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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Temas a debate: Moneda y banca en México 1884-1954]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="left"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p> 	    <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mar&iacute;a Eugenia Romero Sotelo y Leonor Ludlow (coords.),    <br>     <i>Temas a debate. Moneda y banca en M&eacute;xico 1884&#45;1954,</i>    <br>     M&eacute;xico, UNAM, 2006</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro aborda una tem&aacute;tica novedosa, oportuna e interesante porque reconstruye las diversas pol&eacute;micas que en el periodo de 1884 a 1954 se desatan entre grupos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos sobre cuestiones monetarias y bancarias que, en un momento de la historia pol&iacute;tico&#45;econ&oacute;mica de M&eacute;xico, fueron cruciales en la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica interna y externa del pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro re&uacute;ne a un equipo de profesionales de la historia econ&oacute;mica que han trabajado diversos temas relacionados con el pensamiento econ&oacute;mico. El equipo est&aacute; integrado por Leonor Ludlow, Mar&iacute;a Eugenia Romero Sotelo, Jes&uacute;s M&eacute;ndez Reyes, M&oacute;nica Blanco, Esperanza Fujigaki Cruz, Eduardo Turrent y Francisco Su&aacute;rez D&aacute;vila. En este libro, producto del seminario Debates y Controversias en la Historia del Pensamiento Econ&oacute;mico en M&eacute;xico, ofrecen una visi&oacute;n de conjunto sobre el rostro humano de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del pa&iacute;s, en particular la pol&iacute;tica financiera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada uno de los trabajos reunidos se apoya en una amplia base documental de la &eacute;poca. Esta base consiste en archivos oficiales, archivos de figuras pol&iacute;ticas, revistas, peri&oacute;dicos y libros, lo cual les permite reconstruir el contexto hist&oacute;rico donde se desarrollaron los debates, adem&aacute;s de ofrecer al lector elementos para avanzar en el conocimiento de los vericuetos de la discusi&oacute;n y la definici&oacute;n de la pol&iacute;tica financiera y bancaria del pa&iacute;s. A lo largo del libro se dan a conocer el escenario, los actores participantes en las discusiones, la manera como se desenvolvi&oacute; la pol&eacute;mica hasta llegar a las decisiones que afectaron el rumbo econ&oacute;mico del pa&iacute;s.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estructura de cada uno de los trabajos tiene la virtud de situarnos en el contexto nacional e internacional en el que se desarrollaron los distintos debates; se destacan las condiciones internas del pa&iacute;s y la incidencia de los cambios en el escenario mundial en la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica interna. Resulta interesante la manera como presentan la pol&eacute;mica, pues permiten acceder a otras dimensiones del an&aacute;lisis y motivan una reflexi&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; del campo de la racionalidad econ&oacute;mica y su formulaci&oacute;n te&oacute;rica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los &aacute;ngulos abiertos en la reconstrucci&oacute;n del debate se encuentra la posibilidad de visualizar a los actores participantes en la discusi&oacute;n como representantes de determinados grupos e intereses econ&oacute;micos nacionales, regionales, locales y extranjeros. En las distintas pol&eacute;micas concurren personajes de mayor o menor renombre, pero todos representativos de su momento hist&oacute;rico: Manuel Dubl&aacute;n, los diputados Agust&iacute;n Garc&iacute;a y Daniel Bribiesca, Jos&eacute; Yves Limantour, Enrique Creel, Joaqu&iacute;n D. Casas&uacute;s, Pablo Macedo, Toribio Esquivel Obreg&oacute;n, el estadunidense Edwin Walter Kemmerer, el centroamericano Tom&aacute;s Cer&oacute;n Camargo, Miguel Palacios Macedo, Alberto J. Pa&ntilde;i, Eduardo Su&aacute;rez, Luis Montes de Oca, Ram&oacute;n Beteta, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra dimensi&oacute;n del libro consiste en la reflexi&oacute;n sobre el empleo del conocimiento econ&oacute;mico para sustentar una postura como una forma de dotar de car&aacute;cter cient&iacute;fico a la argumentaci&oacute;n y <i>no</i> como un instrumento para comprender la realidad; es decir, se subraya el aspecto ideol&oacute;gico de las teor&iacute;as econ&oacute;micas. Esto permite identificar posturas de liberales&#45;conservadores, liberales puros, pragm&aacute;ticos, ortodoxos, monetaristas, desarrollistas, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tensi&oacute;n entre una realidad econ&oacute;mica determinada y la corriente te&oacute;rica econ&oacute;mica que se aplica para comprender esa realidad y darle una soluci&oacute;n es otro aspecto que se desarrolla a lo largo del trabajo. Y, por &uacute;ltimo, se muestra la diversidad de orientaciones econ&oacute;micas para resolver un mismo problema, lo cual explica la raz&oacute;n del debate. Esto permite reconocer que el pensamiento econ&oacute;mico es heterog&eacute;neo y la presencia de distintas propuestas en las diferentes &aacute;reas de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica depende de los intereses y grupos involucrados, quienes, a su vez, son el objeto y el sujeto de la misma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Constitucionalistas y pragm&aacute;ticos frente a los privilegios bancarios (1880&#45;1889)" Leonor Ludlow analiza el debate de 1880 en torno a la concesi&oacute;n de privilegios a los bancos que suscita la discusi&oacute;n a favor del r&eacute;gimen de monopolio o del r&eacute;gimen de pluralidad. El asunto central consiste en dos alternativas de organizaci&oacute;n bancaria: la libertad absoluta o la centralizaci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica. As&iacute;, el debate confronta a dos generaciones de la clase pol&iacute;tica liberal: los liberales ortodoxos (constitucionalistas) a favor de la libertad absoluta plasmada en la Constituci&oacute;n de 1857 y los liberales&#45;conservadores (pragm&aacute;ticos), favorables a la centralizaci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica, donde el poder ejecutivo ser&iacute;a el encargado de vigilar y regular la actividad bancaria. El debate se mantiene hasta la segunda presidencia de Porfirio D&iacute;az y el resultado es una conciliaci&oacute;n de intereses entre Estado y particulares, empresarios nacionales y extranjeros. Por otra parte, este debate favoreci&oacute; la aparici&oacute;n de especialistas nacionales en temas bancarios, Joaqu&iacute;n D. Casas&uacute;s y Miguel Palacios Macedo, formados en textos y manuales bancarios europeos, en particular franceses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Bimetalismo vs, patr&oacute;n oro, una larga controversia en M&eacute;xico: la Comisi&oacute;n de Cambios Internacional y la Comisi&oacute;n Monetaria de 1903", Mar&iacute;a Eugenia Romero Sotelo reconstruye el debate que genera el cambio al patr&oacute;n de oro en la &eacute;poca porfiriana, en el cual est&aacute;n implicados intereses econ&oacute;micos opuestos entre s&iacute;. Por un lado, los sectores ligados al comercio exterior, cuyos intereses ser&iacute;an afectados con el cambio de patr&oacute;n; es decir, los sectores minero, agr&iacute;cola y manufacturero. Por el otro, los sectores beneficiados: los inversionistas extranjeros, los accionistas de ferrocarriles y de industrias, los comerciantes importadores y el gobierno. Realizar este cambio llev&oacute; a Limantour, secretario de Hacienda, a crear la Comisi&oacute;n de Cambios Internacionales con objeto de formalizar un acuerdo internacional en relaci&oacute;n con la plata; en ese momento se lleva a cabo la controversia Creel&#45;Limantour. Posteriormente, la pol&eacute;mica se desarrolla como parte de los trabajos de la Comisi&oacute;n Nacional Monetaria, donde la discusi&oacute;n gira alrededor de adoptar el patr&oacute;n oro o el patr&oacute;n de cambio oro. Los principales contendientes, en este segundo momento, son Joaqu&iacute;n D. Cassas&uacute;s y Enrique Creel vs. Pablo Macedo y Jos&eacute; Yves Limantour. Sus posturas definen un papel diferente al Estado y el capital extranjero a fin de lograr la estabilidad interna. Al final se impone un patr&oacute;n de oro cojo,</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jes&uacute;s Reyes M&eacute;ndez, en su ensayo "Un debate sobre la regulaci&oacute;n econ&oacute;mica. La Comisi&oacute;n de Cambios y Moneda. Antecedente de un Banco Central", plantea que la disyuntiva "liberalismo y regulaci&oacute;n econ&oacute;mica" constituye un asunto que se discute en el escenario mundial a mediados del siglo XIX, al cual M&eacute;xico no es ajeno. La aparici&oacute;n de estructuras no competitivas obligar&aacute; a reglamentar y regular las actividades econ&oacute;micas encomendadas antes a particulares. Con esto, seg&uacute;n el autor, el gobierno porfirista se erigir&aacute; en puntal de un Estado intervencionista o al menos regulador. El cambio al patr&oacute;n oro significa un cambio institucional. As&iacute;, la Comisi&oacute;n de Cambios y Moneda se convierte en la agencia p&uacute;blica centralizadora de las operaciones de pol&iacute;tica monetaria y de ajuste del cambio internacional. El autor sigue la trayectoria de esta agencia, su papel regulador de la actividad econ&oacute;mica y sus efectos positivos en la econom&iacute;a nacional; sin embargo, esta ir&aacute; perdiendo terreno a partir del movimiento revolucionario de 1910.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el estudio de M&oacute;nica Blanco titulado "La banca, la agricultura y el cr&eacute;dito. Una pol&eacute;mica sobre el rumbo de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica a fines del porfiriato", la discusi&oacute;n se inicia a partir de la reforma a la Ley General de Instituciones de Cr&eacute;dito que realiza el gobierno porfirista en 1908. El punto central de la discusi&oacute;n consiste en la prohibici&oacute;n a los bancos de emisi&oacute;n de renovar los pr&eacute;stamos a corto plazo. En la pol&eacute;mica participan, a favor de la reforma, Jos&eacute; Yves Limantour y Joaqu&iacute;n D. Cassas&uacute;s, y en contra, Toribio Esquivel Obreg&oacute;n y Emilio P&eacute;rez Vargas, un propietario de tierras de Jalisco. El n&uacute;cleo de la controversia gira en torno a los efectos de la reforma en los intereses de dos grupos econ&oacute;micos: Toribio Esquivel, representante del grupo de agricultores del Baj&iacute;o, sostiene que la reforma encarece la oferta crediticia para el agricultor y afecta el futuro desarrollo de los bancos estatales. Por su parte, Joaqu&iacute;n D. Casas&uacute;s defiende a los grandes hacendados y a los bancos nacionales, para quienes la reforma resulta favorable. El debate pone a discusi&oacute;n, nuevamente, la actividad reguladora del Estado y la pol&iacute;tica de desarrollo econ&oacute;mico impuesta por el gobierno porfirista, en particular la agraria. La autora muestra la amplitud de teor&iacute;as y experiencias europeas que los contrincantes conocen y emplean para sustentar sus posiciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su texto de t&iacute;tulo "Monometalismo y bimetalismo en la revoluci&oacute;n mexicana. La estabilizaci&oacute;n monetaria a debate", Esperanza Fujigaki Cruz revisa la pol&eacute;mica de 1917 en torno a la conveniencia de restablecer el patr&oacute;n oro o volver al tradicional sistema bimet&aacute;lico con la finalidad de resolver el caos monetario originado por la revoluci&oacute;n. En el &aacute;mbito internacional, el sistema financiero mundial, y con &eacute;l el patr&oacute;n oro, enfrenta serios problemas durante la primera guerra mundial y la posguerra. En el debate local participa el profesor de la Universidad de Princeton, Edwin Kemmerer, invitado por el gobierno a estudiar el sistema monetario mexicano. Este personaje se inclina por restablecer el patr&oacute;n oro. Un grupo de editores y articulistas de varios diarios mexicanos intervendr&aacute; en la discusi&oacute;n, ya sea para apoyar la propuesta de Kemmerer o en oposici&oacute;n a ella. Sin embargo, en el curso del debate, el patr&oacute;n oro se restablecer&aacute; autom&aacute;ticamente, sin mediar ninguna acci&oacute;n del gobierno, contradiciendo la Ley de Gresham, principio al que recurre Kemmerer para apoyar su propuesta. Ante esta situaci&oacute;n, la autora plantea que el predominio del enfoque en el patr&oacute;n oro y en la teor&iacute;a cuantitativa impide conocer o explicar, en toda su amplitud, el proceso inflacionario y la devaluaci&oacute;n del peso. Este problema est&aacute; unido a la depresi&oacute;n econ&oacute;mica de esos a&ntilde;os. Por tal motivo, la autora considera que se debe buscar la explicaci&oacute;n en otras teor&iacute;as, como la teor&iacute;a del valor&#45;trabajo. Al mismo tiempo, se&ntilde;ala que la presencia de financieros estadunidenses no es fortuita, pues existe el inter&eacute;s de sujetar el sistema financiero mexicano a la suerte del d&oacute;lar y, en consecuencia, impulsar la integraci&oacute;n de la econom&iacute;a mexicana a Estados Unidos. Esto en un momento de construcci&oacute;n de un nuevo tipo de sociedad y de Estado en M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Eduardo Turrent, en su art&iacute;culo "La reforma monetaria de 1931 y sus cr&iacute;ticos. Debate interno y ecos del exterior", analiza las razones del fracaso de esta reforma en lo referente a enfrentar la depreciaci&oacute;n de la moneda de plata con respecto al oro y el problema de la devaluaci&oacute;n de ambos en relaci&oacute;n con el d&oacute;lar estadunidense. La reforma monetaria de 1931, elaborada por el secretario de Hacienda Luis Montes de Oca con la colaboraci&oacute;n de Plutarco El&iacute;as Calles, Manuel G&oacute;mez Morin y Luciano Wiechers, es criticada fuertemente por Palacios Macedo y Alberto J. Pa&ntilde;i, quienes sostienen que esta medida compromete el ritmo de la econom&iacute;a al intentar mantener la paridad y provoca una deflaci&oacute;n m&aacute;s severa. Los opositores se&ntilde;alan tambi&eacute;n la importancia de transitar a un patr&oacute;n de cambio oro y lo inconveniente de mantener el mismo tipo de paridad del peso mexicano. Turrent sostiene que la negativa de dar marcha atr&aacute;s a la reforma exhibe a los autores de la misma como conocedores parciales de la materia, con cierta "miop&iacute;a intelectual" acompa&ntilde;ada de una buena dosis de dogmatismo y de arrogancia personal. A los dos meses de la puesta en vigor de la reforma, la libra esterlina es desligada del oro en Gran Breta&ntilde;a, ejemplo que siguieron otros 35 pa&iacute;ses; a pesar de ello, se mantiene la reforma en M&eacute;xico. Asimismo, Turrent destaca la falta de inter&eacute;s de estos personajes por conocer las propuestas de otros autores, entre ellos John Mayrand Keynes, que ofrec&iacute;an otras alternativas. En la presentaci&oacute;n de esta controversia, el autor muestra los juicios y argumentos que permiten entender por qu&eacute; fracas&oacute; esta reforma.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &uacute;ltimo texto del libro, "Desarrollismo y ortodoxia monetaria (1927&#45;1952): el debate entre dos visiones de pol&iacute;tica financiera mexicana", Francisco D&aacute;vila Su&aacute;rez estudia el debate sobre el sistema financiero mexicano que se desarrolla a lo largo del siglo XX. La pol&eacute;mica se da entre dos posturas encontradas: por un lado, la corriente desarrollista que privilegia el crecimiento interno, representada por Eduardo Su&aacute;rez D&aacute;vila, Ram&oacute;n Beteta y Antonio Carrillo Flores, y, por el otro, los defensores de la ortodoxia monetaria, con Luis Montes de Oca, Manuel G&oacute;mez Mor&iacute;n, Miguel Palacios Macedo y Alberto J. Pa&ntilde;i como figuras centrales. Con base en las discusiones que se dieron, el autor plantea las bases te&oacute;ricas de ambas corrientes, qui&eacute;nes eran sus creadores y en qu&eacute; consist&iacute;an las tesis de cada una. Al mismo tiempo, analiza los instrumentos dise&ntilde;ados por la corriente desarrollista a lo largo de 37 a&ntilde;os, cuando domina en la conducci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del pa&iacute;s. La discusi&oacute;n entre ambas corrientes permanece hasta finales del siglo XX, cuando toma el control la corriente ortodoxa en la etapa conocida como "neoliberal". El autor compara los resultados econ&oacute;micos obtenidos al aplicar las directrices marcadas por una y otra escuelas. Esto le permite concluir que el periodo de mayor &eacute;xito econ&oacute;mico en M&eacute;xico transcurre durante el predominio de la corriente desarrollista en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un sentido amplio, el conjunto de trabajos motiva una reflexi&oacute;n dirigida a destacar la importancia del debate como medio para delimitar los problemas centrales a resolver y los mecanismos adecuados para tratar los aspectos fundamentales de la realidad econ&oacute;mica. Al mismo tiempo, muestra las limitaciones de los argumentos econ&oacute;micos cuando son meras reproducciones de teor&iacute;as econ&oacute;micas y soslayan el aspecto central de toda teor&iacute;a econ&oacute;mica: servir de instrumento para entender y comprender los problemas de la realidad y encontrar su soluci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la reconstrucci&oacute;n del debate, los autores entrelazan la historia econ&oacute;mica, el pensamiento econ&oacute;mico y la pol&iacute;tica a fin de mostrarnos los entretelones de las decisiones en materia de pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Mu&eacute;stran que <i>no</i> hay una soluci&oacute;n &uacute;nica sino varias ante un problema determinado, con alcances diferentes en funci&oacute;n de la posici&oacute;n que los actores ocupen en el escenario econ&oacute;mico; adem&aacute;s, las propuestas pueden ser limitadas o amplias dependiendo de los intereses de los grupos econ&oacute;micos que est&eacute;n involucrados en la discusi&oacute;n. Finalmente, destacan la importancia del debate para confrontar opiniones, teor&iacute;as y reflexiones, desde distintos puntos de vista, y se&ntilde;alan la relevancia de los espacios de discusi&oacute;n para propiciar nuevas propuestas, elaboraciones te&oacute;ricas y soluciones a los grandes problemas del pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este libro parece confirmarse con gran amplitud el siguiente aforismo: "la teor&iacute;a es gris frente al &aacute;rbol verde de la vida".</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Beatriz Fujigaki Cruz</b><i>    <br> 	UNAM</i></font></p>      ]]></body>
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