantes? &iquest;No ser&aacute; que las pol&iacute;ticas de becas y est&iacute;mulos han beneficiado a los profesores como individuos sin que ello redunde en un beneficio institucional? En todo lo anterior no tenemos respuesta, pero s&iacute; sabemos que las reformas administrativas han generado mayor burocracia, concentraci&oacute;n de poder y menoscabo de la funci&oacute;n de los &oacute;rganos colegiados sin que podamos demostrar que ello ha redundado en una mejor calidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He narrado el principio y el final, lo emocionante de la obra es c&oacute;mo va entretejiendo la argumentaci&oacute;n para fundamentar sus conclusiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son muchos los temas que aborda Adri&aacute;n en su libro y no quiero repetir lo que &eacute;l menciona. S&oacute;lo destacar&eacute; uno que me parece relevante: el origen de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas instrumentadas a partir de los noventa. &Eacute;l lo explica de la siguiente forma: uno de los aspectos centrales de la relaci&oacute;n entre las pol&iacute;ticas, la acci&oacute;n p&uacute;blica y las redes, descansa en la formaci&oacute;n de capital social, es decir "en la capacidad de crear relaciones de confianza en las estructuras de intercambio socio&#150;pol&iacute;tico" (p.32). Este capital social, entre gobierno e instituciones, se fue perdiendo en los a&ntilde;os ochenta, a tal grado que "&#91;...&#93; la desconfianza hacia las universidades, por parte del gobierno federal, ha sido el motor o combustible de buena parte de las pol&iacute;ticas y los programas p&uacute;blicos implementados en la educaci&oacute;n superior" (p. 34).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta desconfianza, a&ntilde;ado, no s&oacute;lo era del gobierno hacia las instituciones sino de buena parte de la sociedad civil. Un alto funcionario del gobierno de la SEP, dec&iacute;a en 1987, que si en algo hay un consenso en la sociedad es que en la calidad de la ense&ntilde;anza que se da en las universidades es deficiente. El gobierno consider&oacute; que estaba obligado a intervenir y regular la educaci&oacute;n superior para recuperar la confianza social y del gobierno federal ante la supuesta o real incapacidad de que las universidades, aut&oacute;nomamente, lo pudieran hacer. Y el gobierno lo hizo. Esta intervenci&oacute;n silenciosa, paulatina, pero insistente y constante est&aacute; haciendo a un lado los organismos tradicionales de decisi&oacute;n de las universidades, por poco eficaces, y ha urgido a las autoridades, especialmente al rector, a ser los interlocutores con el gobierno para instrumentar las pol&iacute;ticas y dotarlas de legitimidad ante la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay investigadores que afirman que los cambios en los modos de gesti&oacute;n de las universidades p&uacute;blicas se deben al paradigma neoliberal de la econom&iacute;a. Adri&aacute;n afirma: a pesar de que hay factores externos, son las configuraciones pol&iacute;ticas y de gobierno internas a la universidad las que explican la intensidad y duraci&oacute;n de dichas influencias externas. En especial la capacidad institucional de formular pol&iacute;ticas de cambio:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; es el resultado de la acumulaci&oacute;n del poder institucional en las rector&iacute;as universitarias y en los &oacute;rganos de gobierno m&aacute;s importantes de la estructura de autoridad en las universidades, una capacidad que puede analizarse como una relaci&oacute;n entre la eficiencia gubernamental universitaria y la legitimidad de la autoridad y de las decisiones que se toman (p. 101).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Efectivamente, concuerdo con Adri&aacute;n en que hay una tendencia, obligada o acordada entre las autoridades internas y las presiones de los funcionarios federales, a relegar a los tradicionales &oacute;rganos colegiados en la toma de decisiones en la universidad. A&ntilde;adir&iacute;a que contribuye a que se d&eacute; este fen&oacute;meno la disfuncionalidad y los problemas de operaci&oacute;n de estos mismos &oacute;rganos. Es decir, no s&oacute;lo hay una tendencia e intenci&oacute;n de hacerlos a un lado sino que hay problemas de funcionamiento interno de estos &oacute;rganos que refuerzan y justifican su desplazamiento.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Pr&iacute;ncipes, bur&oacute;cratas y gerentes </i>es una obra que obliga a reflexionar sobre los supuestos beneficios de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas federales para la educaci&oacute;n superior y a poner en la balanza sus efectos colaterales principalmente en el campo de la gobernanza institucional. Se aprecia la tendencia a un nuevo tipo de rector, m&aacute;s administrador que acad&eacute;mico; un tr&aacute;nsito de la hist&oacute;rica autoridad institucional distribuida entre diferentes &oacute;rganos unipersonales y colegiados a la autoridad concentrada en el rector; la irrupci&oacute;n de nuevos agentes universitarios, los gest&oacute;cratas, que desplazan a los acad&eacute;micos; nuevas formas de relaci&oacute;n de las universidades con los funcionarios estatales y federales orientadas por la eficiencia y la competencia por recursos; una recomposici&oacute;n de los grupos de poder que aspiran a dirigir las instituciones. No se pretende, seg&uacute;n aprecio, descalificar todas estas nuevas manifestaciones sino de impulsar y continuar los estudios y an&aacute;lisis sobre la gobernanza universitaria para tratar de construir, colegiadamente, un sistema de gobierno adecuado a las universidades y a su nuevo entorno.</font></p>      ]]></body>
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